Ante la voz del amo

Por Rafael Chaljub Mejía Si alguien pensó que a la renovada ofensiva del gobierno de Donald Trump, los países latinoamericanos responderían con un frente común de resistencia, la sumisión y la actitud claudicante de algunos gobernantes debe haberlo desengañado. Esa embestida yanqui está empezando, Trump lleva apenas días en la presidencia y la región está conmocionada. Unos de los ejes de su política es la persecución a los emigrantes y ese es cosa de gran envergadura. Ya se habla de crear campos de encierros masivos para los indocumentados, de usar las cárceles del territorio usurpado de Guantánamo, de enviar deportados a los infiernos salvadoreños de Nayib Bukele, y mientras el presidente norteamericano amenaza a otros países; para completar el cerco, ha sido enviado el secretario Marco Rubio a transmitir, como cualquier procónsul, los mandatos de Trump a varios gobernantes de la zona. Y lo que se está viendo es vergonzoso. El presidente José Raúl Mulino Panamá reafirma control soberano sobre su canal tras declaraciones de Donald Trumphabló de soberanía innegociable sobre el canal de Panamá, pero cuando llegó Rubio y reiteró que “bajo ningún concepto su país acepta los actuales términos de la relación entre China y Panamá”, entonces se vio que ese discurso patriotero de Mulino sobre el canal era una máscara para ocultar lo esencial, que es la llamada influencia china en Panamá. Sin delicadeza ni pudor, cayó rendido. Revisará los acuerdos con China sobre el canal y se retirará de la iniciativa de la ruta de la seda. Con el presidente guatemalteco Bernardo Arévalo, el enviado no tuvo que bregar mucho, para que don Bernardo se comprometiera a desplegar millares de soldados para atajar la emigración, que es lo mismo que ponerse de peón a cuidarle la frontera a los yanquis. Bukele dijo que sí, que servirá de carcelero de prisioneros enviados por el Gobierno yanqui y hasta la digna presidente de México y el poderoso Canadá, se han comprometido a reforzar la custodia de las respectivas fronteras con Estados Unidos. A punta de amenaza, Trump va involucrando a toda la región en el asunto migratorio norteamericano. Como escribo miércoles, aquí aún se está a la espera de la visita del procónsul. Ya veremos los resultados de sus tratos con el presidente dominicano, que ha dicho y demostrado estar del lado de los norteamericanos. Así, el anhelado frente de resistencia a la embestida yanqui lo han roto los gobiernos dóciles. Ya alguna vez, más temprano que tarde, los pueblos, las naciones y los gobiernos dignos sabrán construirlo y liberarse. Es la esperanza.
Israel y la doctrina del “espacio vital”

Por Rafael Chaljub Mejía Arrebatar territorios ajenos ha sido la norma de todos los imperios. En 1848, Estados Unidos despojó a México de Texas, Nuevo México y California, ahí se fundaron siete estados de la Unión: California, Nuevo México, Arizona, Colorado, Utha, Texas y Nevada. Un territorio mayor que el de Inglaterra, Irlanda, Escocia, Francia, España, Portugal y Alemania juntas. Como el expansionismo está en el ADN de esa potencia, aún hoy anda por apoderarse de mares y territorios ajenos, como Groenlandia, el canal de Panamá, el golfo de México. Detrás del “espacio vital”, Hitler y la Alemania nazi se anexaron la región checa de los sudetes en octubre de 1938, luego se lanzaron a guerras de conquista fuera de Europa en pos del espacio para el imperio que Alemania aspiraba imponer al mundo por mil años. Semejante a la Alemania nazi, en estos tiempos Israel vive en constante pleito con sus vecinos. Después de la expulsión de los palestinos de parte de su antigua tierra en 1948, en 1967 ocupó el Sinaí y las alturas del Golán, a costa de Egipto y Siria, respectivamente. Para recuperar su dominio, Egipto tuvo que rendirse en un tratado de paz por separado y Siria perdió una parte de su integridad territorial. Ahora, sobre todo el martirio que, a punta de bomba y morterazo, les han causado a los palestinos y se les está proponiendo que abandonen Gaza y se vayan a vivir como parias a Egipto y Jordania, que dejen su tierra en control de Israel y Estados Unidos, bajo la promesa de que se la devolverán más adelante. Ojalá el mundo no se haga cómplice de este crimen de guerra y evite este despropósito. Porque Israel no se conformará con esa nueva conquista, ya que su vocación expansionista y en la búsqueda del “espacio vital” para crear el “gran Israel” es insaciable y no se remedia con apaciguamientos. Occidente se transó en Munich en 1938. Luego de los sudetes, vino la ocupación de Checoslovaquia entera, la invasión a Polonia en 1939, Alemania siguió hacia el este con la pasividad de Francia e Inglaterra, después pagaron caro por su complicidad y a Hitler sólo lo contuvo la derrota aplastante en la Unión Soviética. Israel acaba de instalarse para siempre en el monte Hermón, territorio sirio; mantiene la ocupación del sur del Líbano, busca quedarse con Gaza sin palestinos. Entonces, el mundo digno que acompañe al pueblo palestino en su profundo amor a su tierra y su indoblegable espíritu de resistencia.
Injerencismo y algo más

El mismo que ahora se proclama defensor de la “democracia” en Venezuela, aupado por una vieja y agresiva oligarquía y de unos exponentes de la corrupción como los Juan Guaidó, Juan Capriles y Leopoldo López, entre otros. Pocas veces la democracia había tenido peores defensores. Por Rafael Chaljub Mejía En tantos años vividos, nunca había visto a nuestro país convertido en escenario de un acto como el escenificado ayer en el Palacio. Por los alcances negativos de ese acto, por los personajes y las instituciones internacionales allí representados y por lo que significa el involucrar a nuestro país y su Estado nacional en una acción conjunta con las fuerzas más retrógradas y reaccionarias de toda nuestra región. El protagonista fue el señor Edmundo González, detrás de cuya figura desabrida hay todo un pasado que lo convierte en reo de acusaciones como aquella de haber sido colaborador de la CIA en las sangrientas represiones dirigidas por esa agencia yanki contra los movimientos insurgentes en Centroamérica, de la cual fueron víctimas hasta varios sacerdotes. El mismo que ahora se proclama defensor de la “democracia” en Venezuela, aupado por una vieja y agresiva oligarquía y de unos exponentes de la corrupción como los Juan Guaidó, Juan Capriles y Leopoldo López, entre otros. Pocas veces la democracia había tenido peores defensores. Los expresidentes colombianos Álvaro Uribe, cuyo mandato quedó marcado por su siniestra alianza con los grupos paramilitares y grupos peores aún; Iván Duque, criatura del mismo Uribe y Andrés Pastrana que en esta cruzada contra Venezuela y su gobierno camina ahora junto a ellos. Así sigue la lista de amigos de González, los mejicanos Felipe Calderón y Vicente Fox, el mismo Fox del tristemente célebre: “Come y te vas”, con el cual alguna vez intentó inútilmente humillar al presidente Fidel Castro. Hablar de democracia y decir que son estos sus defensores es un monumental contrasentido. Lo de ayer tiene implicaciones mucho mayores. Está a la vista que actualmente gran parte del mundo va siendo copada por una ola de matices fascistas y ultra reaccionaria. El ascenso de Donald Trump viene a reforzarla. Esa tendencia crece en nuestra región, como si se buscara organizar una internacional ultraconservadora. El acto de ayer le da un importante aliento a esa amenaza y es esa una razón más para denunciarlo. Ha dicho el señor González que viajará a Caracas a tomar posesión de la presidencia que ya la institucionalidad de Venezuela le entregó al presidente Nicolás Maduro. Ojalá haya desistido de esa idea y que si intentara ponerla en práctica, no salga de aquí y nos evite el sonrojo de servir de punto de partida de una aventura que no puede terminar en nada bueno. Definitivamente, hubiese sido mejor una prudente neutralidad en este conflicto que deben solucionar los propios venezolanos.
Fidelidad de Rafael Chaljub Mejía hacia Manolo Tavarez Justo

La relación de Chaljub con Manolo no se limitó a los años de lucha en las décadas de 1950 y 1960; se extendió más allá de los eventos históricos que marcaron a ambos, Chaljub se convirtió en cronista de las gestas revolucionarias de Manolo, documentando con rigurosidad su vida y sacrificio. Esta labor no solo fue un ejercicio de memoria histórica, sino un acto de profunda lealtad hacia un compañero cuyo ejemplo el consideraba una brújula moral para la sociedad dominicana. Por Julio Disla Rafael Chaljub Mejía, destacado intelectual y político dominicano, es un nombre estrechamente asociado con los ideales de justicia, libertad y lucha por la democracia que encarnó Manolo Tavarez Justo. Su fidelidad y lealtad hacia Manolo no solo es la de un compañero de lucha, sino de un hombre profundamente comprometido con los principios y valores que marcaron la vida del líder inmolado en Las Manaclas. Manolo Tavarez Justo, fundador del Movimiento Revolucionario 14 de Junio(1J4), fue símbolo de resistencia contra la dictadura y la opresión en la República Dominicana. Su valentía y sacrificio en la búsqueda de una patria libre lo convirtieron en un referente de lucha para generaciones posteriores. Rafael Chaljub Mejía, por su parte, no solo fue un contemporáneo de Manolo, sino uno de los más fieles guardianes de su legado, contribuyendo con su pluma, palabra y acción en mantener vivo su ejemplo y a resaltar la vigencia de sus ideales. La Lealtad como Principio de vida La relación de Chaljub con Manolo no se limitó a los años de lucha en las décadas de 1950 y 1960; se extendió más allá de los eventos históricos que marcaron a ambos, Chaljub se convirtió en cronista de las gestas revolucionarias de Manolo, documentando con rigurosidad su vida y sacrificio. Esta labor no solo fue un ejercicio de memoria histórica, sino un acto de profunda lealtad hacia un compañero cuyo ejemplo el consideraba una brújula moral para la sociedad dominicana. En numerosas entrevistas y escritos, Chaljub ha destacado el carácter inquebrantable de Manolo, su capacidad y liderar con humildad su compromiso con los oprimidos. Chaljub, al igual que Manolo, entendió que la lucha por la libertad no era una tarea de un día, sino un compromiso de por vida. Este entendimiento lo lleva a defender siempre los ideales del 1J4, incluso en el contexto políticos y sociales donde estas posturas podían ser impopulares o fuera de contexto. El Legado de un Guardia del Ideal y la Lealtad La fidelidad de Chaljub Mejía hacia Manolo no solo se manifiesta en sus escritos todos los años, a propósito del aniversario del asesinato de Manolo el 21 de diciembre, bajo el título “Aquí estamos, Manolo”; sino, además, en sus actos y comportamiento personal. A través de los años, ha participado activamente en homenajes, foros y eventos dedicados a preservar la memoria de Tavarez Justo. Además, ha abogado por una interpretación justa de la historia, enfatizando la importancia de reconocer la relevancia de Manolo y los hombres y mujeres que integraron el 1J4 en la construcción de la democracia dominicana.
Aquí estamos, Manolo

Desafortunadamente, los ideales por los que batallaste y finalmente diste en ofrenda hasta tu propia sangre, siguen sin realizarse y tu patria sigue tan oprimida y tan injusta como siempre. Por Rafael Chaljub Mejìa En víspera de este 21 de diciembre cuando se cumplirán 61 años de la muerte de Manolo, vengo a decirle lo que le digo desde hace décadas, en cada aniversario de esa muerte: “Aquí estamos, compañero Manuel Aurelio Tavárez Justo”. Manolo, en el cariño de su pueblo y en la ardiente adhesión de sus seguidores. Cuánta falta nos hace cada vez más inolvidable líder. Tu figura gallarda, tu cálida compañía, tu voz de lucha, orientación y de esperanza, que alineaba las multitudes y hacía desviar los vientos. Desafortunadamente, los ideales por los que batallaste y finalmente diste en ofrenda hasta tu propia sangre, siguen sin realizarse y tu patria sigue tan oprimida y tan injusta como siempre. La tarea histórica de llevar la obra que iniciaste a feliz término, sigue pendiente y continuar la brega por cumplirla sigue siendo el colosal desafío. Y, sobre todo, sigue siendo el deber irrenunciable. Qué mundo tan difícil el del presente y cuántas adversidades hay que vencer para seguir tu legado y no rendirse. Sin embargo, la semilla que sembraste está plantada y abonada con el ejemplo de tantos hombres y mujeres como Minerva y como tú y muchos más. Y nunca faltarán mentes, manos laboriosas, ni la suficiente dosis de responsabilidad y de vergüenza para mantener esa siembra viva como una positiva esperanza de redención. Con estas líneas, del mismo contenido de siempre, vengo a regar esa siembra, con la seguridad de que esta nueva protesta de cariño y lealtad a tu nombre y tu legado, también sirve de abono y contribuye a adelantar el día en que esa semilla germine y dé sus frutos para bien de tu pueblo. El joven vigoroso que se fue contigo en pie de guerra a las montañas, sigue aquí, como hace sesenta y un años. Físicamente cambiado por el tiempo y el camino, pero ideológica y moralmente, tan joven como siempre. Y como ya es un hábito escribírtelo cada año, para mantener la tradición y reafirmar el compromiso, hoy te repito: “Aquí estamos, Manolo”.
Rafaelito Román, el Maestro de la Música Típica Dominicana

“Bebió de las enseñanzas de Tatico Henríquez y Bartolo Alvarado, pero logró desarrollar un estilo propio que mantuvo siempre vivo y magistral, sin perder el patrón rítmico del merengue tradicional”. Por Julio Guzmán Acosta El mundo de la música típica dominicana se encuentra de luto tras el fallecimiento de Ramón Rafael Ramos, conocido artísticamente como Rafaelito Román. Este venerado músico, compositor, arreglista y profesor dejó una huella indeleble en la cultura musical del país, reconociéndosele como “el más completo” por su versatilidad y maestría en múltiples instrumentos. Su partida, ocurrida el pasado viernes 6 de diciembre de 2024 a los 71 años, deja un vacío profundo entre sus seguidores y colegas. Rafaelito nació el 15 de noviembre de 1953 en Imbert, Puerto Plata, en el seno de una familia dedicada a la música. Su padre, Ramón Román (Monguito), era conocido por su habilidad para reparar acordeones y por su talento en el merengue, mientras que su madre, María Cabrera, conocida como Gavina, tocaba güira. Desde muy joven, la música fluyó por sus venas, y a los cinco años ya había comenzado a aprender a tocar el acordeón de su padre. A los ocho años, Rafaelito ya deslumbraba con su habilidad, y en 1968 formó su primer trío musical, tocando en su primera fiesta y recibiendo un modesto pago de 20 pesos por su entusiasmo. Durante más de cinco décadas, Rafaelito Román se destacó como uno de los grandes maestros de la música típica, dejando un legado que abarca desde la interpretación hasta la composición. Sus primeras grabaciones, “La cañada” y “El negro feliz”, en 1970, fueron solo el inicio de una carrera que lo llevaría a colaborar con figuras legendarias como Tavito Vásquez en el aclamado merengue “El guabá”. A lo largo de su trayectoria, compuso temas icónicos como “La aldaba”, “La mecedora” y “El pocotiao”, que se han convertido en clásicos del género. El político, intelectual, estudioso y difusor de la historia de la música típica dominicana, Rafael Chaljub Mejía subrayó la importancia de Rafaelito en el rescate de merengues antiguos, resaltando su capacidad para revivir canciones históricas que habían caído en el olvido. “Su talento musical rescató merengues con carácter histórico, lo que es un mérito adicional”, comentó Chaljub Mejía, quien también destacó su habilidad para tocar una variedad de instrumentos, incluyendo acordeón, saxofón, bandoneón, guitarra, piano, güira, bajo y tambora. “Bebió de las enseñanzas de Tatico Henríquez y Bartolo Alvarado, pero logró desarrollar un estilo propio que mantuvo siempre vivo y magistral, sin perder el patrón rítmico del merengue tradicional”. La influencia de Rafaelito se extiende a su familia, donde sus hijos, Raúl y Nixon Román, también continuaron el legado musical como talentosos acordeonistas. Además de su labor como músico, Rafaelito dedicó gran parte de su vida a la enseñanza, fundando una escuela de formación musical que ha permitido a nuevas generaciones aprender a tocar diversos instrumentos tradicionales, asegurando así la continuidad de la música típica dominicana. El pasado domingo, cientos de personas se congregaron en el Cementerio Cristo Vivo, en Santiago Oeste, para rendir homenaje a este maestro. La despedida estuvo marcada por la interpretación de “La cruz de oro”, una de sus canciones más emblemáticas. Durante las honras fúnebres, muchos expresaron su dolor por la pérdida. “Rafaelito fue un gran maestro que sabía enseñar y aprender”, dijo el comunicador Nelson Javier, mientras que Krency García, conocido como El Prodigio, afirmó que la música típica estaba de luto por la pérdida de un gran acordeonista. La merenguera Fefita La Grande, quien fue una de las primeras en dar a conocer la noticia de su fallecimiento, expresó su tristeza, reconociendo a Rafaelito como un excepcional ser humano. La India Canela también se unió a las condolencias, agradeciendo el legado musical que dejó a través de su enseñanza. El Ministerio de Cultura de la República Dominicana emitió un comunicado lamentando la pérdida de este ícono de la música típica, destacando su compromiso por preservar las raíces culturales del país. “Su pasión no solo se reflejó en los escenarios, sino también en su dedicación a formar a los jóvenes en la interpretación de instrumentos tradicionales, sembrando en ellos el amor por el merengue y el respeto por nuestras tradiciones”, se lee en el comunicado. Rafaelito Román no solo fue un músico destacado, sino un verdadero pilar de la música típica dominicana, cuya influencia perdurará en el tiempo a través de sus composiciones y el legado que dejó en sus alumnos y su familia. Con su partida, República Dominicana pierde a un maestro, pero su música continuará resonando en los corazones de quienes lo conocieron y admiraron.
La cesantía no se toca

Por Rafael Chaljub Mejía Importante que, en su artículo de ayer, el compañero Freddy González recordará que la cesantía laboral se le arrebató hace ochenta años a la tiranía de Trujillo. Porque, al recordarlo, González nos convida a pensar en el valor histórico que hay envuelto en ella, en el elevado precio en sangre, sudor y lágrimas que debía pagarse por lograrla y denuncia implícitamente, que quienes pretenden anularla tratan de llevarnos mucho más atrás del régimen de Trujillo. La ley de la cesantía se promulgó en medio de las grandes movilizaciones de la clase obrera y de las fuerzas de la resistencia interna contra Trujillo. Como la gran huelga del 27 y 28 de enero de 1942, de los obreros de la caña en el este, por la jornada de ocho horas y aumento salarial. En medio de las influencias de los exiliados republicanos españoles, gracias a la conciencia de dirigentes obreros que eran verdaderos monumentos a la vergüenza y el valor, la fundación en septiembre de 1943, del primer partido de izquierda revolucionaria, en fin, en medio de una larga jornada de luchas, organizadas desde la más cerrada clandestinidad, que culminó en la huelga del 7 de enero de 1946 en los ingenios extranjeros del este, pero que se estremeció al gobierno. Y había que ver qué gobierno era ese. Trujillo maniobraba hipócritamente. Promulgó la ley de la jornada de ocho horas, del pago de las horas extras, creó la Secretaría de Estado de Trabajo, en mayo de 1945. Pero todo aquello se quedaba en el papel. Él hacía la ley y al mismo tiempo, hacía la trampa. Autorizó la formación de gremios en las provincias, pero el vocero de las mismas tenía que ser el gobernador provincial. Creó la Directiva Nacional de Gremios, pero presidida por un abogado de los grandes empresarios, el doctor Pedro Troncoso Sánchez. Y, sobre todo, utilizamos el crimen político. La sangre de Mauricio Báez y de otros líderes obreros asesinados, el exilio de por vida de Nando Hernández, todo eso y muchísimo más está envuelto en la conquista de la cesantía, que ha sobrevivido a todas las reformas laborales, y ahora el patronal quiere anularla. . Envalentonada por la marea antiobrera que recorre el mundo y por la debilidad de nuestro movimiento sindical. Pero esta batalla de opinión hay que librarla. Y espero que el presidente de la República se nigue a cargar con la culpa histórica de que bajo su gobierno se les arrebate a los obreros una conquista tan peleada como esa.
Filosofando

Lo más curioso es que esas mismas que se niegan a ser madres, se gastan horas y horas acariciando o paseando un gato, un perro o cualquier otro animal tenido por mascota. Eso está bien, pienso yo, siempre que el amor al gato no sustituye o reduzca el amor al ser humano ni amenaza la continuidad de la especie. Por Rafael Chaljub Mejía Que me perdonen los futurólogos, sociólogos, poetas, filósofos y politólogos por invadir su campo, pero por lo que veo, parecería que el mundo va camino hacia un estadio del desarrollo social o de la involución humana, en el cual el ser humano será cada uno. vez menos indispensable. Cada vez es menos necesario Vi en las redes un robot fabricado en China recogiendo la basura de un contenedor y vaciándola en un camión recolector sin chofer; los mismos chinos exhiben otro robot metido en un conuco cortando arroz con el mismo movimiento de un obrero agrícola; en un aeropuerto de Dubai un magnate árabe camina y dos robots enormes le sirven de guarda espaldas; hoy los bombardeos más efectivos y destructores los realizan aviones sin piloto; hay carros sin chofer, transportando pasajeros; me dicen que se está ensayando un aparato que dirigirá una orquesta musical sin necesidad de que un director, con corazón y sentimiento, haga ese trabajo; ya se habla de inteligencia artificial; Hay tiendas y restaurantes sin personal humano, porque todo está robotizado. Los más actualizados que yo tendré ejemplos más convincentes, pero parece que las cosas van caminando por donde les estoy diciendo. Y más grave aún Hace poco leí que el papá Francisco se alarmaba porque ya en Italia casi no están naciendo niños; la población de Europa, y no sé si la del mundo entero, es cada vez más vieja y sin reemplazo, porque muchas mujeres no quieren tener hijos. Lo más curioso es que esas mismas que se niegan a ser madres, se gastan horas y horas acariciando o paseando un gato, un perro o cualquier otro animal tenido por mascota. Eso está bien, pienso yo, siempre que el amor al gato no sustituye o reduzca el amor al ser humano ni amenaza la continuidad de la especie. Uno está obligado a preguntarse hacia dónde vamos, cuyos reajustes provocarán todo esto en la sociedad, las clases sociales, la actividad política, la naturaleza, la forma de pensar y la cultura general de la gente. De la gente que logra sobrevivir, por supuesto, en un mundo cada vez más al revés y cuyos recursos naturales se agotan a una velocidad alarmante. En lo que me responden esas preguntas, déjenme filosofar un poco, pero sin dejar de seguir luchando por un mundo mejor y una humanidad próspera, creciente, libre y revolucionaria.
La voz del mundo

La Asamblea General de las Naciones Unidas acaba de aprobar una vez más, y ya van treinta y dos veces, exigir del Gobierno de Estados Unidos poner fin al embargo económico que desde hace ya más de sesenta años mantiene contra Cuba. Por Rafael Chaljub Mejía Si como suele decirse, la voz del pueblo es la voz de Dios, resulta que para el país que se atribuye a sí mismo el título de “campeón de la democracia” y dice ser la cabeza y el guardián del mundo libre, la voz del pueblo no significa nada. Ni siquiera la voz del mundo le merece ningún respeto. La Asamblea General de las Naciones Unidas acaba de aprobar una vez más, y ya van treinta y dos veces, exigir del Gobierno de Estados Unidos poner fin al embargo económico que desde hace ya más de sesenta años mantiene contra Cuba. Ciento ochenta y siete votos contra dos fue el resultado de la votación en la Asamblea y vaya usted a saber cuál fue ese país que votó junto al Gobierno yanqui, Israel, su socio, ese experto en el genocidio y la matanza y maestro reincidente en eso. de desafiar los mandatos de la ONU. Habló el mundo Pero esa resolución será ignorada como tantas otras. Porque, como lo dijo Raúl Roa, el histórico canciller de la dignidad y lo subrayó Fidel en la Segunda Declaración de la Habana, los gobernantes norteamericanos tienen un concepto filibustero del derecho. Estados Unidos quiso demostrar que la reforma agraria en Cuba era un fracaso y recurrió al bombardeo de bacterias para afectar la agricultura. Que el sistema económico no funciona y para eso bloquea el ingreso de las remesas, dificulta el turismo, pone trabas al intercambio comercial y obstaculiza la libertad de navegación. Ningún barco propiedad de una empresa naviera se arriesga a transportar petróleo para aprovisionar las plantas generadoras de energía, porque de hacerlo se exponen a severas sanciones e incluso debe abstenerse de tocar puertos norteamericanos durante seis meses. Y entonces se culpa al Estado cubano por los apagones. De ese cerco económico no escapa ni la medicina. No sé cuál otro pueblo ha pasado por una experiencia tan brutal y prolongada como la que han sufrido los cubanos. Lo que nadie debe dudar es que, con su firmeza, su alto sentido de la dignidad nacional y el patriotismo, han derrotado las esperanzas de quienes esperaban verlo sublevado contra el Gobierno. Aun con sus grandes precariedades y sus inconformidades comprensibles, ese pueblo ha resistido y se ha hecho digno de que el mundo se pronuncie en su favor, como acaba de hacerlo en la Asamblea General de la ONU.
Mis narradores preferidos

Por Rafael Chaljub Mejía Los narradores deportivos dominicanos son muy buenos. A cada uno le doy el crédito que merece. Desde los tiempos de Fidencio Garris y Féliz Acosta Núñez. Pero, el fanatismo aparte de los de Las Águilas han sido siempre mis preferidos. Creo que muchos de ellos son del todo desconocidos para las últimas generaciones de aguiluchos. Yo escuché la narración de Yoyo Rodríguez y Héctor –Buyo- Estéfani, del verídico Eliseo Cabrera, con un estilo muy personal y emocionante y, cuando en 1952, estudiaba en Pimentel, escuché por vez primera a Ramón de Luna y su voz llena y redonda. , amplificada por los altavoces de la farmacia Achécar, frente a la vieja estación del ferrocarril. Un locutor de comerciales de apellido Villamán, si mi mala memoria no me engaña, lo introdujo diciendo: “Y con ustedes, Ramón de Luna dice”. Ahí entraba De Luna: Play Ball, fanáticos. Allí compartía la infancia con un niño que al paso de los años ya golpe de talento, se convertiría en una verdadera escuela y un símbolo de la buena narración, Mendy López. Luego, Papy Pimentel y los de su época, hasta el sol de hoy, cuando Kevin Cabral y Santana Martínez en la televisión hacen galas, junto a sus colegas, de una profesionalidad equilibrada, que ni oculta el fanatismo ni permite que el fanatismo afecte lo profesional. Aunque extraño a mi amigo Rolin Fermín, los narradores deportivos de Las Águilas me alegran la vida. Tan solo compartir la ciudadanía y la existencia con una gloria viviente como don Ramón de Luna, ya es bastante. Solo su nombre remite a uno a muchos momentos del deporte y otras cosas de la historia contemporánea en la cual él ha jugado su papel importante. Oír a Mendy López, ejemplo de trabajo y buena ciudadanía, Maestro, así con inicial mayúscula, convida a uno a valorar el mérito de un trabajo tan prolongado, una perseverancia a prueba de adversidades, de tiempo y de caminos. Y de Santana Martínez siempre me resulta grato escuchar su narración bien cuidada. Cuando lo escucho me quedo ahí, con su decir, sin importarme mayor cosa los resultados del partido. Original, creativo, culto, con frases y expresiones propias de un conocedor del campesino del Cibao y con un humor y unas jocosidades delicadas, que es imposible oírlas sin contagiarse del buen ánimo que provocan. Hay demasiadas tensiones en el ambiente y es saludable escaparse, dejar de escribir sobre lo que todo el mundo escribe, y rendirle honor a quienes honor merecen.