El costo humano de la política migratoria de Trump: familias destrozadas y una nación al borde de una crisis constitucional

Sin proporcionar información específica, el funcionario de Trump sostuvo que la mayoría de los enviados a la nación centroamericana pertenecían al Tren de Aragua. Por Brendalis Reyes Washington, 24 de marzo 2025. La cocina de la casa de los González en Houston aún conserva el olor a pupusas que don Miguel preparaba cada domingo. Hoy, el delantal cuelga solo. Deportado el 12 de marzo bajo acusaciones de supuestos vínculos pandilleriles, este padre salvadoreño con 17 años de residencia legal en EE.UU. se convirtió en otra víctima de la escalada migratoria de la administración Trump. Su caso no es excepcional: documentos obtenidos por este medio revelan que el 89% de los 240 deportados a El Salvador la semana pasada no tenían antecedentes penales. Una ley de 1798 como arma política El presidente Trump ha desempolvado la Ley de Enemigos Extranjeros -una reliquia jurídica creada para tiempos de guerra- para justificar lo que organismos internacionales califican como \»deportaciones arbitrarias\». Cuando el zar fronterizo Tom Homan declaró en ABC que todos los expulsados eran \»terroristas del Tren de Aragua\», omitió un dato crucial: ninguno era venezolano. \»Es una cacería de brujas con documentos oficiales\», denuncia la abogada Vanessa Suárez del CLINIC, mostrando expedientes donde ICE mezcla órdenes de deportación de 2018 con nuevas acusaciones terroristas. Los tribunales federales han reaccionado con alarma: el juez Boasberg bloqueó las expulsiones, provocando una inusual reprimenda pública de la Corte Suprema hacia la Casa Blanca. El miedo como política de Estado En el barrio salvadoreño de Woodbridge, Virginia, seis familias comparten ahora el mismo dolor. \»Vinieron por mi esposo a las 5:30 am, cuando salía a su trabajo de construcción\», relata Juana M. (nombre protegido), mostrando la orden de deportación fechada en 2019 que nunca se ejecutó… hasta ahora. Los datos son elocuentes: – Las consultas a abogados migratorios se dispararon 78% en seis semanas – 43% de familias latinas en zonas de redadas han dejado de enviar niños a la escuela – Las líneas de ayuda psicológica registran un aumento del 112% en llamadas por crisis de ansiedad La batalla legal se intensifica Mientras Trump amenaza en redes sociales con ignorar mandatos judiciales -\»¡Esos jueces izquierdistas destruirán el país!\»-, expertos constitucionalistas advierten sobre un peligroso precedente. \»Estamos viendo la mayor crisis de separación de poderes desde la Guerra Civil\», señala el profesor Stephen Vladeck de la Universidad de Texas. En las cortes, el pulso continúa: – 25/06: Audiencia crucial en la Corte de Apelaciones del 4° Circuito – 30/06: Vence plazo para que ICE presente pruebas contra deportados – Julio: Mega-marchas convocadas en 40 ciudades Mientras tanto, en hogares como el de los González, la vida se reduce a llamadas telefónicas a través de fronteras y fotos que ya no volverán a tener a todos sus miembros. \»Miguel solo quería pagar su casa y ver graduarse a su hija de enfermera\», dice su esposa, abrazando la carta de deportación como si el papel quemara. Detrás de cada número en las estadísticas oficiales, hay historias como esta que desafían la narrativa de \»seguridad nacional\». *Brendalis Reyes es periodista de investigación especializada en temas migratorios. Este reportaje se basa en documentos judiciales, entrevistas con afectados y análisis de datos de TRAC Immigration y DHS.*
Elon Musk enfrenta un año crítico: pérdidas millonarias y deserción de clientes de Tesla en 2025

El engreido Elon Musk recibe un gran castigo con sus pérdidas millonarias en Tesla. Por Virtudes Álvarez Sampedro El 2025 no será un año para recordar en la trayectoria de Elon Musk, el hombre más rico del planeta, quien ha visto evaporarse 122.000 millones de dólares de su fortuna. Musk, cuya riqueza está estrechamente ligada a Tesla, se encuentra en una encrucijada financiera y reputacional, agravada por el creciente descontento de los propietarios de sus vehículos en Estados Unidos y su controvertida relación con el Gobierno del expresidente Donald Trump. Según datos de la firma Edmunds, especializada en investigación del sector automotriz, la proporción de propietarios de Tesla que optan por cambiar sus vehículos por modelos de marcas rivales ha alcanzado un récord histórico. Mientras que en marzo de 2024 solo el 0,4 % de los vehículos intercambiados eran Tesla, para mediados de marzo de 2025 esta cifra se disparó al 1,4 %. Además, la búsqueda de modelos de Tesla en la web de Edmunds ha caído a su nivel más bajo desde octubre de 2022. Jessica Caldwell, directora de estudios de Edmunds, señaló en declaraciones a CNBC que \»el cambio en el sentimiento del consumidor hacia Tesla puede crear oportunidades para que los fabricantes tradicionales y las nuevas empresas de vehículos eléctricos ganen terreno\». Este declive en la lealtad de los clientes coincide con el nombramiento de Musk al frente del polémico Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), una entidad que ha impulsado recortes en agencias federales y despidos masivos de empleados públicos. Musk, cuya fortuna se estima en 311.000 millones de dólares, también ha generado controversia por su apoyo a partidos políticos de extrema derecha en Europa y América, así como por sus declaraciones polémicas. Además, recientemente, varios vehículos de Tesla en Canadá fueron víctimas de actos de vandalismo, en un contexto de tensiones políticas y económicas entre Estados Unidos y su vecino del norte. BYD, la gran amenaza para Tesla Mientras Tesla enfrenta desafíos, la automotriz china BYD, el mayor fabricante mundial de vehículos eléctricos, está alcanzando nuevos hitos. Este jueves, las acciones de BYD en la Bolsa de Hong Kong marcaron un récord histórico, impulsadas por el lanzamiento de una nueva plataforma de carga ultrarrápida que promete reducir los tiempos de recarga a niveles comparables al repostaje de gasolina. La plataforma, presentada este lunes, incorpora un sistema de carga de 1 megavatio (1.000 kW), capaz de recargar hasta 407 kilómetros de autonomía en solo cinco minutos. Wang Chuanfu, fundador y presidente de BYD, destacó que esta tecnología elimina la \»ansiedad de carga\» entre los conductores de vehículos eléctricos, acercándose al tiempo de repostaje de los vehículos de combustión. BYD, que superó a Tesla como mayor vendedor mundial de vehículos eléctricos puros en el último trimestre de 2023, presentará sus resultados del ejercicio 2024 el próximo 24 de marzo. En 2023, la compañía aumentó sus beneficios en un 80 % interanual, superando los 4.100 millones de dólares. Con una fuerte presencia en China, Latinoamérica y más de 50 países, incluido España, BYD se consolida como un competidor formidable para Tesla. El ascenso de BYD y el declive de Tesla reflejan un cambio en el panorama global de los vehículos eléctricos, donde la innovación y la eficiencia están redefiniendo el liderazgo en el sector. Para Musk, el 2025 representa un desafío sin precedentes, tanto en el ámbito empresarial como en el político, mientras intenta navegar por un laberinto de problemas financieros, reputacionales y competitivos.
Sheinbaum reafirma cercanía al pueblo y defensa de la soberanía

Por Servicios umbral.local/ “Aprovechar para decir que el pueblo de México está unido con su gobierno, que nunca nos vamos a separar y que siempre vamos a defender nuestra soberanía, que esa no está a negociación”, aseveró a pocos días de que entren en vigor los aranceles establecidos por Estados Unidos. El mandatario del territorio vecino, Donald Trump, informó el 6 de marzo sobre el aplazamiento hasta el 2 de abril de la aplicación de las tarifas a los productos de esta nación cubiertos por el tratado de libre comercio de Norteamérica. Aunque Trump fue uno de los firmantes del acuerdo durante su primer mandato (2017-2021), amenaza desde hace meses con la aplicación de aranceles del 25 por ciento a esta nación y a Canadá, y estableció gravámenes desde el día 12 al acero y al aluminio de todos los países. La gobernante reafirmó igualmente el apoyo de su administración a los connacionales que viven en el territorio norteño. Díganle a nuestros paisanos que los queremos mucho, “que su gobierno y su pueblo siempre están con ellos, que ahí están nuestros consulados para protegerlos y que, además, si quiere regresar a nuestro país, siempre los vamos a recibir con los brazos abiertos”, expresó. En el contexto del Día Mundial del Agua, la presidenta inauguró la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Tlaxcala y dio el banderazo de salida al saneamiento del río Atoyac, como parte de un plan estratégico para recuperar los cuerpos de agua más contaminados del país. La mandataria destacó que su gobierno puso en orden las concesiones del vital líquido y logró recuperar tres mil millones de metros cúbicos, el equivalente a tres veces el consumo anual de la Ciudad de México.
\»El Tren de Aragua: Instrumentalización política y violación de derechos en la era Trump\»

Oficiales de la policía salvadoreña escoltan a presuntos miembros de la pandilla venezolana Tren de Aragua, deportados por Estados Unidos a El Salvador. Julio Guzmán Acosta El fenómeno del Tren de Aragua (TdA) ha trascendido las fronteras de Venezuela para convertirse en un tema de debate internacional, no solo por su impacto como organización criminal, sino también por su utilización como herramienta política en el contexto de las tensiones entre Estados Unidos y el gobierno de Nicolás Maduro. Este reportaje profundiza en el alcance real de este grupo, su expansión regional, y cómo ha sido instrumentalizado por la administración de Donald Trump para justificar políticas migratorias draconianas y atacar al gobierno venezolano. El Tren de Aragua: Origen y alcance real El Tren de Aragua surgió en el estado Aragua, Venezuela, a principios de la década de 2010, inicialmente como una banda carcelaria. Con el tiempo, se expandió hacia otras regiones del país y luego a nivel internacional, estableciendo presencia en países como Colombia, Perú, Chile, Ecuador y Brasil. Su actividad criminal abarca una amplia gama de delitos, incluyendo tráfico de drogas, explotación sexual, secuestros, extorsión y tráfico de personas. Aunque el Tren de Aragua es una organización peligrosa, su alcance y capacidad operativa han sido exagerados en el discurso político. Según expertos en seguridad, el grupo no tiene la estructura ni el poder de los grandes carteles de droga mexicanos o de organizaciones como la MS-13. Sin embargo, su expansión internacional y su capacidad para infiltrarse en comunidades migrantes lo han convertido en un objetivo prioritario para las autoridades de varios países. La narrativa de la administración Trump La administración de Donald Trump ha utilizado al Tren de Aragua como un elemento central en su campaña para criminalizar la migración y justificar políticas antiinmigrantes. En marzo de 2025, la Casa Blanca acusó al \»régimen hostil\» de Nicolás Maduro de enviar a miembros del Tren de Aragua a Estados Unidos, afirmando que el gobierno venezolano mantiene \»estrechos lazos\» con la organización. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró: \»El Tren de Aragua fue enviado aquí por el régimen hostil de Maduro en Venezuela\». Esta afirmación, sin embargo, carece de pruebas concretas y ha sido cuestionada por expertos en seguridad y derechos humanos. La administración Trump ha invocado una ley de 1798 para deportar a supuestos miembros del grupo a El Salvador, donde son encarcelados en condiciones de máxima seguridad sin un debido proceso. El Departamento de Estado, bajo la dirección de Marco Rubio, ha intensificado esta narrativa, acusando a Maduro de mantener \»estrechos lazos con los narcoterroristas patrocinados por el régimen\». Tammy Bruce, portavoz del Departamento de Estado, afirmó que el Tren de Aragua \»está estrechamente asociado, alineado y, de hecho, ha infiltrado el régimen de Maduro\». Estas declaraciones han sido utilizadas para justificar la deportación masiva de migrantes venezolanos, muchos de los cuales son acusados de pertenecer al grupo sin pruebas contundentes. La deportación de migrantes y la complicidad de gobiernos autoritarios Una de las prácticas más controvertidas de la administración Trump ha sido la deportación de migrantes venezolanos acusados de pertenecer al Tren de Aragua a El Salvador, donde son encarcelados en prisiones de máxima seguridad. Esta medida ha sido criticada por organizaciones de derechos humanos, que denuncian la falta de transparencia y el incumplimiento del debido proceso. El gobierno de Nayib Bukele en El Salvador, conocido por su enfoque autoritario en la lucha contra las pandillas, ha colaborado estrechamente con Estados Unidos en esta iniciativa. Bukele ha utilizado la retórica de la \»mano dura\» para justificar la detención y encarcelamiento de cientos de migrantes venezolanos, muchos de los cuales no tienen vínculos comprobados con el Tren de Aragua. Estas personas son sometidas a condiciones inhumanas, sin acceso a representación legal adecuada y sin que se respeten sus derechos fundamentales. Esta colaboración entre Estados Unidos y El Salvador ha sido descrita como una \»alianza contra los derechos humanos\», en la que ambos gobiernos utilizan la lucha contra el crimen organizado como excusa para consolidar políticas represivas y violar los derechos de los migrantes. La respuesta de Venezuela El gobierno de Nicolás Maduro ha rechazado las acusaciones de la administración Trump, calificándolas como una \»campaña de desinformación\» destinada a desestabilizar a Venezuela. Maduro ha ordenado incrementar los esfuerzos para repatriar a los migrantes venezolanos detenidos en Estados Unidos y otros países. En un comunicado reciente, el gobierno venezolano anunció la llegada de 306 personas repatriadas desde México, en un esfuerzo por demostrar su compromiso con la protección de sus ciudadanos. Sin embargo, las tensiones entre Caracas y Washington siguen siendo altas, especialmente en el contexto de las deportaciones masivas y las acusaciones de vínculos con el Tren de Aragua. La violación de derechos humanos y el peligro de la criminalización generalizada La criminalización de los migrantes venezolanos bajo la premisa de su presunta pertenencia al Tren de Aragua ha llevado a una violación sistemática de sus derechos humanos. Muchos de estos migrantes son detenidos sin pruebas, sometidos a procesos judiciales irregulares y confinados en condiciones inhumanas. Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han denunciado estas prácticas, señalando que la administración Trump y gobiernos como el de Bukele están utilizando la lucha contra el crimen organizado como una excusa para implementar políticas represivas y violar los derechos fundamentales de las personas. Además, esta criminalización generalizada ha creado un clima de miedo y desconfianza hacia los migrantes venezolanos, lo que ha exacerbado la xenofobia y la discriminación en varios países de la región. Conclusión: Entre el crimen y la política El Tren de Aragua es, sin duda, una organización criminal que representa un desafío para la seguridad regional. Sin embargo, su instrumentalización política por parte de la administración Trump y gobiernos como el de Bukele ha llevado a una violación sistemática de los derechos humanos y a la consolidación de políticas represivas y autoritarias. Es imperativo que la comunidad internacional exija transparencia y respeto por los derechos humanos en la lucha contra el crimen organizado. La criminalización
Trump anuncia nuevos aranceles sobre Canadá

Trump anuncia nuevos aranceles sobre acero y aluminio canadiense y amenaza con medidas adicionales Por Servicios umbral.local/ El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes un incremento en los aranceles sobre las importaciones de acero y aluminio provenientes de Canadá, elevándolos del 25% al 50%. Además, amenazó con imponer medidas adicionales que podrían afectar gravemente a la industria automotriz canadiense y sugirió, de manera polémica, que Canadá debería convertirse en el \»estado 51\» de Estados Unidos para resolver las tensiones comerciales entre ambos países. Detalles del Anuncio A través de su plataforma Truth Social, Trump informó que los aranceles sobre el acero y aluminio canadiense se incrementarán al 50%, en lugar del 25% previamente establecido. Estas medidas también incluyen un arancel del 25% sobre las importaciones de acero y aluminio de otros países, como Brasil, México y los Emiratos Árabes Unidos, sin excepciones contempladas. El mandatario estadounidense justificó estas acciones como una respuesta al recargo del 25% impuesto por la provincia canadiense de Ontario sobre las exportaciones de electricidad a Estados Unidos. Además, advirtió que, si Canadá no elimina lo que él llama \»tarifas atroces\», impondrá aranceles a la importación de automóviles canadienses a partir del 2 de abril, lo que podría, según él, \»cerrar permanentemente\» la industria automotriz en Canadá. Impacto en Canadá Canadá, uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos y miembro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC), será el más afectado por estas medidas. El país suministra el 20% del acero y el 50% del aluminio que importa Estados Unidos, según datos del consultor EY-Parthenon. Las nuevas tarifas podrían perjudicar sectores clave como la electrónica, la construcción y la industria automotriz. Reacciones en Canadá Las declaraciones de Trump han generado fuertes reacciones en Canadá. El futuro primer ministro, Mark Carney, adoptó un tono desafiante, prometiendo defender el \»estilo de vida canadiense\» y afirmando que su país \»nunca formará parte de Estados Unidos\». Por su parte, Doug Ford, primer ministro de Ontario, declaró en CNBC que \»Canadá no está en venta\» y criticó la guerra comercial, argumentando que perjudica a ambos países. Opiniones de Expertos y Economistas Larry Summers, exsecretario del Tesoro de Estados Unidos, calificó las medidas de Trump como \»una herida autoinfligida\» para la economía estadounidense, especialmente en un momento de crecientes riesgos de recesión. Muchos economistas temen que estas políticas tengan un efecto inflacionario, aumentando los costos para los consumidores y las empresas. Sector Industrial Dividido Mientras algunos productores estadounidenses, como Drew Greenblatt de Marlin Steel, celebran los aranceles por beneficiar a la industria local, otros advierten que los costos más altos del acero y aluminio importado podrían elevar los precios en sectores clave, afectando a la economía global. Un fabricante estadounidense de productos de acero, que prefirió mantenerse en el anonimato, explicó que las restricciones de suministro empujan los precios hacia arriba, haciendo que artículos como los clavos sean más caros. Contexto de las Tensiones Comerciales Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y Canadá se han intensificado en los últimos años. Trump acusa a Canadá de no hacer lo suficiente para frenar la entrada ilegal de fentanilo, un opioide sintético que ha causado una crisis sanitaria en Estados Unidos. Además, el mandatario estadounidense ha considerado declarar una emergencia nacional en el sector eléctrico debido al recargo impuesto por Ontario sobre las exportaciones de electricidad. Las nuevas medidas arancelarias de Trump han generado fuertes reacciones tanto en Canadá como dentro de Estados Unidos. Mientras algunos sectores industriales se benefician, muchos temen que estas políticas tengan un impacto negativo en la economía global y en las relaciones bilaterales entre ambos países. La situación sigue en desarrollo, y se espera que las tensiones comerciales continúen siendo un tema central en la agenda política y económica de la región.
Ucrania no es el problema de los EEUU, el problema es China

Por Freddy González \»Estados Unidos no tiene amistades permanentes, sino intereses permanentes\» John Quincy Adam. Sexto presidente EE. UU. (1825-1829) En una jugada del ajedrez político mundial, el presidente Donald Trump, está dispuesto a sacrificar un peón con el fin de lograr ganar o empatar una partida. Para la nueva administración republicana, ni Ucrania con Zelenski incluso, ni la OTAN, ni la Unión Europea, su aliada y competidora a la vez, significan nada, por eso le importa un comino el destino final del conflicto ucraniano. La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) organización creada en 1949, bajo los auspicios del gobierno estadounidense de Harry S. Truman en los inicios de la llamada Guerra Fría, ya no le sirve para nada. Según la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Melanie Joly, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se niega a reconocer a Rusia como una amenaza para Europa, agregando que para Rubio, la verdadera amenaza a la paz en Europa es la misma OTAN”. En igual posición está la del senador republicano por Utah Mike Lee, secundada por el todopoderoso Elon Musk, que pide a Estados Unidos que abandone la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Sacrificar a sus antiguos aliados no es nada nuevo para el imperio, ese ha sido un ritual en su conducta desde sus inicios, porque no tienen ni amigos ni enemigos permanente, sino intereses y los amigos de hoy pueden ser los enemigos de mañana y viceversa, siendo los casos más recientes lo del líder de los rebeldes Sirios Abu Mohammed al-Jolani, por el cual ofrecieron Díez millones de dólares por su captura vivo o muerto, ahora convertido en su principal aliado y del propio Volodímir Zelenski, hasta ayer rey del circo y hoy un simple payaso, pasando de héroe a villano. Siguiendo ese patrón de conducta de satanizar a sus antiguos aliados, el periodista estadounidense Tucker Carlson, dice que Zelensk. El 7 de diciembre de 2022, la revista Time lo nombró «Persona del año». Debe ser acusado de asesinatos políticos y comercio ilegal de armas, afirmando: \»Los ucranianos vendieron un gran número de armas estadounidenses en el mercado negro internacional a veinte centavos por dólar. Estas armas están ahora en manos de grupos armados en todo el mundo incluyendo a Hamas, los carteles de la droga mexicanos y las fuerzas que ahora controlan Siria\». Así tratan los gobiernos estadounidenses, a sus aliados circunstanciales, no importa que sean Demócrata o Republicano cuando no les sirven a sus intereses. ¿Qué se esconde detrás de esta jugada política? Trump no es amante de la paz cómo se ha querido vender, es tan guerrerista como todos sus antecesores, porque el capitalismo en su etapa imperialista le he consustancial las guerras por su política de expansión y conquista territorial no importando su modalidad de Espacio Vital o Destino Manifiesto. Su deseo enfermizo por Groenlandia, Canadá y Panamá lo evidencian. La reciente declaración del Secretario de Estado Marco Rubio de que la Administración del presidente Trump, aprobó el sábado primero de marzo, una venta de armas a Israel por un valor de 4.000 millones de dólares, para así seguir su política de agresión y conquista de los territorios vecinos, es un mentís de la falsa política de paz propagada por la administración Republicana. Para Trump la paz es una palabra vacía, todo es intereses y a Ucrania solo le queda pagar con intereses incluidos la incontable cifra de 500 mil millones de dólares en dinero y en especie. Por su naturaleza el imperialismo también exporta capital y conquista mercados y en un mundo multipolar la lucha por la conquista de esos espacios es encarnizada. Hoy el principal competidor y acreedor de los EE. UU. es la República Popular China, convertida en la segunda economía mundial muy lejos de la federación Rusa colocada en décimo primera entre las doce más grandes en todo el planeta. De ahí que los problemas de EE. UU. no son con Rusia sino con el gigante asiático que le iguala o sobrepasa en adelantos tecnológicos, qué expande capitales por todo el mundo e incluida América considerada zona de amortiguamiento del llamado imperio del norte. China es el soporte principal de Los BRICS organización que amenaza con el reinado del dólar como moneda de cambio mundial, entidad de la que también forman parte, Rusia, India, Brasil, Sudáfrica, y más de una docena de países. Tratar de mediatizar a la principal potencia militar de ese bloque contrario a la política financiera de occidente, sacrificando a un peón de su ajedrez político, en una guerra a toda luz imposible de ganar, es una jugada de estrategia política que no tienen nada que ver con las intenciones de paz y mucho menos de prevención de una tercera conflagración mundial. Intentar separar a Rusia de China a cambio de los ya independizados territorios Ucranianos por voluntad de sus propios habitantes no es un mal negocio para la administración de Trump. Por eso al tiempo en que se escenificaba el desagradable espectáculo del salón oval de la Casa Blanca, el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Sergei Shoigu, visitó al Presidente de la República Popular China Xi Jinping a quien transmitió que: \»China y Rusia deben seguir fortaleciendo su coordinación en los asuntos internacionales y que ambos países son verdaderos amigos”. Trump puede estar jugando a la Ruleta Rusa y como dice el dicho: \»Ir por lana y salir trasquilado\».
¿Se diluye la posibilidad de la Tercera Guerra Mundial por ahora?

Por Julio Disla La posibilidad de una Tercera Guerra Mundial parece haberse atenuado, por ahora, tras las recientes negaciones de paz entre Estados Unidos y Rusia, destinadas a poner fin al conflicto entre Ucrania y Moscú. Estas conversaciones, celebradas en Riad, han suscitado tanto esperanza como controversia en la comunidad internacional. Uno de los aspectos más debatidos es la exclusión de Ucrania y la Unión Europea de las negaciones. El presidente ucraniano, Volodimir ZelensKi, ha enfatizado que “no pueden tomarse decisiones sin Kíev sobre cómo terminar la guerra en Ucrania”, mientras, por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha asegurado que “nadie excluye a Ucrania del proceso”. La postura de Estados Unidos bajo la nueva administración de Donald Trump ha generado inquietudes entre los aliados tradicionales europeos. El magnate Trump ha optado por normalizar las relaciones con Rusia, excluyendo a la Unión Europea y a Ucrania de las conversaciones de paz, lo que ha debilitado la confianza transatlántica y ha puesto en entredicho la seguridad europea. En respuesta, Europa se ha visto obligada a replantear su estrategia de defensa. La desvinculación de Estados Unidos ha evidenciado la necesidad de una mayor autonomía europea en materia de seguridad. Un informe reciente señala que Europa requiere una inversión adicional de 250.000 millones de euros anuales y un incremento de 300.000 soldados para garantizar una defensa efectiva. Mientras tanto, el Reino Unido ha asumido un papel proactivo, declarando su disposición a enviar tropas a Ucrania para garantizar la seguridad de Kiev en caso de un acuerdo de paz con Rusia. Esta iniciativa ha generado divisiones en Europa, con países como Suecia apoyando la medida, mientras que otros, como España y Alemania, se muestran reticentes. A pesar de las tensiones y desafíos, las negociaciones entre Estados Unidos y Rusia han reducido, al menos temporalmente, la amenaza de una escalada global. Sin embargo, la exclusión de actores clave y la falta de consenso en Europa subrayan la complejidad de alcanzar una paz duradera y estable en la región. Los grandes Halcones y amos del mundo, como se les conocen a ese grupo guerrerista, estaban preparándose para una guerra que involucrara a ocho mil millones de habitantes del Planeta Tierra, en un conflicto con armamentos nucleares, pero limitada (armas tácticas, les llaman). En el artículo publicado en Acento, por quien subscribe, con el título ¿“Se producirá la tercera guerra mundial” ?, indicaba que eso era un despropósito total, un imposible. No hay guerras nucleares “limitadas”. De librarse una guerra atómica con apenas un pequeño porcentaje de la capacidad destructiva actual (alrededor de 12 mil misiles, el 90 por ciento de ellos repartidos entre Rusia y Estados Unidos), la destrucción de toda forma de vida estaba asegurada. Si no es por la muerte instantánea en el momento de recibir los impactos, la lluvia ácida provocada por las posteriores nubes radiactivas, y el prolongado infierno nuclear (noche permanente por al menos una década) que terminaría con toda la vida sobre el Planeta Tierra por la falta de luz solar”. ¿Cuál es el objetivo de esta guerra en Ucrania, se preguntaba el presidente de Croacia, Zoran Milanovic, respondiéndose en un llamativo acto de honestidad: ¿Derrotar a una superpotencia nuclear luchando en sus fronteras? ¿Se puede derrotar a un Estado así con armas convencionales? Nos encontramos antes un negocio redondo para algunos occidentales y una soberbia monumental, usando al pueblo ucraniano de un modo vergonzoso, llevando a la muerte al menos unos 800 mil de ellos de sus habitantes, en un primer cálculo conservador. De hecho, Kiev ya no tiene soldados para seguir peleando, por lo que está incorporando para la guerra a mujeres y poblaciones de tercera edad. La guerra en Ucrania ha generado un inmenso sufrimiento humano y la destrucción de infraestructura vitales, dejando a millones de personas desplazadas y vulnerables. Poner fin al conflicto es imprescindible para detener la escalada de violencia que no solo afecta a la región, sino que también amenaza la estabilidad global. Además, la prolongación de la guerra alimenta tensiones internacionales que podrían derivar en conflictos de mayor envergadura, debilitando la seguridad colectiva y poniendo en riesgo la paz en todo el mundo. Terminar con la guerra permitiría iniciar un proceso de reconstrucción social y económico en Ucrania, ofreciendo la posibilidad de recuperar la normalidad y mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos. Asi mismo, el establecimiento de una paz duradera favorecería el restablecimiento de la confianza entre naciones, abriendo paso a acuerdos diplomáticos que contribuyan a resolver disputas de manera pacifica y a fortalecer el orden internacional. En definitiva, cesar el conflicto es un paso crucial para garantizar un futuro más seguro y prospero tanto para la región como para la comunidad global.
Estados Unidos refuerza su influencia en América Latina en medio de la competencia estratégica con China

Por Julio Guzmán Acosta Un reciente artículo publicado por la revista Foreign Policy ha puesto de relieve el renovado interés de Estados Unidos en América Latina, una región que históricamente ha sido considerada por Washington como su \»patio trasero\». Este enfoque se ha materializado con el nombramiento de funcionarios expertos en la región, como Marco Rubio, Mauricio Claver-Carone, Christopher Landau y Mike Waltz, en altos cargos de la administración Trump. Este movimiento sugiere un giro estratégico hacia el hemisferio occidental, luego de décadas en las que otras regiones del mundo, como Oriente Medio y Asia, acapararon la atención de la política exterior estadounidense. Sin embargo, este retorno no se produce en un vacío geopolítico. Durante la \»ausencia\» de Estados Unidos, China ha consolidado una relación económica y política profunda con los países de América Latina y el Caribe, convirtiéndose en un actor clave en la región. Esta dinámica ha llevado a que América Latina se convierta en un escenario privilegiado de la guerra comercial y estratégica entre las dos superpotencias globales. El discurso de Marco Rubio y la alineación de los países satélites El secretario de Estado, Marco Rubio, ha sido uno de los principales voceros de esta nueva estrategia. En declaraciones recientes, Rubio afirmó que \»los diplomáticos de Estados Unidos han descuidado al hemisferio occidental durante demasiado tiempo\», y que ahora es el momento de prestar mayor atención a la región. Este mensaje ha sido acompañado por acciones concretas, como la alineación de países tradicionalmente cercanos a Washington, como Panamá, Guatemala, Costa Rica y El Salvador, con la nueva postura geopolítica estadounidense. En el caso de Panamá, tras una serie de conversaciones con Rubio, el país decidió abandonar su participación en la iniciativa china de la Franja y la Ruta, un movimiento interpretado como una muestra de la influencia estadounidense en la región. Aunque el gobierno panameño mostró cierta resistencia, finalmente cedió a las presiones de Washington, lo que refleja la capacidad de Estados Unidos para imponer su agenda en países con economías y sistemas políticos dependientes. Perú: un caso paradigmático de la tensión entre Estados Unidos y China Perú se ha convertido en un caso emblemático de las tensiones geopolíticas en la región. A nivel político, el país sigue siendo un aliado tradicional de Estados Unidos, con una clara influencia estadounidense en sus instituciones y políticas internas. La embajada de Estados Unidos en Lima ha mantenido una agenda activa de injerencia en los asuntos internos del país, financiando tanto al partido en el poder como a la oposición a través de agencias como USAID y la Fundación Ford. Esta estrategia ha asegurado la subordinación política de Perú, independientemente de quién ostente el poder. Además, desde mayo de 2023, el Congreso peruano autorizó el despliegue permanente de tropas estadounidenses en su territorio, lo que ha sido interpretado como una ocupación militar de facto. Este movimiento se ha complementado con la modernización del arsenal peruano, reemplazando equipos de origen soviético y ruso por material militar proveniente de Estados Unidos, Israel y la OTAN. Sin embargo, en el ámbito económico, Perú ha desarrollado una relación profunda con China, que se ha convertido en su principal socio comercial. El 36% de las exportaciones peruanas se dirigen al gigante asiático, y las inversiones chinas en el país superan los 30,000 millones de dólares. Proyectos estratégicos en sectores como la minería, la energía y la infraestructura, incluyendo el recientemente inaugurado puerto de Chancay, han consolidado la presencia china en Perú. Este puerto, ubicado al norte de Lima, está llamado a convertirse en el principal hub portuario de América del Sur hacia Asia. La paradoja peruana: entre la dependencia política y la necesidad económica Perú se encuentra en una encrucijada. Por un lado, su dependencia política y militar de Estados Unidos es evidente. Por otro, su economía está profundamente vinculada a China. Esta dualidad ha permitido al país mantener un frágil equilibrio, pero la creciente tensión entre las dos superpotencias podría poner en riesgo esta estabilidad. Durante el primer mandato de Donald Trump, Perú logró sortear las presiones comerciales mientras profundizaba sus relaciones económicas con China. Sin embargo, con una nueva administración estadounidense dispuesta a intensificar la guerra comercial, este equilibrio podría romperse. Funcionarios como Mauricio Claver-Carone, enviado especial del Departamento de Estado para América Latina, ya han amenazado con imponer aranceles del 60% a los productos que pasen por el puerto de Chancay, lo que refleja la disposición de Washington a utilizar medidas coercitivas para proteger sus intereses. El futuro incierto de América Latina en la guerra comercial La situación de Perú es un reflejo de la compleja realidad que enfrenta América Latina en el contexto de la competencia entre Estados Unidos y China. Países como Ecuador, Chile y Perú, cuyas economías dependen en gran medida de las relaciones comerciales con China, pero que están políticamente alineados con Washington, se encuentran en una posición delicada. La falta de una brújula geopolítica clara y la ausencia de políticas soberanas los hacen vulnerables a las presiones externas. En el caso de Perú, a pesar de haber solicitado formar parte de los BRICS (el grupo de economías emergentes integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), sigue siendo un \»caballo de Troya\» de los intereses estadounidenses. La ausencia de una fuerza política nacionalista y de una clase empresarial soberana dificulta la capacidad del país para resistir las presiones de Washington.
Estados Unidos teme el avance de China en América Latina

Por Brendalis Reyes Washington D.C. – Desde su toma de posesión el 20 de enero de 2025, la segunda administración de Donald Trump ha comenzado a reconfigurar la política exterior estadounidense, desafiando el orden global liberal establecido en el siglo XX y planteando un nuevo enfoque que se centra en la economía, la influencia en América Latina y la reafirmación de su dominio en el hemisferio occidental. Sin embargo, su camino se encuentra plagado de obstáculos, el más significativo de los cuales es la creciente influencia de China en la región. Nuevas metas en la política exterior La administración Trump ha delineado tres objetivos inmediatos en su renovada política exterior. En primer lugar, busca impulsar la economía estadounidense mediante la relocalización de la producción en el país, una medida que impactará tanto a empresas nacionales como extranjeras. En segundo lugar, aspira a consolidar su poder en América Latina, incluso a través de estrategias que podrían considerarse injerencistas. Por último, busca reclamar su posición dominante en el hemisferio occidental, utilizando acciones coercitivas ya visibles en puntos estratégicos como el canal de Panamá y Groenlandia. Este enfoque se presenta en un contexto donde Estados Unidos se ha visto superado por la expansión de la influencia china en América Latina, una situación que ha sido alimentada por la pasividad de Washington en las últimas décadas. La Nueva Ruta de la Seda (BRI), lanzada por China en 2012, ha permitido a la potencia asiática establecer vínculos económicos y diplomáticos en la región, con la participación de 21 países latinoamericanos. La amenaza china La influencia de China en América Latina representa una \»amenaza\» para la estrategia de Trump, ya que la región, tradicionalmente considerada el \»patio trasero\» de Estados Unidos, ha comenzado a ver en Pekín un socio estratégico. La inversión china en países de la región ha crecido significativamente, alcanzando los 5.500 millones de dólares en 2023, un aumento del 92% respecto al año anterior. A medida que China refuerza su presencia en sectores clave como el energético, el portuario y el minero, la administración Trump ha comenzado a tomar medidas para contrarrestar esta influencia. Un ejemplo claro es la presión ejercida sobre Panamá para que abandone la Nueva Ruta de la Seda y rescinda contratos con empresas chinas, como Hutchison Port, que operan puertos estratégicos en el país. La respuesta de Panamá La reciente decisión del presidente panameño, José Raúl Mulino, de no renovar el memorando de entendimiento de adhesión a la BRI, responde a esta presión. Sin embargo, el mandatario también ha cuestionado los beneficios reales que Panamá ha obtenido de la asociación con China, a pesar de que desde 2017 la inversión china en el país se ha cuadruplicado, alcanzando los 1.400 millones de dólares en 2023. La decisión de Mulino, alineada con la administración Trump, podría tener implicaciones económicas negativas para Panamá, lo que plantea interrogantes sobre la viabilidad de ceder ante la presión estadounidense. Autonomía latinoamericana y el futuro de las relaciones con China La situación en Panamá ilustra un dilema más amplio que enfrentan los países latinoamericanos: ceder ante la presión de Estados Unidos o reforzar los lazos comerciales con China. La mayoría de las naciones en la región, conscientes de los beneficios que trae la asociación con Pekín, probablemente optarán por la segunda opción. A pesar de los problemas asociados a la BRI, como la degradación ambiental y la corrupción, la necesidad de inversiones en infraestructura y desarrollo sigue siendo una prioridad para muchos gobiernos latinoamericanos. Mientras tanto, el comercio entre China y América Latina ha crecido exponencialmente, pasando de 18.000 millones de dólares en 2002 a 450.000 millones de dólares en 2022, con proyecciones que podrían superar los 700.000 millones de dólares para 2035. Esta dinámica refuerza la posición de China como un actor clave en el desarrollo de la región, incluso mientras la administración Trump busca debilitar su influencia. En última instancia, la administración Trump intenta implementar una especie de Doctrina Monroe 2.0, abogando por un hemisferio dominado por intereses estadounidenses en un mundo que ha cambiado drásticamente desde el siglo XX. Sin embargo, la creciente autonomía de los países latinoamericanos y su deseo de mantener relaciones constructivas con China sugiere que el desafío de Trump será considerable. A medida que las naciones de América Latina sopesen sus opciones, es probable que la influencia de Pekín continúe siendo un factor determinante en el futuro político y económico de la región.
Trump paraliza la ayuda militar a Ucrania tras tenso enfrentamiento con Zelenski

Por Servicios umbral.local/ El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumplió este lunes su amenaza de suspender toda la ayuda militar a Ucrania, incluyendo la que ya estaba comprometida o en camino al país europeo. La decisión, tomada a última hora del día, marca un nuevo giro en la estrategia de Trump para buscar la paz en Ucrania, aunque ello implique acercarse a las demandas de Rusia y dejar a Ucrania en una posición vulnerable. La medida no sorprende tras el tenso encuentro que Trump mantuvo el pasado viernes en el Despacho Oval con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Según una fuente de la Casa Blanca citada por varios medios estadounidenses, Trump busca asegurarse de que \»todos nuestros socios estén comprometidos con el objetivo de la paz\». Por ello, se ha decidido \»poner en pausa [la ayuda militar] y revisarla para garantizar que contribuya a una solución\». La suspensión afecta incluso al armamento y equipamiento que ya se encontraba en Polonia, listo para ser entregado a Ucrania, según informó la cadena Fox News, cercana a la Administración Trump. La fuente de la Casa Blanca añadió que esta decisión es \»una respuesta directa\» a lo que Trump considera un \»mal comportamiento de Zelenski\» y forma parte de una estrategia de presión sobre el gobierno ucraniano. Tensión entre Trump y Zelenski La decisión de Trump es la primera consecuencia visible del enfrentamiento que ambos mandatarios mantuvieron el viernes en la Casa Blanca, un episodio que fue seguido en directo por todo el mundo. Este lunes, tras reunirse con su equipo, incluidos el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, Trump optó por paralizar la ayuda militar a Ucrania. Horas antes, el presidente estadounidense había lanzado una advertencia a Zelenski a través de su red social Truth Social, sugiriendo que la oposición del líder ucraniano a un acuerdo rápido con Moscú podría costarle el cargo. \»Tal vez alguien no quiere llegar a un acuerdo, y si alguien no quiere hacerlo, creo que esa persona no estará por aquí mucho tiempo\», escribió Trump, añadiendo que \»Rusia quiere llegar a un acuerdo\». Zelenski, alineado con la Unión Europea, se ha mostrado reacio a aceptar un acuerdo rápido y sin condiciones que podría interpretarse como una capitulación ante Rusia. El presidente ucraniano exige \»garantías de seguridad\», pero Trump no parece dispuesto a hacer concesiones, ofreciendo un ultimátum: \»lo tomas o lo dejas\». Rusia aplaude la decisión La medida de Trump ha sido bien recibida por Rusia. Dmitri Peskov, portavoz del presidente Vladimir Putin, afirmó que la suspensión de la ayuda militar podría impulsar a Kiev a participar en el proceso de paz. \»Es una decisión que, efectivamente, puede empujar al régimen de Kiev a [participar en] un proceso de paz\», declaró Peskov en su rueda de prensa telefónica diaria. Aunque el portavoz ruso se mostró cauteloso y pidió esperar a la confirmación oficial de la decisión, subrayó que este anuncio \»es el mayor aporte a la causa de la paz\». Peskov recordó que Estados Unidos ha sido el mayor proveedor de asistencia militar a Ucrania desde el inicio de la guerra hace tres años. Putin ha acusado repetidamente a los países de la OTAN de prolongar el conflicto y el sufrimiento del pueblo ucraniano a través de sus suministros militares. Con esta decisión, Trump parece alinearse, al menos en parte, con la postura rusa, lo que podría tener implicaciones significativas para el futuro de Ucrania y las relaciones internacionales en la región. ¿Un cambio de rumbo en la política exterior de EE.UU.? La decisión de Trump ha generado preocupación entre aliados de Ucrania y ha sido interpretada como un intento de presionar a Zelenski para que acepte un acuerdo de paz favorable a Rusia. Mientras tanto, el presidente ucraniano se mantiene firme en su postura, exigiendo garantías de seguridad antes de cualquier negociación. El futuro de la relación entre Estados Unidos y Ucrania, así como el papel de Trump en el conflicto, sigue siendo incierto. Lo que está claro es que esta decisión marca un punto de inflexión en la política exterior estadounidense y podría tener repercusiones duraderas en la geopolítica global.