UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

La Mancha del Flágelo: Excusa para Agredir a Pueblos Soberanos

Un editorial a contracorriente El reciente acuerdo que concede a Estados Unidos el uso de espacios aéreos estratégicos dominicanos bajo el pretexto de la lucha antidrogas no es una simple cooperación bilateral: es la consolidación de un entreguismo histórico que atraviesa los últimos gobiernos y compromete la soberanía nacional en proyectos geopolíticos ajenos. No hay otra forma de calificarlo: lo firmado por Luis Abinader con el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, es la claudicación institucionalizada. Bajo la máscara de la “Operación Southern Spear”, se autoriza el uso de la Base Aérea de San Isidro y del Aeropuerto Internacional de Las Américas para operaciones logísticas extranjeras. Se nos pide creer que esto es “cooperación”, cuando la historia demuestra que tales concesiones siempre han sido la antesala de mayores injerencias. Resulta revelador —y patético— que esta decisión cuente con el beneplácito de expresidentes como Danilo Medina y Leonel Fernández, y sea celebrada por la ultraderecha local. Es la confirmación de que existe una clase política unificada en su servilismo hacia Washington, incapaz de defender los intereses nacionales cuando estos chocan con los dictados del Norte. ¿De qué lucha contra el narcotráfico nos hablan, cuando es notoria la infiltración de dineros obscenos en campañas electorales y la impunidad de que gozan testaferros y lavadores en altas esferas? ¿Cómo se explica que Estados Unidos proclame su alianza con “gobiernos ejemplares” en esta lucha, mientras indulta a narcotraficantes confesos como Juan Orlando Hernández y legitima a figuras siniestras en otros países? La verdadera agenda tras la “Lanza del Sur” no es el combate al tráfico de drogas, sino la consolidación del control militar estadounidense sobre una región rica en recursos naturales. Es la misma lógica que justifica el bloqueo criminal contra Cuba, las amenazas de invasión a Venezuela, y el ofrecimiento de recompensas por jefes de Estado soberanos. El Caribe se ha convertido en el patio trasero de una estrategia hemisférica que busca frenar cualquier avance progresista y garantizar el saqueo de nuestros recursos. No es casualidad que este acuerdo se enmarque en el Acuerdo de Interdicción Marítima y Aérea firmado por Joaquín Balaguer en 1995 —el mismo presidente impuesto por la intervención yanqui de 1966—. Es la misma línea de continuidad que explica el envío de tropas dominicanas a Irak por Hipólito Mejía, o el retiro del embajador en Venezuela por Danilo Medina. Es la herencia maldita de una clase política que ha gobernado para intereses extranjeros. La prensa tradicional que responde a los intereses del gran capital, presentan esta sumisión como “diplomacia madura”. Nosotros la llamamos por su nombre: traición. Traición a la soberanía por la que lucharon Duarte, los trinitarios y Luperón. Traición a un pueblo que merece relaciones internacionales basadas en el respeto mutuo, no en la subordinación. Frente a esta farsa, solo cabe la resistencia consciente. Denunciar este acuerdo no es anti estadounidense: es la defensa elemental de nuestra dignidad como nación. Es el rechazo a convertirnos en complices de una estrategia de agresión contra pueblos hermanos. Es honrar la memoria de quienes soñaron una República Dominicana libre, no un protectorado disfrazado. El momento exige claridad: o somos soberanos o somos colonia. No hay términos medios.

El descarado entreguismo de Abinader y sus secuaces

El acuerdo que permite a Estados Unidos utilizar el Aeropuerto Internacional de Las Américas y la Base Aérea de San Isidro para operaciones logísticas de vigilancia y soporte relacionadas con la Operación Southern Spear (en español, Lanza del Sur) tiene la firma de Luis Abinader y lo retrata. Este acuerdo (que es una imposición) afianza su definición de lacayo consumado. Las generaciones venideras asociarán al nombre de Luis Abinader los calificativos que no figuran en las crónicas de los medios corporativos financiados por una clase dominante unificada a partir de la misión de fomentar el atraso político y perpetuar el servilismo. Los expresidentes Danilo Medina y Leonel Fernández conocían del acuerdo antes de la visita del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, el pasado 26 de noviembre. La ultranacionalista y ultraderechista Fuerza Nacional Progresista lo calificó como correcto y muy necesario. Y no hay que seguir nombrando piezas de este podrido sistema que es, en conjunto, sumiso y vendepatria. A Pete Hegseth, a Marco Rubio y a otros funcionarios estadounidenses que presentan a las autoridades dominicanas como líderes en la lucha contra el narcotráfico ningún medio les ha preguntado si esta condición es compatible con la afluencia de recursos de sucio origen en las campañas electorales y la colocación en puestos electivos y administrativos de reconocidos narcotraficantes. ¿Desde cuándo el narcotráfico paga para que le asesten golpes? ¿Una parte de la narrativa carece de sentido o es necesario asumir su veracidad porque procede de los centros de poder? Los portaaviones desplegados en el Caribe y en el Pacífico, rodeando los centros donde se concentra una buena parte de los recursos naturales de este continente y donde hay países cuyos gobiernos Estados Unidos califica como hostiles, son instrumentos de agresión, de espionaje, de intimidación y hasta de crimen. ¿Acaso no han sido ejecutadas decenas de personas que transitan por esa zona, personas que no fueron juzgadas previamente y que nadie puede asegurar que constituían una amenaza que solo podía detenerse aplicándoles, de facto, la pena de muerte? En términos políticos, ¿con qué derecho Estados Unidos desconoce las normas legales y los preceptos de convivencia agregando al prolongado asedio contra Cuba (que el gobierno de Trump mantiene e intensifica), la amenaza de invadir a Venezuela? ¿Cómo se explica que, impunemente, haya puesto precio a la cabeza del presidente Nicolás Maduro y acuse de narcotraficante al presidente de Colombia, Gustavo Petro? Queda claro que Lanza del Sur no es una operación contra el narcotráfico sino contra el avance político y por la imposición de gobiernos de ultraderecha en una zona rica en recursos naturales estratégicos. Busca perpetuar el saqueo. Tratan de apropiarse del petróleo, las tierras raras y otras riquezas. En esas andanzas, el poder estadounidense asigna a voluntad los calificativos de narcotraficante y terrorista, y también los retira a conveniencia. ¿Qué ha pasado con el expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández y con Ahmed Al-Charáa, el actual presidente de Siria? Un narcotraficante indultado y un terrorista investido… Los ejemplos sobran. Y evidencian la falacia. La gobernadora de Puerto Rico, Jennifer González; la presidenta de Trinidad y Tobago, Christine Carla Kangaloo y Abinader, son solo socios menores en un proyecto diseñado y dirigido desde el norte. Son politiqueros oportunistas que buscan protección y migajas. ¡Y no les da vergüenza! ¿HABLAMOS DE PAZ? En un plan de agresión, espionaje, conspiración y turbia manipulación política compromete Luis Abinader el nombre de República Dominicana. Dio su consentimiento Danilo Medina, quien en el año 2018 retiró de Venezuela al embajador dominicano sumándose al coro de la derecha. Lo hizo también Leonel Fernández, quien en el año 2000 envió policías a Kosovo sumándose a una acción que era de factura imperialista aunque estuviera cobijada por la Organización de las Naciones Unidas. No hay constancia de que fuera consultado Hipólito Mejía, pero su consentimiento es tácito. Él se autodefinió como lacayo. Y no se puede tomar esta autodefinición como parte de su chabacanería. Hay que recordar que, entre los años 2003 y 2004, siendo presidente, dispuso el envío a Irak de 600 militares dominicanos para apoyar la invasión yanqui. Es la herencia de Joaquín Balaguer, el gobernante que coordinó la unificación de la clase dominante aplicando un modelo de despojo y servilismo, tarea que inició en 1966 cuando el interventor yanqui lo colocó en la silla presidencial. Es Balaguer el firmante (en 1995) del Acuerdo de Interdicción Marítima y Aérea que sirve de marco a la infamante concesión que hizo Abinader. ¡Nada mejor podía dejar este personero de la vileza! Luis Abinader, apoyado por un sistema político con esta definición, ofende a este pueblo y altera la paz. No es signo de paz el compromiso con un plan de saqueo, espionaje y agresión militar que afecta a toda la región. Los medios corporativos intentan presentar como legítima la agresión contra Venezuela. Es el colmo del retorcimiento. Además, este discurso deja claro que la embestida es contra el avance político y contra la autodeterminación de los pueblos. El momento es de definición. Un poder ilegítimo y criminal constituye una permanente amenaza… Es deber de conciencia condenarlo y enfrentarlo.

Líder de la Fuerza del Pueblo recibe a Faride Raful  y a la comisión oficial para reforma policial

Leonel Fernández recibe a comisión oficial para analizar reforma policial en un encuentro que simboliza la búsqueda de consensos para modernizar la institución. Por Brendalis Reyes SANTO DOMINGO.— En un gesto que trasciende las fronteras partidistas, el expresidente Leonel Fernández, líder de Fuerza del Pueblo, recibió en la sede de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode) a la Comisión de Reforma Policial, encabezada por la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, y el director general de la Policía Nacional, mayor general Ramón Antonio Guzmán Peralta. El encuentro, celebrado en un ambiente de rigor técnico y cordialidad institucional, permitió presentar el anteproyecto de ley que busca transformar los cimientos de la fuerza del orden dominicana. La reunión congregó a dos mundos históricamente complementarios: la expertise técnica de la comisión gubernamental y la experiencia de quienes han dirigido la Policía en el pasado. Por la comisión oficial asistieron figuras como Servio Tulio Castaños, director legal; Elena Villeya, coordinadora de Reforma Administrativa, y Marisol Vicens, integrante de la Comisión Consultiva. Frente a ellos, Fernández desplegó un equipo de veteranos en seguridad pública: los exdirectores policiales Rafael Guillermo Guzmán Fermín, Pedro de Jesús Candelier y José Armando Polanco Gómez, cuyas trayectorias abarcan décadas de servicio y transformaciones institucionales. El anteproyecto de ley, puesto sobre la mesa de discusión, representa la culminación de meses de diagnóstico y deliberaciones. Su contenido —aún no divulgado públicamente— se presume abarca desde la modernización de protocolos de actuación y formación hasta mecanismos de rendición de cuentas y reorganización estructural, todos ejes considerados críticos para una institución que enfrenta crecientes desafíos de credibilidad y eficacia. El hecho de que una comisión oficial acuda a Funglode —centro de pensamiento vinculado al expresidente— no es un detalle menor. Symboliza un esfuerzo por construir puentes en un tema tan sensible como la seguridad ciudadana, buscando impregnar el proceso de una legitimidad que trascienda gobiernos y colores políticos. Fernández, conocedor tanto de las complejidades del poder como de los debates de ideas, ofrece así un espacio de reflexión alejado de la coyuntura política inmediata. Este diálogo ocurre en un contexto donde la Policía Nacional enfrenta escrutinio público por incidentes recientes que han reavivado el debate sobre el uso de la fuerza y la necesidad de una reforma profunda. La participación de exdirectores con distintas visiones y experiencias enriquece el análisis, asegurando que la futura ley no responda solo a teorías abstractas, sino a las realidades operativas del día a día. Al finalizar el encuentro, aunque no se emitieron declaraciones formales, se percibió un espíritu de colaboración. La reforma policial, por fin, parece encaminarse como una política de Estado, no de gobierno. El camino por recorrer es largo, pero este primer paso —técnico, sereno y plural— sugiere que la seguridad de los dominicanos podría, por fin, encontrar un terreno común en el cual edificarse.

Leonel Fernández asegura: FP lidera encuestas por crisis de servicios

Exmandatario atribuye crecimiento de su partido al descontento con apagones, agua y salud, durante juramentación masiva de médicos en La Vega. Por César Dalmasi Guzmán LA VEGA. – El expresidente y líder de Fuerza del Pueblo (FP), Leonel Fernández, afirmó este martes que su partido supera al oficialismo en las preferencias electorales según una encuesta reciente, durante un acto de juramentación de decenas de médicos y especialistas que se integraron a la organización política. Fernández atribuyó el supuesto ascenso al “evidente descontento popular” por los apagones de hasta ocho horas, la escasez de agua potable y el deterioro de los servicios básicos. “La crisis eléctrica no es por falta de generación, sino por ausencia de inversión en redes y tecnología”, aseguró el exmandatario, quien también criticó el estado del sistema de salud y educativo. Propuestas y promesas El líder opositor prometió una “revolución digital en salud” si retorna al poder, que incluiría historiales clínicos electrónicos, telemedicina y un sistema nacional de información médica. Además, enfatizó que su gobierno priorizaría la prevención y la modernización del sector. Apoyo médico masivo Un grupo de 47 médicos especialistas y generales —entre ellos ginecólogos, internistas, cirujanos y pediatras— se juramentaron en FP. El secretario de Salud del partido, Ramón Alvarado, recordó que Fernández fue “el único presidente que dio aumentos salariales a médicos sin huelgas”. Estrategia nacional Alvarado adelantó que este acto es el inicio de una serie de juramentaciones que recorrerán todas las provincias para formar “un equipo de salud que rescate el sistema nacional”. La FP apuesta a capitalizar el malestar social con una agenda técnica y promesas de modernización. El discurso de Fernández refleja una oposición que se fortalece en la crítica a las fallas sistémicas y se presenta como alternativa tecnocrática.  

PLD denuncia a Radhamés Jiménez y \»guardia pretoriana\» de Leonel Fernández por \»sonsacar\» a sus dirigentes

  Vocero Gustavo Sánchez, junto a los demás diputados de la bancada del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en la Cámara de Diputados.FUENTE EXTERNA Por Ángel F. Guzmán Santo Domingo.- El bloque de diputados del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) denunció una campaña de \»sonsacamiento\» orquestada por allegados al expresidente Leonel Fernández, destinada a debilitar las filas de la organización política opositora. En conferencia de prensa celebrada en la Cámara Baja, el vocero de la bancada, Gustavo Sánchez, señaló con el dedo acusador a Radhamés Jiménez, a quien describió como el \»comandante en jefe de la guardia pretoriana\» de Fernández. Con tono severo y palabras medidas, Sánchez afirmó que Jiménez, exprocurador general de la República, ha ignorado que el verdadero adversario de la oposición es el oficialismo del Partido Revolucionario Moderno (PRM), y en cambio ha concentrado sus esfuerzos en fracturar al PLD. \»Ese señor, irrespetando que el adversario de los dominicanos es el oficialismo, ha seguido su práctica de sonsacamiento a dirigentes del PLD\», declaró el legislador, rodeado de sus colegas de bancada. La metáfora histórica no fue escogida al azar. Sánchez se refirió a una \»guardia pretoriana\» —término que evoca a la élite militar que protegía a los emperadores romanos— que, según él, opera bajo las órdenes de Fernández y tiene como objetivo reclutar a peledeístas descontentos para integrarlos a las filas de la Fuerza del Pueblo (FP). \»Han entendido que el objetivo a vencer es el PLD sobre la base de constituirse en la principal fuerza opositora y ha renovado el asedio, acoso a dirigentes\», precisó. Aunque reconoció que renunciar a un partido es un derecho individual, Sánchez lanzó una advertencia contundente hacia quienes decidan abandonar el PLD: no recibirán apoyo electoral en futuros procesos. \»Aquellos compañeros que hayan desertado que sepan exactamente que nosotros no queremos ver una boleta ni personal, ni partidaria, ni compartida. El que se va por sonsacamiento, que sepa, debe guayar la yuca solo\», afirmó, utilizando un refrán popular para subrayar su punto. La denuncia surge en medio de una ola de renuncias de militantes, incluidos miembros del Comité Central del PLD. Sánchez sugirió, además, que tras estas maniobras podría haber una ambición personal de Jiménez de convertirse en candidato presidencial de la FP, incluso por encima del senador Omar Fernández, a quien sectores de ese partido visualizan como el sucesor natural de Leonel Fernández. \»Él entiende que el relevo sucesoral de la monarquía ya no le correspondería al príncipe, sino a su principal edecán\», aseguró con ironía. En cuanto al futuro de las relaciones entre el PLD y la FP, Sánchez fue claro: no habrá alianzas a nivel municipal o congresual mientras persistan estas prácticas. \»Si el excompañero [Leonel Fernández] se hace el sordo o no puede poner control a su guardia pretoriana, que sepa que después no puede venir a enamorarnos\». Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de un acuerdo futuro para unificar una fórmula presidencial, siempre que se respeten las reglas del juego. La sombra de la Roma antigua se cierne así sobre la política dominicana, donde estrategias milenarias parecen renacer en medio de acusaciones, ambiciones y la eterna pugna por el poder. — Nota del redactor: La guardia pretoriana fue un cuerpo militar encargado de proteger a emperadores y altos dignatarios en la Antigua Roma, conocido en ocasiones por su influencia política y su papel en conspiraciones palaciegas.

Leonel Fernández: El Primer Grito de Guerra

¿Una alianza histórica para el 2028? Leonel Fernández recibe el respaldo de 200 balagueristas y anuncia el inicio de la batalla política contra el oficialista PRM, aunque la candidatura presidencial de la Fuerza del Pueblo aún no está definida. Por Brendalis Reyes Santo Domingo. – A tres años de las próximas elecciones presidenciales, el escenario político opositor comenzó a calentar motores. La Fuerza del Pueblo (FP), liderada por el expresidente Leonel Fernández, lanzó lo que denominó el “primer grito de guerra” contra el Partido Revolucionario Moderno (PRM), en un acto que buscó evocar el fantasma de las grandes coaliciones históricas y que selló el respaldo de unos 200 balagueristas a su proyecto. Tras concluir su Segundo Congreso Ordinario, la FP sumergida en una nueva estrategia para alcanzar el poder en el 2028, recibió en su Casa Nacional a simpatizantes del ya extinto Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), coordinados por el exdirigente Ángel Lockward. Este grupo, que se declaró como el “equipo político sector externo” para impulsar la candidatura de Fernández, busca reeditar la alianza que en 1996 llevó al expresidente a su primera victoria. Sin embargo, en el horizonte inmediato se vislumbra una encrucijada interna: la fórmula presidencial para 2028 aún no está definida. Mientras Fernández consolida apoyos, una facción dentro de su partido, donde resuena la voz del senador Félix Bautista, visualiza a Omar Fernández, hijo del expresidente, como la carta que podría representar un cambio generacional y derrotar al PRM. Desde el escenario, Fernández no escatimó en simbolismos. Utilizó imágenes del emblemático apretón de manos entre Juan Bosch y Joaquín Balaguer para contextualizar el momento. “Este es el primer grito de guerra a los comicios venideros”, proclamó ante sus seguidores, augurando una batalla política donde se “juntarán las espuelas del gallo con las garras del león”. Pero el camino hacia la boleta electoral está plagado de desafíos que el propio Fernández reconoció. El primero es afinar una narrativa comunicacional unificada para evitar dispersar el mensaje. “Tenemos que enfocarnos en decir todos la misma cosa (…) si cada quien empieza a decir algo diferente, no tendremos el mismo efecto”, reiteró. El segundo reto es organizar el trabajo en las provincias y decidir “temprano” los candidatos a cargos locales y congresionales para promoverlos con tiempo suficiente. El objetivo final, según Fernández, es claro: “ganar en el primer boletín” con un margen contundente que no deje dudas. El expresidente también hizo un guiño al aprendizaje político tomado de sus nuevos aliados: “El reformismo sabe cómo ganar y yo he aprendido algo de ustedes: las elecciones son ganar en cada mesa”. La reconquista y reorganización de las fuerzas bochistas y balagueristas en un solo bloque es, a su juicio, el requisito fundamental para asestar el “golpe contundente” al oficialismo. La guerra por el Palacio Nacional acaba de emitir su primera señal.

El PLD y la herencia de la impunidad: cuando la corrupción se convirtió en política de Estado

La sentencia contra, Alexis Medina Sánchez, hermano del expresidente Danilo Medina, no es solo la condena a un hombre, sino el juicio histórico a toda una estructura de poder que convirtió al Estado dominicano en un botín partidario y familiar. Siete años de prisión para Alexis, cinco para sus cómplices, y una multa millonaria son apenas un reflejo pálido de lo que realmente ocurrió durante los ocho años de gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) encabezado por Danilo Medina Sánchez : la sistemática y descarada depredación de los recursos públicos, con la complicidad de todo un partido que alguna vez se jactó de ser heredero de Juan Bosch. El tribunal fue claro: Alexis Medina no actuó solo. Utilizó su condición de hermano del presidente para tejer una red de empresas fantasmas —Dominical Supply, General Supply, y otras— que se enriquecieron a costa del erario público. Lavado de activos, tráfico de influencias, enriquecilimiento ilícito, asociación de malhechores. Los delitos son tantos que cuesta creer que esto no haya sido una política de Estado. ¿Acaso Danilo Medina, presidente en ese entonces, no sabía? ¿O simplemente miró hacia otro lado mientras su hermano y sus allegados saqueaban las arcas nacionales? Pero la responsabilidad no recae únicamente en los Medina. El PLD en su totalidad —sus dirigentes, sus legisladores, sus operadores judiciales— fueron cómplices de este esquema mafioso. Leonel Fernández, quien hoy se presenta como crítico, gobernó antes que Danilo y  creo las estructuras clientelistas, sabiendo que tarde o temprano le tocaría a otro peledeista usarlas. ¿Dónde estaban los \»valores boschistas\» cuando se repartían contratos entre amigos? ¿Dónde estaba la \»ética revolucionaria\» cuando se desviaban miles de millones? El tribunal, aunque no condenó formalmente al PLD, dejó al descubierto la podredumbre de un partido que perdió el rumbo. Absolver a Magaly Medina, otra hermana del expresidente, solo confirma que la justicia aún no llega a todos los culpables. Mientras, otros imputados —como Víctor Matías Encarnación— recibieron penas risibles: cinco años suspendidos y una multa irrisoria. ¿Es esto justicia o una burla? Lo más grave es que este no fue un caso aislado. Fue el modus operandi de un gobierno que entendió el poder como un mecanismo de enriquecimiento privado. Las pruebas están ahí: más de 200 millones de pesos recuperados en acuerdos con algunos imputados, empresas fantasma que facturaban al Estado sin prestar servicios, funcionarios que hacían la vista gorda. Todo bajo el amparo de un partido que, en vez de servir al pueblo, sirvió a una cleptocracia. Hoy, el PLD intenta distanciarse de los condenados, pero la historia ya los juzgó. La sentencia de Alexis es solo el primer capítulo de una deuda pendiente con la justicia. Falta que se investigue a Danilo, a los ministros cómplices, a los legisladores que aprobaron leyes a medida, a toda una dirigencia que normalizó el robo. Mientras el país sigue pagando las consecuencias de tanto saqueo, queda una pregunta en el aire: ¿Cuándo será juzgado, realmente, el PLD? Porque mientras no se haga, esta sentencia será solo un castigo simbólico en un sistema que sigue protegiendo a los poderosos. Julio Guzmán Acosta Analista político

Leonel Fernández desnuda el \»fracaso vial\» del gobierno en Baní

Exmandatario denuncia sobrecostos y recortes en obra emblemática del PRM durante acto de consolidación opositora Por Thiago N. Guzmán Baní, Peravia. – Con la precisión de un cirujano que opera sobre cifras irrefutables, Leonel Fernández desgranó en Bani lo que calificó como \»la anatomía de un fracaso institucional\»: la circunvalación de Baní, obra faraónica del gobierno de Luis Abinader que, según el líder opositor, consumió tres veces su presupuesto inicial para entregar \»una versión mutilada\» del proyecto original. Ante cientos de nuevos militantes de la Fuerza del Pueblo (FP) –incluyendo desertores del PLD como el regidor Vianelo Félix y la exalcaldesa Susi Pérez–, el expresidente trazó una línea de tiempo de promesas incumplidas: desde el anuncio presidencial de noviembre 2020 (con plazo de entrega en septiembre 2021) hasta las sucesivas postergaciones que culminaron en una inauguración discreta este año. \»De 2,200 millones presupuestados saltó a casi 6,000 millones, y lo recibido es una circunvalación calimocha\», sentenció con voz cargada de ironía. Los números de la discordia Fernández, arquitecto de grandes infraestructuras durante sus mandatos, deslizó un cálculo demoledor: – Sobrecosto del 172% (5,800 millones RD$ frente a 2,200 millones iniciales) – Reducción de alcance: \»El diseño original incluía 8 km adicionales y tres intercambiadores\» – Retraso acumulado: 34 meses sobre la fecha prometida Sus palabras encontraron eco inmediato en la plaza abarrotada, donde simpatizantes coreaban \»¡Así no se gobierna!\». El exmandatario aprovechó para contrastar estos resultados con los megaproyectos de sus administraciones: \»El Metro de Santo Domingo se entregó en plazo y con especificaciones completas\». La oposición se reorganiza El acto trascendió la crítica puntual para convertirse en escenario de reposicionamiento político. La juramentación de 47 nuevos dirigentes –procedentes en su mayoría del PLD– consolida a la FP como principal imán de la disidencia. Fernández dibujó la estrategia: \»Recibimos a quienes compartan nuestro proyecto de rescate nacional, sin preguntar de dónde vienen\». Entre los incorporados destacan: – Vianelo Félix (regidor de Matanzas) – Susi Josefina Pérez (exalcaldesa) – Avascar Lincor Pérez (exvicealcalde) En contexto: ▸ La circunvalación inaugurada en marzo pasado mide 14.3 km (vs 22 km prometidos) ▸ Odebrecht construyó el 78% de las autopistas dominicanas entre 2004-2012 ▸ FP lidera intención de voto opositor con 28% (Gallup julio/2025) Mientras el Ministerio de Obras Públicas guarda silencio, la denuncia de Fernández resuena como primer capítulo de la campaña electoral 2028. Baní, sin saberlo, se convirtió en el símbolo de una batalla que apenas comienza. **thiagonguzman @umbral.com.do/ © Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción sin autorización expresa. ¿Conoce detalles sobre esta obra? Compártalos con #ObrasTruncas

Partidos reflejan lucha interna y efervescencia por la candidatura presidencial 2028

PRM, PLD y FP enfrentan tensiones internas y pugnas estratégicas mientras se acercan las elecciones de 2028 Por Alejandro Facundo G. La carrera por la candidatura presidencial de 2028 ha encendido la llama de la disputa en los tres principales partidos políticos dominicanos, generando tensiones y contradicciones que reflejan la complejidad interna de sus estructuras y las expectativas de poder que se disputan. A medida que los plazos se acercan, el oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM), el histórico Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y la oposición principal, la Fuerza del Pueblo (FP), se encuentran en un escenario donde alianzas, rechazos y estrategias se entrecruzan de manera vertiginosa. En el PRM, la contienda por la candidatura presidencial ha cobrado un vigor inusitado, con al menos ocho figuras identificadas como precandidatas. El ministro de Turismo, David Collado, lidera las preferencias en las encuestas internas, pero su ascenso ha generado la conformación de un frente opositor entre otros aspirantes como Raquel Peña, Carolina Mejía y Yayo Sanz Lovatón, quienes buscan evitar que Collado se imponga sin resistencia. La pugna se extiende más allá de las redes sociales, donde se vislumbran tensiones y movimientos a favor y en contra, mientras los dirigentes también posicionan sus influencias para cargos internos y legislativos, previos a la renovación que el partido tiene en agenda para el próximo año. En este contexto, el presidente Luis Abinader juega un papel central como garante de la unidad partidaria, sin manifestar respaldo explícito a ningún aspirante. Mientras tanto, el PLD enfrenta una profunda división que ha trascendido incluso a los tribunales. La decisión de adelantar la elección interna para marzo de 2026 ha desatado un choque frontal entre sectores que respaldan esta medida, liderados por Francisco Javier García y contando con el apoyo de Danilo Medina, y aquellos que se oponen, encabezados por Abel Martínez y respaldados por figuras como Margarita Cedeño y Francisco Domínguez Brito. Esta controversia provocó la suspensión de la reunión del Comité Central prevista para el 8 de junio, evidenciando la fractura interna y la incertidumbre sobre la estrategia electoral que pretende revitalizar la organización. Por su parte, la Fuerza del Pueblo, principal partido de oposición, exhibe un escenario singular donde la candidatura presidencial parece definida con Leonel Fernández, líder y presidente del partido, pero a la vez enfrenta promociones paralelas a favor de su hijo, el senador Omar Fernández. Aunque este último se mantiene en un discurso que prioriza el proyecto de su padre por encima de sus aspiraciones personales, el respaldo público a Omar por parte de diputados como Rafelín Pérez ha generado tensiones palpables. La vieja guardia del partido, representada por figuras como Joaquín Gerónimo, Radhamés Jiménez y Roberto Rosario, ha cerrado filas en defensa de Leonel Fernández, advirtiendo sobre campañas internas que podrían minar la unidad y recalcando la necesidad de no replicar viejos errores que condujeron a fracturas en partidos anteriores. A pesar de la vigencia de la Ley 33/18 y las advertencias de la Junta Central Electoral (JCE) contra campañas prematuras, la precampaña para 2028 parece irrestricta, con dirigentes del PRM cuidando sus movimientos dado que ocupan cargos públicos y han prometido renunciar cuando se oficialicen los procesos internos. En el caso de Carolina Mejía y Raquel Peña, que ostentan cargos de elección popular, la renuncia no es una opción viable, lo que añade complejidad a sus aspiraciones. En suma, el panorama político dominicano se encuentra en un momento de efervescencia donde las candidaturas son más que nombres: son símbolos de luchas internas, visiones sobre el futuro y estrategias para conquistar el poder. La dinámica que se desarrolle en los próximos meses definirá no solo las figuras que encabezarán las boletas, sino también el rumbo que tomarán las fuerzas políticas en su búsqueda por consolidar o recuperar el favor popular. *“Leonel Fernández no es un producto. No es una marca, él es un fenómeno inédito caracterizado por otros valores. Él no es una postal…”,* reflexiona Manolo Pichardo, mientras Víctor Fadul, del PLD, reafirma: *“Reiteremos nuestro firme respaldo y confianza en el proceso democrático y participativo que está llevando nuestro partido.”* Así, con las pasiones encendidas y los intereses en juego, la política dominicana se prepara para otro capítulo decisivo que definirá la senda hacia 2028.

Gobierno y expresidentes llaman a comunidad internacional a actuar frente a colapso en Haití

Por Servicios umbral.local/ Santo Domingo.- En un hecho sin precedentes en la historia democrática reciente, el presidente Luis Abinader reunió este miércoles a los expresidentes Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina para definir una postura unitaria frente a la crisis que atraviesa Haití y sus impactos en la seguridad, economía y estabilidad de la República Dominicana. El encuentro, celebrado en el Ministerio de Defensa y con una duración de dos horas, contó con la participación de altos funcionarios como el canciller Roberto Álvarez, el ministro de Defensa Carlos Antonio Fernández Onofre, el comandante del Ejército Jorge Camino, el director del DNI Luis Soto, el director de Migración Lee Ballester y el embajador dominicano en Haití Faruk Miguel. Tras una presentación técnica sobre la situación fronteriza, migratoria y de seguridad, los mandatarios analizaron escenarios estratégicos y acordaron mecanismos de acción conjunta para enfrentar la crisis. Cuatro acuerdos fundamentales Del diálogo surgieron cuatro acuerdos clave para una política nacional coherente frente a Haití: Creación de espacios de trabajo conjunto entre el Gobierno y los expresidentes. Convocatoria al Consejo Económico y Social (CES) con la participación del presidente y los expresidentes para debatir y consensuar propuestas. Entrega periódica de informes a los exmandatarios sobre la seguridad nacional vinculada a Haití. Impulso a una política exterior unificada mediante reuniones bilaterales entre el presidente y los expresidentes. Homero Figueroa, vocero de la Presidencia, destacó que el encuentro “fue de compromiso patriótico, escucha respetuosa y acción responsable”, enviando un mensaje claro de unidad nacional ante una amenaza común. Preocupación regional por Haití Los líderes coincidieron en que Haití enfrenta una crisis sin precedentes: sin gobierno funcional, con territorios controlados por bandas armadas y sin capacidad para proveer servicios básicos a su población. Reconocieron además el esfuerzo dominicano para alertar a la comunidad internacional y gestionar apoyos ante la ONU, la OEA, CARICOM, Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, en respaldo a la misión multinacional de apoyo a la Policía Nacional Haitiana. Defensa fronteriza y desarrollo integral Los expresidentes recibieron informes sobre los avances en la verja perimetral inteligente, el despliegue militar y el uso de tecnología para reforzar el control fronterizo. Respaldaron también la estrategia de desarrollo integral en las provincias limítrofes, con inversiones en infraestructura, salud, educación y empleo. Política migratoria con firmeza y respeto El encuentro reafirmó el compromiso de aplicar la ley migratoria con rigor pero respetando los derechos humanos, y la necesidad de que la solución a la crisis haitiana se produzca dentro de Haití con el apoyo decidido de la comunidad internacional. Un mensaje de unidad y madurez política El presidente Abinader y los expresidentes Fernández, Mejía y Medina coincidieron en que este encuentro marca un hito de madurez política y unidad nacional, superando diferencias para proteger la soberanía, estabilidad y democracia dominicanas. Este histórico gesto busca enviar una señal clara: frente a desafíos tan complejos, la República Dominicana actúa con una sola voz y una determinación firme.