Un criminal anda suelto

VISIÓN GLOBAL El 7 de octubre del pasado año, tras los ataques realizados por el grupo Hamas en territorio israelí, fue prácticamente unánime la condena mundial contra ese hecho absolutamente injustificado desde la óptica temporal del acontecimiento. Se entendió que la resistencia palestina había cometido un hecho atroz, cuyos beneficios en términos de la lucha por su supervivencia y su derecho a un Estado soberano, eran cuestionables y había rebasado unos linderos altamente peligrosos. Incluso, las primeras reacciones de las fuerzas israelíes ganaron respaldo en muchos países, en el entendido de que la nación hebrea tenía derecho a defenderse, aun por encima de que la respuesta apuntaba ya a una desproporcionalidad. Sin embargo, lo que por meses fue considerado un acto de legítima supervivencia, con el tiempo se transformó en un exterminio brutal, cuyo parangón es solo equiparable a las acciones del Tercer Reich precisamente contra los judíos durante la Segunda Guerra Mundial. A la fecha de hoy, solo Estados Unidos y algunos de sus aliados son capaces de mirar hacia otro lado frente a la barbarie del gobierno de Benjamín Netanyahu contra la población en la Franja de Gaza. No es humanamente decente ni éticamente correcto ni militarmente justificable ni moralmente aceptable que una represalia haya llegado a los niveles de crueldad a los que este criminal sediento de sangre ha escalado el conflicto en Gaza. Netanyahu es un criminal a quien poco le importó—y le sigue importando—la vida de tantos hombres, mujeres y niños que han caído bajo el fuego incesante de sus bombardeos, al punto que ya ningún organismo internacional se halla en capacidad de establecer con certeza cuántas personas han caído bajo el fuego de las Fuerzas de “Defensa” de Israel. La más reciente acción de sangre de las fuerzas dirigidas por el nuevo Hitler ha sido el asesinato de cinco periodistas que cubrían los hechos en Gaza, quienes fueron abatidos por fuego israelí sin ser beligerantes. Por lo menos este hecho ha merecido una amplia condena global, lo cual importa en la práctica a un asesino que tiene en cada cañón, en cada bomba y en cada incursión aérea que bombardea Gaza, un seguro de vida para su propia existencia, lo cual lo justifica todo. Y es que Netanyahu, una vez finalice el conflicto, irá a la cárcel. Nelsonencar10@gmail.com
Revelan pacto secreto entre Bukele y pandilleros que afecta política de Trump

The New York Times denuncia acuerdo entre El Salvador y Estados Unidos para deportar líderes de la MS-13, entorpeciendo investigaciones federales Por Thiago Zorrilla Acosta Una investigación del diario estadounidense The New York Times ha destapado un polémico acuerdo secreto entre el presidente salvadoreño Nayib Bukele y líderes de la pandilla MS-13, que influiría directamente en decisiones clave del expresidente Donald Trump y obstaculizaría investigaciones federales en Estados Unidos. Según el reportaje, la cooperación bilateral para transformar a El Salvador en una especie de cárcel para deportados desde Estados Unidos no solo incluye apoyo logístico para deportaciones masivas y condiciones carcelarias cuestionadas, sino también la repatriación de cabecillas de la MS-13, pese a que esta organización está catalogada en Estados Unidos como terrorista extranjera. El pacto, según el Times, habría permitido a Bukele obtener millones de dólares y la devolución de los principales líderes pandilleros bajo custodia estadounidense, con la aparente intención de que la justicia salvadoreña se haga cargo de ellos. Sin embargo, fiscales estadounidenses han acumulado pruebas que sugieren un acuerdo corrupto: altos dirigentes de la MS-13 habrían aceptado, a cambio de dinero y poder, colaborar con el gobierno de Bukele para fortalecer su lucha contra el crimen, apuntalando así su posición política. Esta alianza paradójica, presentada públicamente como una estrategia contra la delincuencia, en realidad estaría socavando las investigaciones estadounidenses sobre la MS-13, poniendo en entredicho la eficacia y transparencia de las políticas migratorias y de seguridad impulsadas durante la administración Trump. El reportaje completo ofrece un análisis detallado de esta compleja relación que mezcla intereses políticos, seguridad y migración, y deja en evidencia las tensiones y contradicciones en la lucha contra las pandillas centroamericanas.
OTAN aprueba gasto militar récord

La alianza acuerda elevar inversión en defensa al 5% del PIB para 2035, en respuesta a desafíos globales y presión estadounidense Por Arturo F. Guzmán En una cumbre marcada por la firme influencia del presidente Donald Trump, los 32 países miembros de la OTAN acordaron este miércoles en La Haya un incremento sustancial en sus presupuestos de defensa, estableciendo un ambicioso objetivo del 5% del Producto Interno Bruto (PIB) para el año 2035. Este nuevo compromiso supera con creces la meta previa del 2%, alcanzada apenas por 22 naciones en 2023, y representa un impulso decidido para fortalecer las capacidades militares europeas y canadienses, multiplicar la producción y adquisición de armamento, y reforzar la seguridad colectiva frente a amenazas persistentes. La declaración final de la reunión enfatiza la amenaza a largo plazo planteada por Rusia y el compromiso con el apoyo a Ucrania, aunque omite referencias a otros desafíos globales como China, Irán o Corea del Norte, y prescinde de compromisos sobre cambio climático o igualdad de género, marcando un giro hacia prioridades estrictamente militares. El acuerdo contempla dos componentes: un gasto mínimo del 3.5% del PIB destinado a partidas militares tradicionales —salarios, pensiones, operaciones y equipamiento— y un adicional del 1.5% para inversiones en infraestructuras, innovación y protección de fronteras con usos civiles y militares. Cada país deberá informar anualmente sobre su progreso hacia estas metas. La cumbre también evidenció tensiones internas, especialmente con España, cuyo gobierno rechazó comprometerse a alcanzar el 5%, argumentando que “una alianza se basa en qué capacidades aporta cada Estado”, según declaró el presidente Pedro Sánchez. Por su parte, Trump criticó duramente a España por no aumentar suficientemente su gasto, advirtiendo repercusiones comerciales. En un ambiente cuidadosamente diseñado para evitar confrontaciones, el primer ministro neerlandés Mark Rutte elogió efusivamente a Trump, calificándolo literalmente como “papito” por su liderazgo decisivo en la presión sobre los aliados y sus acciones recientes contra Irán. En paralelo, Trump anunció que Estados Unidos iniciará conversaciones con Irán la próxima semana, tras recientes bombardeos a instalaciones nucleares iraníes, mientras destacó una tregua “muy bien” entre Israel e Irán, señalando el agotamiento mutuo tras años de conflicto. Esta cumbre, más breve y comedida que en ocasiones anteriores, refleja la nueva dinámica de la OTAN bajo la fuerte influencia estadounidense, que busca elevar la inversión militar y recalibrar las prioridades de la alianza frente a un escenario geopolítico cada vez más complejo.
EE.UU.: el Estado más terrorista del mundo

Cuando la policía global es el principal violador del derecho internacional Por Julio Guzmán Acosta No hay hipocresía más peligrosa que la que se viste de moral universal. Estados Unidos, autoproclamado gendarme del mundo, acumula un historial de intervenciones criminales que eclipsa cualquier otro régimen en la historia moderna. Mientras señala con el dedo a gobiernos soberanos tachándolos de terroristas, sus propias acciones —desde golpes de Estado hasta bombardeos masivos contra civiles— revelan el verdadero rostro del terrorismo institucionalizado. El manual del imperio: intervención, saqueo e impunidad Desde 1945, Washington ha iniciado o participado en más de 80 guerras y operaciones encubiertas, dejando un saldo de millones de muertos. Solo en este siglo: – Irak (2003): Una invasión basada en mentiras sobre armas químicas que costó 1 millón de vidas. – Libia (2011): La OTAN redujo a escombros un Estado funcional, generando mercados de esclavos y caos migratorio. – Siria (2014-act.): Bombardeos contra el terrorismo que destruyeron hospitales y escuelas bajo la doctrina del daño colateral. El patrón es claro: invocan la democracia para justificar invasiones, pero arman dictaduras cuando conviene. Apoyaron a Pinochet (Chile), a los Contras (Nicaragua), a Ríos Montt (Guatemala) y hoy apoyan y financian a Israel mientras este comete genocidio en Gaza. Su soft power (acción blanda) es igual de letal: las sanciones unilaterales contra Venezuela, Cuba o Irán son armas de destrucción masiva que matan por hambre y medicinas. La arquitectura de la ilegalidad: un sistema hecho a medida Washington trata el derecho internacional como papel mojado: – Corte Penal Internacional: La ignoran cuando investiga sus crímenes en Afganistán, pero exigen juicios para líderes africanos. – ONU: Vetan resoluciones contra Israel mientras usan la Asamblea General como teatro de virtue signaling, (señal de virtud). – Doctrina Monroe 2.0: En Latinoamérica, persiguen a Snowden pero protegen a Bolsonaro. El colmo es su exceptionalismo doméstico: mientras condenan protestas en Hong Kong, reprimen con gases y balas el Black Lives Matter. Autorizan asesinatos con drones (Obama batió récords) pero censuran a Rusia por lo mismo. El doble rasero como política de Estado Califican de terrorista a todo gobierno que rechace su tutelaje: – Cuba: 60 años de bloqueo criminal por atreverse a ser soberana y construir su propio destino. – Venezuela: Sanciones por nacionalizar su petróleo y por no obedecer sus directrices e ir contra sus políticas imperiales. – Irán: Bombardean instalaciones nucleares legales mientras Israel tiene 200 cabezas atómicas no inspeccionadas. Mientras, Arabia Saudí —decapitadora de periodistas y genocida en Yemen— es su aliado preferente. La lógica es perversa: el terrorismo es lo que hace el enemigo; lo de ellos son intervenciones humanitarias. Conclusión: Romper el espejo distorsionado EE.UU. no es un \»garante de la paz\»: es el principal exportador de violencia del planeta. Su sistema se sustenta en tres pilares: 1. Militarización: 800 bases en 80 países. 2. Neocolonialismo económico: FMI y Banco Mundial como herramientas de sometimiento. 3. Hegemonía cultural: Hollywood y CNN lavando culpas con narrativas de buenos vs. malos. Frente a esto, solo queda la resistencia multilateral. Los pueblos deben exigir que rindan cuentas por sus crímenes —desde Vietnam hasta Gaza— y construir alianzas fuera de su órbita. Porque en el diccionario imperial, terrorista es sinónimo de quien osa desafiarles. Datos que duelen – 27%: Porcentaje de presos mundiales que están en cárceles de EE.UU. – $6.4 billones: Coste de sus guerras post-9/11 (Brown University). – 0: Juicios por crímenes de guerra de sus soldados en Irak.
Tregua rota: Irán ataca Israel horas después del anuncio de alto al fuego

Nuevos misiles iraníes dejan víctimas mortales y tensiones al límite, desmintiendo el frágil acuerdo mediado por Trump Por Thiago Zorrilla Acosta La frágil tregua anunciada por Donald Trump entre Israel e Irán duró menos de lo esperado. En la madrugada de este martes, misiles iraníes volvieron a caer sobre territorio israelí, dejando al menos tres muertos y una decena de heridos, según reportes de medios locales. El ataque, ejecutado en tres oleadas entre las 5:00 y 6:00 (hora local), desmintió en horas el supuesto cese al fuego que el presidente estadounidense había proclamado apenas un día antes. La noche en que la tregua se desvaneció Mientras las sirenas antiaéreas resonaban en Tel Aviv y el sur de Israel, un proyectil impactó en Beersheba, dejando víctimas críticas. El servicio de emergencias Magen David Adom confirmó tres heridos graves, uno moderado y cinco leves, aunque fuentes del Times of Israel y Haaretz elevaron la cifra a tres fallecidos. Horas antes, Trump había asegurado desde Washington que ambas naciones acordaban detener las hostilidades a partir de las 4:00 GMT. Pero el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, lo desmintió tajantemente en redes: No hay tal acuerdo, escribió, condicionando la paz a que Israel cesara primero sus ataques. Palabras contra misiles: la escalada que no cesa El anuncio de Trump —sin firma formal ni aval internacional— se mostró desde el principio como un gesto precario. Irán, lejos de detenerse, lanzó sus ataques hasta el último minuto antes del plazo fijado, según Araqchí. Mientras, en Israel, las Fuerzas de Defensa mantuvieron máxima alerta, anticipando una respuesta. El ciclo de violencia, iniciado el 13 de junio con bombardeos israelíes a instalaciones nucleares iraníes, ya ha dejado cerca de 450 muertos en Irán y 24 en Israel, según cifras oficiales. La intervención de EE. UU. el sábado —con bombardeos a complejos atómicos iraníes— y la posterior represalia de Teherán contra bases estadounidenses en Catar e Irak, añadieron leña al fuego. Ahora, tras este nuevo ataque, la comunidad internacional observa con alarma cómo la ventana para la diplomacia se estrecha. Frente al abismo: ¿hay vuelta atrás? El escenario es de desconfianza mutua. Israel no ha confirmado si acatará la tregua, e Irán insiste en que solo cesará si su enemigo lo hace primero. Mientras, Trump insiste en minimizar la crisis: Son provocaciones controladas, declaró anoche, sin referirse a las víctimas. La pregunta ahora es si el alto al fuego —ya resquebrajado— podrá reimpulsarse, o si estos nuevos ataques marcan el inicio de una escalada irreversible. La región aguarda, con el sonido de las sirenas aún fresco en el aire. Claves del conflicto – 24/jun (madrugada): Irán lanza tres oleadas de misiles sobre Israel. – 23/jun (noche): Trump anuncia tregua; Teherán la niega horas después. – 22/jun: EE. UU. bombardea instalaciones nucleares iraníes. – 13/jun: Israel inicia ataques, desencadenando la crisis.
Guerra de los 12 día: Trump anuncia tregua entre Israel e Irán tras ataque a base en Doha

Un frágil cese al fuego pone pausa a la escalada bélica tras el ataque simbólico de Irán contra una base estadounidense en Catar. Por Julio Guzmán Acosta En un giro inesperado, el presidente Donald Trump declaró anoche el fin de la \»Guerra de los 12 días\» entre Israel e Irán, tras un ataque con misiles iraníes contra la base Al Udeid, en Doha. El anuncio llegó en medio de tensiones que rozaron el conflicto regional, luego de que Teherán lanzara entre seis y catorce proyectiles —la mayoría interceptados— en lo que calificó como una respuesta \»medida\» a los bombardeos estadounidenses del sábado. Misiles en la noche catarí El ataque, ejecutado hacia las 19:39 hora local del lunes, resonó en los cielos de Doha y obligó a cerrar el espacio aéreo. Catar condenó la \»violación de soberanía\», aunque sin anunciar represalias. Un misil impactó en la base sin causar víctimas, detalle que Trump aprovechó para minimizar el episodio: \»Fue un gesto débil. Ahora hay camino para la paz\», afirmó desde Mar-a-Lago. La tregua, según el mandatario, se activará en fases: Irán detendrá sus ataques primero, e Israel seguirá doce horas después. Sin embargo, Tel Aviv no ha confirmado públicamente su adhesión, y fuentes militares israelíes insisten en mantenerse en \»máxima alerta\». De Natanz a Doha: la escalada que llevó al límite El conflicto estalló el 13 de junio, cuando Israel bombardeó instalaciones nucleares iraníes. La respuesta de Teherán fue masiva: más de 150 misiles contra territorio israelí. La intervención de Washington el 22 de junio —con la operación Midnight Hammer— profundizó la crisis, culminando en el ataque a Al Udeid como mensaje \»simbólico\» a EE.UU. La comunidad internacional respiró aliviada, pero con reservas. La UE y la ONU reiteraron llamados a la contención, mientras Arabia Saudita y sus aliados del Golfo condenaron a Irán y suspendieron vuelos temporalmente. Catar, hasta ahora neutral, queda en una posición incómoda como anfitrión de la base atacada. Paz sin papeles El cese al fuego carece de formalidades: no hay firma ni mediadores internacionales. Analistas advierten que la calma depende de la voluntad de actores con agendas encontradas. Mientras las tropas de tres naciones siguen en alerta, la región aguarda, entre el escepticismo y la esperanza, el próximo movimiento. Cronología clave – 13 jun: Israel ataca instalaciones nucleares iraníes. – 13 jun (noche): Irán responde con 150+ misiles. – 22 jun: EE.UU. bombardea blancos en Irán. – 23 jun (tarde): Misiles iraníes impactan en Al Udeid. – 23 jun (noche): Trump anuncia tregua.
Urge movilización global para detener la agresión contra Irán

El Partido Comunista del Trabajo advierte sobre el riesgo de una catástrofe nuclear y llama a la acción popular inmediata. Por Julio Guzmán Acosta En un llamado urgente a la conciencia internacional, el Partido Comunista del Trabajo (PCT) por medio de una nota de prensa firmada por su secretario general, Manuel Salazar, se ha sumado a la firme advertencia emitida por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba: el mundo se enfrenta a una peligrosa escalada militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, cuyas consecuencias podrían ser devastadoras para la humanidad. La sombra de un conflicto nuclear se cierne sobre Medio Oriente. La posibilidad de fugas radiactivas, ataques indiscriminados y una guerra de proporciones incalculables exige una respuesta inmediata y unificada de los pueblos. No se trata solo de solidaridad con Irán, sino de preservar la vida misma frente a la maquinaria bélica del imperialismo y el sionismo, que ya ha dejado una estela de sangre en Palestina, particularmente en Gaza. El PCT subraya que la única fuerza capaz de detener esta barbarie es la movilización popular masiva. Desde las calles hasta los foros internacionales, es imperativo exigir el cese de las agresiones, la desmilitarización del diálogo y un acuerdo justo que ponga fin a décadas de tensiones. La paz no es una concesión de los poderosos, sino una conquista de los pueblos. Frente a la guerra, solo la unidad global incluyendo al pueblo estadounidense, históricamente manipulado por sus élites puede imponer la cordura. El tiempo apremia: la humanidad no puede permitirse otro capítulo de destrucción. La consigna es clara: movilización ahora, antes de que las bombas decidan el futuro de todos.
La América dividida: mayoría rechaza políticas migratorias de Trump

Encuesta Pew revela que 47% desaprueba redadas y deportaciones, mientras crece apoyo al muro fronterizo Por Julio Guzmán Acosta Washington.- La ofensiva migratoria que define el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca enfrenta un rechazo mayoritario según el último estudio del Pew Research Center: el 47% de los estadounidenses desaprueba las políticas de deportación masiva, frente a un 42% que las respalda. La encuesta, realizada entre el 2 y 8 de junio a 5.044 ciudadanos, retrata una nación fracturada donde el muro gana adeptos (56%) pero las redadas del ICE generan repudio (54%). El sondeo capturó el pulso nacional antes de las controvertidas operaciones en Los Ángeles que desataron protestas masivas y el despliegue de la Guardia Nacional. Revela que seis de cada diez estadounidenses rechazan el desmantelamiento de programas de asilo y el 65% aboga por vías de legalización, contradiciendo el discurso oficial que vincula migración con criminalidad. \»Las políticas debilitarán la economía\», advierte el 46%, reflejando preocupaciones empresariales por la escasez de mano de obra. La polarización partidista es abismal: mientras el 78% de republicanos avala el enfoque migratorio, el 81% de demócratas lo condena. Curiosamente, el apoyo al muro fronterizo creció incluso entre demócratas (del 14% en 2019 al 27% actual), aunque Trump mantiene una baja aprobación del 41%. El estudio evidencia la paradoja de una sociedad que, mientras tolera medidas simbólicas como el muro, rechaza las consecuencias humanas y económicas de la maquinaria deportadora. Trump enfrenta así un dilema: su bandera migratoria moviliza a su base, pero aleja a la América moderada que decidirá las elecciones.
Tras reuniones con Abinader, Marco Rubio y EE.UU. centran atención en la crisis de Haití

Después de varias conversaciones entre Marco Rubio y Luis Abinader, Estados Unidos ha decidido reclamar tanto a la ONU como a la OEA que actúen para buscar una salida a l crisis haitiana. Por Thiago Zorrilla Acosta Santo Domingo – La crisis sociopolítica y humanitaria que atraviesa Haití continúa siendo motivo de preocupación para la comunidad internacional, y en particular para Estados Unidos y República Dominicana, cuyos líderes han intensificado sus esfuerzos para buscar soluciones conjuntas. Desde el magnicidio del expresidente haitiano Jovenel Moïse en 2021, el presidente dominicano Luis Abinader ha sido enfático al afirmar que “no existe” una solución unilateral dominicana para la compleja problemática que afecta a la vecina nación. Abinader ha instado en repetidas ocasiones a la comunidad internacional a involucrarse de manera urgente antes de que la situación se deteriore aún más. Pese a la intervención de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que autorizó a Kenia a encabezar la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití, la presencia de bandas armadas ha consolidado un control territorial que dificulta la estabilización del país y la celebración de elecciones democráticas. En este contexto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, expresó ayer ante el Senado de Estados Unidos su preocupación por la respuesta de la Organización de Estados Americanos (OEA) frente a la crisis haitiana. Rubio instó a la OEA a “dar un paso al frente” y liderar una misión internacional de paz para enfrentar la delicada situación de seguridad y la emergencia humanitaria que se agravan día a día. “Eso significa que organizaciones como la OEA, a la que contribuimos considerablemente, deben asumir un rol activo y proporcionar una misión con países miembros para abordar el problema de Haití, que está al borde de un giro muy dramático si no se atiende con prontitud”, afirmó Rubio, subrayando que esta petición no implica una amenaza ni un distanciamiento de Estados Unidos con el bloque regional, sino un llamado a una mayor participación de sus aliados. Estas declaraciones se producen tras una serie de reuniones entre Rubio y Abinader en los últimos meses. En el encuentro más reciente, a inicios de mayo, ambos funcionarios debatieron la imperiosa necesidad de una intervención internacional coordinada para contener el deterioro de la seguridad en Haití. Abinader enfatizó la urgencia de fortalecer el apoyo global, mientras que Rubio destacó la importancia de una respuesta solidaria y conjunta de la comunidad internacional. Durante su primera reunión en febrero, Rubio reiteró que Estados Unidos no exigiría a República Dominicana aceptar una ola masiva de migrantes haitianos, reconociendo la imposibilidad y la injusticia de tal demanda para el país caribeño. Además, el secretario de Estado informó que trabajan con diversas agencias federales estadounidenses en un plan para detener el flujo de armas que, desde Miami, llegan en contenedores hacia Haití, armamento utilizado por las bandas criminales que dominan amplias zonas del país. La estrecha coordinación entre Washington y Santo Domingo refleja no solo la gravedad de la crisis haitiana, sino también la voluntad de ambos gobiernos de impulsar soluciones multilaterales y efectivas que detengan la escalada de violencia y permitan restaurar la estabilidad en la región.
China refuerza su influencia en Latinoamérica con la cumbre Celac en medio de tensiones con EE. UU.

Imagen de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) durante la IX Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Celac, en Tegucigalpa, Honduras. (ARCHIVO umbral.local/) Por César Dalmasi Guzmán / SERVICIOS UMBRAL Latinoamérica se ha convertido en un escenario clave de competencia geopolítica entre Estados Unidos y China, donde el gigante asiático busca consolidar su posición como un socio global “amable” y no injerencista, especialmente tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. En este contexto, el próximo 13 de mayo se celebrará en Beijing una cumbre de cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) con China, un encuentro que se perfila como una oportunidad estratégica para fortalecer los vínculos comerciales y políticos entre ambas regiones. Un recorrido por las cumbres anteriores Desde la creación de la Celac en 2010, China ha mostrado un creciente interés en América Latina y el Caribe, impulsando su presencia a través de inversiones y cooperación en sectores estratégicos. En las anteriores cumbres bilaterales, el país asiático ha venido ampliando su agenda con iniciativas como las Nuevas Rutas de la Seda (BRI), que buscan promover la interconexión regional mediante infraestructura y comercio. En las ediciones previas, la participación china se ha caracterizado por enfatizar el respeto a la soberanía y la no injerencia, un mensaje que ha resonado particularmente en gobiernos que buscan diversificar sus socios internacionales frente a la tradicional influencia estadounidense. La presencia creciente de Pekín ha ido acompañada del compromiso de financiar proyectos de energía renovable, transporte y manufactura, sectores que, además de estimular el desarrollo económico, permiten al país asiático asegurar el acceso a recursos naturales clave como litio, cobre y tierras raras. La cumbre de 2025 y la estrategia china La cita de este año se presenta en un momento de renovada tensión entre Washington y Pekín, con Trump retomando un estilo más confrontativo y su administración, liderada por figuras como Marco Rubio, buscando frenar la expansión china en la región. Sin embargo, la Celac es vista por Beijing como un “escenario ideal” para proyectar su diplomacia multilateral y ganar legitimidad en América Latina, un territorio históricamente bajo la esfera de influencia estadounidense. Un dato significativo es la inédita participación de al menos cinco jefes de Estado —los presidentes de Brasil, Colombia, Uruguay, Chile y Honduras— en un foro tradicionalmente reservado para ministros de Relaciones Exteriores, lo que evidencia la importancia que la región otorga a la relación con China. Los temas centrales del encuentro serán la “Interconexión eléctrica y energías renovables” y la “Integración comercial”, alineados con los objetivos de Pekín de afianzar las Nuevas Rutas de la Seda en Latinoamérica y garantizar el acceso a recursos estratégicos. Esta iniciativa ha generado tanto expectativas por las oportunidades de desarrollo como recelos por posibles riesgos de endeudamiento y dependencia. La pugna diplomática y comercial En los últimos años, China ha ganado terreno diplomático arrebatando alianzas a Taiwán en la región. Desde 2016, países como Panamá, República Dominicana, El Salvador, Nicaragua y Honduras han cambiado su reconocimiento a favor de Pekín. Actualmente, siete países latinoamericanos y caribeños mantienen relaciones oficiales con Taiwán, pero la presión china para aislar diplomáticamente a la isla persiste como un eje central en la estrategia regional de Beijing. En el terreno comercial, Latinoamérica se ha convertido en un mercado crucial para China, especialmente ante los altibajos derivados de la guerra comercial con Estados Unidos. La región ofrece una alternativa para amortiguar el impacto de los aranceles impuestos por Washington y representa una oportunidad para que China se posicione como un socio para la industrialización en sectores de mayor valor agregado. Un futuro con múltiples desafíos Pese a los avances, expertos señalan que la capacidad de la Celac para acordar posiciones comunes es limitada, lo que no impide que existan amplias oportunidades para la cooperación. En un contexto donde la rivalidad entre Washington y Pekín se intensifica, América Latina y el Caribe se erigen como un terreno estratégico donde China busca consolidar su influencia no solo comercial, sino también tecnológica y diplomática. La cumbre de mayo será, sin duda, un reflejo de estas tensiones y aspiraciones, marcando un nuevo capítulo en la compleja relación entre Latinoamérica, Estados Unidos y China, y en la redefinición del equilibrio geopolítico en la región.