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Plan Trump: El Rechazo Unánime de Palestina

Los principales partidos y movimientos palestinos condenan la iniciativa estadounidense, tildándola de una rendición inaceptable, un ataque a su proyecto nacional y una fórmula para perpetuar la tutela israelí. Por Servicios umbral.local/ RAMALA.—Un frente unificado de rechazo surgió hoy en el espectro político palestino contra el plan presentado por el presidente estadounidense, Donald Trump, para Gaza, al que calificaron de parcializado, lesivo para sus aspiraciones nacionales y plagado de \»minas terrestres\» que podrían detonar el conflicto. La iniciativa, lejos de ser vista como una hoja de ruta hacia la paz, es percibida como una capitulación forzada ante la ocupación israelí y un intento de reconfigurar coercitivamente el futuro de Palestina. La condena fue articulada con vehemencia por formaciones de diversa orientación ideológica. Arkan Badr, miembro de la oficina política del Frente Democrático para la Liberación de Palestina, denunció que la propuesta representa un \»ataque directo a la entidad nacional palestina\», al exigir reformas internas en la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y la Autoridad Nacional Palestina bajo presión israelí. \»La esencia del plan es marginar al pueblo palestino y negar sus derechos nacionales inalienables\», afirmó Badr, quien hizo un llamado urgente a una reunión de la OLP para enfrentar lo que describió como una \»amenaza existencial\». Una Iniciativa que \»Reafirma la Tutela\» El escepticismo y la indignación se extienden por toda la sociedad palestina. El Frente Popular para la Liberación de Palestina-Comando General declaró en un comunicado que el plan \»significa la rendición ante la ocupación\», mientras que Mustafa Barghouti, secretario general de la Iniciativa Nacional Palestina, alertó que la iniciativa \»está llena de minas terrestres que podrían detonar la situación\». Barghouti defendió el fin de la guerra, pero no a costa de los derechos de los habitantes de Gaza, y exigió que Israel pague compensaciones por la \»destrucción inhumana\» causada. La crítica se centra en los puntos más controvertidos del proyecto, que, según analistas locales, ignora la raíz del conflicto: la ocupación israelí y las políticas de apartheid. Khaled Mansour, del Partido del Pueblo Palestino, sentenció que la idea de Trump \»no es más que una nueva fórmula para reafirmar la tutela sobre los palestinos\». Entre los aspectos más condenados se encuentran la falta de garantías para una retirada total israelí, la exigencia del desarme de las milicias palestinas –incluido Hamas– y el despliegue de una fuerza internacional en Gaza, elementos que, en conjunto, son vistos como un intento de imponer una paz bajo los términos de la potencia ocupante.

La complicidad del silencio ante la barbarie en Gaza

Las palabras del Papa León XIV, resonantes y claras, no son solo un llamado piadoso. Son un espejo moral que devuelve a la comunidad internacional la imagen de su propia complicidad con una de las mayores barbaries del siglo XXI: la destrucción sistemática y el castigo colectivo del pueblo palestino en la Franja de Gaza por parte del Estado de Israel. Cuando el pontífice exige el fin del \»castigo colectivo\» y el \»desplazamiento forzoso\», no describe abstractos conceptos legales. Nombra con precisión la realidad diaria de miles de civiles desarmados: familias enteras aniquiladas bajo los escombros, una hambruna declarada utilizada como arma de guerra, y una maquinaria militar que avanza implacable sobre hospitales, refugios de la ONU y, como bien señala la nota, incluso sobre los sagrados recintos de iglesias que se han convertido en el último bastión de humanidad. La exigencia israelí de evacuar la Ciudad de Gaza, donde la hambruna ya campa a sus anchas, no es una medida de protección. Es un acto de crueldad calculada. Como bien señalan los patriarcas de Jerusalén, para los ancianos, los niños y los enfermos que se refugian en la iglesia de la Sagrada Familia y en San Porfirio, salir es una \»sentencia de muerte\». ¿Qué clase de estrategia militar justifica la muerte por inanición y exposición de los más vulnerables? La respuesta es ninguna. Esto no es guerra; es una carnicería. Detrás de esta ofensiva, que se prepara ante la mirada impotente del mundo, se esconde un objetivo político tan claro como abominable: el desplazamiento forzoso permanente. Las declaraciones del primer ministro Netanyahu abogando por una \»migración voluntaria\» son un eufemismo cínico para una limpieza étnica. Los palestinos lo saben, las organizaciones de derechos humanos lo denuncian, y la historia, que ya vivió su Nakba en 1948, les da la razón. Temen, con justa causa, que si salen, nunca podrán volver. Y ante esta realidad incontestable, ¿dónde está la comunidad internacional? Estados Unidos y la Unión Europea, que se erigen como defensores del orden global basado en normas, llevan meses firmando cheques en blanco con su apoyo político, financiero y armamentístico a Israel. Mientras emiten débiles declaraciones pidiendo \»moderación\» en un lado, facilitan las bombas que caen del otro. Su complicidad no es pasiva; es activa, deliberada y manchada de sangre. El aplauso que interrumpió al Papa en el Vaticano es el clamor de una ciudadanía global que ve la obscenidad de lo que ocurre. Es un repudio moral a la doble vara que aplican los poderosos. El derecho internacional humanitario, ese que Occidente invoca a conveniencia, es pisoteado a diario en Gaza con total impunidad. La barbarie no se detendrá con más llamados a la calma. Se detendrá cuando los cómplices dejen de armarla, cuando se impongan sanciones reales y cuando se exija, con la fuerza de la ley y la diplomacia, la rendición de cuentas por los crímenes cometidos. El mundo no debe ser recordado como el espectador que silbó mientras Gaza ardía. La historia juzgará este silencio cómplice como lo que es: una traición a la humanidad.

El Papa exige el fin del \»castigo colectivo\» y el desplazamiento forzoso en Gaza

El papa León XIV lee un mensaje durante su audiencia semanal general, en el Vaticano, el 27 de agosto de 2025. (AP Foto/Gregorio Borgia) Por Julio Guzmán Acosta ROMA.— El Papa León XIV exigió este miércoles el cese inmediato del \»castigo colectivo\» y el desplazamiento forzoso de palestinos en la Franja de Gaza, en un enérgico llamado realizado durante su audiencia general semanal en el Vaticano. Ante miles de asistentes, el pontífice abogó por un alto el fuego \»inmediato y permanente\» en el sitiado enclave, en un momento crítico en el que Israel ultima los preparativos para una nueva ofensiva militar. El primer pontífice estadounidense de la historia fue interrumpido en dos ocasiones por los aplausos del público mientras leía su último llamado para poner fin a una guerra que ya cumple 22 meses. En su discurso, también pidió la liberación de los rehenes aún capturados por Hamás —de los cuales se cree que unos 50 siguen en Gaza— e instó a ambas partes y a las potencias internacionales a terminar con un conflicto “que ha causado tanto terror, destrucción y muerte”. “Suplico que se alcance un alto el fuego permanente, se facilite el acceso seguro a la ayuda humanitaria y el pleno respeto del derecho humanitario\», afirmó. Subrayó que el derecho internacional exige proteger a los civiles y \»la prohibición de los castigos colectivos, el uso indiscriminado de la fuerza y ​​el desplazamiento forzado de poblaciones”. Su llamado se produce mientras los palestinos se preparan para la anunciada ofensiva israelí en algunas de las zonas más pobladas de la Franja, incluida la Ciudad de Gaza, donde ya se ha documentado y declarado una hambruna. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha defendido la campaña militar como la mejor manera de debilitar a Hamás y conseguir la liberación de los rehenes, una postura que ha sido rechazada por las familias de los cautivos, quienes argumentan que esta acción los pondría en mayor peligro. Iglesias se niegan a evacuar y denuncian \»sentencia de muerte\» El pontífice también puso de relieve una declaración conjunta de los patriarcas latino y griego-ortodoxo de Jerusalén, quienes anunciaron que los sacerdotes y monjas de las iglesias en la Ciudad de Gaza permanecerán en sus puestos a pesar de las órdenes de evacuación israelíes. Según el comunicado, las personas que se refugian en estos recintos —las iglesias de la Sagrada Familia (católica) y de San Porfirio (ortodoxa)— están demasiado débiles y desnutridas como para moverse, por lo que evacuarlas supondría una “sentencia de muerte”. Estos lugares han albergado a cientos de civiles palestinos, incluidos ancianos, mujeres, niños y personas con discapacidad durante la guerra. El cardenal católico Pierbattista Pizzaballa y el patriarca ortodoxo Theophilos III recordaron en su declaración que el Papa emitió recientemente un contundente mensaje sobre \»el derecho de las personas a permanecer en su tierra natal y a no ser obligadas a desplazarse\». Esta postura contrasta directamente con los comentarios del primer ministro Netanyahu, quien ha sugerido que la población de Gaza debería ser reubicada en otros países mediante lo que su gobierno describe como \»migración voluntaria\». Organizaciones de derechos humanos se han opuesto firmemente a esta idea, y los palestinos temen que, si salen temporalmente, Israel nunca les permita regresar, lo que constituiría un desplazamiento forzoso permanente. El conflicto se desató tras el asalto de Hamás el 7 de octubre de 2023, en el que murieron unas 1.200 personas y fueron tomados 251 rehenes. La mayoría fueron liberados en intercambios; Israel ha rescatado con vida a ocho. Las autoridades israelíes creen que de los 50 que permanecen, alrededor de 20 aún están vivos.

Genocidio en Gaza supera los 52.500 muertos

Niños y niñas esperan en largas filas con ollas vacías en las manos para recibir comida caliente distribuida por organizaciones benéficas, en Beit Lahia, norte de la Franja de Gaza, 3 de mayo de 2025 — Omar Ashtawy / Zuma Press / ContactoPhoto Por Angel Fernández G. Las autoridades sanitarias de Gaza informaron que el número de muertos por los ataques del Ejército de Israel en la Franja de Gaza ya alcanza casi 52.500 personas. En las últimas 48 horas se registraron 70 nuevas muertes, incluyendo al menos 24 durante las primeras horas de este sábado. El Ministerio de Salud de Gaza detalló que entre jueves y viernes, los bombardeos dejaron 70 fallecidos y 275 heridos. Además, se recuperaron los restos de siete personas atrapadas entre los escombros causados por los ataques israelíes. Desde el inicio del conflicto el 7 de octubre, los ataques han provocado un total de 52.495 muertos y 118.366 heridos. La situación se agravó tras la ruptura del alto el fuego vigente el 18 de marzo, fecha desde la cual han muerto 2.396 personas y 6.325 han resultado heridas. Las primeras horas de este sábado fueron particularmente violentas, con al menos 24 personas asesinadas, once de ellas en un bombardeo sobre un campamento en la localidad de Jan Yunis, en el sur de Gaza. Según la agencia palestina Safa, antes de ese ataque ya habían fallecido otras tres personas en la misma área. Mientras tanto, la crisis humanitaria se profundiza. Niños y niñas forman largas filas con ollas vacías para recibir comida caliente distribuida por organizaciones benéficas, como se observa en Beit Lahia, al norte de la Franja de Gaza. La comunidad internacional sigue observando con creciente preocupación la escalada de violencia en Gaza, donde la población civil continúa sufriendo las consecuencias devastadoras del conflicto.

Urgente Llamado a la Acción Internacional para Detener el Genocidio en Gaza

La situación en Gaza ha alcanzado un punto crítico, donde la violencia y el sufrimiento humano se han convertido en la cruda realidad donde han sido asesinados más de 50,000 civiles, la mayoría de ellos niños, mujeres y ancianos. Este escenario desolador no puede ser tratado como un mero conflicto; se trata de un genocidio en curso que exige la atención y la acción inmediata de la comunidad internacional. Las recientes operaciones militares del ejército israelí en localidades como Mauashi y Rafah han intensificado el sufrimiento de la población civil, que se encuentra atrapada en un cerco militar, sin acceso a ayuda humanitaria y con escasas posibilidades de supervivencia. Se estima que alrededor de 15,000 personas, en su mayoría niños, están en grave peligro. Las imágenes desgarradoras que emergen de esta región son un llamado urgente a la conciencia global. Cada día que pasa sin una intervención efectiva es un día más donde se pierden vidas inocentes. A pesar de las condenas verbales y las declaraciones de algunos líderes mundiales, la respuesta de la comunidad internacional ha sido insuficiente. El silencio de organismos internacionales y gobiernos ante esta masacre es, en sí mismo, una forma de complicidad. La historia nos ha enseñado que la inacción frente a atrocidades humanas no solo perpetúa el sufrimiento, sino que también allana el camino para que tales crímenes se repitan en el futuro. La comunidad global tiene la responsabilidad moral y legal de actuar, de no ser meros observadores ante el horror que se desata en Gaza. Es alarmante que, a pesar de la reciente sentencia de un tribunal internacional que ordena la captura y el juicio del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por crímenes de guerra y violaciones de derechos humanos, este se pasea por medio mundo, sin que nadie actúe, reconociendo que no existen mecanismos concretos para hacer cumplir esta orden. Esta ineficacia pone de relieve las limitaciones de la justicia internacional y la necesidad de un cambio estructural que permita que los responsables de genocidios y crímenes de guerra enfrenten las consecuencias de sus actos sin importar su estatus. El momento de actuar es ahora. La humanidad no puede permanecer pasiva ante la devastación que se está llevando a cabo en Gaza. La comunidad internacional debe utilizar todos los medios a su alcance para detener esta barbarie y proteger a los civiles. Es imperativo que se exijan acciones concretas, que se implementen sanciones efectivas y que se brinde apoyo humanitario inmediato a los afectados. Las vidas de miles de inocentes dependen de la acción colectiva y de la voluntad política para poner fin a este genocidio. Este llamado a la acción es urgente. La justicia, la protección y la dignidad de todos los afectados por este conflicto no pueden esperar. La comunidad internacional debe levantarse y actuar, no permitir que más vidas sean cobradas en esta tragedia humanitaria. Es momento de que el mundo responda con determinación y compasión, porque cada vida perdida en Gaza es una pérdida para toda la humanidad.

Israel intensificó ola de ataques contra el norte de Gaza

Por Servicios umbral.local/   Ramala, 5 de enero 2025, – El ejército israelí ha intensificado su ofensiva contra la gobernación de Gaza por cuarto día consecutivo, tras haber devastado la región más septentrional de la Franja durante tres meses de operaciones terrestres. La agencia de noticias oficial Wafa informó que las Fuerzas Armadas de Israel han aumentado sus ataques en torno a la ciudad de Gaza, la más poblada del enclave costero. La campaña militar, que ha sido criticada por su impacto en la población civil, podría provocar un aumento significativo en el número de víctimas, ya que actualmente se estima que alrededor de 550 mil personas se encuentran en la zona. De este total, aproximadamente 180 mil son desplazados que huyeron de la ofensiva terrestre iniciada el 5 de octubre y que ahora se extiende a la ciudad de Gaza. Los ataques aéreos han aumentado, con aviones de combate israelíes bombardeando áreas densamente pobladas, lo que ha resultado en la destrucción de numerosos edificios y en la muerte de decenas de ciudadanos en los últimos días. La población local se encuentra en un estado de alarma, temiendo verse obligada a desplazarse aún más hacia el sur, en dirección a la zona de Al-Mawasi, que ha sido declarada área de seguridad por el ejército, aunque también ha sido objeto de bombardeos constantes. Este domingo, se reportó la muerte del escritor y periodista Muhammad Hijazi, quien fue alcanzado por bombardeos en el norte del enclave. Adicionalmente, se confirmó una víctima mortal en la ciudad de Rafah, en el sur, cerca de la frontera con Egipto. Desde el inicio de esta fase del conflicto, que comenzó el 7 de octubre de 2023, más de 45,700 ciudadanos han perdido la vida en la Franja de Gaza y casi 109,000 han resultado heridos, según informes oficiales. La situación humanitaria en la región sigue deteriorándose, lo que ha generado preocupaciones a nivel internacional sobre la protección de la población civil y el acceso a la ayuda humanitaria.