UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

Opinión Constitución, régimen económico y pueblo

Las grandes mayorías nacionales deben poner en un primer plano luchar por un ambiente en el cual exista concordancia entre el régimen económico y la Constitución política, que uno y otra respondan de manera armónica al sentir popular. Por Ramón A. (Negro) Veras 1.- Todo país civilizado está organizado bajo una Carta Magna, la ley fundamental del Estado, que determina su régimen social y estatal, sistema electoral, los principios de organización y actividad de los diversos órganos de poder, los derechos y obligaciones de los ciudadanos. 2.- Lo que enseña la vida política de los pueblos es que la existencia de los derechos y las libertades no depende de que figuren claramente en la Constitución, sino de que formen parte del accionar de los ciudadanos. 3.- Los derechos absolutos de las ciudadanas y los ciudadanos dominicanos están expuestos de manera nítida en la Constitución; solo falta su materialización. 4.- Una cosa es la vigencia de un derecho absoluto o no, en el instrumento constitucional, y otra, el dominio e influencia ejercido por el sistema social predominante. 5.- Al pueblo dominicano llano, al de a pie, al que come a veces, hay que explicarle que sus derechos a vivir dignamente figuran en la Constitución dominicana, pero carecen de vigencia por la forma como está regida la sociedad. 6.- Cada dominicano tiene derecho a los servicios de salud, pero esa facultad se convierte en letra muerta porque el sistema se traga la prerrogativa, y finalmente el titular queda desamparado, aunque la Constitución lo protege. 7.- Lo que la realidad le dice a los pueblos es que no basta con que luchen por conquistar derechos, sino que extiendan su batallar a cambiar el régimen económico, que es el que determina el funcionamiento bueno o malo de la sociedad. 8.- Derecho a la salud, a una educación de calidad, a una vivienda digna, al empleo, a la seguridad personal y de bienes; estos y otros derechos constitucionales son inherentes a cada ciudadano y ciudadana. 9.- Pero todo  queda en lo que contiene por escrito la Carta Magna, nada materializado en la persona física llamada a ser la beneficiada con la disposición constitucional. 10.- La gente del pueblo merece conocer de la dicotomía que se produce en nuestro país entre la Constitución y la forma de organización social. 11.- Por muy hermosa redacción que tenga la actual Constitución dominicana, ella no llena las legítimas aspiraciones de la mayoría de la población dominicana. 12.- La Constitución dominicana hay que verla como una dualidad, lo que en ella se puede leer, pero no ejecutar. 13.- Analizando de manera objetiva la Constitución que hoy nos rige y su contradicción con la vida material y espiritual del pueblo dominicano, lo que se impone es, en cualquier escenario, bregar por cambiar el régimen económico presente para ponerlo acorde con las disposiciones constitucionales. 14.- Para nuestro pueblo es un logro que la Constitución funcione acorde con los principios sobre los cuales descansa la organización social y económica. 15.- De cualquier forma que se lea la Constitución que impera aquí, ella no deja ver “la anatomía”, el régimen económico y social que le sirve de sustentación, como tampoco el contenido con relación a la igualdad de posibilidades, que nada tiene que ver con la igualdad ante la ley. 16.- Las grandes mayorías nacionales deben poner en un primer plano luchar por un ambiente en el cual exista concordancia entre el régimen económico y la Constitución política, que uno y otra respondan de manera armónica al sentir popular.  

La degradación sigue imponiéndose

La República Dominicana precisa de un sacudón moral que conmueva los cimientos de todo el orden social a los fines de lograr remover para resolver la situación de degradación material y espiritual que nos daña. Por Ramón A. (Negro) Veras 1.- Para comprobar el deterioro de un cuerpo social no hay que hacer el mayor esfuerzo mental, ni poseer el dominio visual a profundidad y gran distancia. 2.- La sociedad dominicana, a simple vista, de manera superficial, sobre la luz, deja ver que está dominada por vicios sociales crónicos, muy agudos. 3.- Poco importa que sea un santurrón, mojigato o entregado al libertinaje, lo cierto es que  el ambiente  dominicano exhibe degradación. 4.- Desde el lenguaje prosaico hasta el vestir de la mujer que permite ver las partes más íntimas de su cuerpo, todo esto forma parte del nuevo modo de vida dominicano y de la reciente moral. 5.- El notorio desenfreno, la depravación exhibida sin ninguna  clase de reservas, lo que nos dice es que la falta de moderación es aquí cultural, y forma parte del proceder de amplios segmentos  sociales. 6.- Lo que pinta  el medio donde estamos viviendo no es la continencia, el freno hacia lo malo, sino el desmadre, el exceso y las inmoralidades.  7.- Colocarse frente a un televisor, en horas del día o de la noche, es recibir un curso carnal de alto desorden sexual. 8.- Lo que podemos ver por los medios televisivos no son solamente movimientos expresivos de cara, piernas y brazos de niñas, sino también de nalgas con ritmos adecuados para la excitación. 9.- Estamos moviéndonos en un sitio que lo han escogido como centro de ganancias pura y simplemente. Nada de  ocuparse de lo que ocurra en su interior y en su alrededor. 10.- Las clases sociales dominantes en el país se han manejado haciéndose las desentendidas, no dándose por enteradas, comportándose  como  las pendejas, dándole de lado a lo que está ocurriendo. 11.- Los grupos económicos poderosos, los que solo por poseer la mercancía dinero en cantidades ilimitadas dirigen  la sociedad dominicana, se conforman con cosas materiales sin tomar en cuenta otras que son más valiosas.  12.- La presente generación de dominicanos y dominicanas no debe limitar su presencia en la tierra a acumular dinero, al consumismo y  a estar contenta de ánimo. Existir tiene otras motivaciones. 13.- La República Dominicana precisa de un sacudón moral que conmueva los cimientos de todo el orden social a los fines de lograr remover para resolver la situación de degradación material y espiritual que nos daña. 14.- El país no debe continuar como hasta ahora. Esto hay que cambiarlo para bien, renovarlo con nuevas normas de buena conducta que sirvan de modelo de gente de bien. Construir una nueva manera de vivir nos haría jocosos, divertidos, regocijados, y nada de gente triste. 15.- Las personas buenas del país están en el deber de pensar con detenimiento en lo que somos hoy como comunidad humana averiada que, para regenerarse, necesita el concurso de sus mejores connacionales.

Mis vivencias durante la estadía en un hospital

Durante los días en el centro de salud nunca perdí la inclinación a ver las cosas por su lado bonito y esperanzador, porque me siento estar formado para alcanzar lo que deseo, dándole riendas sueltas a la voluntad, como me educó mi madre. Por Ramón A. (Negro) Veras 1.- Caer enfermo, internarse, recibir la aplicación de medicamentos y mejorarse no tiene ninguna trascendencia e importancia social. Pero todo se limita a la persona que ha formado parte en el asunto. 2.-  Precisamente, solamente a mí me interesa dar a conocer cómo me sentí, el estado de ánimo que mantuve y toda una serie de experiencias resultantes de los procedimientos aplicados para, en parte, lograr mi sanación. 3.- En el curso de mis 86 años de edad he permanecido recluido durante semanas y meses entre solitarias y celdas colectivas, pero nunca en un centro de salud por espacio de 10 días. 4.- Acabo de salir de un internamiento de 10 días en un hospital donde fui sometido a especiales tratamientos hasta el alta médica y ahora sigo recuperándome en casa. 5.- Llegar a un centro de salud en busca de curación es entregarse por entero al comportamiento de personas que, como médicos, se ocuparán de aplicar medicamentos adecuados para atacar la enfermedad. 6.- Los médicos y sus distintos asistentes que se encargaron de mis tratamientos son de alta calidad profesional, tienen sensibilidad combinada con plena vocación e inclinación a hacer realidad su entrega al bien del paciente. 7.- Mis médicos me motivan confianza porque les conozco y sé del cumplimiento de su misión de curar como una cuestión de honor. Cuando confío, me despreocupo, porque sé que estoy en manos de quienes debo creer. 8.- Los días de estadía en la clínica transcurrían con la permanente utilización de medicamentos que llegaban a mi organismo, causándome desagrado y  sufrimiento interno. 9.- En horas de la mañana, recibir a los médicos que me atendían se convirtió en una agradable rutina. Ellos se interesaban en hacerme sentir bien al darme los resultados de los más recientes estudios de laboratorio. 10.- La continuidad en la clínica en ningún momento me quitó el deseo de sanarme y exponer por escrito mi posición sobre lo que ocurría en el país y de cómo llegaría el momento del alta médica. 11.- Las llamadas de amigas y amigos durante mi estada en el centro hospitalario fueron permanentes, y cada comunicación traía un mensaje reconfortable que me servía para darle fortaleza a mi espíritu. 12.- Durante los días en el centro de salud nunca perdí la inclinación a ver las cosas por su lado bonito y esperanzador, porque me siento estar formado para alcanzar lo que deseo, dándole riendas sueltas a la voluntad, como me educó mi madre. 13.- Acostado en una cama de hospital, inyectado a cada instante, tomando medicamentos con sabores diferentes y la extracción de sangre. He ahí un sufrimiento físico y moral. 14.- En ese ambiente de pesar, dolor, abatimiento y a veces decaimiento, permanecí 10 días, de los cuales tengo fijo en la memoria y en el corazón los instantes en que alguien me trajo sosiego y paz espiritual. 15.- Estar dormitando, despertarme y comprobar la presencia ante mí de Carmen Arias Veras, hija de mi finada hermana Ramonita, fue algo que me produjo emoción. Fue un momento enternecedor porque vi en ella a toda mi familia de sangre. 16.- Todas las mañanas, muy tempranito, recibía en mi celular la llamada de esa mujer amiga que para mí es la hija que no tengo, y se ha convertido en la custodia de mi salud, proveedora de medicamentos y la que me hace posible los alivios ante las penas y aflicciones. 17.- La soledad, la carencia de compañía en el centro de salud donde me encontraba, nunca la sentí ni ocurrió. Fui un cuidado con calidad superior y bondad. 18.- La solidaridad me acompañó en todo el período de internamiento. El apoyo fue absoluto de parte de mis gentes, las cuales con palabras y actos me decían que estaban conmigo, respaldándome, transmitiéndome calor humano, plena fraternidad. 19.- Este relato recoge mis vivencias durante diez días en una clínica de Santiago de los Caballeros, donde llegué el 30 de enero y salí el 10 de febrero del año en curso 2025. Lo que me queda ahora es reponerme para continuar accionando en procura  de incidir en la vida pública de mi país hasta que me llegue la hora de la partida final. 20.- De que la muerte me va a llegar estoy plenamente convencido, porque es algo inexorable, pero nunca será por la falta de pericia y entrega de mis médicos, como tampoco por la ausencia de apoyo de gente que me valora como ser humano con muchos defectos y escasas virtudes.

Precisamos de una política exterior sin intromisión

El gobierno dominicano no está en condiciones, ni le conviene al país, formar parte de los bloques de gobiernos que estimulan la política exterior de desavenencia. Por Ramón A. (Negro) Veras 1.- No se ve bien en persona física, Estado o gobierno el comportamiento incondicional, estar al servicio de otro sin condición ni requisito alguno. 2.- En el concierto de naciones latinoamericanas y caribeñas es inaudita la política exterior de sumisión a los Estados Unidos. Es algo inaceptable, un absurdo. 3.- Países comprometidos en la lucha contra la opresión no deben tener gobiernos supeditados a los intereses norteamericanos. Sería algo contrario a la razón. 4.- La forma como está manejando su política internacional el gobierno dominicano, por su entrega a Washington, desdice mucho de lo que  debiera de ser, partiendo de lo que es de interés para nuestro país. 5.- Nosotros debemos promover una línea política de convivencia fraterna entre países con problemas comunes, que los tienen la mayoría de la región. 6.- Pero lo que se está comprobando es que el gobierno de Luis Abinader se ha dejado arrastrar a  la política de tirantez impulsada por Estados Unidos contra determinados gobiernos que no les son afines. 7.- En los últimos tiempos, el gobierno dominicano ha estado de por medio en la crisis política interna de Venezuela, sin haber sido llamado a actuar como mediador, lo que evidencia su posición de entrometido. 8.- El gobierno de aquí, por estar interviniendo en los asuntos internos venezolanos, de seguro va a tener como adversario a Maduro, al chavismo y a sus aliados. 9.- El gobierno de Luis Abinader aceptar que Marco Rubio venga aquí a decir que Cuba, Venezuela y Nicaragua son “enemigos de la humanidad”; es motorizar situaciones de enfrentamientos y crear hostilidades. 10.- No es conveniente para el país estar involucrado en asuntos de política internacional cuando la solución no nos compete, pero si intervenimos salimos afectados. 11.- El presidente Luis Abinader no debe desconocer que el interés de Estados Unidos en nuestras grandes cantidades de tierras raras está ligado a su agenda especial de dominio imperial y control de recursos naturales ajenos. 12.- No resulta nada positiva la posición de a cada momento estar poniendo a la nación dominicana a malquistarse, sembrando divisiones sin sentido. Lo que procede es que nos distanciamos de la política estadounidense de choque y fricciones.  13.- En lugar de indisposición en las relaciones, lo que manda la ocasión es avenir, reconciliar, concertar para crear ambientes adecuados al progreso, no al atraso.  Ideas finales 14.- La República Dominicana precisa tener una política exterior que descanse en no interferir, no hacer perder la paciencia, no poner de mal humor a los demás con actos y palabras provocadoras. 15.- Un gobierno respetuoso de la política interna de otros no debe servir para fomentar enemistades y contradicciones odiosas que solo conducen al aislamiento. 16.- El gobierno dominicano no está en condiciones, ni le conviene al país, formar parte de los bloques de gobiernos que estimulan la política exterior de desavenencia.

Ese es de los que perjudican al pueblo cubano

Por Ramón A. (Negro) Veras 1.- Cuba, para el año 1959, era un sitio lleno de fango, un  fangal donde estaba presente toda la degradación, el envilecimiento total 2.- La Revolución Cubana llegó para hacer labor de aseo, en procura de lavar, quitar las manchas de cualquier naturaleza, no importa la especie. 3.- El proceso político surgido el 1 de enero de 1959 en Cuba tocó la raíz, los cimientos del orden económico, social e institucional de lo que era la sociedad cubana de entonces. 4.- Cualquier revolución  verdadera, como la cubana, está llamada a causar lesión, a afectar intereses de personas físicas y morales, las cuales reaccionan de diferentes maneras. 5.-  De los que se sintieron perjudicados por las medidas  ejecutadas  por la Revolución Cubana en provecho del pueblo, muchos se marcharon disgustados, y eran personas no dañinas  socialmente. 6.- Después de la Revolución Cubana triunfante, abandonó a Cuba la escoria, el desecho, la basura que el sistema capitalista, atrasado o desarrollado, fomenta para su propio beneficio. 7.- La ciudad de Miami en Florida, fue la escogida como punto de encuentro de los buenos y los malos que no se adaptaron a la vida creada en Cuba con una nueva moral social. 8.- Aquellos que fueron incapaces de regenerarse con el triunfo de la Revolución Cubana llegaron a Florida a poner en práctica sus habilidades delincuenciales de los más variados calibres. 9.- Con posterioridad a la Revolución Cubana estar en Miami como su adversario se ha convertido en un negocio sumamente lucrativo. Basta con usted servir poco, declararse enemigo de Cuba y ya eso le permite ser político de pacotilla. 10.- Las autoridades norteamericanas se han servido conforme a sus intereses para dañar a Cuba utilizando el desecho anticubano establecido en Miami. 11.- Lo lesivo al pueblo cubano siempre ha estado listo para tareas venenosas, funestas y perturbadoras, que  han ido desde promover el bloqueo criminal por más de 60 años, hasta actos como el caso de terrorismo del avión de Cubana de Aviación. 12.- Los subproductos sociales, los aventureros de todos los pelajes que conspiran contra Cuba desde su centro de operaciones miamense, han hecho de malandros politiqueros una profesión habitual. 13.- El infractor, malhechor y bandido, el malandrín que se dedica al negocio de estar causando daño a Cuba, lo hemos visto en todas las instituciones del Estado norteamericano, cumpliendo con misiones malsanas, nunca sanas ni saludables. 14.- Para bien edificar a la opinión pública nacional dominicana sobre quiénes han hecho y hacen política contra el pueblo cubano, he aquí  una viva estampa de los que dañan a Cuba: Bob Menéndez. 15.- Bob Menéndez fue condenado a 11 años de cárcel por corrupción por un juez federal en New York, al aceptar sobornos en forma de lingotes de oro, un auto de lujo y maletines llenos de dinero mientras presidía el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EEUU. 16.- Bob Menéndez, al igual que Posada Carriles y Orlando Bosch, forma parte de los que han llevado a Cuba el terror y la muerte, tal cual el caso de la colocación de bombas en los hoteles de cubanos que causó la muerte del turista italiano Fabio Di Celmo. Idea final 17.- Bob Menéndez, y su más cercano compinche, es de lo que se han movido sembrando odio contra Cuba para que se mantenga el bloqueo criminal y siga en la lista de países patrocinadores del terrorismo. Pero por encima de todo, el pueblo cubano resiste y vencerá.

¿Qué tú haces para que el país cambie para bien?

Es cuestión de sensibilidad, convicciones o lo que consideramos el bien social  lo que nos mueve a ponernos al lado de los oprimidos y contra todo lo que significa opresión. Por Ramón A. (Negro) Veras 1.- La República Dominicana está integrada por un conjunto de personas físicas con intereses no comunes. Cada quien se define por  su clase social y la forma de comportarse. 2.- La conducta, la manera de obrar de un hombre o una mujer, lo identifica. Conducirse en uno u otro sentido dice de cuál material está hecho el ente y de cómo actuaría ante los fenómenos sociales. 3.- No hay que ser un cientista social para saber que la sociedad dominicana está compuesta por diferentes clases, en la cual se distingue una minoría que vive muy bien y la mayoría muy mal. 4.- Ante el cuadro clasista dominicano, la mujer o el hombre adopta la posición de que todo siga igual o asume la postura de oponerse. 5.- Sin ser militante político, es posible asumir una posición acorde con sus sentimientos. De cómo procede la persona, habla su sentir con relación a las dificultades presentes donde desarrolla sus actividades. 6.- Accionar en el medio dominicano no requiere el mayor esfuerzo de conocimiento político, porque la realidad está ahí, a la vista de todas y de todos. 7.- La pobreza la comprobamos en la mayoría de la población dominicana, porque en todas partes vemos a necesitados, pordioseros, indigentes, menesterosos, marginados y desamparados. 8.- Así como es fácil identificar a los conocidos como arrastrados, desheredados y desposeídos, también es factible distinguir a los ricos, poderosos, acaudalados y muy pudientes. 9.- En nuestro país no es cuestión del otro mundo situarse en el lugar adecuado para de manera correcta defender los intereses de los que son más, el pueblo. 10.- La conciencia social sirve de guía a la persona para ponerse al lado de los que hoy viven la desgracia, desdicha, desventura e infelicidad, pero que son merecedores de la alegría de vivir. 11.- Como en nuestro país los intereses económicos de las personas no son comunes, cada quien está llamado a defender lo que es provechoso para una clase social específica o para el pueblo en general. 12.- Es cuestión de sensibilidad, convicciones o lo que consideramos el bien social  lo que nos mueve a ponernos al lado de los oprimidos y contra todo lo que significa opresión. 13.- Bregar por las mejores causas sin esperar recompensa de ninguna clase sirve para conocer la actitud, el proceder de quienes están en la lucha social liberadora. 14.- En un ambiente como el dominicano, preñado de dificultades, es posible preguntarle a un ciudadano o a una ciudadana: \»¿Qué haces para que tu país cambie para bien, o es que crees que la mayoría de tus conciudadanos viven dignamente?\». De la respuesta conocemos cuál es su actitud ante la vida. 15.- Solamente una minoría puede portarse indolente ante la justa  insatisfacción de la mayoría que motiva protesta, echar pestes y poner el grito en el cielo. Nuestra realidad está ahí, ante la cual cada quien decide cómo actuar. 16.- Los días que transcurren sirven para identificar a los que aquí están, para vivir muy bien, sin ocuparse de los demás. Esos son los individualistas.  

Por candidaturas independientes no cuestionadas

La democracia representativa, defendida y sostenida por los partidos que han criticado la sentencia TC/0788/24, cada vez luce más debilitada, partiendo de la alta abstención que se registra en cada certamen electoral efectuado aquí. Basta con recordar que en el 2024, el 46% de los electores dejó de votar. Por Ramón A. (Negro) Veras   1.- Lo que motivó al licenciado Alberto Emilio Fiallo Billini a accionar ante el Tribunal Constitucional, fue que su candidatura a senador por el Distrito Nacional no fue aceptada por el partido Opción Democrática. 2.- Ante semejante situación, Fiallo Billini lanzó su aspiración a senador como candidato independiente, pero la Junta Central Electoral y el Tribunal Superior Electoral rechazaron su pretensión. 3.- Fue entonces cuando Fiallo Billini decidió apoderar al Tribunal Constitucional, el cual dio respuesta mediante la sentencia TC/0788/24. 4.- Como se puede comprobar, todo lo que se ha movido alrededor de la aludida sentencia TC/0788/24 son cuestiones de naturaleza legal, pura y simplemente, sin fines ulteriores. 5.- Los partidos políticos dominicanos tradicionales, por su fragilidad ideológica, el poco peso en el electorado nacional y por el descrédito, han querido sacar absurdas conclusiones de la sentencia TC/0788/24. 6.- La decisión del Tribunal Constitucional TC/0788/24, en lugar de afectar a los partidos del sistema, lo que ha hecho es oxigenarlos, que tomen un respiro ante su permanente deterioro. 7.- Cada vez que en el país transcurre un proceso electoral, se hace más que notorio el poco peso específico de los partidos que, con uno u otro nombre, han dirigido el Estado dominicano. 8.- La democracia representativa, defendida y sostenida por los partidos que han criticado la sentencia TC/0788/24, cada vez luce más debilitada, partiendo de la alta abstención que se registra en cada certamen electoral efectuado aquí. Basta con recordar que en el 2024, el 46% de los electores dejó de votar. 9.- La democracia se nutre con la participación consciente de ciudadanas y ciudadanos; no importa que accionen dentro o fuera de un partido, en condición de independientes. 10.- Lo que cuenta en el medio social dominicano es que más y más mujeres y hombres incidan en el quehacer político en procura de renovar la sociedad de hoy, que está atrasada y ha dejado de ser provechosa. 11.- Las críticas lanzadas contra la sentencia TC/0788/24 carecen de total  fundamento, porque no se apoyan en razonamientos extraídos de la realidad viva de nuestro país, sino de suposiciones que nada tienen que ver con el legítimo derecho a elegir y ser elegido. 12.- Las candidaturas independientes no van a venir a prostituir la lucha democrática. Por el contrario, pueden adecentar la actividad, el trabajo político con decencia. 13.- La sentencia TC/0788/24, que declaró no conforme con la Constitución los artículos 156 y 157 de la ley 20-23, ha venido a abrir un espacio para que personas con sentir político no comercial se desempeñen al margen de los partidos de negocios. 14.- Está comprobado hasta la saciedad  que la proliferación de partidos iguales, no significa fortalecimiento de la democracia. Las muchas organizaciones políticas en nuestro país no han impedido que el 60 por ciento de nuestros connacionales esté de acuerdo con un gobierno no democrático si resuelve los problemas. [i] 15.- Lo que procede ahora, luego de la sentencia TC/0788/24, es que surja un amplio movimiento de personas decentes que motive a conciudadanos honrados, honestos y virtuosos para que formalicen candidaturas independientes. 16.- Si la presencia de los partidos tradicionales ha resultado un fracaso para el fortalecimiento institucional y el adecentamiento de la vida pública dominicana, lo más atinado es impulsar candidaturas independientes no cuestionadas.

Ante el nuevo año 2025

La llegada del nuevo año es una ocasión oportuna para elevar planes, ideas, proyectos, diseñar programas a realizar, en fin, poner en ejecución hermosos propósitos para así facilitar la llegada de un orden social distinto. Por Ramón A. (Negro) Veras   1.- Los seres humanos no nacen para siempre tener vida. La existencia infinita, a perpetuidad, no existe. La inmortalidad es una cualidad que no se da en la persona física. 2.- Hay que aceptar como una verdad absoluta la transitoriedad, la brevedad de la presencia de la mujer y el hombre encima del planeta tierra. 3.- Si somos conscientes de nuestra estadía durante cierto tiempo en el mundo de los vivos, entonces estamos en el deber de aprovechar al máximo la época durante la cual podemos ser de utilidad, algo productivo. 4.- El país nuestro se encuentra en una situación de necesidad para las grandes mayorías, lo que obliga a los comprometidos con la lucha social a no portarse como aficionados del quehacer político. Nada de ser diletantes. 5.- Lo que nos enseña la realidad es que los cambios sociales son el resultado del accionar de personas inclinadas por el progreso, por las transformaciones en provecho de la mayoría de la población. 6.- La llegada del nuevo año es una ocasión oportuna para elevar planes, ideas, proyectos, diseñar programas a realizar, en fin, poner en ejecución hermosos propósitos para así facilitar la llegada de un orden social distinto. 7.- Cada día que transcurre hay que aprovecharlo al máximo en todo lo que tenga que ver con agilizar el progreso político y social, avivar las acciones que tengan como objetivo cambios sustanciales. 8.- La lucha cívica, social y política están necesitando de mujeres y hombres que políticamente ejecuten con dinamismo para así facilitar la llegada de un sistema renovado. 9.- Lo que manda la situación política y social dominicana es que los marginados sociales se sacudan, se comporten intranquilos, alterados y de cualquier forma alborotados. La calma, la quietud, eterniza el sufrimiento de los oprimidos. 10.- La ciudadana o el ciudadano dominicano que se limita a aceptar la llegada del nuevo año como algo sin sentido social, es porque no está sintonizado con los problemas que lesionan a la mayoría de nuestra población y requieren inmediata solución. 11.- Nuestro pueblo necesita de mujeres y hombres activos, diligentes y bien dispuestos, que cuando se trate de bregar por conquistas democráticas se multipliquen en eficiencia y disposición. 12.- La minoría nacional se encaramó en el Estado y permanece muy encumbrada y tranquila por la pasividad de sus víctimas y la indiferencia de otros. 13.- Por muy encumbrados que estén los poderosos, las masas populares movilizadas y bien dirigidas tienen la capacidad y posibilidad de bajarlas, hacerlas descender más rápido que de inmediato. 14.- La presencia en el calendario gregoriano del año 2025 nos dice que comienza el final de la primera cuarta parte del siglo XXI. 15.- Los conciudadanos y conciudadanas que están convencidos de que nuestro país merece un mejor destino tienen la oportunidad de aportar para dejar atrás todos los males de que es víctima lo mejor del pueblo dominicano. 16.- Que el nuevo año se nos presente fresco, flamante, naciente, pero, principalmente, diferente al anterior, y que sea totalmente contrario a todos los que hemos padecido.

Una Navidad para los de arriba y otra para los de abajo. Así no vale

Lo que comprobamos con la llegada de la Navidad es lo que vivimos en todo el curso del año, que lo divertido y bullicioso es exclusivo de una minoría de la sociedad, mientras que para la mayor parte de ella es tristeza. Por Ramón A. (Negro) Veras   1.- La mayoría de mis connacionales se comportan contentos con motivo de la llegada de la Navidad, satisfacción que se transmite por tradición de generación en generación. 2.- En lo más profundo de su alma, mis coterráneos no tienen motivación de alegría para hacer de la Navidad una conmemoración, más allá de su contenido de fiesta por el nacimiento de Jesucristo. 3.- Para una mujer o un hombre sensible y consciente de la realidad de nuestro país, es un contrasentido estar de fiesta en el mes de diciembre ante el penoso cuadro que pinta la República Dominicana. 4.- ¿Quién ha dicho que es para hacer delicias, estar de regocijo, motivar risa, alborozarse ni mucho menos estar de júbilo navideño, al ver a la gente de nuestro pueblo al galope en procura de recibir una funda o una caja con alimentos? 5.- En lugar de alegrarse, es para entristecerse saber que la mayoría de nuestro pueblo está a merced de la voluntad política de otro para darle sentido de celebración a la Navidad. 6.- Resulta difícil de aceptar de buenas ganas que la gente del pueblo tenga que esperar el cálculo politiquero para disfrutar la fiesta del nacimiento de Jesucristo. 7.- Lo que comprobamos con la llegada de la Navidad es lo que vivimos en todo el curso del año, que lo divertido y bullicioso es exclusivo de una minoría de la sociedad, mientras que para la mayor parte de ella es tristeza. 8.- Los dueños del poder quieren que la Navidad sea aceptada por la mayoría de la gente de aquí, como que vive jubilosa, plácida, próspera y bienaventurada, y no infeliz, desventurosa. 9.- Si analizamos la existencia azarosa de la generalidad de nuestros conciudadanos, debemos de reconocer que muchos de los que tenemos segura una vida material y cultural somos responsables de su penosa condición. 10.- Como vive aquí la gente del pueblo de a pie, no es para generar pena, sino indignación acompañada de acción colectiva. No es cuestión de compungirse ante la indigencia, sino actuar para eliminar la causa que hace posible tanta afrenta social que entristece. 11.- Entre nosotros, algunas personas aceptan que para siempre, por los siglos, in saecula saeculorum, la mayoría va a permanecer arrastrándose por una dádiva navideña politiquera. 12.- Las dominicanas y los dominicanos que creemos en la verdad, sin mucho pensar debemos admitir que el pueblo dominicano no merece ser mantenido como una cosa cualquiera que solo puede ser objeto de caridad de ocasión. 13.- Las fundas, las cajas, los bonos navideños y otras entregas de lástima al pueblo pobre, deben servir para poner de mil colores a los que creemos que merecemos tener un mejor país para todas y todos vivir con dignidad. 14.- Las entregas de donaciones navideñas a los marginados sociales, lo que hacen es retratar por entero a un gobierno que se mantiene bajo un régimen económico que es opresor de la mayoría de sus gobernados. 15.- Nuevamente las fiestas navideñas dejan ver en nuestro país a millones de mujeres y hombres pobres, mendigos, necesitados y miserables, que las clases dominantes convierten en vivos ejemplos de un ordenamiento económico contrario a la prédica de Jesucristo. 16.- La República Dominicana está regida por un sistema social, económico y político, contrario a la celebración del nacimiento de Jesucristo que, se supone, ofrece bienestar colectivo con abundancia para hacer una fiesta popular y no de minorías.

La ausencia de un líder que bien dirija la sociedad

La principal misión de los dirigentes de una sociedad es ocuparse de bien producir a mujeres y hombres para servirles a los demás. Por Ramón A. (Negro) Veras   1.- En toda época y etapa de una sociedad está presente la persona que desempeña la función de dirigir, encaminar o de cualquier forma encausar. 2.- El dirigente lleva a cabo una función delegada, o forma parte de un organismo que rige los destinos de la sociedad en general. 3.- El directivo está llamado a interpretar con fidelidad los intereses de quienes lo eligieron y contribuir al funcionamiento correcto del colectivo del cual forma parte. 4.- Conducir bien a una comunidad humana, entraña darle buena formación, guiarla para que esté apegada al correcto proceder y ajustar sus actos a normas y principios éticos y morales. 5.-  Partiendo del anterior razonamiento, de lo que es un dirigente y sus funciones, lo que nos enseña la realidad es que aquellos que en esa condición han actuado aquí no han llenado su cometido. 6.- La principal misión de los dirigentes de una sociedad es ocuparse de bien producir a mujeres y hombres para servirles a los demás. 7.- La clase que ha dirigido el Estado y el gobierno dominicano no se ha propuesto desarrollar a ciudadanas  y ciudadanos cargados de nobleza, buenos de alma y corazón. 8.- Los que en el país han hecho la función de dirigir no han preparado a niñas y niños para que se desarrollen en la integridad, sean de conducta intachable. 9.- A los que han hecho de clase dirigente, les ha dado lo mismo contar con dominicanos rectos, que aquellos que practican la doblez. De ahí los tantos farsantes presentes en el país. 10.- Sin darnos cuenta, el ambiente dominicano es el adecuado para el que carece de vergüenza. Por tal razón  es que esto está para el descarado, desfachatado, impertinente y carente de decencia. 11.- La perversión, la depravación y la degeneración han sido bien aprendidas por la gente de ahora, porque no ha sido educada en el encarrilamiento, en el correcto estar en sociedad. 12.-  Desde que no se hace a la mujer y al hombre para que sean bien encausados, es para que, entonces,  tomen el camino de la desfachatez, el cinismo, la falta de respeto, lo impúdico y la osadía. 13.- Lo que se ha estimulado aquí es ser pérfido, alevoso, insidioso, para que se olvide ser leal, sincero y noble. Ideas finales 14.- En el medio social dominicano, como consecuencia del descalabro ético y moral, cada quien se maneja con la conducta que más conviene a sus intereses particulares. 15.- En el país no ha estado presente en la dirección de la sociedad la mujer o el hombre que, partiendo de ideas surgidas de un orden social que tenga como objetivo el desarrollo humano, y actuando como líder, se proponga fomentar a connacionales de sano proceder. 16.- Lo que se ha comprobado en la politiquería nacional dominicana no es la presencia de un líder preocupado por renovar la sociedad, sino el politiquero calculador que busca ser elevado a la divinidad para motivar el caciquismo, y con este el atraso y la ausencia de institucionalidad.