UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

La Red Socioambiental Nacional se une a la lucha contra la construcción de la Presa de Cola de Barrick Gold

Por Virtudes Álvarez Sampedro Santo Domingo, RD – La Red Socioambiental Nacional de la República Dominicana ha anunciado su adhesión a la campaña nacional \»¡No Presa de Cola!\» y \»¡Fuera Barrick Gold!\», diseñada para detener los planes del Gobierno y de la empresa canadiense Barrick Gold que buscan construir una nueva presa de cola en el país. En un comunicado oficial, la Red expresó su profunda preocupación por los impactos ambientales y sociales que podría acarrear la construcción de otra presa de cola, señalando que este tipo de infraestructuras representan riesgos significativos para los ecosistemas locales y las comunidades cercanas, debido a la posible contaminación y acumulación de residuos tóxicos. La organización hizo un llamado urgente al pueblo dominicano para unirse en defensa del medio ambiente y los recursos naturales del país. “Es momento de alzar nuestras voces y proteger nuestra tierra de proyectos que amenazan la salud de nuestros ecosistemas y el bienestar de las futuras generaciones”, afirmaron representantes de la Red. Además, exigieron al presidente Luis Abinader que anule el decreto que otorga concesiones de cerca de 50,000 tareas adicionales a Barrick Gold, calificado como inconstitucional por la Red. Según la organización, este decreto favorece intereses corporativos sobre los derechos ambientales y comunitarios, contraviniendo las leyes y regulaciones nacionales. “No podemos permitir que decisiones que comprometen nuestro patrimonio natural sean tomadas sin la debida consulta y participación ciudadana. Exigimos transparencia y respeto a la Constitución y a las normativas medioambientales”, enfatizaron. La campaña \»No Presa de Cola, Fuera Barrick Gold\» busca detener la expansión de las operaciones mineras que, según las organizaciones involucradas, han causado ya daños significativos al medio ambiente y a las comunidades locales. La Red Socioambiental Nacional se une a esta iniciativa con el objetivo de fortalecer el movimiento y aumentar la presión sobre las autoridades para que reconsideren sus decisiones. Llamado a la Acción Con el fin de informar y sensibilizar a la población sobre los riesgos asociados con la construcción de la nueva presa de cola, se están organizando diversas actividades, incluyendo manifestaciones pacíficas, foros educativos y campañas en redes sociales. Entre las actividades programadas destaca una Marcha-Caravana hacia las instalaciones de Barrick Gold en Cotuí, que se llevará a cabo el miércoles 19 de febrero a partir de las 5:00 de la mañana. La Red insta a todos los dominicanos y dominicanas a sumarse a esta causa, participando activamente en estas y futuras actividades, y difundiendo información para crear conciencia colectiva. “La defensa de nuestro medio ambiente es responsabilidad de todos. Juntos podemos lograr cambios importantes en las políticas gubernamentales y proteger nuestro hogar para las generaciones presentes y futuras”, concluyeron los representantes de la Red.

Presidente Abinader: Pare… Pare… Me jondeo en el ‘Metro’ de Los Alcarrizos…

En un país donde la impunidad es la norma, la falta de respuestas oficiales refuerza la sospecha de que detrás de esta obra inconclusa es un ejemplo evidente de una historia de mala planificación, sobrecostos y corrupción. La ciudadanía tiene derecho a saber quiénes son los responsables de esta debacle y qué medidas se tomarán para corregir el desastre, que no de taparse o justificarse con la destitución del Ministro de Obras Públicas, ingeniero Deligne Asención. Por Rafael Méndez El gobierno de Luis Abinader ha convertido las obras de infraestructura en un espectáculo de anuncios rimbombantes, fechas incumplidas y promesas recicladas, y como evidencia incontratable de esta afirmación está el Metro de Los Alcarrizos, que podría considerarse como el hecho más alarmante de esta estrategia, o mejor dicho, como el más grande monumento a la deficiencia del gobierno del Partido Revolucionario Moderno. El Metro de Los Alcarrizos no solo ha sido objeto de múltiples retrasos, sino que reportajes recientes revelan que su nivel de construcción y abandono hacen imposible su terminación y entrega en el segundo trimestre del 2025, como lo han anunciado las autoridades. Mientras tanto, lo que debería ser una obra de impacto positivo para más de un millón de personas, y que hoy debería ser un escándalo de proporciones gigantescas, parecería que a todos nos han impuesto un silencio cómplice. Según informaciones que han trascendido por lo bajo, la obra presenta graves vicios de construcción, al punto de que se está demoliendo casi en su totalidad la parte de la ingeniería para corregir fallas estructurales, y lo más grave aún, se dice que la empresa contratada para proveer los vagones se niega a instalarlos debido a estas deficiencias. A pesar de la magnitud del problema y la millonada que se ha malgastado, el tema parece estar siendo silenciado deliberadamente por el gobierno para evitar un escándalo mayor. El silencio oficial ante el desastre Lo que debería ser un escándalo nacional, con consecuencias políticas y administrativas inmediatas y de proporciones imprevisibles, ha sido manejado con un hermetismo que debería alarmar hasta el más incauto de los ciudadanos dominicanos. Ni el Ministerio de Obras Públicas ni el gobierno central han ofrecido explicaciones claras sobre el estado real del proyecto ni sobre el destino de los fondos invertidos. En lugar de transparencia, se han limitado a emitir infundadas y vagas declaraciones optimistas que contrastan con la cruda realidad. En un país donde la impunidad es la norma, la falta de respuestas oficiales refuerza la sospecha de que detrás de esta obra inconclusa es un ejemplo evidente de una historia de mala planificación, sobrecostos y corrupción. La ciudadanía tiene derecho a saber quiénes son los responsables de esta debacle y qué medidas se tomarán para corregir el desastre, que no de taparse o justificarse con la destitución del Ministro de Obras Públicas, ingeniero Deligne Asención. La construcción del Metro… ¿Cuándo terminan la línea 2C? El Ministerio de Obras Públicas anunció recientemente que había terminado el empalme del viaducto del Metro hacia Los Alcarrizos. Sin embargo, es ese mismo ministerio que había informado en el verano del 2023 los trabajos estaban muy avanzados, y que para el segundo trimestre del 2024 la extensión 2C estaría concluida y entregada. ¿Va un poco lejos ya esa promesa, ¿verdad? Si algo debe tener pendiente el gobierno, y específicamente el nuevo Ministerio de Obras Públicas, es la cantidad de trabajos que comienzan simultáneamente sin terminar otros. El Metro de Los Alcarrizos está supuesto a beneficiar a más de un millón de personas, pero su conclusión parece alejarse cada vez más. Quizás sería prudente terminar con lo que se comienza antes de dar rienda suelta a diferentes proyectos que se extienden en el tiempo como si fueran eternos. Ojalá en esta ocasión, cuando se dice que el avance está en un 95%, finalmente cumplan con la meta que se supone se han vuelto a trazar. La paciencia tiene un límite, y la ciudadanía no puede seguir siendo víctima de una estrategia gubernamental que prioriza el anuncio sobre la ejecución, por un engañoso impacto de opinión pública, que en la mayoría de los casos se vuelve sal y agua.

El Presidente Luis Abinader recibirá al Secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio

Por Theo N. Guzmán Santo Domingo, RD – Este jueves, el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, se reunirá en el Palacio Nacional con el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, en una visita que abordará temas de interés común entre ambas naciones. Rubio llegará al país a las 11:45 de la mañana, acompañado por una comitiva oficial. La agenda de la visita incluye una reunión privada entre el presidente Abinader y el secretario de Estado en el Salón Blanco, seguida de un almuerzo de trabajo con la delegación estadounidense en el Salón Verde. Posteriormente, ambos líderes ofrecerán declaraciones a los medios de comunicación en el Salón Embajadores. La delegación dominicana estará compuesta por figuras clave del gobierno, incluyendo a la vicepresidenta Raquel Peña y varios ministros, tales como José Ignacio Paliza (Ministro de la Presidencia), Roberto Álvarez (Ministro de Relaciones Exteriores), y el teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre (Ministro de Defensa), entre otros. También asistirán altos mandos militares y representantes del Ministerio Público. Por parte de Estados Unidos, la comitiva estará liderada por la encargada de Negocios de la Embajada, Patricia Aguilera, e incluirá a funcionarios destacados de diversas oficinas del Departamento de Estado, como el consejero Michael Needham y la vocera Tammy Bruce. Este encuentro se produce en un contexto de creciente colaboración entre ambos países, y se espera que se discutan temas de seguridad, economía y migración, entre otros aspectos relevantes para la relación bilateral. Es bueno recordar que varios partidos de izquierda,  organizaciones populares y sociales han denunciado la visita de Marco Rubio como una injerencia en los asuntos internos del país y han llamado a la ciudadania a rechazar los intentos de la administración de Donald Trump de querer alinear al gobierno dominicano que encabeza Luis Abinader con su política imperialista y de acoso a los gobiernos progresistas de la región.

El PCT exige respeto a los derechos de los migrantes ante política antiinmigrante de EE. UU.

El Partido Comunista del Trabajo (PCT) instó hoy al gobierno dominicano a confrontar la política antiinmigrante impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump, y su secretario de Estado, Marco Rubio, quien arribará hoy al país. La agrupación política considera fundamental que la administración dominicana tome una posición firme frente a estas políticas, que afectan a la comunidad migrante y que han generado un clima de incertidumbre y rechazo hacia aquellos que buscan mejores oportunidades en el extranjero. Por Thiago Zorrilla Acosta Santo Domingo, RD – El Partido Comunista del Trabajo (PCT) hizo un llamado al gobierno dominicano para que enfrente la política antiinmigrante del presidente estadounidense, Donald Trump, y de su secretario de Estado, Marco Rubio, quien llegará hoy al país. En una declaración de prensa firmada por su secretario general, Manuel Salazar, el PCT subrayó que la migración es un fenómeno causado por la explotación de las riquezas de América Latina y el Caribe por parte del imperialismo norteamericano, lo que ha llevado a millones a buscar mejores condiciones de vida en el extranjero. Salazar enfatizó los significativos aportes de los migrantes a la economía tanto de Estados Unidos como de la República Dominicana, resaltando que son personas trabajadoras que merecen respeto y dignidad. “No son delincuentes”, afirmó, instando a los gobiernos de ambos países a reconocer el valor que estos individuos representan. El PCT destacó que, en 2023, los migrantes enviaron más de 10 mil millones de dólares en remesas a la República Dominicana, una contribución vital para la economía local. Asimismo, el partido citó un informe del Centro de Estudios de Inmigración de EE. UU. que proyecta que entre 2025 y 2035, los migrantes aportarán aproximadamente siete mil millones de dólares al Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos. El informe también revela que en 2022, los migrantes, incluidos aquellos indocumentados, pagaron más de 382 mil millones de dólares en impuestos federales y alrededor de 196 mil millones de dólares a nivel estatal y local. Manuel Salazar subrayó que los migrantes, incluidos los dominicanos, no solo generan riqueza, sino que representan casi el 20 por ciento de la fuerza laboral en Estados Unidos. Al pagar impuestos, contribuyen significativamente al financiamiento de servicios públicos, desafiando la narrativa de que son una carga para la sociedad. Finalmente, el PCT destacó que aproximadamente un millón y medio de hogares dominicanos dependen de las remesas enviadas por sus familiares en Estados Unidos, lo que ayuda a mitigar la pobreza y las tensiones sociales en la nación caribeña. En este contexto, el partido instó al gobierno de Luis Abinader a exigir el respeto y la consideración de los derechos de los migrantes, asegurando que su contribución debe ser valorada y agradecida.

La presión y el chantaje de Donald Trump por el Canal de Panamá da sus primeros frutos

Después de la visita de \»cortesía\» de Marco Rubio, Panamá anuncia la no renovación del Memorando con China Por Julio Guzmán Acosta Panamá.— En un giro que muchos en la comunidad internacional esperaban dada la presión de la nueva administración de Donald Trump y luego de la visita de Marco Rubio, el presidente José Raúl Mulino anunció que su gobierno no renovará el memorando de entendimiento firmado con China en noviembre de 2017, conocido como La Ruta de la Seda. Esta decisión se produce tras las presiones del nuevo gobierno estadounidense, que ha expresado su preocupación por la influencia china en la región, especialmente en lo que respecta al Canal de Panamá. Durante una rueda de prensa posterior a su reunión con el jefe del Departamento de Estado estadounidense, Marco Rubio, Mulino explicó que el memorando, que se renueva cada tres años, no será extendido. \»Vamos a estudiar la posibilidad de si se puede terminar antes o no, pero creo que le toca en uno o dos años la renovación\», dijo el mandatario, dejando claro que la decisión se enmarca en un nuevo contexto de relaciones bilaterales. Soberanía Panameña y el Canal A pesar de la presión estadounidense, Mulino aseguró que el Canal de Panamá \»seguirá siendo operado por manos panameñas\», reafirmando la soberanía del país sobre este estratégico recurso. \»No cabe duda de que el canal es operado por nuestro país y así seguirá siendo\», enfatizó, al tiempo que desmintió cualquier insinuación de que Estados Unidos estuviera considerando acciones para apoderarse del canal, afirmando que \»no hay ninguna amenaza real\» contra el tratado vigente. La reunión con Rubio, que según él fue \»altamente respetuosa y cordial\», marcó un hito en las relaciones entre Panamá y Estados Unidos. Mulino destacó que este encuentro abre un camino para un nuevo capítulo en la diplomacia entre ambos países, invitando a las autoridades estadounidenses a \»promocionar la inversión\» en Panamá. La decisión del gobierno panameño de no renovar el memorando con China, es el primer gran triunfo de la gira \»amistosa\» por latinoamérica de Marco Rubio, quien hará una parada en República Dominicana el próximo día 5 de febrero, en donde seguro buscará que el gobierno de Luis Abinader y del PRM se comprometa aún más en la región con la política intervencionista de EE.UU., ahora recrudecida por el ultraderechista Donald Trump. Migración y Repatriación: Un Puente para EE. UU. En un gesto que podría fortalecer aún más la relación bilateral, Mulino ofreció a Estados Unidos la posibilidad de utilizar el territorio panameño como un puente para las deportaciones de migrantes de otros países. Propuso el área de la pista de Nicanor en Metetí, Darién, como un punto para facilitar el trámite de repatriación de personas de varias nacionalidades, incluidos venezolanos, colombianos y ecuatorianos. \»Panamá no va a invertir un dólar en eso\», aclaró Mulino, aludiendo a que los costos de estas operaciones correrían a cargo de Estados Unidos. Presiones de EE. UU. y el Futuro de la Influencia China La visita de Marco Rubio a Panamá llega en un contexto de tensiones diplomáticas, tras la declaración de Donald Trump en diciembre sobre su intención de recuperar el control del canal. Rubio exigió \»cambios inmediatos\» ante la “influencia” del Partido Comunista Chino sobre el canal, catalogando esta situación como una amenaza que podría violar el Tratado sobre la Neutralidad Permanente y Funcionamiento del Canal de Panamá. El Departamento de Estado ha dejado claro que la actual posición de China es "inaceptable" y que, sin cambios, Estados Unidos se vería obligado a tomar medidas para proteger sus derechos conforme al Tratado. En este sentido, Mulino también discutió la importancia de la colaboración en la crisis migratoria del hemisferio, agradeciendo el apoyo de Estados Unidos al programa conjunto de repatriación que, según Washington, ha ayudado a reducir la inmigración ilegal a través del tapón del Darién. Conclusiones y Oportunidades Futuras La decisión de no renovar el memorando con China y la apertura hacia una colaboración más estrecha con Estados Unidos marcan un punto de inflexión en la política exterior de Panamá. Con la mirada puesta en el futuro, el presidente Mulino ha expresado su deseo de establecer un mejor clima de inversión y garantizar un entorno justo para las empresas estadounidenses en el país. Este cambio en la política panameña podría tener repercusiones significativas en la dinámica geopolítica de la región, especialmente en un momento en que la influencia de China está en aumento y la atención de Estados Unidos se centra en recuperar su papel como socio estratégico en América Latina. A medida que Panamá navega por estas nuevas aguas diplomáticas, la comunidad internacional estará atenta a los próximos pasos que tome el gobierno de Mulino.

Luis Abinader hace varios cambios en su gabinete con nombramientos estratégicos

Luis Miguel De Camps García-Mella ha sido designado como nuevo ministro de Educación. Por Brendalis Reyes Santo Domingo. — En una decisión esperada por muchos y que busca modernizar y fortalecer la gestión pública, el Presidente de la República, Luis Abinader, ha propiciado varios cambios en su Gabinete a través del Decreto 48-25. Esta renovación incluye el nombramiento de destacados funcionarios en diversas áreas estratégicas para el desarrollo del país, marcando un paso decisivo hacia la mejora de la eficiencia gubernamental. Designaciones Claves en Ministerios Entre los nuevos nombramientos destacan figuras con amplia experiencia en sus respectivas áreas. Luis Miguel De Camps García, hasta hoy Ministro de Trabajo, ha sido designado como Ministro de Educación, un cargo que asumirá a partir del 26 de febrero de 2025, con la responsabilidad de liderar reformas educativas cruciales para el futuro del país. Rafael Eduardo Estrella Virella, expresidente del Senado en el primer gobierno de Luis Abinader, toma las riendas del Ministerio de Obras Públicas, donde se espera que impulse proyectos de infraestructura vitales. Deligne Alberto Ascención Burgos ha sido nombrado Ministro sin Cartera, lo que le permitirá colaborar en diversas iniciativas gubernamentales. Eddy de Jesús Olivares Ortega, exjuez de la Junta Central Electoral y actual secretario de organización del PRM, asumirá el Ministerio de Trabajo, donde su labor será fundamental para abordar los desafíos laborales que enfrenta la nación. Finalmente, Roberto Ángel Salcedo Sanz ha sido nombrado Ministro de Cultura, un rol clave para fomentar y promover la identidad cultural dominicana. Adicionalmente, se ha designado a Ángel Enrique Hernández Castillo, actual Ministro de Educación, como asesor honorífico del Poder Ejecutivo en políticas de educación, efectivo también a partir del 26 de febrero de 2025, lo que refuerza el enfoque del gobierno en la mejora del sistema educativo. Fortalecimiento del Ministerio de Cultura En un esfuerzo por optimizar la gestión cultural, el Ministerio de Cultura ha incorporado nuevos viceministros que aportarán su experiencia para fortalecer esta área. Carmen Rossina Guerrero Heredia asumirá como Viceministra de Descentralización y Coordinación Territorial, mientras que Alice Baroni Bethancourt será Viceministra de Industrias Culturales. Luis Amaury Sánchez Lembert ocupará el cargo de Viceministro de Creatividad y Participación Popular, y Luis Rhadamés Santos Lora será Viceministro de Desarrollo, Innovación e Investigación Cultural. Estas designaciones apuntan a una gestión más integral y participativa en el ámbito cultural. Ministerio de Relaciones Exteriores En el ámbito de relaciones exteriores, Celínés Josefina Toribio Almánzar ha sido nombrada Viceministra para las Comunidades Dominicanas en el Exterior y Directora Ejecutiva del Instituto de Dominicanos y Dominicanas en el Exterior (INDEX). Su designación es crucial para fortalecer los lazos con la diáspora dominicana y garantizar que sus necesidades y preocupaciones sean atendidas. Ministerios y Entidades Estratégicas Los cambios no se limitan a los ministerios clave. Otras instituciones gubernamentales también han recibido nuevas designaciones, como Edgar de Jesús Batista Carrasco, quien asumirá el cargo de Director General de la Oficina de Tecnología de la Información y la Comunicación (OGTIC), y Bartolomé Yaque Pujals Suárez, quien será el Embajador Representante Permanente ante la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Andrés Alberto Lugo Risk, por su parte, será el nuevo Director General de Alianzas Público-Privadas (DGAPP), y David Herrera Díaz asumirá como Director Ejecutivo del Instituto Nacional de Estabilización de Precios (INESPRE). La gobernación civil de la provincia de Barahona será liderada por Oneida Catalina Félix Medina, fortaleciendo la representación local. Compromiso con el Desarrollo Con estos nuevos nombramientos, el gobierno de Luis Abinader reafirma su compromiso con la eficiencia, la transparencia y la continuidad de las políticas públicas. Estas designaciones según el gobierno persiguen la consolidación, el desarrollo sostenible y el bienestar de la ciudadanía dominicana. Cuando asuman sus cargos y en el ejercicio de sus funciones se verá si el país avanza como  se persigue y si estos cambios en el Gabinete contribuyen a una administración más efectiva y a la implementación de políticas que respondan a las necesidades de la población. Este proceso de renovación busca no solo fortalecer la estructura gubernamental, sino también impulsar una gestión más inclusiva y cercana a las demandas del pueblo dominicano, en un contexto donde la confianza en las instituciones es fundamental para el desarrollo del país.

La polémica Trump y Petro: Por las políticas migratorias de la ultraderecha mundial

Por Julio Guzmán Acosta  En los últimos días, el mundo ha sido testigo de un nuevo capítulo en la tensa relación entre Estados Unidos y América Latina, esta vez protagonizado por el presidente Donald Trump y el presidente de Colombia, Gustavo Petro. La polémica surgió a raíz de las imágenes y relatos que evidencian la forma en que el gobierno estadounidense está deportando a inmigrantes colombianos: esposados de pies y manos, encadenados y tratados como si fueran delincuentes peligrosos.   Estas escenas, que evocan los peores tiempos de la esclavitud y la deshumanización, han generado indignación no solo en Colombia, sino en toda la región. El mensaje que busca enviar el gobierno de Estados Unidos con estas prácticas es claro: la intolerancia y la criminalización de la migración.   Sin embargo, esa postura violadora de los más elementales derechos ciudadanos no solo es cuestionable desde el punto de vista ético, sino que también representa un retroceso en los esfuerzos por construir políticas migratorias más justas y humanas. Los inmigrantes que están siendo deportados no son delincuentes; son personas que, en su mayoría, han huido de situaciones de pobreza, violencia y falta de oportunidades en sus países de origen.   Tratarlos como si representaran una amenaza para la seguridad nacional es una distorsión grotesca de la realidad. Gustavo Petro, como líder de una nación que ha luchado históricamente por la dignidad de su pueblo, no ha permanecido callado ante esta situación. Su rechazo al método utilizado por las autoridades estadounidenses ha sido firme y contundente.   Petro ha calificado estas prácticas como \»inhumanas\» y ha exigido un trato digno para sus conciudadanos. Su postura no solo refleja la defensa de los derechos de los colombianos, sino también un llamado a la comunidad internacional para que se revisen y reformen las políticas migratorias que violan los derechos humanos más básicos.   La respuesta de Donald Trump, quien finalmente dio marcha atrás en su enfoque, no es suficiente. El hecho de que haya tenido que retroceder ante la presión internacional y las críticas de Petro demuestra que estas prácticas no son aceptables en un mundo que se precie de defender la dignidad humana. Sin embargo, esto no resuelve el problema de fondo: la necesidad de abordar la migración desde una perspectiva que priorice los derechos humanos y la cooperación entre naciones, en lugar de la criminalización y el uso de la fuerza.   Es imperativo recordar que la migración es un fenómeno global que ha existido desde los inicios de la humanidad. Las personas migran en busca de mejores condiciones de vida, y esto no debería ser visto como un delito, sino como un derecho. Las políticas migratorias deben estar basadas en el respeto, la solidaridad y la comprensión de las causas que llevan a las personas a abandonar sus países.   La polémica entre Trump y Petro debe servir como un llamado de atención para todos los gobiernos del mundo. No podemos permitir que la deshumanización y la intolerancia se conviertan en la norma. Junto a Petro, los presidentes de México, Honduras y Brasil reclamaron trato digno para los deportados y han activado programas para una acogida digna y dando valor a todo lo que aportan los emigrantes allí donde van y la contribución que hacen para con el país y sus familiares con las remesas millonarias que envían cada año.   El gobierno dominicano del PRM que encabeza Luis Abinader no se ha dignado todavía en activar un plan para darle acogida digna a los dominicanos deportados, ni ha puesto en marcha políticas para la posible incorporación de estos al mercado laboral.  Es hora de que los líderes globales trabajen juntos para construir un sistema migratorio que respete la dignidad de todas las personas, sin importar su lugar de origen. En este contexto, el papel de líderes como Gustavo Petro es fundamental.   Su voz no solo representa a Colombia, sino a todos aquellos que creen en un mundo más justo y humano. Esperemos que esta polémica sea el inicio de un cambio profundo en la forma en que abordamos la migración, y que nunca más tengamos que ver imágenes que nos recuerden los tiempos más oscuros de nuestra historia.  

Oportunidades laborales y formación adecuada a las necesidades del pais, son claves para frenar la emigración

En el contexto actual de la política migratoria estadounidense, donde la deportación masiva de inmigrantes se ha convertido en una realidad alarmante, los gobiernos latinoamericanos están siendo puestos a prueba. La forma en que cada nación responde a esta crisis no solo revela su capacidad de gestión, sino también su compromiso con la dignidad y el bienestar de sus ciudadanos. En este sentido, la República Dominicana se enfrenta a un reto crucial: la creación de mejores oportunidades laborales y programas de formación que reduzcan la necesidad de emigrar. La reciente actitud del gobierno dominicano, que ha optado por una postura de indiferencia ante la deportación de sus ciudadanos, es preocupante. Mientras otros países de la región, como México, Colombia, Honduras y Brasil, han implementado planes integrales para recibir y reintegrar a sus deportados, la administración de Luis Abinader se ha limitado a aceptar la autoridad de Estados Unidos en este asunto. Esta falta de sensibilidad no solo desatiende las necesidades de los migrantes, sino que también subestima el potencial de desarrollo que podría surgir al invertir en la formación y el empleo en el país. La emigración no es solo una decisión personal; es un fenómeno complejo que a menudo es impulsado por la falta de oportunidades. Al proporcionar mejores condiciones laborales, así como acceso a educación y capacitación, el gobierno dominicano podría ofrecer a sus ciudadanos alternativas viables para prosperar en su propio país. Invertir en programas de formación técnica y profesional, así como en políticas que fomenten el emprendimiento y la innovación, son pasos necesarios para construir un futuro más prometedor. La creación de empleos dignos y bien remunerados no solo beneficia a los individuos, sino que también fortalece la economía nacional. Una población empleada es una población que contribuye al crecimiento del país, que paga impuestos, que consume y que, en última instancia, puede contribuir a un ciclo de desarrollo sostenible. La falta de oportunidades laborales es un caldo de cultivo para la desesperanza y la migración. No se trata solo de evitar que nuestros ciudadanos abandonen el país, sino de ofrecerles razones para quedarse y construir su vida aquí. Es imperativo que el gobierno dominicano reoriente sus políticas hacia el desarrollo económico inclusivo. Esto implica no solo la creación de empleo, sino también la facilidad para la adquisición de viviendas, con politicas crediticias avaladas por el Estado y la promoción de un entorno en el que los jóvenes y adultos puedan adquirir las competencias necesarias para afrontar los desafíos del mercado laboral. Esto no solo es una cuestión de justicia social, sino también de estrategia económica. La migración debe ser vista como una opción, no como una necesidad. Para ello, es fundamental que nuestros líderes entiendan que la verdadera fortaleza de una nación se mide por su capacidad para ofrecer un futuro digno a sus ciudadanos. La solidaridad y la empatía deben ser los principios rectores de nuestra política migratoria interna y externa. En resumen, la situación actual nos brinda una oportunidad única para reflexionar sobre nuestras prioridades como nación. Es hora de que la República Dominicana tome un papel proactivo en la creación de un entorno que fomente la estabilidad y el desarrollo, reduciendo así la presión migratoria. Solo así podremos garantizar que nuestros ciudadanos tengan las oportunidades que merecen, y que sean ellos quienes decidan, desde una posición de libertad y elección, si desean emigrar o permanecer y contribuir al desarrollo del país.

La Responsabilidad de cada gobierno ante la deportación masiva desde Estados Unidos

No se puede negar que cada país tiene sus propias circunstancias y limitaciones, pero lo que está en juego es la dignidad y los derechos de las personas. La respuesta de los gobiernos debe estar alineada con los principios de solidaridad, respeto y humanidad. La forma en que cada nación responde a este desafío determinará no solo su reputación en el ámbito internacional, sino también la confianza y el apoyo de sus propios ciudadanos. Por Julio Guzmán Acosta En la actual coyuntura de la política migratoria estadounidense, hemos sido testigos de cómo varios gobiernos latinoamericanos han asumido posturas diferenciadas frente a la orden de deportación masiva de inmigrantes impulsada por Donald Trump. Esta situación no solo pone a prueba la capacidad de respuesta de cada nación, sino que también refleja la sensibilidad y la humanidad de sus administraciones. En este contexto, es esencial destacar las decisiones tomadas por gobiernos como el de México, dirigido por Claudia Sheinbaum, y compararlas con la actitud del gobierno dominicano encabezado por Luis Abinader. Desde hace meses, el gobierno mexicano ha estado trabajando en un plan integral para recibir a sus connacionales deportados. Este plan no solo se centra en ofrecer un recibimiento humano y cálido, sino que también incluye el traslado digno de los deportados a sus lugares de origen y su inclusión en los programas sociales del gobierno. Además, se ha priorizado la creación de oportunidades laborales para aquellos que deseen reintegrarse al mercado laboral. Esta actitud proactiva y compasiva contrasta con la postura de otros gobiernos de la región, que han mostrado una falta de sensibilidad ante la crisis humanitaria que representa la deportación masiva. En Colombia, el presidente Gustavo Petro ha adoptado un enfoque similar. La administración colombiana se ha comprometido a ofrecer apoyo y asistencia a sus ciudadanos deportados, destacando la importancia de tratar a los migrantes con dignidad y respeto. Esta postura no solo es un acto de responsabilidad hacia sus compatriotas, sino también un mensaje claro sobre la importancia de la solidaridad en momentos de crisis. Asimismo, la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, han tomado decisiones en la misma línea, implementando planes de acogida que buscan garantizar un trato digno a sus ciudadanos que regresan. Estos líderes han comprendido que la migración es un fenómeno complejo que requiere empatía y respuestas adecuadas, en lugar de una mera condena o desinterés. Por el contrario, la posición del gobierno dominicano, que se ha limitado a afirmar que Estados Unidos tiene el derecho de apresar y deportar a quienes se encuentren en situación irregular, revela una alarmante falta de sensibilidad. La administración de Luis Abinader parece estar más preocupada por servir a los planes imperialistas contra el gobierno legítimo de Venezuela y de ser un peón al servicio de la administracion de Donald Trump, ignorando el drama que supone una deportación, que en muchos casos divide a la familia, despreciando la realidad de aquellos que enfrentan la deportación, tratándolos como cifras en lugar de seres humanos. Esta postura no solo muestra una falta de compromiso con sus ciudadanos, sino que también pone de manifiesto una dependencia servil hacia la administración estadounidense. No se puede negar que cada país tiene sus propias circunstancias y limitaciones, pero lo que está en juego es la dignidad y los derechos de las personas. La respuesta de los gobiernos debe estar alineada con los principios de solidaridad, respeto y humanidad. La forma en que cada nación responde a este desafío determinará no solo su reputación en el ámbito internacional, sino también la confianza y el apoyo de sus propios ciudadanos. En un momento en que la migración se ha convertido en un tema recurrente en especial para la ultraderecha internacional, es fundamental que los líderes latinoamericanos actúen con responsabilidad y sensibilidad. Los ejemplos de México, Colombia, Honduras y Brasil deben ser la norma, no la excepción. Es tiempo de priorizar el bienestar de nuestras comunidades y de mostrar que la verdadera fortaleza de una nación se mide por cómo trata a sus ciudadanos, especialmente en los momentos de mayor vulnerabilidad.

Rechazo a la visita de Marco Rubio a la República Dominicana

Por Servicios umbral.local/ Santo Domingo. – En la mañana de hoy,  diversas organizaciones de la izquierda revolucionaria dominicana y sectores progresistas,  han realizado una rueda de prensa, donde han expresado su enérgico repudio a la visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declarando su presencia como \»persona non grata\». La declaración entregada a los medios de comunicación fue emitida en un acto simbólico frente a la estatua del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, un ícono del antiimperialismo latinoamericano. Los representantes de estos grupos consideran que la visita de Rubio busca profundizar los lazos de dependencia económica, política, cultural y militar entre la República Dominicana y Estados Unidos, ahora bajo la presidencia de Donald Trump. Acusan al gobierno del presidente Luis Abinader y al Partido Revolucionario Moderno (PRM) de someterse a las directrices del \»imperio estadounidense\», lo que consideran un comportamiento de \»gobernador de colonia\». La declaración también advierte que Rubio vendrá a presionar al gobierno dominicano para que respalde el reforzamiento de bloqueos económicos y comerciales contra países como Cuba, Venezuela y Nicaragua, que han defendido su soberanía e independencia frente a la injerencia estadounidense. Asimismo, se denuncia la posible entrega de recursos naturales y la expansión de la presencia militar estadounidense en la isla. Los grupos firmantes del documento afirmaron que la visita de Rubio se produce en un contexto geopolítico tenso, donde la administración Trump busca reorientar la política exterior de la región, incluyendo presiones para romper relaciones con China y reestablecer vínculos con Taiwán. En su declaración, también se hace un llamado a la unidad del pueblo dominicano para resistir lo que consideran políticas imperialistas y agresivas que amenazan la soberanía nacional. Reiteran su rechazo a las acciones de Rubio, a quien describen como un representante del \»nazcifascismo\» y un aliado de Trump en la implementación de políticas de bloqueo y sanciones. La declaración concluye con un fuerte mensaje de resistencia y unidad, evocando la memoria de líderes históricos de la lucha por la independencia y la autodeterminación de los pueblos latinoamericanos. Firmantes: Movimiento Caamañista (MC), Partido Comunista del Trabajo (PCT), Movimiento Popular Dominicano (MPD), Referente de la Izquierda Dominicana (RID), Militancia Revolucionaria Socialista (MRS).