El presidente Abinader encabeza el 57º Consejo de Ministros donde se aprueba una batería de medidas de contención del gasto público, reducción operativa y ajustes en transferencias, para hacer frente al alza del petróleo y sus efectos sobre la inflación y el costo de vida.
Por Virtudes Álvarez Sampedro
Santo Domingo.- El presidente Luis Abinader y la vicepresidenta Raquel Peña presidieron este jueves el quincuagésimo séptimo Consejo de Ministros en el Palacio Nacional, con el fin de afinar la respuesta gubernamental ante el impacto de la crisis en Medio Oriente sobre la economía dominicana.
En una sesión marcada por la urgencia geopolítica y la disciplina fiscal, el Gobierno anunció la implementación de un paquete de austeridad que permitirá liberar cerca de RD$40,000 millones, sin afectar los compromisos contractuales ya suscritos. Las partidas presupuestarias aún no comprometidas serán revisadas, ajustadas o reduidas conforme a las prioridades nacionales.
El director general de Presupuesto, José Rijo Presbot, detalló que entre las acciones figuran la reducción de gastos operativos, la contención en la compra de vehículos —salvo en áreas sensibles como asistencia social y seguridad alimentaria—, la disminución de reparaciones menores, la racionalización de servicios y contrataciones, así como ajustes en viáticos, pasajes, combustible y publicidad. De igual modo, se recortará en un 50% el presupuesto destinado a los partidos políticos y se limitarán los eventos a costos mínimos.
Presbot subrayó que estas decisiones buscan postergar todo gasto no prioritario para fortalecer la respuesta estatal ante el contexto internacional, preservar la estabilidad económica y concentrar los recursos en los sectores más vulnerables.
Por su parte, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, explicó que el principal canal de transmisión del choque externo es el aumento del petróleo. Advirtió que cada incremento sostenido de US$10 por barril supone unos US$763 millones adicionales en la factura petrolera anual del país, lo que eleva las presiones fiscales y los subsidios. Pese a ello, destacó que República Dominicana ha contenido el impacto mejor que la mayoría de sus pares regionales.
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, calificó la situación como uno de los mayores choques de precios de la historia reciente nacional, con un alza superior al 80% en el crudo. No obstante, aseguró que la estrategia gubernamental se sostiene en tres ejes: estabilidad macroeconómica, fiscal y social; mitigación del impacto en alimentos y la canasta básica; y continuidad de la inversión pública. Apuntalado en reservas internacionales que superan los US$16,000 millones, estabilidad cambiaria y un fortalecimiento de los programas sociales, el Gobierno mantiene su apuesta por la austeridad como escudo protector de las familias dominicanas.