UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

La Autocritica en la Izquierda: Una Necesidad Inevitable e Imprescindible

La izquierda política dominicana, a lo largo de la historia, hasido impulsora de profundas transformaciones sociales, luchando por la justicia, la igualdad y la dignidad de los dominicanos. Sin embargo, como cualquier movimiento político, no está exenta de errores, contradicciones y desviaciones que pueden alejarla de sus principios fundamentales. La autocritica no es solo una herramienta teórica, sino una necesidad imprescindible e histórica para evitar el dogmatismo, corregir errores y mantener la legitimidad de su lucha por el poder. Es más, junto a la crítica, son puntos obligatorios en todas reuniones de las estructuras política del partido que se denomina de izquierda. El Peligro del Triunfalismo y la autosatisfacción Uno de los principales riesgos que enfrenta la izquierda es caer en el triunfalismo o en la autosatisfacción ideológica y política. Es común que, en determinados momentos de éxito, los movimientos progresistas eviten reconocer sus errores, temiendo que ello pueda debilitar su posición. Sin embargo, la historia ha demostrado que la falta de autocrítica conduce a la desconexióncon la realidad social, lo que puede provocar el estancamiento y, en última instancia, la derrota política. El fracaso de algunos gobiernos de izquierda en América Latina, por ejemplo, no siempre ha sido producto de la conspiración externa o el asedio de la derecha, sino también de errores internos como la corrupción, el burocratismo, la falta de renovación de liderazgos o el distanciamiento de las bases populares. Reconocer estas fallas no significa traicionar la causa, sino fortalecerla. Lenin en una oportunidad subrayó que “De la política y de los partidos se puede decir-con las variantes correspondientes-lo mismo que de los individuos. No es inteligente quien no comete errores. Hombres que no cometan errores, no los hay ni puede haberlos. Inteligente es quien comete errores que no son muy graves y sabe corregirlos bien pronto. (Lenin, Vladimir, Enfermedad Infantil del izquierdismo en el comunismo, pag 16.) ¿Qué estamos haciendo mal en la izquierda? Explicamos que esta dicho en primera persona del plural: es decir que estoy incluido, soy parte del “nosotros”. Lo expreso así porque existe la tendencia a decir “la izquierda “no sabe por dónde ir,” laizquierda” está algo perdida y sin rumbo, expresándolo en tercera persona, lo que estaría excluyendo de la responsabilidad a quien lo enuncie, y somos parte de la debacle. El Dogmatismo y la Falta de Debate Interno Otro de los grandes problemas dentro de ciertos sectores de la izquierda es la tendencia al dogmatismo. La creencia de que las ideas propias son incuestionables e impide la evolución del pensamiento y la adaptación a nuevas realidades. La izquierda debe ser un espacio de debate constante, donde las ideas se pongan a prueba y se revisen sin temor a la disidencia interna. Las sociedades cambian, y con ellas deben cambiar también las estrategias y los discursos. La izquierda no puede aferrarse a esquemas del pasado que ya no corresponden a las necesidades actuales. La incapacidad de reformularse ha sido uno de los motivos por los cuales ha perdido apoyo y credibilidad en algunos sectores de la sociedad, especialmente entre las clases trabajadoras y sectores populares que no siempre se ven representadas por discursos demasiado abstractos o alejados de sus preocupaciones diarias. Autocritica y Conexión con la Sociedad Para que la autocrítica sea efectiva, debe estar acompañada de una voluntad genuina de escuchar y dialogar con la sociedad. Es un error considerar que la izquierda tiene el monopolio de la verdad absoluta y que las criticas que recibe provienen únicamente de sectores reaccionarios. Muchas veces, lasadvertencias sobre los errores vienen de los propios sectores populares o de voces progresistas que buscan un camino más expedito y efectivo para el cambio social y político. Esto implica un ejercicio de humildad política; reconocercuando las estrategias han fallado, cuando las alianzas han sido equivocadas o cuando las decisiones no han estado en correspondencias con los valores que se defienden. La izquierda no puede conformarse con defender lo existente si lo existente no está funcionando y no está dando los resultados esperados. La autocritica en la izquierda no debe ser vista como un acto de debilidad, sino como una muestra de fortaleza y madurez política. Un movimiento que se niega a revisar sus errores está condenado a repetirlos, y en un mundo en constante cambio, larigidez ideológica y política solo conduce al aislamiento y a la disolución. Si la izquierda dominicana quiere seguir siendo una fuerza transformadora, debe hacer de la autocrítica una prácticahabitual, no solo en momentos de crisis, sino como parte de su identidad política. Solo así podrá construir proyectos sólidos, capaces de responder a las necesidades del pueblo y de estar a la altura de los desafíos del siglo XXI.

Un gran agitador del arte se ha apagado, un gran corazón ha dejado de latir

El reconocido poeta, narrador, gestor cultural y militante de izquierda Félix García falleció la noche del miércoles 12 de marzo de 2025 en la ciudad de Nueva York, a causa de un infarto cardiaco. Su deceso deja un profundo vacío en la comunidad artística y cultural de San Francisco de Macorís, su tierra natal, donde su legado perdurará como uno de los pilares fundamentales del teatro y la poesía. García fue fundador de varios grupos culturales, entre ellos “Los Ciguayos” del sector Las Flores y más recientemente, promovió iniciativas como “Búsqueda” y “Jaya Cultura”. Su labor incansable en la promoción del arte y la cultura le valió el respeto y la admiración de sus conciudadanos. El poeta y gestor cultural Víctor Saldaña lo describió como “uno de los más importantes poetas, narradores y gestores culturales que ha tenido San Francisco de Macorís en los últimos 50 años”. Después de residir varios años en Nueva York, donde dirigió una empresa de envíos, García regresó a San Francisco de Macorís para continuar aportando al desarrollo cultural de la región. En las pasadas elecciones, fue candidato a regidor por el Partido Frente Amplio, demostrando su compromiso con las causas sociales y culturales de su comunidad. El teatrista Ramon Matrille expresó su pesar por la pérdida de García, destacando su papel en el comité pro-Plaza de la Cultura de la ciudad macorisana, un sueño que lamentablemente no pudo ver realizado. Por su parte Rafael Chaljub Mejía no podía creer el fallecimiento de Félix García, tras considerarlo un hombre lleno de vida y grandes sueños. Nos conocimos en el primer congreso del Partido Comunista del Trabajo (PCT) en 1986, un espacio donde las ideas y los ideales se cruzaban con intensidad. Desde aquel encuentro, nació una amistad profunda, marcada por el respeto mutuo y la admiración por nuestras respectivas trayectorias. Fue en ese mismo evento donde lo bauticé como “el poeta del congreso”, un apodo que le hacia justicia no solo por su talento para la palabra, sino por la manera en que dotaba de sensibilidad y profundidad cada debate y discusión en los que participaba. Nuestras conversaciones eran un ejercicio de reflexión y aprendizaje mutuo, donde siempre encontraba en él una perspectiva única y una voz que conjugaba el compromiso social con la belleza del lenguaje. Escribía siempre un comentario sobre los artículos que publico los lunes en Acento, demostrando su aguda capacidad de análisis y su compromiso con el debate público. Sus palabras eran siempre reflexivas, críticas y llenas de matices, aportando una perspectiva profunda sobre los temas que abordaba. No había texto que pasara desapercibido para él; su pasión por la discusión intelectual lo llevaba a participar activamente en cada publicación, generando diálogos enriquecedores y estimulantes. Entre los articulo comentado en Acento cito los siguientes: Don Julio. Salvo lo que dice de Juan Arias, no lo conozco. ¡No importa! Su obra cuestionadora del Cristo está ahí. Si. Lo que quiero es destacar su labor de diversidad Escritural. Pero, sobre todo, su actitud de respeto por el pensar de el otro, y esa apertura define la necesidad de continuar con militancia por ese camino. Es un transitar con diferencias claras sin temor”. “Me parece muy buen trabajo. La inspiración en Neruda y Silvio muy buena. Cuenta como lo esencial que No es una apología Hedonista ni pequeña burguesa de autoestima por las nubes lastimera de un ser creído (aunque sé que, a Usted, cualidades le sobran) el articulo no alude lisonjas propias…sino la necesidad de mirar cada día y cada cumpleaños como una apuesta de cara al sol para desafiar, vivir y amar…sobre todo para, ¡eso ser solidario y AMAR…! Al saludarte hermano te felicito. Auguro para ti y tu familia, la repartición de ese amor de que han sido propietarios y los lleva a la admiración y respeto. ¡¡¡Mis abrazos fraternos… SALUD!!! Félix García”. “Que se escriba sobre temas como este:” Lo que pasó en Hawaii” trasciende a la necesidad de Reencaminar el hecho escriturar artísticos a niveles más humanos, solidarios y de mayor esfuerzo por servir a las generaciones presentes. Sirve además para sumar adeptos a las mejores causas de conciencia, educación y reflexión para definir políticas juveniles-culturales para las fuerzas progresistas, que, parece, han olvidado que sin política cultural clara y pragmática, identificada en contra de tanta alienación y basura desde todos los sectores, jamás habrá revolución ni verdaderos cambios entre los pueblos”. Don Julio Disla su diversidad temática escritural asume un gran papel y llamado a que observemos el comportamiento de la juventud, sus supuestos influencers, y la necesidad de procurar la transformación de las actuales cosas sociales. Enhorabuena. Félix García. Sobre el articulo “La injerencia disfrazada de ayuda de la USAID en América Latina y el Mundo”: Ilustrador. Concreto y preciso. Don Disla muy buen trabajo… salud Félix García. Hay otros comentarios; pero necesitaría muchos espacios para ser incluidos. Cada uno de estos comentarios refleja su esencia: un hombre de pensamiento crítico, sensibilidad poética y una profunda vocación por la justicia.

“Hacer es mejor modo que decir”

Por Julio Disla Algo mas o menos parecido escribió el prócer José Martí para referirse en la vida cotidiana, al peso de las acciones que definen a una persona. Decir algo sin respaldarlo con hechos es como construir un castillo en el aire: puede parecer sólido en apariencia, pero carece de cimientos. Por ello, es fundamental que nuestras acciones reflejen nuestras palabras, pues solo así se gana credibilidad, respeto y confianza. En primer lugar, la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace es clave para la integridad personal. Una persona que promete ayudar, pero nunca actúa en consecuencia pierde credibilidad. En cambio, aquellos que cumplen sus compromisos, aunque hablen poco, generan confianza y respeto. En cualquier ámbito, ya sea profesional o personal, las acciones hablan más fuerte que las palabras. Además, la historia nos demuestra que los verdaderos avances, cambios y transformaciones han sido impulsados por hechos, no solo por discursos. Grandes lideres como Vladimir Ivanov Lenin, José Stalin, Fidel Castro, Mahatma Gandhi o Martin Luther King Jr, no solo pronunciaron discursos inspiradores, sino también respaldaron sus palabras con acciones concretas que transformaron sociedades. De igual modo, en la vida cotidiana, las promesas sin acción pierden valor y solo los actos generan un impacto real y social. Llamar al pueblo a reaccionar políticamente a través de internet puede ser muy fácil para quien lo hace. Y muy cuestionable también. Incluso, puede considerarse altanero, petulante. ¿A título de qué el autor de una nota como esa hace el presente llamado?, Podría preguntarse. Por supuesto, con justa razón. Pero, más allá de esa crítica totalmente pertinente, ¿Por qué no hacer ese llamado?  Por supuesto, si se piensa en cambiar las cosas, en construir una nueva sociedad distinta de la actual, ese llamado debe complementarse con un trabajo político organizativo con las masas que exceda grandemente el ámbito digital, trabajo que se debe hacer con la gente, en el día a día, en el centro de trabajo, de estudio, en la comunidad, en el mercado, en la calle, en fin, donde haya gente. Los cambios profundos en la realidad político social de la humanidad siempre han sido y siguen siendo así, no puede ser de otra manera, con hechos corporales, llevados adelante por seres de carne y hueso, gente que pide, exige y logra cambios a través de su movilización, y no solo por medio de la virtualidad del internet. “Que la calle no “se ha dicho”.  Si callamos, nos derrotan. Esa es la historia de la humanidad: luchas, protestas, acciones. Como dijo alguien más o menos: “Los pueblos consiguen derechos cuando van por más, no cuando se adaptan a lo “posible”. “Hay que ir más allá de lo posible; quedarse con el posibilismo es capitular. Ahora bien: si el espacio que abre internet puede servir para desarrollar ideas y propuestas nuevas, alternativas, de impacto para el campo popular, ¿por qué no usarlo? En tal sentido, reiteramos el título de este articulo y tomémoslo bien en serio: ¡Hacer es mejor modo que decir! El Mundo de hoy sigue siendo de lucha de clase El mundo, desde que hay clases sociales, cuando se dio un excedente con la agricultura, hace como 10 mil años, está dividido entre los que lo poseen casi todo, y las grandes mayorías que no poseen casi nada. parecería curioso, muy curioso y hasta paradójica condición humana: desde ese momento fundacional de la historia, siempre pequeñas, muy pequeñas élites manejaron y manejan(explotaron/sometieron) a inmensas mayorías. ¿Por qué esas inmensas mayorías no reaccionan? Asi ha funcionado el mundo en estos milenios, en todas las latitudes y con las distintas modalidades que tomaron nuestras formas de civilización: faraón, Emperador, Rey, Sumó Sacerdote, Huey Tlatoani, Sultán, Zar, mandarín, Sapa Inca, Aristocracia de Sangre Azul, Empresario Burgués, etc. Un pequeño grupo poderoso detenta el poder (económico, político, militar, cultural, religioso) y una amplia mayoría sigue sus dictados y trabaja para engrandecerlos. Por supuesto, la historia no es estática: hay continuos movimientos, rebeliones, cambios, alzamientos, revoluciones. La historia de la humanidad desde la agricultura en adelante es la historia de la lucha de clases. Eso no ha terminado, pese a que hoy la clase dominante (la clase propietaria: industriales, banqueros, terratenientes, tal como se da en el capitalismo en que vivimos), con armas ideológica-culturales muy bien presentadas, quieran hacernos creer que eso se ha extinguido. Warren Buffett, gran magnate de Wall Street en Estados Unidos, lo dijo sin tapujos: “Por supuesto que hay lucha de clases, pero es mi clase, la clase rica, la que está haciendo la guerra, y la estamos ganando”. Esa confrontación sigue vigente, al rojo vivo, como dice Tele Mundo, aunque el discurso dominante presente las cosas de tal manera que pretende hacernos creer que ya no hay izquierda y derecha, que la lucha ideológica es algo de un pasado ya superado, que ya no hay conflicto social, mierdas es; si fuera cierto: ¿por qué se mantienen inconmensurables fuerzas represivas con armamentos más sofisticadas para controlar la protesta popular? Hoy día, la represión se da con violencia suprema, sin la menor duda. Pero también con las nuevas armas que las tecnologías modernas permiten desplegar: todo el campo mediático. Para terminar, y retomando el caso de la necesidad de la acción, muchas veces el exceso de palabras puede convertirse en un refugio para la inacción. Las personas que constantemente prometen, pero nunca cumplen terminan por desgastar su imagen y desmotivar a quienes los rodean. En cambio, aquellos que actúan con consecuencia y determinación, aunque hablen poco, generan cambios tangibles y duraderos. En conclusión, más allá de las promesas y las intenciones, son los hechos los que verdaderamente importan; por eso la validez de aquel grito de guerra de Rafael Chaljub Mejía, ¡“! ¡Que los hechos les hagan honor a las palabras”! Decir es fácil, pero hacer requiere compromiso y esfuerzo. Si queremos un mundo más honesto y efectivo, debemos asegurarnos de que nuestras acciones estén siempre en sintonía con nuestras palabras. Por eso, hacer es mejor modo que decir.

¿Se diluye la posibilidad de la Tercera Guerra Mundial por ahora?

Por Julio Disla La posibilidad de una Tercera Guerra Mundial parece haberse atenuado, por ahora, tras las recientes negaciones de paz entre Estados Unidos y Rusia, destinadas a poner fin al conflicto entre Ucrania y Moscú. Estas conversaciones, celebradas en Riad, han suscitado tanto esperanza como controversia en la comunidad internacional. Uno de los aspectos más debatidos es la exclusión de Ucrania y la Unión Europea de las negaciones. El presidente ucraniano, Volodimir ZelensKi, ha enfatizado que “no pueden tomarse decisiones sin Kíev sobre cómo terminar la guerra en Ucrania”, mientras, por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha asegurado que “nadie excluye a Ucrania del proceso”. La postura de Estados Unidos bajo la nueva administración de Donald Trump ha generado inquietudes entre los aliados tradicionales europeos. El magnate Trump ha optado por normalizar las relaciones con Rusia, excluyendo a la Unión Europea y a Ucrania de las conversaciones de paz, lo que ha debilitado la confianza transatlántica y ha puesto en entredicho la seguridad europea. En respuesta, Europa se ha visto obligada a replantear su estrategia de defensa. La desvinculación de Estados Unidos ha evidenciado la necesidad de una mayor autonomía europea en materia de seguridad. Un informe reciente señala que Europa requiere una inversión adicional de 250.000 millones de euros anuales y un incremento de 300.000 soldados para garantizar una defensa efectiva. Mientras tanto, el Reino Unido ha asumido un papel proactivo, declarando su disposición a enviar tropas a Ucrania para garantizar la seguridad de Kiev en caso de un acuerdo de paz con Rusia. Esta iniciativa ha generado divisiones en Europa, con países como Suecia apoyando la medida, mientras que otros, como España y Alemania, se muestran reticentes. A pesar de las tensiones y desafíos, las negociaciones entre Estados Unidos y Rusia han reducido, al menos temporalmente, la amenaza de una escalada global. Sin embargo, la exclusión de actores clave y la falta de consenso en Europa subrayan la complejidad de alcanzar una paz duradera y estable en la región. Los grandes Halcones y amos del mundo, como se les conocen a ese grupo guerrerista, estaban preparándose para una guerra que involucrara a ocho mil millones de habitantes del Planeta Tierra, en un conflicto con armamentos nucleares, pero limitada (armas tácticas, les llaman). En el artículo publicado en Acento, por quien subscribe, con el título ¿“Se producirá la tercera guerra mundial” ?, indicaba que eso era un despropósito total, un imposible. No hay guerras nucleares “limitadas”. De librarse una guerra atómica con apenas un pequeño porcentaje de la capacidad destructiva actual (alrededor de 12 mil misiles, el 90 por ciento de ellos repartidos entre Rusia y Estados Unidos), la destrucción de toda forma de vida estaba asegurada. Si no es por la muerte instantánea en el momento de recibir los impactos, la lluvia ácida provocada por las posteriores nubes radiactivas, y el prolongado infierno nuclear (noche permanente por al menos una década) que terminaría con toda la vida sobre el Planeta Tierra por la falta de luz solar”. ¿Cuál es el objetivo de esta guerra en Ucrania, se preguntaba el presidente de Croacia, Zoran Milanovic, respondiéndose en un llamativo acto de honestidad: ¿Derrotar a una superpotencia nuclear luchando en sus fronteras? ¿Se puede derrotar a un Estado así con armas convencionales? Nos encontramos antes un negocio redondo para algunos occidentales y una soberbia monumental, usando al pueblo ucraniano de un modo vergonzoso, llevando a la muerte al menos unos 800 mil de ellos de sus habitantes, en un primer cálculo conservador. De hecho, Kiev ya no tiene soldados para seguir peleando, por lo que está incorporando para la guerra a mujeres y poblaciones de tercera edad. La guerra en Ucrania ha generado un inmenso sufrimiento humano y la destrucción de infraestructura vitales, dejando a millones de personas desplazadas y vulnerables. Poner fin al conflicto es imprescindible para detener la escalada de violencia que no solo afecta a la región, sino que también amenaza la estabilidad global. Además, la prolongación de la guerra alimenta tensiones internacionales que podrían derivar en conflictos de mayor envergadura, debilitando la seguridad colectiva y poniendo en riesgo la paz en todo el mundo. Terminar con la guerra permitiría iniciar un proceso de reconstrucción social y económico en Ucrania, ofreciendo la posibilidad de recuperar la normalidad y mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos. Asi mismo, el establecimiento de una paz duradera favorecería el restablecimiento de la confianza entre naciones, abriendo paso a acuerdos diplomáticos que contribuyan a resolver disputas de manera pacifica y a fortalecer el orden internacional. En definitiva, cesar el conflicto es un paso crucial para garantizar un futuro más seguro y prospero tanto para la región como para la comunidad global.

El Mundo de hoy: Entre progreso y penuria

Por Julio Disla El mundo de hoy es un escenario de contrastes. Vivimos en una era de avances tecnológicos sin precedentes, donde la inteligencia artificial, la biotecnología y las energías renovables están transformando la manera en que trabajamos, nos comunicamos y cuidamos el planeta. Sin embargo, estos progresos coexisten con desafíos globales como el cambio climático, la desigualdad económica, los conflictos geopolíticos y la desinformación en la era digital. La digitalización y la inteligencia artificial han revolucionado la vida cotidiana. Desde el teletrabajo hasta los algoritmos que personalizan nuestras experiencias en línea, la tecnología ha hecho más eficiente la producción y el acceso a la información. No obstante, también ha generado preocupaciones sobre la privacidad de los datos y el desplazamiento laboral por la automatización.  Sin pretenderse “predicciones”, lo que está claro al analizar la coyuntura global es que no vienen tiempos fáciles para las grandes mayorías planetarias. Todo, por el contrario, la llegada de la “motosierra” de Donald Trump augura más penurias, por lo tanto, más resistencia, más luchas populares. El socialismo, hoy por hoy muy golpeado, no ha desaparecido de la perspectiva histórica de la humanidad, aunque Javier Milei ande vociferando por ahí: “tiemblen zurdos de la mierda”, la lucha popular por un mundo mejor continúa. Por otro lado, la medicina ha avanzado a pasos agigantados con tratamientos innovadores, como la terapia génica y las vacunas de ARN mensajero, que han cambiado la manera en que enfrentamos enfermedades. La ciencia también esta logrando grandes avances en la lucha contra el cambio climático con el desarrollo de energías limpias y soluciones de sostenibilidad. A pesar de estos avances, la brecha entre ricos y pobres sigue creciendo. Mientras algunos países disfrutan de prosperidad económica, otros enfrentan crisis humanitarias debido a guerras, desastres naturales y corrupción. La inflación y la crisis del costo de la vida afectan a millones de personas, especialmente en economías emergentes. Además, la crisis climática es una amenaza inminente. Fenómenos extremos como huracanes, incendios forestales y sequias se han intensificado, afectando la producción de alimentos y desplazando a poblaciones enteras. A pesar de los esfuerzos de algunos gobiernos y organizaciones, las acciones globales aún parecen insuficientes para frenar el calentamiento global. Los avances científico-técnicos que se van logrando en el mundo son fabulosos. Estamos ya plenamente en la era de tecnologías deslumbrantes, impensables apenas unas décadas atrás: informática, espacio digital, robótica, inteligencia artificial, viajes interplanetarios. Todo ello podría ser de gran beneficio para la humanidad completa, pero el modo de producción capitalista vigente impide que esos portentosos avances sirvan para resolver ancestrales problemas. Junto a todas esas maravillosas capacidades continúan el hambre, la ignorancia, la exclusión, enfermedades previsibles, falta de satisfactores básicos. Con los modelos actuales de desarrollo, con el auge sin parar de planteos neoliberales, es imposible lograr equilibrios más justos. Las asimetrías, a la que se refiere Manuel Salazar, continúan profundizándose. La tendencia actual es a concentrar en forma creciente las riquezas en muy pocas, poquísimas manos, mientras mayorías cada vez más extendidas viven en condiciones precarias, con mucha penuria, a veces de pura sobrevivencia. La clase trabajadora a nivel internacional, y los pueblos, han sido Dominados (domesticados, disciplinados) por la clase dirigente, a nivel de cada país y en un contexto mundial. Los ideales socialistas de décadas pasadas han sido sacadas de circulación, muchas veces de forma sangrienta, lo cual no significa que haya perdido vigencia, lo que ocurre es que no hay un clima de transformación revolucionaria como en el pasado. Lo mas a que pareciera poder aspirarse es a gobiernos progresistas, llegados por voto popular, siempre en el marco de la incuestionable institucionalidad capitalista burguesa El Poder de la Información y la Desinformación En la era digital, la información circula más rápido que nunca. Sin embargo, junto con la democratización del conocimiento, también ha proliferado la desinformación. Las redes sociales han permitido que noticias falsas y teorías conspirativas se expandan, afectando la percepción pública de temas clave como la salud, la política y el medioambiente. Los gobiernos y las empresas tecnológicas enfrentan el reto de regular estos contenidos sin comprometer la libertad de expresión. Mientras tanto, los ciudadanos deben desarrollar un pensamiento critico para discernir entre información veraz y manipulada.  Un Futuro por Definir El mundo de hoy es un reflejo de nuestra capacidad de innovación y resiliencia, pero también de nuestras fallas como entes pensantes y portadores de ideales de avanzadas y progresistas. La forma en que como enfrentemos los retos actuales determinará el futuro de las próximas generaciones. La tecnología, la cooperación internacional y una mayor consciencia social serán claves para construir un mundo más justo y sostenible. A pesar de la incertidumbre y la penuria en que se vive en el mundo de hoy, hay razones para el optimismo: la solidaridad en tiempos de crisis, el despertar ecológico y el avance de los derechos humanos en muchas partes del mundo son señales de que aún podemos dirigirnos hacia un futuro mejor sin opresión ni explotación  ni desigualdad.

Vacuna contra el cáncer: Nueva esperanza para la Humanidad

Por Julio Disla El cáncer ha sido, durante siglos, una de las enfermedades más devastadoras para la humanidad. Con millones de vidas perdidas cada año, su impacto en las familias y sociedades es incalculable. Sin embargo, en los últimos tiempos, la ciencia ha avanzado a pasos agigantados en la búsqueda de una solución definitiva: las vacunas contra el cáncer. Este desarrollo representa una luz de esperanza en la lucha contra una de las mayores amenazas para la salud global. Inspirado en el articulo “Una Buena Noticia para la Humanidad”, del investigador y periodista Sergio Rodríguez Gelfenstein, el presente texto “Una nueva vacuna contra el cáncer” busca resaltar los avances científicos en la lucha contra una de las enfermedades más devastadoras que enfrenta la sociedad humana. Al igual que en el artículo de Rodríguez Gelfenstein, donde se destaca el impacto positivo de los logros científicos en beneficio del mundo, este texto enfatiza cómo el desarrollo de vacunas contra el cáncer representa una esperanza real para millones de personas en el Planeta Tierra. La investigación médica ha demostrado que, mediante el uso de nuevas tecnologías como el ARN mensajero, es posible entrenar al sistema inmunológico para reconocer y atacar células cancerosas, lo que podría cambiar radicalmente la forma en que se previene y trata esta enfermedad. Este articulo también se inspira en la visión optimista de Rodríguez Gelfenstein sobre el futuro de la ciencia y su capacidad de transformar la vida humana. Asi como Una Buena Noticia para la Humanidad” se resalta el potencial de la innovación médica para mejorar la salud global, en “Una Nueva Vacuna contra el Cáncer” se pone en valor el esfuerzo de investigadores y profesionales de la salud en la búsqueda de soluciones eficaces contra el cáncer. Este avance no solo refuerza la importancia de la inversión en investigación y desarrollo, sino que también reafirma la esperanza de que la humanidad esta cada vez más cerca de vencer una enfermedad que, por siglos, ha sido considerada una de la más mortales. No hay un ser humano que no haya sentido de cerca el impacto del cáncer, ya sea a través de la pérdida de un familiar, un amigo o incluso enfrentándolo en carne propia. Esta enfermedad no distingue edad, genero ni condición social, y su presencia deja una huella profunda en quienes la padecen y en sus seres queridos. Durante siglos, el cáncer ha representado una de las mayores amenazas para la humanidad, generando sufrimiento, incertidumbre y una lucha constante por encontrar mejores tratamientos y, en última instancia, una cura definitiva. Por eso, el desarrollo de vacunas contra el cáncer marca un hito esperanzador en la historia de la medicina. Más allá de ser un avance científico, representa una oportunidad para cambiar la realidad de millones de personas que enfrentan esta terrible enfermedad. Cada descubrimiento en este campo es un paso hacia un futuro donde el cáncer ya no sea sinónimo de miedo y perdida, sino de resistencia y esperanza. La ciencia, con su capacidad de transformar la vida humana, está demostrando que la lucha contra el cáncer puede tener un desenlace diferente, uno en el que la humanidad finalmente logre vencer a este enemigo silencioso. Este progreso representa un rayo de esperanza para millones de personas que padecen el cáncer en todo el mundo. Si la humanidad ha sido capaz de erradicar enfermedades como la viruela y reducir drásticamente la mortalidad por otras infecciones con vacunas, la lucha contra el cáncer podría seguir el mismo camino. Con cada paso que da la ciencia, se abre una nueva oportunidad para salvar vidas y cambiar la historia de la medicina. Las vacunas contra el cáncer pueden marcar el inicio de una nueva era en la salud global, una era en la que el miedo al cáncer sea reemplazado por la esperanza de una cura.

La injerencia disfrazada de ayuda de la USAID en América Latina y el mundo

USAID ha jugado un papel dual en la política internacional: por un lado, financia proyectos de desarrollo y ayuda humanitaria, por otro, ha sido un brazo encubierto de la política exterior estadounidense para intervenir en los asuntos internos de otras naciones. Por Julio Disla La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) se presenta como una institución humanitaria que promueve el desarrollo y la estabilidad en el mundo. Sin embargo, su historial revela un papel mucho más complejo y, en ocasiones, oscuro. A lo largo de las décadas, USAID ha sido señalada por su participación en operaciones encubiertas, financiamiento de grupos opositores y desestabilizadores de gobiernos que no se alinean con los intereses de Washington. Los orígenes de USAID y su rol geopolítico Fundada en 1961 bajo la administración de John F. Kennedy, USAID surgió en el contexto de la Guerra fría como parte de la estrategia estadounidense para contrarrestar la influencia soviética en el mundo en desarrollo. Si bien su misión oficial era la erradicación de la pobreza y el fortalecimiento de las “democracias”, sus programas han servido en numerosas ocasiones como herramienta para intervenir en los asuntos internos de otros países. Desde su creación, UASID ha canalizado miles de millones de dólares a través de programas de “asistencias” que, en muchos casos, han favorecido a sectores políticos alineados con los intereses de Estados Unidos. A menudo, ha actuado como una pantalla para operaciones de la CIA y ha sido utilizada como medio para consolidar la hegemonía estadounidense en distintas regiones del mundo. Casos de intervención y desestabilización 1.Chile y el golpe de Estado a Salvador Allende en 1973 Uno de los episodios más oscuros de la historia de USAID ocurrió en Chile durante el gobierno de Salvador Allende. Documentos desclasificados revelan que la agencia financió medios de comunicación opositores y organizaciones que promovieron los caos económicos y social antes del golpe militar liderado por Augusto Pinochet. A través del “Programa de Apoyo a Partidos Políticos”, USAID canalizó millones de dólares a la oposición de Allende, facilitando así su derrocamiento y el establecimiento de una brutal dictadura. 2.Nicaragua y el financiamiento a los Contras En la década de 1980, USAID jugó un papel crucial en la guerra sucia contra la Revolución Sandinista. Bajo la administración de Ronald Reagan, la agencia destinó fondos para la financiación de grupos contrarrevolucionarios conocidos como los “Contras”. Estos grupos, responsables de violaciones a los derechos humanos, fueron apoyados bajo la excusa de “promover la democracia”. 3.Venezuela y los Intentos de Cambio de Régimen. Desde el ascenso de Hugo Chávez, la USAID ha sido acusada de financiar a la oposición venezolana mediante programas disfrazados de ayuda humanitaria. En el 2002, durante el intento de golpe de Estado contra Chávez, organizaciones que recibían financiamiento de USAID jugaron un papel clave en la desestabilización del país. Más recientemente, ha sido señalada por su rol en la crisis política contra Nicolas Maduro, canalizando fondos a grupos opositores con el argumento de “promover la sociedad civil”. 4. Cuba y los proyectos encubiertos USAID ha estado involucradas en múltiples intentos de desestabilización contra Cuba.  En el 2009, el contratista estadounidense Alan Gross fue arrestado en la isla por distribuir tecnología de comunicación secreta a grupos disidentes, como parte de un programa financiado por la agencia. Además, en el 2014 se reveló que USAID impulsó la creación de una red social encubierta llamada ZunZuneco, diseñada para fomentar el descontento contra el gobierno cubano. Una herramienta de control económico Además de su injerencia política, USAID ha sido utilizada como instrumento de control económico. A través de sus programas de “cooperación”, la agencia impone modelos neoliberales en los países receptores, promoviendo políticas de privatización, desregulación y reducción del papel del Estado. Esto ha favorecido la expansión de corporaciones estadounidenses y el endeudamiento de las naciones en desarrollo. Países como Bolivia y Ecuador han expulsado a USAID de su territorio, denunciando que su presencia era una amenaza a la soberanía nacional. En el 2013, el expresidente boliviano Evo Morales justificó la expulsión de la agencia al señalar que promovía la división social y la manipulación política bajo la fachada de la ayuda humanitaria. Venezuela (2010 y 2019). Hugo Chávez expulsó USAID en 2010, acusándola de financiar a la oposición. Nicolas Maduro reforzó esa postura en el 2019, rechazando la ayuda de la agencia en medio de la crisis política. USAID ha jugado un papel dual en la política internacional: por un lado, financia proyectos de desarrollo y ayuda humanitaria, por otro, ha sido un brazo encubierto de la política exterior estadounidense para intervenir en los asuntos internos de otras naciones. Su historial demuestra que, lejos de ser una organización puramente altruista, ha servido para consolidar la hegemonía de Washington, socavando democracias y fomentando desestabilización en diversas regiones del mundo. A nivel interno en EE.UU., algunos funcionarios incluyendo el presidente Donald Trump y sectores han criticado a USAID por su falta de transparencia y por el uso de sus fondos en actividades que van más allá del desarrollo humanitario. Sin embargo, hasta ahora, no ha habido una iniciativa seria para su disolución dentro del gobierno estadounidense. Un juez federal bloqueó temporalmente la orden del presidente Trump de congelar la ayuda exterior de Estados Unidos, canalizada principalmente a través de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID). Más allá del discurso oficial, los hechos muestran que donde hay presencia de USAID, a menudo ha habido intereses estratégicos detrás. ¿La pregunta que muchos países se hacen hoy es si la ayuda que ofrece esta agencia es un verdadero apoyo al desarrollo o un caballo de troya de la injerencia estadounidense?

Bad Bunny, una velita y una lucecita de esperanza en el desierto

“Lo que le pasó a Hawaii” es una muestra más del compromiso de Bad Bunny con temas sociales y políticos en la música, utilizando su plataforma para dar voz a las injusticias y desafíos que enfrentan las comunidades locales en Puerto Rico. Su habilidad para combinar poesía, crítica social y reflexión en sus letras lo posiciona como un artista influyente y relevante en la escena musical actual, trascendiendo fronteras y generando conciencia sobre temas importantes. Bad Bunny no solo entretiene con su música, sino que también educa y provoca reflexión en sus oyentes, contribuyendo a la construcción de una sociedad más justa y equitativa. Por Julio Disla La canción “Lo que le pasó a Hawaii” de Bad Bunny, puede analizarse sociolingüísticamente para comprender cómo el uso del lenguaje refleja dinámicas sociales, identidades culturales y las realidades de una generación. Bad Bunny, como icono del reguetón y la música urbana, suele usar lirica para conectarse con las experiencias de sus oyentes y seguidores, incorporando elementos del español caribeño, el spanglish y un discurso que es, a la vez, íntimo y colectivo. Durante mucho tiempo, los prejuicios que tenía hacia la apariencia y el estilo de Bad Bunny me llevaron a descartar su música sin siquiera darle una oportunidad, asumiendo que su contenido carecía de profundidad. Sin embargo, influenciado por el poeta del Jaya Félix García, quien me propuso incluso, parte del  titulo que lleva el presente artículo, y tras escuchar sus canciones con atención, he descubierto el alcance social, ideológico y cultural que su obra representa. Su capacidad para plasmar las vivencias de una generación, desafiar estereotipos, abordar temas de género, identidad y resistencia cultural, y hacerlo desde una perspectiva auténtica y cercana, me ha hecho replantear mi percepción inicial. Hoy reconozco que su música no solo entretiene, sino que también abre conversaciones esenciales en nuestra sociedad en defensa de nuestras raíces culturales y sociopolíticas. Desde el lanzamiento de su sencillo “Soy peor “en 2016, Bad Bunny se ha convertido en una figura destacada en la escena musical, logrando éxito y reconocimiento en la industria. Ha colaborado con artistas reconocidos y ha lanzado varios éxitos que han alcanzado la cima de las listas musicales. Además de la música, Bad Bunny utiliza su plataforma para abordar temas importantes como la desigualdad, la violencia de género y la política. Su estilo único, que fusiona el reguetón, la plena y la bomba con elementos de trap y música urbana ha resonado con audiencias de todo el mundo, ganándole numerosos premios y reconocimientos en la industria musical. Uso del español caribeño Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido popularmente en la industria de la música como Bad Bunny es oriundo de Puerto Rico, y su forma de hablar refleja las características propias del español caribeño. En la canción, se aprecia varios elementos típicos de esta variante dialectal, elisión de la “S” final: Este fenómeno es frecuente en palabras como “detrás” (que se pronuncia como detrá) o “nosotros” (nosotro), lo que marca su identidad cultural y refuerza la autenticidad del relato. Uso de vocabulario coloquial: Palabras y expresiones como “corillo” (grupo de amigos) o “janguear” (pasar el rato) son propios del léxico puertorriqueño y del contexto urbano que representa. 2.Incorporacion del spanglish En “Lo que le pasó a Hawaii 2025”, al igual que en muchas de las composiciones de Bad Bunny, hay una fuerte influencia del spanglish, reflejo del contacto entre inglés y el español en Puerto Rico y en las comunidades latinas de Estados Unidos. El uso de frases en inglés o hibridas, como “party” o “vacation”, no solo responde a una globalización cultural, sino que también refuerza la identidad bilingüe de los jóvenes latinos. Este fenómeno es una herramienta sociolingüística que permite conectar con público más amplio sin abandonar sus raíces. En la canción “Lo que le pasó a Hawaii” (2025), Bad Bunny aborda temas de identidad cultural, lucha por la preservación del entorno natural y resistencia frente a la opresión y la injusticia. A través de metáforas y referencias a la realidad social de Puerto Rico, Bad Bunny crea una narrativa poética que invita a la reflexión y la acción. La letra de la canción se caracteriza por un lenguaje poético y metafórico que evoca imágenes vividas y emociones intensas. Bad Bunny utiliza metáforas como “la espuma de sus orillas pareciese de champán” para describir la belleza y la fragilidad del entorno natural, así como expresiones como “son alcohol pa’ las heridas” para denotar la función sanadora y liberadora de la música y la resistencia ante la adversidad. 3.La jerga de las redes sociales Expresiones relacionadas con Instagram,” posts” o “likes” se integran al relato, mostrando cómo el lenguaje refleja el impacto de las plataformas digitales en las relaciones interpersonales. Esto conecta con una generación que vive y define su identidad en gran parte a través del entorno virtual. Léxico emocional: Palabras como “libertad”,” dolor” o “superar” resaltan cómo el lenguaje transmite emociones complejas y resuena con los oyentes que atraviesan situaciones similares. 4.Género y representación en la lirica Aunque la canción aborda un tema personal, también desafía narrativas tradicionales de género, al permitir que la protagonista femenina sea quien toma el control de su narrativa, decide sobre su vida y rompe con dinámicas tóxicas. Desde el punto de vista sociolingüístico, esto muestra cómo el discurso en la música urbana evoluciona para reflejar las luchas sociales, políticas, e ideológicas, así como las transformaciones en torno al género. 5.Construcción de identidad y resistencia Bad Bunny utiliza el lenguaje como herramienta para celebrar su identidad cultural y desafiar estereotipos. Al mantenerse fiel a su acento, léxico y formas de expresión, rechaza la estandarización del español y reivindica las variantes que han sido históricamente estigmatizadas. Esto lo posiciona como representante de las voces marginadas que ahora ocupan un espacio central en la música global. “Lo que le pasó a Hawaii” es una muestra más del compromiso de Bad Bunny con temas sociales y políticos en la música, utilizando su plataforma para dar voz a las injusticias y desafíos

Angustia y desamparo: El dominicano en Estados Unidos ante la política antiinmigrante

Por Julio Disla Por décadas, la comunidad dominicana en Estados Unidos ha sido un pilar fundamental tanto para la economía estadounidense como para la dominicana. A través de su arduo trabajo en sectores esenciales como la construcción, la hospitalidad y los servicios de salud, han contribuido significativamente al desarrollo de la nación que los acoge. Además, con las remesas que envían a sus familias, han sostenido una parte importante de la economía de la República Dominicana. Sin embargo, a pesar del invaluable aporte, hoy enfrentan una creciente angustia ante las políticas antiinmigrantes del nuevo gobierno estadounidense y la falta de respaldo por parte de las autoridades dominicanas. Miedo, Humillación y Desprotección Las recientes medidas de endurecimiento migratorio han puesto a muchos dominicanos en una posición de vulnerabilidad. Las redadas, el aumento de las deportaciones y las restricciones en los procesos de regularización generan incertidumbre y temor entre quienes residen en la nación norteamericana, especialmente aquellos que aún no han conseguido su estatus legal.  La amenaza de separación familiar y la posibilidad de perder años de esfuerzo y sacrificio han sumido a muchos en un estado de ansiedad constante. Más allá de las políticas gubernamentales, la hostilidad hacia los inmigrantes ha crecido en la sociedad estadounidense, promoviendo actitudes discriminatorias y episodios de humillación para aquellos que, a pesar de ser parte activa del tejido social y económico, son tratados como una carga o una amenaza.  Esto no solo afecta a los indocumentados, sino también a aquellos con estatus legal que, en un ambiente de creciente xenofobia, pueden ser blanco de racismo y exclusión.  Un Gobierno Ausente ante la Crisis Frente a esta crisis, el gobierno dominicano ha mostrado una preocupante indiferencia. Mientras otros países han brindado apoyo legal y político a sus diásporas, la comunidad dominicana en EE.UU. ha quedado prácticamente desamparada. No existen programas de asistencia jurídica efectivos para ayudar a quienes enfrentan procesos de deportación, ni iniciativas diplomáticas contundentes para exigir un trato justo a sus ciudadanos en el extranjero. Esta inacción contrasta con el peso que la comunidad dominicana tiene en la economía nacional. Las remesas enviadas por los dominicanos en los Estados Unidos representan una de las principales fuentes de ingresos del país, contribuyendo a la estabilidad de miles de familias y al crecimiento económico. A pesar de esto, el gobierno no ha diseñado estrategias concretas para proteger a quienes sostienen una parte importante de la nación desde el extranjero.   La Urgencia de una respuesta gubernamental Es imperativo que el gobierno dominicano asuma un papel más activo en la defensa de los derechos de su comunidad en esta urbe. Se necesitan consulados que realmente actúen en favor de los dominicanos en situación de riesgo, ofreciendo asistencia legal y diplomática. Asimismo, el país debe ejercer presión política para garantizar que sus ciudadanos no sean tratados de manera injusta o discriminatoria. La diáspora dominicana ha demostrado su lealtad y compromiso con la nación. Ahora es el turno del gobierno de demostrar que no están solos. Protegerlos no sólo es un deber moral, sino también una acción estratégica para garantizar la estabilidad de un país que sigue dependiendo en gran medida del esfuerzo y sacrificio de sus ciudadanos en el extranjero.

¿Está el nuevo Hitler en la Casa Blanca?

Algunos discursos han exaltado un nacionalismo extremo, con frases como “América First” (América Primero). Aunque el patriotismo es común en la política, el ultranacionalismo implica un enfoque excluyente que puede marginar a comunidades inmigrantes o minorías étnicas. En ocasiones, altos funcionarios incluido el presidente han promovido políticas que restringen la inmigración, justificándolas con retorica que describe a ciertos grupos como amenazas a la seguridad o la identidad nacional. Por Julio Disla El análisis de las tendencias ideológicas y prácticas de los funcionarios públicos siempre ha sido un tema delicado y de gran relevancia, especialmente cuando se trata de lideres y representantes de una nación tan influyente como Estados Unidos. Sin embargo, es importante abordar el tema con rigor, contexto histórico y una definición clara de términos como el “fascismo”. El fascismo, como ideología, se caracteriza por el autoritarismo, el ultranacionalismo, la supresión de la disidencia, el militarismo, el culto a la personalidad y el uso de propaganda para consolidar el poder. Aunque este término es frecuentemente asociado con figuras histórica como Benito Mussolini y Adolfo Hitler, en el discurso contemporáneo suele utilizarse para describir practicas o discursos percibidos como autoritarios o antidemocráticos. Raíces históricas del fascismo En las primeras décadas del siglo pasado, los ideales socialistas iban ganando terreno a pasos agigantados. Como corolario de ello, en 1917 se produjo la primera revolución socialista de la historia en la Rusia Zarista. Un año después, en 1918, se produce un movimiento revolucionario similar en Alemania, que no logró imponerse en el tiempo. Simultáneamente van surgiendo movimiento de izquierda en diversos países, e innumerables partidos comunistas se van creando en el mundo, siguiendo el ejemplo de la revolución bolchevique. La clase obrera industrial, con poderosos y combativos sindicatos, desafiaban abiertamente el orden capitalista e imperialista. Los aires de cambios se difundían por todo el planeta. En ese mar revuelto, aparecen los planteos nazis en Alemania, con su enfermiza idea eugenésica de “raza superior”, enarbolada básicamente por la figura de Adolfo Hitler, y fascista, como Benito Mussolini, en Italia. Secundariamente, siguiendo ese clima de derechización, en España triunfa sobre el intento de revolución socialista el ultraconservador y archicatolico falangista de Francisco Franco. Ese fascismo/nazismo intentó disciplinar al proletariado “subversivo” en sus propios países, sometiéndolo, tratando de borrar toda referencia al “socialismo”, aplastando brutalmente, con sangre y fuego, todo intento de cambio social. En el singular caso de Alemania, las élites económicas de aquello tiempos buscaron, a través de ese personaje tan singular que fue Adolfo Hitler, un psicópata y criptorquidico. Con el propósito de recuperar el terreno cedido en la Primera Guerra Mundial, saliendo a conquistar el mundo luego de la humillación del Tratado de Versalles, donde el país perdió el 13 % de su territorio y una decima parte de su población. En Italia y en España, salvando las distancias, se dieron propuestas políticas casi similares. El miedo visceral al socialismo en las burguesías europeas y su ánimo de destruir ese “mal ejemplo” de la Revolución Bolchevique, propiciaron esos movimientos de ultraderecha. Hoy, casi un siglo después, asistimos a un renacer de políticas hiper conservadora y anticomunistas que recuerdan aquellos engendros. Un espíritu de ultraderecha, nazi fascista (con grupos que incluso adoptan su simbología) empiezan a recorrer el mundo, con proyectos ultraconservadores siempre basados en una perspectiva antipopular radical, pero, curiosamente, manejados de tal manera, que son aprobados por las grandes mayorías, y votados alegremente en elecciones libres dentro del orden democrático-burgués. En ese clima de generalizado avance de las ultraderechas (Javier Milei, Jair Bolsonaro, Georgia Meloni, Viktor Orbán, Marine Le Pen, Vox en España, Geert Wilders, AFD en Alemania) etc., y se inscribe la figura del nuevo presidente de los Estados Unidos Donald Trump, quién asumió su segundo mandato el pasado 20 de enero. A continuación, se identifican elementos del fascismo que algunos intelectuales y sectores progresistas han señalado en ciertas practicas o discursos de los actuales funcionarios de la Casa Blanca en este nuevo periodo que encabeza Donald Trump. 1.Ultranacionalismo y retórica de exclusión Algunos discursos han exaltado un nacionalismo extremo, con frases como “América First” (América Primero). Aunque el patriotismo es común en la política, el ultranacionalismo implica un enfoque excluyente que puede marginar a comunidades inmigrantes o minorías étnicas. En ocasiones, altos funcionarios incluido el presidente han promovido políticas que restringen la inmigración, justificándolas con retorica que describe a ciertos grupos como amenazas a la seguridad o la identidad nacional. 2.Culto a la personalidad El liderazgo carismático, una de las características centrales del fascismo, se ha observado en la forma en que ciertos funcionarios, incluido el presidente han centralizado su figura como símbolo casi indiscutible de autoridad y éxito. La lealtad absoluta y la glorificación de la figura del presidente Donald Trump han sido promovidas, incluso con declaraciones públicas que descalifican a opositores como “enemigos del pueblo”, una terminología que resuena con regímenes autoritarios. 3.Desinformacion y propaganda La manipulación de información y el uso de propaganda son herramientas clásicas de los regímenes fascistas. Algunos funcionarios han sido acusados de difundir desinformación o de atacar a los medios de comunicación como “falsos” o “enemigos de la verdad”. Esta desconfianza hacia las instituciones mediáticas independientes puede erosionar la transparencia y la rendición de cuentas, pilares fundamentales de una democracia funcional. 4.Estrategias de polarización La división intencional de la sociedad, con discursos que enfrentan a diferentes sectores de la población, ha sido una táctica recurrente en regímenes fascistas. Algunos funcionarios de la Casa Blanca han empleado un lenguaje divisivo, fomentando antagonismos entre “nosotros” y “ellos”, ya sea en términos políticos, raciales o económicos. Reflexión final Trump no es Hitler, aunque sus estilos histriónicos y avasalladores los acerquen, igual que a Javier Milei, pero tiene un aire de matón de barrio que lo evidencia como un peligro para la humanidad: ¿Qué otro mandatario se refiere a otros Estados como países de la mierda”?