UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

Recordando el VII Congreso de la III Internacional Comunista Y el momento político de la República Dominicana

Por Manuel Salazar MEMORIA HISTÓRICA- REFLEXIÓN El VII Congreso de la Internacional Comunista (o Comintern), celebrado en Moscú en 1935, es el momento histórico en el que se definió y adoptó oficialmente la estrategia de los Frentes Populares para enfrentar el fascismo. Hitler había ascendido al poder en Alemania en 1933; se consolidaban gobiernos autoritarios y avanzaban fuerzas reaccionarias en Europa. En principio, gran parte de los partidos comunistas no hicieron el análisis de coyuntura adecuado; no hicieron el balance apropiado de la correlación de fuerzas entre los partidarios y garantes de las libertades y la democracia por un lado, y por la otra, de los sectores fascistas y ultraconservadores, negadores de libertades públicas y derechos democráticos. Y en consecuencia sus tácticas políticas convirtieron en blanco por igual a todas las fuerzas no comunistas y no obreras, y así facilitaron el auge del fascismo y la llegada de este al poder. Habían pecado de ultraizquerdismo. George Dimitrov, lider del partido comunista búlgaro y de la Internacional Comunista, y otros dirigentes, apreciaron el error táctico en que se había estado incurriendo, y decidieron enderezar el rumbo. El VII congreso de la Cominter fue el espacio en que tuvo lugar el análisis de coyuntura y la definición de la política de Frentes Populares, frente amplio de partidos comunistas, democráticos, y de todos los sectores dispuestos a enfrentar el fascismo, incluyendo partidos socialdemócratas. El análisis concreto de la situación concreta condujo a muchos dirigentes comunistas, con George Dimitrov a la cabeza, a formalizar alianzas amplias con todos los partidos que en el discurso y la práctica estuvieran dispuestos a enfrentar el peligro fascista. La base de la unidad fue un programa democrático común. El propósito inmediato fue detener y derrotar al fascismo, defender libertades y derechos democráticos. Aquí se pone de relieve la importancia del análisis de coyuntura como método de trabajo para constatar situaciones y propósitos políticos nuevos, y sobre todo, deja la enseñanza de la flexibilidad de la táctica, de cómo esta puede variar según cambian las circunstancias. Estas enseñanzas, que dejan generalizaciones teóricas que se convierten en categorías de análisis, deben estar a manos o a la vista, para hacer la lectura de la situación que se ha estado configurando en la República Dominicana en el contexto del Caribe y América Latina. En nuestro país confluyen dos elementos políticos principales: 1.- Crecimiento del conservadurismo en la política y en los valores, las ideas y la ideología, y la negación de derechos democráticos; 2.-El regreso al Caribe y América Latina de la doctrina Monroe, acompañada de políticas neofacistas, en la pretensión del imperialismo yanqui de recomponer su hegemonía en esta parte del mundo; y la entrega a ese, de la soberanía nacional por parte del gobierno del presidente Luis Abinader y el PRM, con la complacencia de los partidos y los líderes del régimen político dominante. Hay regresión democrática y a la vez pérdida de soberanía nacional. Aquí crece el conservadurismo, la negación de derechos, la xenofobia y el racismo. Todos estos hacen una realidad que debe preocupar a revolucionarios, patriotas y demócratas, y sobre todo, debe ocuparnos en dar una respuesta política de masas. Es un hecho singular, en el que la lucha por derechos democráticos y libertades públicas, se cruza con la de por la defensa de la soberanía nacional. Esta es la cuestión que debe definir la línea táctica y el propósito político en este momento. Recuperar, unir y movilizar las reservas democráticas y de las izquierdas, es la tarea táctica más inmediata de los comunistas y revolucionarios en este momento histórico. ¿Dónde están esas reservas, y cuál sería el programa que las una y movilice en el mismo sentido y propósitos? Son las preguntas a las que debe dar respuesta el buen juicio político.

La Sombra del Dragón: Una Advertencia Diplomática desde Beijing

El embajador chino Chen Luning califica como \»injerencia inaceptable\» las declaraciones de la nueva embajadora estadounidense Leah Francis Campos, quien prometió combatir la influencia china en República Dominicana, avivando el fuego de la competencia geopolítica en el Caribe. Por César Dalmasi Guzmán SANTO DOMINGO.— Un cruce diplomático de alto voltaje sacude la tranquila superficie de las relaciones internacionales dominicanas. El embajador de la República Popular China, Chen Luning, una contundente réplica a las declaraciones de la embajadora estadounidense, Leah Francis Campos, tachándolas de \»injerencia en los asuntos internos y en la soberanía diplomática\» de la República Dominicana. La respuesta del representante asiático llega como un correctivo público a las palabras de Campos, quien, en un anticipo de su agenda de trabajo, afirmó que se dedicaría a \»combatir la influencia china\» en el país. Para el embajador Luning, semejante postura resulta \»impropia de un representante diplomático y alejada de las prácticas internacionales\» que rigen la convivencia entre naciones soberanas. En un análisis cuidadoso de las implicaciones de estas declaraciones, el diplomático chino sostuvo que las afirmaciones de la funcionaria estadounidense no reflejan la opinión mayoritaria del pueblo de Estados Unidos, ni parecen concordar con la línea política expresada por el gobierno norteamericano tras los recientes encuentros entre ambos mandatarios. \»Las relaciones entre China y República Dominicana se basan en el respeto mutuo y la cooperación\», recordó Luning con tono sereno pero firme. El embajador advirtió que declaraciones como las de Campos solo buscan generar tensiones innecesarias en un momento particularmente delicado para la estabilidad regional. Las expresiones de la embajadora no solo han abierto una grieta en el protocolo diplomático, sino que han revivido con intensidad el debate sobre la competencia geopolítica que libran ambas potencias en la cuenca del Caribe. Lo que está en juego tras este intercambio de palabras es el rol que cada nación busca desempeñar en áreas estratégicas como el comercio, la tecnología y el desarrollo de infraestructuras en la región. El tono y el momento elegido por la embajadora estadounidense resultan doblemente inoportunos: primero, porque contradicen el espíritu de cooperación que debería primar entre naciones; segundo, porque pretenden que sea el gobierno dominicano quien reduzca la influencia de un socio que, hasta ahora, ha construido su relación sobre principios de beneficio mutuo y no interferencia. Este episodio deja al descubierto las tensiones subyacentes en el tablero geopolítico caribeño, donde República Dominicana se encuentra en la posición de mantener un equilibrio delicado entre dos gigantes globales, sin sacrificar un ápice de su soberanía en el proceso.

La Alianza Estratégica: Un Muro Contra Venezuela disfrazado de lucha contra Narcoterrorismo

El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, agradeció en Santo Domingo el apoyo del presidente Abinader a la \»Operación Lanza del Sur\», calificando la colaboración bilateral como un \»modelo para la región\» en la lucha contra el narcotráfico y el narcoterrorismo. Por Servicios umbral.local/ SANTO DOMINGO.— Con una prosa tan firme como las acciones que viene a respaldar, el secretario de Guerra de los Estados Unidos, Pete Hegseth, rubricó este miércoles en el Palacio Nacional la fortaleza de una alianza que ambos países erigen como bastión contra las sombras del narcotráfico y el narcoterrorismo. En el corazón de la capital dominicana, Hegseth extendió un agradecimiento explícito al presidente Luis Abinader por su decisivo apoyo al despliegue provisional de efectivos y aeronaves estadounidenses que ejecutan la contundente “Operación Lanza del Sur”. Tras una reunión privada con el mandatario, el alto funcionario norteamericano se dirigió a la prensa con la contundencia que el cargo exige. “Debemos enfrentar a los narcoterroristas y narcotraficantes con acciones fuertes y rápidas”, declaró, delineando una postura ofensiva que, aseguró, busca alterar la dinámica criminal en toda la región. La gratitud hacia Abinader no fue un mero formalismo diplomático, sino el reconocimiento táctico a un socio clave en una misión de alta complejidad. “El presidente Trump los ha designado como organizaciones terroristas, narcotraficantes, que tienen la intención de traer violencia y drogas a los países de la región y al pueblo estadounidense”, afirmó Hegseth, con la mirada puesta en un enemigo común. Dirigiéndose a la ciudadanía de ambos países, añadió: “Quiero que quienes nos están viendo, los que ven las lanchas narcoterroristas que están siendo atacadas, entiendan que esta misión la tomamos sumamente en serio”. Un Modelo de Cooperación Regional Más allá de la operación específica, el discurso del secretario de Guerra esbozó una visión estratégica de mayor alcance. Calificó la asociación entre Washington y Santo Domingo como “una gran asociación” y, en un significativo endoso, la propuso como un paradigma a seguir. “Creo que es un modelo para la región”, sentenció. “Un modelo que esperamos ampliar con otros países que quieran asociarse con nosotros para garantizar que los narcoterroristas que han aterrorizado nuestros países reciban este mensaje”. Este modelo, explicó, se distingue por una colaboración más estrecha y operativa. “El Departamento de Guerra estará a su lado, trabajando con ustedes para beneficio mutuo y me parece que esto es una diferencia importante de nuestra forma de operar”, aseguró Hegseth, proyectando una imagen de acompañamiento firme y continuo. La Inteligencia como Arma Principal En un segmento de su alocución que revela la profundidad del trabajo de inteligencia que sustenta las acciones militares, el secretario Hegseth fue categórico: “Sabemos de dónde salen las redes de narcotraficantes, también sabemos para dónde van, qué cosas llevaban, cuáles son sus intenciones y a quiénes representan”. Esta certeza, afirmó, es el fundamento que permite librar esta guerra de forma ofensiva, “de una forma que cambia la dinámica para toda la región y creemos que esto trae seguridad y estabilidad a nuestros socios”. Testigos de una Alianza Fortalecida La relevancia del encuentro quedó de manifiesto en el alto nivel de las comitivas. La delegación estadounidense estuvo integrada por la embajadora Leah Francis Campos, junto a asesores y el subsecretario de Guerra, Joseph Humire. Del lado anfitrión, el presidente Abinader estuvo flanqueado por los titulares de las carteras de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez; de Defensa, Carlos Fernández Onofre; de la Presidencia, José Ignacio Paliza, y el director de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), Luis Soto, configurando un cuadro de unidad de Estado frente a una amenaza transnacional.

Caribe Bajo Tensión: La Visita Estratégica del Secretario de Defensa de EE.UU. A República Dominicana 

La llegada de Pete Hegseth a Santo Domingo, enmarcada en un masivo despliegue militar norteamericano y la crisis venezolana, trasciende la cooperación antidrogas para revelar una región convertida nuevamente en frontera geopolítica prioritaria para Washington. Por Julio Guzmán Acosta Santo Domingo. – La República Dominicana se apresta a recibir en los próximos días al secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, en una visita que, si bien fue oficialmente anunciada como una jornada de coordinación contra el narcotráfico, se proyecta sobre un telón de fondo de creciente tensión militar en el Caribe, la más significativa en tres décadas. Hegseth se convierte así en el primer titular de la Pentágono en realizar una visita oficial al país, una circunstancia que subraya el peso estratégico que Washington otorga a la isla en un momento de alta volatilidad regional. El presidente Luis Abinader confirmó el encuentro, señalando que su propósito es \»continuar la coordinación de acciones conjuntas\» en la lucha antinarcóticos. \»Seguimos trabajando con los Estados Unidos porque esta es una lucha fuerte, y más con algunos países que han aumentado la producción de drogas, especialmente de cocaína\», afirmó el mandatario. No obstante, entre líneas de la comunicación oficial se percibe un alcance mayor, uno que conecta la cooperación binacional con la urgente necesidad de Estados Unidos de consolidar alianzas en su patio trasero inmediato. Un Mar Militarizado El contexto inmediato de esta visita es una movilización de recursos navales y aéreos estadounidenses en el Caribe que no se observaba desde el ocaso de la Guerra Fría. Cerca de una cuarta parte de toda la flota desplegada globalmente por la Armada de los EE.UU. opera actualmente en estas aguas. La pieza más emblemática de este despliegue es el portaaviones USS Gerald R. Ford, el buque de guerra más grande del mundo, que navega acompañado de su grupo de ataque: destructores, fragatas, aeronaves de última generación y sistemas de vigilancia de vasto alcance. A esta fuerza de superficie se le suma la silenciosa pero poderosa presencia de al menos un submarino nuclear, un instrumento de disuasión por excelencia. Esta acumulación de poderío no es un ejercicio abstracto. El Comando Sur ha intensificado sus operaciones, desplegando aviones de patrulla marítima, drones de largo alcance y helicópteros antisubmarinos desde bases estratégicas como Puerto Rico. El resultado es un control férreo de las rutas marítimas, con interceptaciones constantes de embarcaciones sospechosas, en un esfuerzo por estrangular las redes del tráfico ilícito. El Epicentro Venezolano El legítimo gobierno de Venezuela funciona como el motor principal de esta tensión. La clara política antiimperialista del gobierno de Caracas y la procura constante de EE.UU. de fracturar las Fuerzas Armadas venezolanas y la supuesta influencia de redes criminales asociadas al aparato estatal han empujado a Caracas a diseñar toda una estrategia de resistencia que desde Washington responden con un endurecimiento de las sanciones y la evaluación de escenarios que buscan contrarrestar la influencia del gobierno chavista. Esta dinámica ha transformado el Caribe en un espacio de fricción potencial. El cierre de espacios aéreos, la cancelación de vuelos comerciales y la militarización de las rutas marítimas elevan el riesgo de incidentes en una zona históricamente sensible, donde cada movimiento es interpretado a la luz de un pulso geopolítico más amplio. La Diplomacia del Poder En este tablero reconfigurado, la República Dominicana emerge como un nodo estratégico indispensable. Su privilegiada ubicación geográfica la convierte en un punto de cruce vital para el monitoreo de tráfico aéreo y marítimo. Los acuerdos de interoperabilidad e intercambio de inteligencia que ya mantiene con Washington adquieren, en el actual clima de crispación, un valor incalculable. La visita de Hegseth, por tanto, aunque de contenido formalmente operativo, es un acto de diplomacia cargada de simbolismo. Para Estados Unidos, se trata de reafirmar alianzas y proyectar una imagen de estabilidad y control en una región que ha vuelto a ser una frontera prioritaria. Para la República Dominicana, el reto consiste en navegar el delicado equilibrio de asegurar una cooperación estratégica que fortalezca su seguridad, sin verse arrastrada al vértice de una confrontación ajena. El Caribe, una vez más, es escenario donde la diplomacia y la fuerza operan en una sinfonía de alta tensión, y Santo Domingo se encuentra en el centro de la orquesta.

El Adiós de un Gigante: Robinson Canó Cierra su Leyenda en el Crisol del Caribe

El Juego de Estrellas entre Puerto Rico y República Dominicana se transforma en un tributo a la carrera de Robinson Canó, quien jugará su último partido profesional en Estados Unidos mientras ambas naciones libran su eterna batalla beisbolera bajo las luces de un espectáculo que mezcla deporte, música y nostalgia. Por Thiago Núñez G. SAN JUAN.— Entre el rumor de las multitudes y el eco de los batazos que escribieron historia, un gigante se despide. Robinson Canó, cuyo swing elegante y defensa de terciopelo lo convirtieron en uno de los peloteros más completos de su generación, jugará su última danza en territorio estadounidense durante el Juego de Estrellas que enfrentará a República Dominicana y Puerto Rico, organizado por la Federación Nacional de Peloteros Profesionales (Fenapepro). El evento, siempre cargado de pasión, se vestirá esta vez de despedida. Como un homenaje a su legado, los jugadores dominicanos llevarán en sus espaldas el número 26, ese dorsal que Canó vistió con orgullo y que se convirtió en sinónimo de excelencia en los diamantes. Un gesto coordinado por Fenapepro que convierte un partido de rivalidad en una ceremonia de gratitud para quien fuera columna vertebral de la selección quisqueyana en innumerables batallas. La rivalidad que define un mar Más que un encuentro amistoso, este duelo representa el pulso eterno entre dos potencias beisboleras unidas por el mismo mar pero separadas por una sana obsesión: demostrar quién manda en los diamantes del Caribe. Desde las Series del Caribe hasta los Clásicos Mundiales, dominicanos y boricuas han tejido una historia de choques épicos donde cada jugada parece cargar el peso de la historia. Este juego es otra página en ese legendario capítulo, donde la pelota se convierte en un asunto de honor nacional. Constelaciones en el diamante La alineación dominicana promete fuego y calidad. Al mando del exjugador estelar Carlos Gómez, desfilarán nombres como el abridor César Valdez, los relevistas Ulises Joaquín y Jefry Yan, y los jugadores de posición como el receptor Webster Rivas y los jardineros Gilberto Celestino y Gustavo Núñez. Un equipo que mezcla la sabiduría de veteranos con el ímpetu de nuevas promesas. Frente a ellos, los puertorriqueños, dirigidos por el inmortal Carlos Delgado, presentarán un roster de lujo con Emmanuel Rivera, Bryan Torres, el jardinero Danny Ortiz y el receptor Martín Maldonado, entre otros. Será un duelo de estilos, estrategias y ese orgullo caribeño que convierte cada inning en una cuestión personal. Una noche de película caribeña El espectáculo trasciende el diamante. La conducción estará en las experimentadas manos de la presentadora Luren Márquez, mientras que la animación correrá por cuenta de la energética Melissa Santos. Como broche de oro, la voz incombustible de Héctor Acosta \»El Torito\» elevará la fiesta con sus clásicos, poniendo el ritmo perfecto para una despedida histórica. Esta noche no será solo un juego. Será el cierre de un ciclo para Robinson Canó, el abrazo de dos naciones que comparten la misma pasión y la confirmación de que el béisbol, más que un deporte, es el latido del Caribe. Cuando Canó pise el diamante por última vez en Estados Unidos, se llevará consigo los aplausos de una carrera brillante, pero dejará impregnada en el aire la elegancia eterna de su swing.

Cisma en la Cumbre: La Exclusión de Tres Naciones Fractura la X Cumbre de las Américas

La ausencia confirmada de los presidentes de México y Colombia, sumada al veto a Cuba, Venezuela y Nicaragua, amenaza con opacar la cita hemisférica en República Dominicana y pone en evidencia las profundas grietas en el seno de la OEA. Por Julio Guzmán Acosta SANTO DOMINGO.— Lo que debía ser el evento diplomático consagratorio para la República Dominicana como anfitrión de la X Cumbre de las Américas, se transforma aceleradamente en un escenario de división y controversia. La decisión de excluir de la convocatoria a Cuba, Venezuela y Nicaragua —replicando la polémica medida de la edición anterior en Los Ángeles— ha desatado un efecto dominó que, hasta la fecha, garantiza la ausencia de al menos cinco mandatarios de la región, sembrando una sombra de opacidad sobre el encuentro agendado para diciembre próximo. La Organización de Estados Americanos (OEA), ente organizador del evento desde 1994, y el gobierno anfitrión dominicano cargan ahora con la responsabilidad de una cumbre que se perfila como una de las más fracturadas de la historia reciente. El argumento esgrimido por la cancillería local en un comunicado oficial es que esta exclusión “constituye la decisión que, dadas las circunstancias hemisféricas, favorece la mayor convocatoria”. No obstante, la realidad parece contradecir abiertamente esta aseveración. La Reacción en Cadena: México y Colombia Bajan el Telón La estrategia de segregar a los gobiernos considerados “incómodos” por Washington ha encontrado una resistencia frontal. En una contundente réplica, los presidentes de dos de las naciones más influyentes de Latinoamérica, Claudia Sheinbaum de México y Gustavo Petro de Colombia, han declinado su asistencia en solidaridad con los excluidos. “No estamos de acuerdo con que se excluya ningún país”, afirmó la mandataria mexicana en su conferencia matutina, heredando así la postura de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, quien ya boicoteó la cumbre de 2022. Desde Bogotá, Petro fue aún más lejos en un extenso comunicado: “No asistiré a la cumbre de las Américas en República Dominicana. El diálogo no comienza con exclusiones”. Una Herida Histórica que se Reabre El veto a Cuba reaviva un capítulo doloroso en la historia interamericana. Expulsada de la OEA en 1962 bajo presión de Estados Unidos, la isla regresó al foro en 2015, durante la VII Cumbre en Panamá, en un acto celebrado como un paso hacia la reconciliación. Sin embargo, la edición de 2022 revirtió ese avance y extendió la marginación a los gobiernos de Venezuela y Nicaragua. Fidel Castro, en su momento, profetizó desde la Plaza de la Revolución: “Cuba no está ni estará fuera de América, aunque la OEA la expulse”. Ahora, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, ha alzado de nuevo la voz, calificando la decisión como una imposición estadounidense y sentenciando: “Una Cumbre de las Américas construida sobre la exclusión y coerción está condenada al fracaso”. ¿El Ocaso de un Organismo? Este nuevo cisma alimenta el debate sobre la vigencia y legitimidad de la OEA. Acusada reiteradamente de actuar como brazo diplomático de los intereses de Washington y de desestabilizar políticas locales mediante sus misiones, el organismo carga con un profundo desprestigio en amplios sectores de la región. Mientras la necesidad de espacios de integración y coordinación multilateral es innegable, la X Cumbre de las Américas se erige como la prueba de fuego para una institución que parece navegar contra la corriente de la unidad latinoamericana. Por ahora, la exclusión ha logrado lo que pretendía evitar: una convocatoria debilitada y un continente más dividido que nunca.

Entreguismo en la Cumbre de las Américas

La exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela de la X Cumbre de las Américas, bajo el pretexto de que “no forman parte de la OEA”, no es más que una vergonzosa claudicación a las presiones de Washington. La República Dominicana, al justificar la decisión en nombre del “éxito del foro” y la “mayor convocatoria”, se convirtió en vocera de los intereses geopolíticos de Estados Unidos, plegándose sin reservas a la agenda imperial que pretende fragmentar a Nuestra América. La máscara del “foro de integración” Las Cumbres de las Américas nacieron con la promesa de ser espacios de diálogo, integración y respeto a la soberanía de los pueblos. Sin embargo, al excluir a naciones que han resistido las imposiciones de la Casa Blanca, se revela la verdadera naturaleza de estos foros: son instrumentos de dominación, donde solo caben aquellos que aceptan el mandato imperial. La OEA, institución en crisis y cada vez más desacreditada y desprestigiada, es el marco que se utiliza para legitimar tales exclusiones. Pero un organismo que se comporta como “ministerio de colonias” no puede ser árbitro de la democracia en la región. Al asumir ese argumento, el gobierno dominicano dejó de lado principios históricos de nuestra diplomacia: la defensa de la soberanía y la no injerencia. República Dominicana: ¿socio o peón? La postura del gobierno dominicano es, en realidad, un acto de entreguismo. No se trata de garantizar el éxito del foro, sino de asegurar que el país se mantenga en la lista de “buenos alumnos” de Estados Unidos. Se trata de la misma sumisión que ha marcado nuestra historia reciente: acuerdos comerciales desfavorables, cesiones estratégicas y apoyo a guerras de agresión disfrazadas de “misiones de paz”. La pregunta es inevitable: ¿qué gana nuestro pueblo con esa obediencia? La respuesta es clara: nada. Lo único que se asegura es la continuidad de una relación de dependencia, donde el interés nacional queda relegado a un segundo plano frente a las exigencias del imperio. La verdadera Cumbre: Nuestra América La verdadera Cumbre de las Américas no será aquella que excluye, divide y margina, sino la que se construya sobre la base de la igualdad soberana, sin exclusiones y sin tutelajes. Esa es la visión de José Martí cuando proclamó “Nuestra América”, la de Bolívar cuando soñó con una patria grande, la de los pueblos que hicieron de la CELAC y de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz un horizonte común. Nuestra América no necesita tutores ni permisos para existir. La soberanía no se mendiga, se defiende. Y los pueblos de Cuba, Nicaragua y Venezuela han demostrado con dignidad que no se doblegan ante el chantaje ni las sanciones. Un llamado a la dignidad El gobierno dominicano debe entender que ser anfitrión de un foro internacional no significa ser sirviente del imperio. El respeto a la soberanía, la solidaridad entre pueblos y la unidad continental son valores irrenunciables. La exclusión es una afrenta no solo a tres países, sino a toda América Latina y el Caribe. Hoy más que nunca, la tarea es clara: levantar la voz contra el intervencionismo, denunciar el entreguismo y reafirmar que el futuro de la región no se decide en Washington, sino en la voluntad de los pueblos que luchan por su independencia. Porque la soberanía no se pide, se conquista. No se negocia, se defiende.

Fuerza Antipandillas: ONU Aprueba Misión en Haití Tras Liderazgo Dominicano

La nueva fuerza, respaldada por una resolución del Consejo de Seguridad, multiplica el efectivo previsto y surge del impulso diplomático de Santo Domingo y sus aliados. Por Julio Guzmán Acosta SANTO DOMINGO.—El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la transformación de la fallida Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) en Haití en una “Fuerza de Supresión de Pandillas” (GSF), una iniciativa que contó con el liderazgo diplomático de la República Dominicana y que despliega hasta 5,500 efectivos policiales y militares para enfrentar la crisis de seguridad en el país vecino. El presidente Luis Abinader celebró la decisión como un \»paso decisivo hacia la estabilidad\» de Haití y la región, durante su intervención en la 80ª Asamblea General de la ONU. Abinader destacó que la diplomacia dominicana ha trabajado desde 2021 en la búsqueda de soluciones efectivas y agradeció el respaldo de los expresidentes Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina, con quienes firmó una carta dirigida al Consejo de Seguridad. La resolución, impulsada por Estados Unidos y Panamá, fue aprobada con 12 votos a favor, las abstenciones de China, Rusia y Pakistán, y ningún voto en contra. China justificó su abstención al argumentar que la misión anterior fracasó parcialmente por incumplimientos de Estados Unidos y la falta de estudios de campo, mientras que Rusia tildó la nueva fuerza de \»una aventura peligrosa y mal planificada\». Detalles y Controversias de la Nueva Fuerza La GSF, que tendrá un mandato inicial de 12 meses, estará dirigida y financiada por expertos de la ONU, mientras que los países participantes aportarán voluntariamente los costos de personal. Esta nueva fuerza reemplaza a la MSS liderada por Kenia, que solo logró desplegar 970 de los 2,500 agentes planificados, con un presupuesto que apenas alcanzó los $115 millones de los $600 millones estimados. No obstante, el texto de la resolución ha generado inquietud. Organizaciones pro derechos humanos alertan sobre redacciones \»enrevesadas y contradictorias\», como la que supedita las operaciones a la Policía Nacional de Haití pero también autoriza acciones \»independientes\» para neutralizar pandillas. Además, preocupa una cláusula que indica que la fuerza actuará \»conforme al derecho internacional y los derechos humanos, según proceda\», lo que, para sus críticos, podría abrir la puerta a vulneraciones de garantías en una población civil ya devastada.

RD alza su voz: organizaciones exigen retiro de buques de EE.UU. de costas venezolanas

Coalición de movimientos sociales y políticos dominicanos convoca a concentración masiva en solidaridad con Venezuela y contra \»nueva embestida imperialista\». Por Julio Guzmán Acosta SANTO DOMINGO. – Una amplia coalición de organizaciones sociales, políticas y movimientos internacionalistas de la República Dominicana expresó su “más ardiente solidaridad” con el gobierno del presidente Nicolás Maduro y condenó enérgicamente la amenaza de intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, durante la lectura de un manifiesto público que calificó el despliegue de buques de guerra y submarinos nucleares como “una afrenta a la soberanía de los pueblos”. El documento —suscrito por fuerzas como la Fuerza de la Revolución, el Partido Comunista del Trabajo, el Movimiento Caamañista, el Movimiento Popular Dominicano, partido Patria Para Todos y una veintena de agrupaciones más— acusó al gobierno de Donald Trump de pretender “adueñarse de las reservas petroleras y riquezas naturales venezolanas” bajo el “pretexto” de combatir el narcotráfico. Crítica al rol dominicano Las organizaciones deploraron el “vasallaje” del Gobierno dominicano ante Washington y le exigieron “defender los principios de independencia y autodeterminación consagrados en la Carta Magna”. Asimismo, demandaron a instancias internacionales como la ONU que exijan a EE.UU. el respeto al derecho internacional. Convocatoria a la movilización El llamamiento culmina con una invitación a una concentración masiva el próximo sábado 6 de septiembre a las 9:30 a.m. en la Plaza Bolívar (avenida Bolívar esq. Máximo Gómez), bajo consignas como “Venezuela no es una amenaza, es una esperanza” y “Los yankis no pasarán”. Contexto regional crítico La proclama se enmarca en el reciente aumento de la tensión entre EE.UU. y Venezuela, tras el anuncio de despliegues militares en el Caribe y el ofrecimiento de una recompensa de 50 millones de dólares por la captura de Maduro. El manifiesto dominicano refleja un malestar latente en sectores de la sociedad civil ante la política exterior de la administración local y su alineamiento con Washington.  

República Dominicana vence a Argentina en el último segundo y asegura su pase a los cuartos de final

Un lanzamiento de David Jones a falta de 16 segundos define un partido vibrante y consolida el liderato del equipo caribeño en el Grupo C. Por Julio Guzmán Acosta MANAGUA.— El balón picó en la duela, el cronómetro devoraba segundos y la historia, caprichosa, pedía un héroe. En la noche del Polideportivo Alexis Argüello, Andrés Feliz tejió la jugada y David Jones lanzó el dardo dorado. Un triple frío, desde las entrañas del semicírculo, que se clavó en la red con la precisión de un relojero y selló una victoria dramática para República Dominicana sobre Argentina, 84-83, en un duelo electrizante de la Copa América de Baloncesto El cuadro antillano, ahora invicto (2-0) y líder del Grupo C, aseguró su boleto a la siguiente fase con esta victoria que sabe a revancha y a redención. El último acto de la obra fue un desesperado lanzamiento de José Vildoza que resonó en el aro como un adiós, confirmando el triunfo criollo que repite el guion del pasado febrero, cuando Dominicana eliminó a los argentinos de su propio Mundial. Fue otra lección estratégica del técnico Néstor Che García, quien nuevamente doblegó a su tierra natal. La pelota cantó para Jones, culminador implacable, quien acabó con 20 puntos y 9 rebotes. Pero el alma del triunfo fue Andrés Feliz, nombrado el jugador del partido, con una línea de 14 puntos, 11 asistencias y 7 rebotes, dirigiendo la orquesta con pulso de maestro. Ángel Núñez fue el cómplice perfecto, aportando otros 14 puntos. Del lado del vencido, que ahora ve su suerte pendiente de un hilo (1-1), sobresalieron Gonzalo Corbalán (20 puntos) y el dúo de Vildoza y Francisco Caffaro (16 cada uno). Con el pase a cuartos en el bolsillo, la selección dominicana jugará su último partido de grupos este lunes a las 8:40 p.m. contra Nicaragua, dueño de casa, con la moral por las nubes y el rumbo corregido. Argentina, por su parte, enfrenta este domingo a Colombia (5:40 p.m.) en una lucha por la supervivencia.