Barcelona golea 7-2 al Racing con triplete de Raphinha
Por Julio Guzmán Acosta
BARCELONA, España.– El Barcelona convirtió una noche lluviosa en el Camp Nou en una exhibición de fútbol ofensivo. Siete goles, un Raphinha desatado y una presión que por largos tramos dejó al Racing de Santander sin aire resumieron otra jornada en la que el conjunto de Hansi Flick volvió a enseñar los dientes.
El 7-2 final prolongó el arranque perfecto de los azulgranas en LaLiga: seis victorias en seis jornadas y 18 puntos, además de una producción ofensiva que ya alcanza 28 goles en el campeonato.
La noche tuvo un dueño indiscutible. Raphinha firmó un triplete, con dos tantos desde el punto de penalti, y elevó a nueve su cuenta personal en el torneo. El brasileño volvió a ejercer de brújula y martillo de un equipo que, cuando encuentra campo para correr, parece jugar con una marcha más que sus adversarios.
Cancelo abrió la puerta a la goleada
No habían transcurrido diez minutos cuando João Cancelo abrió el marcador con un disparo desde larga distancia. El gol fue apenas el anticipo de lo que vendría después.
Barcelona monopolizó la pelota, adelantó sus líneas y convirtió el área visitante en territorio de ocupación permanente. Raphinha hizo el 2-0 de penalti a los 25 minutos, aunque Maguette Gueye respondió cinco minutos más tarde para devolver momentáneamente algo de esperanza al Racing.
La ilusión cántabra duró poco. Un remate de Cancelo terminó desviado por Asier Villalibre hacia su propia portería y, antes del descanso, Raphinha apareció otra vez para colocar el 4-1.

El marcador pudo ser todavía más amplio en la primera mitad, pero Lamine Yamal desperdició un penalti que detuvo Julen Agirrezabala.
El Racing encontró dos respiros
El equipo de José Alberto López había llegado al Camp Nou con ocho cambios respecto a su anterior compromiso y una propuesta defensiva orientada a soportar la presión azulgrana. El técnico asumiría después la responsabilidad por el resultado y reconocería las facilidades concedidas ante uno de los equipos más productivos de Europa en este comienzo de temporada.
Racing encontró un segundo gol en el minuto 65, cuando Yassir Zabiri aprovechó un grave error de Wojciech Szczęsny, quien había sustituido en el descanso al lesionado Joan García.
Pero cada concesión del Barcelona parecía despertar una respuesta todavía más contundente.
Dos minutos después, Raphinha convirtió otro penalti y completó su triplete. El brasileño cerró así una actuación que condensó velocidad, determinación y una notable capacidad para aparecer en los momentos decisivos.
Gabriel Jesus y Lamine completaron la fiesta
Con el Racing agotado y el Barcelona todavía hambriento, Gabriel Jesus se sumó a la goleada en el minuto 79.
Lamine Yamal, que había fallado desde los once metros y estrellado además un remate en la madera, insistió hasta encontrar su premio. Su gol en el minuto 89 cerró definitivamente el marcador: 7-2.
Las estadísticas terminaron retratando con fidelidad lo sucedido: Barcelona tuvo cerca del 70 % de posesión, realizó 30 disparos por apenas cinco del Racing y acumuló una abrumadora superioridad en llegadas al último tercio.
Una máquina ofensiva que no se sacia
Más allá de la goleada, la sensación que deja el Barcelona es la de un equipo que no levanta el pie cuando tiene al adversario contra las cuerdas.
Las rotaciones apenas alteraron su funcionamiento. Los intérpretes cambiaron, pero el libreto se mantuvo: presión alta, circulación rápida, llegada constante por las bandas y una vocación ofensiva casi irrenunciable.
El triunfo significó además la séptima victoria consecutiva del Barcelona en todas las competiciones en el inicio de la temporada, una marca histórica para Flick en este arranque de campaña.
La única sombra de la noche fue la lesión de Joan García, reemplazado al descanso por Szczęsny. Flick explicó posteriormente que el portero sufría molestias en una rodilla y que habría que esperar las pruebas médicas para conocer el alcance exacto del problema.
El Barcelona saldrá ahora de la comodidad del Camp Nou para visitar al Sevilla. Lo hará con pleno de victorias, una delantera encendida y la sensación creciente de que, cuando el equipo de Flick encuentra ritmo, el marcador puede convertirse rápidamente en una cuestión secundaria frente al vendaval de fútbol.




