El reto de afiliar a los cuentapropistas

Reiteramos la necesidad de la afiliación de los cuentapropistas porque constituyen el 57% de los trabajadores dominicanos y tienen características laborales y sociales específicas ARISMENDI DIAZ SANTANA SEGURIDAD SOCIAL PARA TODOS En varios países de América Latina crece el interés por la afiliación de los trabajadores autónomos o por cuenta propia. Por diferentes razones, la suerte de estos cuentapropistas es motivo de preocupación, convocando a especialistas de diversos países en la búsqueda común de estrategias y soluciones adecuadas. Tal es el caso del Perú, donde casi el 75% de la población económicamente activa (PEA) se dedica a actividades informales, una realidad lo suficientemente preocupante como para llamar la atención de las autoridades nacionales, e incluso de las organizaciones internacionales especializadas. Durante la semana pasada en Perú participé en una intensa jornada organizada por We Social Movements (WSM), de Bélgica con la participación de su embajador. Un taller de un día con más de 15 organizaciones laborales y populares; sendas visitas a la dirección del Seguro de Salud del Perú, al Ministerio del Trabajo, y a la Dirección Regional de la OIT con sede en Lima Perú. La mejor noticia es que en el centro de todas esas actividades estaba AMUSSOL (Asociación Mutual de Servicios Solidarios) en reconocimiento a la originalidad de su creación y a los resultados obtenidos: 30,416 titulares + 71,378 dependientes; con pagos acumulados a la TSS por 2,933.5 millones de pesos. En el centro de esos tres días de intensa labor estuvo Francisca Altagracia Jiménez, la directora de AMUSSOL, con su liderazgo contagioso. Mi participación consistió en explicar las características del SDSS, el tratamiento especial que le asigna a los trabajadores autónomos, y la forma en que AMUSSOL se inserta en el sistema. Todo bajo la organización de Alexandra Arguedas Jiménez y la coordinación de Abraham Calderón. Llena de satisfacción y orgullo la admiración de organismos internacionales y de sindicatos lejanos por la originalidad y los logros alcanzados por AMUSSOL a favor de los cuentapropistas. Una admiración y orgullo casi inexistente en nuestro propio país. Es importante resaltar que la OIT mundial presenta a AMUSSOL como un modelo de buena práctica a favor de los trabajadores informales. Y es que el propio impulso del desarrollo económico y social y la gobernanza están en juego. Por ejemplo, en Perú el 80% de los periodistas del país se desempeñan como informales mediante la tercerización de sus contratos. Zuliana Lainez, es la primera mujer en 94 años de fundada que dirige el ANP, y está decidida a utilizar su entusiasmo y fuerte liderazgo para lograr la afiliación de los periodistas. En Panamá los autónomos tampoco están afiliados al Seguro Social Panamá es otro país que cada vez vuelca su atención sobre los trabajadores que se ganan la vida realizando actividades consideradas informales, porque supuestamente no pagan impuestos y, sobre todo, porque no están afiliados a la seguridad social. Allí dictamos una cena conferencia, con la participación de 5 recién electos diputados (en Panamá solo son 71), de varios ex consultores de la OPS/OMS, de actuales funcionarios de la Caja Panameña del Seguro Social (CPSS), de médicos y profesionales, y de influyentes asesores técnicos de las dos principales bancadas del Congreso de la República. En Panamá la informalidad ronda el 49% de la PEA, cerca del promedio de América Latina. Tampoco están afiliados porque tendrían que aportar el 100% de la cotización. El problema central de la CPSS es un fuerte déficit del sistema público de reparto, el mayoritario. Una parte de los afiliados tiene capitalización individual, con una posición financiera muy holgada, con sólo 20 años de operación. Las nuevas autoridades panameñas plantean “reformas paramétricas” para enfrentar el déficit, pero muchos no están seguros de que sean suficientes y que los trabajadores las acepten. Otros contemplan la afiliación de los trabajadores autónomos para obtener nuevas aportaciones. La mayoría de los presentes apuntaron hacia una reforma integral de la Caja Panameña, pero se enfrentan a la oposición de los sindicatos. La Fundación Seguridad Social Para Todos (FSSPT) reitera la necesidad de una mayor atención de los cuentapropistas porque constituyen el 57% de los trabajadores dominicanos y porque tienen características laborales y sociales específicas que deben ser tomadas en cuenta para facilitar su afiliación al SDSS.
Muy bien por la SIPEN

Muy bien con la SIPEN Proponemos que la SIPEN y la DIDA ofrezcan información y orientación permanente a fin de que los afiliados puedan evaluar las ventajas y desventajas de optar por una pensión programada o por una renta vitalicia. ARISMENDI DIAZ SANTANA SEGURIDAD SOCIAL PARA TODOS La Superintendencia de Pensiones ha hecho muy bien en alertar a los afiliados del sistema de capitalización individual (SCI) de no enajenar su patrimonio, aceptando planes aparentemente atractivos y tentadores de algunas compañías de seguros, sin antes contar con las informaciones básicas y la orientación de las autoridades. La Ley 87-01 de Seguridad Social prevé dos modalidades de retiro: una pensión basada en una renta vitalicia y un retiro o pensión programada. En nuestro país la modalidad de renta vitalicia es muy novedosa por lo que todavía no puede apreciarse su impacto real. También lo es la opción de retiro anticipado. El mayor riesgo es la desinformación de grupos interesados en presentar sus atractivos, sin explicar claramente los riesgos implícitos. La primera, implica un contrato con una compañía de seguros a la cual el afiliado le traspasa su patrimonio total, y de manera irreversible, a cambio de una renta o pensión de por vida. En esta opción, la compañía asume el riesgo de la longevidad, por lo que sobreestima la esperanza de vida, con lo cual la pensión vitalicia mensual resulta menor. En la inmensa mayoría de los casos se aplican tablas de longevidad propias de países desarrollados y/o de las clases altas, donde la esperanza de vida es considerablemente mayor. Al enajenar la propiedad de su patrimonio, cuando el asegurado fallece antes del tiempo “estimado”, el saldo disponible le queda a la compañía como una ganancia extra. El superintendente, Lic. Francisco Torres, indicó que las mismas podrían ser perjudiciales, ya que la empresa de seguros ganaría dinero sobre el dinero del usuario, afectando su estabilidad financiera en la vejez. Lógicamente, para maximizar sus beneficios, la aseguradora necesita minimizar el riesgo implícito. El gran atractivo de la renta vitalicia es que le asegura al trabajador una pensión fija. Pero a la larga su costo resulta mayor. Es muy importante que los afiliados reciban toda la información y orientación necesarias para que comprendan la lógica, las ventajas y los riesgos de esta modalidad. De acuerdo a la Ley 87-01 los afiliados podrán acceder a una renta vitalicia siempre que hayan cumplido 55 años, y que cuenten con un fondo de retiro acumulado que les asegure una pensión mayor al 50% del monto de la pensión mínima establecida, que en este momento es de 14,161.00 pesos. En cambio, en la segunda opción, basada en una pensión programada, el afiliado conserva la propiedad total de su patrimonio, asumiendo el riesgo de la longevidad. La AFP le determina el monto de su pensión mensual, tomando en cuenta su esperanza de vida y la de su cónyuge. También puede recibir una pensión insuficiente, pero, como norma general el costo de administración resulta menor, en comparación con las ganancias de la compañía de seguro. Según informó el Lic. Francisco Torres, en la actualidad hay 2,348 afiliados al sistema que han completado las cotizaciones meta para acceder a sus ahorros para la vejez. De esos, unos 1,322 optaron por acceder a sus recursos a través de una renta vitalicia y 1,026 a través del retiro programado. Dado lo novedoso de ambas modalidades y de la juventud del sistema de capitalización individual en el país, es necesario que las autoridades ofrezcan suficiente información y orientación a los afiliados, a fin de que éstos puedan tomar una decisión acertada, ya que de la misma dependerá el monto mensual su pensión y su bienestar durante el resto de sus vidas. En ese sentido, la Fundación Seguridad Social para todos (FSSPT), aconseja una acción combinada entre la Superintendencia de Pensiones (SIPEN) y la Dirección General de Información y Defensa de los Afiliados (DIDA) para ofrecer información y orientación permanente a los afiliados, a fin de que puedan evaluar ambas opciones, de acuerdo a su situación en particular.
Dos grandes retos del presidente Abinader

Las metas del presidente Abinader son viables y para lograrlas en tres cuatrienios es necesario iniciar las reformas estructurales del sector salud y elevar los aportes para garantizar pensiones dignas y sostenibles para todos. ARISMENDI DÍAZ SANTANA SEGURIDAD SOCIAL PARA TODOS El presidente Luis Abinader afirmó que su gobierno está trabajando hacia la meta de convertir a la República Dominicana en un país plenamente desarrollado de cara al 2036, duplicando el producto interno bruto (PIB), durante los próximos 12 años. Una interesante visión de futuro de un presidente que acaba de reiterar que este será su último mandato presidencial. Para alcanzar esta meta en solo tres cuatrienios la economía tendría que crecer a un promedio del 6.2% anual. En realidad es posible, porque la economía dominicana ha tenido uno de los más altos crecimientos de la región durante más de tres décadas. Pero el panorama internacional no resulta el más propicio, por lo que lo más probable es que se tome unos dos o tres años más, lo cual no invalida la importancia de su planteamiento. El presidente Abinader pronosticó un alto grado de inversión que convertirá a nuestra economía en la más próspera de Latinoamérica, creando 1.7 millones de nuevos empleos, triplicando el salario promedio, eliminando la pobreza extrema, y extendiendo en seis años la expectativa de vida. Dado que estas metas son posibles en 12 o 16 años, vale la pena concentrar la atención sobre el rol de la seguridad social durante este proceso. La creación de 1,7 millones de empleos y la triplicación del salario medio sería una bendición para el Seguro Familiar de Salud. Esos permitirían incorporar al PBS la mayoría de los servicios demandados por los afiliados, siempre que se apliquen las reformas previstas en la Ley 87-01 y que se eliminen las distorsiones en la asignación de los recursos y en la contratación del personal. Para mejorar la salud y extender los años de vida, es necesario transformar a los hospitales públicos en centros autónomos y eficientes, con servicios continuos y de calidad. El reto ineludible del Estado es elevar los servicios hospitalarios para equilibrar la balanza entre lo público y lo privado, y reducir el gasto familiar de bolsillo. No estamos hablando de estatizar la seguridad social, como sueñan algunos, para multiplicar la politiquería, el clientelismo y el burocratismo. Necesitamos mejorar los servicios públicos para reducir la privatización y el afán desmedido de lucho, aplicando las reformas consignadas en la Ley de Seguridad Social. El otro tema trascendente es el aumento de 6 años de la esperanza de vida. Una meta menos realizable, ya que la tendencia mundial acusa un aumento entre dos y tres años de vida por cada década. No obstante, sean seis o cuatro años, de todas formas sería un gran avance para el país. Y en este tema, al gobierno actual también le corresponde una gran responsabilidad. Para garantizar pensiones dignas y sostenibles para todos es necesario elevar las cotizaciones, en especial, tomando en cuenta el costo adicional que implica un aumento tan importante de la longevidad. Estamos hablando de dos grandes retos de un Estado de derecho responsable en medio de una impostergable reforma fiscal. Y que bueno que el presidente Abinader haya puesto el tema sobre el tapete, porque de seguro que su equipo coincide en la urgencia de ambas reformas, sobre todo si se plantea eliminar la pobreza extrema antes del 2036. La Fundación Seguridad Social Para Todos (FSSPT) acoge las metas del presidente Abinader. Los dominicanos podemos. Y porque para lograrlas en tres cuatrienios es necesario iniciar las reformas estructurales del sector salud y elevar los aportes para garantizar pensiones dignas y sostenibles para todos.
La oportunidad histórica del presidente Abinader

SEGURIDAD SOCIAL PARA TODOS La experiencia mundial indica que, como norma general, las oportunidades de reformas sociales importantes se elevan durante un segundo y último período gubernamental. Por Arismendi Díaz Santana Presidente Luis Abinader, la Fundación Seguridad Social Para Todos (FSSPT) le felicita por su victoria en las recientes elecciones, abrigando la esperanza de que la renovación de su liderazgo y la reiteración de su compromiso frente al país, se traduzcan en los cambios prometidos para mejorar la calidad de vida de todos los dominicanos. En la actual coyuntura se conjugan cuatro factores que potencian su oportunidad de iniciar el desarrollo cualitativo del SDSS: El amplio apoyo a los cambios ofertados, mediante una votación del 58%, superando en 30 puntos porcentuales a su principal contendor Su reiteración del compromiso de ampliar las reformas necesarias para fortalecer el SDSS La concertación de una reforma fiscal integral, para aumentar las recaudaciones y elevar la calidad y el impacto social del gasto y la inversión pública Su reiteración pública del compromiso formal de no reelegirse nuevamente, en cumplimiento estricto del mandato constitucional. La experiencia mundial indica que, como norma general, las oportunidades de reformas sociales importantes se elevan durante un segundo y último período gubernamental. Ello así, porque los gobernantes con liderazgo real y visión de futuro se concentran en dejar un legado histórico trascendente, sin el temor a perder votos. En los países democráticos, una reforma fiscal integral implica un mayor sacrificio social que sólo se compensa con una garantía real de que los nuevos recursos serán destinados a atender las principales demandas de la población, tal y como usted ha prometido. En ese sentido, usted tiene la oportunidad de saldar una deuda social del país con más de 6 millones de afiliados al subsidiado, asignando los nuevos recursos públicos al SENASA para pagar a los hospitales las tarifas y honorarios según la cantidad de servicios prestados, tal y como dispone la Ley 87-01, y como el Estado cumple con el Régimen Contributivo. Con esta decisión, además de cumplir con la Ley y fortalecer la institucionalidad, se reduciría la notable diferencia entre la cápita contributiva y la subsidiada. En adición, se elevarían los salarios del personal de salud en función de su dedicación y desempeño, se elevaría la calidad y oportunidad de los servicios públicos y se reduciría sensiblemente el gasto familiar de bolsillo. Por su parte, la implantación de la estrategia de atención primaria a partir del primer nivel de atención como puerta de entrada a la red de servicios: 1) reduciría la mortalidad materno-infantil y elevaría los indicadores sanitarios; 2) prolongaría los años de vida saludables; 3) reduciría el gasto familiar de bolsillo; y 4) permitiría elevar las tarifas y honorarios de los médicos especialistas. Las naciones más ricas del mundo han establecido la obligatoriedad de la prescripción de los medicamentos por principio activo, porque son igualmente efectivos y cuestan hasta cinco veces menos. La reducción del costo de las medicinas es una demanda imperiosa porque consume, de manera injustificable, el 68% del gasto familiar de bolsillo. Presidente Abinader, estas reformas junto a otras incluidas en la Ley, y pendientes de ejecución, no sólo elevarían el impacto en la salud, individual y colectiva, sino, además reducirían en un 50% el gasto de bolsillo, elevando en más de un 90% el nivel de satisfacción de las familias dominicanas, especialmente de las más pobres y vulnerables. En cambio, la Ley 87-01 debe ser modificada para acelerar la capacidad de ahorro, inversión y acumulación para el retiro, con un doble objetivo: 1) garantizar una tasa general de reemplazo digna y sostenible para todos los afiliados que completen los años de cotización; y 2) garantizar a los trabajadores con aportes insuficientes una pensión básica, proporcional a los años de cotización. Además, cumplir con la ley, indexando anualmente las pensiones. Estas reformas no requieren grandes inversiones en infraestructura. Básicamente, se trata de un modelo más eficiente de asignación de los recursos disponibles y, sobre todo, de los nuevos recursos que usted ha prometido destinar gradualmente a la salud pública. Como empresario, usted sabe muy bien que no es racional seguir empleando más dinero de los contribuyentes, sin una garantía real de un retorno seguro. Presidente Abinader, usted tiene la brillante oportunidad de lograr estos grandes cambios durante su nuevo y auto proclamado último mandato, dejando un legado histórico sin precedentes a favor de las presentes y las futuras generaciones. Aprovechamos para desearles los mayores éxitos y para reiterarle nuestra disposición desinteresada de contribuir al logro de su legado histórico.