UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

República Dominicana lidera las recetas médicas “viajeras” en Centroamérica y el Caribe, según IQVIA

Un informe de IQVIA 2026 sitúa a República Dominicana entre los países de Centroamérica y el Caribe con mayor proporción de recetas médicas “viajeras”, un fenómeno que influye en las estrategias comerciales de la industria farmacéutica y en los sistemas de incentivos para sus representantes. Por Pedro Ángel Santo Domingo. La República Dominicana registra que el 36 % de las recetas médicas emitidas en el país son adquiridas en un establecimiento farmacéutico distinto de aquel donde se originó la prescripción, de acuerdo con el informe IQVIA 2026 sobre la industria farmacéutica de Centroamérica y el Caribe, presentado en Santo Domingo. Este tipo de prescripciones, conocidas en la industria como “recetas viajeras”, representan poco más de un tercio del total de las recetas emitidas en territorio dominicano, mientras que el 64 % corresponde a recetas consideradas no viajeras, es decir, aquellas cuyo medicamento se adquiere en el mismo entorno donde fue emitida la indicación médica. El estudio compara el comportamiento del mercado farmacéutico en varios países de la región y muestra que República Dominicana lidera este indicador con un 36 %, seguida por Nicaragua con un 34 %, El Salvador con un 31 %, Costa Rica y Honduras con un 28 % cada uno, Guatemala con un 22 % y Panamá con un 15 %. El documento destaca que comprender el comportamiento de las recetas viajeras resulta fundamental para el diseño de estrategias comerciales, de mercadeo y de distribución dentro de la industria farmacéutica. Asimismo, señala que este fenómeno debe ser considerado al momento de establecer los sistemas de incentivos para los representantes de ventas, ya que el territorio donde se genera la prescripción no siempre coincide con el lugar donde finalmente se concreta la compra del medicamento. Según IQVIA, el análisis de estos patrones permite optimizar la planificación comercial y mejorar la ejecución de las estrategias de negocio en un mercado donde la movilidad de los pacientes influye directamente en el comportamiento de las ventas farmacéuticas.

Diez normas en contra de los pacientes 

SEGURIDAD SOCIAL PARA TODOS Durante 7 décadas, el sistema público de salud ha operado en contra de las necesidades de la población más pobre promoviendo la privatización: salarios médicos sin resultados, horarios limitados, huelgas, clientelismo, corrupción y desabastecimiento, con bajos indicadores y un elevado gasto familiar de bolsillo.  Contratación sin garantías de resultados. A pesar del eslogan “en salud, primero la gente”, los médicos son contratados sin garantía de dedicación ni rendición de cuentas. Para muchos, una premiación al ausentismo y a la falta de ética.  Horarios doblemente limitados. La jornada médica se limita a 4 horas de lunes a viernes, quedando reducida a unas dos horas dos días a la semana, a pesar de que los problemas de salud se presentan a cualquier hora. Los médicos pasantes y ayudantes tratan de dar lo mejor de sí por los pacientes, sin poder reducir la mortalidad maternoinfantil y general. Amplios incentivos improductivos. Los médicos reciben pagos extras de hasta un 20% por antigüedad, localización y riesgos, sin ningún incentivo por la dedicación, el desempeño y la satisfacción de los pacientes. En cambio, en el sector privado, esos médicos ganan de acuerdo a la cantidad y satisfacción de los afiliados.   La mayoría cumple y trabaja duro, pero recibe lo mismo que los demás. Ahí está la gran diferencia. Asimetría en la relación médico-paciente. El afiliado contributivo recibe una atención a tiempo y más personalizada porque su elección del médico determina sus honorarios y copagos. En cambio, la atención en el hospital suele ser muy diferente, dado que su salario es fijo y no depende del paciente. La mayoría de los médicos determina libremente cuándo acudir al hospital, durante cuánto tiempo y a cuántos pacientes atender. En cambio, la situación cambia notablemente cuando los recibe en su consultorio privado.  Discontinuidad de los servicios. Las frecuentes huelgas médicas violentan el derecho constitucional al cuidado de la salud, fomentando la afluencia a las clínicas privadas de los propios médicos huelguistas. La seguridad de un salario fijo y sin rendición de cuentas fomenta las huelgas, la privatización y el gasto familiar de bolsillo.  Graves conflictos de intereses. Según una encuesta de ADESA, el 62% de los directores de hospitales es director o dueño de una clínica privada. A mayores carencias, deficiencias, discontinuidad y baja calidad, mayor afluencia a sus clínicas privadas y mayores ingresos, en un claro conflicto de intereses. La iglesia en manos de Lutero. Es un secreto a voces la “pérdida” de equipos y los daños provocados, para obligar a los pacientes públicos a acudir a las clínicas privadas. Impotencia gerencial. Los directores de hospitales no influyen en la selección de los médicos ni de los directores de departamentos. Carecen de autoridad real para premiarlos o sancionarlos. Las pocas veces en que un Ministro de Salud ha cancelado a médicos incumplidores, ha sido desautorizado, minando su autoridad, obligándolo a reponerlos. ¿Qué director se atreve a hacerlo? Un general impotente, sin ninguna autoridad ni control sobre sus tropas. Designación politizada. Los directores de hospitales son designados más por sus méritos políticos que por su capacidad y experiencia gerencial. Salvo honrosas excepciones, estos directores son controlados a control remoto desde la cúspide. Y suelen ser despedidos arbitrariamente aunque hayan realizado una labor eficiente y a favor de los afiliados.  Concentración de las decisiones. Mientras la gerencia de la clínica privada tiene el control del mantenimiento, las compras y los suministros, en el sector público estas funciones están concentradas en la sede central, en manos de burócratas que desconocen los problemas de los hospitales y las necesidades de los pacientes.   Ausencia de auditorías externas independientes. No se conocen auditorías externas independientes que evalúen la eficiencia y transparencia en la asignación de los recursos, los resultados obtenidos y la relación costo/beneficio. Los controles existentes están a cargo de los propios médicos con roles de jueces y partes, bajo la amenaza de un Comité disciplinario del CMD. Estas 10 normas improductivas perpetúan un sistema de salud contrario a las demandas de la gente común, relegando a los pacientes a un rol pasivo y secundario. Como la Ley 42-01, General de Salud, no introdujo cambios estructurales, la Ley 87-01 de Seguridad Social sí lo hizo, otorgándole a los afiliados capacidad para asignar los recursos según su nivel de satisfacción. Por eso la primera es bendecida, mientras la segunda es permanentemente cuestionada y satanizada.  

Refuerzan red pública de salud en RD con equipos

Santo Domingo. Siete hospitales y varios centros de diagnóstico se beneficiaron con la entrega hoy de equipos de imágenes médicas por el Servicio Nacional de Salud (SNS). Por Servicios umbral.local/   Ese organismo indicó que la concesión forma parte de la estrategia para reforzar la atención en la red pública e incluye seis máquinas de rayos X digitales estacionarias y 12 ultrasonidos con impresoras térmicas y sistemas UPS. Los equipos están destinados a elevar la calidad de las evaluaciones en las regionales de salud Valdesia, Norcentral y Enriquillo, precisó el titular del SNS, doctor Mario Lama. Lama precisó que la instalaciòn se realizarà en el menor tiempo posible y se verificará que cada lugar cumpla con las condiciones técnicas adecuadas, como estabilidad de energía y potencia eléctrica. Los hospitales dotados de máquinas de rayos X y aparatos de ultrasonido fueron los municipales Jamao al Norte, Espaillat; María Paniagua, San Cristóbal; Villa Fundación, Peravia; Antonio Fernández, Baitoa, Santiago, además del General Gregorio Luperón, Maternidad Dolores de la Cruz y Provincial Ricardo Limardo en Puerto Plata. En tanto, los centros de diagnóstico son Madre Vieja, en San José de Ocoa; Jimaní, en Enriquillo; Santa Cruz, en Neiba, y el Centro de Primer Nivel Fondo Negro, en Barahona.