León XIV Declara a Cristo el “Rey de la Paz” y Vuelve a Criticar que se use su Nombre para Justificar Masacres
En su primer Viacrucis como pontífice, el Papa estadounidense-peruano lanzó un mensaje antibélico sin precedentes, en medio de sus diferencias con la administración Trump y los sectores del nacionalismo cristiano en Estados Unidos. Por: JULIO GUZMÁN ACOSTA ROMA – 3 de abril. – Bajo el cielo anochecido del Coliseo romano, el primer Papa nacido en Estados Unidos cargó la cruz sobre sus hombros y caminó entre el silencio de los fieles. Pero sus palabras, dichas al inicio de la semana más sagrada del calendario católico, retumbaron con la fuerza de un aldabonazo: “Jesús es el rey de la paz, y nadie puede usar su nombre para justificar la guerra”. León XIV, nacido Robert Francis Prevost en Chicago y con treinta años de misión en Perú, encabezó este Viernes Santo su primer Viacrucis como Sumo Pontífice. Y lo hizo sin ambages. En una Semana Santa marcada por la tensión geopolítica —con Estados Unidos endureciendo su postura militar hacia Irán y su vicepresidente, JD Vance, defendiendo políticas migratorias restrictivas amparadas en una lectura conservadora del ordo amoris—, el jefe del Estado Vaticano eligió el evangelio de la paz como su trinchera. “Dios rechaza las oraciones de los líderes que tienen las manos llenas de sangre”, había advertido ya el Domingo de Ramos, el pasado 29 de marzo, desde la plaza de San Pedro. Aquel mensaje, que muchos analistas leyeron como una misiva dirigida al secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth —quien ha invocado su fe cristiana para presentar la guerra como una nueva cruzada que busca “la paz mediante la fuerza”—, encontró este viernes su culminación en las catorce estaciones del dolor de Cristo. “Hermanos y hermanas —proclamó León XIV ante miles de peregrinos—, este es nuestro Dios: un Dios que rechaza la guerra, al que nadie puede utilizar para justificar el enfrentamiento, que no escucha la oración de quienes hacen la guerra y la rechaza diciendo: ‘Por más que multipliquen las plegarias, yo no escucho: ¡las manos de ustedes están llenas de sangre!’”. Las meditaciones del Viacrucis, encargadas al franciscano Francesco Patton, fueron un aldabonazo contra el abuso del poder. “El poder de comenzar una guerra o de terminarla —leyó el pontífice—; el poder de educar a la violencia o a la paz; el poder de alimentar el deseo de venganza o el de reconciliación: toda autoridad deberá responder ante Dios por el propio modo de ejercitar el poder recibido”. No fue un sermón abstracto. Las estaciones del Coliseo evocaron a los más vulnerables: presos, migrantes, víctimas de la violencia, mujeres explotadas, niños. En la estación dedicada al despojo de las ropas de Jesús, los textos denunciaron “los regímenes autoritarios cuando obligan a los prisioneros a permanecer semidesnudos en una celda vacía” y “los torturadores que no se limitan a quitar las vestiduras, sino que arrancan también la piel y la carne”. El pontífice, que asumió el papado en mayo de 2025 tras un cónclave que sorprendió al mundo por su origen estadounidense-peruano y su fuerte vínculo latinoamericano, ha convertido esta Semana Santa en un activo antibélico. Desde el Ángelus hasta sus homilías, no ha cesado de reclamar un alto el fuego en Irán y de cuestionar las políticas migratorias de la administración Trump, que han derivado en deportaciones masivas y en acuerdos con gobiernos como el de Nayib Bukele para enviar migrantes al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador. En ese terreno, León XIV ha marcado distancia del vicepresidente JD Vance, católico convertido en 2019, quien ha popularizado una interpretación del ordo amoris que prioriza el amor a los nacionales sobre el amor a los extranjeros. “Jesús no nos pide que jerarquicemos nuestro amor por los demás”, replicó el entonces cardenal Prevost en febrero de 2025 en su cuenta de X, compartiendo un artículo crítico del National Catholic Reporter. El 14 de abril, su último mensaje antes de ser elegido Papa, Prevost difundió un escrito del obispo salvadoreño Evelio Menjivar-Ayala que cuestionaba los acuerdos migratorios entre Trump y Bukele. León XIV defiende una Iglesia pastoral y universalista, abierta a los migrantes como “nuevos mensajeros de esperanza”. Frente a él, una Casa Blanca que ha hecho de la fuerza y la frontera sus emblemas. Frente a él, un Pentágono que habla de cruzadas. Y frente a él, también, la memoria de un Cristo que, montado en un asno y no en un caballo de guerra, eligió la humildad y la cruz. Al final del Viacrucis, cuando la cruz quedó erguida frente al antiguo anfiteatro, el Papa resumió su mensaje en una frase que resonará durante todo el pontificado: “Cristo, rey de la paz, sigue clamando desde su cruz. Y nosotros debemos escuchar su grito antes que el estruendo de las armas”.
El Papa clama contra el “escándalo” de la guerra: “El odio aumenta, la violencia se agrava”
El sumo pontífice conminó a las autoridades mundiales a dejar las armas y apostar por el diálogo sincero, al tiempo que denunció el sufrimiento de más de un millón de personas aisladas por los bombardeos en Medio Oriente, en un nuevo llamado urgente a detener las hostilidades. Por: Brendalis Reyes En medio del recrudecimiento de los conflictos que ensangrientan a Medio Oriente y otras regiones del planeta, el papa León XIV alzó nuevamente la voz con la firmeza de quien asiste a una conciencia que no puede callar. Desde la residencia papal de Castel Gandolfo, el santo padre instó a los gobernantes a abandonar la lógica de la violencia y a transitar, sin demora, los caminos de la paz. “El odio aumenta, la violencia se agrava”, lamentó el pontífice en declaraciones ofrecidas la víspera ante los periodistas que aguardaban su salida de Villa Barberini. Sus palabras llegaron a falta de una semana para que se cumpla un mes del inicio de la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán, el pasado 28 de febrero, un conflicto que, advirtió, amenaza con arrastrar a la humanidad a un “abismo irreparable”. Con el peso de una verdad que se impone sobre el estruendo de los bombardeos, León XIV señaló con crudeza las dimensiones de la tragedia. “Más de un millón de personas están aisladas y se registran muchas muertes”, aseveró, en un llamado desgarrador a la comunidad internacional. La información fue recogida por el sitio digital del diario Vatican News, que destacó la conminación del obispo de Roma a “todas las autoridades a trabajar verdaderamente, mediante el diálogo, para resolver los problemas”. La fórmula del pontífice fue taxativa: “Alto el fuego”. Y a renglón seguido, la condición ineludible: trabajar por la paz, “pero no con armas”, sino “con diálogo, buscando verdaderamente una solución para todos”. No se trató de un mero gesto retórico, sino de una exigencia ética profunda, dirigida a que cesen las hostilidades y se abran, por fin, senderos duraderos basados en el diálogo sincero y el respeto irrestricto a la dignidad de cada persona. El llamado se inscribe en una escalada de pronunciamientos que el líder de la Iglesia católica ha sostenido desde los primeros compases de la ofensiva. El domingo anterior, tras el rezo del Ángelus, instó a la comunidad a no permanecer en silencio ante el sufrimiento de las víctimas indefensas, al calificar “la muerte y el dolor causados por las guerras” como “un escándalo para la humanidad”. Su voz se hizo eco, además, de la profunda preocupación expresada el pasado 15 de marzo, cuando denunció que “miles de personas inocentes han muerto y muchísimas más se han visto obligadas a dejar sus hogares” a causa de la guerra estadounidense e israelí contra Irán, así como de los ataques que desde el 2 de marzo fuerzas sionistas perpetran contra el Líbano. El primer aldabonazo del Papa se remonta al mismo 1 de marzo, a solo 24 horas del inicio de los bombardeos de Washington y Tel Aviv sobre varias ciudades iraníes. En aquella jornada, durante el rezo dominical del Ángelus, León XIV advirtió ya que el mundo enfrentaba una “tragedia de enormes proporciones”, con el riesgo cierto de precipitarse en un “abismo irreparable”. Hoy, con los muertos multiplicándose y la esperanza suspendida en el filo de la espada, la voz del Papa resuena como un último llamado a la cordura en medio del fragor de la sinrazón.
La complicidad del silencio ante la barbarie en Gaza
Las palabras del Papa León XIV, resonantes y claras, no son solo un llamado piadoso. Son un espejo moral que devuelve a la comunidad internacional la imagen de su propia complicidad con una de las mayores barbaries del siglo XXI: la destrucción sistemática y el castigo colectivo del pueblo palestino en la Franja de Gaza por parte del Estado de Israel. Cuando el pontífice exige el fin del \»castigo colectivo\» y el \»desplazamiento forzoso\», no describe abstractos conceptos legales. Nombra con precisión la realidad diaria de miles de civiles desarmados: familias enteras aniquiladas bajo los escombros, una hambruna declarada utilizada como arma de guerra, y una maquinaria militar que avanza implacable sobre hospitales, refugios de la ONU y, como bien señala la nota, incluso sobre los sagrados recintos de iglesias que se han convertido en el último bastión de humanidad. La exigencia israelí de evacuar la Ciudad de Gaza, donde la hambruna ya campa a sus anchas, no es una medida de protección. Es un acto de crueldad calculada. Como bien señalan los patriarcas de Jerusalén, para los ancianos, los niños y los enfermos que se refugian en la iglesia de la Sagrada Familia y en San Porfirio, salir es una \»sentencia de muerte\». ¿Qué clase de estrategia militar justifica la muerte por inanición y exposición de los más vulnerables? La respuesta es ninguna. Esto no es guerra; es una carnicería. Detrás de esta ofensiva, que se prepara ante la mirada impotente del mundo, se esconde un objetivo político tan claro como abominable: el desplazamiento forzoso permanente. Las declaraciones del primer ministro Netanyahu abogando por una \»migración voluntaria\» son un eufemismo cínico para una limpieza étnica. Los palestinos lo saben, las organizaciones de derechos humanos lo denuncian, y la historia, que ya vivió su Nakba en 1948, les da la razón. Temen, con justa causa, que si salen, nunca podrán volver. Y ante esta realidad incontestable, ¿dónde está la comunidad internacional? Estados Unidos y la Unión Europea, que se erigen como defensores del orden global basado en normas, llevan meses firmando cheques en blanco con su apoyo político, financiero y armamentístico a Israel. Mientras emiten débiles declaraciones pidiendo \»moderación\» en un lado, facilitan las bombas que caen del otro. Su complicidad no es pasiva; es activa, deliberada y manchada de sangre. El aplauso que interrumpió al Papa en el Vaticano es el clamor de una ciudadanía global que ve la obscenidad de lo que ocurre. Es un repudio moral a la doble vara que aplican los poderosos. El derecho internacional humanitario, ese que Occidente invoca a conveniencia, es pisoteado a diario en Gaza con total impunidad. La barbarie no se detendrá con más llamados a la calma. Se detendrá cuando los cómplices dejen de armarla, cuando se impongan sanciones reales y cuando se exija, con la fuerza de la ley y la diplomacia, la rendición de cuentas por los crímenes cometidos. El mundo no debe ser recordado como el espectador que silbó mientras Gaza ardía. La historia juzgará este silencio cómplice como lo que es: una traición a la humanidad.
El Papa exige el fin del \»castigo colectivo\» y el desplazamiento forzoso en Gaza

El papa León XIV lee un mensaje durante su audiencia semanal general, en el Vaticano, el 27 de agosto de 2025. (AP Foto/Gregorio Borgia) Por Julio Guzmán Acosta ROMA.— El Papa León XIV exigió este miércoles el cese inmediato del \»castigo colectivo\» y el desplazamiento forzoso de palestinos en la Franja de Gaza, en un enérgico llamado realizado durante su audiencia general semanal en el Vaticano. Ante miles de asistentes, el pontífice abogó por un alto el fuego \»inmediato y permanente\» en el sitiado enclave, en un momento crítico en el que Israel ultima los preparativos para una nueva ofensiva militar. El primer pontífice estadounidense de la historia fue interrumpido en dos ocasiones por los aplausos del público mientras leía su último llamado para poner fin a una guerra que ya cumple 22 meses. En su discurso, también pidió la liberación de los rehenes aún capturados por Hamás —de los cuales se cree que unos 50 siguen en Gaza— e instó a ambas partes y a las potencias internacionales a terminar con un conflicto “que ha causado tanto terror, destrucción y muerte”. “Suplico que se alcance un alto el fuego permanente, se facilite el acceso seguro a la ayuda humanitaria y el pleno respeto del derecho humanitario\», afirmó. Subrayó que el derecho internacional exige proteger a los civiles y \»la prohibición de los castigos colectivos, el uso indiscriminado de la fuerza y el desplazamiento forzado de poblaciones”. Su llamado se produce mientras los palestinos se preparan para la anunciada ofensiva israelí en algunas de las zonas más pobladas de la Franja, incluida la Ciudad de Gaza, donde ya se ha documentado y declarado una hambruna. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha defendido la campaña militar como la mejor manera de debilitar a Hamás y conseguir la liberación de los rehenes, una postura que ha sido rechazada por las familias de los cautivos, quienes argumentan que esta acción los pondría en mayor peligro. Iglesias se niegan a evacuar y denuncian \»sentencia de muerte\» El pontífice también puso de relieve una declaración conjunta de los patriarcas latino y griego-ortodoxo de Jerusalén, quienes anunciaron que los sacerdotes y monjas de las iglesias en la Ciudad de Gaza permanecerán en sus puestos a pesar de las órdenes de evacuación israelíes. Según el comunicado, las personas que se refugian en estos recintos —las iglesias de la Sagrada Familia (católica) y de San Porfirio (ortodoxa)— están demasiado débiles y desnutridas como para moverse, por lo que evacuarlas supondría una “sentencia de muerte”. Estos lugares han albergado a cientos de civiles palestinos, incluidos ancianos, mujeres, niños y personas con discapacidad durante la guerra. El cardenal católico Pierbattista Pizzaballa y el patriarca ortodoxo Theophilos III recordaron en su declaración que el Papa emitió recientemente un contundente mensaje sobre \»el derecho de las personas a permanecer en su tierra natal y a no ser obligadas a desplazarse\». Esta postura contrasta directamente con los comentarios del primer ministro Netanyahu, quien ha sugerido que la población de Gaza debería ser reubicada en otros países mediante lo que su gobierno describe como \»migración voluntaria\». Organizaciones de derechos humanos se han opuesto firmemente a esta idea, y los palestinos temen que, si salen temporalmente, Israel nunca les permita regresar, lo que constituiría un desplazamiento forzoso permanente. El conflicto se desató tras el asalto de Hamás el 7 de octubre de 2023, en el que murieron unas 1.200 personas y fueron tomados 251 rehenes. La mayoría fueron liberados en intercambios; Israel ha rescatado con vida a ocho. Las autoridades israelíes creen que de los 50 que permanecen, alrededor de 20 aún están vivos.
Papa León XIV pide ayuda para Gaza y el fin de las hostilidades en su primera audiencia general

El papa León XIV saluda a su llegada a su primera vista general en la plaza de San Pedro del Vaticano, el miércoles 21 de mayo de 2025. (AP FOTO/GREGORIO BORGIA) Por Theo G. Guzmán Ciudad del Vaticano – En su primera audiencia general como pontífice, el papa León XIV hizo un llamado urgente para que se permita la entrada de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza y para que terminen las hostilidades que han causado un sufrimiento “desgarrador” a la población, especialmente a los niños, ancianos y enfermos. El evento, celebrado el miércoles en la plaza de San Pedro, reunió a alrededor de 40,000 fieles, según informó el Vaticano. Esta cifra se suma a las cerca de 200,000 personas que asistieron el domingo a la misa inaugural del pontificado del primer papa estadounidense en la historia. León XIV, nacido como Robert Prevost en Chicago y anteriormente cardenal, recorrió la plaza en el papamóvil y se detuvo para bendecir a varios bebés. Durante la audiencia, se dirigió a los peregrinos en su inglés nativo, español fluido e italiano, el idioma tradicional del papado. “Renuevo mi apremiante llamamiento para que se permita la entrada de digna ayuda humanitaria a Gaza y se ponga fin a las hostilidades, cuyo precio desgarrador lo pagan los niños, los ancianos y los enfermos”, expresó el pontífice ante los asistentes. Las audiencias generales de los miércoles son una tradición en el Vaticano que permite a los fieles tener un encuentro directo con el papa. Durante estas ceremonias, el pontífice ofrece una reflexión breve sobre pasajes bíblicos y dirige mensajes a grupos específicos de la comunidad de fe. El encuentro, que dura más de una hora, suele concluir con un llamado del papa sobre un tema de actualidad o un evento próximo. En esta ocasión, León XIV inició con su lema frecuente: “La paz sea con ustedes”. El Vaticano y el impulso a las negociaciones de paz En su compromiso por la paz, el papa León XIV reafirmó el martes la disposición del Vaticano para albergar una próxima ronda de conversaciones de alto el fuego entre Rusia y Ucrania. Esto fue comunicado tras una llamada telefónica con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien recibió la confirmación del pontífice. La oficina de Meloni informó que la líder italiana expresó su profunda gratitud por la disposición del papa y su constante compromiso con la paz. Esta llamada se produjo luego de consultas de Meloni con el presidente estadounidense Donald Trump y otros líderes europeos, quienes solicitaron verificar la oferta de la Santa Sede. Trump mencionó también la oferta del Vaticano al referirse a su conversación telefónica con el presidente ruso Vladímir Putin. No obstante, Italia enfrenta complicaciones para permitir que Putin viaje a Roma para negociaciones de alto nivel debido a que está sujeto a una orden de arresto internacional emitida por la Corte Penal Internacional, de la cual Italia es miembro fundador y está obligada a cumplir con sus mandatos. Aunque las conversaciones preliminares podrían celebrarse en Roma, la presencia directa de Putin en la capital italiana para encuentros oficiales representa un desafío legal y diplomático. Con estos gestos, el papa León XIV reafirma su papel activo en la búsqueda de soluciones pacíficas a conflictos globales, mientras llama a la comunidad internacional a actuar con prontitud y humanidad en crisis como la de Gaza.
El nuevo Papa: historia, elección y horizonte de un pontificado con sello americano

I. Introducción: Un pontificado que rompe fronteras El 8 de mayo de 2025, el humo blanco emergió de la Capilla Sixtina bajo el cielo de Roma, desatando un murmullo global de expectación. Tras cuatro intensas votaciones, los 133 cardenales electores proclamaron un hito sin precedentes: Robert Francis Prevost, misionero estadounidense-peruano, se convertía en el primer Papa estadounidense de la historia, adoptando el nombre de León XIV. «Habemus Papam» —anunció el cardenal protodiácono desde el balcón de San Pedro, y millones de fieles aplaudieron con emoción contenida. Su elección no solo marca un giro geopolítico en los 2,000 años de cristianismo, sino que encarna las esperanzas de una Iglesia que busca reinventarse desde las periferias: «La Iglesia tiene que caminar con los tiempos.» Con un legado pastoral forjado en las comunidades más humildes de Perú y una visión reformista, liberal, heredada del Papa Francisco, León XIV llega para escribir un nuevo capítulo: ¿Será este el pontificado que reconcilie tradición y modernidad? II. Breve historia del papado: De San Pedro al siglo XXI El papado, institución única en la historia occidental, se remonta al siglo I d. C., cuando el apóstol Pedro —primer obispo de Roma y «piedra fundacional», según el Evangelio— sentó las bases de una sucesión que hoy alcanza su 267.º eslabón con León XIV. Datos claves de dos milenios: Pontífices emblemáticos: Benedicto IX (1032–1045), elegido a los 20 años, sigue siendo el Papa más joven. Clemente X (1670–1676) asumió el cargo a los 79 años, el de mayor edad. Pío IX (1846–1878) ostenta el pontificado más largo (31 años y 7 meses). Urbano VII (1590) murió tras solo 13 días, víctima de la malaria, el más breve, luego que la Iglesia Católica excluyó de la lista de papas legítimos a Esteban II, quien gobernó la Iglesia por solo 3 días en el año 752, por no llegar a ser nombrado como Papa. Renuncias y crisis: Desde la dimisión de Benedicto XVI en 2013 —la primera en 600 años—, el papado dejó de ser irrevocablemente vitalicio. III. El Vaticano: De necrópolis romana a Estado soberano Breve historia de un microestado con macro influencia: Siglos I–IV: El Mons Vaticanus, colina fuera de la Roma imperial, albergó el martirio y la tumba de San Pedro (64–67 d. C.). Siglo IV: El emperador Constantino erigió la primera Basílica de San Pedro (326 d. C.) sobre la necrópolis apostólica. Siglo VIII: Nacen los Estados Pontificios (756), tras la donación de tierras por Pipino el Breve al Papa Esteban II. 1870: La unificación italiana bajo Víctor Manuel II anexó los Estados Pontificios (territorios gobernados directamente por los papas en la península italiana desde el siglo VIII hasta 1870, que llegaron a abarcar gran parte del centro de Italia), reduciendo al Papa a «prisionero en el Vaticano». 1929: Los Pactos de Letrán entre Pío XI y Benito Mussolini crearon el Estado de la Ciudad del Vaticano (44 hectáreas), soberano y neutral. Funciones como Estado: Sede espiritual y administrativa de 1,300 millones de católicos en el mundo. Gobierno teocrático: monarquía absoluta (el Papa) y burocracia internacional (Curia Romana). Diplomacia global: relaciones con 183 países y presencia en la ONU como Observador Permanente. IV. Continuidad y crisis: El poder papal en la encrucijada El papado ha oscilado entre el esplendor temporal y la fragilidad espiritual. Su momento más crítico llegó en 1870, cuando Pío IX perdió los Estados Pontificios, transformando al Papa de «monarca territorial» en «voz moral global». Hoy, aunque su autoridad religiosa sigue intacta, desafíos como los escándalos de abusos sexuales contra menores, encubrimiento institucional, abusos de poder y financieros, la secularización y las divisiones internas exigen un liderazgo audaz. La Guardia Suiza: Simbolismo y lealtad Fundación: Creada en 1506 por el Papa Julio II, aprovechando la reputación de los mercenarios suizos. Sacrificio histórico: En 1527, durante el Saco de Roma, 147 guardias murieron protegiendo a Clemente VII. Actualidad: 135 soldados suizos, católicos, solteros al ingresar, de entre 19 y 30 años, custodian al Papa con trajes diseñados por Miguel Ángel. Su juramento se realiza cada 6 de mayo. V. León XIV: Un pontífice en el puente entre mundos Robert Francis Prevost (Chicago, 1955) personifica el sueño de una Iglesia sinodal (una que escucha, discierne y decide con el Pueblo de Dios). Formado en la Orden de San Agustín (OSA), sirvió 40 años en Perú, como misionero en Cajamarca y luego como obispo de Chiclayo (2015–2023). Como Prefecto del Dicasterio para los Obispos (2023), se consolidó como arquitecto de reformas: transparencia financiera, inclusión de clérigos indígenas, y nuevos nombramientos episcopales. Claves de su elección: Perfil pastoral: Conocedor de la pobreza y el cambio climático en comunidades andinas. Puente continental: Ciudadanía estadounidense y corazón latinoamericano. Reformismo pragmático: Defensor del Sínodo de la Amazonía (asamblea especial celebrada en 2019 para discutir los desafíos pastorales, ecológicos y sociales en la región amazónica, que abordó temas como la ordenación de hombres casados y el papel de la mujer en la Iglesia) y crítico silencioso del clericalismo. Contrastes con Francisco: Formación agustiniana frente al jesuitismo de Francisco. Origen norteamericano con experiencia latinoamericana, frente a un Francisco latinoamericano con formación europea. Mayor experiencia directa en misiones rurales e indígenas. Enfoque más pragmático en administración, frente al estilo profético de Francisco. Coincidencias con Francisco: Visión compartida de una Iglesia pobre para los pobres. Compromiso con la paz, justicia social, cambio climático, y mayor participación de mujeres en el Dicasterio. En el caso de la comunidad LGBT, su postura ha sido poco clara. Defensa del modelo sinodal y la descentralización del poder vaticano. Crítica al clericalismo y a la Iglesia como «aduana» de la fe. VI. El Cónclave de 2025: Un voto por la esperanza El cónclave más diverso de la historia (133 cardenales de 68 países) reflejó una Iglesia en transición. La elección en cuatro votaciones —rápida para estándares modernos— mostró consenso ante urgencias globales: crisis migratorias, cambio climático, desigualdad post pandemia, necesidad de paz y fracturas internas. Mensajes inaugurales de León XIV: «Una Iglesia que escucha, que camine con los tiempos».
Raquel Peña concluye agenda en Roma con participación en histórica ceremonia papal

Vicepresidenta Raquel Peña a su regreso al país ayer.UMBRAL.COM.DO Por César Dalmasi Guzmán Roma, Italia. – La vicepresidenta Raquel Peña regresó este martes a República Dominicana tras una intensa agenda diplomática y religiosa en Italia, donde participó en la solemne misa de inicio del pontificado del Papa León XIV, evento que congregó a líderes políticos, eclesiásticos y diplomáticos de más de 120 países en la Plaza de San Pedro. Encuentros clave y agenda institucional Durante su estadía, Peña sostuvo un encuentro privado con un grupo de sacerdotes dominicanos que realizan estudios de especialización en teología y pastoral en universidades pontificias de Roma. La reunión, celebrada en el Colegio Pío Latinoamericano, abordó estrategias para fortalecer la formación clerical y el apoyo a las comunidades católicas en República Dominicana. Posteriormente, se reunió con el personal de la Embajada dominicana en Italia, encabezada por el embajador embajador, para evaluar proyectos de cooperación bilateral y asistencia consular a la diáspora. Presencia en eventos paralelos Además de la ceremonia principal, la vicepresidenta asistió a un recepción organizada por la Santa Sede para delegaciones oficiales, donde intercambió impresiones con autoridades vaticanas sobre temas de interés mutuo, como la promoción de valores éticos y la colaboración en proyectos sociales. Significado de la visita La participación de Peña en este hito histórico refuerza los lazos entre el Estado dominicano y el Vaticano, destacando el rol de la diplomacia espiritual en la política exterior del país. Su agenda combinó el protocolo de Estado con un enfoque en la comunidad religiosa dominicana en el exterior, subrayando el equilibrio entre lo institucional y lo pastoral. Con su retorno, se espera que la vicepresidenta presente un informe detallado al presidente Luis Abinader sobre los acuerdos explorados y las oportunidades de colaboración identificadas durante su misión.
Cientos de sacerdotes celebran Jubileo Nacional del Clero en Bayaguana

Por Brendalis Reyes Bayaguana, República Dominicana.– Cientos de sacerdotes junto a los obispos de las 11 diócesis del país se congregaron el lunes 12 de mayo en el Santuario Nacional Santo Cristo de los Milagros, en Bayaguana, para conmemorar el Jubileo Nacional del Clero en el marco del Año Jubilar 2025. Este significativo encuentro fue coordinado por la Comisión Nacional del Clero de la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) y reunió a una amplia representación del clero dominicano en un acto de fe, reflexión y compromiso. La jornada comenzó con una procesión solemne desde el antiguo santuario hacia el nuevo templo, donde los asistentes tuvieron un momento de adoración al Santísimo Sacramento. Posteriormente, se llevó a cabo la ponencia titulada “El sacerdote, misionero de esperanza”, impartida por el padre Francisco Jiménez, director del Instituto Nacional de Pastoral (INP) de la CED. El evento concluyó con una Eucaristía presidida por monseñor Héctor Rafael Rodríguez, arzobispo metropolitano de Santiago de los Caballeros y presidente de la CED. Durante su homilía, monseñor Rodríguez destacó la importancia de un sacerdocio auténtico y cercano a las personas: “El mundo necesita sacerdotes santos, alegres, cercanos, sensibles y solidarios con el dolor ajeno, pastores con olor a oveja, como decía el Papa Francisco”. Asimismo, recordó que “los pobres, los pequeños, los que sufren y los que buscan sentido son el centro de la misión eclesial”, subrayando el compromiso de la Iglesia con los más vulnerables. El arzobispo también se refirió a la reciente elección del Papa León XIV, señalando que su misión es “ser el Pedro de hoy, que nos recuerda que la Iglesia no puede cerrarse sobre sí misma, que debe dejarse guiar por el Espíritu; que debe ir hacia las periferias, a donde el hambre de Dios clama en silencio”. Enfatizó que esta elección representa una invitación a que la Iglesia sea “más misionera, más fraterna, más abierta a la novedad del Espíritu”, especialmente en un mundo “confundido, fragmentado y violento”. Para monseñor Rodríguez, esto es una clara señal de que Cristo continúa entrando “por la puerta, y no por atajos ni por intereses humanos”. En su ponencia, el padre Francisco Jiménez hizo un llamado a los presbíteros a ser verdaderos misioneros de esperanza en tiempos de incertidumbre y crisis. Señaló que el sacerdote está “llamado a ser un guía espiritual que ayude a las personas a encontrar significado en sus vidas y a fortalecer su identidad en relación con lo trascendente”, además de actuar como “agente de transformación, promoviendo la justicia, la solidaridad y el diálogo entre diferentes sectores de la sociedad”. El director del INP resaltó el papel de la Iglesia como comunidad de fe que ofrece un espacio donde la esperanza se fortalece a través de los sacramentos, la enseñanza y la vida comunitaria. Exhortó a que la experiencia vivida durante el jubileo renueve en los sacerdotes “el deseo de seguir siendo testigos del amor de Dios por esta humanidad sumergida en la desesperación, la angustia y el vacío existencial”. El Jubileo Nacional del Clero representa no solo una celebración, sino también un momento de profunda reflexión y compromiso para el clero dominicano, reafirmando su misión evangelizadora y su entrega al servicio pastoral en un país que enfrenta múltiples desafíos sociales y espirituales.
Muros que excluyen, puentes que salvan: el legado migratorio del Papa Francisco

Durante su pontificado, el Papa Francisco dejó una huella indeleble en la reflexión ética sobre las migraciones. Con una claridad profética, insistió en que la respuesta cristiana ante la crisis migratoria no puede fundarse en la exclusión ni en el endurecimiento de fronteras, sino en la hospitalidad, el diálogo y la solidaridad efectiva. “Una persona que solo piensa en construir muros y no en construir puentes no es cristiano”, afirmó en 2016 al cuestionar políticas que criminalizan a quienes buscan refugio o mejores condiciones de vida. Esa misma visión resurge con fuerza en su última carta en vida dirigida a la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, fechada el 11 de febrero de 2025, en la que el pontífice expresó su profunda preocupación ante las deportaciones masivas promovidas por la actual administración estadounidense de Donald Trump. Francisco advirtió que levantar muros —ya sean físicos, legales o administrativos— representa un obstáculo grave contra la dignidad humana, especialmente cuando se trata de personas migrantes obligadas a huir por pobreza extrema, violencia, persecución o catástrofes ambientales. El Papa no desconoce el derecho de los Estados Unidos a regular sus fronteras, pero subraya que este derecho nunca debe ejercerse a costa de los más vulnerables. Deportar sin un juicio justo o sin considerar las causas profundas de la migración “daña la dignidad de muchos hombres y mujeres, de familias enteras, y los coloca en un estado de particular indefensión, sentenció”. La verdadera justicia, sostiene, se mide por el trato que reciben los pobres y marginados, no por la rigidez legal o la eficacia administrativa. Este enfoque cobra especial relevancia en el contexto dominicano actual. La implementación de nuevos protocolos migratorios en hospitales públicos ha resultado en la detención y deportación de mujeres haitianas en situación de parto o posparto. En apenas un día, inspectores migratorios acudieron a más de 30 centros de salud, donde retuvieron a decenas de parturientas por no portar documentos válidos. Esta medida no solo vulnera el derecho básico a la atención médica, sino que traslada a mujeres y recién nacidos desde un estado de fragilidad clínica a uno de incertidumbre social y jurídica. Aplicar sanciones migratorias en espacios destinados al cuidado humano, como los hospitales, contraviene el espíritu evangélico de acogida que Francisco promovió con insistencia. Según el legado del pontífice, las políticas públicas deben ser juzgadas a la luz de la dignidad de la persona humana, y no al revés. Frente a una lógica de exclusión, propuso una visión alternativa: construir puentes mediante corredores humanitarios, leyes de integración y un acceso igualitario a servicios esenciales. “El verdadero amor cristiano —recordaba el Papa— se descubre al meditar en la parábola del Buen Samaritano: un amor abierto a todos, sin excepción”. En tiempos de endurecimiento migratorio, esta enseñanza representa un llamado urgente a repensar las políticas desde una ética del cuidado y de la fraternidad.
Maduro espera que Papa León XIV continúe legado De Francisco

Por Brendalis Reyes Caracas.– El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, manifestó su profundo deseo de que el recién electo Papa León XIV, el cardenal estadounidense Robert Francis Prevost, dé continuidad al valioso legado espiritual y pastoral de su predecesor, el papa Francisco, Jorge Bergoglio. A través de un mensaje publicado en su cuenta oficial de Telegram, Maduro expresó: “Con profunda devoción y esperanza, acogemos con espíritu de fe la elección de Robert F. Prévost, desde hoy, León XIV, el Sucesor de San Pedro y Pastor Universal de la Iglesia Católica”. El mandatario venezolano aseguró que elevará sus oraciones por el nuevo pontífice, “pidiendo a Dios que lo ilumine y fortalezca en la alta misión que le ha sido encomendada para servir al Pueblo de Dios y a toda la humanidad”. Asimismo, resaltó la importancia de que León XIV mantenga la continuidad de los “importantes avances impulsados bajo la sabia conducción” del papa Francisco, confiando en que su guía pastoral “dé continuidad al valioso legado” del actual santo padre emérito. En su mensaje, Maduro también aprovechó para hacer un llamado a la pronta concreción de las causas de canonización de dos figuras emblemáticas para Venezuela: la Madre Carmen Rendiles y el Dr. José Gregorio Hernández. “Sus vidas ejemplares y su santidad probada son faros de esperanza e inspiración para nuestro pueblo venezolano, que con fervor anhela verlos elevados a los altares”, afirmó el jefe de Estado. El presidente destacó además que, desde Venezuela, el pueblo católico y cristiano reafirma “su inquebrantable compromiso de fidelidad a Cristo y a la Iglesia, en comunión con el Santo Padre”. Reacciones internacionales y contexto La elección de León XIV ha generado diversas reacciones a nivel mundial, con líderes políticos y religiosos que han destacado la importancia de su perfil pastoral y su experiencia en el Dicasterio para los Obispos del Vaticano, encargado de supervisar las nominaciones episcopales globales. El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, expresó que el nuevo papa representa un puente entre la tradición y las nuevas generaciones, destacando su labor como misionero en América Latina, donde desarrolló gran parte de su ministerio pastoral. “Su elección es un signo de esperanza para una Iglesia que busca ser cercana a los más necesitados y comprometida con la justicia social”, indicó Parolin. Por su parte, el teólogo italiano Enzo Bianchi señaló que León XIV deberá enfrentar los retos actuales de la Iglesia, incluyendo la necesidad de fortalecer el diálogo ecuménico y la atención a los conflictos sociales. “Su experiencia en la curia y su sensibilidad pastoral serán claves para llevar adelante la misión evangelizadora en un mundo cambiante”, señaló Bianchi. El papa Francisco, en un comunicado enviado desde el Vaticano, ofreció su bendición y apoyo al nuevo pontífice, deseándole “sabiduría y fortaleza para guiar a la Iglesia en estos tiempos de desafío y esperanza”. Un legado para continuar El papa Francisco es ampliamente reconocido por su enfoque en la justicia social, la defensa de los pobres y la promoción de la paz y el diálogo interreligioso. Su pontificado estuvo marcado por una apertura sin precedentes y un llamado a la conversión personal y comunitaria. León XIV, con su experiencia como prefecto del Dicasterio para los Obispos y su labor como misionero en Perú, se perfila como un continuador natural de esa obra, con un fuerte compromiso pastoral y un enfoque en la unidad y la solidaridad global. La comunidad católica venezolana, en particular, observa con esperanza esta transición, confiando en que el nuevo papa mantenga y profundice las enseñanzas y acciones de Francisco, mientras impulsa el fortalecimiento de la fe y el compromiso social en el continente y en el mundo. Conclusión La elección de León XIV abre una nueva etapa en la historia del papado, con un líder que busca dar continuidad a un legado transformador y enfrentar los retos contemporáneos con humildad y determinación. En Venezuela, como en muchas otras regiones, se eleva la esperanza de que esta guía espiritual fortalezca la unidad y promueva la justicia en tiempos de incertidumbre global.