Postura nacionalista de Sheinbaum: Un contraste con la posición entreguista del gobierno dominicano

Por Julio Guzmán Acosta La reciente declaración de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sobre la vital contribución de los migrantes mexicanos en Estados Unidos, se ha escuchado con fuerza en un contexto de creciente tensión política y social. En medio de la retórica incendiaria del presidente Donald Trump y sus amenazas de deportación, Sheinbaum ha hecho un llamado claro y poderoso, afirmando que “los mexicanos en EE. UU. sostienen la economía de ese país”. Esta postura no solo es un acto de defensa hacia la comunidad mexicana en el extranjero, sino también una reafirmación de la dignidad y el valor del trabajo migrante, que a menudo es desestimado por los sectores más xenófobos de la sociedad y que hoy ha sido tomado como bandera de la ultraderecha en el mundo. En un momento en que los migrantes son objeto de ataques políticos y discursos despectivos, la presidenta mexicana se alza con una voz firme, indicando que, lejos de ser una carga, los migrantes son, de hecho, un pilar fundamental de la economía estadounidense. Este enfoque nacionalista y de protección a sus ciudadanos contrasta drásticamente con la postura de otros gobiernos de la región, como el del gobierno del PRM que encabeza Luis Abinader. La reciente situación con la empresa Barrick Gold, que ha sido criticada por sus prácticas de explotación y falta de responsabilidad social en la Republica Dominicana, pone de manifiesto un modelo de entrega y complacencia ante las inversiones extranjeras que deja a la población local en una situación de vulnerabilidad. En este contexto, el gobierno dominicano ha sido acusado de priorizar los intereses de una corporación sobre el bienestar de su propia gente, lo que genera un sentimiento de traición entre los dominicanos que esperan un liderazgo que defienda sus derechos y recursos. Mientras Sheinbaum se compromete a proteger a los mexicanos en el extranjero y a recibir a los deportados con los brazos abiertos, el gobierno dominicano parece dispuesto a sacrificar su soberanía y recursos naturales en pos de complacer a intereses foráneos. Este contraste es inquietante y pone de relieve la necesidad de un enfoque más nacionalista y protector por parte de las naciones latinoamericanas, que deben recordar que su principal responsabilidad es hacia su pueblo. La defensa del migrante no solo debe ser una cuestión retórica; debe traducirse en políticas efectivas que aseguren la dignidad y el respeto por los derechos humanos de aquellos que, en búsqueda de mejores oportunidades, se ven forzados a dejar su hogar. La postura de Sheinbaum es un recordatorio de que la verdadera fortaleza de una nación radica en su capacidad para cuidar de sus ciudadanos, tanto en casa como en el extranjero. Así, mientras México se erige como un ejemplo de dignidad y apoyo a sus compatriotas en el exterior, es imperativo que otros países de la región, como la República Dominicana, reconsideren sus prioridades y adopten un enfoque que priorice el bienestar de su población frente a la entrega incondicional a intereses foráneos. La historia nos enseña que una nación que se olvida de su gente, que no defiende sus derechos y recursos, está condenada a perder su esencia y su futuro. Es momento de que los líderes latinoamericanos se inspiren en la postura valiente y nacionalista de Sheinbaum y trabajen en pro de un auténtico desarrollo que beneficie a su pueblo por encima de todo.
31 kilómetros recorridos y más de cinco horas de marcha en contra de la Barrick Gold

Por Servicios umbral.local/ Entonando la consigna “El pueblo unido jamás será vencido” los campesinos y ciudanos que les apoyan recorrieron la carretera de Maimón-Cotuí, donde decenas de campesinos llevaron a cabo una marcha pacífica para exigir el pago justo por sus terrenos y manifestar su oposición a la construcción de una nueva presa de colas por parte de la empresa minera Barrick Gold, en Pueblo Viejo, ubicada en provincia Sánchez Ramírez. Desde antes del amanecer, los comunitarios se agruparon con pancartas y cánticos, recorriendo aproximadamente 31 kilómetros desde la entrada de Maimón hasta las instalaciones de Barrick Gold, donde se unieron a otro grupo que había partido desde Cotuí a las 5:00 de la mañana. La manifestación, que logró paralizar el tránsito vehicular en la vía hasta pasadas la 1:00 de la tarde, se convirtió en un espacio para que los campesinos expresaran sus reclamos contra la multinacional canadiense y el Estado dominicano. Acusaron al gobierno de ser “entreguista” y pidieron la intervención del presidente Luis Abinader. Martín Guzmán, representante de la comunidad en el diálogo mediador, describió a Barrick como una empresa “sin principios” y al Estado como “abusador y violador de la ley”. Guzmán advirtió sobre la amenaza de que si los campesinos no ceden sus terrenos, podrían ser sometidos a un proceso de utilidad pública. Los manifestantes denunciaron que en el censo realizado por Barrick Gold, varios residentes de las áreas afectadas fueron excluidos, lo que levantó sospechas sobre la transparencia del proceso. Fernando Peña, otro líder comunitario, enfatizó la necesidad de una reubicación justa y pidió compensaciones adecuadas por los daños sufridos a lo largo de los años, argumentando que no quieren ser desplazados a condiciones deplorables sin acceso a servicios básicos como clínicas o escuelas. Los campesinos también alertaron sobre la construcción de un puente en la cabecera del río El Naranjo, una fuente vital de agua para la comunidad, lo que pone en riesgo su acceso a este recurso esencial. A pesar de contar con representantes en el Senado y la Cámara de Diputados, los comunitarios manifestaron su decepción por lo que consideran una falta de apoyo por parte de sus legisladores, quienes, según ellos, se han alineado con los intereses de Barrick Gold en lugar de defender a la población. La empresa, por su parte, emitió un comunicado donde aseguró que el diálogo se lleva a cabo con la participación de entidades gubernamentales y representantes comunitarios, buscando un proceso inclusivo. Sin embargo, también denunciaron que un grupo de personas está obstaculizando el progreso y utilizando tácticas de intimidación, afirmando que estos individuos no representan a la mayoría de la comunidad. En apoyo a los campesinos, diversos actores sociales, incluyendo líderes religiosos y excandidatos presidenciales, se unieron a la marcha, denunciando los efectos ambientales negativos que la construcción de la presa de colas podría acarrear. La situación en Cotuí refleja un profundo conflicto entre las comunidades locales y la industria minera, en un contexto donde las demandas de justicia social y ambiental cobran cada vez más relevancia.
Edmundo González se autoproclama como \»presidente\» de Venezuela aunque ningún organismo venezolano haya validado su victoria

El excandidato presidencial dice, desde República Dominicana, que es el \»comandante en jefe\» del ejército de Venezuela y les ordena desobedecer a Maduro Por Julio Guzmán Acosta En medio de un clima de tensión política, Edmundo González, candidato presidencial venezolano, ha declarado desde República Dominicana que se considera el \»comandante en jefe\» del ejército de Venezuela y ha instado a las fuerzas armadas a desobedecer al actual presidente, Nicolás Maduro. González ha manifestado su intención de regresar al país para asumir lo que él considera su legítimo cargo como presidente, a pesar de que no existe reconocimiento formal por parte de ningún organismo regulador de las elecciones en Venezuela. En un video difundido en redes sociales, González afirmó estar \»muy cerca de Venezuela\» y listo para ingresar al país en el momento adecuado, argumentando que los votos emitidos en las elecciones del 28 de julio representan un respaldo a su figura y a la \»recuperación de la democracia\». Sin embargo, su narrativa ha sido cuestionada, ya que el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, el único organismo con la autoridad para declarar un ganador en las elecciones, otorgó la victoria a Nicolás Maduro, quien asumió el cargo en Caracas. Las elecciones, celebradas a finales de julio, fueron objeto de controversia, con la oposición denunciando irregularidades y fraude en el proceso de recuento de votos. A pesar de las quejas y el respaldo internacional hacia la figura de González, es fundamental subrayar que hasta la fecha, ningún organismo regulador ha reconocido su proclamación como presidente. Esta narrativa, según analistas, parece haber sido diseñada desde Estados Unidos y la Unión Europea, quienes han apoyado la oposición venezolana, lo que ha contribuido a la confusión y la polarización en el país. González, en su discurso, ha acusado a Maduro de haber \»violentado la Constitución\» y de haberse \»autocoronado dictador\», una afirmación que refleja la profunda división política que atraviesa Venezuela. Mientras tanto, la comunidad internacional sigue observando de cerca la situación, pero hasta el momento, la legitimidad de González como presidente carece de una validación formal por parte de las autoridades electorales venezolanas. A pesar de que Venezuela está sitiada por las sanciones económicas impuestas unilateralmente por Estados Unidos y la Unión Europea, según recogen organismos internacionales como el FMI y el Banco Mundial, la economía venezolana fue la de mayor crecimiento en la región, alcanzando más de un 10% en 2024. Imaginen una Venezuela sin sanciones económicas y sin el criminal bloqueo que le han impuesto, quienes lo único que buscan es apoderarse de los recursos naturales de la tierra de Bolivar y Hugo Chávez,
La operación “juramentación” de Edmundo González en Venezuela, ¿puede ser el preludio de una nueva Siria?

Por Thiago Zorrilla Acosta La situacion política actual de Venezuela se ha intensificado en los últimos días, especialmente por la cercanía de la toma de posesión de Nicolás Maduro y la gira internacional de Edmundo González, quien busca consolidar su figura como el \»presidente legítimo\» del país. Este momento ha reavivado el interés mediático en Venezuela, que parece fluctuar en su cobertura de acuerdo con los eventos y declaraciones relevantes que surgen a lo largo del día. Gira Internacional de Edmundo González La gira internacional de González es un intento estratégico por parte de la oposición venezolana para ganar reconocimiento y apoyo internacional. Durante su recorrido, González se reunió con importantes figuras políticas en América Latina y Estados Unidos, incluyendo al presidente argentino Javier Milei, el presidente paraguayo Santiago Peña, y el presidente de Estados Unidos Joe Biden y finalmente en la Republica Dominicana, el escenario que le ha montado el gobierno del PRM que encabeza Luis Abinader, que le ha reconocido como \»ganador\» de las elecciones del 28 de julio y le ha recibido como jefe de Estado, sin que haya un organismo competente de Venezuela que le avalado o reconozca. Este tipo de encuentros busca no solo legitimarlo ante la comunidad internacional, sino también generar un respaldo que presione a Maduro y su administración. González, quien ha pasado un tiempo en el exilio en España, ha mantenido reuniones con líderes europeos, incluyendo al presidente español Pedro Sánchez, lo que subraya la intención de la oposición de posicionar el tema venezolano en la agenda global. Uno de los momentos culminantes de su gira es su retorno previsto a Venezuela el 10 de enero, donde planea ser juramentado como presidente, lo que podría generar tensiones significativas tanto a nivel político interno como internacional. Esta situación es acompañada por una convocatoria de protestas lideradas por la opositora María Corina Machado, lo que refleja la estrategia de la oposición para movilizar a la población contra el gobierno legitimo de Maduro. Estrategias de la Oposición y Respuestas del Gobierno La estrategia de González está diseñada para provocar un \»quiebre\» dentro del gobierno de Maduro, impulsando la idea de que su administración se sostiene gracias a un pequeño grupo de individuos corruptos y a una red de economías ilícitas. Este enfoque busca fomentar el descontento entre los niveles más bajos de la administración de Maduro, a la vez que se busca un reconocimiento internacional similar al que tuvo Juan Guaidó en su momento. Sin embargo, la respuesta del gobierno venezolano ha sido firme. Diosdado Cabello, Ministro de Interior y Justicia del gobierno, ha dejado claro que cualquier intento de González y su grupo de entrar al país sin la debida autorización será considerado una amenaza, lo que sugiere un riesgo significativo para aquellos que intenten participar en la juramentación o en las protestas. Esta situación se agrava por la existencia de una orden de captura contra González y otros expresidentes latinoamericanos que han sido declarados personas no gratas en Venezuela. Reacciones Internacionales y Dilemas Geopolíticos La comunidad internacional se encuentra dividida en su respuesta a la situación en Venezuela. Mientras que algunos gobiernos han mostrado apoyo a González, la actitud de otros países es más ambivalente. La crítica hacia el gobierno de Maduro se contrapone a la tolerancia hacia otros regímenes no democráticos, lo que plantea un dilema moral y político. La administración Biden ha expresado su apoyo a la oposición, pero también enfrenta presiones internas que podrían limitar su capacidad de acción. En este contexto, se han planteado propuestas para intensificar las sanciones y presionar a Maduro mediante estrategias concertadas entre gobiernos democráticos. Expertos en relaciones internacionales han sugerido que un esfuerzo coordinado podría acelerar una posible rebelión en los niveles inferiores del poder en Venezuela, similar a lo que ocurrió en otros contextos históricos. Desafíos Internos y Futuras Proyecciones A nivel interno, la oposición enfrenta situaciones de division que la ha llevado a la fragmentación de sus filas y la crítica hacia la estrategia adoptada por líderes como María Corina Machado. Algunos opositores han comenzado a cuestionar la eficacia de la \»máxima presión\» y abogan por un enfoque más inclusivo que considere el bienestar de la población. Las tensiones dentro de la oposición se han evidenciado en desacuerdos sobre las mejores tácticas a seguir, lo que podría diluido su capacidad de actuar de manera unificada. En conclusión, el futuro de la oposición en Venezuela es incierto y está marcado por tensiones tanto internas como externas. La operación de juramentación de Edmundo González podría ser un punto de inflexión, pero también representa un riesgo que puede desatar una situacion de violencia y confrontación que desemboque en una especie de guerra civil. Las dinámicas de poder, tanto en el país como en el contexto internacional, seguirán evolucionando en función de las acciones de ambos lados y de la respuesta de la comunidad internacional.
Luis Abinader llama a Nicolás Maduro a abrir las puertas a la democracia en Venezuela

El presidente dominicano hizo ese llamado acompañado de varios expresidentes que alli cuando gobernaban, jamas respetaron la democracia, se aliaron con el narcotrafico y los escuadrones de la muerte, muchos de los cuales hoy tienen cuentas pendientes con la justicia y viven en el exilio. Por Servicios umbral.local/ Durante un acto celebrado en el Palacio Nacional, el presidente de la república, Luis Abinader, hizo un llamado a las autoridades venezolanas, instando a Nicolás Maduro a \»cruzar al lado correcto de la historia\» y a permitir un tránsito pacífico hacia la democracia en el país. El evento, titulado “Apoyo a la democracia en Venezuela”, tuvo lugar en el Salón Los Embajadores, donde Abinader subrayó la importancia de la libertad y la dignidad humana en la política internacional. Abinader enfatizó que \»nunca es tarde para respetar la voluntad de un pueblo que, supongo, deben amar\». En su discurso, el mandatario dominicano recordó que ningún país será juzgado únicamente por su riqueza o poder, sino por su capacidad para defender la dignidad humana. \»En esa tarea, no hay espacio para la indiferencia ni para el silencio\», afirmó, dejando claro que la República Dominicana seguirá defendiendo los principios democráticos, aunque se una a gente que nunca ha respedato la democracia, alli cuando le ha tocado gobernar. El presidente dominicano también hizo hincapié en el legado internacionalista de José Francisco Peña Gómez, destacando la tradición democrática de la República Dominicana. \»Reiteramos nuestro compromiso con quienes en Venezuela luchan por el derecho a elegir libremente su destino\», manifestó Abinader, haciendo eco de la necesidad de solidaridad entre naciones hermanas. La jornada fue marcada por la llegada de Edmundo González Urrutia, líder opositor venezolano y candidato las recientes elecciones presidenciales del 28 de julio, en las que, según el Consejo Nacional Electoral (CNE), fue declarado ganador Nicolás Maduro. González Urrutia, acompañado por varios expresidentes latinoamericanos que forman parte de la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA), fue recibido con honores en la casa de gobierno. Durante su intervención, González Urrutia agradeció a Abinader y a los expresidentes del Grupo IDEA por su firme apoyo en la lucha por la libertad y la democracia en Venezuela. \»Nos veremos pronto en Caracas en libertad\», aseguró, al tiempo que destacó la disposición de la oposición para acordar las garantías necesarias para una transición pacífica. Sin embargo, expresó su preocupación por la negativa del gobierno de Maduro a aceptar lo que el llama derrota electoral y su respuesta ante las manifestaciones de la oposición . Más tarde, González Urrutia participó en una movilización en el Parque Eugenio María de Hostos, donde cientos de venezolanos y dominicanos se reunieron para manifestar su apoyo a la oposicion del gobierno legítimo de Maduro. Este evento se enmarca en un contexto de creciente tensión en Venezuela, donde los ciudadanos continúan enfrentando una grave crisis política, social y económica. La movilización y el acto de apoyo al líder opositor promovido por el gobierno dominicano y el PRM desdice la posición de Luis Abinader de no reconocer el supuesto triunfo de Edmundo González Urrutia. Con la participación de varios exmandatarios, muchos de los cuales tienen cuentas pendientes en sus paises y hoy estan en el exilio como Laura Chinchilla, Vicente Fox, Felipe Calderón, Andrés Pastrana, Jamil Mahuad, Mario Abdo Benítez, Jorge Quiroga, el evento se convierte en un punto de inflexión en lo que ellos llaman \»la lucha por la democracia en Venezuela\» y reafirma el compromiso de apoyar a ese personaje, que según papeles desclaficicados por la CIA, tiene sus manos manchadas de sangre por sus actividades en Centro America, cuando era el segundo en la embajada venezolana en El Salvador.
Injerencismo y algo más

El mismo que ahora se proclama defensor de la “democracia” en Venezuela, aupado por una vieja y agresiva oligarquía y de unos exponentes de la corrupción como los Juan Guaidó, Juan Capriles y Leopoldo López, entre otros. Pocas veces la democracia había tenido peores defensores. Por Rafael Chaljub Mejía En tantos años vividos, nunca había visto a nuestro país convertido en escenario de un acto como el escenificado ayer en el Palacio. Por los alcances negativos de ese acto, por los personajes y las instituciones internacionales allí representados y por lo que significa el involucrar a nuestro país y su Estado nacional en una acción conjunta con las fuerzas más retrógradas y reaccionarias de toda nuestra región. El protagonista fue el señor Edmundo González, detrás de cuya figura desabrida hay todo un pasado que lo convierte en reo de acusaciones como aquella de haber sido colaborador de la CIA en las sangrientas represiones dirigidas por esa agencia yanki contra los movimientos insurgentes en Centroamérica, de la cual fueron víctimas hasta varios sacerdotes. El mismo que ahora se proclama defensor de la “democracia” en Venezuela, aupado por una vieja y agresiva oligarquía y de unos exponentes de la corrupción como los Juan Guaidó, Juan Capriles y Leopoldo López, entre otros. Pocas veces la democracia había tenido peores defensores. Los expresidentes colombianos Álvaro Uribe, cuyo mandato quedó marcado por su siniestra alianza con los grupos paramilitares y grupos peores aún; Iván Duque, criatura del mismo Uribe y Andrés Pastrana que en esta cruzada contra Venezuela y su gobierno camina ahora junto a ellos. Así sigue la lista de amigos de González, los mejicanos Felipe Calderón y Vicente Fox, el mismo Fox del tristemente célebre: “Come y te vas”, con el cual alguna vez intentó inútilmente humillar al presidente Fidel Castro. Hablar de democracia y decir que son estos sus defensores es un monumental contrasentido. Lo de ayer tiene implicaciones mucho mayores. Está a la vista que actualmente gran parte del mundo va siendo copada por una ola de matices fascistas y ultra reaccionaria. El ascenso de Donald Trump viene a reforzarla. Esa tendencia crece en nuestra región, como si se buscara organizar una internacional ultraconservadora. El acto de ayer le da un importante aliento a esa amenaza y es esa una razón más para denunciarlo. Ha dicho el señor González que viajará a Caracas a tomar posesión de la presidencia que ya la institucionalidad de Venezuela le entregó al presidente Nicolás Maduro. Ojalá haya desistido de esa idea y que si intentara ponerla en práctica, no salga de aquí y nos evite el sonrojo de servir de punto de partida de una aventura que no puede terminar en nada bueno. Definitivamente, hubiese sido mejor una prudente neutralidad en este conflicto que deben solucionar los propios venezolanos.
La contradictoria postura del gobierno dominicano hacia Venezuela

Por Servicios umbral.local/ La reciente decisión del gobierno dominicano, encabezado por Luis Abinader, de recibir a Edmundo González como jefe de Estado de Venezuela, es un claro ejemplo de incoherencia en la política exterior de la República Dominicana. Esta acción no solo contradice la postura oficial del gobierno dominicano de no reconocerlo como presidente electo, sino que también plantea serias interrogantes sobre las intenciones y la dirección de nuestra política internacional. Edmundo González, a quien muchos medios han señalado como un agente de la CIA, es un personaje polémico que deja un rastro de sangre en su camino. Su papel como embajador de Venezuela en El SAlvador y su participación en acciones que han llevado a la mjuerter a miles de ciudadanos inocentes ese país son ampliamente documentados. En este contexto, recibirlo como jefe de Estado es, a todas luces, una contradicción que pone en entredicho la integridad y la coherencia de la política exterior dominicana. El 28 de julio pasado, Nicolás Maduro fue reelegido en las elecciones, un resultado que ha sido validado por el Consejo Nacional Electoral de Venezuela. Este hecho refuerza la legitimidad del actual presidente y la necesidad de la comunidad internacional de respetar los procesos democráticos en la región. Al recibir a González, el gobierno dominicano no solo ignora la voluntad del pueblo venezolano, sino que también se presta a ser cómplice de las estrategias desestabilizadoras impulsadas por Estados Unidos y la Unión Europea. Venezuela es un país y un pueblo hermano, con una rica historia cultural y social que merece nuestro respeto y apoyo. La República Dominicana, como nación soberana, no debe convertirse en un escenario para las maniobras políticas de la derecha internacional, que busca desestabilizar gobiernos legítimamente elegidos en América Latina. La historia ha demostrado que estas intervenciones solo conducen a más violencia y sufrimiento para los pueblos afectados. Es fundamental que el gobierno dominicano reevalúe su postura y actúe con coherencia. La política exterior debe estar guiada por principios de respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos. La República Dominicana tiene la responsabilidad de ser un faro de esperanza y solidaridad en la región, no un cómplice en los planes de desestabilización que solo benefician a unos pocos. En conclusión, la equivocada postura del gobierno del PRM al recibir a Edmundo González no solo es un error de cálculo político, sino también una falta de respeto hacia un pueblo que, en medio de adversidades, busca su camino hacia la paz y la democracia. Es hora de que la República Dominicana asuma un papel más proactivo y responsable en la defensa de la soberanía y el bienestar de nuestros hermanos venezolanos, rechazando cualquier intento de injerencia extranjera que solo busca sembrar el caos y la división.
Organizaciones de izquierda, sociales y populares repudian la presencia de Edmundo González Urrutia en República Dominicana

Por Servicios umbral.local/ Este martes, en un acto realizado en la sede de la Fuerza de la Revolución, Narciso Isa Conde, en representación de diversas organizaciones de izquierda, sociales y populares, leyó un contundente documento en el que se expresa un enérgico rechazo a la visita de Edmundo González Urrutia a la República Dominicana. Este acto coincide con el anuncio del presidente Luis Abinader sobre un evento de apoyo al candidato derrotado en las recientes elecciones venezolanas, considerado un agente de la CIA y señalado como responsable de múltiples crímenes, entre ellos el genocidio de sacerdotes jesuitas en El Salvador. El pronunciamiento sostiene que la presencia de González Urrutia representa una desnaturalización de la función presidencial y un desprestigio para la imagen del país. Los firmantes acusan a Abinader de actuar al margen de la Constitución de la República y de involucrarse en una intervención descarada en los asuntos internos de Venezuela, lo que consideran una guerra soterrada contra la República Bolivariana. Conde enfatizó que las actividades programadas para el próximo jueves, día previo a la toma de posesión de Nicolás Maduro, son parte de un montaje internacional agresivo, impulsado por el neocolonialismo estadounidense y europeo, junto a un grupo de expresidentes latinoamericanos que se autodenominan IDEA. Este grupo, según el documento, no es más que un conjunto de políticos mercenarios manipulados por la CIA. El comunicado critica la postura del presidente Abinader, señalando que se está repitiendo un patrón de apoyo a proyectos imperialistas, como fue el caso de Juan Guaidó, y que el actual plan desestabilizador tiene como estandarte a un candidato con un historial criminal que no ganó las elecciones. Asimismo, se denuncia que Abinader pretende utilizar el Palacio Nacional para llevar a cabo un \»show mediático\» que perpetúe el asalto y el robo de bienes del pueblo venezolano. Los firmantes hacen un llamado al pueblo dominicano para que repudie la presencia de González Urrutia, a quien acusan de numerosos crímenes, incluyendo el asesinato de sacerdotes. Rechazan que el suelo dominicano sea utilizado para deslegitimar la voluntad del pueblo venezolano, que eligió democráticamente a Maduro como su presidente. El documento también destaca que, a pesar de haber sido candidato en las elecciones, González Urrutia reconoció la institucionalidad venezolana y la legitimidad del proceso electoral que lo llevó a perder. Esto, argumentan, pone en duda su actual reclamo de legitimidad. Además, se condena la actitud de la ultraderecha internacional que intenta subvertir la institucionalidad venezolana, aprovechándose de la disposición del gobierno dominicano para actuar en contra de la ética política y diplomática. En cuanto a la situación legal de González Urrutia, se afirma que actualmente es un fugitivo de la justicia venezolana, con órdenes de captura por múltiples delitos, incluyendo conspiración y usurpación de funciones. Por ello, las organizaciones exigen que sea declarado \»persona no grata\» en el país y que el presidente Abinader respete el Derecho Internacional, la soberanía y la institucionalidad de Venezuela. Finalmente, el documento concluye con un llamado a la solidaridad con el pueblo venezolano y un compromiso de apoyar la soberanía del país, jurando junto a Nicolás Maduro y su pueblo respetar su determinación soberana. Entre las organizaciones firmantes se encuentran la Fuerza de la Revolución, el Movimiento Caamañista, el Frente Amplio, el Partido Comunista del Trabajo, el Movimiento Popular Dominicano, el Referente de la Izquierda Dominicana, entre otros.
Alianza País y pide al presidente Luis Abinader evitar reunión con opositor Edmundo González Urrutia

Por Servicios umbral.local/ La Comisión de Relaciones Internacionales del partido Alianza País ha emitido un comunicado en el que solicita al presidente de la república, Luis Abinader, que no se reúna con el líder opositor venezolano Edmundo González Urrutia, quien tiene programada una visita a la isla en los próximos días. Esta solicitud surge en un contexto de creciente tensión política en la región, y el partido enfatiza la importancia de mantener relaciones diplomáticas respetuosas y pacíficas con Venezuela. Edmundo González Urrutia, quien ha sido un crítico abierto del gobierno de Nicolás Maduro, se encuentra en medio de una situación política compleja en su país. Durante su visita, se espera que González Urrutia realice varias actividades, entre las que destaca una reunión a puertas cerradas con el presidente Abinader. Sin embargo, Alianza País ha expresado su preocupación acerca de cómo esta reunión podría impactar las relaciones entre la República Dominicana y Venezuela, instando a evitar cualquier acción que pueda desencadenar un conflicto diplomático. La posición de Alianza País es clara y se fundamenta en el respeto a la soberanía de Venezuela. El partido, encabezado por Guillermo Moreno, quien fue candidato a senador en el Distrito Nacional con el apoyo del Partido Revolucionario Moderno (PRM), rechaza \»rotundamente\» cualquier tipo de intervención externa en los asuntos internos de Venezuela. En su comunicado, Alianza País subraya que es el pueblo venezolano quien debe encontrar sus propias soluciones a los problemas que enfrenta, sin presiones o injerencias de otras naciones. Además, el partido se apoya en los principios constitucionales dominicanos y en los tratados internacionales que la República Dominicana ha firmado, los cuales ratifican la soberanía de Venezuela para resolver sus conflictos internos. En este sentido, la Comisión de Relaciones Internacionales de Alianza País considera que la República Dominicana debe actuar con cautela y evitar cualquier postura que pueda ser percibida como una injerencia en los asuntos venezolanos. La situación en Venezuela sigue siendo delicada, con Nicolás Maduro programado para jurar un nuevo mandato el mismo día que González Urrutia tiene previsto asumir como presidente, lo que podría generar un ambiente de polarización y tensiones aún más agudas. En este contexto, las acciones diplomáticas de la República Dominicana son observadas con atención, y Alianza País enfatiza la necesidad de una política exterior que priorice la paz y el respeto mutuo entre naciones. El partido concluye su comunicado reafirmando su compromiso con una República Dominicana que actúe como un mediador pacífico en la región, capaz de promover el diálogo y la cooperación sin caer en la tentación de intervenir en los conflictos internos de otros países.
La injerencia del gobierno dominicano en los asuntos internos de Venezuela nada bueno nos traerá

Por Julio Guzmán Acosta El reciente anuncio del gobierno dominicano, encabezado por el presidente Luis Abinader, de recibir a Edmundo González Urrutia y a varios expresidentes de la región en un acto que busca rechazar el nuevo mandato de Nicolás Maduro, plantea serias interrogantes sobre el papel que la República Dominicana debe asumir en el contexto político de Venezuela. No podemos permitir que nuestra nación se convierta en un paraguas para actos antidemocráticos que, lejos de fortalecer la democracia, solo contribuyen a la polarización y la injerencia en los asuntos internos de otro país soberano. La Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) establece en su Capítulo 1, numeral 2, que es política de esta entidad «fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos». De igual manera, la Carta de la Organización de los Estados Americanos (OEA) resalta en su capítulo 3, literal e), que «todo Estado tiene derecho a elegir, sin injerencias externas, su sistema político». Estos principios son la base de las relaciones internacionales y deben ser respetados por todos los países. Sin embargo, el gobierno dominicano ha decidido intervenir en los asuntos internos de la República Bolivariana de Venezuela al recibir a un ex-candidato presidencial señalado como un ex-agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Esta decisión no solo contradice los principios de no injerencia, sino que también pone en riesgo las relaciones históricas y de solidaridad que hemos construido con el pueblo venezolano a lo largo de los años. Desde las luchas contra la dictadura de Trujillo hasta la cooperación que hemos recibido a través de Petro Caribe, Venezuela ha sido un aliado en momentos críticos de nuestra historia. La pregunta que surge es: ¿A qué intereses esta sirviendo el gobierno dominicano al convertirse en sede de un evento injerencista en la situacion interna de otro pais hermano y que reúne a las fuerzas más oscuras, conservadoras y de derecha en el continente, auspiciadas por el Departamento de Estado de EE.UU.? Es evidente que esta acción no se alinea con los intereses de la República Dominicana ni con la voluntad de un pueblo que ha sufrido las consecuencias de la intervención militar en dos ocasiones por parte de Estados Unidos. Además, el respaldo a figuras como González Urrutia, cuya historia está manchada por la participación en actos de violencia y represión, es una provocación innecesaria. El pasado tenebroso de este individuo, vinculado a la creación de grupos armados responsables de masacres, no debería ser motivo de celebración ni de apoyo. En lugar de fomentar la paz y la reconciliación, este acto solo alimenta el ciclo de violencia, desconfianza y desestabilización en en la región. Lo más conveniente para nuestro país es el respeto a las normas elementales de convivencia entre naciones, que dictan la no injerencia en los asuntos internos de otros Estados. Debemos permitir que sean los propios venezolanos quienes resuelvan sus problemas, sin la sombra de intervenciones externas que solo buscan intereses geopolíticos y económicos. Es momento de rechazar esa visita inapropiada y provocadora de González Urrutia y de cuestionar el papel que está jugando el gobierno del PRM que encabeza Luis Abinader en la política internacional. La República Dominicana no debe ser un cómplice de la injerencia estadounidense en Venezuela. En lugar de eso, debemos reafirmar nuestro compromiso con la paz, la soberanía y el respeto mutuo entre los pueblos de América Latina y el Caribe. Por eso hay que decir con fuerza: Fuera las manos yankis de Venezuela, y que prevalezca el principio de autodeterminación que todos los países merecen. Estados Unidos, la Unión Europea y el concierto de países que promueven la política de acoso a Venezuela y su legítimo gobierno, como han fracazado, a pesar del criminal bloqueo que le han impuesto y del saqueo que han hecho de muchas de sus reservas de divisas y oro, hoy recurren a la puesta en marcha de un nuevo plan y para eso estan usando al gobierno dominicano, que como sumiso, se ha puestado para acoger un evento que puede desatar un conflicto militar de consecuencias para toda la region. El pueblo dominicano no puede quedarse de brazos cruzados, debemos decirle al mundo, no a Edmundo González , no a la injerencia del gobierno dominicano en los asuntos de Venezuela, no a Estados Unidos y su criminal acoso al gobierno legitimo de Venezuela.