UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

Fiscalía de Brasil acusa a Bolsonaro y a su círculo cercano de liderar una trama golpista para derrocar el Estado Democrático

Los golpistas tenían entre sus acciones planeadas el asesinato del presidente y vicepresidente electos, Lula da Silva y Geraldo Alckmin. Por Servicios umbral.local/ La Fiscalía General de la República (PGR) de Brasil presentó una denuncia que detalla una compleja trama criminal, liderada por el expresidente Jair Bolsonaro y su círculo más cercano, con el objetivo de derrocar el Estado Democrático de Derecho mediante un golpe de Estado. La investigación, que abarca desde junio de 2021 hasta enero de 2025, revela la existencia de una organización criminal (Orcrim) armada, con más de treinta personas involucradas, incluyendo altos funcionarios del gobierno de Bolsonaro. Según la denuncia, la Orcrim estaba estructurada en diversos núcleos organizativos, con Bolsonaro como líder y el general Braga Netto, su excompañero de fórmula electoral, como segundo al mando. El núcleo principal incluía a seis figuras clave: el jefe de la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN), Alexandre Ramagen; el ministro del Gabinete de Seguridad Institucional, Augusto Heleno; el exministro de Justicia, Anderson Torres; el excomandante de la Marina, Almir Garnier; el exministro de Defensa, Paulo Sergio de Oliveira; y el teniente coronel Mauro Cesar Cid, asistente personal de Bolsonaro. La PGR sostiene que esta organización utilizó una red coordinada de discursos públicos, redes sociales y medios afines para difundir tres narrativas falsas: la manipulación de las urnas electrónicas, la parcialidad del Tribunal Superior Electoral a favor del candidato Lula da Silva, y el estímulo a la insurgencia violenta para justificar una intervención militar. Estas acciones buscaban mantener a Bolsonaro en el poder de manera ilegítima, incluso después de su derrota electoral. Plan criminal y uso de instituciones del Estado La investigación revela que la Orcrim planeó acciones extremas, incluyendo el asesinato del presidente electo Lula da Silva, su vicepresidente Geraldo Alckmin, y el magistrado del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes. Según la PGR, agentes estatales actuaron ilegalmente para espiar y planificar emboscadas contra estas figuras, incluyendo un intento de secuestro y asesinato de Moraes. Además, la organización utilizó instituciones del Estado, como la ABIN y la Policía Federal de Carreteras (PRF), para llevar a cabo operativos que dificultaran el voto en regiones donde Lula tenía mayor apoyo. Esto incluyó bloqueos en carreteras durante la segunda vuelta electoral de 2022, con el objetivo de revertir los resultados a favor de Bolsonaro. Evidencias contundentes y juicio público La denuncia está respaldada por una amplia cantidad de pruebas, incluyendo mensajes intercambiados entre los acusados, minutas de reuniones golpistas, y planes detallados de acciones criminales. Entre estos, destaca el llamado \»Plan Puñal Verde y Amarillo\», que contemplaba el asesinato de Lula, Alckmin y Moraes. El ministro del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, dio curso a la denuncia y otorgó un plazo de 15 días para que los acusados presenten sus defensas. El juicio, que será transmitido por el canal de TV Justicia, promete ser un hito en la historia democrática de Brasil, exponiendo lo que la PGR describe como \»el capítulo más oscuro\» desde el fin de la dictadura militar. Impacto político y fragmentación de la extrema derecha El inicio del juicio contra Bolsonaro y sus cómplices tendrá un impacto significativo en la política brasileña. Se espera que la extrema derecha, representada por el bolsonarismo, se fragmente aún más, con disputas internas por el liderazgo del movimiento. Figuras como Eduardo Bolsonaro, Michelle Bolsonaro y el gobernador de São Paulo, Tarcisio de Freitas, podrían emerger como posibles sucesores, mientras que otros sectores de la derecha podrían distanciarse del expresidente. Para el gobierno de Lula, este proceso podría representar una oportunidad para reorganizar su gabinete y recuperar la iniciativa política, tras una caída en las encuestas de aprobación. Además, el \»Centrão\», bloque de partidos pragmáticos que suele negociar su apoyo al gobierno, podría aprovechar la debilidad de Bolsonaro para aumentar su influencia. Un llamado a la justicia y la reparación democrática La denuncia de la PGR no solo busca llevar a los responsables ante la justicia, sino también restaurar la confianza en las instituciones democráticas brasileñas. Este proceso, marcado por la discreción y el rigor técnico, contrasta con los excesos de operaciones anteriores como la Lava Jato, y busca sentar un precedente para que nunca más se atente contra el orden democrático en Brasil. Con el juicio de Bolsonaro y sus aliados, Brasil enfrenta un momento crucial en su historia reciente, donde la verdad, la memoria y la justicia podrían prevalecer sobre las sombras de un pasado golpista.

La Responsabilidad de cada gobierno ante la deportación masiva desde Estados Unidos

No se puede negar que cada país tiene sus propias circunstancias y limitaciones, pero lo que está en juego es la dignidad y los derechos de las personas. La respuesta de los gobiernos debe estar alineada con los principios de solidaridad, respeto y humanidad. La forma en que cada nación responde a este desafío determinará no solo su reputación en el ámbito internacional, sino también la confianza y el apoyo de sus propios ciudadanos. Por Julio Guzmán Acosta En la actual coyuntura de la política migratoria estadounidense, hemos sido testigos de cómo varios gobiernos latinoamericanos han asumido posturas diferenciadas frente a la orden de deportación masiva de inmigrantes impulsada por Donald Trump. Esta situación no solo pone a prueba la capacidad de respuesta de cada nación, sino que también refleja la sensibilidad y la humanidad de sus administraciones. En este contexto, es esencial destacar las decisiones tomadas por gobiernos como el de México, dirigido por Claudia Sheinbaum, y compararlas con la actitud del gobierno dominicano encabezado por Luis Abinader. Desde hace meses, el gobierno mexicano ha estado trabajando en un plan integral para recibir a sus connacionales deportados. Este plan no solo se centra en ofrecer un recibimiento humano y cálido, sino que también incluye el traslado digno de los deportados a sus lugares de origen y su inclusión en los programas sociales del gobierno. Además, se ha priorizado la creación de oportunidades laborales para aquellos que deseen reintegrarse al mercado laboral. Esta actitud proactiva y compasiva contrasta con la postura de otros gobiernos de la región, que han mostrado una falta de sensibilidad ante la crisis humanitaria que representa la deportación masiva. En Colombia, el presidente Gustavo Petro ha adoptado un enfoque similar. La administración colombiana se ha comprometido a ofrecer apoyo y asistencia a sus ciudadanos deportados, destacando la importancia de tratar a los migrantes con dignidad y respeto. Esta postura no solo es un acto de responsabilidad hacia sus compatriotas, sino también un mensaje claro sobre la importancia de la solidaridad en momentos de crisis. Asimismo, la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, han tomado decisiones en la misma línea, implementando planes de acogida que buscan garantizar un trato digno a sus ciudadanos que regresan. Estos líderes han comprendido que la migración es un fenómeno complejo que requiere empatía y respuestas adecuadas, en lugar de una mera condena o desinterés. Por el contrario, la posición del gobierno dominicano, que se ha limitado a afirmar que Estados Unidos tiene el derecho de apresar y deportar a quienes se encuentren en situación irregular, revela una alarmante falta de sensibilidad. La administración de Luis Abinader parece estar más preocupada por servir a los planes imperialistas contra el gobierno legítimo de Venezuela y de ser un peón al servicio de la administracion de Donald Trump, ignorando el drama que supone una deportación, que en muchos casos divide a la familia, despreciando la realidad de aquellos que enfrentan la deportación, tratándolos como cifras en lugar de seres humanos. Esta postura no solo muestra una falta de compromiso con sus ciudadanos, sino que también pone de manifiesto una dependencia servil hacia la administración estadounidense. No se puede negar que cada país tiene sus propias circunstancias y limitaciones, pero lo que está en juego es la dignidad y los derechos de las personas. La respuesta de los gobiernos debe estar alineada con los principios de solidaridad, respeto y humanidad. La forma en que cada nación responde a este desafío determinará no solo su reputación en el ámbito internacional, sino también la confianza y el apoyo de sus propios ciudadanos. En un momento en que la migración se ha convertido en un tema recurrente en especial para la ultraderecha internacional, es fundamental que los líderes latinoamericanos actúen con responsabilidad y sensibilidad. Los ejemplos de México, Colombia, Honduras y Brasil deben ser la norma, no la excepción. Es tiempo de priorizar el bienestar de nuestras comunidades y de mostrar que la verdadera fortaleza de una nación se mide por cómo trata a sus ciudadanos, especialmente en los momentos de mayor vulnerabilidad.

Brasileños opinan que Trump influiría en elecciones del 2026

Brasileños opinan que Trump influiría en elecciones del 2026 Brasilia, 23 ene (Prensa Latina) Un 44 por ciento de los brasileños opina hoy que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puede influir en la derecha política en las elecciones presidenciales, previstas para 2026 en este país. Prensa Latina Según la encuesta del instituto Real Time Big Data, además, el 51 por ciento cree que el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva tendrá dificultades en las relaciones personales con Trump por la posición ideológica de cada uno. El estudio escuchó a mil 500 personas de las cinco regiones del gigante sudamericano. El margen de error es de tres puntos porcentuales, más o menos, y el nivel de confianza es del 95 por ciento. Ante la pregunta: ¿usted cree que por ser de líneas ideológicas diferentes, Lula y Trump tendrán dificultades en las relaciones personales y esto puede ser perjudicial para la relación Brasil-Estados Unidos?, el 51 por ciento dijo si, un 32 no y un 17 no sabe o no respondió. Sobre si la toma de posesión de Trump puede tener influencia en la derecha en las elecciones presidenciales de Brasil en 2026, un 44 por ciento confesó que sí, un 21 no y un 35 no sabe o no respondió. Acerca de que si el Gobierno del republicano será beneficioso para Brasil, un 41 por ciento afirmó que sí, un 40 no y un 19 que no está al tanto o no supo. Respecto a la victoria de Trump en las elecciones del país norteño, un 41 por ciento expresó que la reconoce, un que no le gusta y 22 manifestó no saber o no respondió. En relación con la imagen del político estadounidense, un 34 por ciento indicó que la comparte, un 17 se manifestó neutral, un 32 que la percibe negativa y un 17 no sabe o calló. Con relación a si Trump puede ser importante para resolver los principales conflictos que enfrenta el mundo actualmente, un 48 por ciento de los brasileños expuso que sí, un 38 que no y un 14 que no está al corriente o enmudeció. mem/ocs

Piden a Lula en Brasil reconocer reelección de Maduro en Venezuela

Brasilia, 28 dic (Prensa Latina) Movimientos sociales brasileños enviaron una carta al presidente Luiz Inacio Lula da Silva pidiendo que el Gobierno reconozca la legitimidad de la reelección de Nicolás Maduro, de acuerdo con los procesos internos de hoy en Venezuela. Prensa Latina   La misiva está firmada por entidades como el Movimiento Nacional de Juventud, Comisión de Relaciones Internacionales de la Asociación Brasileña de Prensa, Asociación Brasileña de Juristas por la Democracia, Confederación Nacional de Asociaciones de Moradores y Movimiento Brasil Popular. También aparece la rúbrica del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra, Unión Brasileña de Mujeres, Unión Brasileña de Estudiantes Secundarios, Unión de Negros por la Igualdad y Unión Nacional LGBT. Forman parte además de la petición la Federación Árabe Palestina de Brasil y el Instituto Brasil Palestina, entre otros. En julio, la elección en Venezuela se concluyó con el anuncio de que Maduro habría sido el ganador para otro mandato como gobernante. La oposición denunció un fraude e insistió en que su candidato, Edmundo González, habría vencido en las urnas. El Gobierno brasileño evitó hablar de fraude, pero explicó que no reconocería la elección hasta que las actas con los resultados no fueran presentadas. Una crisis diplomática se instauró entonces entre Brasilia y Caracas. Ahora, con la toma de posesión de Maduro el 10 de enero, los movimientos brasileños intentan convencer a Lula para que cambie su actitud. «Quisiéramos recalcar la importancia de mantener buenas relaciones de vecindad entre nuestro país y la República Bolivariana de Venezuela, basadas en el respeto mutuo, la cooperación y la comprensión de las complejidades internas de cada nación», afirman. El grupo asegura que «el reconocimiento de esta elección no solo reafirma nuestro compromiso con el respeto a la soberanía venezolana, sino que también fortalece los lazos de amistad y cooperación que históricamente unen a nuestras dos naciones». Los firmantes destacan que la política exterior de Lula tiene como uno de sus ejes más importantes la integración regional, «como una de las condiciones esenciales para una inserción más soberana en el contexto mundial, según el documento Consenso de Brasilia, aprobado por los países sudamericanos a iniciativa de su Gobierno en mayo de 2023». Para los movimientos sociales, las relaciones diplomáticas, apertura al diálogo, sincero, empático y directo con el Gobierno de Venezuela, especialmente en este momento crítico post-electoral, así como con otros países del subcontinente, resulta esencial para construir de manera más estructural institucional y permanente a la integración regional. Advierten, asimismo, de los «riesgos que el surgimiento de movimientos extremistas en Venezuela representa para toda la región». Mencionan en tal sentido el reciente decomiso por parte de las autoridades venezolanas, de 400 fusiles de uso exclusivo de Estados Unidos y seis personas, los cual evidencia el carácter antidemocrático y terrorista de algunos sectores de la oposición venezolana y de Washington. «La extrema derecha venezolana y sus aliados fuera del país, promueven una agenda polarizadora y desestabilizadora, amenazando no solo la paz interna del país, sino también la estabilidad de toda América Latina», alerta el grupo signatario de la carta a Lula. oda/ocs      

Lula da Silva excluye a condenados por intento de golpe del indulto navideño en Brasil

Por Thiago Zorrilla Acosta   El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha tomado la decisión de excluir a los condenados por la tentativa golpista del 8 de enero de 2023 del indulto navideño que se anunciará en el Diario Oficial de la Unión. Este indulto es una tradición en el país sudamericano, destinado a beneficiar a aquellos presos que cumplen con criterios específicos establecidos en el decreto presidencial. Contexto del Indulto El indulto navideño es una práctica común en Brasil, que busca ofrecer una segunda oportunidad a los reclusos que cumplen determinadas condiciones. Sin embargo, Lula ha optado por dejar fuera a los condenados por delitos que atentan contra la administración pública y el Estado Democrático de Derecho, una decisión que resuena en el contexto del intento de golpe que tuvo lugar hace casi un año, cuando grupos extremistas intentaron derrocar al gobierno. Criterios de Exclusión El decreto presidencial establece que no se otorgará el indulto a aquellos involucrados en episodios antidemocráticos. Esta medida se enmarca en un esfuerzo por mantener la estabilidad democrática y resguardar el orden público. Entre los delitos excluidos del indulto se encuentran el abuso de autoridad, crímenes atroces, terrorismo, organización criminal, racismo, lavado de dinero, ocultación de bienes, y violencia contra mujeres, niños y adolescentes. Beneficiarios del Indulto A pesar de las exclusiones, el decreto contempla la posibilidad de indulto para ciertos grupos. Los reclusos que cometieron delitos culposos, es decir, sin intención de causar daño, podrán ser considerados para el indulto siempre que su pena no supere los 12 años y no hayan cometido actos de violencia. Asimismo, aquellos que hayan cumplido 15 años de condena sin reincidencias, o 20 años si son reincidentes, también podrán acceder a este beneficio. Entre los beneficiarios potenciales se incluyen presos con condiciones especiales, como aquellos con trastornos del espectro autista severo, discapacidades físicas graves, y personas mayores de 60 años. La normativa busca facilitar la reintegración social de estos individuos, así como atender a las necesidades de cuidado de los niños, permitiendo que madres y abuelas condenadas por delitos no violentos puedan optar al indulto si demuestran la necesidad de cuidado de sus hijos o nietos. Criterios en la Reinserción Social de Mujeres Una parte importante del decreto se centra en la población femenina, con un capítulo especial que busca garantizar la reducción de penas y el goce de derechos relacionados con el cumplimiento de penas. Esta medida tiene como objetivo acelerar la reintegración social de mujeres en situaciones de vulnerabilidad, especialmente aquellas que son madres o que enfrentan embarazos de alto riesgo. Futuras Consideraciones Una novedad que aún está bajo discusión en el gobierno es la posibilidad de incluir en el indulto a los presos condenados en modalidad culposa, independientemente de cuánto hayan cumplido de su pena. Esta propuesta se encuentra actualmente en evaluación en el área jurídica del gobierno, y su implementación podría ampliar el alcance del indulto. Conclusión La decisión de Lula da Silva de excluir a los condenados por el intento de golpe del indulto navideño refleja una postura firme en defensa de la democracia y el orden público en Brasil. Al mismo tiempo, el decreto busca ofrecer oportunidades de reintegración a aquellos que cumplan con criterios específicos, con un marcado interés en los grupos más vulnerables, como mujeres y personas con discapacidades. La medida será observada de cerca por expertos en derechos humanos y políticos, ya que podría tener un impacto singular en el sistema penitenciario y en la sociedad brasileña en general

Maduro califica de \\\’agresión y gesto hostil\\\’ de Lula al vetar el ingreso de Venezuela a los BRICS

Nicolás Maduro y Luiz Inácio Lula da Silva dos representantes de gobiernos progresistas de Latinoamérica, antes aliados y hoy enfrentados. Por Thiago Zorrilla Acosta   Santo Domingo, RD – La reciente decisión del Gobierno de Brasil de vetar la entrada de Venezuela al grupo de economías emergentes BRICS ha generado un nuevo capítulo en las ya tensas relaciones bilaterales entre ambos países. El Gobierno de Nicolás Maduro ha calificado esta acción como un \\\»gesto hostil\\\» y una \\\»agresión\\\» en un momento en que el país sudamericano había expresado su deseo de ser admitido en este bloque internacional. En un comunicado emitido por la Cancillería venezolana, se condenó el veto como una manifestación de \\\»odio, exclusión e intolerancia\\\» que se alinea con las políticas de sanciones unilaterales de Estados Unidos y la Unión Europea. Este rechazo de Brasil se produce en un contexto de búsqueda constante de integración internacional por parte de Venezuela, que anhela posicionarse en foros alternativos al G7 de naciones desarrolladas. El Ejecutivo de Maduro aseguró contar con el apoyo de otros países participantes en la cumbre de BRICS, celebrada entre el 22 y el 24 de octubre en Rusia, para formalizar su entrada. Sin embargo, el veto por parte de Brasil, que se remonta a la administración del expresidente Jair Bolsonaro, ha dejado a Caracas en una situación diplomática incómoda. El excanciller brasileño Celso Amorín había anticipado que el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva no impulsaría la inclusión de Venezuela en el grupo, una decisión que refleja el distanciamiento entre ambos países desde las controvertidas elecciones del 28 de julio, donde Maduro fue proclamado ganador en medio de acusaciones de fraude. Este evento electoral ha sido una fuente de controversia internacional, incluyendo críticas por parte del nuevo Gobierno brasileño de Lula. Un Mensaje Político Claro El veto de Brasil se interpreta como un mensaje político contundente. Lula, aun sin asistir a la cumbre, dejó claro su descontento con el gobierno de Nicolas Maduro, que enfrenta acusaciones de violaciones a los derechos humanos y de manipulación electoral. Mientras tanto, líderes de potencias como China y Rusia, quienes han respaldado a Caracas, se encontraron en una situación incómoda al ver cómo un aliado tradicional en la región se distanció de Venezuela. La respuesta de Maduro no se hizo esperar, manifestando que el pueblo venezolano siente \\\»indignación y vergüenza\\\» por esta \\\»agresión inexplicable e inmoral\\\» de Brasil. Sin embargo, la postura brasileña se apoya en una serie de demandas que Caracas ha ignorado, incluyendo la transparencia electoral y la liberación de opositores políticos. La Inclusión de Otros Países En contraste con la exclusión de Venezuela, Brasil ha favorecido la inclusión de otros países latinoamericanos como Cuba y Bolivia en el proceso de admisión a los BRICS. Esta decisión ha levantado suspicacias y críticas, especialmente en el contexto de las acusaciones de Tarek William Saab, fiscal general de Venezuela, quien ha señalado a Lula y al presidente chileno Gabriel Boric como \\\»agentes de la CIA\\\». Además, Brasil ha solicitado reiteradamente a Venezuela que permita la salida de seis opositores refugiados en la Embajada argentina en Caracas. Sin embargo, el gobierno de Maduro ha desestimado estas solicitudes, lo que ha complicado aún más las relaciones diplomáticas entre ambos países. Conclusión El veto de Brasil a la entrada de Venezuela en los BRICS representa un obstáculo para los planes de integración de Caracas y pone de manifiesto que Lula se ha erigido en un enemigo declarado de Venezuela, con lo cual, se profundiza el deterioro de las relaciones bilaterales de ambos países en una creciente polarización política en América Latina. La comunidad internacional observará de cerca cómo esta tensión influirá en el futuro de la cooperación y la diplomacia en la región. Mientras tanto, Venezuela sigue buscando aliados en un mundo que se muestra cada vez más dividido. [contact-form][contact-field label=\\\»Nombre\\\» type=\\\»name\\\» required=\\\»true\\\» /][contact-field label=\\\»Correo electrónico\\\» type=\\\»email\\\» required=\\\»true\\\» /][contact-field label=\\\»Web\\\» type=\\\»url\\\» /][contact-field label=\\\»Mensaje\\\» type=\\\»textarea\\\» /][/contact-form]

El veto de Lula para que Venezuela forme parte de los BRICS hace el juego a los planes desestabilizadores de EE.UU para con el gobierno legítimo de Maduro

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, recibe al mandatario venezolano, Nicolás Maduro.Foto: ALEXANDER NEMENOV El presidente de Venezuela recibe el reconocimiento y los elogios del presidente de Rusia, pero no consigue, como pretendía, entrar en el club de los países emergentes Por Servicios umbral.local/   La reciente cumbre de los BRICS en Kazán, Rusia, ha puesto de relieve un panorama complejo y contradictorio en torno a la situación política de Venezuela. Nicolás Maduro, presidente reelecto de Venezuela, asistió a este encuentro con la esperanza de que su país se uniera al grupo de economías emergentes que integra Brasil, China, Rusia, India, Sudáfrica y otros. Sin embargo, sus aspiraciones se vieron frustradas por el veto explícito del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, un hecho que plantea interrogantes sobre la alineación política de Brasil y su papel en la región. Lula y el Veto a Venezuela La decisión de Lula de oponerse a la entrada de Venezuela en los BRICS marca un giro inesperado para muchos observadores. Lula, que ha sido históricamente visto como un líder progresista y solidario con las causas de la izquierda en América Latina, ha dejado claro que no está dispuesto a \\\»premiar\\\» a un gobierno que, según él, ha sido cuestionado por la comunidad internacional debido a las acusaciones de fraude electoral en las recientes elecciones presidenciales. Su ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, explicó que Brasil no busca \\\»hacer un nuevo G-77\\\» al llenar el BRICS de países que no cumplen con ciertos estándares democráticos. Este veto no solo es un mensaje a Maduro, sino también una declaración de intenciones en el contexto de la política internacional. Al alinearse con los principios de gobernanza democrática y transparencia, Brasil se distancia de la retórica de apoyo incondicional que a menudo ha caracterizado a algunos gobiernos de izquierda en América Latina. La Respuesta de Maduro y el Apoyo de Putin A pesar del rechazo de Brasil, Maduro recibió un cálido respaldo de Vladimir Putin, quien lo considera un \\\»socio fiable\\\». En este sentido, la situación se vuelve paradójica: mientras Rusia y China parecen abrir sus puertas a Venezuela, Brasil, un país clave en el continente, se convierte en un obstáculo. Maduro, aludió a la recuperación económica de su país, tratando de proyectar una imagen de fortaleza y resiliencia, a pesar de que con el bloqueo unilateral de Estados Unidos se ha visto afectada la económica de Venezuela en muchos casos la precariedad ha ido en aumento. La posición de Rusia es clara: Putin ve a Venezuela como un aliado estratégico en su agenda geopolítica, especialmente en un momento donde las tensiones con Occidente se intensifican. Sin embargo, esta dinámica también plantea la cuestión de si Brasil, bajo Lula, está inadvertidamente sirviendo a los intereses desestabilizadores de Estados Unidos en la región al alinearse en contra de un gobierno que ha sido elegido democráticamente, a pesar de las controversias que lo rodean. La Tensión Regional La tensión entre Brasil y Venezuela es palpable. Las acusaciones del fiscal general venezolano, Tarek William Saab, de que Lula y otros líderes latinoamericanos son \\\»agentes de la CIA\\\», reflejan un clima de desconfianza que podría complicar aún más las relaciones bilaterales. Por su parte, el canciller venezolano, Yván Gil, ha intentado suavizar las tensiones, pero la falta de comunicación efectiva y las demandas no satisfechas de Brasil hacia Venezuela han exacerbado la situación. A medida que el mundo se desplaza hacia un orden multipolar, la posición de Brasil como líder regional se pone a prueba. Lula parece estar buscando un equilibrio entre la tradición de solidaridad latinoamericana y la necesidad de mantener estándares democráticos. Sin embargo, su veto a Venezuela podría interpretarse como una falta de apoyo a un aliado en un momento crítico, lo que podría tener repercusiones en la cohesión de la izquierda latinoamericana. Conclusiones La situación de Venezuela en el contexto de los BRICS es un microcosmos de las tensiones geopolíticas actuales. Mientras Maduro busca fortalecer sus lazos con potencias como Rusia y China, se enfrenta a un Brasil que, bajo el liderazgo de Lula, está redefiniendo su papel en la región y en el mundo. El veto de Lula a Venezuela para su entrada a los BRICS abre otra puerta a las diferencias entre ambos países y lideres, que en nada beneficia a los dos pueblos hermanos. El desenlace de esta situación es incierto, pero lo que está claro es que las decisiones tomadas en este momento afectarán no solo a Venezuela y Brasil, sino también a la dinámica de poder en América Latina en los años venideros. Al final, el equilibrio entre la solidaridad y la responsabilidad democrática será crucial para el futuro de la región.

López Obrador llega a Congreso mexicano para investidura de Sheinbaum

Ciudad de México, 1 oct (Prensa Latina) El mandatario saliente, Andrés Manuel López Obrador, llegó hoy al Palacio Legislativo de San Lázaro, sede del Congreso de la Unión, para entregar la banda presidencial a Claudia Sheinbaum, presidenta electa de México. PRENSA LATINA   “Es un honor estar con Obrador”, repitieron continuamente diversas voces dentro del salón, donde en breve ocurrirá la investidura de la primera mujer en ocupar el alto cargo de la nación y quien se declara continuadora del proyecto de transformación humanista y de justicia social de su predecesor. Con motivo de la toma de posesión, se encuentran aquí mandatarios y otros altos funcionarios de más de 100 países y 22 organismos internacionales; entre estos, los dignatarios de Cuba, Miguel Díaz-Canel; de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Colombia, Gustavo Petro, y de Chile, Gabriel Boric. También llegaron los gobernantes de Honduras, Xiomara Castro, y de Guatemala, Bernardo Arévalo; así como los primeros ministros de la República Árabe Saharaui Democrática, Bucharaya Hamudi Beyun, y de Belice, John Briceño, y la consejera presidenta del Consejo Presidencial de Transición de Haití, Régine Abraham. Asimismo, la vicepresidenta del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional de la República Popular China, Tie Ning; el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, y la directora ejecutiva del Fondo de Población de las Naciones Unidas, Natalia Kanem. Además, están en la nación azteca, entre otros, el presidente de República Dominicana, Luis Abinader, y la comitiva de Estados Unidos, encabezada por Jill Biden, esposa del presidente Joe Biden.

El gobierno de Nicolás Maduro sometido a una presión internacional que ni a Israel le han hecho a pesar del genocidio que está cometiendo en la Franja de Gaza

La presión internacional contra el gobierno legitimo de Nicolás Maduro oculta los actos violentos y de sabotaje llevados a cabo por la oposición y legitiman unas actas que dan supuestamente el triunfo a Edmundo González, que nadie ha visto físicamente y que solo existen en un portal de internet creado para la ocasión. Esa comunidad internacional no le reclama a la oposición las referidas actas. JULIO GUZMÁN ACOSTA La situación en Venezuela se ha intensificado tras las elecciones del 28 de julio, que han sido objeto de controversia y rechazo tanto a nivel regional como internacional. Los presidentes de Brasil y Colombia, Luiz Inácio Lula da Silva y Gustavo Petro, han emitido un comunicado conjunto enfatizando la necesidad de restaurar la credibilidad del proceso electoral venezolano. Insisten en que esto solo se logrará mediante la publicación de datos desglosados y verificables, y han hecho un llamado a evitar la represión de los opositores. Este pronunciamiento coincide con un aumento de la presión por parte de la Unión Europea, que ha descalificado la legalidad de la victoria de Nicolás Maduro, declarando insuficientes las pruebas presentadas por el gobierno. La UE ha dejado claro que solo reconocerá los resultados que sean completos y verificados independientemente. En los Estados Unidos, la vicepresidenta Kamala Harris ha expresado su apoyo al pueblo venezolano en una carta enviada a líderes opositores, resaltando la necesidad de rendición de cuentas en el sistema electoral. La comunidad internacional, incluido EE.UU. y varios países latinoamericanos, ha desestimado la validación de Maduro por parte del Tribunal Supremo de Venezuela. A medida que la tensión aumenta, la fiscalía venezolana, bajo control chavista, ha citado al excandidato opositor Edmundo González en el marco de una investigación relacionada con la publicación de actas de votación, subrayando aún más el clima de confrontación y represión. La oposición ha convocado una protesta para el próximo miércoles, marcando un mes desde las polémicas elecciones. Esta serie de eventos refleja un contexto de inestabilidad política y un amplio descontento social en Venezuela.

Lula calificó de victoria democrática liberación de Julian Assange

Brasilia, 26 jun (Prensa Latina) El presidente brasileño Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aplaudió hoy la liberación del periodista australiano Julian Assange, fundador de la plataforma de información WikiLeaks, y calificó el hecho de victoria democrática. PRENSA LATINA   «El mundo es un poco mejor y menos injusto hoy. Julian Assange es libre después de mil 901 días en la cárcel. Su liberación y regreso a casa, aunque tardíamente, representan una victoria democrática y la lucha por la libertad de prensa», escribió Lula en la red social X. Assange salió de la cárcel en el Reino Unido el lunes después de llegar a un acuerdo con la justicia de Estados Unidos para declararse culpable en cargos de espionaje. Como el tiempo de condena ya se cumplió en la «prisión preventiva», fue puesto en libertad. Desde 2010, Lula defiende al comunicador en declaraciones públicas, cuando WikiLeaks comenzó a divulgar documentos secretos de gobiernos y el fundador fue arrestado. El 19 de mayo, el exsindicalista pidió nuevamente su libertad. «Espero que termine la persecución contra Assange y vuelva a tener la libertad que merece lo más rápido posible», rasgueó en X, en aquella ocasión. Consideró que el australiano debería haber sido premiado por revelar «secretos de los poderosos» en lugar de estar preso. Anteriormente, Lula denunció en junio de 2022 que los verdaderos criminales son los espías de Estados Unidos que tuvieron sus actividades filtradas por WikiLeaks. «Si alguien cometió un crimen, fue quien, en nombre de Estados Unidos, estaba espiando al planeta Tierra, espiando a otros países, incluso espiando a nuestra (empresa petrolera) Petrobras, incluso accionando nuestra Petrobras luego del descubrimiento del presal (áreas profundas de reservas petrolíficas)», remarcó. A partir de 18 cargos relacionados con supuestas violaciones de la ley de espionaje que se le imputan, Assange pudo ser condenado a 175 años de cárcel. Entre otros detalles, los documentos de WikiLeaks revelaron que el ejército estadounidense mató a cientos de civiles durante la guerra de Afganistán en incidentes no revelados anteriormente. Según información confidencial de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos y de WikiLeaks en 2015, también funcionarios estadounidenses espiaron en Brasil al gobierno de la entonces presidenta Dilma Rousseff (2011-2016). Un total de 29 teléfonos de miembros y exintegrantes de su gestión fueron intervenidos. Rousseff enfrentó en 2016 un golpe parlamentario judicial que la sacó del poder.