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Las premoniciones de Hugo Chávez

Dos décadas después de que Hugo Chávez advirtiera que las enormes reservas petroleras de Venezuela podían convertirse en el verdadero objetivo de una ofensiva...

Venezuela: capitulación, petróleo y una herida abierta en el chavismo

El gigantesco acuerdo petrolero alcanzado entre el Gobierno encargado de Delcy Rodríguez y la administración de Donald Trump ha abierto una fractura que trasciende la histórica confrontación entre chavismo y oposición. Las acusaciones de entrega comienzan a surgir también desde sectores bolivarianos que consideran que, después de los acontecimientos del 3 de enero, Venezuela ha realizado concesiones incompatibles con el legado de soberanía petrolera construido por Hugo Chávez.

Por Julio Guzmán Acosta

Dos décadas después de que Hugo Chávez advirtiera que las enormes reservas petroleras venezolanas podían convertirse en el verdadero objetivo de una ofensiva estadounidense, un fragmento de aquella entrevista vuelve a circular en las redes sociales con una vigencia inquietante.

No hace falta hablar de profecías. Chávez entendía el valor estratégico del petróleo venezolano y sabía que un país con las mayores reservas probadas del planeta siempre estaría en el centro de las disputas de poder.

El punto de ruptura fue el 3 de enero de 2026, cuando fuerzas estadounidenses penetraron en territorio venezolano y capturaron al presidente Nicolás Maduro.

Desde aquella madrugada quedaron demasiadas preguntas abiertas.

Meses después llegó el gigantesco acuerdo petrolero entre el Gobierno encargado de Delcy Rodríguez y la administración de Donald Trump.

La secuencia resulta difícil de ignorar: acusaciones de narcotráfico, operaciones en el Caribe, intervención militar, captura de Maduro y, finalmente, petróleo.

Cada quien podrá sacar sus conclusiones.

Yo tengo la mía.

¿Negociación o capitulación?

Venezuela necesita inversiones y tecnología para recuperar su industria petrolera. Eso es indiscutible.

Pero este acuerdo no fue negociado en condiciones normales. Se produjo después de una intervención militar que modificó por completo la correlación de fuerzas.

Por eso entiendo que lo ocurrido tiene apariencia de capitulación.

Quizá inevitable.

Pero capitulación al fin.

Puedo comprender que Delcy Rodríguez negociara. Probablemente tenía pocas alternativas.

Lo que resulta difícil de aceptar es presentar esas concesiones como una gran demostración de soberanía.

La soberanía no se demuestra con discursos.

Se demuestra en los contratos.

En quién decide.

En quién controla.

Y en quién termina beneficiándose de los recursos.

Una herida dentro del chavismo

La crítica ya no proviene únicamente de la oposición.

Desde sectores que se reivindican chavistas comienzan a escucharse acusaciones de entrega y traición al legado de Hugo Chávez.

Esas expresiones son posiciones políticas, pero no pueden ser ignoradas.

El petróleo fue uno de los pilares simbólicos del proyecto bolivariano. Chávez lo convirtió en bandera de independencia y soberanía nacional.

Por eso el actual Gobierno tiene que explicar con transparencia qué se firmó, durante cuánto tiempo y bajo qué condiciones.

Demasiadas preguntas

¿Qué relación existe entre la operación del 3 de enero y el acuerdo petrolero posterior?

¿Cuál será el verdadero papel de PDVSA?

¿Qué capacidad tendrá Venezuela para revisar esos compromisos en el futuro?

Son preguntas esenciales.

He defendido durante años el derecho de Venezuela a decidir soberanamente su destino y también he defendido al chavismo en momentos difíciles.

Precisamente por eso considero legítimo señalar sus contradicciones.

No cuestiono que se haya negociado.

Quizá no había otra salida.

Cuestiono que se quiera convertir una concesión impuesta por una correlación de fuerzas profundamente desigual en una victoria política.

Tal vez Hugo Chávez no profetizó nada.

Tal vez simplemente comprendió la historia.

Primero llegaron los pretextos.

Después llegó la fuerza.

Y finalmente llegó el petróleo.

Por ahora, sigo encontrando una palabra difícil de evitar:

capitulación.

Tal vez inevitable.

Pero capitulación al fin.