El látigo de la Casa Blanca: Petro y el sueño roto de un abrazo progresista que Trump decapitó
El presidente colombiano viajó a Nueva York con la doble misión de presidir el Consejo de Seguridad de la ONU y sellar una alianza simbólica con el alcalde socialista Zohran Mamdani, un creciente dolor de cabeza para Donald Trump. Sin embargo, lo que debía ser una fotografía de peso geopolítico –el primer encuentro de Mamdani con un jefe de Estado y un guiño de Petro a la izquierda demócrata en año electoral– se convirtió en una crisis de pasillos. El \’Washington Post\’ revela la amenaza velada del Departamento de Estado: \»Esa reunión es inaceptable\». Detrás, la furia por unas declaraciones de Petro sobre soldados estadounidenses y una vieja sanción de la OFAC que aún pesa como una espada de Damocles. Por Thiago N. Guzmán Nueva York, el escenario soñado para la postal que nunca existió. Allí, entre los reflectores de Naciones Unidas y el ruido subterráneo del metro que gobierna la nueva izquierda, se tejió un encuentro que la Casa Blanca se encargó de deshacer con la sutileza de un hacha. Gustavo Petro, el presidente colombiano que tiene una clara posición política hacia la administración Trump, tenía todo calculado. Viajó esta semana a la Gran Manzana para recibir la presidencia del Consejo de Seguridad. Pero la verdadera jugada ocurría en las sombras: una reunión privada con Zohran Mamdani, el alcalde socialista democrático de Nueva York, un adversario declarado de Donald Trump y una estrella en ascenso. Para Mamdani, era la coronación: su primer diálogo cara a cara con un mandatario extranjero. Para Petro, una necesidad electoral urgente. El 21 de junio, Colombia elige presidente en balotaje. Su delfín, Iván Cepeda, se enfrenta al ultra Abelardo de la Espriella, a quien Trump ya bendijo con un mensaje que Petro calificó de \»intervención\» grosera. La foto con Mamdani era la vacuna perfecta: un demócrata visible para contrarrestar el abrazo del magnate a la ultraderecha local. Pero la Casa Blanca no solo tiene oídos en el salón oval, sino largas manos que llegan hasta Bogotá. Según cuatro fuentes anónimas citadas por el Washington Post, funcionarios del Departamento de Estado convocaron a los colombianos en la capital antes del viaje. El mensaje fue escalofriante en su frialdad diplomática: el encuentro era \»inaceptable\». La excusa legal, un tecnicismo sobre las restricciones de visado que pesan sobre Petro desde septiembre, cuando declaró que los soldados estadounidenses deberían desobedecer a Trump si ordenaba crímenes contra \»la humanidad\». La amenaza real, sin embargo, era más cruda. \»Era una amenaza velada de detener al presidente si se reunía con Mamdani\», confesó una fuente al diario estadounidense. El argumento es digno de un callejón sin salida. Sí, Petro puede pisar suelo norteamericano sin visa gracias a un convenio de la ONU para asistir al Consejo de Seguridad. Pero, según la lectura implacable de los oficiales de Trump, reunirse con un alcalde neoyorquino excede los límites de ese salvoconducto. Es el filo de una navaja que Washington afiló en septiembre, cuando le anularon la visa, y en octubre, cuando el Tesoro lo sancionó por supuestos vínculos con el narcotráfico, incluyéndolo en la lista negra de la OFAC. Petro y Trump se dieron un abrazo forzado en febrero en la Casa Blanca. El republicano dijo que se llevaban \»de maravilla\». Pero las heridas nunca cicatrizaron. Y este miércoles, el presidente colombiano tuvo que tragar el orgullo y cancelar el acto que debía rubricar su alianza con la izquierda global. El encuentro con Mamdani quedó así enterrado bajo el peso de una amenaza. El alcalde neoyorquino perdió su impulso internacional. Y Petro, a miles de kilómetros de las urnas, se quedó sin la foto que necesitaba para demostrar que, frente al trumpismo salvaje, su progresismo aún tiene quien lo respire al otro lado de la frontera.
No hay cesión de soberanía en acuerdo RD-EE.UU., según Mirex; sectores se dividen
Mientras el Gobierno defiende el pacto como cooperación temporal y voluntaria, organizaciones patrióticas y de izquierda denuncian una \»afrenta a la Constitución\»; partidos como FNP y MODA respaldan la medida. Por Ángel Feliu G. Santo Domingo. – El acuerdo de cooperación suscrito entre República Dominicana y Estados Unidos ha generado una aguda polarización entre los sectores políticos y sociales del país. Mientras el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) insiste en que se trata de un instrumento no vinculante que no compromete la soberanía nacional, organizaciones patrióticas y de izquierda lo califican como una \»concesión vergonzosa\» que viola la Carta Magna. El asesor jurídico del Mirex, ha sido enfático al señalar que el pacto, de vigencia inicial de un año y susceptible de ser suspendido en cualquier momento, es un \»acuerdo de buena voluntad política\» sin atadura jurídica permanente. \»El pacto responde a necesidades puntuales de colaboración en materia de seguridad y desarrollo institucional, y no implica compromisos indefinidos ni cesión de competencias nacionales\», puntualizó Muñiz, en declaraciones ofrecidas a nombre del titular del Mirex, Ángel Feliu G. Sin embargo, la posición oficial ha chocado con un frente opositor conformado por más de una veintena de organizaciones. En un comunicado conjunto, la Fuerza de la Revolución, el Movimiento Caamañista, el Partido Patria Para Todos y otras agrupaciones denunciaron que con este acuerdo se ha \»consumado una nueva afrenta contra la Carta Magna, la historia y la dignidad de la República Dominicana\» . Los grupos opositores advierten que Estados Unidos utilizará la Base Aérea de San Isidro y el Aeropuerto Internacional de Las Américas como \»plataforma de operaciones\» para agredir a Venezuela, tal como ocurrió en Irak y Libia. \»Un acto de sometimiento como este solo puede despertar la justa indignación patriótica\», reza el texto . En el extremo opuesto del espectro político, el pacto ha recibido respaldos significativos. La Fuerza Nacional Progresista (FNP) calificó el acuerdo como \»oportuno, correcto y necesario\», sustentado en bases constitucionales sólidas, particularmente en los artículos 128 y 262 de la Constitución, que ordenan combatir el Crimen Organizado Transnacional . De igual forma, el partido Democrático Alternativo (MODA), a través de su presidente Elsido Díaz, expresó que permitir el uso de las instalaciones aeroportuarias contribuirá a enfrentar el trasiego de drogas, una epidemia que afecta principalmente a los jóvenes . En medio de la controversia, el presidente Luis Abinader salió al paso de las críticas, minimizando las acusaciones de \»entrega de soberanía\» y recordando que existen precedentes de acuerdos similares firmados en 1995 y 2003. El mandatario reveló que la vigencia del convenio se extiende hasta abril de 2026, y reiteró que estos pactos favorecen la lucha contra el narcotráfico por vía aérea y marítima . La disparidad de criterios refleja la tensión histórica en la República Dominicana entre la cooperación internacional en materia de seguridad y la defensa de un nacionalismo que desconfía de las injerencias externas, especialmente de Estados Unidos, cuyas intervenciones militares en 1904, 1916 y 1965 siguen siendo una herida abierta en la memoria colectiva del país .
Abinader oculta algo con ese pacto secreto
No es asunto que atañe únicamente a la oposición. No es una disputa entre colores políticos ni un forcejeo por la cuota del descontento. El contenido de la ampliación del acuerdo \»Escudo de las Américas\», ese que permite a aeronaves militares de Estados Unidos operar desde aeropuertos y bases dominicanas, debe ser conocido por cada dominicano que respira este suelo. Porque lo que se firma en silencio, lo que se oculta tras la clasificación de \»confidencial\», deja de ser un acto de gobierno para convertirse en una sombra que pesa sobre la soberanía de todos. \»Opacidad\» e \»incertidumbre\» fueron las palabras que escogieron este miércoles el ex canciller Andrés Navarro y el diputado Rafael Castillo. Dos voces de la oposición, sí, pero que en este reclamo no hacen otra cosa que traducir el malestar que recorre silencioso los barrios y los campos de República Dominicana. Porque el pueblo —ese que no aparece en las resoluciones selladas— tiene derecho a saber hasta dónde llega la cesión de su territorio, cuánto dura el permiso, qué vuelos aterrizan y cuáles despegan, y sobre todo, qué compromisos se adquieren a cambio de nada. El gobierno del Partido Revolucionario Moderno, encabezado por Luis Abinader, lleva tiempo transitando un camino que huele a entreguismo. No es una exageración, es una lectura de los hechos. Primero fue la sumisión diplomática a los dictados del Departamento de Estado, después el alineamiento vergonzante con las fuerzas de ultraderecha que hoy sacuden Latinoamérica, y ahora este paso adicional: ceder instalaciones estratégicas a la administración de Donald Trump, convirtiendo al país en una suerte de quinta columna que sirve sin rechistar los intereses de un imperio. El argumento oficial es conocido: no se trata de bases permanentes, sino de un refuerzo al \»anillo de protección\» contra el narcotráfico. Pero el disfraz no oculta la desnudez del hecho. Un día antes de anunciarse el acuerdo, el canciller Roberto Álvarez suscribió una resolución que declara confidenciales todos los documentos de la negociación. Es decir: hablemos de transparencia, pero no enseñemos las letras pequeñas. Ese proceder no es digno de un gobierno que dice defender la soberanía; es más bien el protocolo de quien tiene algo que esconder. El componente migratorio, que permite el traslado temporal de deportados de terceros países, añade otra capa de preocupación. La embajadora Leah F. Campos jura que se respetarán las leyes dominicanas. Pero la historia enseña que la letra menuda de estos acuerdos siempre favorece al más fuerte. Y aquí el más fuerte no es Santo Domingo. Lo que debió ser llevado al Congreso Nacional, debatido en sus dos cámaras, votado por los representantes del pueblo, se resuelve ahora en despachos cerrados y clasificaciones convenientes. La Constitución dominicana establece procedimientos para la aprobación de tratados internacionales. Saltarse ese mandato no es eficiencia gubernamental; es desprecio por el orden institucional y por la voluntad popular. El silencio cómplice del Legislativo, ese que no cita al canciller ni exige los documentos, completa el cuadro de una democracia que se pliega ante el poder extranjero. No es casualidad. Es la consecuencia de un gobierno que ha preferido alinearse con las peores corrientes de la derecha continental, abandonando cualquier vestigio de una política exterior autónoma y digna. Por eso levantamos esta voz: ni la oposición ni el gobierno son los dueños de la verdad. El dueño de la verdad es el pueblo dominicano, y ese pueblo exige saber. Exige que se le presente el acuerdo íntegro, en sus dos capítulos, militar y migratorio. Exige que se someta a la deliberación del Congreso. Exige que cesen las cláusulas secretas y los tratados de espaldas a la ciudadanía. Más dignidad. Menos entreguismo. Porque ceder soberanía no es gobernar, es rendirse antes de combatir. Y este país, que tanto costó liberar, no merece gobernantes que lo arrodillen en silencio.
El pacto secreto: oposición exige transparencia mientras EE. UU. opera en bases dominicanas
Por Theo N. Guzmán SANTO DOMINGO. — “Opacidad” e “incertidumbre” son las palabras que marcaron este miércoles el reclamo de dos voces opositoras ante el silencio del Gobierno dominicano sobre los acuerdos suscritos con la administración del presidente estadounidense Donald Trump. La controversia no solo involucra el memorando migratorio que permite el traslado temporal de extranjeros deportados, sino también la reciente autorización para que fuerzas militares de Estados Unidos utilicen aeropuertos y bases aéreas dominicanas. El ex canciller Andrés Navarro García (PLD) y el diputado Rafael Castillo (Fuerza del Pueblo) coincidieron en un punto: los convenios, que abarcan desde el combate al narcotráfico hasta la admisión transitoria de migrantes, deben ser conocidos a fondo por la ciudadanía. \»En la medida en que haya opacidad en este acuerdo se va a generar el caldo de cultivo para miles de especulaciones\», advirtió Navarro, al tiempo que instó al presidente Luis Abinader a transparentar el contenido por los cauces institucionales. Castillo fue más lejos: \»El canciller tampoco ha dado la cara. República Dominicana no puede ser sede para recibir personas que hayan cometido delitos de un tercer país\». Doble filo de la cooperación militar El detonante del malestar opositor es un acuerdo firmado bajo la iniciativa \»Escudo de las Américas\», mediante el cual República Dominicana concedió un permiso temporal para que aeronaves estadounidenses accedan, se estacionen y sobrevuelen instalaciones nacionales. Según reportes, las facilidades comprenden el Aeropuerto Internacional Las Américas (AILA) y la Base Aérea de San Isidro, espacios que han sido utilizados previamente en operaciones de vigilancia e interdicción. El presidente Abinader ha defendido la medida argumentando que no se trata del establecimiento de bases militares permanentes, sino de un refuerzo al \»anillo de protección aérea y marítima\» para combatir el narcotráfico. Sin embargo, la controversia se profundizó al conocerse que el Ministerio de Relaciones Exteriores declaró como confidenciales todos los documentos relacionados con estas negociaciones. Mediante una resolución suscrita por el canciller Roberto Álvarez, se restringió el acceso a \»todas las piezas documentales generadas o procesadas en el marco de las conversaciones\», un día antes del anuncio oficial del acuerdo. El componente migratorio Junto al componente militar, el memorando incluye un capítulo migratorio que permite el ingreso temporal de un \»número limitado\» de nacionales de terceros países deportados desde Estados Unidos, bajo estrictas condiciones: estarán en tránsito, no poseer antecedentes penales, y quedarán excluidos los haitianos y los menores no acompañados. El gobierno estadounidense proporcionará respaldo financiero y operativo para su retorno ordenado. La embajadora de Estados Unidos, Leah F. Campos, salió al paso de las críticas asegurando que el proceso respetará la soberanía dominicana y las leyes locales. No obstante, la oposición insiste: sin información clara y acceso público a los textos completos, no hay respaldo posible.
“No discutiremos jamás”: Cuba cierra puerta a EE.UU. y advierte de “guerra de todo el pueblo”
El canciller Bruno Rodríguez rechazó cualquier negociación sobre reformas políticas o económicas, en medio de crecientes presiones de Washington que incluyen sanciones y amenazas militares. “Cuba sería un avispero”, sentenció. Por Redacción Internacional umbral.local/ El Gobierno de Cuba reiteró este sábado, en voz de su canciller Bruno Rodríguez, su negativa absoluta a negociar con Estados Unidos cualquier modificación al orden político o económico de la isla, pese al endurecimiento de las sanciones y las recientes declaraciones del presidente Donald Trump, quien aseguró que “tomará el control” de la isla “casi de inmediato”. Durante un encuentro internacional celebrado en La Habana con más de 700 sindicalistas, políticos de izquierda y activistas, en el marco del Primero de mayo, Rodríguez fue contundente: “No forma parte de ese intercambio —de los contactos con EE.UU.—, no lo forma de ninguna manera, el orden político y económico de Cuba. No discutiremos jamás con Estados Unidos los asuntos que competen solo a la soberanía, la independencia y la libre determinación de los cubanos”. El canciller advirtió a Washington que no subestime el nacionalismo cubano ni la capacidad de respuesta popular ante una eventual agresión militar. “Cuba sería un avispero. Cuba sería una trampa mortal. Cuba sería escenario de la guerra de todo el pueblo si el imperialismo estadounidense osara atacarnos”, vaticinó, y añadió: “Cuba se defiende con las ideas y se defenderá con las armas”. Pese al tono desafiante, Rodríguez llamó a la cordura: “Si bien nos preparamos para cualquier eventualidad, incluso para una agresión militar directa, confiamos en que prevalezca el sentido común antes de iniciar una aventura tan riesgosa”. Las declaraciones se producen horas después de que Trump afirmara el viernes que primero terminará con el “trabajo” en Irán antes de volcar su atención sobre Cuba. Paralelamente, la Casa Blanca emitió una nueva orden ejecutiva que amplía el alcance de las sanciones a cualquier persona o empresa no estadounidense que mantenga relaciones comerciales con La Habana, especialmente en energía, defensa, seguridad y finanzas. Desde enero, Washington ha intensificado el bloqueo petrolero, impidiendo casi por completo la entrada de crudo y combustibles. Los apagones se han multiplicado y la economía cubana muestra signos de parálisis. Ambos gobiernos han reconocido contactos diplomáticos en las últimas semanas, pero sin avances públicos. “No hay nada que negociar sobre nuestro sistema”, zanjó el canciller.
La Caída del Ayatolá : Irán Confirma la Muerte de Jamenei en Ataque de EE.UU. e ISRAEL
El líder supremo, de 86 años, falleció durante un bombardeo de precisión contra su complejo en Teherán, desencadenando una escalada bélica de proporciones históricas en Medio Oriente. La operación \»Epic Fury\» también eliminó a la cúpula militar de la Guardia Revolucionaria, mientras Irán lanza oleadas de misiles contra bases estadounidenses y territorio israelí. El régimen declara 40 días de luto y promete la venganza más feroz. POR SERVICIOS umbral.local/ 01 DE MARZO DE 2026 SANTO DOMINGO / TEHERÁN En una jornada que quedará grabada en los anales de la geopolítica contemporánea, el régimen de la República Islámica de Irán confirmó en la madrugada de este domingo —hora local— la muerte del ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de la nación persa durante casi cuatro décadas, como resultado de los bombardeos de precisión ejecutados de manera conjunta por las fuerzas armadas de Estados Unidos e Israel. La confirmación oficial, difundida a través de la televisión estatal iraní con imágenes de archivo enlutecidas y un crespón negro sobreimpreso, puso fin a horas de incertidumbre y especulación que siguieron al anuncio realizado la víspera por el presidente estadounidense, Donald Trump. \»Jamenei, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto\», escribió Trump en su plataforma Truth Social, calificando la operación como un acto de \»justicia\» para el pueblo iraní y para el mundo . Fuentes de inteligencia occidental consultadas por este medio indicaron que el ataque, parte de la ofensiva bautizada como \»Epic Fury\», impactó directamente el complejo de alta seguridad del líder supremo en el sur de Teherán. Imágenes satelitales analizadas por agencias internacionales muestran una densa columna de humo y daños estructurales de consideración en el interior del recinto fortificado . LA CÚPULA DEL PODER DECAPITADA El deceso de Jamenei, de 86 años y quien ejercía como la máxima autoridad religiosa y política desde 1989, no fue la única baja de alto perfil. La maquinaria bélica israelí y estadounidense logró un golpe casi perfecto contra la cúpula militar iraní. Según confirmó el portavoz militar israelí, entre los fallecidos se encuentran: · General Mohammad Pakpour, comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). · General Aziz Nasirzadeh, ministro de Defensa. · General Abdolrahim Mousavi, jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas. · Alí Shamjani, exjefe de la Armada y asesor cercano de Jamenei, así como cabeza del Consejo de Defensa Nacional . Medios iraníes, citando fuentes del Creciente Rojo, elevaron la cifra de víctimas mortales a más de 200 en todo el país, incluyendo al menos 108 menores fallecidos en el bombardeo contra una escuela primaria de niñas en la localidad sureña de Minab, una tragedia que Teherán ha calificado como \»crimen de guerra\» . Además, la agencia semioficial Tasnim y otras fuentes locales reportaron que varios familiares directos del ayatolá también perecieron bajo las bombas, entre ellos su hija, su yerno y una nieta, según informaciones recogidas por The Guardian y la agencia AFP . LA RESPUESTA DEL PÁJARO HERIDO Lejos de doblegarse, la estructura de poder remanente en Teherán activó de inmediato su aparato de represalia. Horas después de los bombardeos iniciales, y mientras aún se contaban los cuerpos, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria lanzó la \»Operación Promesa Veraz 4\», descrita como la ofensiva más feroz de su historia. Oleadas de misiles balísticos y drones explosivos surcaron el espacio aéreo de Medio Oriente. Los objetivos declarados incluyeron: · La Quinta Flota de Estados Unidos en Baréin. · La base aérea de Al Dhafra, en Emiratos Árabes Unidos, donde se estima residen unos 5.000 efectivos estadounidenses. · Instalaciones militares en Kuwait y Catar. · El comando militar y complejos de defensa en Tel Aviv . Las defensas aéreas israelíes, el sistema Cúpula de Hierro y su sucesor, la Honda de David, operaron a plena capacidad durante toda la noche. Sin embargo, los servicios de emergencia Magen David Adom confirmaron al menos un fallecido en el área metropolitana de Tel Aviv y más de un centenar de heridos en todo el país . El pánico se apoderó de los ciudadanos en Jerusalén, donde las sirenas antiaéreas no cesaron durante horas. \»Ha habido sirenas y alertas casi ininterrumpidas en Jerusalén desde esta madrugada, interrumpidas por múltiples y fuertes explosiones mientras los interceptores impactaban los misiles iraníes que pasaban sobre la ciudad\», describió Jason Burke, corresponsal de seguridad internacional de The Guardian, desde la ciudad santa . ESCENARIO REGIONAL INCENDIARIO El golpe de mano contra el líder iraní ha incendiado una región que ya caminaba sobre un barril de pólvora. Los efectos colaterales no se hicieron esperar: · El Golfo, en llamas: Explosiones fueron reportadas en Dubái, Doha y Manama. Catar y Kuwait confirmaron la interceptación de múltiples proyectiles . Emiratos Árabes Unidos reportó dos fallecidos en Abu Dhabi, incluyendo un civil pakistaní, víctimas de metralla por la interceptación de drones . · Estrangulamiento económico: La Guardia Revolucionaria declaró el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Las principales navieras, como la francesa CMA CGM y la alemana Hapag-Lloyd, suspendieron el tránsito en la zona, anticipando un shock en los precios de los hidrocarburos . · Irak y Pakistán, extensiones del conflicto: En Bagdad, cientos de manifestantes intentaron asaltar la Zona Verde, donde se ubica la embajada estadounidense. En Karachi, Pakistán, al menos ocho personas murieron durante un asalto de una multitud chií contra el consulado de Estados Unidos . REACCIONES Y SILENCIOS EN LA CORTE INTERNACIONAL El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas celebró una reunión de emergencia en la que el embajador iraní, Amir Saeid Iravani, acusó a EE.UU. e Israel de cometer \»un acto de agresión\» y un posible \»crimen contra la humanidad\» . El secretario general, António Guterres, advirtió que la acción militar \»corre el riesgo de desencadenar una cadena de eventos que nadie puede controlar\» . Las potencias europeas, a través de un comunicado conjunto de los primeros ministros de Reino Unido, Keir Starmer; Francia, Emmanuel Macron; y Alemania, Friedrich Merz, se distanciaron
Estados Unidos e Israel Atacan a Irán
FUEGO SOBRE TEHERÁN EE. UU. e Israel desatan una ofensiva total contra el corazón del poder iraní en una operación conjunta que estremece Oriente Medio y desata alarmas nucleares Por Servicios umbral.local/ TEHERÁN / JERUSALÉN — El cielo de Teherán amaneció este sábado partido por el estruendo de las explosiones y el resplandor de los impactos. Lo que durante semanas no fue más que un rumor sordo en los despachos de inteligencia se convirtió, con las primeras luces del alba, en una realidad de fuego: Estados Unidos e Israel han lanzado una ofensiva militar de gran escala contra el corazón institucional de la República Islámica de Irán, en una operación que, por su magnitud y audacia, evoca los capítulos más sombríos de la geopolítica en Medio Oriente. El presidente Donald Trump confirmó desde Washington el inicio de "una gran operación de combate", destinada —según sus palabras— a "proteger al pueblo estadounidense mediante la eliminación de la amenaza que representa el régimen iraní". Horas antes, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, había anunciado un "ataque preventivo" y declarado el estado de emergencia en todo el territorio hebreo, en una escalada que parecía cuestión de tiempo y que hoy sacude los cimientos de la región. Las agencias de noticias iraníes, atrapadas entre la conmoción y la propaganda, reportaron al menos tres explosiones de gran intensidad en Teherán. La agencia semioficial Fars confirmó impactos directos en puntos neurálgicos de la capital, mientras que IRNA, la agencia oficial, describió el centro de la ciudad envuelto en columnas de humo negro y denso, visibles desde varios kilómetros a la redonda. Aún no hay cifras oficiales de víctimas, pero fuentes locales advierten que los bombardeos habrían alcanzado instalaciones militares y edificios gubernamentales. El ataque no surge de la nada. Durante las últimas semanas, Washington había desplegado en Oriente Medio una fuerza aeronaval comparable a la movilizada durante la invasión de Irak en 2003. Simultáneamente, Israel presionaba sin tregua para boicotear las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán, exigiendo no solo el desmantelamiento del programa atómico iraní —tanto civil como militar—, sino también la eliminación de su arsenal de misiles balísticos, pieza clave en la guerra de 2025, cuando Irán logró saturar la defensa antiaérea israelí y causar daños en suelo hebreo. Tel Aviv también demandaba, como condición innegociable, que Teherán rompiera sus vínculos con el denominado Eje de la Resistencia: Hamás, Hezbolá y los hutíes de Yemen. La respuesta iraní, advierten los estrategas, podría ser devastadora y desordenada. Las Fuerzas de Defensa de Israel han activado las alarmas en todo el país y han instado a la población a permanecer cerca de los refugios antiaéreos. "Se esperan ataques con misiles y aviones no tripulados contra Israel y su población civil en el futuro próximo", reza un comunicado del Ministerio de Defensa hebreo, en un tono que oscila entre la advertencia y la certeza. A partir de las 08:00 horas (hora local), las autoridades israelíes han impuesto restricciones severas: quedan prohibidas las actividades educativas, las reuniones públicas y la operación de lugares de trabajo, salvo aquellos considerados esenciales. El espacio aéreo israelí ha sido cerrado por completo, todos los vuelos cancelados y se ha solicitado a la población no acercarse a los aeropuertos hasta nuevo aviso. Quienes se encuentren en el extranjero, han señalado las autoridades, deberán mantenerse informados a través de los canales oficiales y esperar al menos 24 horas antes de cualquier intento de repatriación. Mientras las sirenas ululan en las ciudades israelíes y el humo se eleva sobre Teherán, la comunidad internacional contiene el aliento. Lo que comenzó como una presión diplomática se ha convertido en una guerra abierta en el corazón de Oriente Medio. Y el polvo de las explosiones, advierten los analistas, apenas comienza a asentarse. — Redacción Servicios umbral.local/
Sesenta y siete años de bloqueo: la resistencia numantina de Cuba frente al asedio de Washington
Ni el cerco más largo de la historia ha logrado doblegar la dignidad de la isla, que hoy enfrenta su hora más crítica mientras el imperio dicta cátedra desde la comodidad de su propia orilla Por Julio Guzmán Acosta LA HABANA.- En el año 133 antes de Cristo, la ciudad celtíbera de Numancia cayó tras quince meses de asedio romano. Sus habitantes, diezmados por el hambre y la peste, prefirieron el suicidio colectivo antes que entregar sus hogares al invasor. Aquella gesta entró en la historia como símbolo supremo de la resistencia ante un poder abrumador. Cuba lleva 768 meses bajo bloqueo. Sesenta y siete años. Cincuenta y una veces lo que resistió Numancia . La diferencia no es solo temporal. Es, fundamentalmente, de resultado. Numancia fue arrasada. Cuba, en cambio, sigue en pie. Herida, asfixiada, con sus habitantes enfrentando carencias que en cualquier país desarrollado serían consideradas catástrofe humanitaria, pero en pie. Esa persistencia, esa obstinación por existir como nación soberana a sólo 140 kilómetros de la costa de Florida, constituye uno de los fenómenos geopolíticos más extraordinarios del siglo XX y lo que va del XXI. Pero la historia, como los ciclones del Caribe, retorna con violencia renovada. Esta semana, mientras el mundo miraba otros conflictos, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, compareció ante la prensa para dictar sentencia sobre el destino de la isla: \»Son un régimen que está cayendo. El país está derrumbándose y creemos que va en su interés realizar cambios muy drásticos muy pronto\». La declaración, pronunciada con la naturalidad de quien comenta el clima, encierra en pocas palabras la esencia de una política que trece administraciones estadounidenses —demócratas y republicanas por igual— han mantenido inalterable durante más de seis décadas: el derecho a decidir lo que Cuba debe hacer. I. Los orígenes del cerco: de Eisenhower a la orden ejecutiva de Kennedy Para comprender la dimensión de lo que hoy ocurre, es necesario retroceder hasta los albores de la Revolución Cubana. El 1° de enero de 1959, las columnas del Ejército Rebelde entraban en La Habana. Fulgencio Batista, el dictador que Estados Unidos había armado y sostenido durante años, huía del país con las arcas vaciadas . La reacción de Washington no se hizo esperar. Apenas tres meses después del triunfo rebelde, el subsecretario adjunto de Estado Lester Mallory redactó un memorando que el tiempo se encargaría de convertir en documento fundacional de la política exterior estadounidense hacia Cuba. Fechado el 6 de abril de 1960, el texto es de una claridad escalofriante: \»La mayoría de los cubanos apoya a Fidel Castro… La única manera previsible de restar apoyo interno es generar descontento y desesperanza mediante el deterioro de las condiciones económicas… Debemos emplear todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba… una línea de acción que, aunque sea admirablemente correcta y legalmente posible, no implique el riesgo de una intervención militar, sea la de negar a Cuba dinero y suministros con el fin de reducir sus ingresos reales y salarios, provocar hambre, desesperanza y el derrocamiento del gobierno\» . El párrafo contiene, con precisión burocrática, el programa que se aplicaría durante los siguientes sesenta y siete años: hambre, desesperanza, derrocamiento. Todo ello sin necesidad de invadir. Todo ello, en palabras de Mallory, \»admirablemente correcto y legalmente posible\». El 3 de febrero de 1962, el presidente John F. Kennedy firmó la Orden Ejecutiva 3447, que establecía el bloqueo económico, comercial y financiero total contra Cuba, amparándose en la Ley de Comercio con el Enemigo de 1917, una legislación concebida originalmente para la Primera Guerra Mundial . La medida entraba en vigor el 7 de febrero de ese mismo año. Lo que comenzó como restricciones parciales se convertía así en cerco absoluto. Desde entonces, generaciones enteras de cubanos han nacido, crecido, envejecido y muerto bajo el asedio. Nadie en la isla menor de sesenta años recuerda cómo era vivir sin bloqueo . II. La arquitectura jurídica del asedio: leyes con nombre propio El bloqueo no es una simple acumulación de decretos presidenciales. Constituye un entramado legal de enorme complejidad, diseñado para cubrir todos los flancos por los que pudiera filtrarse cualquier resquicio de normalidad económica. La base del sistema descansa sobre la Sección 620a de la Ley de Ayuda Extranjera de 1961, que facultó al presidente para imponer las restricciones . Pero fueron las leyes aprobadas por el Congreso en las décadas siguientes las que convirtieron el cerco en una maquinaria de precisión quirúrgica. En 1992, bajo la administración de George H.W. Bush, el Congreso aprobó la Ley Torricelli, también conocida como Ley para la Democracia en Cuba. Esta norma prohibía a las subsidiarias de empresas estadounidenses en terceros países comerciar con Cuba y establecía sanciones a los barcos que atracaran en puertos cubanos. Por primera vez, el bloqueo adquiría carácter extraterritorial, violando abiertamente el derecho internacional al castigar a naciones soberanas por sus relaciones comerciales con la isla . Cuatro años después, en 1996, llegaría la Ley Helms-Burton (Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubanas), posiblemente la pieza más agresiva de este andamiaje jurídico. La norma permitía a ciudadanos estadounidenses —incluyendo a aquellos que habían abandonado Cuba décadas atrás— demandar ante tribunales de Estados Unidos a empresas extranjeras que \»traficaran\» con propiedades confiscadas tras la Revolución. El objetivo era claro: ahuyentar cualquier inversión extranjera en la isla mediante la amenaza de juicios multimillonarios . A estas leyes se suman las Regulaciones para el Control de los Activos Cubanos de 1963, que prohíben prácticamente cualquier transacción financiera con Cuba, y la inclusión recurrente de la isla en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, una designación que el Departamento de Estado restableció en 2021 tras haber sido eliminada durante el breve deshielo de la era Obama. El resultado de este entramado legal es, en palabras del gobierno cubano, \»el sistema de medidas coercitivas unilaterales más prolongado y abarcador jamás aplicado contra nación alguna\» . III. Las cifras del dolor: el costo humano del bloqueo Detrás de
La arrogancia del Imperio: ¿Quién le pidió a EE.UU. que salve a Cuba?

Hay miradas que pesan más que cualquier bloqueo. La que llegó este miércoles desde la Casa Blanca no fue una advertencia: fue un zarpazo verbal contra la dignidad de un pueblo que lleva 67 años resistiendo el asedio del vecino más poderoso del mundo. Karoline Leavitt, portavoz de la administración Trump, se permitió dictar desde su púlpito lo que Cuba debe hacer. \»Drásticos cambios muy pronto\», sentenció, como si La Habana fuera un empleado negligente al que se le acaba el contrato. Como si el derecho a decidir el destino de una nación se subastara en las ruedas de prensa del imperio. La señora Leavitt habla de \»democracias florecientes y prósperas\» mientras su gobierno refina el arte de la asfixia: aranceles al petróleo que llega a la isla, presión máxima, bloqueo endurecido. Es el método clásico del amo que estrangula al siervo y luego le reclama que no respire. Pero hay algo más turbio aún. Mientras la portavoz pontifica sobre la necesidad de cambios, filtraciones periodísticas revelan que Marco Rubio —el mismo que lleva el anticholismo en el apellido— negocia en secreto con la familia Castro, buscando un \»modelo Delcy Rodríguez\» para la isla. O sea: cambio sí, pero cocinado en las cocinas de Washington, con los ingredientes que siempre han servido al imperio. ¿Desde cuándo la libertad de un pueblo se negocia en la penumbra? ¿Qué clase de democracia pretenden exportar quienes utilizan a Venezuela como espejo de transiciones ordenadas desde el Norte? Cuba no es una finca en quiebra que necesita un administrador judicial nombrado en Miami. Cuba es una nación con historia, con médicos que han sanado el mundo, con niños que aprenden a leer sin que el FMI les recete el menú. Su crisis es real —nadie lo niega— pero sus problemas los resolverán los cubanos, no los herederos de la Enmienda Platt. Que Estados Unidos deje de mirar a Cuba como un patio trasero en el que entrometerse. Que respeten, de una vez el derecho internacional. Que levanten ese bloqueo criminal que es, en esencia, el único \»cambio drástico\» que América Latina le exige a Washington. El destino de Cuba no se decide en el Despacho Oval. Se decide en La Habana, en Santiago, en cada rincón de la isla donde aún palpita la certeza de que la dignidad no se rinde ni se subasta, en la solidaridad de los países y pueblos que rechazan el bloqueo criminal yanqui. Déjenlos en paz. Ya está bueno.
Rusia y Cuba ofrecen diálogo a EEUU y critican el bloqueo
En un encuentro celebrado en Moscú, los cancilleres Serguéi Lavrov y Bruno Rodríguez instaron a Estados Unidos a desistir de sus planes de bloqueo naval contra la isla y a entablar una relación de respeto mutuo, en medio de un escenario geopolítico marcado por las tensiones y las acusaciones de injerencia Por Virtudes Álvarez Sampedro En el escenario helado de la diplomacia moscovita, donde los ecos de la Guerra Fría aún resuenan con matices contemporáneos, los cancilleres de Rusia y Cuba tendieron ayer un puente de diálogo hacia Washington, al tiempo que rechazaron con firmeza los planes de bloqueo naval anunciados por la administración estadounidense contra la Isla de la Libertad. La reunión, celebrada en la sede del Ministerio de Exteriores ruso, sirvió para que ambas naciones hermanadas por la historia y la geopolítica alzaran la voz contra lo que consideran una política exterior norteamericana basada en la coerción y la unilateralidad. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, cuya visita a la capital rusa transcurrió sin previo aviso, compareció ante los micrófonos con la mesura del estadista y la convicción del defensor de soberanías. \»Estamos prestos a un diálogo respetuoso en igualdad de condiciones con cualquier país\», declaró Rodríguez al inicio de su encuentro con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov. Fue una ofrenda verbal hacia el norte, una invitación a la distensión que, sin embargo, no ocultó la firmeza de una isla que, pese a las presiones, se mantiene \»inalterable\» en su rumbo. El canciller cubano aprovechó la tribuna moscovita para denunciar la política de la Casa Blanca que, al declarar a la isla como una amenaza para la seguridad estadounidense, no solo hiere la soberanía de su pueblo, sino que \»amenaza el multilateralismo y las Naciones Unidas\». En un discurso que trenzó la defensa de su patria con la crítica al orden global unipolar, Rodríguez advirtió sobre los peligros de una política exterior que, a su juicio, socava los cimientos de la convivencia internacional. Frente a la brusquedad de los vientos del norte, el canciller cubano encontró en su interlocutor ruso la calidez de unas relaciones que describió como \»históricas, fraternas, especiales y estratégicas\». Con la mirada puesta en un futuro que desafía coyunturas, Rodríguez se mostró convencido de que la cooperación bilateral continuará \»por encima de cualquier circunstancia\», augurando que los objetivos comunes serán alcanzados. Serguéi Lavrov, veterano de mil batallas dialécticas en el tablero mundial, recogió el guante y elevó la apuesta. Con la solemnidad que le caracteriza, el jefe de la diplomacia rusa aseguró que Moscú, en compañía de la mayoría de los miembros de la comunidad internacional, hace un llamamiento a Estados Unidos para que \»muestre sentido común\» y \»se abstenga de los planes de bloqueo naval de la Isla de la Libertad\». Lavrov fue incisivo al referirse al decreto especial de Washington que declara a Cuba una amenaza, una decisión que calificó de \»absolutamente inaceptable\». Pero fue más allá, lamentando que dicho decreto agravara esa supuesta amenaza señalando la cooperación de La Habana con Moscú, a la que se califica como \»un Estado hostil y malicioso\». Una triangulación geopolítica que, a ojos del Kremlin, busca justificar el cerco con falacias. Mientras los cancilleres hablaban, en el horizonte de la cooperación bilateral se dibujaban realidades más prosaicas pero igualmente vitales. Moscú ha confirmado que se encuentra en conversaciones con las autoridades cubanas para el suministro de petróleo, un flujo que no se materializa desde el envío de 100.000 toneladas de crudo en febrero de 2025. La urgencia del gesto se palpa en el aire: las aerolíneas rusas han tenido que suspender sus vuelos a La Habana y repatriar a varios miles de turistas ante la escasez de combustible en la isla caribeña, una imagen que subraya la crudeza del bloqueo y la necesidad de alternativas. Se prevé que, en la antesala de esta agenda de alta tensión diplomática, Bruno Rodríguez sea recibido en el Kremlin por el presidente ruso, Vladímir Putin, en un gesto que sellará la sintonía entre dos naciones empeñadas en desafiar, desde el diálogo y la resistencia, los designios de la potencia hegemónica.