Carta de Jocelyn Cabral, madre que perdió un hijo en tragedia de Jet Set se vuelve viral

Foto de la familia Peña Cabral donde aparece el fenecido Sócrates José Peña Cabral. Por Arturo Feliu G. La conmovedora carta de Jocelyn Cabral, maestra jubilada de Baní que perdió a su hijo en la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set el pasado 8 de abril, ha conmovido a miles de personas y se ha hecho viral en redes sociales. Su texto, que inicialmente fue un agradecimiento a quienes amaron y apoyaron a su hijo Sócrates José Peña Cabral, se transformó en una emotiva carta dirigida a él, despertando profunda admiración y solidaridad en usuarios de diversos países. Sócrates José fue uno de los últimos cuerpos recuperados por los rescatistas en la zona cero del siniestro, una pérdida que llenó de dolor a su madre, quien encontró en la escritura una forma de expresar su amor y esperanza. La fuerza y el sentimiento de la carta han sido comparados con el poema “Mi Pedro” de la poetisa nacional Salomé Ureña de Henríquez, quien también enfrentó la pérdida de un hijo en circunstancias desgarradoras. En menos de 24 horas desde su publicación en Facebook, la carta de Jocelyn Cabral fue compartida por Baní News y alcanzó más de 124 mil visualizaciones y mil reacciones, con mensajes de apoyo y admiración por la fortaleza demostrada. En sus palabras, Jocelyn refleja un amor eterno y un consuelo espiritual: “Yo no perdí un hijo, yo gané un hijo en el Reino de los Cielos y será luz en mi camino, cuando sea llamada por nuestro Señor”. La carta continúa evocando los pequeños gestos cotidianos de Sócrates José, su cariño y presencia que, aunque ausente físicamente, permanece viva en el corazón de su madre. “Extrañar no es estar vacío, porque estoy llena de ti, estás presente en tu ausencia. Eres luz a través de Dios y me guiarás todo lo que me quede de vida, hasta que Dios me llame a su presencia resplandeciente en mi alma para toda la eternidad”, concluye Jocelyn. Este testimonio se ha convertido en un símbolo de amor y esperanza para muchas personas que han sufrido pérdidas similares y ha puesto en evidencia la fuerza con la que la familia y la comunidad enfrentan el dolor tras la tragedia de Jet Set.
La tragedia del Jet Set y el Código de Hammurabi: Un análisis sobre justicia y responsabilidad
La madrugada del martes 8 de abril quedará grabada con profundo pesar en la historia de la República Dominicana. El derrumbe de la discoteca Jet Set, con la trágica pérdida de 231 vidas y las dolorosas heridas sufridas por más de 200 personas, conmocionó a la sociedad dominicana, y generó una ola de solidaridad internacional ante la magnitud de la pérdida humana. Ante una catástrofe de esta naturaleza, la sociedad inevitablemente busca respuestas y justicia, y en este punto donde el título propuesto, \»La tragedia del Jet Set y el Código de Hammurabi\», adquiere una relevancia conceptual, aunque no literal, por lo que es importante aclarar que no se trata de abogar por la aplicación de un código legal ancestral a un evento contemporáneo. Sin embargo, el principio fundamental de la lex talionis – \»ojo por ojo, diente por diente\» – que subyace al Código de Hammurabi, resuena en la psique humana como una expresión primigenia del anhelo de retribución y equidad ante una pérdida tan devastadora. La sociedad moderna, con sus sistemas legales sofisticados y sus principios de debido proceso, responsabilidad diferenciada y reparación integral, ha evolucionado más allá de la literalidad de la ley del talión. El análisis prospectivo que propongo no busca un retorno a prácticas arcaicas, sino utilizar la sombra del Código de Hammurabi como un punto de partida para examinar los complejos desafíos que plantea la tragedia del Jet Set en la búsqueda de justicia y la construcción de un futuro más seguro en el ámbito de la seguridad de edificaciones y la operación de establecimientos públicos. Desafíos prospectivos en la búsqueda de justicia Determinación rigurosa de las causas del derrumbe: Es imperativo llevar a cabo una investigación exhaustiva, transparente e independiente para establecer con precisión las causas que llevaron al colapso de la discoteca. Esto implica el análisis de la estructura, los materiales de construcción, los planos, los permisos, el mantenimiento, las posibles modificaciones y el cumplimiento de los códigos de construcción vigentes. Establecimiento de la responsabilidad en múltiples niveles: La tragedia demanda la identificación de las responsabilidades en todos los niveles relevantes: desde los propietarios y operadores del establecimiento hasta los arquitectos, ingenieros, constructores, supervisores y las autoridades encargadas de otorgar los permisos y fiscalizar el cumplimiento de las normativas. Es crucial determinar si hubo negligencia, imprudencia o incumplimiento de la ley por parte de alguno de estos actores. Justicia integral para las víctimas y sus familias: La justicia en este contexto trasciende la mera identificación y sanción de los culpables. Requiere una reparación integral para las víctimas y sus familias, que abarque la compensación económica por las pérdidas sufridas, el acceso a atención médica y psicológica a largo plazo, y el reconocimiento de su dolor y sufrimiento por parte de la sociedad y las autoridades. Revisión y fortalecimiento urgente de las normativas de seguridad de Edificaciones: La tragedia del Jet Set debe servir como catalizador para una revisión profunda y exhaustiva de los códigos de construcción, los procesos de inspección y aprobación de proyectos, y las regulaciones para la operación de establecimientos públicos. Es fundamental identificar las lagunas o deficiencias existentes y fortalecer las normativas para prevenir futuros colapsos. Mejora de los protocolos de prevención y respuesta ante emergencias: Es necesario evaluar la preparación del establecimiento para situaciones de emergencia, incluyendo la existencia y adecuación de las salidas de emergencia, la señalización, los sistemas de alarma, la capacitación del personal y los protocolos de evacuación. Asimismo, se debe analizar la respuesta de los servicios de emergencia (rescate, bomberos, ambulancias) y determinar cómo mejorar su coordinación y capacidad de respuesta ante eventos de esta magnitud. Fomento de una cultura de seguridad y cumplimiento normativo: Más allá de las regulaciones, es crucial promover una cultura de seguridad y cumplimiento normativo entre los propietarios, operadores y profesionales de la construcción. Esto implica la concienciación sobre la importancia de la seguridad estructural, el mantenimiento adecuado y el respeto por las normativas vigentes. Más allá de la retribución: construyendo un futuro de seguridad edilicia Si bien el sentimiento de pérdida y la búsqueda de justicia pueden evocar la noción de una retribución proporcional a la magnitud del daño, la respuesta de una sociedad moderna y justa debe ir más allá de la mera venganza. La tragedia del Jet Set debe impulsarnos a construir un futuro donde la seguridad de las edificaciones sea una prioridad absoluta, donde las normativas se cumplan rigurosamente, donde la responsabilidad sea claramente definida y donde las víctimas reciban el apoyo y la reparación que merecen. En lugar de buscar una aplicación literal de un código antiguo, debemos inspirarnos en el principio subyacente de justicia para fortalecer nuestros sistemas, aprender de esta dolorosa experiencia y trabajar incansablemente para evitar que una tragedia similar vuelva a ocurrir. La memoria de quienes perdieron la vida exige una respuesta que combine la búsqueda de la verdad y la justicia con la implementación de medidas preventivas efectivas para garantizar la seguridad de todos.
La última palabra sobre la tragedia

VISIÓN GLOBAL Con 231 cadáveres todavía calientes en sus tumbas, el dolor ardiente de una nación completa y el reclamo casi unánime de que se despejen todas las dudas alrededor del demoledor evento del martes 8 de abril, la última palabra sobre aquella tragedia está muy lejos de ser dicha. Y resultará difícil que se diga por ahora, ni que muy a nuestro pesar se acepten como válidas las conclusiones a que lleguen los expertos encargados de investigar el hecho, en razón del generalizado escepticismo que se ha sembrado en la sociedad sobre “la verdad oficial”. Sin embargo, es bueno establecer que no veríamos utilidad alguna en que las autoridades escondiesen los hallazgos cruciales que arrojen las indagatorias, pues potencialmente serían las más perjudicadas con esa eventualidad, al asumirse que se trata de proteger a alguien. Ahora bien, se ha hilvanado una cadena de porqués sobre los cuales se carece de respuesta, ya que algunos de ellos rebasan inclusive el plano terrenal para entrar en el insondable espacio del Todopoderoso. ¿Por qué los dueños del establecimiento no hicieron las reparaciones que la misma estructura parecía estar demandando a partir de los testimonios de que venía soltando partículas? ¿Por qué se alargó el techo del local sin antes fijarle las columnas que sirvieran de pilares a la pesada carga de cientos de toneladas de concreto y el sobrepeso adicional de instrumentos ajenos a la estructura? Y el más difícil de responder: si el lunes era el día de mayor concentración de gente para divertirse, ¿Por qué Dios no reventó el lugar el domingo que no operaba y lo hizo precisamente el lunes para producir el peor desastre que hemos visto jamás? Esta última es una pregunta que ni la Teología dogmática ni la propia religión están en capacidad de responder sin entrar en el complejo mundo de la negación de Dios. Por ahora nos quedamos sin respuestas, cubiertos por un manto de dudas y con la esperanza de llegar a algún punto investigativo que pudiera conducir a responsabilidades. El domingo pasado en su programa La Respuesta, el doctor Marino Vinicio Castillo aventuró la conjetura de la posible intervención de manos extrañas en el desplome. Si bien ninguno de los supervivientes dijo escuchar una detonación antes del derrumbe, indagar esa posibilidad en nada afectaría la investigación. Aunque parezca absurda por lo antes indicado, no se puede descartar ninguna línea de investigación que pueda arrojar datos probablemente relevantes para una tragedia de dimensiones inimaginables hasta minutos antes de aquelladesgraciada madrugada del martes 8 de abril, que pasará a la historia como el más terrible para este país. Nelsonencar10@gmail.com
Alcalde de Nueva York visita RD en apoyo a afectados por tragedia del Jet Set

Por Theo N. Guzmán Santo Domingo, República Dominicana. — El alcalde de la ciudad de Nueva York, Eric Adams, llegó a la República Dominicana en un gesto de solidaridad con las víctimas y familiares afectados por la reciente tragedia ocurrida en el Jet Set. Durante su visita, Adams expresó su disposición para brindar apoyo al gobierno dominicano, tanto en asistencia psicológica como en la investigación del caso. \»Estamos aquí para colaborar en lo que sea necesario. Nuestra prioridad es apoyar a las familias y contribuir a esclarecer lo sucedido\», manifestó el alcalde neoyorquino. Este lunes, Adams sostuvo un encuentro con varios alcaldes del Gran Santo Domingo, entre ellos Dió Astacio, de Santo Domingo Este, y Junior Santos, de Los Alcarrizos, con quienes abordó posibles estrategias de cooperación en materia de seguridad y prevención. Como parte de su agenda, el funcionario también se reunirá con autoridades policiales y visitará la zona cero (el local Jet Set), donde ocurrió el trágico incidente que conmocionó al país. La visita de Adams refuerza los lazos entre ambas naciones y destaca la importancia de la colaboración internacional en situaciones de crisis.
¿Y ahora… qué sigue?

“Cuanto más oscura es la noche, más brillantes son las estrellas. Cuanto más profundo es el duelo, más cercano está Dios” Fyodor Dostoyevsky Una noche de música, diversión, alegría y celebración ha terminado en la República Dominicana en una de las tragedias más grandes en la historia de nuestro país, la madrugada del martes 8 de abril el techo de la emblemática discoteca Jet Set en Santo Domingo se desplomó sobre cientos de hombres y mujeres profesionales, trabajadores, músicos, empresarios, artistas, diseñadores, médicos, maestros entre otras; provocando un dolor inmenso al pueblo dominicano y gran parte mundo. Jet Set, bautizada como la discoteca de la alegría del país y toda la región, ha visto desvanecer su historia marcada por una tragedia sin precedentes. Esta icónica casa nocturna se fundó en los años 70, y desde entonces ha sido el escenario de grandes espectáculos en los últimos 50 años de su existencia, fueron muchos los artistas nacionales e internacionales que se han dado cita en este escenario, que terminó reducido a escombros y cenizas. El propietario actual de Jet Set, empresario Antonio Espaillat visiblemente acongojado, “y es lógico dada la magnitud de la tragedia” dirigió un mensaje al país solidarizándose con las víctimas y sus familiares, dejando claro el golpe duro y devastador de esta tragedia para el país. Puntualizar además, que la familia Espaillat es propietaria del restaurante «Jalao» y el grupo de medios RCC Media, que incluye radio y televisión. ¿Y ahora… qué sigue?, una gran pregunta angustiante que el pueblo dominicano se hace de manera constante, más de 200 personas han perdido la vida, 189 han sido rescatadas de los escombros, es oportuno saber y preguntar a las autoridades después de estos números escalofriantes ¿Qué sigue?. El director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), general retirado Juan Manuel Méndez, al ofrecer declaraciones a los medios expresó que en 20 años al frente de esta institución jamás había vivido una tragedia de tal magnitud, al hablar ante los medios de comunicación al ofrecer declaraciones oficiales al país sobre los trabajos realizados durante estos tres días, después de la desgracia y no es para menos, lo que hemos visto del martes en la madrugada hasta la fecha ha llenado de luto al pueblo dominicano. Niños, adolescentes, adultos, adultos mayores, gente común de las calles han cambiado su ritmo de vida, la tristeza, el dolor y la angustia se han apoderado de toda la nación. Escuchar los gritos y desesperación de los familiares que reclaman y piden información para encontrar sus parientes es sencillamente desgarrador, esas personas les urge atención emocional y psicológica. El Estado Dominicano está en la obligación de proporcionar todos los recursos humanos y económicos para auxiliar a esas personas afectadas por esta espantosa realidad. Es inminente continuar preguntando ¿Y ahora… qué sigue? Concluidas las etapas del COE, primero; la búsqueda y rescate de las personas que se encontraban atrapadas, segundo; la labor de la búsqueda de cuerpos de personas vivas que no respondía a los llamados de los equipos de emergencia, tercero; la extracción de los cadáveres restantes en la edificación colapsada y por último una limpieza total del lugar del siniestro, es inminente que surja esta importante cuestionarte ¿Y ahora… qué sigue? En este punto lo sensato es pensar que ahora el gobierno que preside Luis Abinader Corona de inicio a una investigación profunda sobre qué ha pasado en la emblemática discoteca Jet Set, ¿Por qué colapsó este techo en su totalidad. Las familias de las víctimas sus hijos, nietos, amigos y demás allegados merecen una explicación y sobre todo justicia por esta desgracia que ha enlutado el corazón de la nación dominicana. Estas investigaciones deben hacerse apegado a la más auténtica verdad, sin sesgo, odio o resentimiento hacia los propietarios, esta pesquisa debe involucrar a los más importantes geólogos del país, al Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA), El Centro Nacional de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Además, de La Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE), las universidades y sus departamentos de ingeniería y sismología, la Policía Nacional y por supuesto al Ministerio Público. La verdad debe salir a la luz, este proceso de investigación es fundamental para lograr establecer responsabilidades ya sean civiles y penales, pero sobre todo el país merece respuestas y conclusiones de estas investigaciones que sirvan a las autoridades y gobiernos futuros de que una situación como la vivida la madrugada del 8 de abril jamás se volverá a repetir. Hemos visto en algunos medios de comunicación las primeras declaraciones de algunos parientes exigir justicia y respuesta, por sus irreparables perdidas, sin olvidar que ante esta desafortunada tragedia todos son víctimas, los muertos, parientes y dueños del establecimiento y empleados. Es inimaginable pensar que la familia Espaillat no ha sido profundamente afectada con este horrible suceso, de ahí que nuestra reflexión es que la justicia llegue de forma justa y equilibrada. En fin, esta gran tragedia de dolor debe servir de ejemplo al gobierno dominicano para definir los roles de algunas instituciones públicas asociadas a estas áreas de la ingeniería, y que esos cargos no pueden permanecer en el Estado solo para mantener una nómina sin funciones importantes y efectivas para el país. Hacemos este llamado porque el gobierno en la actualidad cuenta con una institución que debería de servir para identificar las estructuras que necesitan atención urgente, nos referimos a la (ONESVIE) la misma tiene como misión contribuir a mitigar el riesgo sísmico de las edificaciones e infraestructura, así como proteger la vida de los ciudadanos mediante procedimientos técnicos y educativos. Pero aparentemente ¡No hacen nada! El ONESVIE identifica potenciales deficiencias en las edificaciones, que representan un riesgo para la vida humana, por lo que sus funciones no pueden subscribirse exclusivamente para el sector público. Gran verdad hemos escuchado por parte de Micaías Pérez, hermano de Rubby Pérez, al ofrecer el panegírico en las honras fúnebres del artista una de las víctimas de esta fatalidad, hoy llorado