La guerra fría FP-PLD: Una Trampa de Tucídides a la dominicana

No se hagan en la primera vuelta heridas que no sean capaces de cicatrizar en la segunda vuelta, o la segunda vuelta se vuelve una tragedia”. Cita el expresidente de Colombia Ernesto Samper, un consejo que le hizo el expresidente Rodrigo Borja, de Ecuador. La población, lo que espera es respuestas ante problemas concretos, y difícilmente se sentirá convocada por una oposición que consuma sus energías en disputas intestinas mientras el país demanda soluciones. La relación entre el Partido de la Liberación Dominicana y la Fuerza del Pueblo parece haber entrado en una fase de guerra fría política, unas veces abierta y otras veces solapada, en la que dos organizaciones nacidas de una misma matriz histórica se observan, se miden, se disputan espacios y se lanzan mensajes cruzados, mientras el país avanza hacia un proceso electoral que exigirá más inteligencia estratégica que resentimiento acumulado. La expresión guerra fría no supone aquí una confrontación total, sino un estado de tensión permanente, donde las partes evitan declararse una guerra definitiva, pero actúan como si cada movimiento del otro representara una amenaza existencial. En ese terreno se mezclan heridas no cerradas, memorias de poder, liderazgos enfrentados, bases electorales compartidas y una lucha simbólica por decidir quién representa con mayor legitimidad la continuidad, la renovación o la superación del universo que algunos definen como el morado y el verde. La Trampa de Tucídides, formulada a partir de la rivalidad entre Atenas y Esparta en la antigua Grecia, describe el riesgo que surge cuando una fuerza emergente altera el equilibrio existente y provoca temor, reacción o resistencia en la fuerza establecida. Trasladada a la política dominicana, no se trata de identificar mecánicamente quién hace de Atenas ni quién actúa como Esparta, porque esa lectura colocaría al autor en una posición de parte, sino de observar cómo el crecimiento, la recomposición o la supervivencia de una fuerza puede activar reflejos defensivos en la otra. Una misma matriz, dos proyectos en disputa La Fuerza del Pueblo no nació como una organización ajena al PLD, sino como resultado de una división profunda de ese partido, encabezada por quien fue presidente de la República, líder histórico del peledeísmo y figura central de su etapa de mayor acumulación de poder. Esa circunstancia hace que la competencia entre ambas organizaciones no sea una rivalidad cualquiera, porque en ella pesan el pasado compartido, las lealtades rotas, las migraciones de dirigentes, la disputa por la memoria de gobierno y la búsqueda de hegemonía dentro de la franja opositora que capitalizan. El problema no está en que compitan, porque la competencia forma parte natural de la democracia, sino en el peligro de que esa competencia se transforme en una guerra de desgaste permanente. Cuando cada adhesión, cada encuesta, cada declaración y cada movimiento territorial se interpreta como una provocación o una amenaza, la política deja de ser cálculo estratégico y se convierte en ajuste de cuentas, con lo que el adversario principal podría terminar beneficiándose de una oposición entretenida en administrar sus propias heridas. En esa lógica aparece la versión dominicana de la Trampa de Tucídides: no necesariamente como una guerra inevitable, sino como una tendencia peligrosa a convertir la rivalidad en destino. FP y PLD compiten por un electorado con raíces comunes, por una narrativa de futuro y por el lugar de principal fuerza opositora, pero si esa disputa se maneja bajo la lógica de suma cero, donde todo lo que gana uno debe ser asumido como pérdida absoluta del otro, ambos podrían terminar debilitando el campo opositor. Entre suma cero y suma necesaria La política no siempre se decide por la intensidad del golpe que se lanza, sino por la claridad con que se identifica el momento. En una coyuntura marcada por el deterioro de los servicios públicos, la inseguridad, la crisis educativa, el endeudamiento creciente, las promesas incumplidas y el desgaste del gobierno, la oposición (FP-PLD) tendría que preguntarse si su tarea principal es derrotarse entre sí o construir una alternativa capaz de interpretar el malestar social que se acumula en amplios sectores de la población. Ahí cobra sentido el concepto de coopetencia, tomado del mundo empresarial, pero útil para explicar una dinámica política donde dos actores pueden competir sin destruir todos los puentes que mañana podrían necesitar. La coopetencia no exige borrar diferencias, decretar una unidad artificial ni renunciar a identidades propias, sino reconocer que en ciertas coyunturas la colaboración mínima puede ser más rentable que la hostilidad permanente, sobre todo cuando el adversario común administra el poder, los recursos públicos y la narrativa institucional. La guerra fría entre FP y PLD podría convertirse en una trampa si ambas organizaciones olvidan que el electorado no necesariamente premia a quien más golpea al potencial aliado, sino a quien demuestra mayor madurez, sentido de oportunidad y capacidad para ofrecer horizonte. La población, lo que espera es respuestas ante problemas concretos, y difícilmente se sentirá convocada por una oposición que consuma sus energías en disputas intestinas mientras el país demanda soluciones. En definitiva, la Trampa de Tucídides a la dominicana no tendría que desembocar en una guerra política sin retorno, porque todavía puede ser leída como advertencia. FP y PLD pueden competir, diferenciarse y defender sus espacios, pero si convierten al otro en blanco permanente, podrían regalarle al oficialismo una ventaja que no siempre obtiene por méritos propios. La gran prueba será saber si ambas fuerzas logran salir de la lógica de suma cero para entrar, aunque sea por cálculo estratégico, en una suma necesaria. “No se hagan en la primera vuelta heridas que no sean capaces de cicatrizar en la segunda vuelta, o la segunda vuelta se vuelve una tragedia”. Cita el expresidente de Colombia Ernesto Samper, un consejo que le hizo el expresidente Rodrigo Borja, de Ecuador.
ACD Media revela que PRM lidera intención de voto; Collado, Omar Fernández y Gonzalo Castillo dominan preferencias internas
Más de la mitad de los encuestados afirma no simpatizar con ningún partido político. Collado supera el 50 % entre los perremeístas, Gonzalo encabeza el PLD y Omar aventaja a Leonel en la población general. El PRM mantiene la primera posición con un 31.6 %, seguido por Fuerza del Pueblo (26.5 %) y el PLD (20.1 %), en un escenario donde la indecisión y el abstencionismo suman un preocupante 19.9 %. Por Virtudes Álvarez Sampedro Redacción Nacional Santo Domingo. — El tablero político dominicano comienza a dibujar sus primeras líneas definitorias a más de dos años de los comicios presidenciales de 2028. La más reciente Encuesta Nacional de Opinión Pública de ACD Media, correspondiente a mayo de 2026, sitúa al Partido Revolucionario Moderno (PRM) como la fuerza con mayor intención de voto, aunque con una advertencia que ningún estratega debería ignorar: más de la mitad de los ciudadanos consultados asegura no simpatizar con ninguna organización política. Ante la pregunta de por cuál partido votaría si las elecciones se celebraran hoy, el 31.6 % de los encuestados se inclinó por el PRM, seguido por la Fuerza del Pueblo (FP) con un 26.5 % y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) con un 20.1 %. Un 11.8 % afirmó que no votaría y un 8.1 % dijo no saber por cuál organización se decidiría, lo que arroja un combinado de 19.9 % de electores que, por descontento o desinformación, permanecen fuera del cálculo inmediato de cualquier campaña. El dato, leído en su justa dimensión, sugiere que la fidelidad partidaria se ha vuelto un bien escaso en la República Dominicana. Casi uno de cada cinco ciudadanos se declara en disposición de ausentarse o no ha formado aún su preferencia, un fenómeno que los analistas atribuyen al desgaste de la política tradicional y a la ausencia de propuestas que conecten con las demandas cotidianas de la población. Collado, una ventaja aplastante en el oficialismo Dentro del Partido Revolucionario Moderno, la foto es clara: David Collado, actual ministro de Turismo y figura de creciente exposición nacional, aparece como el dirigente mejor posicionado para una eventual candidatura presidencial. Entre la población general obtuvo el 45.2 % de las preferencias, muy por delante de Carolina Mejía, alcaldesa del Distrito Nacional, que alcanzó el 17.6 %. La ventaja se ensancha aún más cuando se consulta exclusivamente a los simpatizantes del PRM. Allí, Collado registra un contundente 54.8 %, frente al 20.7 % de Mejía. El resto de los aspirantes mencionados se diluye en porcentajes marginales: Raquel Peña obtiene un 7 %, Guido Gómez Mazara un 5.9 % y Wellington Arnaud un 3.8 %. Los números reflejan, por ahora, una interna oficialista con un claro favorito, aunque los analistas advierten que el horizonte de 2028 aún es lo suficientemente extenso como para que surjan reacomodos y sorpresas. Gonzalo Castillo resucita en el PLD El Partido de la Liberación Dominicana, sumido en una profunda crisis de liderazgo tras la derrota de 2020 y la debacle de 2024, encuentra en Gonzalo Castillo un fenómeno curioso. El exministro de Obras Públicas y excandidato presidencial encabeza las preferencias internas con una autoridad indiscutible: entre la población general obtiene el 35.5 %, mientras que entre los simpatizantes peledeístas alcanza el 54.5 %, más de cuatro veces el respaldo obtenido por Francisco Javier García, que registra un 10.8 % entre los miembros de la organización. La distancia entre Castillo y sus eventuales competidores internos sugiere que, pese a las derrotas pasadas, el sector que representa mantiene un control férreo sobre el aparato emocional del peledeísmo. Sin embargo, la pregunta que ronda en los círculos políticos es si ese liderazgo interno será suficiente para traducirse en competitividad frente al PRM y la Fuerza del Pueblo en una contienda general. Omar aventaja a Leonel en la población general, pero la interna de la FP es un duelo cerrado El panorama más dinámico y, quizás, el más impredecible, se vive en la Fuerza del Pueblo. Entre la población general, el senador del Distrito Nacional, Omar Fernández, supera ampliamente al expresidente Leonel Fernández con un 54.1 % frente a un 34.9 %. La diferencia de 19.2 puntos porcentuales sugiere que, en el imaginario colectivo, el hijo del caudillo ha logrado construir una imagen propia, más cercana a las nuevas generaciones y menos lastrada por las controversias del pasado. Sin embargo, cuando la consulta se circunscribe a los simpatizantes de la Fuerza del Pueblo, la competencia aparece prácticamente dividida: Leonel obtiene un 50.8 % y Omar un 48.4 %, una diferencia de apenas 2.4 puntos porcentuales. La estrechez de esa cifra revela una organización partidaria partida en dos, donde el liderazgo histórico del expresidente aún pesa de manera decisiva entre la militancia más antigua, mientras que el relevo generacional empuja con fuerza desde las bases más jóvenes. Un escenario abierto a dos años de las elecciones Los datos de ACD Media dibujan un mapa político con tres fuerzas principales en orden de magnitud, pero con dinámicas internas muy distintas. El PRM, liderado por David Collado, parece encaminarse hacia una candidatura sin mayores sobresaltos, siempre que el ministro de Turismo logre mantener el favor de su propio electorado. El PLD, por su parte, se aferra a Gonzalo Castillo como su carta más sólida, aunque la verdadera prueba será si ese respaldo trasciende las fronteras del partido. Y la Fuerza del Pueblo asiste a un duelo generacional entre Leonel y Omar Fernández que, de no resolverse con madurez, podría fracturar sus opciones de cara al 2028. Pero quizás el dato más inquietante de la encuesta no esté en los nombres ni en los porcentajes de los partidos, sino en ese 19.9 % de ciudadanos que dice que no votará o que aún no sabe por quién hacerlo. En una democracia, el silencio de las urnas también es un voto. Y en República Dominicana, por ahora, ese silencio es ensordecedor.
El pacto secreto: oposición exige transparencia mientras EE. UU. opera en bases dominicanas
Por Theo N. Guzmán SANTO DOMINGO. — “Opacidad” e “incertidumbre” son las palabras que marcaron este miércoles el reclamo de dos voces opositoras ante el silencio del Gobierno dominicano sobre los acuerdos suscritos con la administración del presidente estadounidense Donald Trump. La controversia no solo involucra el memorando migratorio que permite el traslado temporal de extranjeros deportados, sino también la reciente autorización para que fuerzas militares de Estados Unidos utilicen aeropuertos y bases aéreas dominicanas. El ex canciller Andrés Navarro García (PLD) y el diputado Rafael Castillo (Fuerza del Pueblo) coincidieron en un punto: los convenios, que abarcan desde el combate al narcotráfico hasta la admisión transitoria de migrantes, deben ser conocidos a fondo por la ciudadanía. \»En la medida en que haya opacidad en este acuerdo se va a generar el caldo de cultivo para miles de especulaciones\», advirtió Navarro, al tiempo que instó al presidente Luis Abinader a transparentar el contenido por los cauces institucionales. Castillo fue más lejos: \»El canciller tampoco ha dado la cara. República Dominicana no puede ser sede para recibir personas que hayan cometido delitos de un tercer país\». Doble filo de la cooperación militar El detonante del malestar opositor es un acuerdo firmado bajo la iniciativa \»Escudo de las Américas\», mediante el cual República Dominicana concedió un permiso temporal para que aeronaves estadounidenses accedan, se estacionen y sobrevuelen instalaciones nacionales. Según reportes, las facilidades comprenden el Aeropuerto Internacional Las Américas (AILA) y la Base Aérea de San Isidro, espacios que han sido utilizados previamente en operaciones de vigilancia e interdicción. El presidente Abinader ha defendido la medida argumentando que no se trata del establecimiento de bases militares permanentes, sino de un refuerzo al \»anillo de protección aérea y marítima\» para combatir el narcotráfico. Sin embargo, la controversia se profundizó al conocerse que el Ministerio de Relaciones Exteriores declaró como confidenciales todos los documentos relacionados con estas negociaciones. Mediante una resolución suscrita por el canciller Roberto Álvarez, se restringió el acceso a \»todas las piezas documentales generadas o procesadas en el marco de las conversaciones\», un día antes del anuncio oficial del acuerdo. El componente migratorio Junto al componente militar, el memorando incluye un capítulo migratorio que permite el ingreso temporal de un \»número limitado\» de nacionales de terceros países deportados desde Estados Unidos, bajo estrictas condiciones: estarán en tránsito, no poseer antecedentes penales, y quedarán excluidos los haitianos y los menores no acompañados. El gobierno estadounidense proporcionará respaldo financiero y operativo para su retorno ordenado. La embajadora de Estados Unidos, Leah F. Campos, salió al paso de las críticas asegurando que el proceso respetará la soberanía dominicana y las leyes locales. No obstante, la oposición insiste: sin información clara y acceso público a los textos completos, no hay respaldo posible.
Luis Abinader y Leonel Fernández: El Duelo que Definió una Era
Por Julio César Guzmán Acosta SANTO DOMINGO. – El 2025 quedará grabado en la historia política dominicana como el año del pulso. Un enfrentamiento sostenido, ácido y público entre el presidente Luis Abinader y el exmandatario Leonel Fernández que transformó el debate nacional, convirtiendo cada tema de Estado en un campo de batalla verbal. Mientras el Gobierno exhibía cifras y respaldos internacionales, la oposición, liderada con firmeza por Fernández, replicaba apelando a la realidad cotidiana de los dominicanos. Este intercambio no fue esporádico; fue el ritmo constante de los doce meses, el latido político del año. Un enfrentamiento que trascendió las cifras El tono lo marcó el 27 de febrero, cuando el presidente Abinader, ante el Congreso, presentó un balance de logros: reducción del 16% en homicidios, caída de la pobreza al 18.98%, y avances en infraestructura social. Horas después, desde la casa nacional de Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández desmontaba esas afirmaciones. No hubo tregua. La pobreza, aseguró, no cedía; la canasta básica seguía su escalada; existía una brecha profunda entre las estadísticas oficiales y la experiencia en los hogares. El Partido de la Liberación Dominicana se sumó al coro, tildando el discurso presidencial de \»medias verdades\». La réplica gubernamental llegó en marzo. En su encuentro La Semanal con la Prensa, Abinader, con aire desafiante, acusó a la oposición de molestarle \»dar muchos datos\». \»Vamos a ver nuestras proyecciones\», declaró, defendiendo el rumbo de su gestión. Pero la controversia, lejos de apagarse, se avivó con cada nueva crisis. De las aulas al endeudamiento: el pulso se diversifica Con el inicio del año escolar, la crítica opositora se centró en la educación. Fuerza del Pueblo denunció aulas deterioradas y construcciones inconclusas; el PLD habló de un déficit que dejaba a miles de niños sin matrícula. Abinader respondió con la inauguración de 441 nuevas aulas y la promesa de un ciclo \»normal\». Pero en agosto, Fernández elevó el tono: calificó la gestión de \»fracaso\» y acusó al Gobierno de maquillar cifras económicas. La respuesta presidencial fue mordaz: que discutiera con los organismos internacionales que validaban esos indicadores. Fernández, con la frase que resonaría el resto del año, zanjó: \»Para saber que el pollo ha llegado a 125 pesos no hay que ir a ningún sitio. Mejor voy a Moca\». Octubre llevó el duelo al terreno del endeudamiento. Abinader comparó su administración con las de Fernández y Medina, proclamando ser el único que redujo la deuda respecto al PIB. La oposición insistió en que el país estaba mal administrado y que el futuro económico se hipotecaba. Ese mismo mes, el huracán Melissa añadió otro capítulo: el decreto de emergencia para 14 provincias fue tildado por Fuerza del Pueblo de desproporcionado y por el peledeísta Charlie Mariotti de no ajustarse a un \»estado de emergencia constitucional\». El presidente defendió la medida con el testimonio de agricultores en Ocoa y Barahona. Cierre con apagones y escándalo Los apagones nacionales de noviembre y las irregularidades denunciadas en el SeNaSa en diciembre cerrarán el año con fuelle para la oposición. Fernández recordó sus advertencias previas; Abinader prometió que no habría impunidad. Así, entre datos y descalificaciones, entre proyecciones y precios del pollo, se fue tejiendo la trama del 2025. La confrontación como legado Aunque otras voces opositoras alzaron críticas, fue Leonel Fernández quien mantuvo el pulso más constante y frontal con el presidente. Su duelo personal con Abinader estructuró la agenda pública, polarizó el discurso y dejó una pregunta flotando sobre el 2026: ¿La ciudadanía premiará la gestión con cifras o validará el clamor por una realidad distinta? El año que termina no resolvió el conflicto; solo afinó las armas para la batalla que viene en el año 2026.
2026: La Gran Prueba de Fuego para PRM, FP, PLD y La Izquierda

El año preelectoral encuentra a las tres principales fuerzas políticas y a la izquierda en encrucijadas distintas: el oficialismo PRM enfrenta una renovación interna que medirá fuerzas, la opositora FP debe administrar su momentum sin triunfalismos, el PLD tiene la urgente tarea de definir una candidatura presidencial que reviva sus esperanzas y la izquierda afrontará el desafío de unificarse y dar el salto que les permita una mayor representación en el aparato del Estado. Por Servicios umbral.local/ SANTO DOMINGO. – El año 2026 se perfila como el laboratorio político determinante para el escenario electoral de 2028. En esta antesala definitiva, los tres principales partidos del país —el oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM), la opositora Fuerza del Pueblo (FP) y el debilitado Partido de la Liberación Dominicana (PLD)— enfrentan desafíos de naturaleza distinta que pondrán a prueba su cohesión interna, su estrategia y su capacidad de proyectar viabilidad de poder. Mientras la FP llega con la ventaja de tener una candidatura presidencial definida en la figura de su líder Leonel Fernández, el PRM y el PLD cargan con procesos internos de alta complejidad que podrían reconfigurar sus liderazgos y su posicionamiento ante el electorado. PRM: La Batalla por el Control en la Era Post-Abinader Para el partido de gobierno, 2026 será un año de cambios estructurales. La organización estrenará nuevas autoridades, en un proceso que se anticipa como un termómetro de las fuerzas internas de cara a 2028. Se da por hecho que el presidente Luis Abinader asumirá la presidencia del partido, mientras que la secretaría general —actualmente en manos de Carolina Mejía, quien tiene aspiraciones presidenciales— será el principal botín en disputa. La salida de Carolina Mejía y José Ignacio Paliza, tras ocho años al frente, abre una vacante que medirá la fortaleza de la dupla fundacional Abinader-Hipólito Mejía. Si la secretaría general permanece bajo el dominio de la corriente hipolitista, se confirmaría la continuidad del liderazgo compartido. Si, por el contrario, es ocupada por una figura del luisismo puro, marcaría un rebalance de poder hacia el presidente. El proceso de renovación, que debe completarse en el primer semestre, será también la primera arena donde se medirán los precandidatos presidenciales. La organización deberá hilar fino para evitar que las aspiraciones se desborden prematuramente. Una incógnita crucial es si los aspirantes que ocupan cargos de confianza en el gobierno —como los ministros David Collado, Eduardo Sanz Lovatón, Wellington Arnaud, Tony Peña Guaba y Guido Gómez Mazara— renunciarán para dedicarse por completo a la campaña interna, un movimiento que representaría un desafío para la gestión de Abinader. Paralelamente, el PRM inició una campaña de afiliación para depurar el padrón que se usará en las primarias de 2027, y ya definió que someterá a votación interna todos los cargos de elección popular para 2028, una decisión tomada en un retiro de la cúpula en Jarabacoa que busca institucionalizar la competencia. FP: El Reto de Administrar el Momentum La Fuerza del Pueblo cierra 2025 en un momento político favorable. Tras concluir con éxito su primer congreso de elección de autoridades, la organización ganó visibilidad con una marcha multitudinaria el 30 de noviembre y mantuvo una oposición efectiva, centrada en temas como la indexación salarial y el caso de corrupción en el Senasa. Su gran ventaja competitiva es la claridad: Leonel Fernández es su candidato presidencial definido, lo que le otorga una ventaja temporal sobre sus rivales. Sin embargo, el 2026 encuentra al partido verde “en un buen momento político, pero sin agenda”, según análisis internos. El principal desafío para la FP será desarrollar una estrategia renovada que combine su rol de contrapeso —con ruedas de prensa, juramentaciones de figuras de otros partidos y críticas al gobierno— con una oferta programática que vaya más allá de la oposición. La organización debe evitar que el triunfalismo se instale en sus filas y trabajar urgentemente en su talón de Aquiles: el fortalecimiento del liderazgo local, su mayor debilidad desde su fundación. PLD: La Urgente Búsqueda de un Salvavidas El Partido de la Liberación Dominicana llega a 2026 en la incómoda posición del tercer lugar en las preferencias electorales. Su reto es existencial: encontrar una candidatura presidencial que proyecte posibilidades de triunfo y frene la hemorragia de militantes hacia otras organizaciones. El partido morado, bajo el liderazgo de Danilo Medina, logró salir airoso de su renovación interna, pero ahora enfrenta el delicado proceso de escoger un candidato. Una comisión de unidad acordó convocar al Comité Central en enero y definir la candidatura en el último trimestre de 2026, un calendario que busca consenso entre las diversas facciones. A la carrera se espera que se sumen el excandidato Gonzalo Castillo y el exministro Juan Ariel Jiménez, uniéndose a los ya oficializados Abel Martínez, Francisco Javier García, Charles Mariotti y Francisco Domínguez Brito. El nombre de la exvicepresidenta Margarita Cedeño sigue en el tablero. El gran riesgo para el PLD es que este proceso genere una nueva división o un choque con las autoridades electorales, que ya han emitido sentencias y advertencias para que se respeten los plazos legales. Nuevos Actores en el Tablero El 2026 también marcará la irrupción de nuevos proyectos que buscarán personería jurídica ante la JCE. El más destacado es Avancemos, liderado por el exdirigente peledeísta Carlos Amarante Baret, que ya ha establecido acercamientos con la FP y mantiene una agenda opositora. Otros, como Patria para Todos de Fulgencio Severino, intentarán recuperar su reconocimiento. En un escenario con 34 partidos y 10 movimientos accidentales, la fragmentación del voto opositor podría ser un factor decisivo. El Frente Amplio, que pese a los escasos votos alcanzados en las elecciones de 2024, logró mantener su reconocimiento electoral, busca crear un polo de izquierda, que junte en una misma marca electoral a las principales organizaciones de izquierda, movimientos sociales y gente de izquierda sin partido, para lograr unos resultados electorales, que pasen de ser testimoniales y logren ser influyentes, obteniendo representación importante en ayuntamientos y alcanzando representación parlamentaria de peso. En definitiva, 2026 no será un año de campaña
PLD denuncia a Radhamés Jiménez y \»guardia pretoriana\» de Leonel Fernández por \»sonsacar\» a sus dirigentes

Vocero Gustavo Sánchez, junto a los demás diputados de la bancada del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en la Cámara de Diputados.FUENTE EXTERNA Por Ángel F. Guzmán Santo Domingo.- El bloque de diputados del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) denunció una campaña de \»sonsacamiento\» orquestada por allegados al expresidente Leonel Fernández, destinada a debilitar las filas de la organización política opositora. En conferencia de prensa celebrada en la Cámara Baja, el vocero de la bancada, Gustavo Sánchez, señaló con el dedo acusador a Radhamés Jiménez, a quien describió como el \»comandante en jefe de la guardia pretoriana\» de Fernández. Con tono severo y palabras medidas, Sánchez afirmó que Jiménez, exprocurador general de la República, ha ignorado que el verdadero adversario de la oposición es el oficialismo del Partido Revolucionario Moderno (PRM), y en cambio ha concentrado sus esfuerzos en fracturar al PLD. \»Ese señor, irrespetando que el adversario de los dominicanos es el oficialismo, ha seguido su práctica de sonsacamiento a dirigentes del PLD\», declaró el legislador, rodeado de sus colegas de bancada. La metáfora histórica no fue escogida al azar. Sánchez se refirió a una \»guardia pretoriana\» —término que evoca a la élite militar que protegía a los emperadores romanos— que, según él, opera bajo las órdenes de Fernández y tiene como objetivo reclutar a peledeístas descontentos para integrarlos a las filas de la Fuerza del Pueblo (FP). \»Han entendido que el objetivo a vencer es el PLD sobre la base de constituirse en la principal fuerza opositora y ha renovado el asedio, acoso a dirigentes\», precisó. Aunque reconoció que renunciar a un partido es un derecho individual, Sánchez lanzó una advertencia contundente hacia quienes decidan abandonar el PLD: no recibirán apoyo electoral en futuros procesos. \»Aquellos compañeros que hayan desertado que sepan exactamente que nosotros no queremos ver una boleta ni personal, ni partidaria, ni compartida. El que se va por sonsacamiento, que sepa, debe guayar la yuca solo\», afirmó, utilizando un refrán popular para subrayar su punto. La denuncia surge en medio de una ola de renuncias de militantes, incluidos miembros del Comité Central del PLD. Sánchez sugirió, además, que tras estas maniobras podría haber una ambición personal de Jiménez de convertirse en candidato presidencial de la FP, incluso por encima del senador Omar Fernández, a quien sectores de ese partido visualizan como el sucesor natural de Leonel Fernández. \»Él entiende que el relevo sucesoral de la monarquía ya no le correspondería al príncipe, sino a su principal edecán\», aseguró con ironía. En cuanto al futuro de las relaciones entre el PLD y la FP, Sánchez fue claro: no habrá alianzas a nivel municipal o congresual mientras persistan estas prácticas. \»Si el excompañero [Leonel Fernández] se hace el sordo o no puede poner control a su guardia pretoriana, que sepa que después no puede venir a enamorarnos\». Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de un acuerdo futuro para unificar una fórmula presidencial, siempre que se respeten las reglas del juego. La sombra de la Roma antigua se cierne así sobre la política dominicana, donde estrategias milenarias parecen renacer en medio de acusaciones, ambiciones y la eterna pugna por el poder. — Nota del redactor: La guardia pretoriana fue un cuerpo militar encargado de proteger a emperadores y altos dignatarios en la Antigua Roma, conocido en ocasiones por su influencia política y su papel en conspiraciones palaciegas.
Partidos reflejan lucha interna y efervescencia por la candidatura presidencial 2028

PRM, PLD y FP enfrentan tensiones internas y pugnas estratégicas mientras se acercan las elecciones de 2028 Por Alejandro Facundo G. La carrera por la candidatura presidencial de 2028 ha encendido la llama de la disputa en los tres principales partidos políticos dominicanos, generando tensiones y contradicciones que reflejan la complejidad interna de sus estructuras y las expectativas de poder que se disputan. A medida que los plazos se acercan, el oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM), el histórico Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y la oposición principal, la Fuerza del Pueblo (FP), se encuentran en un escenario donde alianzas, rechazos y estrategias se entrecruzan de manera vertiginosa. En el PRM, la contienda por la candidatura presidencial ha cobrado un vigor inusitado, con al menos ocho figuras identificadas como precandidatas. El ministro de Turismo, David Collado, lidera las preferencias en las encuestas internas, pero su ascenso ha generado la conformación de un frente opositor entre otros aspirantes como Raquel Peña, Carolina Mejía y Yayo Sanz Lovatón, quienes buscan evitar que Collado se imponga sin resistencia. La pugna se extiende más allá de las redes sociales, donde se vislumbran tensiones y movimientos a favor y en contra, mientras los dirigentes también posicionan sus influencias para cargos internos y legislativos, previos a la renovación que el partido tiene en agenda para el próximo año. En este contexto, el presidente Luis Abinader juega un papel central como garante de la unidad partidaria, sin manifestar respaldo explícito a ningún aspirante. Mientras tanto, el PLD enfrenta una profunda división que ha trascendido incluso a los tribunales. La decisión de adelantar la elección interna para marzo de 2026 ha desatado un choque frontal entre sectores que respaldan esta medida, liderados por Francisco Javier García y contando con el apoyo de Danilo Medina, y aquellos que se oponen, encabezados por Abel Martínez y respaldados por figuras como Margarita Cedeño y Francisco Domínguez Brito. Esta controversia provocó la suspensión de la reunión del Comité Central prevista para el 8 de junio, evidenciando la fractura interna y la incertidumbre sobre la estrategia electoral que pretende revitalizar la organización. Por su parte, la Fuerza del Pueblo, principal partido de oposición, exhibe un escenario singular donde la candidatura presidencial parece definida con Leonel Fernández, líder y presidente del partido, pero a la vez enfrenta promociones paralelas a favor de su hijo, el senador Omar Fernández. Aunque este último se mantiene en un discurso que prioriza el proyecto de su padre por encima de sus aspiraciones personales, el respaldo público a Omar por parte de diputados como Rafelín Pérez ha generado tensiones palpables. La vieja guardia del partido, representada por figuras como Joaquín Gerónimo, Radhamés Jiménez y Roberto Rosario, ha cerrado filas en defensa de Leonel Fernández, advirtiendo sobre campañas internas que podrían minar la unidad y recalcando la necesidad de no replicar viejos errores que condujeron a fracturas en partidos anteriores. A pesar de la vigencia de la Ley 33/18 y las advertencias de la Junta Central Electoral (JCE) contra campañas prematuras, la precampaña para 2028 parece irrestricta, con dirigentes del PRM cuidando sus movimientos dado que ocupan cargos públicos y han prometido renunciar cuando se oficialicen los procesos internos. En el caso de Carolina Mejía y Raquel Peña, que ostentan cargos de elección popular, la renuncia no es una opción viable, lo que añade complejidad a sus aspiraciones. En suma, el panorama político dominicano se encuentra en un momento de efervescencia donde las candidaturas son más que nombres: son símbolos de luchas internas, visiones sobre el futuro y estrategias para conquistar el poder. La dinámica que se desarrolle en los próximos meses definirá no solo las figuras que encabezarán las boletas, sino también el rumbo que tomarán las fuerzas políticas en su búsqueda por consolidar o recuperar el favor popular. *“Leonel Fernández no es un producto. No es una marca, él es un fenómeno inédito caracterizado por otros valores. Él no es una postal…”,* reflexiona Manolo Pichardo, mientras Víctor Fadul, del PLD, reafirma: *“Reiteremos nuestro firme respaldo y confianza en el proceso democrático y participativo que está llevando nuestro partido.”* Así, con las pasiones encendidas y los intereses en juego, la política dominicana se prepara para otro capítulo decisivo que definirá la senda hacia 2028.
Rafael Méndez respalda decisión del Tribunal Constitucional sobre candidaturas independientes

Por Theo N. Guzmán El exdiputado Rafael Méndez expresó su apoyo a la reciente decisión del Tribunal Constitucional, que permite la presentación de candidaturas a cargos de elección popular sin la obligación de afiliarse a un partido político. Méndez, quien también es expresidente del Colegio Dominicano de Periodistas y miembro de la Dirección Central de la Fuerza del Pueblo, argumentó que esta medida fortalece la libertad de asociación y el derecho de los ciudadanos a determinar su participación política. En sus declaraciones, Méndez señaló que la obligatoriedad de pertenecer a un partido para aspirar a un cargo electivo no solo contraviene principios fundamentales de libertad, sino que también vulnera derechos consagrados en instrumentos internacionales y en la propia Constitución de la República Dominicana. “La obligatoriedad de la afiliación partidaria para optar por un cargo de elección popular no solo contraviene la libertad de asociación y la libre determinación de la persona, sino que además vulnera un derecho fundamental”, afirmó el exdiputado. Méndez hizo hincapié en que el criterio establecido por el Tribunal Constitucional está alineado con el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), que en su Artículo 25 garantiza el derecho de los ciudadanos a ser elegidos \»sin restricciones indebidas\» y a participar libremente en la gestión de los asuntos públicos. Asimismo, recordó que la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH) consagra en su Artículo 21 el derecho de toda persona a participar en el gobierno de su país en condiciones de igualdad. El exdiputado destacó que, aunque la DUDH no es un tratado de ratificación obligatoria, su reconocimiento a nivel internacional por parte de los Estados miembros de las Naciones Unidas, incluida la República Dominicana, estructura la base del sistema global de protección de los derechos humanos. Méndez también citó la Constitución dominicana, que en su artículo 22 establece el derecho a elegir y ser elegido. “Ningún ciudadano puede ser obligado a pertenecer a un partido político para ejercer su derecho a optar por un puesto electivo en el Estado”, reiteró, subrayando la necesidad de que las instituciones y la clase política realicen las modificaciones legales pertinentes para garantizar que este derecho fundamental sea accesible a todos los dominicanos. Finalmente, hizo un llamado a las autoridades para que se implementen cambios legales o se apliquen adecuadamente las normativas existentes, con el fin de asegurar que el derecho a la participación política sea plenamente ejecutable y accesible para todos, sin distinción.
Presidente del PRM dice a la oposición que será en 2032 que habrá una segunda vuelta

El presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), José Ignacio Paliza, llamó a la oposición a esperar el 2032, para apostar a una segunda vuelta en el proceso de elecciones presidenciales. SERVICIOS umbral.local/ Monte Plata, República Dominicana — En un ambiente festivo de mucho fervor político, cargado de expectativas de triunfo, el presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), José Ignacio Paliza, ha hecho una advertencia a la oposición: si quieren una segunda vuelta, deben esperar hasta el año 2032, para ver cumplido su deseo de una segunda vuelta en el proceso de elecciones presidenciales en la República Dominicana. En un discurso pronunciado durante una actividad política en la provincia de Monte Plata, Paliza expresó con firmeza: “En el 2028 o el 2032, pueden apostar a una segunda vuelta. En este proceso actual, de 2024, todo esta decidido y lo único que se sabra el 19 de mayo es quien queda en segundo y tercer lugar, aunque todas las encuestas publicadas hasta el momento colocan al candidato de la Fuerza del Pueblo, Leonel Fernandez, en tercera posición. Sin embargo, en el futuro, podrán considerar una segunda vuelta”. Sus palabras estaban cargadas de mucho triunfalismo y entusiasmo, ambiente que fue respaldado con fervor los presentes. El dirigente del partido oficialista también reflexionó sobre la naturaleza de las apuestas y la suerte. “A veces, las personas hacen apuestas sabiendo que la suerte no los acompaña”, señaló. Esta afirmación sugiere que, aunque el PRM se siente confiado en el resultado actual, no descarta la posibilidad de cambios en futuras contiendas electorales. Paliza no dejó de mencionar al actual presidente, Luis Abinader, a quien respalda con entusiasmo. “El presidente Abinader ganará con más de un 60%”, afirmó. Esta proyección optimista refleja la confianza del PRM en su líder y en la gestión gubernamental. La actividad en Monte Plata no solo fue un escenario para las palabras de Paliza, sino también un momento de juramentación de miembros de otros partidos. Entre los presentes se encontraban figuras destacadas como el presidente del PRM en Monte Plata, Víctor Pichardo, el candidato a senador Pedro Tineo, la gobernadora Rafaela Javier Gomera, el senador Lenin Valdez, y los candidatos a diputados Román de Jesús, Jhon Contreras y Yafreysi de los Santos. La unidad y la diversidad de voces en este evento subrayan la importancia de la participación ciudadana en el proceso democrático. En resumen, José Ignacio Paliza ha dejado claro que el PRM tiene la mirada puesta en el futuro, y aunque el presente parece decidido, las elecciones venideras podrían traer sorpresas. El 19 de mayo será un día crucial para la República Dominicana, y la ciudadanía deberá ejercer su derecho al voto con responsabilidad y esperanza.
JCE reclama a partidos cumplan cuota de género para elecciones en el nivel de diputados

El presidente de la Junta Central Electoral (JCE) encabeza uno de los plenos de la institución (foto de archivo). SERVICIOS umbral.local/ Según el órgano electoral, ocho partidos políticos han incumplido con la cuota de género, al presentar sus candidaturas a diputados territoriales, nacionales por acumulación de votos y al Parlamento Centroamericano (Parlacen). Los ocho partidos que al presentar sus candidaturas a diputados han violado la ley electoral son: Partido Revolucionario Moderno (PRM), Fuerza Del Pueblo (FP), Revolucionario Dominicano (PRD), Bloque Institucional Social Demócrata (BIS), Frente Amplio (PFA), Patria Para Todos y Todas (PPT), Generación de Servidores (GENS) y Socialista Cristiano (PSC). La Junta Central Electoral (JCE) tomo la disposición mediante la resolución 26-2024, la cual señala que, de acuerdo al artículo 53 de la Ley 33-18 de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos, se deben respetar los porcentajes a cargos electivos entre hombres y mujeres. En la misma, ademas de disponer que se respete la Ley Electoral en lo referente a la cuota de Género, se le otorga un plazo de cinco días para solucionar la infracción en la que han incurrido cada uno de los partidos. El PRM deposito en la circunscripción tres del Distrito Nacional siete candidatos, cinco hombres y dos mujeres lo que, de acuerdo con la JCE, no cumple con la cuota de género. El órgano electoral indicó a esa organización que la proporción adecuada para presentar en esa circunscripciónes tres hombres o mujeres o cuatro hombres o mujeres. La Fuerza del Pueblo en su caso, presentó en la provincia Hermanas Mirabal a Maribel Altagracia Camilo y Charlene Canaan, y la JCE señaló que se debe presentar un hombre y una mujer. En la circunscripción 1 de Santiago, la FP presentó a cinco hombres y tres mujeres, lo cual no corresponde con el 40 % y 60 %. La propuesta correcta debe ser 4 hombres y 4 mujeres de acuerdo a lo establecido por la Junta. Por su parte el PRD, para la circunscripción 5 de Santo Domingo presentaron a 2 mujeres y 4 hombres, sin embargo, la propuesta debería ser 3 hombres y 3 mujeres. Respecto al Parlacen, que son 20 candidatos, se deben presentar por lo menos ocho hombres o mujeres y un máximo de 12 hombres o mujeres lo que representa el 40 % y 60 %. Los aspectos que deben ser corregidos son la proporción de género establecida en la Ley 33-18, la alternancia de género en el orden de colocación de las candidaturas y las candidaturas de titulares y suplencia que se corresponda en género.