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La Audiencia Nacional imputa a Zapatero por tráfico de influencias y blanqueo en la trama de Plus Ultra

El juez sitúa al expresidente español como líder de una presunta trama internacional y señala su despacho en la calle Ferraz de Madrid como centro de la red. Se le acusa de tráfico de influencias, falsedad documental y blanqueo de capitales gracias a sus \»contactos institucionales y empresariales\». Estados Unidos colaboró en la investigación con información del móvil de un exdueño venezolano de la aerolínea. Zapatero niega los hechos y se ofrece a colaborar con la justicia, mientras la derecha y la ultraderecha anticipan una explotación política del caso. Por: Julio Guzmán Acosta La Audiencia Nacional ha dado un paso sin precedentes en la investigación sobre el rescate de la aerolínea Plus Ultra al imputar al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por los delitos de tráfico de influencias, falsedad documental y blanqueo de capitales. El auto judicial, al que ha tenido acceso esta redacción, lo sitúa como la cabeza visible de una supuesta trama internacional que habría operado desde su despacho particular en la madrileña calle de Ferraz. El magistrado instructor sostiene que Zapatero habría utilizado sus \»contactos institucionales y empresariales\» para facilitar operaciones de alto valor económico vinculadas a productos petrolíferos, oro, acciones y divisas. Según el texto del auto, el expresidente habría tenido \»intervención directa\» en estas maniobras, que se extendieron entre 2020 y 2025, periodo en el que, siempre según la investigación, él y su entorno recibieron pagos millonarios por parte de empresas vinculadas a la trama. Las comunicaciones interceptadas Uno de los elementos más reveladores del sumario es una conversación intervenida a los dueños de Plus Ultra, recogida en el auto. En ella, uno de los implicados plantea la posibilidad de \»pedir ayuda a Zapatero\». La respuesta no deja lugar a interpretaciones: \»Como dice un amigo, vamos a follar aunque tengamos que pagar un poquitín\». El diálogo, de crudeza explícita, ilustraría, según el juez, la disposición de los investigados a recurrir a la influencia del expresidente a cambio de contraprestaciones económicas. El auto también detalla que el despacho de Ferraz funcionaba como el centro neurálgico de la red. Desde allí, siempre según la hipótesis judicial, se habrían coordinado las operaciones internacionales que ahora se investigan. Entre los beneficiarios de los pagos se encontrarían, además del propio Zapatero, sus hijas a través de una empresa de comunicación, extremo que el expresidente niega categóricamente. Colaboración internacional La investigación ha contado con la colaboración de Estados Unidos. El magistrado revela que Washington facilitó información extraída del teléfono móvil de Rodolfo Reyes Rojas, exdueño venezolano de Plus Ultra, cuyo contenido ha sido clave para sostener las acusaciones. Esta cooperación transatlántica refuerza la solidez de la instrucción y añade una dimensión geopolítica al caso. Zapatero, por su parte, ha manifestado su disposición a colaborar con la justicia y ha negado rotundamente todos los hechos que se le imputan. Fuentes cercanas al expresidente aseguran que confía en que su inocencia quede acreditada en el curso del proceso judicial. El ruido político Más allá de las implicaciones jurídicas, el caso promete sacudir el tablero político español. La derecha del Partido Popular y la ultraderecha de Vox ya anticipan una explotación intensa de la imputación. Dirigentes de ambas formaciones han comenzado a tender hilos entre esta causa y la gestión económica del actual Gobierno de coalición, buscando desgastar al presidente Pedro Sánchez mediante el señalamiento de quien fuera su antecesor y aún hoy referente simbólico del socialismo. En círculos políticos se da por descontado que la oposición utilizará el caso para alimentar el relato de una \»red clientelar del Estado\» heredada de anteriores administraciones, aunque los hechos investigados se circunscriben a un periodo —2020 a 2025— que trasciende el mandato de Zapatero. La estrategia, no obstante, apunta a erosionar la credibilidad institucional del PSOE en su conjunto. Mientras la judicatura avanza con cautela y el expresidente prepara su defensa, el ruido político ya ha comenzado a mezclarse con los autos judiciales. En España, cuando la justicia y la política se cruzan, el eco suele ser ensordecedor.

España conmemora el 21º aniversario de los atentados del 11M con dolor y memoria

Por Julio Guzmán Acosta Madrid, 11 de marzo. España recorda hoy, con profundo dolor y un sentido homenaje, el vigésimo primer aniversario de los atentados terroristas del 11 de marzo de 2004, conocidos como el 11M, que dejaron 193 víctimas mortales y más de 2.000 heridos. Este luctuoso día, considerado el peor ataque terrorista en la historia del país, sigue siendo una herida abierta para los españoles, quienes rindieron tributo a las víctimas con ofrendas florales, misas y testimonios desgarradores de sobrevivientes. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se sumó a las conmemoraciones a través de sus redes sociales, donde reivindicó la lucha contra la violencia y el fanatismo. «Mi especial recuerdo hoy, 11M, a todas las víctimas del terrorismo. Frente a la violencia y el fanatismo, verdad, justicia y reparación», escribió en X (antes Twitter), en el marco del Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo. El Partido Popular (PP), por su parte, también expresó su solidaridad con las víctimas y sus familias, enfatizando la importancia de mantener viva la memoria histórica. En un mensaje en la misma red social, el partido conservador apeló a la defensa de «la memoria, la dignidad y la justicia», valores que consideran esenciales para honrar a quienes perdieron la vida en aquel trágico día. El recuerdo de una tragedia que marcó a España El 11 de marzo de 2004, entre las 07:36 y las 07:40 horas, diez explosiones casi simultáneas en cuatro trenes de Madrid conmocionaron al país. Las estaciones más afectadas fueron El Pozo, con 68 fallecidos; la calle Téllez, con 64 muertes; Atocha, con 34 víctimas; y Santa Eugenia, con 16. El resto de las personas fallecieron en hospitales a causa de las graves heridas. Las imágenes de los trenes destrozados y las escenas de caos y desesperación quedaron grabadas en la memoria colectiva de los españoles. Javier Gómez Bermúdez, el juez que lideró las investigaciones y el proceso judicial culminado en 2007, destacó en una entrevista con la televisión pública que las condenas fueron ejemplares y que los abogados involucrados actuaron con integridad, resistiendo cualquier intento de presión política. El fallo judicial sentó un precedente en la lucha contra el terrorismo en España. Críticas y manipulaciones políticas El documental Memorias del 11M: regreso al peor día de nuestras vidas, emitido por TVE con motivo del vigésimo aniversario en 2023, reveló no solo los testimonios de héroes anónimos que ayudaron a las víctimas, sino también las manipulaciones políticas que rodearon la tragedia. En aquel momento, el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, del Partido Popular, atribuyó sin pruebas sólidas los atentados al grupo terrorista ETA, una afirmación que fue rápidamente desmentida por fuentes cercanas a la organización vasca e incluso por el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush. Bush, aliado de Aznar, sugirió en una entrevista con Lorenzo Milá, de RTVE, que los atentados podrían estar vinculados con Al Qaeda. Esta revelación, junto con la gestión del Gobierno de Aznar, que en ese momento apoyaba la invasión de Iraq, generó un fuerte rechazo ciudadano. En las elecciones generales del 14 de marzo de 2004, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero fue elegido nuevo presidente del Gobierno, en lo que muchos interpretaron como un castigo al PP y su candidato, Mariano Rajoy, quienes mintieron en un intento por manipular la opinión pública para sacar rédito político. Zapatero, una vez en el poder, tomó medidas significativas, como la retirada de las tropas españolas de Iraq apenas 33 días después de asumir el cargo. Además, su gestión fue clave en la posterior disolución de ETA, marcando el fin de un capítulo oscuro de terrorismo en España. Un día para no olvidar Veintiún años después, el 11M sigue siendo un recordatorio de la fragilidad de la paz y la importancia de la unidad frente al terrorismo. Las conmemoraciones de este año no solo honran a las víctimas, sino que también refuerzan el compromiso de España con la justicia, la verdad y la reparación. Como dijo el juez Gómez Bermúdez, «la memoria es el mejor antídoto contra el olvido», y en un día como hoy, España demuestra que no olvida.

Comunidad dominicana en España rinde homenaje a Bernarda Jiménez Clemente y a su legado en defensa de los derechos de los inmigrantes

En el acto se hizo entrega de un reconocimiento póstumo a la familia que fue recibido por Pedro Álvarez Pastor, Pedro Luis y Stephanie Álvarez Jiménez, esposo, hijo e hija de Bernarda Jiménez Clemente. Por Julio Guzmán Acosta   Madrid, España – La Embajada de la República Dominicana ante el Reino de España rindió un emotivo homenaje póstumo a la médica dominicana y defensora de los derechos de los inmigrantes, Bernarda Jiménez Clemente, quien falleció el pasado 3 de septiembre. El acto se llevó a cabo el sábado 19 de octubre en la sede de la Unión General de Trabajadores (UGT) en Madrid, y reunió a destacadas figuras de la política y la sociedad española, así como a miembros de la diáspora dominicana y beneficiarios de los programas impulsados por Jiménez durante más de tres décadas. El embajador de la República Dominicana en España, Juan Bolívar Diaz, fue el encargado de abrir la ceremonia, donde resaltó las cualidades y el legado de Jiménez Clemente. “Partió insatisfecha, defendiendo los planteamientos progresistas de la socialdemocracia en las dos naciones que amaba. Celebramos y reverenciamos su espléndida vida, al tiempo que expresamos inconmensurable solidaridad y consuelo para don Pedro, Pedrito y Stephanie, y para todos sus familiares en España como en República Dominicana”, afirmó el embajador. En un momento conmovedor, se hizo entrega de un reconocimiento póstumo a la familia de Bernarda, que fue recibido por su esposo, Pedro Álvarez Pastor, y sus hijos, Pedro Luis y Stephanie. Álvarez Pastor, visiblemente emocionado, agradeció las muestras de apoyo y solidaridad recibidas, y enfatizó la importancia de continuar con la lucha de su esposa por mejores condiciones para los migrantes. “Mis hijos han perdido una gran madre y yo he perdido una gran esposa, pero la sociedad dominicana y española han perdido un gran ser humano”, expresó. El homenaje sirvió para recordar a Jiménez, y también para destacar su impacto en la vida de miles de inmigrantes dominicanos. Durante más de 30 años, presidió el Voluntariado de Madres Dominicanas (VOMADE), una organización que ayudó a regularizar el estatus migratorio de más de 52,000 inmigrantes, en su mayoría trabajadoras del hogar que vivían en condiciones de pobreza. En los últimos años, también lideró la Fundación Dominicana para Prevenir la Violencia Juvenil, de la que fue cofundadora. Entre los asistentes al homenaje se encontraban figuras políticas como el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, quien envió una carta expresando su aprecio por la labor de Jiménez, así como el secretario de Estado de Telecomunicaciones, Antonio Hernando, y el secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Juan Lobato. El evento también contó con la presencia de diplomáticos dominicanos, incluyendo a Ada Wiscovitch, Embajadora consorte de la República Dominicana en España, y José Marte Piantini, Cónsul Dominicano en Madrid y Leonardo Marrero, Encargado del Instituto de Dominicanos y Dominicanas en el Exterior (INDEX) en España, La vida de Bernarda Jiménez Clemente es un testimonio del poder del compromiso social y la defensa incansable de los derechos humanos. Su legado perdurará en la memoria de quienes luchan por un futuro mejor para los inmigrantes y en la comunidad dominicana en el exterior. A través de su trabajo, Jiménez dejó una huella imborrable que inspira a seguir adelante en la lucha por la justicia social y los derechos de los más vulnerables. El homenaje, que fue organizado con el apoyo del Consulado de la República Dominicana en Madrid y del Instituto de Dominicanos y Dominicanas en el Exterior (INDEX) en España, se convierte en un recordatorio de la importancia de honrar la memoria de quienes, como Bernarda, dedicaron sus vidas a servir y proteger a los demás.