¡Puertos secos, negocio haitiano! PLD denuncia ruina de 13 mil comerciantes dominicanos
El vicepresidente peledeísta Yván Lorenzo advierte que las nuevas exigencias técnicas y financieras excluirían a pequeños y medianos empresarios tradicionales, mientras el Gobierno declara de \»alto interés nacional\» una medida que, a juicio del partido opositor, privilegia a grandes operadores y amenaza décadas de comercio binacional. Por:Redacción de Política Había en el aire, aquella tarde en la Casa Nacional del PLD, una gravedad que no admitía titubeos. No era la rutinaria arenga política ni el gesto mecánico de la oposición cumpliendo su turno. Era, más bien, el eco de un temor que recorre los polvorientos caminos de la frontera, donde miles de pequeños comerciantes han tejido, durante décadas, el sustento de sus familias con el hilo frágil del intercambio binacional. El vicepresidente del Partido de la Liberación Dominicana, Yván Lorenzo, alzó la voz no como estratega, sino como intérprete de una angustia colectiva. En el centro del debate: el decreto 166-26 del presidente Luis Abinader, emitido el pasado 16 de marzo, que declaró de \»alto interés nacional\» la creación de los llamados puertos secos en la zona fronteriza. Estas instalaciones —definidas por el propio Gobierno como extensiones terrestres de puertos marítimos y aeropuertos internacionales para la recepción de contenedores comerciales— pretenden, en teoría, modernizar la logística nacional bajo el amparo de la Ley 01-12 y la Estrategia Nacional de Desarrollo 2030. Sin embargo, en la prosa elegante de los documentos oficiales, los peledeístas han descubierto una sentencia de exclusión. El artículo quinto del reglamento, denunció Lorenzo con la precisión de quien ha leído entre líneas, exige que toda sociedad comercial interesada en operar un puerto seco debe construir y desarrollar una terminal intermodal terrestre, además de cumplir con múltiples requisitos técnicos y financieros. Traducido al lenguaje de la calle: una muralla infranqueable para los pequeños y medianos empresarios que, históricamente, han sostenido el comercio en la línea divisoria. \»Esto crea el riesgo de excluirlos del nuevo modelo económico y transferir la actividad comercial hacia grandes operadores con alta capacidad de inversión\», sentenció Lorenzo, rodeado de los vicepresidentes Temístocles Montás y Zoraima Cuello, así como del secretario general Johnny Pujols y Elías Cornelio. Y entonces, la denuncia se volvió filo: \»El presidente de la República quiere privilegiar a una élite empresarial haitiana que pulula en la República Dominicana con socios incrustados en el partido de Gobierno\». La declaración, deliberadamente incisiva, buscaba remover las aguas de un debate que el PLD considera postergado. Para Lorenzo, la lógica detrás de los puertos secos no es otra que la de \»un enclave logístico bajo régimen de zona franca\», orientado a grandes operadores económicos en lugar de fortalecer el aparato productivo nacional y las economías fronterizas. Advirtió que aproximadamente 13 mil comerciantes dependen directamente de esa dinámica tradicional, y que su exclusión no sería un mero accidente de política pública, sino un diseño perverso. No obstante, el exsenador de Elías Piña no se limitó a la crítica. Con la elegancia de quien propone mientras desmonta, esbozó una ruta alternativa: garantías estrictas contra el contrabando mediante controles tecnológicos y trazabilidad; participación obligatoria de los productores y comerciantes fronterizos en la gobernanza de los puertos secos; prioridad para la comercialización de productos dominicanos; y transparencia total en las concesiones y operadores autorizados. \»La frontera no puede ser concebida exclusivamente como un corredor para importaciones y reexportaciones. La frontera debe ser un espacio de desarrollo nacional, producción, integración territorial y fortalecimiento de la soberanía económica dominicana\», proclamó Lorenzo, como quien traza un límite simbólico. Afuera, en la vorágine del Palacio Nacional, el Gobierno sostiene su tesis modernizadora. Pero en la Casa Nacional del PLD quedó flotando una pregunta incómoda, de esas que eluden los decretos y las declaraciones de alto interés: ¿se puede modernizar una frontera sin condenar al olvido a quienes la han hecho viva durante generaciones? Por ahora, la respuesta sigue siendo un eco en los almacenes polvorientos de Dajabón y Elías Piña, mientras los pequeños comerciantes esperan, con la respiración contenida, el desenlace de esta partida desigual.
La Doble Moral Del PLD

Mientras la justicia condena a familiares de Danilo Medina por corrupción, la cúpula peledeísta se deslinda y exige explicaciones solo si los implicados fueran \»dirigentes formales\». Por Virtudes Álvarez Sampedro SANTO DOMINGO.— La justicia dominicana ha comenzado a escribir, con sentencias firmes y acuerdos de culpabilidad, un capítulo incómodo para la élite gobernante del pasado reciente. Alexis Medina, hermano del expresidente Danilo Medina, cumple una condena de siete años por corrupción. Maxy Montilla, cuñado del mismo exmandatario, ha aceptado su culpabilidad y el decomiso de 3,000 millones de pesos. Ambos casos, emblemáticos y reveladores, pintan un entramado de desfalco al Estado durante las gestiones del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Sin embargo, la dirigencia morada, lejos de asumir responsabilidades políticas, se atrinchera en un discurso de victimización y negacionismo. La reacción oficial del PLD ha sido calibrar sus declaraciones con precisión tacticista. A través de su vicepresidente Yván Lorenzo, el partido asegura estar conformado por \»hombres y mujeres honestos\» y tilda los procesos judiciales de \»instrumentalización de la justicia\» por parte del gobierno actual. Lorenzo fue enfático al señalar que, de comprobarse actos de corrupción en un \»dirigente formal\» —no en familiares o colaboradores—, se le exigiría dar explicaciones al país. Esta distinción sutil entre \»dirigentes\» y \»colaboradores allegados\» parece ser el muro el cual la cúpula peledeísta busca refugiarse de cualquier salpicadura moral. No obstante, dentro del mismo partido surgen voces que rompen la unanimidad. Congresistas como Gustavo Sánchez y Charlie Mariotti admiten que los imputados \»abusaron de la confianza\» del expresidente Medina y deben ser encarcelados. Esta grieta interna revela la tensión entre la lealtad partidaria y la evidencia judicial irrefutable. La sociedad dominicana observa con escepticismo creciente este ejercicio de equilibrismo retórico. Mientras los tribunales desentrañan redes de corrupción que llegaron a las altas esferas del poder, la dirigencia del PLD insiste en reducir estos casos a \»temas domésticos\» —como los definió Lorenzo—, negándose a abordar el fondo del problema: la presidencia de Danilo Medina facilitó un sistema que permitió el enriquecimiento ilícito de su círculo íntimo. El verdadero juicio, sin embargo, no solo ocurre en los tribunales. Se desarrolla en la arena pública, donde la ciudadanía demanda coherencia y rendición de cuentas. La historia juzgará si el PLD logra evadir su responsabilidad política tras la cortina de humo de la \»persecución\», o si finalmente asume que el poder conlleva una obligación inquebrantable con la transparencia.
El PLD niega estar detrás de campañas de difamación y exige transparencia a Participación Ciudadana

Johnny Pujols, secretario general del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Por Thiago Zorrilla Acosta Santo Domingo. – El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ha emitido un comunicado en el que reafirma que no está involucrado en ninguna \»campaña de desacreditación\» contra comunicadores y organizaciones, en relación con acusaciones de que estas recibirían fondos de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) para promover diversas agendas. En una rueda de prensa celebrada en la sede del partido, el secretario general del PLD, Johnny Pujols, manifestó que su partido no ha señalado, ni acusado, a periodistas, comunicadores o a ninguna entidad en particular. Pujols enfatizó que el PLD \»no practica la difamación\», pero que tampoco aceptará ser víctima de ella. \»Es preocupante que organizaciones que en el pasado orquestaron campañas de descrédito contra el partido ahora intenten presentarse como víctimas. Sin embargo, el PLD no responderá con la misma moneda. No lo mueve el resentimiento ni la revancha, sino el bienestar del país\», argumentó. Durante la conferencia, el PLD también aprovechó la oportunidad para solicitar formalmente a Participación Ciudadana un desglose detallado sobre cómo se han utilizado los fondos recibidos de USAID y a quiénes han beneficiado esos recursos económicos. Pujols destacó que \»Participación Ciudadana ha mantenido durante años un discurso de constante ataque contra el PLD\», y cuestionó la falta de respuestas sobre las preguntas centrales: ¿En qué se utilizaron los fondos de USAID? ¿Influyeron en la política nacional, en las elecciones de 2020 o en la agenda mediática del país? ¿Quiénes se beneficiaron de esos recursos y qué mecanismos de rendición de cuentas se han aplicado? El vicepresidente del PLD, Yvan Lorenzo, agregó que ha sido el Departamento de Estado de los Estados Unidos quien ha indicado que recursos de USAID han sido utilizados para pagar a más de 1,000 medios de comunicación y 50,000 periodistas en más de 100 países. Lorenzo insistió en que Participación Ciudadana debe revelar los destinatarios específicos de los fondos recibidos desde 2015 hasta la fecha, así como los programas y actividades financiados con estos recursos, los criterios de distribución y su impacto en la política nacional. \»Participación Ciudadana no puede sentirse agraviada cuando se le solicita rendir cuentas. Si no hay nada que ocultar, no debería haber resistencia en presentar los documentos y detalles correspondientes. Lo que está en juego es la confianza en las instituciones\», concluyó Pujols al leer el comunicado. El PLD, encabezado por el expresidente Danilo Medina, ha dejado claro que su intención no es confrontar, sino colaborar con la sociedad dominicana en la exigencia de transparencia y responsabilidad. \»La democracia y la confianza ciudadana lo exigen\», finalizó el secretario general del partido.