El monstruo que el Estado dominicano alimenta: Un análisis del surgimiento de grupos paramilitares y xenófobos

El patrón es conocido en la región. Cuando los Estados abandonan su rol de garantes de derechos y optan por el discurso del miedo, siempre surgen actores que llevan esa retórica hasta sus últimas consecuencias Por Julio Guzmán Acosta Hay silencios que gritan. El mutis deliberado del gobierno dominicano ante el crecimiento de la llamada \»Antigua Orden Dominicana\» no es simple negligencia: es la expresión de un cálculo político perverso que está incubando un monstruo difícil de controlar. Lo que comenzó como grupúsculos marginales hoy muestra características inquietantes: orgánicas – estructura de mando, simbología compartida, capacidad operativa – que delatan un fenómeno más profundo que simples actos espontáneos de violencia. El patrón es conocido en la región. Cuando los Estados abandonan su rol de garantes de derechos y optan por el discurso del miedo, siempre surgen actores que llevan esa retórica hasta sus últimas consecuencias. En República Dominicana, la ecuación es particularmente explosiva: una crisis humanitaria en Haití que empuja flujos migratorios, políticas fronterizas basadas en dejación de funciones, tráfico de influencias, mercancías, perdonas y la espectacularidad mediática más que en soluciones reales, y ahora, estos grupos que se erigen en "justicieros" de una patria imaginaria. Lo preocupante no son tanto sus acciones concretas – aunque los ataques documentados contra haitianos, organizaciones civiles, intelectuales, organizaciones democráticas y defensores de derechos humanos sean gravísimos – sino su proceso de legitimación social. Las redes sociales muestran cómo su narrativa va permeando: primero como "exageraciones de la izquierda", luego como "preocupación legítima de ciudadanos", hasta llegar al actual "son necesarios ante la inacción estatal". Este desplazamiento del Overton window no es casual: responde a años de construcción de un enemigo interno, donde el haitiano pobre dejó de ser víctima de circunstancias históricas para convertirse en amenaza existencial. El gobierno de Abinader juega un doble juego peligroso. Por un lado, mantiene formalmente el discurso institucional; por otro, alimenta mediante guiños y omisiones esta lógica de vigilantismo. Las deportaciones masivas sin garantías procesales, los operativos mediáticos en la frontera, la criminalización generalizada: todos son ingredientes que estos grupos paramilitares utilizan para justificar su existencia. Es el clásico "perro guardián" que muchos gobiernos permiten y ven necesarios, pero del que luego no pueden deshacerse. La experiencia internacional debería servirnos de advertencia. Desde los escuadrones de la muerte en Centroamérica hasta los grupos neonazis en Europa, la historia muestra que cuando el Estado tolera estas estructuras, tarde o temprano se vuelven contra sus creadores. Ya hay señales preocupantes: algunos integrantes de estos grupos han comenzado a extender sus ataques contra periodistas y académicos que denuncian sus acciones. ¿Hasta dónde llegarán si no se les frena a tiempo? La solución no puede limitarse a acciones policiales puntuales. Requerimos una desarticulación política e ideológica de este fenómeno. Esto implica: 1. Romper el círculo vicioso entre políticas migratorias demagógicas y violencia parapolicial 2. Reconstruir un discurso público basado en derechos humanos, no en estereotipos raciales 3. Investigar seriamente los vínculos entre estos grupos y sectores del aparato estatal 4. Crear mecanismos de protección real para comunidades vulnerables El tiempo apremia. Cada día que pasa sin una condena clara, sin acciones contundentes, sin un cambio de rumbo, normaliza lo anormal. La pregunta no es si estos grupos crecerán – lo están haciendo – sino cuánto daño irreparable causarán antes de que el Estado cumpla con su deber elemental: proteger a todos quienes habitan este territorio, sin distinción de origen o estatus migratorio. — Julio Guzmán Acosta Director Ejecutivo de umbral.local/
PCT exige al gobierno acciones contundentes contra grupos paramilitares y discurso de odio hacia migrantes haitianos

El PCT denuncia que sectores de la llamada Antigua Orden Dominicana operan con uniformes, símbolos y estructuras jerárquicas, promoviendo un discurso de odio racial. Por Julio Guzmán Acosta Santo Domingo, 25 de marzo de 2025. – El Partido Comunista del Trabajo (PCT), a través de una declaración firmada por su secretario general, Manuel Salazar, exigió este martes al presidente Luis Abinader que actúe de manera \»absoluta y contundente\» para impedir la formación de grupos paramilitares que ataquen a migrantes haitianos, a defensores de los derechos humanos y a organizaciones de la sociedad civil. En el comunicado, el PCT denuncia que sectores de la llamada Antigua Orden Dominicana operan con uniformes, símbolos y estructuras jerárquicas, promoviendo un discurso de odio racial y ejecutando acciones violentas contra quienes se oponen a sus ideales. Según la organización de izquierda, el gobierno ha mantenido una actitud \»indiferente\»ante este fenómeno, lo que podría interpretarse como una aceptación tácita. Advertencia sobre el discurso presidencial El PCT advirtió que el mandatario \»puede perder el control\»del tema migratorio y las relaciones con Haití, si no frena a tiempo a grupos xenófobos, lo que podría derivar en \»hechos vergonzosos\». Asimismo, instó a Abinader a evitar que sus declaraciones o medidas \»alienten prácticas paramilitares que violen libertades públicas y derechos democráticos. \»El presidente está emplazado a pronunciarse de manera pública y clara contra quienes pretenden erigirse como autoridad migratoria al margen de las leyes, señala el texto de la organizacion comunista. Contexto de tensiones migratorias La declaracion del PCT surge en un momento de “creciente tension” frente a la migración haitiana, con reportes de ataques a comunidades y defensores de derechos humanos. Organizaciones sociales han alertado sobre el “clima de hostilidad”, mientras el gobierno dominicano ha reforzado deportaciones y controles fronterizos, medidas que, según críticos, podrían alimentar narrativas extremistas. El PCT, conocido por postura de izquierda y en defensa de los derechos humanos, pidió que los migrantes sean tratados con \»estricto apego a la dignidad humana\», en línea con las convenciones internationales de las cuales la Republica Dominicana es firmante. Reacciones pendientes Hasta ahora, el “Gobierno y la Presidencia” no han respondido públicamente al emplazamiento. Sin embargo, la declaración del PCT podría reavivar el debate sobre el discurso político y la violencia xenófoba, en un escenario donde la crisis haitiana sigue impactando a República Dominicana. Mientras tanto, colectivos migrantes y de derechos humanos respaldan la exigencia, advirtiendo que la “pasividad estatal” podría escalar en violencia. La sociedad dominicana enfrenta así un nuevo llamado a definir si prevalecerá la institucionalidad o la tolerancia a grupos al margen de la ley.
Luis Abinader tilda de \»absurdas\» acusaciones de Amnistía Internacional y aborda huelga en SFM

El presidente dominicano rechazó las críticas sobre políticas migratorias \»racistas\» y aseguró que las demandas de San Francisco de Macorís están en proceso. Por Thiago Zorrilla Acosta Santo Domingo. – El presidente Luis Abinader calificó este lunes como \»absurdas\» las declaraciones de Amnistía Internacional (AI), que acusó a la República Dominicana de aplicar políticas migratorias \»racistas\», y sugirió a la organización dedicarse a promover la paz en Haití. \»Eso es absurdo. Imagínense en una sociedad de raza mixta, de mulatos\», afirmó Abinader durante su participación en “LA Semanal con la Prensa”, en respuesta al informe de AI, que también denunció amenazas contra defensores de migrantes haitianos y afrodescendientes. El mandatario instó a la ONG a enfocarse en la crisis haitiana: “Amnistía lo que tiene es que trabajar y hacer lo que tiene que hacer, y que sea un vocero a favor de pacificar Haití\». AI reiteró el viernes su llamado al gobierno a garantizar los derechos humanos \»sin discriminación\» y a frenar las amenazas contra activistas, según un comunicado de su directora para las Américas, Ana Piquer, difundido por EFE. Sobre la huelga en San Francisco de Macorís Abinader se refirió también al paro convocado para hoy y mañana en San Francisco de Macorís (SFM), calificándolo como “la huelga más extra, pues aseguró que las obras demandadas por la población ya están en ejecución. Entre los reclamos figuran: – La terminación del hospital regional “San Vicente de Paul (con avances para julio, según Abinader). – La avenida circunvalación (prevista para mediados de año). – La Plaza de la Cultura, caminos vecinales y la carretera SFM-Río San Juan. El presidente destacó que muchas de estas iniciativas partieron del gobierno, como el nuevo cuartel militar y la reubicación de tropas para liberar terrenos culturales. \»Todo lo que piden está en proceso\», insistió, garantizando el orden público durante las protestas. Con estas declaraciones, el mandatario busca despejar críticas internacionales y locales, mientras su administración enfrenta presiones por la migración haitiana y demandas sociales internas. — **Contexto adicional**: La tensión con AI surge en medio de deportaciones masivas de haitianos y críticas por el trato a dominicanos de ascendencia haitiana. Mientras, en SFM, líderes sociales exigen mayor celeridad en obras prometidas.
Puerto Príncipe es declarada la ciudad más peligrosa del mundo en 2024
Por Theo N. Guzmán Puerto Príncipe, 22 de febrero de 2025. — Un estudio reciente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal ha revelado que Puerto Príncipe, la capital de Haití, ocupa el primer lugar en el ranking de las ciudades más peligrosas del mundo en 2024, con una alarmante tasa de homicidios de 139,21 por cada 100 mil habitantes. El informe, que analizó las 50 ciudades más violentas del planeta, destacó que América es el continente más afectado por la delincuencia, con 45 de sus urbes incluidas en la lista. México sobresale de manera particular, con 20 ciudades en el ranking, siete de las cuales se encuentran entre las 10 más peligrosas. Completan la lista países como Brasil, Colombia, Ecuador, Jamaica, Trinidad y Tobago y Estados Unidos. La situación en Puerto Príncipe es especialmente crítica. Desde hace varios años, la ciudad ha enfrentado una crisis de seguridad que parece no tener fin. Las pandillas, que actualmente controlan el 85% de la capital, operan con impunidad, desafiando a las fuerzas de seguridad locales, el Ejército y las tropas extranjeras desplegadas en el país. El estudio, difundido por el sitio digital Noticias Kominotek, subraya que la violencia en Haití ha alcanzado niveles sin precedentes, con las pandillas ejerciendo un dominio casi total sobre la ciudad. Este escenario ha sumido a la población en una pesadilla continua, con pocas esperanzas de mejora a corto plazo. La grave situación en Puerto Príncipe refleja no solo la crisis de seguridad en Haití, sino también los desafíos que enfrenta la región de América Latina y el Caribe, donde la violencia y la delincuencia organizada continúan siendo problemas urgentes que requieren atención internacional. Mientras tanto, la comunidad global observa con preocupación el deterioro de las condiciones en la llamada \»Perla de las Antillas\», que lucha por encontrar una salida a esta espiral de violencia y caos.
La Nación Dominicana: Retos y Desafíos

Por Rafael Morla Nacimos formalmente como nación el 27 de febrero de 1844, en medio de un enfrentamiento internacional con Haití, que se prolongó hasta el año 1856, fecha del último intento de los vecinos haitianos por retrotraernos a las viejas condiciones de dependencia, inauguradas con la invasión de Boyer el 9 de febrero de 1822. Esta segunda independencia, si asumimos que la primera fue el 1 de diciembre de 1821, también fue efímera, puesto que el 18 de marzo de 1861, es decir, 17 años después, Pedro Santana y su camarilla de traidores, que nunca creyeron en el proyecto nacional, vendieron nuestra independencia a España. ¿Qué quiere decir esto? ¿Qué enseñanza transmite a los hombres y mujeres de hoy aquella acción criminal contra la patria? Que la independencia de un pueblo, es decir, la conquista del derecho a ser libre, soberano e independiente, de toda potencia extranjera, como decía Juan Pablo Duarte, no se reduce al primer grito, a la primera proclama, y al gesto simbólico de enarbolar la bandera patria. La independencia hay que hacerla todo el tiempo, y se manifiesta en la lucha diaria por defender nuestros valores, nuestra idiosincrasia y carácter común, nuestro territorio, los recursos naturales y el medio ambiente. Yo agregaría, que como parte del patriotismo, hay que cambiar las condiciones de vida del dominicano, superar esa pobreza, que impide que la gente encuentre el sustento, y la plenitud de su realización en la patria que le vio nacer. ¿Qué pasa cuando la gente no puede realizarse en su terruño? Emigra, y así, sobre todo a partir de la década perdida de 1980, tenemos millones de compatriotas desperdigados por el mundo, nuestros queridos emigrantes (legales e ilegales), que llevan ciertamente sus valores, cultura y costumbres al lugar de destino, pero que no tienen como propósito cambiar nada, sino atender a sus necesidades inmediatas y la educación de sus hijos. Los filósofos tenemos la gran tarea, el gran desafío si se quiere, con vistas a una nueva práctica social transformadora, de pensar la relación entre nación, ética y política. Hay mucha injusticia, inequidad, silencio y falta de transparencia en la sociedad dominicana, y es obvio y claro que así no se construye patria. Hay que distinguir entre los intereses genéricos de todos (la nación) y el interés personal (el salario mensual de un trabajador, su interés inmediato) en otras palabras, entre el bolsillo de un servidor y el erario público. La transparencia, la equidad, los sentimientos y valores patrios generan fe y confianza en nosotros mismos, así como en los proyectos colectivos, al tiempo que le dan alas, voluntad y coraje a la nación para volar. No les diré, como se destruye la patria, pero si, como se erige sobre bases firmes: 1. Cumpliendo con nuestro deber, sin olvidar el derecho correspondiente. 2. Manteniendo viva la memoria histórica y agradeciendo el trabajo de los que lucharon por la patria. 3. Defendiendo el patrimonio tangible e intangible de la Nación. 4. Desarrollando una política de equidad social, que reduzca cada vez más la brecha entre ricos y pobres, a fin de que cada dominicano encuentre arraigo en la tierra de sus ancestros. Dando un paso hacia adelante, me pregunto, ¿por qué hubo que realizar la restauración de la República en 1863? Porque perdimos la independencia de 1844, y hubo que hacerla de nuevo, y eso y no otra cosa es la restauración. Y como si esto no fuera nada en el Gobierno de los 6 años (1868-1874) con la sangre restauradora aún caliente, el abusador de Buenaventura Baez, trató de vender el país a los Estados Unidos, y fue mucha la resistencia y la diplomacia que hubo que realizar para impedirlo. Ya les dije, la independencia no se hace, de tal manera que ya no haya que volver sobre ella, hay que estar vigilantes, fortalecerla, porque sino corremos el riesgo de acostarnos libres e independientes, y amanecer esclavos y llenos de cadenas en la mañana, porque aunque ustedes no lo crean existen malos dominicanos dispuestos a vender la patria, porque solo les importan sus intereses personales, y no la salud, el bienestar y la independencia de la nación. Luego, fuimos invadidos dos veces por el Gobierno de los Estados Unidos, durante el pasado siglo XX, 1916 y 1965. En síntesis, los mayores peligros desde que nos constituimos en nación han venido desde fuera: primero Haití, luego España, y finalmente Estados Unidos. ¿Qué quiero decir? Que los peligros y desafíos, afrontados por nuestro país a lo largo de su existencia tienen un carácter histórico en el sentido de que expresan el desarrollo y evolución de las circunstancias nacionales e internacionales. En este sentido, desde el punto vista externo, el peligro principal afrontado, de 1844 a 1856 fue Haití; de 1860, a 1865, fue el Gobierno y el imperio colonial español, y desde 1865, hasta el dia de hoy, fue, y lo sigue siendo, el gobierno y el imperio norteamericano. Y esto último, de colocar en la mirilla al imperio gringo, como el enemigo fundamental de la nación dominicana, tiene en las circunstancias actuales más vigencia que nunca, puesto que la nueva administración, recién inaugurada, del magnate Donald Trump, ha asumido, como norte supremo de su accionar político retornar la grandeza a los Estados Unidos de Norteamérica. Vale la pena recordar cómo ellos lograron esa grandeza mal entendida a lo largo de los siglos XIX-XX. Comenzaron por crear la doctrina Monroe en 1823, como fundamento de su política exterior, al tiempo que consideraron como una amenaza a su seguridad nacional, cualquier intervención de las viejas potencias coloniales europeas, en la vida social y política de las recién surgidas repúblicas hispanoamericanas. Estados Unidos haciendo alarde de su vocación imperial, se cree América, y dueño señor de los países y nacionales que la integran. Hoy, pretenden volver por sus viejos fueros: ayer compraron Alaska, hoy buscan comprar a Groenlandia; ayer arrebataron a Colombia el istmo de Panamá, creando el canal interoceánica que une el pacifico con el atlántico, que
Un perdón en tierra haitiana, gesto que engrandece a Gustavo Petro

Por Servicios umbral.local/ Jacmel, Haití. En un caluroso y convulso miércoles, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, se encontró en la orilla del Caribe, en la localidad costera de Jacmel, donde hizo una declaración que resonaría más allá de las aguas turquesas. \»Les pido perdón porque aquí llegaron unos colombianos blancos a matar al presidente de Haití\», dijo con voz firme, dirigiéndose a los presentes en un acto que buscaba reconstruir la relación entre ambos países tras el asesinato del entonces mandatario haitiano, Jovenel Moïse, en 2021. El eco de sus palabras, cargadas de responsabilidad y dolor, se mezclaba con los murmullos del público y el sonido de las olas. Junto a él, el presidente del Consejo Presidencial de Transición de Haití, Leslie Voltaire, escuchaba atentamente. Petro, que se ha convertido en un referente de la izquierda en Colombia, no solo vino a ofrecer disculpas por el acto violento que dejó una herida profunda en la nación caribeña, sino también a buscar un camino hacia adelante, intentando dejar atrás las sombras de un pasado violento que aún persiste. El asesinato de Moïse, un acto perpetrado por un grupo de mercenarios colombianos, ha sido un tema espinoso para Colombia. La condena reciente de un exmilitar colombiano a cadena perpetua en Estados Unidos por conspirar en el magnicidio ha reabierto viejas heridas. En el aire flotaba la pregunta: ¿cómo se repara el daño causado por compatriotas en un país que, al igual que Colombia, sufre de violencia y desestabilización? Petro, acompañado de varios ministros, llegó a Haití con la intención de discutir \»iniciativas en áreas clave como agricultura, comercio y cultura\» para promover un \»desarrollo sostenible\» entre ambas naciones. Sin embargo, su visita se vio empañada por la crítica de la oposición en Colombia, que cuestionó su presencia en Haití mientras el país enfrenta una crisis de violencia sin precedentes en la región del Catatumbo. \»¿Qué hace Gustavo Petro en Haití cuando lo que tiene que estar es en el Catatumbo enfrentando con la tropa la peor crisis humanitaria de los últimos años?\», se preguntaba la senadora opositora María Fernanda Cabal, en un video que circulaba por las redes sociales. La violencia desatada por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los enfrentamientos entre grupos armados han dejado un saldo trágico de 80 muertos y miles de desplazados en la región. En este contexto, la visita de Petro a Haití parecía, a ojos de muchos, una distracción de los problemas más urgentes. A medida que el sol avanzaba en el cielo, el mandatario colombiano descendió de un avión de la Fuerza Aeroespacial, recibiendo honores en una alfombra roja. La imagen contrastaba con la realidad que vive su país, donde la paz sigue siendo un anhelo distante. Petro, el primer presidente izquierdista de Colombia, ha hecho de la negociación y el diálogo su bandera, pero la violencia en su país pone en jaque esta ambición, llevando a muchos a cuestionar la efectividad de su liderazgo. La jornada en Jacmel culminó con un llamado a la cooperación entre Colombia y Haití, un intento de construir puentes en lugar de muros. Sin embargo, el eco del perdón ofrecido por Petro resonó en un contexto donde las heridas aún están abiertas, y la lucha por la paz sigue siendo un desafío monumental. Mientras el presidente se comprometía a trabajar por un futuro mejor, la realidad de la violencia en Colombia seguía acechando, recordando que el camino hacia la reconciliación es largo y tortuoso.
Agradecimiento del presidente Luis Abinader a Marco Rubio por sus comentarios sobre la República Dominicana y Haití

Por Thiago Zorrilla Acosta El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, expresó su agradecimiento al senador Marco Rubio, nominado por Donald Trump como secretario de Estado de Estados Unidos, tras sus recientes comentarios sobre la situación de la República Dominicana frente a la inestabilidad en Haití. Durante la audiencia de confirmación, Rubio destacó los retos que enfrenta la nación caribeña debido a su cercanía con Haití y la violencia que afecta al país vecino. Abinader publicó en la red social X (anteriormente Twitter) su reconocimiento por la mención positiva de la República Dominicana y enfatizó la necesidad de encontrar una \»solución colectiva\» a la crisis haitiana. \»Agradezco a Marco Rubio por su positiva mención de República Dominicana durante su audiencia, así como por su comentario sobre la presión que recibe RD y la región por la situación de violencia en Haití. Es esencial encontrar una solución colectiva\», indicó el presidente. En la audiencia, Rubio subrayó el crecimiento y la resiliencia de la República Dominicana en los últimos años, a pesar de ser un \»afectado\» directo por la inestabilidad en Haití. Al responder a una pregunta del senador Tim Kaine sobre los países de América Latina que están experimentando crecimiento, Rubio citó a la República Dominicana como un ejemplo a seguir, destacando su rápida recuperación tras la crisis provocada por la pandemia de COVID-19. No obstante, Rubio también realizó un comentario crítico, señalando que Panamá había persuadido a la República Dominicana para que abandonara cualquier asociación con Taiwán, lo que permitió una mayor apertura hacia el mercado chino. Según él, esta estrategia de China ha sido agresiva en los últimos años, buscando influir en varios países de la región, incluyendo Nicaragua. La audiencia de confirmación de Rubio se produce en un contexto de creciente interés por parte de Estados Unidos en la situación en el Caribe y en América Latina en general, y su posible nombramiento como secretario de Estado podría tener implicaciones significativas para la política exterior estadounidense hacia la región.
Haití intensifica operaciones policiales contra bandas armadas en la capital

Por Servicios umbral.local/ Puerto Príncipe, 5 de enero de 2025 – La situación de seguridad en Haití ha acaparado la atención de los medios esta semana, marcada por un notable incremento en las operaciones policiales destinadas a desmantelar las bandas armadas que operan en la capital y sus alrededores. Estos operativos, llevados a cabo por la Policía Nacional de Haití (PNH), se han intensificado en los últimos días, especialmente en el centro de la ciudad y en áreas como Petite-Rivière de l’Artibonite. Las fuerzas del orden han recibido nuevos recursos para fortalecer la lucha contra las pandillas, con el objetivo de consolidar las conquistas recientes en la batalla contra la criminalidad. En localidades como Quatorzième, Laverdure, Palmiste y Savien, la PNH ha enfrentado y neutralizado a delincuentes que intentaban secuestrar a campesinos que cuidaban sus cultivos y ganado. La prensa local ha informado sobre la efectividad de estas operaciones, que han incluido la recuperación de armas automáticas y la detención de varios miembros de pandillas, incluido un conocido criminal apodado \»Bendji\». Uno de los resultados más destacados de estos operativos ha sido la reducción de la pandilla Gran Grif de Savien, que ahora se encuentra acorralada en su territorio, mientras la PNH se prepara para erradicarla por completo. Aunque se han logrado avances, la situación sigue siendo tensa. Según el diario Le Nouvelliste, el 1 de enero, bandidos armados lanzaron un ataque en la ciudad de Makako, con la intención de llegar a Pétion-Ville a través de Laboule. Sin embargo, fueron repelidos por la policía desplegada en la zona. Los delincuentes se retiraron a un almacén del Hospital Bernard Mevs, donde saquearon el lugar. Cabe recordar que este hospital ya había sido objeto de un ataque previo, cuando fue incendiado con cócteles molotov el 16 de diciembre. En esta ocasión, los bandidos sustrajeron paneles solares y equipo ligero, lo que agrava aún más la situación en un país que ya enfrenta serios desafíos en su sistema de salud. La escalada de violencia y la respuesta de las autoridades reflejan un contexto crítico en Haití, donde la inseguridad sigue siendo un tema de preocupación para la población y el gobierno. La PNH continúa trabajando para recuperar el control y brindar seguridad a los ciudadanos, en medio de una lucha constante contra la delincuencia organizada.
La Policía Nacional de Haití abate a 16 miembros de Banda Armadas en Operaciones en Artibonite
Por Servicios umbral.local/ Puerto Príncipe, Haití – La Policía Nacional Haitiana (PNH) anunció este miércoles que ha abatido a 16 presuntos miembros de la banda armada \»Base Gran Grif\», acusada de ser responsable de la matanza de cerca de 150 personas en dos masacres recientes ocurridas en octubre y diciembre. Según la PNH, los enfrentamientos se produjeron en la localidad de Palmiste, en el departamento de Artibonite, donde los agentes se enfrentaron a los delincuentes durante operaciones de seguridad. En un comunicado publicado en su página de Facebook, la PNH reafirmó su compromiso de \»restablecer el orden y la seguridad\» en Artibonite, destacando que se están llevando a cabo \»esfuerzos intensificados\» para desmantelar las bandas criminales que han sembrado el terror en la región. La Policía también aseguró que se están logrando avances significativos en la lucha contra la delincuencia organizada en el país. El grupo \»Base Gran Grif\» ha sido señalado por su implicación en dos masacres: una que dejó más de 115 muertos en Pont Sonde a principios de octubre y otra reciente en Petite Rivière que causó más de veinte muertes. La situación de seguridad en Haití es crítica, con grupos criminales controlando más del 80% de la capital y sus alrededores, lo que ha dificultado las operaciones de la Policía y de la misión de estabilización de la ONU. Además, el clima de inseguridad se intensificó tras el ataque reciente de la banda liderada por Jimmy Chérizier, alias \»Barbecue\», que incendió el hospital Bernard Mevs. En respuesta, el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé ha ordenado una \»presencia permanente\» de la Policía en hospitales para prevenir futuros ataques. El ministro de Salud, Duckenson Lorthé Blema, lamentó el impacto de estos actos en un sistema sanitario ya debilitado y reafirmó el compromiso del Gobierno de brindar atención médica a la población. El hospital Bernard Mevs, considerado un pilar de la comunidad, ha recibido apoyo de otras instituciones de salud, que han expresado su solidaridad en estos momentos difíciles. Estos ataques a hospitales y centros de salud han sido recurrentes desde febrero, cuando bandas criminales comenzaron a vandalizar y quemar instalaciones médicas, afectando gravemente el acceso a la atención sanitaria en el país. La situación en Haití sigue siendo alarmante, con un aumento en la violencia y la delincuencia que ha dejado a la población en un estado de vulnerabilidad extrema. La PNH continúa sus esfuerzos para restaurar la paz y la seguridad, mientras la comunidad internacional observa con preocupación la crisis humanitaria y de seguridad que enfrenta la nación más pobre de América.
Editorial
Hacia una relación de cooperación y solidaridad entre la República Dominicana y Haití La República Dominicana y Haití comparten no solo una misma isla, sino también una rica historia entrelazada que ha sido forjada por la lucha, la resistencia y la cooperación. A lo largo de los siglos, nuestros pueblos han estado unidos por nombres y hechos que han marcado el rumbo de nuestras naciones. Desde la independencia de Haití, la primera revolución antiesclavista del mundo, hasta las luchas independentistas dominicanas, donde figuras haitianas se alzaron junto a nuestros héroes, la historia nos recuerda que somos parte de un mismo tejido humano. Nombres como Toussaint Louverture y Juan Pablo Duarte son símbolos de una lucha compartida por la libertad. Durante las invasiones norteamericanas de 1916 y 1965, héroes y heroínas haitianas se unieron a nuestros compatriotas para defender la soberanía de la patria. Estos momentos históricos nos enseñan que la cooperación y la solidaridad son fundamentales para el progreso de ambos pueblos. Es imperativo que reconozcamos y celebremos esta herencia común, que nos invita a construir un futuro en el que la colaboración y el respeto mutuo sean la norma. La migración, un fenómeno tan antiguo como la civilización misma, ha sido un motor de desarrollo en todo el mundo. En la actualidad, muchos haitianos llegan a la República Dominicana en busca de mejores oportunidades, huyendo de condiciones de vida insostenibles. Este fenómeno no debe ser visto como un desafío, sino como una oportunidad para enriquecer nuestra sociedad. La mano de obra haitiana es esencial en sectores clave como la agricultura, la construcción y los servicios, y su contribución es vital para el funcionamiento de nuestra economía. Sin embargo, la situación de la inmigración irregular ha generado intensos debates en nuestro país. Es fundamental que abordemos este tema con un enfoque humano y pragmático. Regular la situación de los inmigrantes haitianos no solo es un acto de justicia social, sino también una necesidad económica. No podemos exigir que los descendientes haitianos se sientan \\\»hijos de Duarte, Mella, Sánchez o Luperón\\\» para poder vivir legalmente en nuestra tierra. La identidad nacional no se mide por la sangre, sino por el compromiso y la convivencia en un mismo espacio. La diversidad cultural que traen consigo los inmigrantes no diluye nuestra identidad nacional; al contrario, la fortalece. La integración de las culturas de los inmigrantes enriquece el tejido social y promueve un ambiente de innovación y creatividad. Es hora de abrir los ojos y reconocer que la verdadera fortaleza de un país radica en su capacidad para integrar y valorar a todos sus ciudadanos, sin importar su origen. La historia nos ha enseñado que la cooperación y la solidaridad son fundamentales para el progreso de nuestros pueblos. Es momento de construir puentes, no muros, y de trabajar juntos hacia un futuro en el que todos tengamos la oportunidad de prosperar. La relación entre Haití y la República Dominicana debe ser un ejemplo de cómo dos naciones pueden unirse en la búsqueda de un bienestar común, celebrando nuestras diferencias y abrazando nuestra historia compartida. En conclusión, es fundamental que ambos pueblos reconozcan el valor de la cooperación y la solidaridad. La migración, cuando se gestiona adecuadamente, puede ser una fuente de riqueza y diversidad que enriquece nuestra nación. Al regular el estatus migratorio de los haitianos y otros inmigrantes, no solo se les brinda la oportunidad de vivir y trabajar dignamente, sino que también se fortalece nuestra economía y se promueve un ambiente de paz y convivencia. Es hora de avanzar juntos, hacia un futuro donde la historia común y la solidaridad sean los pilares de nuestra relación.