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Tribunal desata polémica con medidas de coerción leves en caso Jet Set 

Ministerio Público anuncia apelación mientras víctimas quedan en espera de justicia Por Thiago Zorrilla Acosta Santo Domingo.- La madrugada de este jueves, la justicia dominicana tomó una decisión que ha encendido las alarmas: la jueza Fátima Veloz impuso medidas de coerción consideradas insuficientes contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, acusados de homicidio involuntario por el colapso del techo de la discoteca Jet Set, tragedia que dejó 235 muertos, más de 180 heridos y 130 niños huérfanos. Wilson Camacho, director de Persecución del Ministerio Público, no ocultó su indignación: \»Esta decisión se burla de las víctimas\», declaró, anunciando la apelación inmediata. Las medidas -presentación periódica, impedimento de salida y una fianza de 50 millones de pesos- contrastan con la petición fiscal de prisión preventiva para Antonio Espaillat y arresto domiciliario para su hermana. El funcionario reconoció, sin embargo, dos victorias procesales: el tribunal validó la calidad de la investigación fiscal y declaró el caso como \»complejo\», lo que amplía los plazos para profundizar las pesquisas. Además, la jueza se sumó al llamado de la procuradora general para reformar un Código Penal que, según expertos, muestra limitaciones ante tragedias de esta magnitud. El derrumbe del Jet Set el pasado 8 de abril ha expuesto no solo fallas estructurales, sino también las grietas del sistema judicial dominicano. Mientras las familias de las víctimas esperan justicia, la medida de coerción -dictada pasada la 1:30 a.m.- deja un sabor amargo: la percepción de que la balanza se inclina hacia los privilegios antes que hacia el dolor de quienes perdieron todo en una noche de fiesta convertida en pesadilla. El caso, que ha sacudido la conciencia nacional, ahora enfrenta un nuevo capítulo: la batalla legal por una sentencia que esté a la altura del dolor causado. Lo que sigue será prueba de fuego para un sistema judicial bajo escrutinio.

Aplazan audiencia de medida coercitiva contra Antonio y Maribel Espaillat por tragedia en Jet Set 

El Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional pospone el conocimiento de las medidas solicitadas por el Ministerio Público, que pide prisión preventiva y arresto domiciliario, mientras se declara complejo el caso por la magnitud de la tragedia Por Brendalis Reyes Santo Domingo.- La audiencia para conocer las medidas de coerción contra Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca Jet Set, fue aplazada por el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, y se reanudará el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana. El Ministerio Público solicitó prisión preventiva para Antonio Espaillat y arresto domiciliario para su hermana Maribel, imputados por homicidio involuntario en relación con el colapso del techo que el pasado 8 de abril provocó la muerte de 236 personas y dejó más de 180 heridas. Además, los fiscales pidieron que el caso sea declarado complejo, dada la cantidad de víctimas y la complejidad de la investigación. Ambos fueron arrestados el jueves anterior tras ser interrogados por el titular de la Dirección General de Persecución del Ministerio Público, Wilson Camacho. Según la acusación, los hermanos Espaillat cometieron una “inmensa irresponsabilidad y negligencia” al no ejecutar las intervenciones necesarias para evitar el desplome fatal. El Ministerio Público también investiga presuntas acciones de intimidación y manipulación hacia empleados que podrían ser testigos clave en el proceso. Asimismo, señala que los imputados infringieron los artículos 319 y 320 del Código Penal dominicano, que sancionan el homicidio involuntario y las lesiones involuntarias. Las pruebas recabadas indican que la tragedia pudo haberse evitado si los responsables hubiesen priorizado la seguridad y el respeto a la vida por encima del lucro, destaca la Fiscalía. La próxima audiencia será determinante para definir las medidas cautelares que enfrentarán los hermanos Espaillat, en un caso que ha conmocionado profundamente a la sociedad dominicana.

Prisión preventiva para Antonio Espaillat y arresto domiciliario para Maribel por tragedia en Jet Set

El Ministerio Público solicita medidas de coerción y declara complejo el caso contra los hermanos Espaillat, acusados de homicidio involuntario tras el desplome que dejó 236 muertos y 180 heridos Por Thiago Zorrilla Acosta Santo Domingo.- En una jornada marcada por la solemnidad y la expectativa, el Ministerio Público presentó ante la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional la solicitud de prisión preventiva para Antonio Espaillat y arresto domiciliario para su hermana Maribel, ambos acusados por homicidio involuntario en relación con la tragedia del Jet Set, donde el colapso del techo en una fiesta el pasado 8 de abril cobró la vida de 236 personas y dejó heridas a más de 180. El órgano persecutor, respaldado por un expediente acusatorio de 126 páginas, solicitó asimismo que el proceso sea declarado complejo, dada la magnitud de las evidencias y la gravedad del caso. La audiencia preliminar para conocer la solicitud de medida de coerción fue programada para las 2:00 de la tarde de este domingo. Previo a la presentación formal, el abogado defensor de los hermanos Espaillat, Miguel Valerio, aseguró que cuentan con los elementos suficientes para ejercer una defensa sólida ante las acusaciones por homicidio involuntario, y adelantó que la audiencia contará con la participación de alrededor de 68 abogados. Valerio describió a Antonio como tranquilo y consciente de su situación, mientras que Maribel se encuentra bajo atención médica en manos de la Procuraduría General de la República. El Ministerio Público atribuye a los imputados una inmensa irresponsabilidad y negligencia al no realizar las intervenciones necesarias que evitaran el colapso estructural, que se produjo en un local operando sin los permisos ni la supervisión técnica requerida. Según el artículo 219 del Código Penal dominicano, el homicidio involuntario implica una pena de tres meses a dos años de prisión correccional, además de multas. El caso, que ha conmocionado a la sociedad dominicana, cuenta también con 82 querellas presentadas por familiares de las víctimas, quienes demandan resarcimientos millonarios por los daños sufridos. Luego de ser interrogados por un equipo encabezado por el Director de Persecución del Ministerio Público, Wilson Camacho, y la fiscal Rosalba Ramos, Antonio Espaillat fue trasladado a la cárcel preventiva del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, donde aguardará la resolución judicial. Mientras tanto, la familia Espaillat se mantiene en el centro de atención pública, enfrentando un proceso que busca establecer responsabilidades penales y garantizar justicia para las víctimas de una de las tragedias más dolorosas en la historia reciente del país.

Jet Set: negligencia y omisión que precipitaron la tragedia

El Ministerio Público revela el entramado de irresponsabilidades que condujeron al colapso fatal del techo en la discoteca Jet Set, dejando 236 muertos y más de 180 heridos. Por Julio Guzmán Acosta Santo Domingo.- La investigación del Ministerio Público ha develado un patrón sistemático de negligencia y omisiones graves por parte de los imputados Antonio y Maribel Espaillat, responsables de la administración y gerencia de la discoteca Jet Set, epicentro del trágico colapso ocurrido la madrugada del 8 de abril de 2025. Desde diciembre de 2024, cuando comenzaron trabajos de cambio de plafones y aplicación de líneas de concreto en el inmueble, hasta las horas previas al desplome, quedó en evidencia que ambos tenían pleno conocimiento de las condiciones precarias del techo y la estructura, sin que se adoptaran medidas técnicas adecuadas para evitar la catástrofe. El Ministerio Público sostiene que Antonio y Maribel actuaron con irresponsabilidad criminal, ignorando alertas y reportes continuos sobre filtraciones, caída de escombros y deterioro del falso techo, incluso cuando recibían imágenes y videos que confirmaban el riesgo inminente. En marzo y abril de 2025, múltiples reportes de empleados y testigos internos describieron el avance del daño: plafones rotos, humedad, caída de pedazos del techo y acumulación de agua en lonas improvisadas. A pesar de ello, no solo continuaron las actividades en la discoteca, sino que se rechazaron las solicitudes de suspensión de la fiesta programada para la noche del 7 de abril, poniendo en grave peligro la vida de cientos de asistentes, músicos y trabajadores. El día previo a la tragedia, el personal a cargo constató que los daños no eran solo superficiales o por filtraciones, sino estructurales, sin embargo, las intervenciones fueron insuficientes y no contaron con supervisión técnica profesional. En un acto de irresponsabilidad mayúscula, se eliminaron columnas estructurales sin autorización, lo que comprometió la estabilidad del techo. La madrugada del 8 de abril, mientras se desarrollaba un concierto, el techo colapsó súbitamente, causando una tragedia sin precedentes en la historia reciente dominicana, con 236 fallecidos y más de 180 heridos. Ante la gravedad de los hechos, el Ministerio Público solicitó prisión preventiva para Antonio Espaillat, quien permanece detenido en la Fiscalía del Distrito Nacional, y arresto domiciliario para Maribel, con la audiencia programada para este domingo. Este caso se convierte así en un doloroso símbolo de la negligencia y la falta de responsabilidad con las vidas humanas, y una dura llamada de atención sobre la necesidad imperiosa de supervisión técnica, cumplimiento de normativas y compromiso ético en la gestión de espacios públicos y de entretenimiento.

Empleado advirtió a dueño sobre riesgo de desplome en Jet Set antes de tragedia fatal

Gregory Adamés presentó pruebas que evidencian advertencias ignoradas sobre el peligro en la discoteca donde murieron más de 235 personas; crecen las querellas contra propietarios y Estado por negligencia Por Servicios umbral.local/ Un testimonio clave y contundente ha sacudido la investigación sobre la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set el pasado 8 de abril de 2025. Gregory Adamés, empleado del establecimiento y encargado de la logística y reservas, denunció ante la Procuraduría General de la República que alertó en reiteradas ocasiones a Antonio Espaillat, propietario del local, sobre el inminente riesgo de desplome del techo, sin que se tomaran medidas para impedir la fatal celebración. En medio de la pesquisa, Adamés entregó como evidencia un teléfono móvil que contiene videos y conversaciones donde deja claro que el evento no debía realizarse debido a las condiciones inseguras del techo. Pese a la advertencia, Espaillat ordenó continuar con la fiesta amenizada por el merenguero Rubby Pérez, quien junto a unas 235 personas perdió la vida en el derrumbe. Gregory, quien también resultó herido junto a otros 180 asistentes, acudió a la Dirección de Persecución del Ministerio Público, acompañado de sus abogados Luis Andrés Aybar y Plinio Pina, y presentó una querella con constitución en actor civil contra Antonio Espaillat López, su madre Ana Grecia López, la empresa Inversiones E y L, y el Club Jet Set. Las acciones legales contra los responsables de la discoteca se han multiplicado, sumando ya 68 querellas y denuncias en la Fiscalía del Distrito Nacional. Sorprendentemente, algunas incluyen también al Estado dominicano y a la Alcaldía del Distrito Nacional, señalados por presuntas negligencias en supervisión y cumplimiento de las normativas de seguridad. Los denunciantes atribuyen la tragedia a una combinación de problemas estructurales, la presencia de equipo pesado en el techo y el incumplimiento de protocolos de seguridad, sustentando cargos de homicidio involuntario y negligencia. No obstante, la crítica más severa recae sobre el Ministerio Público, al que se le exige iniciar una acción penal contra Espaillat y avanzar con una investigación objetiva. Hasta la fecha, el empresario no ha sido interrogado ni procesado, lo que ha generado cuestionamientos sobre la eficacia y la transparencia del sistema de justicia en un caso que conmueve a la nación. La tragedia de Jet Set no solo revela una catástrofe humana de proporciones inimaginables, sino también la urgente necesidad de esclarecer responsabilidades y garantizar que hechos como estos no se repitan en el futuro.

Informe técnico sobre colapso en discoteca listo en 15 días

La comisión técnica que investiga el colapso del techo de la discoteca Jet Set entregará en dos semanas un informe preliminar con las causas del siniestro que dejó 234 fallecidos el pasado 8 de abril , informó hoy el gobierno. Por Julio Guzmán Acosta La comisión técnica encargada de investigar el colapso del techo de la discoteca Jet Set, que provocó la muerte de 234 personas en la capital dominicana, entregará un informe preliminar en un plazo de dos semanas, informó el gobierno dominicano. El presidente Luis Abinader anunció que el documento será remitido a la Procuraduría General de la República, responsable de la investigación penal sobre el siniestro ocurrido la madrugada del 8 de abril. El equipo, liderado por Leonardo Reyes, director de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), está integrado por expertos nacionales e internacionales en ingeniería estructural y forense. Desde el inicio, la comisión ha trabajado de manera independiente y sin necesidad de un decreto oficial, según precisó el mandatario. Abinader destacó que el informe técnico será fundamental para determinar con precisión las causas del desplome y para orientar las acciones del Ministerio Público. El gobierno dispuso la formación de este grupo de expertos el 10 de abril, con el compromiso de respetar la autonomía de la Procuraduría, como órgano competente para definir los procedimientos judiciales. Sin embargo, en el país persiste la percepción de que, hasta ahora, nadie ha sido detenido por la tragedia, debido a supuestas influencias políticas vinculadas a los propietarios de la discoteca. Esta situación ha generado críticas sobre la imparcialidad y eficacia de la investigación. El informe preliminar será un paso crucial para esclarecer responsabilidades y avanzar hacia la justicia en uno de los episodios más trágicos en la historia reciente de República Dominicana.

Visitas a la zona cero del Jet Set y reacciones a declaraciones de su propietario Antonio Espaillat

Frente a los restos de la discoteca Jet Set aún está la valla que promocionaba la fiesta con el fallecido Rubby Pérez (umbral.local/) Por Arturo F. Guzmán Santo Domingo — A dos semanas de la tragedia más grande en la historia contemporánea de la República Dominicana, el colapso del techo de la discoteca Jet Set que ha dejado 232 muertos y un país sumido en la conmoción, ciudadanos de distintas partes del Gran Santo Domingo continúan visitando la denominada “zona cero” para observar el lugar donde ocurrió el siniestro. El sitio, ubicado en la avenida Independencia del Distrito Nacional, se ha convertido en un espacio de memoria y duelo, adornado con flores, fotografías de las víctimas, velones y carteles, y se encuentra bajo la custodia de al menos ocho policías que controlan el acceso. Visitantes llegan tanto a rendir homenaje como a documentar la condición actual del lugar, que aún muestra signos evidentes del devastador colapso. Durante estas visitas, algunos ciudadanos expresaron su indignación y tristeza ante las recientes declaraciones del empresario Antonio Espaillat, propietario de la discoteca, quien en una entrevista con la periodista Edith Febles, para el programa televisivo El Día (Telesistema canal 11), admitió que jamás se realizó una inspección estatal al Jet Set desde que fue adquirido en los años 80 y que el local presentaba filtraciones desde entonces. “Que descuido el de ese hombre, pero es que eso se ve (el deterioro). Es que nada más es dinero, dinero y más dinero”, se quejó molesta María Guzmán quien era una asidua visitante del local de fiestas y dijo sentirse afectada por la falta de mantenimiento y supervisión. Otros asistentes atribuyeron el desastre a una mezcla entre “cosas del destino” y la “falta de responsabilidad y cumplimiento” por parte de las autoridades encargadas de la supervisión. “Nadie quiere que ocurran cosas así, son cosas que tienen que pasar, pero las autoridades tuvieron que venir a inspeccionar. Si las autoridades hacen lo que tienen que hacer serán menos las que van a ocurrir”, expresó, Orlando Acosta, quien también visitó la zona para rendir homenaje a las víctimas. En la entrevista, Espaillat detalló que en la azotea del establecimiento había seis unidades de aire acondicionado, tres tinacos para suministro de agua en baños y cocina, y que la planta eléctrica estaba ubicada en un cuarto adyacente al edificio. Estas condiciones han sido objeto de análisis y controversia mientras continúa el proceso de investigación sobre las causas del colapso. Hasta la fecha, se han presentado al menos cuatro querellas formales por parte de familiares de las víctimas mortales. Entre ellas destaca la de Cynthia Mercedes Nadal Porro, madre de Catherine Marie Najri Nadal, en la que se solicita prisión preventiva para los responsables y una compensación económica de 300 millones de pesos por daños y perjuicios. Las demandas también incluyen denuncias contra el Estado dominicano y la Alcaldía del Distrito Nacional, acusados de presunta negligencia institucional en la supervisión y control de la infraestructura del establecimiento. La tragedia del Jet Set ha sacudido a la sociedad dominicana, generando un amplio debate sobre la seguridad de los espacios públicos, la responsabilidad empresarial y el rol del Estado en la prevención de desastres. Mientras tanto, la “zona cero” permanece como un lugar de duelo y reflexión para familiares, amigos y ciudadanos que buscan entender las causas de lo ocurrido y rendir homenaje a las vidas perdidas.

Antonio Espaillat asegura que Estado nunca realizó inspecciones estructurales en la discoteca Jet Set

Por Thiago Zorrilla Acosta Santo Domingo — El empresario Antonio Espaillat, propietario de la discoteca Jet Set, afirmó que durante todos los años de funcionamiento de su establecimiento, las autoridades estatales nunca llevaron a cabo inspecciones estructurales al edificio donde operaba el local nocturno. En una entrevista concedida a la periodista Edith Febles para el programa El Día, transmitido por Telesistema, canal 11, Espaillat explicó que, aunque el Ayuntamiento del Distrito Nacional y el Cuerpo de Bomberos realizaban visitas periódicas al establecimiento, estas se limitaban a aspectos operativos como verificar las salidas de emergencia, las condiciones de higiene y la recolección de basura. Sin embargo, en ningún momento se evaluó la solidez o el estado estructural del inmueble. “Entiendo que si no se hicieron fue porque quizás no era costumbre hacerlo en otros negocios tampoco. Siempre se trataban temas operativos, pero nunca se evaluó el estado del edificio como tal”, subrayó el empresario. Espaillat relató también cómo recibió la trágica noticia del derrumbe, ocurrido el pasado 8 de abril, mientras participaba en un evento tecnológico en Las Vegas, Estados Unidos. Fue su propia hermana, quien se encontraba atrapada bajo los escombros, quien logró comunicarse con él para alertarle sobre el desastre. Sobre las condiciones del edificio, el empresario señaló que en ese momento se realizaban trabajos de reparación en los plafones de yeso del techo, los cuales solían desprenderse con frecuencia. No obstante, enfatizó que no había señales previas que pudieran anticipar una tragedia de la magnitud del colapso. Asimismo, reconoció desconocer las causas exactas del derrumbe y expresó su deseo de que la investigación oficial esclarezca los hechos. En cuanto a su situación legal, Espaillat manifestó su total disposición para colaborar con el Ministerio Público y negó haber intentado evadir la justicia. “Estoy aquí para dar la cara. Me pongo a disposición de las autoridades y no tengo nada que ocultar”, aseguró. Visiblemente afectado, el empresario expresó su profundo pesar por las víctimas del siniestro y señaló que “no existen palabras suficientes para describir la tristeza ante lo sucedido”. Hasta el momento, familiares de al menos cuatro víctimas mortales han presentado querellas formales contra Espaillat, responsabilizándolo por la tragedia. Este caso ha puesto en evidencia, una vez más, la falta de controles rigurosos en materia de inspecciones estructurales en locales comerciales en la ciudad, generando un debate sobre la necesidad de fortalecer las normativas y la supervisión para evitar que sucesos similares se repitan.

La tragedia de la discoteca del Jet Set ahora como fantasma

DESDE LA COMUNIDAD Les confieso que el sábado anterior a la tragedia pensé decirle a mi esposa, seguidora de Rubby Pérez, que comprara las boletas para que asistiéramos al Jet Set, pero me arrepentí. Aunque cambiemos el nombre de ese trágico lugar, nos seguirá como un fantasma donde quiera que vayamos. No hay forma de evitar su espíritu de persecución; nos persigue en silencio como la peor dictadura a pesar de enterrar a muchas de sus víctimas, pues resulta que esas víctimas somos todos los dominicanos y los que han expresado, desde su corazón, su solidaridad en cada uno de los continentes. Muchas veces, pudiéramos pensar que no nos tocó; sin embargo, al dar unos cuantos pasos por las calles; escuchar noticias; asistir al centro de trabajo; recibir una llamada de alguien; al ver a aquel que es o fue tu alumno, nos daremos cuenta de que ciertamente alguien se nos fue. A todos nos tocó. A mí, con Rossy Marte Nova, la niña que cargué en mis brazos siendo pequeña en Barahona; y luego la vi graduarse de ingeniera civil en mi universidad; posteriormente me encontré con ella, hace unos meses, en el mismo parque donde camino. Y me sigue tocando: con la buena vecina que vive frente a la puerta de mi apartamento en la torre donde resido, quien perdió cinco miembros de su familia; sus dos jóvenes hijos, que sí están vivos, son amigos de mi hijo menor. A todos, y los veremos durante muchos años, nos perseguirá el fantasma del Jet Set para toda la vida. Nadie podrá evitar que le toque porque en las relaciones sociales se entretejen con hilos visibles e invisibles entrelazados humanamente y son difíciles de separar durante la existencia en esta tierra. Frente a esta tragedia, el país ha quedado ante una sacudida que ha provocado una conmoción de grandes dimensiones. Nuestra nación arrastra históricamente males estructurales de décadas, y otros hasta de siglos, que han impedido que tengamos un sistema de cultura institucional que proteja la vida ciudadana. Termino con una expresión de una de mis mejores alumnas: «A la discoteca Jet Set se le ha caído el techo; al país se le cayó la cara.»  

Jet Set fue mi espacio seguro

COMPARSA A las 9 de la noche de casi todos los lunes de los últimos años, empezaba a alistarme para la fiesta en Jet Set. Un poco antes de las 11 llamaba al valet para que me esperara y me parqueara el vehículo, después de procurar mi entrada, reservada, muy probablemente, desde la fiesta del lunes anterior, llegaba a sentarme en la mesa de Marcos y Tati, dos buenos amigos que tenían más de 20 años con una mesa fija en el lugar, y que gracias a Dios, la misma noche de la tragedia decidió no asistir. Una fiesta del Mayimbe no me la perdí; así mismo vi a Sergio, Los Rosario, Rubby Pérez, Toño, Don Miguelo, Yiyo Sarante, Raulín Rodríguez, El Chaval, Luis Vargas y muchos años atrás, Anthony Santos, cuando la discoteca aún no había sido remodelada. Por muchos años los lunes del Jet Set fue el escenario de los grandes artistas, un espacio seguro para bailar, para pasarla bien, sentarse a disfrutar de una fiesta entre gente que la mayoría ya se conocía, aunque fuera de vista, o se tenía la referencia de verso ya todos los lunes en el mismo lugar. Mis camareros, primero Fernando y después Rhoyer y Manuel, ya eran un contacto seguro y con el grado de confianza alcanzado ya eran capaces de saber si el próximo artista nos gustaba o no. Puedo afirmar a ciencia cierta que habíamos logrado un nivel de consideración y cariño en el trato. Cristina, la señora del baño, que durante tantos años acompañó a las mujeres en lo que fuera que necesitáramos y que se convirtió en un rostro conocido del Jet Set. Justo al lado de mi mesa, como vecino de silla, Octavio Dotel, con quien la cercanía y su don de gente, tan genuino y espontáneo, logramos cultivar una amistad y un afecto que trascendió la fiesta de los lunes y se convirtió en amigo. De esa gente que, más allá de sus luces como profesional, te llenan de orgullo conocer y te contagian su alegría. Cada fiesta del Mayimbe era de rigor mandar a pedirle “Sonámbulo” a través de Octavio, con la certeza de ser siempre complacida. Eso era Jet Set los lunes. Un espacio seguro del que jamás, ni que me lo contaran, podría siquiera pensar que terminaría con la vida de 232 personas de la manera más trágica imaginada. Gente que salió de su casa a disfrutar, precisamente en lo que era para todo el que frecuentaba los lunes, un espacio seguro, y terminó encontrando la muerte. Y de qué forma. ¿Quién iba a decirnos que aquel rato bonito, lleno de música, de ambiente decente iba a ser el destino final de 232 almas? Nadie. ¿Deliberado? No lo creo, no lo pienso. Antonio Espaillat era el cliente más habitual del Jet Set, su hermana Maribel administraba el lugar y su presencia, junto a su esposo, era una costumbre. ¿Irresponsabilidad y descuido mayúsculo? Eso sí. probablemente apelando al error humano de abusar de la fe y pensar que las cosas no nos pueden pasar a nosotros. Lo cierto es que el descuido era una bomba de tiempo que puso en juego nada más y nada menos que la vida de todos los que nos sentábamos allí y que de cierta forma le entregamos nuestra confianza a lo que se suponía era nuestro espacio seguro, sin saber que aquel techo gritaba y daba señales mientras todos estábamos ajenos a que nuestras vidas estaban en juego. La tragedia del 8 de abril nos ha marcado. Existe un luto colectivo que mantiene a la sociedad en un duelo del que nos costará salir y retomar la inevitable normalidad. Así sea que uno conozca o no las víctimas, aquí todo el mundo ha llorado a los muertos; otros han llorado ante el milagro de sobrevivir, y algunos, como yo, también hemos agradecido la suerte de no haber estado esa noche, como en tantas otras anteriores. Paz a esas almas. Conformidad a los familiares que hoy lloran sus muertos, que sepan que todo un pueblo llora con ellos. A Rubby Pérez que vuelve tan alto como se escuchaba su voz. Y a la justicia dominicana, sabiduría y claridad para dar cierre a esta tragedia y la pérdida irreparable de tantas almas alegres muertas en el Jet Set. Con cariño para los míos: Rhoyer, Manuel, Fernando y Octavio.