UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

¿Una última oportunidad para Gaza?

VISIÓN GLOBAL El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha presentado un plan que procura alcanzar un cese el fuego definitivo en la Franja de Gaza, que en primera instancia no parecería una gran conquista para los ciudadanos que aún quedan en ese asediado territorio. De hecho, el plan de la Casa Blanca significaría una rendición casi sin condiciones del movimiento palestino que activa en la Franja, al significar un desarma total y la práctica entrega de su existencia. Pero dada las condiciones en que se desenvuelve la vida general del territorio y la propia subsistencia de Hamas, parecería el mal menor para un movimiento no carece en lo absoluto de posibilidades de ganar en el plano militar. Esto ha quedado más que evidenciado casi dos años después del ataque de Hamas al territorio israelí, donde murieron cientos de personas, muchas resultaron heridas y unas 200 quedaron en manos del movimiento en condición de rehenes, quedando todavía una parte ignorada en poder del grupo. La desproporcionada reacción de Israel ha significado el asesinato masivo de una cantidad indeterminada de personas, gran parte de ellas mujeres y niños no combatientes, trabajadores de la salud, voluntarios, periodistas y cientos de otras personas que nada tenían que ver con Hamas. Dada la desigual fuerza en una lucha que no se puede definir como guerra sino extermino, a los líderes de Hamas que no han podido ser alcanzados por el fuego israelí, les convendría aceptar la propuesta de Trump por el bien de lo que aún queda en pie en Gaza. Ahora bien, conociendo el talante criminal de Benjamín Netanyahu, es posible que el liderazgo de Hamas recele de la buena fe de este individuo, para quien la guerra actúa como un seguro para su propia supervivencia. Es en este escenario donde el liderazgo del presidente Trump deberá jugar su carta más arriesgada, pues Netanyahu—cuando observe que los motivos de su guerra han desaparecido—se inventará alguno para reanudar los ataques. En estas condiciones, lo único que viabilizaría un acuerdo real al que Hamas pudiera avenirse, sería procurar la salida de Netanyahu del gobierno hebreo, y ser sustituido por un líder menos sanguinario. Sin embargo, esta parecería una salida poco probable, pues Netanyahu sabe que una vez resuelto el problema bélico en Gaza, a él le espera la cárcel. Nelsonencar10@gmail.com

Plan Trump: El Rechazo Unánime de Palestina

Los principales partidos y movimientos palestinos condenan la iniciativa estadounidense, tildándola de una rendición inaceptable, un ataque a su proyecto nacional y una fórmula para perpetuar la tutela israelí. Por Servicios umbral.local/ RAMALA.—Un frente unificado de rechazo surgió hoy en el espectro político palestino contra el plan presentado por el presidente estadounidense, Donald Trump, para Gaza, al que calificaron de parcializado, lesivo para sus aspiraciones nacionales y plagado de \»minas terrestres\» que podrían detonar el conflicto. La iniciativa, lejos de ser vista como una hoja de ruta hacia la paz, es percibida como una capitulación forzada ante la ocupación israelí y un intento de reconfigurar coercitivamente el futuro de Palestina. La condena fue articulada con vehemencia por formaciones de diversa orientación ideológica. Arkan Badr, miembro de la oficina política del Frente Democrático para la Liberación de Palestina, denunció que la propuesta representa un \»ataque directo a la entidad nacional palestina\», al exigir reformas internas en la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y la Autoridad Nacional Palestina bajo presión israelí. \»La esencia del plan es marginar al pueblo palestino y negar sus derechos nacionales inalienables\», afirmó Badr, quien hizo un llamado urgente a una reunión de la OLP para enfrentar lo que describió como una \»amenaza existencial\». Una Iniciativa que \»Reafirma la Tutela\» El escepticismo y la indignación se extienden por toda la sociedad palestina. El Frente Popular para la Liberación de Palestina-Comando General declaró en un comunicado que el plan \»significa la rendición ante la ocupación\», mientras que Mustafa Barghouti, secretario general de la Iniciativa Nacional Palestina, alertó que la iniciativa \»está llena de minas terrestres que podrían detonar la situación\». Barghouti defendió el fin de la guerra, pero no a costa de los derechos de los habitantes de Gaza, y exigió que Israel pague compensaciones por la \»destrucción inhumana\» causada. La crítica se centra en los puntos más controvertidos del proyecto, que, según analistas locales, ignora la raíz del conflicto: la ocupación israelí y las políticas de apartheid. Khaled Mansour, del Partido del Pueblo Palestino, sentenció que la idea de Trump \»no es más que una nueva fórmula para reafirmar la tutela sobre los palestinos\». Entre los aspectos más condenados se encuentran la falta de garantías para una retirada total israelí, la exigencia del desarme de las milicias palestinas –incluido Hamas– y el despliegue de una fuerza internacional en Gaza, elementos que, en conjunto, son vistos como un intento de imponer una paz bajo los términos de la potencia ocupante.

Abinader invita a Trump para la Cumbre de las Américas en un movimiento de alto impacto diplomático

El gesto dominicano ante Washington: una jugada estratégica que redefine la diplomacia hemisférica Por Julio Guzmán Acosta Santo Domingo. — En un gesto cargado de simbolismo político, el presidente dominicano, Luis Abinader, extendió una invitación personal y directa al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, para que asista a la X Cumbre de las Américas, que tendrá lugar en Punta Cana los próximos 4 y 5 de diciembre. El ofrecimiento fue formulado durante un encuentro bilateral en el marco de la 80.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, en un claro guiño hacia la relevancia del líder norteamericano en el escenario regional. El hecho no es casual. Abinader ya había insinuado en junio pasado su deseo de contar con la presencia del expresidente estadounidense, subrayando la necesidad de fortalecer los lazos bilaterales y promover un diálogo franco entre Washington y las naciones latinoamericanas. “Reiteramos la invitación para que nos acompañe en la Cumbre de las Américas a celebrarse en nuestro país en diciembre de este año”, declaró el jefe de Estado dominicano tras una recepción ofrecida por Trump en Nueva York. La Cumbre de las Américas, foro hemisférico que reúne a mandatarios de todo el continente, abordará en esta edición temas críticos como la seguridad humana, la democracia, el desarrollo sostenible y la cooperación regional. De acuerdo con el canciller Roberto Álvarez, la agenda priorizará ejes transversales como la seguridad ciudadana, alimentaria, energética e hídrica, en sintonía con los desafíos más urgentes que enfrenta la región. Tras bambalinas, la convocatoria a Trump no solo refleja la búsqueda de un perfil alto para la cita, sino también una lectura pragmática de la geopolítica actual: la participación del líder republicano podría redefinir dinámicas de poder y enviar un mensaje contundente sobre el rol de Estados Unidos en la región. Mientras los preparativos avanzan —con eventos paralelos como el Foro de la Sociedad Civil y la Cumbre Empresarial—, la posible asistencia de Trump añade un factor de expectativa y peso estratégico a un encuentro que promete ser decisivo para la diplomacia continental.      

El Nuevo Muro de Trump

Medidas migratorias, tensiones judiciales y protestas civiles definen una semana crucial en la política interna estadounidense, mientras el presidente intensifica su ofensiva contra la inmigración legal e irregular Por Julio Guzmán Acosta WASHINGTON.— En un movimiento que consolida su cruzada contra la inmigración, el presidente Donald Trump firmó este viernes un decreto que impone una tarifa de 100 dólares a las solicitudes de visas H-1B para trabajadores altamente especializados, argumentando la necesidad de frenar el \»uso excesivo\» de este programa. Desde el Despacho Oval, el mandatario aseguró que la medida asegurará la llegada de \»grandes trabajadores\» y anunció, en una orden paralela, la creación de una vía de \»tarjeta dorada\» para acelerar visas selectivas a cambio de tarifas elevadas. Estas acciones representan el más reciente esfuerzo de una administración que ha convertido la restricción migratoria en sello de su política interior. La semana, sin embargo, estuvo marcada por reveses judiciales y tensiones sociales. El juez federal Timothy Kelly frenó el intento del gobierno de repatriar a menores guatemaltecos bajo custodia en Estados Unidos, tras una demanda del Centro Nacional de Leyes de Inmigración que alega violaciones a derechos constitucionales. Los diez niños involucrados, cuyas edades oscilan entre los 10 y 17 años, permanecerán en el país mientras continúan sus procesos legales. Las calles de Manhattan fueron escenario de otra batalla: al menos 71 personas, incluidos funcionarios de la ciudad y el estado de Nueva York, fueron arrestadas durante una protesta frente al centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Federal Plaza. El incidente refleja la creciente polarización en torno a las políticas migratorias, que han convertido al ICE en símbolo de controversia nacional. En un giro sombrío, el asesinato del activista conservador Charlie Kirk impregnó el debate público. Tyler Robinson, de 22 años, fue acusado de homicidio agravado por el crimen cometido el pasado 10 de septiembre en la Universidad del Valle de Utah. Trump anunció que el Departamento de Estado investiga a extranjeros que celebraron el hecho, mientras aerolíneas como Delta, American y United suspendieron a empleados por comentarios inapropiados en redes sociales. El panorama económico añadió complejidad a la semana: el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, anunció el primer recorte del año en las tasas de interés —un cuarto de punto porcentual—, en línea con las expectativas de mercado pero bajo la presión constante de una Casa Blanca que exige medidas más audaces para estimular el crecimiento. Entre decretos, fallos judiciales y protestas, la administración Trump afronta un momento definitorio: su política migratoria choca con barreras legales y sociales, mientras el fantasma de la violencia política y los ajustes económicos plantean interrogantes sobre el rumbo de una nación profundamente dividida.

Jair Bolsonaro condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de estado en Brasil

El Supremo Tribunal Federal de Brasil sentencia a Jair Bolsonaro a 27 años de prisión por liderar una trama golpista contra la democracia, en un fallo histórico que redefine el equilibrio de poder en América Latina. Por Servicios umbral.local/ BRASILIA.— La justicia brasileña ha escrito este jueves un veredicto imborrable: Jair Messías Bolsonaro, expresidente de la República, es culpable de encabezar una organización criminal que intentó quebrar el orden constitucional para desconocer la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva en 2022. La Primera Sala del Supremo Tribunal Federal (STF), con cuatro votos a favor y uno en contra, lo condenó a 27 años y 3 meses de prisión por delitos que incluyen intento de golpe de Estado, abolición del Estado democrático de derecho y daños a bienes públicos. El voto decisivo de la ministra Carmen Lúcia Antunes Rocha selló el destino del excapitán del Ejército. “No fue arrastrado a la insurgencia; él es el instigador, el líder de una organización que promovió la coordinación para mantener o tomar el poder”, afirmó la magistrada, desmontando la narrativa de victimización bolsonarista. La sentencia, basada en un “tsunami de pruebas” —desde registros digitales hasta fotografías divulgadas por los propios implicados—, retrata una trama meticulosa para subvertir la voluntad popular. La condena, sin embargo, no implica el ingreso inmediato de Bolsonaro a prisión. El expresidente, actualmente confinado en arresto domiciliario con tobillera electrónica, aguarda la publicación formal del fallo en los próximos 60 días. El juez Alexandre de Moraes definirá entonces si cumple la pena en su residencia, una comisaría o un cuartel militar. El único voto disidente correspondió al ministro Luiz Fux, quien absolvió a Bolsonaro argumentando falta de “pruebas más allá toda duda razonable” y criticando la “celeridad del proceso”. Su postura, interpretada en círculos jurídicos como un guiño a sectores de la derecha alineados con Donald Trump, contrasta con la contundencia de sus colegas. Flávio Dino, otro de los ministros, ironizó: “Tomaron fotos, como si fueran fotos de comida común”, en referencia a la abundancia de evidencia digital. Este fallo trasciende lo jurídico: marca un punto de inflexión en la relación entre las Fuerzas Armadas y la democracia brasileña, e impacta el panorama político continental. Bolsonaro, inhabilitado hasta 2030, ve evaporarse su papel de articulador electoral, mientras su movimiento se ve forzado a buscar liderazgos alternativos. Como sentenció Carmen Lúcia sobre el asalto a los tres poderes del 8 de enero de 2023: “La democracia brasileña no fue quebrantada. Los edificios fueron reconstruidos. Ahora es el momento de juzgar”. El momento, al fin, ha llegado.

Trump Abucheado en Washington

Es la segunda vez en los últimos tres días que Donald Trump ha sido abucheado por el público, primero en la final del US Open y ayer en un restaurante. Manifestantes propalestinos increpan al presidente frente a un restaurante de la capital, en medio de su estrategia por destacar la seguridad en el distrito. POR SERVICIOS umbral.local/ WASHINGTON.- Un grupo de manifestantes propalestinos abucheó este martes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a las puertas del restaurante de mariscos Joe\’s, a pocas cuadras de la Casa Blanca. El incidente, que captó la atención de transeúntes y prensa, ocurrió en el momento en que el mandatario ingresaba al local acompañado de varios de sus funcionarios de confianza. El episodio se desarrolló de manera rápida y estridente. Mientras Trump saludaba al personal a la entrada del establecimiento, un grupo de mujeres portando banderas palestinas lo sorprendió con gritos de \»¡Palestina libre!\» y consignas que lo comparaban con Adolf Hitler. Frente a la protesta, el presidente optó por una fría indiferencia, ignorando los insultos y continuando su camino hacia el interior del restaurante sin mediar palabra. La salida pública del mandatario no fue casual. La cena formaba parte de una estrategia deliberada para reforzar su discurso sobre la seguridad en Washington D.C., tras haber asumido el control federal de la capital y argumentar una supuesta caída en los índices del crimen. No obstante, el plan se vio empañado por la inesperada manifestación, que evidenció el profundo malestar que sus políticas generan en algunos sectores. El incidente ocurrió el mismo día en que Trump se refirió al reciente ataque israelí contra líderes de Hamás en Doha, declarando que no estaba \»contento\» con la operación y que no fue notificado con anticipación. El presidente anunció que ofrecerá una declaración más amplia sobre el tema este miércoles.

Trump juega a Ruleta Rusa: Venezuela no es Granada ni Panamá

Por Freddy González Siguiendo la política del Gran Garrote “ A Dios rogando y con el mazo dando”, iniciada en los albores del siglo XX por él republicano Theodore Roosevelt, (1901-1909), con la cual invadieron Haití, República Dominicana, Nicaragua, Hondura, en Guatemala derrocaron el gobierno de Jacobo Árbenz, intervinieron en Cuba con un grupo de mercenarios, derrocaron el gobierno constitucional del Profesor Juan Bosch, lo mismo hicieron en Chile con Salvador Allende y decenas de actos conspirativos y sediciosos contra gobiernos legítimamente elegidos, la administración Trump amenaza a la República Bolivariana de Venezuela, con intervenirla para derrocar y apresar al presidente Nicolás Maduro. Es la misma política con otra tonalidad que justificó y propicio en el año 1983 la invasión ordenada por gobierno de Ronald Reagan a la pequeña Granada con una superficie de 344 km² y una población de 112,003 habitantes, para derrocamiento del Gobierno de Hudson Austin, después del asesinato y la desaparición de Maurice Bishop, al que vincularon con régimen socialista de Cuba. Fue un enfrentamiento bastante desigual, una relación de cinco a uno, 1,300 soldados de Granada contra 7,300 infantes de marina estadounidenses, lo que a ojo de buen cubero era un combate donde los contrincantes libra a libra no salían, la diferencia era del cielo a la tierra. En 1989 en gobierno de George Bush padre, también invadieron a Panamá que tiene una extensión 75, 517 km², con un ejército de 26,000 soldados de EEUU contra los 12,000 que tenía el estado istmeño, en una relación del dos por uno. El argumento fue apresar al fanfarrón de Manuel Noriega que huyó raudo y veloz a buscar protección en la Nunciatura Apostólica de Panamá donde permaneció por un año antes de ser entregado a la fuerza de ocupación yankis y quien fuera antiguo colaborador de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), en su lucha contra la revolución Sandinista de Nicaragua y como bagazo inservible acusado de estar ligado a los carteles de drogas colombianos. Erigido mutuo propio, como los guardianes de la \»Democracia\» en occidente, los gobiernos estadounidense Republicanos y Demócratas aplicando la política diseñada por los halcones del Pentágono, intervienen en todas partes de mundo, en busca de consolidar y expandir sus dominios y sobre todo obtener pingües beneficios, sin importa si es aupando y sosteniendo la Guerra en Ucrania, el genocidio de Gaza o las provocaciones y agresiones del sionismo a sus vecinos árabes en especial a Irán y Libia. Desde su retorno al poder el mitómano y excéntrico Donald Trump, ha aplicado una política de agresión en intimidación con sus vecinos del Norte y del Sur (Canadá y México), declarando a Cuba, Nicaragua y Venezuela cómo los responsables de la inestabilidad en América y el Caribe. También manifestó su deseo de anexar a Groenlandia, convertir a Canadá en el estado 51 de la unión e incursionar en territorio mexicano bajo el alegado manido de combatir los carteles de las drogas, sustancia que le han servido con anestésico a la enferma sociedad estadounidense situada entre las principales consumidoras del mundo que según estimaciones de las Naciones Unidas y la propia agencia antidrogas estadounidenses (DEA) está entré un 40% a un 50% del consumo mundial. Ahora su objetivo es la República y Bolivariana de Venezuela por sus riquezas y como no han podido por las vías democráticas desplazar al Chavismo donde todos sus adláteres han sido derrotados y como acusación de Comunista está muy desgastada, la nueva historieta es el terrorismo y el narcotráfico, usados como pretexto para agredir e intervenir en los países que no le son afines. Pero Venezuela no es Granada y tampoco Panamá, ni en tamaño, población, fuerzas de defensas y un pueblo dispuesto a defender sus conquistas con uñas y dientes Venezuela tiene una extensión de 916 445 km², con una población de 26 458 853, más grande que Granada 2,644 veces y que Panamá 12 veces. Tienes unas fuerzas armadas que superan los 300 mil soldados; una reserva mayor con 430 mil efectivos y sobre todo una aguerrida Milicia Bolivariana de más 4 millones de hombres y mujeres listo para defender la soberanía y la independencia de su país; lo que evidencia que estamos entre pesos pesados y el combate no sería tan desigual como los de Granada y Panamá A eso se agrega la solidaridad de los pueblos latinos americanos que condenamos cualquier tipo de injerencia en los asuntos internos de un país como lo señala la Carta de la OEA, que en su Artículo 19, que establece \»Que ningún Estado miembro tiene derecho a intervenir directa o indirectamente, por ningún motivo, en los asuntos internos o externos de otro Estado. Este principio prohíbe la fuerza armada y cualquier otra forma de injerencia que atente contra la personalidad del Estado, sus elementos políticos, económicos y culturales\» y la carta de las Naciones Unidas en su artículo 2.7 estipula \»Que la organización y sus Estados miembros no deben intervenir en asuntos que sean esencialmente de la jurisdicción interna de otro Estado\». La presencia de naves de Guerra y una cantidad indeterminada de tropas de la armada de EEUU , en costa Venezolana en la llamada zona contigua que exceden las 12 millas náuticas que limitan su territorio, es una provocación injustificable y violadora de la soberanía de ese pueblo hermano y una grave amenaza a la paz de la región por el gobierno neonazi de Donald Trump, que debe ser condenada y repudiada por todos los pueblos de Latino Americana y el Caribe por lo funesto y trágico que eso representa. Esperemos que el despliegue de fuerzas estadounidenses frente a las costas venezolana no pase de un simple amáraco, una bravuconada del irascible Donald III que en su megalomanía está llevando a la humanidad por el mismo camino que lo llevo Hitler hace 86 años, con los mismos argumentos y persiguiendo los mismos fines y muy probable con los mismos resultados más de 60 millones de seres humanos muertos y medio mundo destruido. Jugar a la ruleta rusa

Maduro moviliza la milicia ante despliegue militar de EE.UU. en el Caribe

Presidente venezolano denuncia \»plan criminal\» para cambio de régimen mientras Washington incrementa presión con buques de guerra y recompensa de 50 millones Por Arturo F. Guzmán CARACAS.— El presidente Nicolás Maduro ordenó este viernes el despliegue de 4.5 millones de efectivos de la milicia bolivariana en respuesta a lo que calificó como una \»amenaza inmoral, criminal e ilegal\» por parte de Estados Unidos, después de que tres destructores estadounidenses se posicionaran en aguas internacionales del Caribe. \»Lo que amenazan con intentar hacer contra Venezuela, un cambio de régimen, un zarpazo terrorista militar, es inmoral, criminal e ilegal\», declaró Maduro desde el hemiciclo del Parlamento, donde convocó a la unión nacional frente a lo que considera una agresión externa. Sus palabras resonaron ante una audiencia de diputados que coreaban consignas de apoyo. La sombra del Cartel de los Soles La crisis escaló cuando la Casa Blanca triplicó a 50 millones de dólares la recompensa por información que lleve a la captura de Maduro, acusado de encabezar el llamado \»Cartel de los Soles\» —una organización que Washington vincula con el narcotráfico internacional—. Karoline Leavitt, portavoz de la administración Trump, afirmó que su gobierno está \»preparado para usar todos los medios del poder estadounidense\» para evitar que las drogas \»inunden nuestro país\». Maduro, por su parte, tachó las acusaciones de \»circo mediático\» y aseguró que su gobierno combate activamente el narcotráfico. \»Quien agrede a uno en América Latina agrede a todos\», subrayó, en un llamado a la solidaridad regional que hasta ahora no ha encontrado eco unánime. La disputa por el Esequibo y el rol de Guyana En un giro adicional, Venezuela acusó a Guyana de actuar como \»peón de los oscuros intereses imperiales y de ExxonMobil\». La Cancillería venezolana emitió un comunicado rechazando las declaraciones de Georgetown, que había expresado preocupación por el \»narcoterrorismo\» vinculado al Cartel de los Soles. La disputa fronteriza por el Esequibo —una región rica en petróleo administrada por Guyana pero reclamada por Caracas— añade otra capa de complejidad a la crisis. Desde el referendo de diciembre de 2023, donde Venezuela votó mayoritariamente a favor de anexarse el territorio, la tensión no ha dejado de crecer. ¿Invación inminente o guerra psicológica? Analistas consultados muestran escepticismo sobre una intervención militar directa. Mariano de Alba, especialista en geopolítica radicado en Londres, considera \»poco probable\» una invasión y sugiere que se trata más bien de una \»operación psicológica\» para aumentar la presión sobre el gobierno legítimo de Venezuela . En las calles de Caracas, la población reacciona entre la broma y la preocupación. \»Aprovechemos antes de que lleguen los gringos. ¡Es la última cena!\», bromea un comensal en un restaurante del este de la ciudad. Mientras, Wendy Ramírez, empleada de una biblioteca infantil, comenta con pragmatismo: \»Si vamos a esperar por los gringos que lleguen, no llevo comida para la casa\». Calculados movimientos en el tablero geopolítico Para De Alba, la crisis beneficia a Maduro al permitirle consolidar su narrativa del \»asedio imperial\» y justificar nuevas purgas internas. Para Trump, representa una oportunidad de mostrarse firme ante su base electoral en año de elecciones. La oposición venezolana, fracturada y debilitada, observa con cautela. María Corina Machado, líder opositora, no se ha pronunciado oficialmente, pero analistas como Rodríguez creen que el momento podría relanzar su figura. Lo cierto es que, después de años de relativo olvido, Venezuela vuelve a ocupar un lugar central en la agenda de la Casa Blanca. Y como dice Gloria Hernández, una septuagenaria en una plaza caraqueña: \»Nosotros somos valientes, fuertes… y como hijos de Bolívar responderemos\».  

Trump teje la paz entre Putin y Zelenski

El presidente estadounidense mediará una cumbre bilateral y anuncia la liberación de más de 1,000 prisioneros ucranianos, mientras Europa garantiza seguridad a Kiev. Por Brendalis Reyes Washington.— En un giro diplomático que podría redefinir el conflicto en Europa del Este, el presidente Donald Trump anunció este martes haber iniciado los preparativos para una cumbre bilateral entre los mandatarios de Rusia y Ucrania, Vladímir Putin y Volodímir Zelenski,  seguida de una reunión trilateral que incluiría al propio Trump. El anuncio, hecho a través de Truth Social, llegó horas después de que el magnate reuniera en la Casa Blanca a Zelenski y a los líderes de las principales potencias europeas y de la OTAN para trazar una hoja de ruta hacia la paz. La arquitectura de una negociación histórica En un ambiente descrito como \»muy positivo\» por los asistentes, la reunión multilateral incluyó al secretario general de la OTAN, Mark Rutte; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; los presidentes de Francia y Finlandia, Emmanuel Macron y Alexander Stubb; los primeros ministros del Reino Unido e Italia, Keir Starmer y Giorgia Meloni, y el canciller alemán, Friedrich Merz. Todos abordaron, en coordinación con Estados Unidos, el mecanismo de garantías de seguridad para Ucrania, un pilar clave para cualquier acuerdo duradero. El delicado tema territorial Pese al optimismo, el fantasma de la cesión territorial planeó sobre las conversaciones. Trump insistió en la necesidad de debatir el \»intercambio de territorios\», una propuesta lanzada por Putin durante su encuentro en Alaska la semana pasada que implicaría la soberanía rusa sobre regiones como Donetsk y Lugansk. Kiev ya ha tachado esta posibilidad de \»inconstitucional\» e \»intolerable\», aunque ninguno de los líderes presentes se pronunció abiertamente sobre el tema. La Constitución ucraniana prohíbe expresamente la enajenación de soberanía. Un gesto humanitario: la liberación de prisioneros En un movimiento interpretado como un gesto de buena fe, Trump reveló que Putin estaría dispuesto a liberar \»casi de inmediato\» a más de 1,000 prisioneros de guerra ucranianos, uno de los puntos de fricción humanitaria más dolorosos del conflicto. Este intercambio, una de las pocas vías diplomáticas que han perdurado, podría allanar el camino para negociaciones más sustanciales. El respaldo de la OTAN El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, calificó como un \»gran paso\» el compromiso de Washington de participar en las garantías de seguridad para Ucrania, un logro que, en sus palabras, \»marca la diferencia\». Este respaldo institucional sugiere que, pese a las tensiones, Occidente busca un frente unido para presionar por una solución. Conclusión: ¿Paz o pragmatismo? La audaz jugada de Trump, que combina la presión multilateral con un canal directo con Putin, podría ser el primer paso hacia el cese de hostilidades. Sin embargo, la paz tendrá un precio, y todo indica que se negociará sobre el mapa. La comunidad internacional observa con esperanza y escepticismo: si esta iniciativa fragua, podría ser el fin de una guerra que ha devastado Ucrania y desestabilizado el mundo. Si fracasa, solo será un capítulo más en una crisis que ya cumple tres años.

El Gran Chantaje: Cómo Trump fuerza a aliados a financiar la reindustrialización de EE.UU. 

La administración Trump instrumentaliza aranceles y acuerdos de inversión para redirigir capitales extranjeros hacia proyectos estratégicos estadounidenses, en una estrategia que críticos tildan de \»extorsión mafiosa\». Por Julio Guzmán Acosta Washington.— En lo que economistas y analistas geopoliticos no dudan en calificar como un \»chantaje arancelario\», la administración del presidente Donald Trump ha diseñado un mecanismo audaz para financiar la reindustrialización de Estados Unidos con capitales de sus principales aliados: Europa, Japón y Corea del Sur. La estrategia, revelada en una entrevista en Fox News entre el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el exjefe económico de la Casa Blanca Larry Kudlow, expone un plan que trasciende lo comercial para adentrarse en la reconfiguración coercitiva de las finanzas globales. La arquitectura de la \»apropiación offshore\»  El núcleo del plan, según Bessent, son acuerdos que obligan a estos países a invertir sus superávits en \»industrias y empresas que el presidente elija\». Es decir, fondos de inversión extranjeros —europeos, japoneses y surcoreanos— financiarán fábricas e infraestructuras críticas en suelo estadounidense, bajo la supervisión directa de la Casa Blanca. El objetivo declarado es contrarrestar el \»Dilema de Triffin\», una teoría de los años 60 que señala cómo el status del dólar como moneda de reserva global fuerza a EE.UU. a mantener déficits crónicos, encarece sus exportaciones y erosiona su base industrial. Un círculo que se cierra con amenazas Pero la elegancia técnica esconde una crudeza geopolítica alarmante. Como explicó el economista Yanis Varoufakis, se trata de un pacto donde los países exportadores financian el dólar comprando bonos del Tesoro, permitiendo a EE.UU. comprar sus productos con déficit, para luego reinvertir los excedentes en Wall Street. Trump rompe este ciclo con aranceles y una demanda explícita: que sus aliados \»compartan la carga\» del patrón dólar. La amenaza subyacente es clara: si no aceptan, Washington podría \»expulsarlos del paraguas de seguridad estadounidense\». Las cifras de una coerción Los números hablan por sí solos: solo en junio, EE.UU. recaudó 26.600 millones de dólares en gravámenes a importaciones, cuatro veces más que en 2023. Los acuerdos de inversión prometidos —como los 550.000 millones de Japón— son en realidad préstamos y garantías, no donaciones. Pero la administración Trump los presenta como victorias, amenazando con subir aranceles si no se cumplen las metas. \»Se aumentarán si el presidente no está satisfecho\», advirtió Bessent. La incómoda realidad de los aliados  Europa, Japón y Corea del Sur navegan en aguas turbulentas. La UE matizó que \»no puede influir en decisiones de privados\», Japón rechazó que el 90% de las ganancias fueran para EE.UU. y Corea del Sur cuestionó abiertamente la lógica de reparto. Pero la presión es tangible: desde la industria de chips hasta la naval, empresas como Nvidia ya pagan impuestos extra por operar en China, en lo que el New York Times describe como \»la incursión federal más agresiva en la economía desde el rescate de Obama en 2009\». Conclusión: ¿Hegemonía renovada o declive forzado? Trump y su equipo ven esto como la corrección de décadas de errores: priorizar importaciones baratas permitió a China y Alemania \»manipular el sistema\». Sus críticos, como Varoufakis, lo ven como un intento desesperado de \»dañar deliberadamente a aliados para prolongar la hegemonía estadounidense\». La realidad es que, más allá de la retórica, se está escribiendo un nuevo capítulo en la economía global: uno donde la fuerza, no la cooperación, dicta las reglas. Y el mundo está pagando por ello.