El Voto de la Conciencia Universal: Treinta y Tres Años de Condena Ininterrumpida al Bloqueo que Ahoga a Cuba

En una jornada cargada de simbolismo diplomático, la Asamblea General de la ONU volvió a alzar su voz contra lo que las naciones soberanas califican de política ilegal e inhumana. Con 165 votos a favor y apenas 7 en contra, el mundo reafirmó su rechazo al cerco estadounidense, desafiando una campaña de presión sin precedentes y subrayando el aislamiento creciente de Washington en el escenario global. Por Virtudes Álvarez Sampedro NACIONES UNIDAS.— Como un ritual de condena que se repite con la persistencia de las mareas, la Asamblea General de las Naciones Unidas volvió a clamar al cielo. Por trigésima tercera vez consecutiva, el concierto de naciones soberanas elevó su voz para exigir el fin de un bloqueo económico, comercial y financiero que, con más de seis décadas de imposición, se ha convertido en el episodio de sanciones más longevo de la historia moderna. La resolución, presentada por Cuba, obtuvo 165 votos a favor, 7 en contra y 12 abstenciones, en una jornada marcada por la renovada coacción estadounidense y el debate sobre el impacto de un cerco que la mayoría considera ilegal y criminal. El resultado, no obstante, mostró las grietas abiertas por una campaña de presión político-diplomática orquestada desde Washington. El respaldo global sufrió un ligero retroceso: algunos países latinoamericanos y europeos, que tradicionalmente se alineaban con La Habana, modificaron su postura. Argentina, Paraguay, Hungría, Macedonia del Norte y Ucrania se sumaron a Estados Unidos e Israel en el voto negativo, mientras una docena de naciones optó por la abstención. Pese a estas deserciones, la abrumadora mayoría del Sur Global —África, Asia y el Caribe— se mantuvo firme, insistiendo en que el bloqueo “contraviene los principios de igualdad soberana y no injerencia” consagrados en la Carta de la ONU. Desde el púlpito de la sede neoyorquina, el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, denunció con tono grave el carácter “extraterritorial e ilegal” de una política que calificó de “castigo colectivo”. “Se aplica con fría premeditación sobre millones de personas”, afirmó, revelando que el gobierno estadounidense desplegó una inusual ofensiva para torcer voluntades. “Algunos países recibieron llamadas directas del Departamento de Estado en los días previos a esta sesión”, acusó, en alusión a las tácticas de coerción que antecedieron al sufragio. La sesión estuvo marcada por la tensión diplomática. La delegación de Estados Unidos, que no contó con la presencia de su embajador permanente, Mike Waltz, protagonizó un episodio de rara agresividad. La intervención del representante estadounidense, descrita por varios observadores como “inusualmente grosera y calumniosa”, obligó a la presidencia a llamarlo al orden. Sobre sus palabras, Rodríguez sentenció con desdén: “No solo miente, sino que ofende con su grosería e incultura”. El bloqueo, iniciado formalmente en 1960 y reforzado con leyes como la Helms-Burton de 1996, ha supuesto para la isla pérdidas acumuladas superiores a los 160.000 millones de dólares, según cálculos oficiales. Sectores vitales como la salud, la energía y la alimentación sufren sus efectos asfixiantes, diseñados —en opinión de analistas— para generar descontento social y forzar un cambio de régimen. Sin embargo, este consenso moral anual carece de consecuencias prácticas. A diferencia de las resoluciones del Consejo de Seguridad, las de la Asamblea General no son vinculantes. Estados Unidos, pues, no tiene obligación legal de acatarlas, y de hecho ha ignorado sistemáticamente todas las condenas previas. No obstante, cada octubre, este ejercicio democrático global se convierte en un termómetro de la legitimidad internacional. Y el veredicto de 2025 vuelve a ser claro: Washington se encuentra cada vez más solo, aislado en su empeño de mantener una política que el mundo, casi unánimemente, juzga como un relicto de la Guerra Fría y un baldón para la dignidad de los pueblos.
Diferente trato en visita a Lavrov y Rubio en RD

Recibimiento frío del gobierno dominicano al canciller ruso. Contraste con el trato a Marco Rubio. Queda claro que el gobierno de Luis Abinader es servil a los intereses de Estados Unidos. Por Thiago Zorrilla Acosta La llegada del canciller ruso, Serguéi Lavrov, al Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) marcó el inicio de una visita oficial tan histórica como fría. Por primera vez, un jefe de la diplomacia rusa pisaba suelo dominicano, pero la recepción fue, cuanto menos, distante: ningún alto funcionario o militar acudió a su bienvenida, limitándose la representación a Francisco Cantizano, director de Ceremonial de Estado y Protocolo. La agenda de Lavrov, prevista para conmemorar los 80 años de relaciones diplomáticas entre República Dominicana y Rusia, transcurrió bajo un marcado hermetismo. No se permitió la presencia de periodistas en encuentros clave ni se ofrecieron ruedas de prensa. Aunque inicialmente se esperaba una reunión con el presidente Luis Abinader, la agenda oficial omitió el encuentro, ampliando el misterio en torno al trato dado al canciller ruso. De hecho, el contraste con la visita del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, en febrero pasado, fue notorio. En aquella ocasión, Rubio fue recibido por el propio canciller dominicano, Roberto Álvarez, y por altos funcionarios en el Palacio Nacional. El estadounidense sostuvo un almuerzo oficial, atendió a los medios y abordó junto a las autoridades dominicanas temas estratégicos como energía, migración y cooperación bilateral. En cambio, Lavrov solo tuvo una reunión de apenas treinta minutos con Abinader, sin declaraciones a la prensa ni tributos oficiales. Su intervención pública se limitó a una ponencia en la sede de la Cancillería, donde destacó a República Dominicana como “socio prometedor” y anunció acuerdos bilaterales para la eliminación de visados y la reanudación de vuelos directos, agradeciendo el apoyo dominicano a resoluciones rusas en la ONU. Roberto Álvarez, por su parte, reiteró el compromiso de República Dominicana con la paz internacional, en un contexto de tensiones globales por la guerra en Ucrania, conflicto que el país caribeño ha condenado en foros multilaterales. La despedida de Lavrov fue tan discreta como su llegada: sin escoltas ni cobertura mediática, en contraste con la salida de Rubio, escoltado por al menos quince vehículos policiales. El gobierno dominicano informó de la partida del canciller ruso solo a través de un comunicado formal, cerrando así una visita que, más allá de la diplomacia protocolar, dejó entrever el distanciamiento de Santo Domingo respecto a Moscú. Mientras la relación con Washington se refuerza con gestos públicos y acuerdos concretos, la diplomacia rusa queda relegada a un vínculo histórico, sin señales de mayor acercamiento en el actual contexto internacional.
Ibrahim Traoré, riesgo para África según EE.UU.

El presidente de Burkina Faso, Ibrahim Traore — Pavel Bednyakov / Sputnik / ContactoPhoto Por Arturo F. Guzmán Washington–Estados Unidos ha señalado al presidente de Burkina Faso, Ibrahim Traoré, como un riesgo para el continente africano, en medio de acusaciones que han desatado una fuerte polémica y rechazo en África. Durante una audiencia en el Senado estadounidense el pasado 3 de abril de 2025, el senador Roger Wicker interrogó al general Michael Langley, comandante del Comando Africano (AFRICOM), sobre presuntas prácticas corruptas vinculadas al comercio de Burkina Faso con China. Langley acusó directamente a Traoré de usar las reservas de oro del país para “proteger al régimen de la Junta”. Estas afirmaciones fueron rechazadas con vehemencia por el gobierno burkinés. El ministro de Asuntos Exteriores, Karamoko Jean Marie Traoré, emitió un comunicado el 15 de abril negando formalmente las acusaciones y calificándolas de “postura que niega deliberadamente la nueva dinámica soberanista de Burkina Faso”. La polémica también ha generado reacciones en el activismo panafricanista, con el partido sudafricano Luchadores por la Libertad Económica (EFF) condenando la “injerencia de Occidente en los asuntos africanos” y defendiendo el liderazgo de Traoré en la recuperación de los recursos nacionales. En un comunicado publicado en X, la EFF acusó a Estados Unidos y sus aliados de intentar desacreditar al gobierno burkinés y de mantener una agenda neocolonial para controlar los recursos africanos. El ascenso de Ibrahim Traoré, quien llegó al poder en 2022 con un discurso antiimperialista y soberanista, ha generado preocupación en Washington. Traoré ha rechazado préstamos de organismos internacionales como el FMI y el Banco Mundial, redujo los salarios de altos funcionarios mientras aumentaba los de trabajadores públicos, y nacionalizó importantes minas de oro anteriormente explotadas por multinacionales occidentales. Además, expulsó las tropas francesas y estadounidenses, prohibiendo las operaciones militares extranjeras en el país. Su gobierno ha impulsado una agenda de desarrollo local, priorizando la agricultura, mejorando la producción con distribución de maquinaria y apertura de plantas procesadoras. También impulsa la construcción de un nuevo aeropuerto en Uagadugú para fortalecer la infraestructura nacional. La historia de Burkina Faso está marcada por una lucha constante contra la injerencia extranjera y en favor de la autodeterminación, ejemplificada en figuras como Thomas Sankara. Sin embargo, la influencia occidental, especialmente la de Estados Unidos y Francia, ha socavado reiteradamente estos procesos, provocando inestabilidad y dependencia. Este enfrentamiento entre Washington y el liderazgo de Traoré refleja un conflicto mayor sobre el futuro político y económico de África, donde las potencias occidentales buscan mantener su hegemonía mientras emergen gobiernos que defienden un camino soberano y anticolonialista. En este contexto, la defensa de Burkina Faso por parte de movimientos panafricanos y gobiernos críticos a la influencia occidental subraya la importancia de la autonomía y la justicia económica en la región, frente a la persistente interferencia externa. Arturo F. Guzmán
60 años de la invasión yanqui: repudio y llamado a la soberanía

Por Brendalis Reyes SANTO DOMINGO — A 60 años de la invasión militar de Estados Unidos a República Dominicana, el Comité Conmemorativo del 60 Aniversario de la Gesta de Abril de 1965 reafirma su condena enérgica contra aquella agresión que violó la soberanía y el derecho a la libre determinación del pueblo dominicano. El 28 de abril de 1965 quedó marcado como una fecha luctuosa para los dominicanos, cuando las tropas del ejército y la marina norteamericana desembarcaron en Quisqueya para abortar la victoria popular que buscaba restaurar el gobierno legítimo del profesor Juan Bosch y la Constitución de 1963. Esta intervención, ordenada por el entonces presidente Lyndon B. Johnson y legitimada por la Organización de Estados Americanos (OEA), contó con la complicidad de gobiernos dictatoriales de la región que conformaron la Fuerza Interamericana de Paz (FIP). El Comité recuerda la brutal represión, incluyendo la creación de un cordón de seguridad que dividió a Santo Domingo y permitió la reorganización de las fuerzas golpistas bajo Antonio Imbert Barrera, perpetrando la denominada “operación limpieza” en la zona norte de la capital, donde cientos de civiles fueron asesinados en un genocidio sistemático. Hoy, a seis décadas de ese episodio, el repudio se extiende a formas más sutiles de intervención extranjera que atentan contra la soberanía nacional, como la influencia política, económica y diplomática que favorece intereses foráneos en detrimento de la República Dominicana. Un ejemplo actual es la presencia de empresas mineras como Barrick Gold, acusadas de depredar los recursos naturales y contaminar ríos y ecosistemas. El Comité concluye con un enérgico llamado: “¡Fuera yanquis, la Barrick Gold y otras mineras de Quisqueya!” 28 de abril de 2025.
La administración Trump busca transformar las deportaciones en un Negocio Eficiente \»Tipo Amazon\»

Una vista aérea de la Instalación de Procesamiento del ICE en Luisiana Central, el martes 8 de abril de 2025, en Jena, LuisianaGERALD HERBERT/AP Por Julio Guzmán Acosta En un giro controversial hacia la gestión de las deportaciones, el director interino del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), Todd Lyons, ha propuesto un enfoque empresarial para el sistema de deportaciones de Estados Unidos. En una reciente conferencia de seguridad fronteriza en Phoenix, Lyons sugirió que la agencia debería \»tratar esto como un negocio\» y aspirar a un modelo de funcionamiento similar al de Amazon, buscando \»entregar su producto en 24 horas\». Esta declaración ha generado críticas y preocupaciones sobre la deshumanización del proceso de deportación. Actualmente, alrededor de 7,000 personas se encuentran detenidas en centros de inmigrantes en Luisiana, un estado que ha visto un aumento significativo en su capacidad de detención. Si el Gobierno del presidente Donald Trump continúa con sus políticas migratorias, se espera que la capacidad para detener a inmigrantes se expanda de las actuales 41,000 camas a cerca de 100,000, lo que representa una posible bonanza para las empresas penitenciarias privadas. La Cámara de Representantes ha aprobado una iniciativa de gastos que incluye un asombroso presupuesto de 175,000 millones de dólares para fortalecer la aplicación de las leyes de inmigración, lo que equivale a 22 veces el presupuesto anual del ICE. Esto ha llevado a que múltiples empresas presenten ofertas para operar centros de detención, y ya se han adjudicado contratos por miles de millones de dólares. Luisiana, que no tiene frontera con México, ha logrado convertirse en un lugar clave para los centros de detención. Atraída por costos laborales bajos y una oferta de cárceles vacías, la agencia ha tomado el control de varios penales en el estado. Según datos recientes, Luisiana ocupa el segundo lugar en Estados Unidos en cuanto a espacio de detención para inmigrantes, solo detrás de Texas. Sin embargo, este enfoque empresarial ha suscitado preocupaciones sobre el bienestar de los detenidos. Críticos del sistema afirman que se está intentando aislar a los detenidos, dificultando su acceso a abogados y sistemas de apoyo, lo que podría facilitar su expulsión. Las instalaciones de detención, muchas de las cuales están ubicadas en áreas rurales, están a horas de distancia de las principales ciudades donde se concentran los abogados y organizaciones defensoras de derechos de los inmigrantes. Las quejas sobre las \»condiciones deplorables\» en las que viven los detenidos son comunes. La falta de acceso a apoyo legal y la lejanía de sus familias hacen que muchos se sientan desalentados en su lucha contra la deportación. \»La detención juega un papel crucial en facilitar la cruel agenda de deportación masiva de Trump\», afirmó Carly Pérez Fernández, portavoz de Detention Watch Network. El ICE ha implementado audiencias por video como una alternativa a las comparecencias en persona, pero muchos abogados, como Homero Lopez de Immigration Services and Legal Advocacy, consideran que estas videoconferencias son \»deshumanizantes\». Lopez prefiere el contacto personal en audiencias más relevantes, ya que la falta de conexión puede llevar a los jueces a no comprender adecuadamente la situación de los detenidos. La propuesta de tratar las deportaciones como un negocio eficiente plantea serias preguntas sobre la ética y los derechos humanos en el contexto de la inmigración en EE.UU. Mientras las empresas privadas se benefician de un sistema de detención en expansión, los derechos de los inmigrantes se encuentran en el centro de un debate intenso y urgente. La dirección que tome el país en esta materia no solo afectará a miles de personas, sino que también definirá el futuro de la política migratoria estadounidense.
Trump amenaza con boicotear cumbre del G20 en Sudáfrica por denuncias de \»genocidio blanco\»

Por Thiago Zorrilla Acosta En un nuevo capítulo de su política exterior disruptiva, el presidente estadounidense Donald Trump ha amenazado con ausentarse de la cumbre del G20 programada para noviembre en Sudáfrica, acusando al país africano de perpetrar un \»genocidio contra granjeros blancos”. Las declaraciones, publicadas en su plataforma Truth Social, han reavivado tensiones diplomáticas y desatado un debate sobre la reforma agraria sudafricana. La polémica acusación Trump aseguró que los agricultores blancos enfrentan una \»persecución sistemática\» bajo las políticas de redistribución de tierras implementadas tras el fin del apartheid: – \»Están confiscando tierras de blancos y luego asesinándolos a ellos y a sus familias\», escribió el mandatario. – Cuestionó la sede del G20: \»¿Es este el lugar que queremos? ¡No lo creo!\». – Anunció la suspensión de ayuda económica a Sudáfrica, medida que ya había aplicado en 2019. El gobierno sudafricano, liderado por el presidente Cyril Ramaphosa, rechazó las afirmaciones, recordando que las expropiaciones —previstas en la Constitución— incluyen indemnizaciones y solo ocurren tras fallar negociaciones de compra. Un tribunal local desestimó en febrero las acusaciones de \»genocidio blanco\», calificándolas de \»imaginarias\». Contexto y actores clave La postura de Trump refleja la influencia de asesores como Elon Musk, cuyo padre, Errol Musk, fue un empresario vinculado a la minería de esmeraldas durante el apartheid. Expertos sudafricanos como Gareth Newham (Instituto de Estudios de Seguridad) explican que los ataques a granjas —un problema real— afectan a blancos y negros por igual, y obedecen más a la vulnerabilidad geográfica y al estatus económico que a motivos raciales. Reacciones y repercusiones – Cancillería sudafricana: Insistió en que la reforma busca corregir desigualdades históricas, sin discriminación. – Medios internacionales: Criticaron el uso del término \»genocidio\», reservado para crímenes como el de Ruanda o la Shoá. – Diplomáticos del G20: Temen que la amenaza de Trump polarice una cumbre centrada en economía global y seguridad alimentaria. Mientras Trump reitera su \»silencio informativo\», analistas ven en sus declaraciones un guiño a su base electoral conservadora, semanas antes de las elecciones legislativas en EE.UU. La pregunta ahora es si el boicot se concretará —como su salida del Acuerdo de París— o quedará en otra amenaza negociadora. Claves del conflicto ✔️ Sudáfrica es el mayor socio comercial de EE.UU. en África subsahariana. ✔️ 72% de las tierrascultivables siguen en manos de blancos (6% población). ✔️ Trump ya canceló en 2019 $7 millones en ayuda para agricultura sudafricana.
Estados Unidos expresa condolencias a RD por tragedia en el Jet Set

El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio. Por: Thiago Zorrilla Acosta Washington / Santo Domingo.– El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, se comunicó telefónicamente con el presidente Luis Abinader para transmitirle las condolencias oficiales del gobierno estadounidense tras la devastadora tragedia en la discoteca Jet Set, que ha dejado 222 fallecidos y 189 heridos, según el último balance. En un mensaje publicado en su cuenta de X (antes Twitter), Rubio señaló que el llamado se realizó en nombre del presidente Donald Trump y del pueblo estadounidense, expresando su \»más sentido pésame\» al pueblo dominicano. \»Quiero expresar mi sincera gratitud a nuestros socorristas de Puerto Rico, quienes están ayudando a nuestros hermanos dominicanos en estos momentos difíciles\», destacó el alto funcionario, refiriéndose al apoyo brindado por equipos de emergencia boricuas. Cabe recordar que Rubio ya había manifestado sus condolencias el pasado martes a través de la misma red social, demostrando la solidaridad continua de EE.UU. ante lo que se ha convertido en la tragedia de mayor magnitud en la República Dominicana en los últimos años. El suceso no solo ha dejado un doloroso saldo de víctimas, sino que ha sumido en luto a toda la nación, que hoy llora la pérdida de cientos de vidas en un hecho que ha conmocionado a la comunidad internacional.
Los Aranceles de Trump y su Impacto en las Exportaciones Dominicanas

Por Theo N. Guzmán La reciente imposición de aranceles del 10% por parte del gobierno de Donald Trump a las importaciones provenientes de la mayoría de los países latinoamericanos ha generado incertidumbre en la región, y República Dominicana no es la excepción. Esta medida, anunciada en abril de 2025, amenaza con afectar sectores clave de la economía dominicana, especialmente las exportaciones agrícolas y las zonas francas, que dependen en gran medida del acceso preferencial al mercado estadounidense. Productos Dominicanos en la Mira Entre los productos más vulnerables se encuentran los tradicionales de la canasta exportadora dominicana: azúcar, café y tabaco, que en 2024 representaron una parte significativa de los 6,489 millones de dólares en exportaciones totales del país. Aunque República Dominicana cuenta con el amparo del tratado DR-CAFTA —firmado hace más de dos décadas para garantizar el libre comercio con Estados Unidos—, la aplicación de estos aranceles podría socavar su competitividad frente a otros proveedores globales. El desafío inmediato para el país será diversificar sus mercados y reducir la dependencia de EE.UU., su principal socio comercial. Esto implica explorar oportunidades en Europa, Asia y otras regiones, así como fortalecer la producción local para agregar valor a los productos afectados. El Contexto Regional La medida de Trump llega en un momento crítico para América Latina. Según el Banco Mundial, la región crecerá un 2.5% en 2025, impulsada en parte por el auge de las exportaciones agrícolas, que aumentaron un 11% en 2024. Sin embargo, los aranceles podrían frenar este dinamismo, especialmente en países como: – Brasil y Argentina, cuyas ventas de café, carne y azúcar a EE.UU. superan los 12,100 y 6,395 millones de dólares, respectivamente. – Colombia, segundo proveedor de café estadounidense, con 1,100 millones de dólares en ventas anuales. – Ecuador y Perú, que exportan banano, camarones y arándanos, con envíos por 5,043 y 9,200 millones de dólares. Mientras México evitó los aranceles gracias al T-MEC, naciones del DR-CAFTA —como Costa Rica, Guatemala y Honduras— enfrentarán presiones similares a las de República Dominicana, especialmente en productos como piña, banano y textiles. ¿Oportunidad o Amenaza? Algunos analistas sugieren que los aranceles podrían beneficiar a exportadores dominicanos si competidores como Vietnam (46%) o Indonesia (32%) enfrentan tasas más altas. No obstante, la incertidumbre política y la falta de acuerdos alternativos exigen una respuesta coordinada. La próxima Cumbre de la Celac (8-9 de abril) será un escenario clave para que la región defienda sus intereses. En conclusión, aunque el DR-CAFTA podría ofrecer un margen de negociación, República Dominicana debe actuar con rapidez para fortalecer su competitividad, innovar en cadenas productivas y buscar nuevos mercados. El momento de replantear la estrategia comercial es ahora.
La guerra del petróleo: Trump ordena salida de empresas de Venezuela y endurece las sanciones a Venezuela

Por Servicios de umbral.local/ Washington/Caracas.— La administración del presidente Donald Trump ha lanzado una nueva ofensiva contra el gobierno de Nicolás Maduro, ordenando a varias petroleras extranjeras —incluyendo la empresa del multimillonario republicano Harry Sargeant III— que abandonen Venezuela antes de finales de mayo. La medida, revelada por The Wall Street Journal, intensifica el bloqueo económico contra el gobierno chavista y marca un giro en la política exterior estadounidense, que ahora apuesta por estrangular las finanzas del país con las mayores reservas de crudo del mundo. El golpe a Sargeant: Un aliado republicano en la mira Harry Sargeant III, magnate petrolero y donante del Partido Republicano, ha sido una figura clave en los últimos años como intermediario entre Washington y Caracas. Su empresa, Global Oil Terminals, operaba bajo licencia del Departamento del Tesoro desde mayo de 2024, exportando petróleo pesado venezolano utilizado incluso para asfaltar carreteras en EE.UU. Pero ahora, su licencia ha sido revocada, al igual que las de Repsol (España) y Chevron. Sargeant, conocido por sus conexiones con Trump (incluso jugaban golf juntos en Mar-a-Lago) y sus intentos discretos de moderar tensiones, ha quedado atrapado en la nueva estrategia de máxima presión. Según el WSJ, el Tesoro le dio hasta esta semana para liquidar pagos y salir del país. La orden ejecutiva: Aranceles del 25% y el fin de las excepciones La escalada no termina ahí. Esta semana, Trump firmó una orden que impone un arancel del 25% a cualquier país que compre petróleo venezolano a partir del miércoles. La medida ya ha tenido efecto: la india Reliance Industries —uno de los mayores compradores— comenzó a retirarse. El objetivo es claro: asfixiar al gobierno legítimo de Nicolás Maduro cuya economía depende en un 90% del crudo. Pero también hay un trasfondo migratorio. Según el secretario de Estado, Marco Rubio, Venezuela se negaba a recibir deportados desde EE.UU., lo que habría llevado a Trump a reactivar sanciones. Maduro responde: \»¡A Venezuela no la amenaza nadie!\» El presidente venezolano reaccionó con su claridad y firmeza habitual, llamando \»imbécil\» a Rubio después de que este amenazara con acciones militares desde Guyana. Pero en los hechos, Caracas ha tenido que ceder parcialmente: esta semana envió aviones a Honduras para repatriar a deportados, en un intento de aliviar la presión. ¿Jaque mate económico o más caos? Analistas advierten riesgos: – China y Rusia podrían llenar el vacío dejado por las petroleras occidentales. – La economía venezolana que se había transformado positivamente, podría retroceder aún y, disparar una nueva migración hacia EE.UU. – Chevron, la última gran estadounidense en Venezuela, recibió una prórroga hasta mayo, pero su salida sería un golpe definitivo. La batalla tras bambalinas: ¿Por qué ahora? Fuentes cercanas a la Casa Blanca sugieren que Trump actúa por: 1. Frustración con Maduro por no aceptar deportados en las condiciones infrahumanas que lo viene haciendo la administración estadounidense. 2. Presión de los halcones como Rubio, que buscan un cambio de gobierno en Venezuela y que todos los intentos anteriores les han fracasado. 3. Intereses electorales: Mostrar mano dura antes de las elecciones de varios estados importantes. Lo que viene: ¿Más sanciones o negociación? Mientras Biden había flexibilizado restricciones para incentivar elecciones libres (que Venezuela hizo y ganó Nicolás Maduro), Trump vuelve al garrote. La pregunta es si esta estrategia fracasará nuevamente como todos los intentos anteriores o logrará debilitar al chavismo y su gobierno legítimo, o solo profundizará el sufrimiento de los venezolanos. Lo cierto es que, por ahora, la guerra del petróleo acaba de entrar en una nueva fase. * Reportaje con estructura en bloques: contexto político, protagonistas clave, impacto económico y perspectivas. Incluye voces indirectas de actores y análisis de consecuencias.
La pax de la dupla Trump/Putin

Los mencionados personajes tienen en común una personalidad autoritaria, el desprecio a todo lo que signifique derecho personal o colectivo, creerse predestinados, algo que alimentan fanáticos de teorías supremacistas de signos nacionalista, racial o religiosos. Ágora Por César Pérez Las viejas relaciones entre la dupla Trump/Putin, basadas en afinidades ideológica/políticas y personales, no solo entre ellos, sino entre el núcleo duro que sostiene a cada uno, explican en gran medida las sorprendentes coincidencias de los EEUU de Trump y la Rusia de Putin en determinados temas internacionales. Las últimas reuniones en la ONU, que han tenido la guerra en Ucrania como punto central, y el contenido y forma de las iniciativas del presidente norteamericano para imponer una pax a ese país, claramente favorables a Rusia, sumen el mundo en lo más profundo de la crisis en que discurrido en los últimos años. Esas coincidencias podrían redefinir las relaciones entre Rusia y China y de otros países con esta última. Como ya está sucediendo. Los mencionados personajes tienen en común una personalidad autoritaria, el desprecio a todo lo que signifique derecho personal o colectivo, creerse predestinados, algo que alimentan fanáticos de teorías supremacistas de signos nacionalista, racial o religiosos. Por tener en su entorno un grupo que, del robo a la sombra de la política, han hecho su modo y razón de existencia. En el caso del ruso, esas teorías tienen sus raíces en la ilusión de muchos pensadores de la Rusia ancestral/medieval y actual sobre pureza del alma rusa; del ambivalente y viejo sentimiento (que incluye hasta intelectuales y revolucionarios), hacia un Occidente odiado por su supuesta decadencia moral, pero admirado por sus desarrollo económico y cultural. Entre otros autores, esta cuestión la tratan E.H Carr, como Albert Camus. Muchos ultranacionalistas rusos consideran que su país está predestinado a ser el líder del mundo, no solo por sus atributos históricos, morales y territoriales, sino étnicos, como de diversas formas lo expresa el filósofo ruso ultranacionalista Alexandre Dugin. Basado en esa y otras no menos peligrosas teorías, Putin construye su hegemonía política e ideológica. De su parte, Trump ha construido su discurso y su acción política sustentada en el racismo, el supremacismo blanco, el ultranacionalismo, proteccionismo económico, conservadurismo político/ideológico, fundamentalismo de matriz religioso sustentado simplismo de toda suerte, el odio hacia el migrante y el desprecio a toda regla del sistema político norteamericano. Además, en la manipulación de grandes grupos de individuos a través de las grandes redes y medios de comunicación a su servicio. Igualmente, a ambos lo sostiene un círculo de magnates del mundo de la economía que se han valido del Estado para agrandar sus fortunas. En el caso del ruso, él y su grupo han construido su poder económico a través de la apropiación de la riqueza que construyó la clase trabajadora, los profesionales y la intelectualidad de la ex Unión soviética. El norteamericano ha encontrado en tres de los más grandes ricos del mundo una de sus principales palancas que lo han catapultado al poder y uno de ellos, Musk, ha llegado tan lejos que, teniendo su propia empresa espacial, ha puesto en “pausa” la del Estado: la NASA y colocado en los puestos de mayor importancia en la administración pública a sus seguidores. Para eso, ha hecho la mayor cantidad de despidos en esa área en la historia de EEUU. Habrá que esperar las consecuencias de semejante despropósito. En otra cuestión en que pueden establecerse coincidencias entre ambos es la cantidad de grupos y personajes de la ultraderecha mundial que los apoyan y que ellos apoyan. En ese sentido, es necesario hacer algunos alcances sobre la alianza entre China y Rusia que desde hace varios años se ha venido tejiendo y ampliando, sobre todo en estos últimos tres, los de la guerra en Ucrania. Si Trump ha declarado la guerra económica a China mediante la extorsión, con cierto éxito momentáneo, contra aquellos países que tienen relaciones económica y política con esa nación, ¿cómo incidiría en la alianza Rusia-China de los últimos años? Hasta ahora no hay claridad para saber hasta dónde. Pero sí podría decirse que esos dos países tienen pesados contenciosos labrado en la historia que hacen dudar de la durabilidad de la coyuntural alianza entre ellos. Recordemos que Rusia ha agredido a China varias veces en el pasado, apoderándose de parte de su territorio con la consiguiente matanza en su población. A parte de claras diferencias de orden cultural, a veces sale a relucir cuestiones de carácter étnico. En ese sentido no sería descaminado decir que la alianza entre ambos países, a la larga, podría tener serios problemas para consolidarse. La ancestral sabiduría china induciría a Pekín a esperar y ver cómo evoluciona la alianza que su coyuntural aliado ha establecido con su adversario, la cual podría no tener mucho tiempo para consolidarse. El 2028, elecciones en EEUU, tendría la última palabra. Finalmente, Trump se autoasigna el “deber” de imponer su pax a Ucrania. Recordando a Camus, a veces en nombre del deber se suprime todo derecho. Para Trump y quienes en esa arbitrariedad lo apoyan, Ucrania y su población solo tienen un deber: asumir las condiciones dictadas por aquel. No tienen ningún derecho. Si Europa y el mundo asumen esa lógica, terminarían también acatando el auto impuesto deber trumpista de producir la limpieza étnica en Gaza… y donde él quiera.