Guerra abierta en Oriente Próximo: Irán desata un alud de misiles contra Israel y enciende las alarmas en el mundo entero
La república de los ayatolás atacó en represalia por acciones militares previas; la Cúpula de Hierro interceptó la mayoría de los proyectiles mientras la comunidad internacional teme una confrontación regional Por Julio Guzmán Acosta TEHERÁN/JERUSALÉN. — El polvorín de Medio Oriente volvió a estallar este domingo con una furia que pocos esperaban pero que muchos temían. Irán, la antigua Persia que hoy gobierna una teocracia con puño de hierro, lanzó un ataque con misiles contra Israel —su enemigo jurado, su sombra eterna— y encendió todas las alarmas en una comunidad internacional que observa, contiene el aliento y reza para que la mecha no alcance el barril de la pólvora definitiva. Los primeros reportes llegaron como un latigazo. Medios estatales iraníes, esos altavoces del régimen de los ayatolás, confirmaron sin titubeos la ofensiva: un puño cerrado lanzado al aire con furia contenida, presentado al mundo como \»respuesta\» a las recientes acciones militares israelíes en la región. Un argumento que, en la lógica del ajedrez de sangre y sombras que se juega en esa franja de tierra maldita y sagrada, equivale a un jaque directo. En Israel, el lado del espejo, el estruendo fue inmediato. Las sirenas de emergencia —ese aullido metálico que ningún israelí olvida jamás— rasgaron la tranquilidad de varias zonas del país. Jerusalén, la ciudad de las tres religiones, tembló. Tel Aviv, la burbuja cosmopolita a orillas del Mediterráneo, se paralizó. Los sistemas de defensa aérea, esa maravilla tecnológica llamada Cúpula de Hierro, despertaron de su letargo vigilante para escribir en el cielo su propia poesía de destrucción: luces que persiguen luces, explosiones lejanas, la promesa de que no todo está perdido. Las Fuerzas de Defensa de Israel, lacónicas y precisas como un bisturí, informaron que gran parte de los proyectiles fueron interceptados. \»Continuamos evaluando\», dijeron. La frase, corta y militar, es también un confesionario: nadie sabe aún, con certeza, cuántos misiles encontraron su triste destino en tierra, cuántas vidas se hicieron añicos, cuántas casas se convirtieron en escombros. Las autoridades no ofrecieron un balance definitivo. El silencio, a veces, es más aterrador que las cifras. Este nuevo episodio no es una grieta más en el muro: es un ariete. La tensión entre Irán e Israel, que durante años se alimentó de sombras —asesinatos selectos, sabotajes en instalaciones nucleares, ciberataques, barcos atacados en la noche—, ha decidido por fin quitarse el disfraz. Ahora es un duelo a plena luz del día, con misiles como palabras y cielos humeantes como testigos. Y el mundo entero, de Washington a Moscú, de Pekín a Bruselas, mira hacia ese vértice del planeta donde la historia parece condenada a repetirse como una pesadilla de la que no se puede despertar. Diversos gobiernos y organismos internacionales, esos coros que siempre llegan después de los disparos, han reiterado sus llamados a la moderación y al diálogo. Lo hacen con la urgencia de quien intenta apagar un incendio con un vaso de agua. Porque en Medio Oriente, lo sabemos, la moderación es un lujo y el diálogo, casi siempre, una tregua que precede a la tormenta. El riesgo, ahora, es la expansión. Que Líbano, que Siria, que los territorios palestinos, que los hutíes en Yemen se sumen al fuego cruzado. Que la guerra de misiles se convierta en guerra de frentes. Que la historia, esa maestra cruel que nunca aprende, escriba su capítulo más sangriento. Por ahora, solo queda la incertidumbre. Las sirenas que callan. Los misiles que descansan en sus silos, esperando la próxima orden. Y los pueblos, siempre los pueblos, atrapados en medio del tablero, sin más escudo que el miedo y la esperanza de que esta vez, tal vez, la razón gane su antigua batalla contra la furia.
Gobierno activa blindaje de RD$40,000 millones para proteger la economía dominicana ante la crisis de Medio Oriente
El presidente Abinader encabeza el 57º Consejo de Ministros donde se aprueba una batería de medidas de contención del gasto público, reducción operativa y ajustes en transferencias, para hacer frente al alza del petróleo y sus efectos sobre la inflación y el costo de vida. Por Virtudes Álvarez Sampedro Santo Domingo.- El presidente Luis Abinader y la vicepresidenta Raquel Peña presidieron este jueves el quincuagésimo séptimo Consejo de Ministros en el Palacio Nacional, con el fin de afinar la respuesta gubernamental ante el impacto de la crisis en Medio Oriente sobre la economía dominicana. En una sesión marcada por la urgencia geopolítica y la disciplina fiscal, el Gobierno anunció la implementación de un paquete de austeridad que permitirá liberar cerca de RD$40,000 millones, sin afectar los compromisos contractuales ya suscritos. Las partidas presupuestarias aún no comprometidas serán revisadas, ajustadas o reduidas conforme a las prioridades nacionales. El director general de Presupuesto, José Rijo Presbot, detalló que entre las acciones figuran la reducción de gastos operativos, la contención en la compra de vehículos —salvo en áreas sensibles como asistencia social y seguridad alimentaria—, la disminución de reparaciones menores, la racionalización de servicios y contrataciones, así como ajustes en viáticos, pasajes, combustible y publicidad. De igual modo, se recortará en un 50% el presupuesto destinado a los partidos políticos y se limitarán los eventos a costos mínimos. Presbot subrayó que estas decisiones buscan postergar todo gasto no prioritario para fortalecer la respuesta estatal ante el contexto internacional, preservar la estabilidad económica y concentrar los recursos en los sectores más vulnerables. Por su parte, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, explicó que el principal canal de transmisión del choque externo es el aumento del petróleo. Advirtió que cada incremento sostenido de US$10 por barril supone unos US$763 millones adicionales en la factura petrolera anual del país, lo que eleva las presiones fiscales y los subsidios. Pese a ello, destacó que República Dominicana ha contenido el impacto mejor que la mayoría de sus pares regionales. El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, calificó la situación como uno de los mayores choques de precios de la historia reciente nacional, con un alza superior al 80% en el crudo. No obstante, aseguró que la estrategia gubernamental se sostiene en tres ejes: estabilidad macroeconómica, fiscal y social; mitigación del impacto en alimentos y la canasta básica; y continuidad de la inversión pública. Apuntalado en reservas internacionales que superan los US$16,000 millones, estabilidad cambiaria y un fortalecimiento de los programas sociales, el Gobierno mantiene su apuesta por la austeridad como escudo protector de las familias dominicanas.
Trump revela un pacto nuclear en ciernes y un \»regalo\» de Irán que agita las aguas del golfo
El presidente estadounidense asegura que los representantes iraníes han aceptado renunciar definitivamente al arma atómica, mientras insinúa una concesión estratégica sobre el estrecho de Ormuz que reconfiguraría el tablero energético global Por: Redacción Internacional umbral.local/ En el vértigo de la diplomacia y el estruendo de las amenazas, surge a veces un instante suspendido, una pausa donde la posibilidad de un acuerdo se abre paso entre las grietas del conflicto. Ese instante, según lo describe la voz desde la Casa Blanca, ha llegado. El presidente Donald Trump reveló este martes, con la naturalidad de quien anuncia un desenlace largamente esperado, que los representantes de Irán con los que Washington sostiene diálogos han aceptado una condición hasta hace poco impensable: nunca poseerán un arma nuclear. “Están hablando con nosotros, y lo que dicen tiene sentido”, afirmó el mandatario en la ceremonia de juramentación del nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin. La declaración, vertida casi al pasar, condensaba en pocas palabras la compleja trama de negociaciones que, según la administración republicana, se teje en paralelo al pulso militar que aún sacude la región. Trump enumeró sus exigencias con la contundencia de quien dicta los términos: “Los puntos uno, dos y tres son: ustedes no pueden tener un arma nuclear”. Y luego, la afirmación que todo lo cambia: “Han acordado que nunca tendrán un arma nuclear”. No hubo en sus palabras matices ni ambages. Lo que por meses se presentó como una amenaza existencial —el umbral atómico iraní— se transformó, según la versión oficial estadounidense, en una concesión pactada en el silencio de las salas de negociación. Una metamorfosis que contrasta con los bombardeos que Washington inició a finales de febrero, justificados entonces en la urgencia de una amenaza directa e inminente. Los analistas han señalado desde entonces las contradicciones de esos razonamientos, pero la narrativa de la Casa Blanca ha mutado: ya no es la inminencia del peligro, sino la promesa de su desactivación, lo que ocupa el centro del relato. Trump describió a los interlocutores actuales de Teherán como figuras “muy diferentes” de aquellas con las que Estados Unidos negoció en el pasado. Sin dejar de confesar que no deposita en ellos una confianza plena, el presidente introdujo un elemento que añade una capa de misterio y expectativa a este incipiente entendimiento: Irán, según sus palabras, le ha hecho a su país “un regalo muy grande”. El presidente se permitió insinuar sin explicar. “Tiene un valor económico tremendo”, dijo, antes de revelar que el obsequio está “relacionado con el petróleo y el gas” y con el flujo de crudo en el estrecho de Ormuz, ese paso angosto y estratégico por donde navega una quinta parte del petróleo que mueve al mundo. La frase, deliberadamente críptica, encendió de inmediato las especulaciones en los mercados energéticos y las capitales extranjeras, donde se interpreta como un posible acuerdo para desbloquear la vía marítima que Irán ha mantenido parcialmente cerrada en los últimos meses. El contexto de estas revelaciones no es casual. Un día antes, Trump había anunciado el aplazamiento por cinco días de los ataques contra centrales eléctricas iraníes, una amenaza que había suspendido sobre la infraestructura energética de la república islámica. La condición para esa pausa, según el mandatario, era que Irán desbloqueara el estrecho de Ormuz. Ahora, con la mención de ese “regalo”, la administración estadounidense sugiere que la respuesta iraní podría estar en camino. La diplomacia, en este caso, avanza sobre un suelo movedizo. Irán no ha confirmado oficialmente los términos que Trump atribuye a sus representantes, y el silencio de Teherán se ha convertido en otro actor de esta contienda. Pero las palabras del presidente estadounidense trazan ya una narrativa de desenlace: la guerra que parecía inminente se convierte, en su versión de los hechos, en un acuerdo que reescribe las reglas de la energía global y desactiva, al menos sobre el papel, el fantasma nuclear que ha obsesionado a Occidente durante más de dos décadas. Mientras tanto, el mundo observa ese estrecho de Ormuz, ese umbral de aguas turbulentas donde confluyen el petróleo, la geopolítica y la voluntad de dos naciones que, por ahora, han encontrado en el diálogo un puente precario pero no menos real. Queda por saber si el puente resistirá el peso de la historia o será apenas un espejismo en medio del desierto de la desconfianza.
Siria bajo la incertidumbre y el temor a la guerra

I. Introducción Siria, otrora cuna de civilizaciones milenarias, hoy yace fracturada por una guerra que ha redefinido el equilibrio de poder en el Medio Oriente y desafiado a la comunidad internacional. Desde 2011, el país ha sido escenario de una guerra civil devastadora con implicaciones globales. La caída del régimen de Bashar al-Asad en diciembre de 2024 abrió un nuevo capítulo, aunque la incertidumbre persiste sobre el futuro político, humanitario y económico de la nación. II. Breve historia Siria, cuna de antiguas civilizaciones, obtuvo su independencia de Francia en 1946, luego de más de 23 años del mandato o dominio. Tras su independencia, el país experimentó una serie de golpes de Estado, incluyendo el derrocamiento del gobierno democrático en 1949, que sentó las bases para décadas de inestabilidad política. En 1971, Hafez al-Asad instauró un régimen con mano de hierro, que su hijo Bashar al-Asad heredó en el 2000, manteniendo un sistema represivo que finalmente encontró su límite durante la Primavera Árabe (BBC, 2021). III. Orígenes del conflicto armado Las protestas de 2011, inspiradas en movimientos populares en Egipto y Túnez, comenzaron como manifestaciones pacíficas contra la corrupción y el autoritarismo. Sin embargo, la respuesta brutal del régimen convirtió estas manifestaciones en un conflicto armado. Según Amnistía Internacional, en los primeros meses de las protestas, más de 1,000 civiles fueron asesinados por las fuerzas de seguridad del régimen (Amnistía Internacional, 2012). La violencia estatal y la emergencia de grupos insurgentes transformaron a Siria en un campo de batalla. IV. Papel del régimen de Bashar al-Asad Bashar al-Asad utilizó tácticas represivas para mantenerse en el poder, incluyendo el uso de armas químicas, asedios prolongados y estrategias de división sectaria. Un ejemplo emblemático fue el ataque con sarín en Ghouta en 2013, que causó la muerte de cientos de civiles (ONU, 2013). Su discurso se justificaba en la lucha contra el terrorismo, lo que le permitió consolidar alianzas con actores regionales y extranjeros pese a la creciente condena internacional. V. Estallido de la Guerra Civil en 2012 El conflicto se intensificó en 2012, cuando facciones disidentes se reorganizaron y el Ejército Sirio Libre emergió como principal representante de la oposición. La fragmentación interna, sumada a la aparición de grupos radicales como Al-Nusra y posteriormente el Estado Islámico (ISIS), complicó cualquier intento de una solución negociada. La intervención de potencias extranjeras, como Rusia e Irán, exacerbó la violencia y prolongó el conflicto (International Crisis Group, 2015). VI. Grupos armados internos y externos El escenario bélico se diversificó rápidamente: Internos: Se alzaron el ejército leal al régimen, grupos rebeldes heterogéneos, milicias locales, ISIS y fuerzas kurdas. Externos: Actores como Hezbollah, fuerzas iraníes, mercenarios rusos y la intervención militar de Turquía, EE. UU. y otros, con roles que oscilaron entre apoyo directo y bombardeos estratégicos. Turquía buscó contener a las fuerzas kurdas, mientras que Irán y Rusia priorizaron mantener a Bashar al-Asad en el poder para proteger sus intereses estratégicos en la región (Reuters, 2020). VII. Importancia geopolítica Siria posee una ubicación estratégica, limitando con Turquía, Irak, Israel y el Mediterráneo. Su posición es crucial para el tránsito de energéticos y para mantener el equilibrio de poder en una región plagada de tensiones históricas y rivalidades actuales. Un ejemplo es el gasoducto propuesto entre Irán e Irak que pasaría por Siria, lo que explica el interés de potencias como Rusia e Irán (The Guardian, 2017). VIII. Papel de las superpotencias Las grandes potencias han intervenido con estrategias divergentes: – EE. UU. apoyó a facciones rebeldes moderadas y combatió a ISIS, justificando sus acciones en la lucha contra el terrorismo. – Rusia Respaldó de manera decisiva al régimen con operaciones aéreas y apoyo logístico, consolidando su influencia en el Mediterráneo. – Irán Se aseguró un aliado en Damasco, utilizando su red de milicias y asesoría militar para mantener su corredor de influencia. – La Unión Europea Se enfocó en la diplomacia y la asistencia humanitaria, imponiendo sanciones económicas. China – Se ha mantenido discreta pero estratégica, apoyando diplomáticamente a Bashar al-Asad en el Consejo de Seguridad y mostrando interés en la reconstrucción post-conflicto mediante inversiones que podrían beneficiar su expansión en la región (Foreign Affairs, 2023). IX. Aspecto humanitario El costo humano ha sido devastador: – Se estima que han muerto más de 500,000 personas (Syrian Observatory for Human Rights, 2024). – Más de 13 millones de sirios han quedado desplazados, muchos de los cuales buscan refugio en países vecinos y en Europa (ACNUR, 2024). – La destrucción de infraestructuras esenciales ha generado una crisis en salud, educación y servicios básicos, mientras el uso de armas químicas y bombardeos indiscriminados exacerban el sufrimiento civil. X. Impacto en la economía La guerra ha dejado a Siria con una economía en ruinas. El PIB se desplomó en un 60% desde 2011, y la infraestructura fue arrasada, con daños que se estiman en más de 400,000 millones de dólares (Banco Mundial, 2024). La reconstrucción se vislumbra como un proceso complejo y costoso, en el que actores como China y Rusia han mostrado interés, aunque el financiamiento y la coordinación internacional siguen siendo desafíos significativos. XI. Gastos militares El conflicto implicó inversiones militares colosales: – Rusia Destinó más de 4,000 millones de dólares anuales a su intervención (SIPRI, 2023). EE. UU Invirtió aproximadamente 15,000 millones de dólares en operaciones militares, principalmente en la lucha contra ISIS y el apoyo a facciones rebeldes (Department of Defense, 2023). Irán y aliados Como Hezbollah asignaron recursos sustanciales para sostener la lucha. Para Siria, el esfuerzo bélico se tradujo en una dependencia cada vez mayor de préstamos y apoyos externos, agravando una crisis económica preexistente. XII. Caída del régimen de Bashar al-Asad (diciembre 2024) La presión acumulada de años de conflicto, sanciones internacionales y desgaste militar culminó en la caída del régimen en diciembre de 2024. Factores determinantes incluyeron: – El fortalecimiento de la oposición armada y el desmoronamiento de la unidad interna. – La retirada gradual o debilitamiento del apoyo de aliados tradicionales, como Irán y Rusia, en un contexto de reorientación
Preocupación en Latinoamérica por la escalada de violencia en Oriente Medio

SERVICIOS umbral.local/ Venezuela, Brasil, Chile y Cuba se han sumado al grupo de países latinoamericanos que han expresado su preocupación por una eventual escalada de la violencia en Oriente Medio después de que este sábado Irán materializara un ataque directo a Israel con el lanzamiento de drones y misiles en represalia por el reciente bombardeo a su consulado en Damasco, en el que murieron trece personas. El Gobierno de Venezuela expresó a última hora del sábado que \»sigue los preocupantes acontecimientos\» en el Oriente Medio, donde -declaró- \»la inestabilidad ha empeorado dramáticamente\» como consecuencia de la \»irracionalidad\» del Estado israelí y el \»genocidio en Palestina\». \»Venezuela aboga por la construcción de la paz con justicia, como la mayoría de los países del mundo así lo quieren\», señaló en un comunicado el Gobierno venezolano, aliado de Irán y de Palestina. En tanto, Brasil pidió en un comunicado de su Ministerio de Exteriores la \»máxima contención\» a ambas partes tras el ataque iraní a Israel de ayer y exhortó a la comunidad internacional a movilizar esfuerzos para evitar una escalada. Igualmente, señaló que desde el inicio del actual conflicto en la Franja de Gaza, Brasil ha alertado del potencial destructivo que puede causar la extensión de las hostilidades a Cisjordania y a otros países como Líbano, Siria, Yemen y ahora Irán. La postura de estos dos países, que no utilizaron palabras de condena explícita del que representa el primer ataque directo que lleva a cabo la República Islámica de Irán contra territorio israelí, contrastan con el \»férreo\» compromiso de Washington a su socio, y están en línea con el emplazamiento hecho ayer por el presidente colombiano, Gustavo Petro, \»al pueblo de Israel\» para \»detener la locura de su gobernante\». Por su parte, el presidente chileno, Gabriel Boric, condenó este domingo el ataque de Irán y reiteró la apuesta de su Gobierno por la paz y el respeto a los derechos humanos. \»Abogaremos ante la comunidad internacional y organismos multilaterales por la paz, el respeto al derecho internacional y a los derechos humanos sin ambigüedades\», expresó el mandatario a través de su cuenta de X. \»Las tensiones y crisis entre los gobiernos, cuando derivan en violencia, siempre la terminan pagando los pueblos\», añadió. En tanto, Cuba apuntó este domingo a la \»incapacidad\» del Consejo de Seguridad de la ONU tras el ataque al consulado de Irán en Siria -que el Gobierno iraní atribuyó a Israel- como el \»catalizador\» de la respuesta contra los israelíes, y pidió una “desescalada” del conflicto. La Cancillería cubana afirmó a través de un comunicado que \»el ilegal ataque al Consulado de la República Islámica de Irán en Damasco, en franca violación del Derecho Internacional y la Convención de Viena de 1961, puso en peligro la paz y la seguridad internacionales, propiciando la posible regionalización del conflicto con consecuencias impredecibles para la paz mundial\». El Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla consideró que la paz en la región \»pasa necesariamente por un cese al fuego inmediato y permanente en la Franja de Gaza que ponga fin al genocidio que hoy se comete contra el pueblo palestino\». Llamamientos a una solución pacífica Aunque la respuesta de los países latinoamericanos que se ha pronunciado sobre la crisis fluctúa de la \»condena rotunda\» de la ofensiva iraní hasta la atribución de responsabilidad a Israel por lo sucedido en el consulado iraní en Damasco, donde murieron siete militares y seis civiles, el denominador común es el emplazamiento a la comunidad internacional a tomar medidas decisivas para evitar un derramamiento de sangre y prevenir futuras agresiones. Uno de los primeros países en fijar su postura fue México, que ayer condenó la acción y llamó a las partes a buscar soluciones de manera pacífica para evitar la generalización del conflicto en Medio Oriente. Por medio de un comunicado, la Secretaría de Relaciones Exteriores expresó su preocupación por el uso de la fuerza en las relaciones internacionales y señaló que el conflicto podría costar miles de vidas. \»El Gobierno de México advierte con profunda preocupación del ataque de Irán en contra de territorio israelí y los costos que esta acción podría tener en miles de vidas humanas\», apuntó la Cancillería mexicana. Milei suspendió su gira internacional Argentina en tanto, expresó su \»solidaridad y compromiso inclaudicable\» con Israel en un comunicado difundido en redes sociales. El presidente Javier Milei suspendió ayer la gira internacional que estaba realizando y regresó a Buenos Aires para celebrar este domingo \»un comité de crisis\», al tiempo que su oficina publicaba un comunicado en el que \»respalda enfáticamente\» a Israel \»en la defensa de su soberanía\» contra \»regímenes que promocionan el terror y buscan la destrucción de la civilización occidental\». La Oficina de la Presidencia recordó el fallo emitido el pasado jueves por la Cámara Federal de Casación Penal en una causa vinculada con el expediente principal del \»caso AMIA\» que responsabilizó a Irán y a la milicia libanesa Hizbulá por el atentado perpetrado en 1994 contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), que dejó 85 muertos y cientos de heridos, y lo calificó de \»crimen de lesa humanidad\». El Gobierno de Uruguay también condenó el sábado el uso de la fuerza por parte de Irán y lamentó el agravamiento del conflicto en Medio Oriente. \»Ante la peligrosa escalada regional del conflicto en Medio Oriente y el reciente ataque contra Israel, Uruguay lamenta el agravamiento del conflicto, así como las consecuencias que pudiera implicar para la trágica situación humanitaria y de víctimas civiles de la región\», subrayó la Cancillería en un comunicado. En esta misma línea, las autoridades de Paraguay expresaron el apoyo a Israel y su preocupación por aumento de violencia en la región El presidente Santiago Peña manifestó su \»pleno respaldo\» a Israel y dijo que ve con preocupación la escalada de la violencia en Oriente Medio, al tiempo que informó de que el Gobierno está en contacto con las embajadas paraguayas en la zona para atender a sus compatriotas. Petro pidió que la ONU actuara Desde Bogotá,