Milei en el ojo de la tormenta por la estafa de $LIBRA

Por Julio C. Gambina Javier Milei apuesta a la «iniciativa privada» y a la «innovación tecnológica», por eso se acerca a Donald Trump y a Elon Musk, entre muchos otros «capos» del capitalismo contemporáneo. En ese marco alentó al empresario privado Julian Pehde, de la plataforma Kip protocol en donde se promovió la cripto moneda $LIBRA, que del desconocimiento saltó, gracias al posteo de Milei, a cifras astronómicas motorizadas por unos 44 mil inversores tentados por la plata fácil de la economía especulativa. No contaban con la estafa de unos cinco retiros por casi 100 millones de dólares, que desplomó la valorización en el mercado de capitales y que conmueve al país y a buena parte del mundo, especialmente a los inversores estafados. Antes las variadas denuncias, Milei posteó que «no estaba interiorizado de los pormenores del proyecto» de la cripto $LIBRA. Sin embargo, contribuyó con su promoción a la iniciativa privada a consumar una gran estafa, que por estas horas se estima en casi 100 millones de dólares. Solo para comparar, vale considerar que al Senador Kuider lo expulsaron por contrabandear 200 mil dólares en la frontera paraguaya. Los funcionarios gubernamentales y los seguidores de Milei minimizan el episodio. Señalan que solo se trató de un posteo, como si fuera un «influencer» despojado de su función de gobierno. Además, en un tema sensible como es el DINERO, en tiempos de tecnología de la comunicación que favorece la difusión del posteo de un liberal libertario que destacan los principales operadores periodísticos del mundo especializado del capitalismo global. Vale interrogarse en estas horas como estarán opinando quienes consideran al gran ajuste del argentino como un milagro económico, donde las cuentas macroeconómicas cierran aun con inmenso deterioro de las condiciones de vida de la mayoría social empobrecida. Antes las variadas denuncias, Milei posteó que «no estaba interiorizado de los pormenores del proyecto» de la cripto $LIBRA. Habrá que exigir pronunciamientos e investigaciones de los poderes del Estado: la Justicia y el Congreso; que operen los órganos de regulación, como la CNV y que la sociedad asuma la irresponsabilidad de delegar al sector privado asuntos tan sensibles como el DINERO. Además, no es la primera vez que Milei opina sin conocer, de hecho, es lo que hace con la TEORIA, especialmente con las denuncias de «plagio» en sus libros. Su «liberalismo» es tanto una estafa como esta, surgida desde su promoción de una cripto moneda que promocionaba como un logro de la Argentina liberal, que atraía capitales para la promoción de la economía liberal sustentada por el proyecto Milei. La realidad nos devuelve este escándalo, que el presidente y su equipo intentan minimizar. Es obvio que la oposición política actúa y el debate recién empieza. En rigor, el tema está en la sociedad, siendo evidente que el interés «privado» sigue la lógica de la maximización de la ganancia. No solo ocurre con las estafas piramidales, sino también con el «adelanto» de los precios que explica el Ministro de Economía sin impulsar acciones concretas. Solo alcanza con citar el ejemplo de la réplica oportuna del Ministro Caputo a las empresas pre-pagas de salud, que solo sirvió como propaganda, pero sin efecto para usuarios que quedaron subordinados a la lógica re-marcadora del capital privado invertido en salud. Kuider escondía 200 mil dólares, y quienes blanquearon durante el 2024 habían escamoteado al fisco unos 22 mil millones de dólares en billetes. La estafa en curso remite a unos 100 millones de dólares, parte de múltiples estafas, entre las que vale destacar el préstamo del FMI por 45 mil millones de la moneda estadounidense. Crédito «logrado» en la gestión de Mauricio Macri bajo gobierno en EEUU. de Trump en 2018. Todo, para que esos recursos se movieran por una puerta giratoria y consolidaran la fuga de capitales, con beneficios para pocos y a cargo de una cuenta a cancelar por el conjunto de la sociedad. Hay que investigar todas las estafas, algunas de las cuales las mencionamos, especialmente la actual de $LIBRA, que convengamos no son las únicas. Si esto es propio del capitalismo, habrá que pensar en políticas que nos lleven a una lógica alternativa, pensando en resolver necesidades de la población y superar el fetiche del «mercado», la lógica «privatizadora» y cualquier estrategia económica que imagina que solo es posible la vida en el marco del régimen del capital
¿Un nuevo orden mundial?

Ágora Por César Pérez Con el ascenso al poder del grupo políticamente encabezado por Donald Trump, hace apenas un mes, el mundo parece haberse encaminado hacia un nuevo orden mundial en el que sería hegemónico ese grupo a través de las nuevas alianzas y reglas que, en términos políticos, económico y militar pretende imponer. Es temprano para saber las características esenciales que tendría ese nuevo orden político, tampoco su calado, pero sí podría afirmarse que el mundo difícilmente sea el mismo después que se asiente esta suerte de terremoto político que ha sumido en un profundo desconcierto y humillación a las élites económicas y políticas europeas sino y de todo el mundo. Algo que jamás había ocurrido a lo largo de la historia. Las élites económicas/militar europeas, protegidas por el escudo de una OTAN capitaneada por los EEUU, jamás se podían imaginar que iban a ser humilladas por su aliado/protector durante casi 80 años, al negarle de manera brutal una silla en la mesa de negociaciones bilaterales entre esa potencia y Rusia. En esa mesa se discute el destino de Ucrania, lo que podría significar el destino de Europa, de ahí que su incertidumbre y desamparo no puede ser mayor. Es posible que varios sectores políticos y económicos europeos fueran conscientes de lo que para ellos y el mundo podía significar el ascenso de la fracción del gran capital que, en términos políticos, se expresa en la figura Trump. Conocían las estrechas relaciones entre aquel y Putin, además del entramado de fuerzas antieuropeas favorables a sus posiciones y designios. Pero la mezquindad, pusilanimidad y división entre esos sectores les impedían una reacción firme contra a los referidos personajes. No lograron reaccionar adecuadamente ante la inminencia de la catástrofe que le venía encima. No tenían ni tienen respuesta, nadie la tiene, a esta nueva convulsión del sistema capitalista, a esta nueva crisis cíclica en que discurre este sistema. De esas crisis el capitalismo ha podido sobrevivir, recomponiéndose y recuperando su vitalidad, pero quizás a eso ha contribuido la entonces existencia de un tejido social sostenido por utopías forjadoras de esperanzas. La presente crisis tiene como trasfondo el resurgimiento de las fuerzas anti sistémicas del nazi/fascismo, en cierta media el mismo de la crisis de los 20 y algo más de la mitad de los 30 que, según Hobsbawm significó el hundimiento del “sistema mundial liberal y de la sociedad burguesa”. Pero, en esos mismos años las fuerzas del movimiento de trabajadores y los partidos vinculados a este, de la intelectualidad progresista y de consolidación de la ex URSS estaban en un momento de pleno y sostenido auge. Hoy esas fuerzas Estamos ante el hundimiento del sistema formal de reglas económicas y de cierta convivencia entre los estados, provocada por una fracción del gran capital que, en un acto de piratería y arbitrariedad propio de los tiempos en que las grandes potencias se apoderaban del petróleo y otros minerales cuando estos eran la principales fuentes para producir riqueza, para terminar la guerra le exige a Ucrania la firma de un contrato de un irrisorio medio millón de dólares, según reporta el periódico Elpais, para que empresas ucranianas y norteamericanas asuman la explotación de las tierras raras de ese país. Con esa exigencia, EEUU no solo obtiene la riqueza de esos recursos, sino que salva a Rusia de su insostenible sangría económica para mantener su guerra. Eso significa un cambio de carácter histórico en el sistema de alianzas entre las grandes potencias capitalistas. Una lección que muchos deberían aprender. Y es que son viejas y conocidas las alianzas que han forjado estos personajes juntamente con los grupos extremistas belgas, italianos (que están en poder), griegos, españoles, la Le Pen que de Francia tiene el mayor partido; los neonazis alemanes donde todavía se siente el ruido provocado por Elon Musk que plena campaña electoral de ese país les manifiesta su apoyo. Esas y otras colectividades constituyen la internacional ultraderechista, cuyos puntos de referencia son Trump y Putin. La alianza entre ellos y la debilidad de Europa posibilitan la reunión para terminar la guerra en el corazón de Europa, al margen de esta y de Ucrania, la otra parte y de una China momentáneamente descolocada…y nerviosa. Los daños de esa alianza son ostensibles, pero difícilmente esta podrá construir un nuevo orden capitalista mundial de largo aliento, capitaneada por un gobernante que desconoce la división de poderes del Estado, y por un empresario que reclama y arbitrariamente tenga acceso y control para el beneficio de sus empresas de las informaciones de todas las instancias de ese país, es de incierta consolidación. Encontrará de frente a importantes sectores políticos con posiciones progresistas dentro y fuera de ese país y aunque debilitadla, Europa sigue siendo una potencia económica y en términos de servicios públicos básicos superior a EEUU. De igual modo, por sus niveles de desigualdad e iniquidad social, el sistema que en última instancia provocó esta crisis era insostenible. Esta, en este momento, es la única certeza.
Postura nacionalista de Sheinbaum: Un contraste con la posición entreguista del gobierno dominicano

Por Julio Guzmán Acosta La reciente declaración de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sobre la vital contribución de los migrantes mexicanos en Estados Unidos, se ha escuchado con fuerza en un contexto de creciente tensión política y social. En medio de la retórica incendiaria del presidente Donald Trump y sus amenazas de deportación, Sheinbaum ha hecho un llamado claro y poderoso, afirmando que “los mexicanos en EE. UU. sostienen la economía de ese país”. Esta postura no solo es un acto de defensa hacia la comunidad mexicana en el extranjero, sino también una reafirmación de la dignidad y el valor del trabajo migrante, que a menudo es desestimado por los sectores más xenófobos de la sociedad y que hoy ha sido tomado como bandera de la ultraderecha en el mundo. En un momento en que los migrantes son objeto de ataques políticos y discursos despectivos, la presidenta mexicana se alza con una voz firme, indicando que, lejos de ser una carga, los migrantes son, de hecho, un pilar fundamental de la economía estadounidense. Este enfoque nacionalista y de protección a sus ciudadanos contrasta drásticamente con la postura de otros gobiernos de la región, como el del gobierno del PRM que encabeza Luis Abinader. La reciente situación con la empresa Barrick Gold, que ha sido criticada por sus prácticas de explotación y falta de responsabilidad social en la Republica Dominicana, pone de manifiesto un modelo de entrega y complacencia ante las inversiones extranjeras que deja a la población local en una situación de vulnerabilidad. En este contexto, el gobierno dominicano ha sido acusado de priorizar los intereses de una corporación sobre el bienestar de su propia gente, lo que genera un sentimiento de traición entre los dominicanos que esperan un liderazgo que defienda sus derechos y recursos. Mientras Sheinbaum se compromete a proteger a los mexicanos en el extranjero y a recibir a los deportados con los brazos abiertos, el gobierno dominicano parece dispuesto a sacrificar su soberanía y recursos naturales en pos de complacer a intereses foráneos. Este contraste es inquietante y pone de relieve la necesidad de un enfoque más nacionalista y protector por parte de las naciones latinoamericanas, que deben recordar que su principal responsabilidad es hacia su pueblo. La defensa del migrante no solo debe ser una cuestión retórica; debe traducirse en políticas efectivas que aseguren la dignidad y el respeto por los derechos humanos de aquellos que, en búsqueda de mejores oportunidades, se ven forzados a dejar su hogar. La postura de Sheinbaum es un recordatorio de que la verdadera fortaleza de una nación radica en su capacidad para cuidar de sus ciudadanos, tanto en casa como en el extranjero. Así, mientras México se erige como un ejemplo de dignidad y apoyo a sus compatriotas en el exterior, es imperativo que otros países de la región, como la República Dominicana, reconsideren sus prioridades y adopten un enfoque que priorice el bienestar de su población frente a la entrega incondicional a intereses foráneos. La historia nos enseña que una nación que se olvida de su gente, que no defiende sus derechos y recursos, está condenada a perder su esencia y su futuro. Es momento de que los líderes latinoamericanos se inspiren en la postura valiente y nacionalista de Sheinbaum y trabajen en pro de un auténtico desarrollo que beneficie a su pueblo por encima de todo.
Sheinbaum destaca la contribución de mexicanos en EE. UU. a la economía estadounidense

Por Julio Guzmán Acosta Ciudad de México, 26 de enero de 2025. – La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó hoy que los mexicanos que residen en Estados Unidos son fundamentales para el sostenimiento de la economía de ese país. Durante un evento en el estado de Oaxaca, la mandataria subrayó: “Gracias a ellos llegan recursos a las comunidades, a nuestras familias. Pero que se oiga bien y que se oiga fuerte: ¡Las y los mexicanos allá sostienen la economía de los Estados Unidos, en el campo, en los servicios, en todos lados!”. Este pronunciamiento se produce en un contexto delicado, marcado por las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha anunciado medidas de deportación que afectan a la comunidad migrante. Sheinbaum enfatizó que “Estados Unidos no sería lo que es, si no fuera por un pueblo trabajador que se va allá a ayudar”, destacando la importancia del trabajo de los migrantes en diversas industrias. La presidenta también manifestó su apoyo incondicional a los mexicanos en el extranjero, afirmando que, en caso de ser deportados, “regresan a México con nuestros brazos abiertos para darles todo lo que se merecen, porque son generosos, solidarios como es el pueblo mixteco y todos los pueblos de nuestro país”. La declaración de Sheinbaum se produce en el contexto de las recientes acciones de Trump, quien el lunes anterior declaró una emergencia nacional en la frontera sur y firmó órdenes ejecutivas en respuesta a lo que llamó una “invasión sin precedentes” de indocumentados. Sin embargo, datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos contradicen las afirmaciones del mandatario. Según las cifras, el 18 de diciembre de 2023 se registraron 12,498 encuentros de personas en situación migratoria irregular, cifra que disminuyó a 2,803 el 18 de enero de 2025, lo que representa una caída del 78% en los cruces ilegales. La comunidad mexicana en Estados Unidos es considerable, con aproximadamente 38.4 millones de mexicanos, de los cuales 11.5 millones son de primera generación y 26.9 millones son de segunda generación. Además, se estima que 4.8 millones de mexicanos se encuentran en situación irregular. Ante esta realidad, el gobierno mexicano ha implementado una estrategia denominada \»México te abraza\», que tiene como objetivo recibir a los deportados desde Estados Unidos y fortalecer la defensa legal de los connacionales en el extranjero. Esta iniciativa refleja el compromiso del gobierno mexicano de proteger y apoyar a su población en el exterior, reconociendo su contribución a la economía tanto de México como de Estados Unidos. La intervención de Sheinbaum resalta la relevancia de la diáspora mexicana y su impacto en la economía estadounidense, así como la disposición del gobierno mexicano para ofrecer apoyo a sus ciudadanos en el extranjero. La situación actual plantea un desafío para la relación entre ambos países, en un momento en que las políticas migratorias están bajo un intenso escrutinio.
Los que dudaban

Por Freddy González En no más de dos horas el nuevo inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, ha cumplido lo que con altanería y prepotencia había vendido y anunciado desde que se juramentara como el Cuadragésimo Séptimo presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. No bien puso sus sentaderas en el sillón presidencial del salón oval: Revocó la orden del presidente Biden, de excluir a Cuba de los países que son promotores del terrorismo violento, de la enmienda 14 de la constitución, “sobre el Jus Soli”, que minutos antes se había comprometido cumplir y hacer cumplir y que estaba desde hace 150 años, iniciando una agresiva campaña de persecución y de deportación de ciento de miles de inmigrantes en todo el territorio estadounidense. Sacó su gobierno de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de los acuerdos de París sobre el cambio climático. Cambio de manera unilateral y sin ningún derecho, el nombre del golfo de México a una franja de Mar entre la República de México, partes del territorio de los EEUU y la República de Cuba, cuyo nombre aparecen en las cartas de rutas del corsario Inglés Sir Francis Drake, en el siglo XVI. Su cambio de nombre no es un capricho de Trump, obedece a su concepción de hacer de los \»Estados Unidos una nación en crecimiento\» y su compromiso de aumentar la riqueza del país y a expandir su territorio\». De ahí que, el golfo de México por ser la producción petrolera en alta mar más importante del mundo representando la sexta parte de la producción total de los Estados Unidos, tenga una importancia en sus planes de expansión. Incluyendo los planes de adquirir Groenlandia y convertir a Canadá en el estado número 51 de Estados Unidos. Aunque, lo deja en una nebulosa al incluir a los carteles mexicanos en la lista de los propiciadores de actividades terroristas, esto es una amenaza solapada contra ese país, afirmando \»que no descarta intervenir militarmente al territorio mexicano para combatir a los carteles\». Además, declarando en estado de emergencia en la frontera con México. El indulto de los cientos de forajidos que con su auspicio vandalizaron la solemnidad del Congreso con sede el Capitolio, para tratar de desconocer la victoria del pasado presidente Biden, es una muestra de cómo él entiende la llamada Democracia americana. El anuncio del aumento de los aranceles para el próximo mes de febrero a los productos de México, Canadá y otros países violentando los acuerdos de libres comercios firmado con ellos, es otra muestra de su irrespeto por los acuerdos bilaterales y multilaterales de los que son signatarios. Su reiterada decisión de ocupar el Canal de Panamá, violado los acuerdos firmados entre el presidente Omar Torrijos y el entonces presidente Jimmy Carter de los EEUU, que fueron ratificados por el Senado de Estados Unidos en 1978, dando a Panamá el control final del Canal. Estos primeros pasos de sus 120 minutos o los primeros 7,200 segundos de su nueva gestión; nos indican hacia donde vamos, \»porque para muestra basta un botón\».
Nosotros ante el mundo

En la referida investidura estuvo presente ese amasijo de personajes y primeros ejecutivos de países que integran la internacional reaccionaria: xenófoba, ultranacionalista, misógina y homófoba que comparten algunos sectores sociales, políticos, eclesiales y de la academia de nuestro país y que de esas taras hacen religión… y proselitismo político. Ágora Por César Pérez A lo largo de la historia, todos los imperios se expandieron a través del avasallamiento a pueblos vecinos y lejanos. La fuerza y la humillación fue un recurso generalmente utilizado para someter a la obediencia a las comunidades avasalladas, sin importar diferencias o jerarquía social de los grupos que la integraban. Toda gran potencia tiende a justificar su expansión militar, cultural y económica por un sentimiento de superioridad pretendidamente étnica o cultural, y no pocas veces pensando tener un mandato divino. En esencia, la soberbia es el dínamo impulsor de ese sentimiento. El discurso de investidura de Trump en un escenario que reunía la crema y nata del pensamiento que pretende ser único y guía del mundo, es un ejemplo. De esa circunstancia no podemos abstraernos. En efecto, el mundo vive un peligroso y angustiante momento, el momento en que en varios países los sectores del conservadurismo y la derecha tradicional son desplazados por grupos económicos emergentes que controla los medios de comunicación, a través de los cuales manipulan gran parte del mundo haciéndola consumidores todo tipo y presas de sus ideas, además de otros medios de la producción del capitalismo moderno. Estos amasan fortunas violando las reglas tradicionales para la reproducción del capital y al margen de cualquier conciencia de clases que guía su acumulación originaria. Una nueva clase capitalista desclasada, lumpen, como es llamado ese sector de la clase trabajadora que, falto conciencia de clase, se vende y traiciona su propia clase, situándose al margen de todo principio, de toda ley. En la referida investidura estuvo presente ese amasijo de personajes y primeros ejecutivos de países que integran la internacional reaccionaria: xenófoba, ultranacionalista, misógina y homófoba que comparten algunos sectores sociales, políticos, eclesiales y de la academia de nuestro país y que de esas taras hacen religión… y proselitismo político. En ese sentido, no están descaminados aquellos que temen que esos sectores traten de incidir en varias instancias sociales y del poder para que nuestro país se sume al diseño de dominación que para esta región del mundo quiere imponer el sector que en esta semana ha asumido el total control de las instituciones de EEUU. Ese sector, en materia de expansionismo imperial se propone metas que violan toda regla de mínimo respeto a derechos de países a su soberanía e integridad territorial. En ese tenor, las amenazas contra países como México, Panamá y la propia Canadá causan temor aunque es sea cierto que estas difícilmente vayan más allá de pura retórica porque llevarlas a cabo en el plano militar es en extremo difícil y oneroso para el país agresor. Pero, en la esfera de la economía sí ha de esperarse acciones que tensen no sólo la situación de esta región, sino del mundo. Pienso en la presencia China en esta zona, y en las pretensiones del núcleo duro del poder norteamericano de ponerle límites sin importar medios ni consecuencias. EEUU nunca le ha interesado la suerte de los países que están al sur de su frontera, siempre los ha tenido como su patio, mal cuidado, pero con plena y malhadada conciencia de que le pertenece. La sostenida y activa presencia China en este patio motiva celos a su pretendido dueño. Por consiguiente, la guerra avisada para proteger áreas de influencias y de dominio imperial en el contexto de cómo se nueve el mundo y en la búsqueda de una hegemonía irremediablemente perdida por la acción del tiempo y de la historia puede conducir a acciones desestabilizadora y trágicas para algunos países. A la corta o a la larga, esta circunstancia obligará a una toma de posición que no podrá ser otra que el apoyo a los que eventualmente puedan ser víctimas, no sólo en defensa de su integridad, sino porque alinearse a proyectos de dominación imperial se paga al final con el subyugamiento, con aceptar la soberbia de quien se arroja el derecho de asignar a un país, a una comunidad o a un grupo social un lugar de inferioridad o de infancia perpetua (incapacidad de llegar a la adultez, de valerse por sí mismo). La era de los imperios omnipotentes y omniscientes ha terminado, pero no así el sueño de algunos grupos, esta vez económicos de vocación profundamente política e ideológica que intentan crear un sistema que, con absoluta propiedad, sí podría llamarse un imperio del mal. Hay quienes piensan que esa amenaza debe enfrentarse conformando un bloque alternativo defensor de los históricamente “pueblos olvidados y saqueados” del mundo. Otra ilusión, eso difícilmente puede lograrse si en ese bloque prevalecen países que han sido también invasores/opresores y negadores de derechos humanos fundamentales. Por consiguiente, estos tiempos invitan a la prudencia, la inteligencia y la sabiduría, apostando por un mundo sustentado en valores que no han perimido, entre otros: la libertad, la igualdad y la solidaridad. Es lo menos a lo que como país podemos y debemos aspirar. Defendiendo esos principios, es la mejor manera de defender nuestro futuro como nación, lo contrario es apostar a la pérdida irremediable de esa condición.
Crónica de la entrevista hecha a Nicolás Maduro por el periodista Ignacio Ramone

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y el periodista español Ignacio Ramonet, durante la entrevista que este último realizó al mandatario en el Palacio de Miraflores, en Caracas. (Foto cortesía Ignacio Ramonet). Por Servicios umbral.local/ En una conversación que se realizó en el despacho presidencial de Miraflores, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, abordó una variedad de temas cruciales que van desde la política interna hasta la economía y la situación internacional. La entrevista, conducida por el periodista Ignacio Ramonet, se centró en la reciente reelección de Maduro y la percepción global de Venezuela como un centro de atención internacional. Maduro comenzó defendiendo la necesidad de una reforma constitucional, destacando que cualquier cambio debe ser validado por el pueblo a través de un referéndum. En una notable comparación, mencionó la toma de posesión de Donald Trump en Estados Unidos y la suya propia, subrayando que ambos eventos generan un interés global debido a la \»disputa por el control y dominio de Venezuela\». Recordó momentos históricos de lucha y resistencia, evocando figuras como Simón Bolívar y el Gran Mariscal de Ayacucho, y argumentó que la Revolución Bolivariana sigue siendo un bastión de resistencia contra el imperialismo. A lo largo de la entrevista, Maduro criticó lo que llamó \»diplomacia del engaño\» del imperio estadounidense, remarcando que, a pesar de las sanciones y la presión internacional, Venezuela ha logrado desestabilizar los planes de sus adversarios. Afirmó que el país ha mantenido la paz y la democracia, a pesar de los intentos de desestabilización por parte de grupos de extrema derecha. También se refirió a la reciente violencia que siguió a su victoria electoral, culpando a \»grupos organizados\» por los disturbios y desmintiendo las narrativas mediáticas que responsabilizaban a su gobierno. En términos económicos, Maduro destacó lo que considera un \»milagro económico\» en Venezuela, con un crecimiento significativo a pesar de las sanciones. Habló sobre la diversificación de la economía nacional, enfatizando el desarrollo del sector agroalimentario y la reducción de la dependencia del petróleo. Aseguró que el país no solo busca autosuficiencia, sino que también está trabajando en un modelo económico que garantice estabilidad y crecimiento sostenible. La conversación también tocó el tema de las redes sociales y su impacto en la sociedad. Maduro expresó su preocupación por la manipulación y el uso de estas plataformas para promover violencia y desestabilización en Venezuela. En este contexto, mencionó la reciente decisión de la Sala Constitucional de Venezuela de imponer sanciones a TikTok, citando su papel en la propagación de retos virales peligrosos que han afectado a los jóvenes. Finalmente, en el ámbito internacional, Maduro reflexionó sobre el estado actual del mundo, señalando que estamos en una fase de transición hacia un orden multipolar. Se mostró optimista sobre el futuro de América Latina bajo gobiernos de izquierda, recordando la importancia de la integración regional y la necesidad de una unión entre los países del sur global. Ante la creciente crisis en Gaza y otros conflictos, Maduro abogó por un enfoque en el derecho internacional y la autodeterminación de los pueblos. En resumen, la entrevista con Nicolás Maduro ofreció una visión detallada de su perspectiva sobre la situación actual de Venezuela y el mundo, defendiendo su legado bolivariano y su lucha contra el imperialismo, mientras proyectaba un futuro de esperanza y resistencia. La conversación, marcada por la efervescencia política y social, reveló la complejidad de la realidad venezolana y la determinación de su presidente de mantener el rumbo de la Revolución Bolivariana.
Fin de año con temores de fin de siglo

Ágora Por César Pérez Este año termina con un mundo sumergido en una profunda y generalizada convulsión más que un fin de año, parece un fin de siglo. En los fines de siglo siempre ha prevalecido la subjetividad y el temor de que, con la llegada de uno nuevo terminará el recorrido de la historia, el fin del tiempo o la llegada del juicio final. Con este nuevo año no terminará la historia, ni se producirá la hecatombe que algunos auguran y como se auguraba en los fines de siglo. Pero, la profundidad de los cambios producidos en los liderazgos y correlación de fuerzas en singulares países y enteras regiones podrían agudizar irremediablemente los conflictos políticos, económicos, militares y las fracturas sociales que redireccionarían el curso de la historia. El temor, esta vez con bases definitivamente objetivas, es que de esos conflictos y de esos nuevos liderazgos surgiría un nuevo e incierto orden mundial. Son prácticamente incontables los elementos que configuran estos conflictos y es casi imposible establecer una jerarquización que dé conocimiento sobre cuál es el más peligroso. Entre los más salientes podría citarse: la profundidad e impacto de las migraciones tanto en los países receptores como emisores, el sistemático genocidio que lleva a cabo Israel en Palestina, el Líbano y ahora en Siria, la posible extensión de guerra entre Rusia y Ucrania, el saqueo de algunas potencias de oriente y occidente de los minerales de África, el auge del nazi/fascismo y la ultraderecha y lo que puede conducir la guerra económica entre China y EEUU, etc. A ellos se suman la mediocridad, irresponsabilidad y cinismo del liderazgo político de las principales potencias mundiales y los dilemas morales, políticos y científicos que se derivarían del uso y abuso de la inteligencia artificial. Sin embargo, prima la idea de que el conflicto entre China y los EEUU, es el más determinante en este nuevo orden o curso de la historia que comienza a despuntar. En cierto modo, podrían no estar descaminados quienes tienen y pregonan esa idea. Durante su milenaria historia, China se sintió a gusto en la zona de confort de su aislamiento. Durante siglos fue invadida, saqueada, humillada y hasta mutilada por algunas potencias occidentales y por Japón, la Rusia zarista… y soviética. El año que iniciamos no será el del fin de los tiempos, del fin del mundo, será como dice Maalouf, una pausa, una suerte de tregua. En los últimos cincuenta años, de la mano de Deng Xiaoping, que en los 20 vivió cinco en París trabajando y estudiando, además militar activamente en el de Partido Comunista Chino, ese país se ha convertido en la más pujante potencia económica mundial, despojándose de su ancestral gusto por el aislamiento y volcándose hacia el mundo con una inusitada, agresiva y sostenida búsqueda de predominio económico. En la caracterización de Xiaoping, autores como Amin Maalouf, dicen que este no se encorsetaba en ideología, sino que frecuentemente decía “debemos dejar que nos guíen los hechos y la experiencia”. Eso podría estar indicando que no es el predominio de una idea o ideología lo que debía guiar el desarrollo y expansión mundial de su país, sino su economía. Esto es importante para aclarar algunos equívocos. A lo largo de su historia, China ha tenido imborrables y mortíferos conflictos con Japón y Rusia, ella recela de estos y estos de ella. Ninguna santa alianza podrá sellarse entre ellos para asaltar la “fortaleza” de Occidente. Esta parte del mundo sabe que a pesar de su aún incuestionable poderío económico y militar no puede doblegar el dragón chino, el más potente que Asia haya tenido. Por tanto, la nueva, como la vieja guerra fría, se caracteriza por esa suerte de equilibrio (que puede ser catastrófico) que resulta de la conciencia de que ninguna potencia o región puede salir con vida de una guerra militar total entre ellas. Quizás el problema más acuciante y peligroso que enfrentemos es cómo detener la deriva autoritaria, de violaciones a los derechos humanos, la inexistencia de instituciones internacionales con capacidad de detener guerras puntuales y mortíferas que son verdaderos genocidios, como el referido de Israel en Oriente próximo, la barbarie en Ucrania, en Haití, en el cuerno de África, etc. Con grandes potencias como Rusia y China dirigidas por autócratas y la otra, aún la primera potencia del mundo, dirigida por un presidente que ha sido condenado por 34 delitos graves y con líderes sin ideas dirigiendo algunas potencias europeas. En esta región, qué nos deparará un año que se iniciará con la fuga de cerebros de algunos países hacia otros más ricos, huyendo de regímenes autoritarios, ilegítimos o ilegales o de las desigualdades sociales. El año que iniciamos no será el del fin de los tiempos, del fin del mundo, será como dice Maalouf, una pausa, una suerte de tregua. Pero sería insensato no advertir de que si el mundo sigue el derrotero que lleva cualquier chispa lo incendiaría irremediablemente. Por eso, algunos piensan que en este nuevo de año podría ocurrir lo que siempre se ha esperado de los fines de siglo. No creo que así será, por el contrario, será útil para seguir luchando para evitarlo. Albergo esa esperanza.
Jenniffer González Asume la gobernación de Puerto Rico en medio de crisis energética y protestas

Por Theo N. Guzman San Juan, 2 de enero de 2025. – En un ambiente de tensión y una crisis energética que ha dejado a miles de abonados sin electricidad, Jenniffer González, del Partido Nuevo Progresista (PNP), juró hoy como gobernadora de Puerto Rico. La ceremonia de jura se llevó a cabo en la sede del Tribunal Supremo puertorriqueño, seguida de una misa en la iglesia Santa Teresita en Santurce, donde estuvo acompañada de su esposo, José Yovin Vargas, y otros funcionarios de su gobierno. Durante la misa, la situación se tornó caótica cuando una joven irrumpió en el servicio, gritando “Muerte a Jenniffer González” y “Muerte al PNP”. La manifestante fue rápidamente retirada del lugar por agentes de seguridad vestidos de civil. Posteriormente, amplió sus declaraciones a los medios, enfatizando que su mensaje no era una amenaza, sino una realidad. La crisis energética ha sido un tema candente en Puerto Rico, especialmente después de que un colapso general dejara a la isla a oscuras en la víspera de Año Nuevo. A pesar de que el servicio fue restablecido, miles de abonados aún enfrentan cortes de luz. Mientras tanto, representantes de organizaciones ecologistas se manifestaban en el Puente Dos Hermanos, donde hubo confrontaciones con la policía. Un manifestante, Félix Omar Colón, nieto del fallecido dirigente independentista Noel Colón Martínez, fue detenido tras una tensa discusión con los agentes. En el Capitolio, la Fuerza de Choque de la Policía impidió el ingreso del senador Eliezer Molina, quien había sido electo por nominación directa de los ciudadanos. Durante el acto de inauguración, también se expulsó a varias personas que intentaban protestar, mientras que un rabino y otros fundamentalistas religiosos realizaron intervenciones que generaron controversia. La ceremonia contó con la presencia de varios exgobernantes puertorriqueños, incluida Sila M. Calderón, y del presidente de la República Dominicana, Luis Abinader. La congresista estadounidense María Elvira Salazar, amiga de González, leyó un mensaje del reelecto presidente Donald J. Trump, quien felicitó a la nueva gobernadora. González, quien ganó las primarias contra el gobernador Pedro R. Pierluisi y obtuvo el 41% de los votos en las elecciones del 5 de noviembre de 2024, se comprometió a trabajar por la estabilidad de Puerto Rico y a abogar por la plena anexión de la isla a Estados Unidos. En su discurso, afirmó: “No voy a ser una gobernadora de grandes obras, sino de infraestructura que funcione”, haciendo alusión a la crisis provocada por las privatizaciones de servicios públicos y otros retos como los problemas en educación y agua potable. La nueva gobernadora enfrenta un desafío monumental: restaurar la confianza en su administración mientras lidia con la crisis energética y las voces disidentes que se oponen a su postura anexionista.
Jenniffer González promete luchar por la \»igualdad plena\» de Puerto Rico con la anexión a EE.UU.

Por Servicios umbral.local/ San Juan, 2 de enero. – En su primer mensaje como gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González se comprometió a luchar por “la igualdad plena para todos los puertorriqueños”, una meta que, según ella, se alcanzará a través de la anexión de la isla a Estados Unidos. González, líder del Partido Nuevo Progresista (PNP), es una ferviente defensora de la estadidad, un estatus que convertiría a Puerto Rico en el 51º estado de la nación estadounidense. Durante el acto de toma de posesión, celebrado frente al Capitolio, la nueva gobernadora afirmó: “La desigualdad que vive el pueblo de Puerto Rico la combatiré con toda mi fuerza”. Sin embargo, su enfoque ha generado preocupación en un sector significativo de la población puertorriqueña que ha mantenido una larga lucha contra lo que consideran una “vergonzosa anexión” a Estados Unidos. Desde la colonización de la isla a finales del siglo XIX y su posterior conversión en un Estado Libre Asociado en 1952, muchos puertorriqueños han defendido su derecho a la autodeterminación y han rechazado la idea de convertirse en un estado de EE.UU. La historia está marcada por un fervoroso debate sobre el estatus político de Puerto Rico, donde se han llevado a cabo múltiples plebiscitos para decidir entre la estadidad, la independencia o el mantenimiento del actual estatus. La promesa de González de luchar por la estadidad se produce en un contexto de tensiones políticas y sociales, donde muchos ciudadanos se preocupan por la pérdida de identidad cultural y la autonomía que podría conllevar la anexión. Activistas y líderes independentistas han reaccionado con descontento ante las declaraciones de la gobernadora, argumentando que la búsqueda de la estadidad ignora el deseo de autogobierno y los derechos históricos del pueblo puertorriqueño. Con las espectativas que González asume el cargo, el futuro político de Puerto Rico sigue siendo un tema divisivo, reflejando las complejidades de una isla que ha luchado por su lugar en el mundo y por su derecho a decidir su propio destino. La gobernadora, consciente de la polarización del tema, deberá navegar entre las expectativas de sus seguidores y las preocupaciones de aquellos que abogan por una mayor independencia y autonomía.