El mapa del dinero sucio: RD y España tejen un cerco legal contra el crimen sin fronteras
La República Dominicana y España suscribieron un acuerdo histórico de cooperación en seguridad para rastrear y recuperar bienes de origen ilícito, desarticular redes criminales y compartir inteligencia contra el crimen organizado. El convenio, firmado por la ministra Faride Raful y su homólogo Fernando Grande-Marlaska, incluye lucha contra la ciberdelincuencia, trata de personas, violencia de género y localización de desaparecidos. El pacto llega en medio de la conmoción por el Caso Koldo en España, que alertó sobre intentos de proyectar negocios vinculados a la covid hacia República Dominicana, y responde a la recurrente señalización del Caribe como ruta clave del crimen financiero transnacional. Por Julio Guzmán Acosta Desde Santo Domingo / Madrid No ha sido un acto protocolario más. Cuando la ministra de Interior y Policía de República Dominicana, Faride Raful, y su homólogo español, Fernando Grande-Marlaska, estamparon sus firmas ayer en la sede de la Policía Nacional dominicana, sellaron algo más que un papel: dibujaron los contornos de una alianza estratégica para asfixiar las finanzas del crimen organizado en dos continentes. El acuerdo, que establece mecanismos de intercambio de información, investigaciones conjuntas y asistencia operativa, tiene un objetivo tan claro como ambicioso: que el dinero sucio generado en un país no encuentre refugio ni legitimación en el otro. “Hoy damos un paso más en el fortalecimiento de nuestra alianza en materia de seguridad”, declaró Marlaska, “incorporando un nuevo marco jurídico que refuerza los mecanismos de colaboración y promueve el intercambio de información, la asistencia técnica y la formación”. Pero el contexto añade densidad dramática a la rúbrica. El pacto llega cuando España aún se estremece por el denominado Caso Koldo, un proceso judicial abierto por presuntas irregularidades en contratos públicos durante la pandemia. En ese entramado —que ha salpicado a altos funcionarios del anterior gobierno socialista— se señalaron intentos de proyectar negocios vinculados a la covid hacia República Dominicana. Sectores de la oposición española advirtieron entonces que el país caribeño fue considerado como un posible destino para funcionarios corruptos en fuga. De allí que este acuerdo adquiera, para muchos observadores, un valor de clausura simbólica: la volunt explícita de que el paraíso turístico no se convierta en paraíso financiero de la impunidad. Asfixia económica, vigilancia digital y respuesta rápida El convenio no se queda en las buenas intenciones. Permite a las autoridades de ambos países ejecutar golpes financieros directos a estructuras criminales en cualquiera de los dos territorios, eliminando la posibilidad de que capitales ilícitos encuentren refugio al otro lado del Atlántico. Este enfoque de “asfixia económica” se complementa con: · Vigilancia más estricta sobre la ciberdelincuencia y la falsificación de documentos. · Cooperación en la localización de personas desaparecidas. · Protocolos compartidos contra la violencia de género. · Herramientas para combatir la trata de personas con respuesta rápida. Además, durante el encuentro se discutió cómo el modelo de tecnificación español puede servir como catalizador para modernizar los protocolos operativos y de investigación dominicanos. Una “frontera compartida de seguridad” La ministra Faride Raful subrayó que el tratado busca hacer frente a una realidad criminal que exige mayor capacidad y eficiencia, consolidando una alianza que convierte la distancia geográfica en una “frontera compartida de seguridad”. En la práctica, esto se traduce en: · Intercambio ágil de perfiles criminales, sin las dilaciones de la burocracia tradicional. · Colaboración directa entre agentes en casos que afecten ambas jurisdicciones. · Fortalecimiento del rastreo digital para enfrentar estafas y extorsiones transnacionales. El Caribe en la mira de los flujos ilícitos El acuerdo no es un capricho diplomático. Reportes internacionales señalan de forma recurrente al Caribe como una de las principales rutas de operación de redes vinculadas al crimen organizado y los delitos financieros. Desde el lavado de activos hasta el narcotráfico, pasando por la trata y la corrupción, la región ha sido identificada como zona de vulnerabilidad. Con este tratado, República Dominicana y España intentan construir algo que la criminalidad global no perdona: una arquitectura de cooperación ágil, eficaz y, sobre todo, ejecutable. Queda por ver si la distancia se acorta en los tribunales y no solo en los discursos. Pero por primera vez en años, el dinero sucio tiene motivos para mirar con recelo el mapa que une el Caribe y la península ibérica.
Cruce de Acusaciones en Plena Guerra: España Desmiente a la Casa Blanca y se Niega a Cooperar en el Ataque a Irán
El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albores, rechaza \»tajantemente\» haber aceptado apoyo militar mientras la OTAN intercepta un misil iraní sobre Turquía. La ofensiva de EE.UU. e Israel supera el millar de muertos y desata una crisis diplomática con amenazas comerciales de Trump a Madrid. Por ALEJANDRO F. GUZMÁN MADRID / WASHINGTON / TEHERÁN — La guerra abierta entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha entrado en una nueva fase de tensión diplomática este miércoles, después de que la Casa Blanca asegurara que España había aceptado cooperar militarmente en la ofensiva, una afirmación que el gobierno de Pedro Sánchez ha desmentido de forma categórica. El incidente eleva el pulso entre Washington y uno de sus aliados en la OTAN en un momento crítico, mientras los misiles siguen cayendo en Oriente Medio y el balance de víctimas mortales en Irán supera ya el millar . La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, sorprendió a primera hora al anunciar en rueda de prensa que, tras las amenazas del presidente Donald Trump, España había rectificado su postura inicial. \»Con respecto a España, creo que ayer escucharon el mensaje del presidente alto y claro. Según tengo entendido, en las últimas horas han aceptado cooperar con el ejército estadounidense\», declaró Leavitt, sugiriendo que los mandos militares de ambos países estaban ya coordinándose .. Sin embargo, la respuesta del ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, fue inmediata y de una dureza inusual para un socio transatlántico. En una entrevista con la Cadena SER, Albares desmontó punto por punto la versión oficial estadounidense. \»Lo desmiento tajantemente\», afirmó. \»La posición del Gobierno de España sobre la guerra en Oriente Medio, los bombardeos en Irán y el uso de nuestras bases no ha cambiado ni una coma. No tengo la menor idea de a qué se puede referir\» . La discrepancia pública expone una brecha significativa en el seno de la Alianza. Horas antes, el propio presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, había comparecido para fijar la posición de su ejecutivo con una contundencia que ya anticipaba el choque. Sánchez resumió el sentir de su gobierno \»en cuatro palabras: No a la guerra\», advirtiendo contra lo que describió como un camino de violencia que solo genera más inseguridad, similar al error de la guerra de Irak . La negativa a usar las bases y la respuesta de Trump En el centro de la discordia se encuentra la negativa de Madrid a permitir que Estados Unidos utilice las bases navales y aéreas de Rota y Morón, de soberanía española pero de uso compartido, para llevar a cabo los bombardeos contra Irán. El ministro Albares fue tajante al recordar el marco bilateral: \»Cualquier operación tiene que estar siempre en el marco de la carta de la ONU. Fuera de él no va a haber uso de las bases de soberanía española\» . Esta postura ya había provocado la ira de Donald Trump, quien el martes amenazó con \»cortar todo comercio con España\» y desafió la soberanía española al declarar que \»podríamos usar su base si queremos\», en un tono que desde Madrid fue interpretado como una grave intromisión . Preguntado por estas palabras, Albares evitó la confrontación directa pero subrayó la independencia del país: \»España es un país soberano, independiente, que toma sus decisiones de manera soberana sobre su propio territorio\» . La amenaza comercial de Trump, aunque de concreción jurídica dudosa al afectar potencialmente a las reglas de la Unión Europea, ha generado inquietud en los sectores empresariales españoles. No obstante, el gobierno español confía en el paraguas comunitario. La Comisión Europea ya ha salido en defensa de Madrid, advirtiendo de que cualquier coerción contra un estado miembro es una coerción contra todo el bloque . La guerra sobre el terreno: la OTAN, en primera línea Mientras la tormenta diplomática sacudía las cancillerías occidentales, la situación militar en Oriente Medio no cesaba. Por primera vez desde el inicio del conflicto el pasado sábado, la OTAN se vio directamente involucrada en la defensa de un estado miembro. Turquía informó que sus sistemas de defensa, integrados en la Alianza, interceptaron un misil balístico lanzado desde Irán que se dirigía hacia su espacio aéreo después de sobrevolar Irak y Siria . El proyectil fue derribado sin causar daños, cayendo sus fragmentos en la provincia de Hatay. La OTAN condenó el lanzamiento y, según una portavoz, se mantiene \»firmemente junto a todos los Aliados\». Fuentes turcas sugirieron que el misil podría haber tenido como objetivo una base británica en Chipre, pero su desviación desencadenó la respuesta de la Alianza, activando las alarmas sobre una posible escalada que podría invocar el Artículo 5 de defensa colectiva . El secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, restó importancia a esta posibilidad, indicando que \»no hay indicios de que eso vaya a activar algo como el Artículo 5\» . En un frente paralelo, la marina estadounidense hundió una fragata iraní frente a las costas de Sri Lanka, en un golpe significativo a la capacidad naval de Teherán, mientras los bombardeos israelíes y estadounidenses continuaban azotando Teherán, Qom y otras ciudades. La respuesta iraní no se ha hecho esperar, con lanzamientos de misiles contra bases estadounidenses en Qatar —donde impactó la base de Al Udeid—, Kuwait y Emiratos Árabes, así como contra objetivos en Israel y Líbano . La Casa Blanca justifica la ofensiva como una respuesta a una amenaza inminente de un programa nuclear militar iraní, una versión que ha sido recibida con escepticismo por varios analistas internacionales y que organismos como la ONU no han podido verificar . Mientras tanto, la comunidad internacional observa con creciente preocupación cómo el conflicto se expande, los precios del petróleo se disparan y la cifra de víctimas civiles no deja de crecer. España, por su parte, ha activado un operativo de evacuación que ya ha logrado sacar de la zona de conflicto a casi doscientos ciudadanos .
Trump empuja a sus aliados a un conflicto que no es de ellos

En el estado de demencia que lo caracteriza y caminando al mismo compás por su condición de hermanos siameses con Netanyahu, sin consultar ningún aliado, la noche del pasado 28 de febrero, de forma subrepticia, artera, alevosa y criminal, iniciaron una acción militar sin ninguna declaración oficial de guerra contra el pueblo iraní, que dejó como resultado preliminar la muerte del líder del país Ayatollah Alí Jameneí y parte del Estado Mayor de las fuerzas armadas, incluyendo el ministro de defensa, Aziz Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohamed Pakpur. Además de daños en la población civil, como la muerte de casi doscientas niñas víctimas inocentes de esa acción, y varios centenares más; sobre todo de mujeres, niños y ancianos. Como era de esperarse, la reacción iraní fue inmediata y contundente contra sus agresores y sus aliados comprometidos con ese acto criminal, echando por tierra los planes de Trump de una conquista del antiguo Imperio Persa, en cuestión de días y de un levantamiento popular en su apoyo. Muy por el contrario, por la naturaleza de esa acción y por la fecha llevada a cabo, el mes sagrado del Ramadán, ha enardecido al pueblo iraní y a todo el mundo Islámico que se ha levantado para cobrar la ofensa cometida en su contra, hablando de que: \»LAS PUERTAS DEL INFIERNO PERMANECERÁN ABIERTAS CONTRA EE. UU. E ISRAEL\» Por lo que ahora Trump, pretende involucrar a todos sus aliados de la OTAN y la Unión Europea en una aventura que tiene al mundo en ascuas, en la que nadie puede predecir el resultado final, pero que si traerá graves consecuencias para la humanidad. Ya algunos aliados europeos han corrido como perritos falderos a lamer la bota del amo, poniéndose a su disposición sin condiciones en un conflicto que no lo han provocado, ni es de ellos, y que seguro les traerá consecuencias negativas a sus pueblos. Otros como el gobierno español del socialdemócrata Pedro Sánchez, se ha negado a prestar su país como base de apoyo a incursionar en ninguna acción militar contra otros países, amparándose en el acuerdo entre España y EE. UU. para las bases de Rota y Morón firmado en 1988; que en el capítulo 2 establece: \»España concede a los Estados Unidos de América el uso de instalaciones de apoyo y otorga autorizaciones de uso en el territorio, mar territorial y espacio aéreo españoles para objetivos dentro del ámbito bilateral o multilateral de este Convenio. Cualquier uso que vaya más allá de estos objetivos exigirá la autorización previa del Gobierno español”. A esta posición de exigencia de respeto a lo pactado, la administración Trump responde amenazando, como es su costumbre, con tomar medidas contra el español, con la subida de aranceles, con la que ha presionado y chantajeado a todo el que no comulga sus planes de expansión y dominio neocolonial. También, el primer ministro británico, Keir Starmer, reiteró que el Reino Unido no se unirá formalmente a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, si no existe una base legal y planificación sobre los objetivos. Ningún país amante de la paz y partidario de la coexistencia pacífica entre los pueblos del mundo puede presentarse a hacerle el juego a la dupla Trump-Netanyauh en esta aventura militarista que está llevando al mundo al borde del precipicio, o peor aún, como dicen los líderes del islamismo radical: \» A las puertas del infierno\». La guerra es un negocio de los grandes cárteles de la industria armamentista, sobre todo los estadounidenses. Digamos no a la guerra y sí a la paz.
Sánchez rescata el espíritu de 2003 y se planta ante Trump: \»No a la guerra, no vamos a ser cómplices de este desastre
El presidente español responde a las amenazas de embargo de EE UU con una declaración institucional medida, sin periodistas, en la que apela a la legalidad internacional, repudia el régimen de los ayatolás pero rechaza participar en una ofensiva que considera \»injusta\» y anuncia un escudo social para mitigar el impacto económico de una posible guerra prolongada Por: JULIO GUZMÁN ACOSTA MADRID — En una comparecencia sin preguntas, sin periodistas delante, pero con cada palabra milimétricamente calculada para navegar la tormenta perfecta, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha erigido esta mañana a España como la voz discordante en la escalada bélica de Estados Unidos e Israel contra Irán. Desde el Palacio de La Moncloa, y con la solemnidad de quien sabe que se juega no solo la posición internacional de su país sino también la cohesión interna frente a las amenazas de Donald Trump, Sánchez ha recuperado el emblemático lema \»no a la guerra\» que hace veintitrés años movilizó a la izquierda española contra la invasión de Irak. \»La posición de España es la misma que en Ucrania o en Gaza. No a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos. No a resolver conflictos con bombas. La posición española se resume en cuatro palabras: no a la guerra\», ha sentenciado el jefe del Ejecutivo, en una intervención diseñada para responder a todas las preguntas que flotaban en el aire desde que el sábado los bombardeos sobre Teherán acabaran con la vida del ayatolá Alí Jamenei y desencadenaran la crisis diplomática más grave entre Madrid y Washington de las últimas décadas. La decisión del Gobierno de negar a Estados Unidos el uso de las bases militares de uso conjunto de Rota y Morón para la ofensiva contra Irán ha sido el detonante de una ira presidencial al otro lado del Atlántico que se ha traducido en amenazas de \»embargo\» y de corte de \»todo el comercio\» con España. Trump, en una reunión en el Despacho Oval junto al canciller alemán Friedrich Merz, calificó a España de aliado \»terrible\» y aseguró que ordenará a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, que liquide las relaciones bilaterales. Pero Sánchez, lejos de amedrentarse, ha optado por la firmeza sin entrar en el cuerpo a cuerpo que el mandatario republicano parece buscar. \»No vamos a ser cómplices de algo malo para el mundo por miedo a las represalias de alguno\», ha afirmado el presidente español en una clara respuesta a las advertencias de Trump, a quien no ha mencionado en ningún momento, siguiendo una estrategia de elevar el conflicto al terreno de los principios antes que al del enfrentamiento personal. Una decisión que contrasta con la del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, o incluso con la del expresidente José María Aznar —arquitecto de la participación española en la guerra de Irak junto al Trío de las Azores—, a quienes algunos sectores quisieran ver alineados con la postura de Tel Aviv y Washington. Pero Sánchez ha sido cuidadoso en desmarcarse de cualquier tentación de ser colocado en el mismo plano que el régimen de los ayatolás. \»Nadie está a favor de los ayatolás. Pero la pregunta es si estamos del lado de la legalidad internacional y de la paz. La ciudadanía española estuvo en contra de Sadam Husein, pero eso no la llevó a apoyar una guerra injusta. Repudiamos el régimen de Teherán, pero pedimos una solución diplomática\», ha insistido, trazando un paralelismo con Irak que no es casual: aquella guerra, ha recordado, \»generó un aumento drástico del terrorismo, una grave crisis migratoria y económica. Ese fue el regalo, un mundo más inseguro y una vida peor\». El presidente ha querido además dotar a su posición de una dimensión ética que trasciende la geopolítica. \»Ni siquiera están claros los objetivos de este ataque. Sabemos que de esta guerra no saldrá un orden internacional justo, salarios más altos, un medio ambiente más saludable. Los gobiernos no estamos para empeorar la vida de la gente. Los únicos que ganan cuando el mundo deja de construir hospitales para construir misiles son los de siempre\», ha afirmado, en una velada referencia a la industria armamentística y a los grandes capitales que siempre prosperan en los conflictos. Consciente de que las críticas hacia su postura no tardarán en llegar —desde dentro y desde fuera—, Sánchez se ha adelantado a quienes tildan su posición de ingenua. \»Algunos dirán que eso es ingenuo. Lo ingenuo es pensar que la solución es la violencia. O pensar que practicar un seguidismo ciego y servil es liderar\», ha espetado, en una respuesta que también busca despejar cualquier duda sobre su alineamiento automático con Francia o Alemania, cuyas posiciones en esta crisis no han sido exactamente coincidentes con la española. El presidente ha asegurado que trabajará por una postura consensuada en el seno de la Unión Europea, pero ha dejado claro que España \»no va a tener una posición subordinada a Estados Unidos\» y que tiene derecho a no tenerla, porque es \»un socio fiable en la OTAN y la UE que cumple sus compromisos\». \»No se puede responder a una ilegalidad con otra\», ha remachado. Pero la comparecencia de Sánchez no ha sido únicamente una declaración de principios. El presidente, que conoce mejor que nadie el impacto que las crisis internacionales tienen en el bolsillo de los ciudadanos, ha anunciado que el Gobierno ya trabaja en un nuevo escudo social similar a los que se aprobaron durante la pandemia o al inicio de la guerra de Ucrania, ante la posibilidad de que el conflicto se prolongue en el tiempo y sus efectos económicos comiencen a notarse en la factura energética, el comercio o el empleo. \»Vamos a proteger a los españoles. Estamos buscando dispositivos de evacuación. Vamos a proteger a nuestros compatriotas. Estamos estudiando maneras para mitigar el impacto económico. Tenemos capacidad y voluntad política, lo haremos como lo hicimos en la pandemia\», ha subrayado, en un mensaje dirigido tanto a la ciudadanía como a los mercados, que observan con
Trump amenaza con un embargo comercial a España y califica de \»terrible\» al aliado que le niega sus bases para atacar Irán
El presidente de Estados Unidos arremete contra el Gobierno de Pedro Sánchez por negarse a respaldar la ofensiva militar contra Irán y anuncia que ordenará cortar \»todo el comercio\» bilateral. Alemania sale en defensa de Madrid y advierte que cualquier negociación comercial con Washington deberá ser conjunta con la UE. Por: Theo Núñez G. WASHINGTON — La furia del presidente Donald Trump no conoce matices cuando se trata de castigar lo que percibe como una deslealtad. Este martes, en el Despacho Oval y ante el canciller alemán Friedrich Merz, el mandatario estadounidense ha desatado su artillería verbal contra España, a la que ha acusado de ser un aliado \»terrible\» por negarse a permitir el uso de las bases militares en su territorio para la ofensiva que Estados Unidos e Israel han lanzado contra Irán. \»Vamos a cortar todo el comercio con España\», ha sentenciado Trump con la contundencia que caracteriza sus anuncios de política exterior, en una intervención que ha ido escalando en dureza a medida que se adentraba en lo que parece una molestia de carácter personal con el Gobierno de Pedro Sánchez. El presidente estadounidense ha justificado su decisión en una acumulación de agravios que, según su relato, vienen de lejos: el rechazo español a elevar el gasto militar al 5% del PIB comprometido en la OTAN y, ahora, la negativa a prestar las bases para la operación militar. \»En primer lugar, todo empezó cuando todos los países europeos, a petición mía, hicieron lo que debían hacer, que era una contribución del 5%. Y todo el mundo estaba entusiasmado, Alemania, todos, y España no lo hizo\», ha argumentado Trump, obviando que ningún miembro de la Alianza Atlántica ha alcanzado ese porcentaje. \»Y ahora España ha dicho que no podemos utilizar sus bases, y eso es un poco… Podríamos utilizar sus bases si quisiéramos. Podemos volar hasta allí y utilizarlas. Nadie nos va a decir que no las utilicemos\», ha añadido en un tono desafiante que busca minimizar la decisión soberana del aliado. La respuesta del Gobierno español no se ha hecho esperar, aunque con la mesura que exige la delicadeza del momento. Fuentes del Ejecutivo han subrayado que \»España cumple sus compromisos, pero si EE UU quiere cambiar la relación comercial, tendrá que respetar los acuerdos con la UE\». Una declaración que traslada el conflicto al terreno comunitario, donde Madrid sabe que cuenta con el respaldo de sus socios. El presidente Sánchez comparecerá este miércoles a las nueve de la mañana desde el Palacio de La Moncloa para realizar una declaración institucional tras las palabras de Trump. El respaldo alemán ha llegado de manera inmediata y desde el mismo escenario donde se producía el ataque. El canciller Friedrich Merz, presente en la reunión con Trump, ha querido dejar clara la posición europea ante las amenazas unilaterales del mandatario estadounidense. \»España es miembro de la Unión Europea y, como tal, o llevamos a cabo las negociaciones sobre un acuerdo arancelario con Estados Unidos únicamente de manera conjunta o no las llevamos a cabo en absoluto\», ha afirmado Merz, cerrando el paso a cualquier intento de Washington de fragmentar al bloque comunitario. Trump, sin embargo, no se ha contentado con atacar a España. Ha establecido una suerte de ranking de lealtades entre los aliados europeos que sitúa a Alemania y otros —sin especificar— en la categoría de \»muy buenas, estupendas\», mientras que a España la relega al vagón de cola. \»El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, es fantástico. Pero otros europeos, como España, han sido terribles\», ha insistido, en una intervención que ha ido ganando en virulencia según avanzaba. El mandatario ha llegado incluso a menospreciar la importancia estratégica de España para los intereses estadounidenses. \»España no tiene absolutamente nada que nos interese, salvo su gente, que es estupenda. Tienen gente estupenda, pero no tienen un gran liderazgo\», ha declarado, en un intento por restar valor a una relación bilateral que, según datos oficiales, movió más de 38.000 millones de euros en intercambios comerciales durante el último ejercicio. \»No creo que hubieran aceptado subir a nada, querían mantenerlo en el 2% y no pagan el 2%, así que vamos a cortar todo el comercio con España. No queremos tener nada que ver con España\», ha reiterado Trump, que ha insistido en que Washington \»tiene todo el derecho de cesar mañana, u hoy, todo lo que tenga que ver con España\». \»Todos los negocios que tengamos con España, tengo el derecho de decretar un embargo sobre todo lo que tenga que ver con España\», ha remachado. La negativa española a participar en la coalición militar que respalda los bombardeos sobre Irán —una postura que también ha mantenido el Reino Unido— ha sido el detonante de una ira que, en el caso británico, ha merecido un reproche igualmente severo, aunque con matices diferentes. Sobre el primer ministro Keir Starmer, Trump ha opinado que su negativa a ceder la base de Diego García, en el archipiélago de Chagos, \»es chocante\». \»Pero esta no es la era de Churchill\», ha añadido con desdén, para acto seguido reprochar a Londres su disposición a negociar la soberanía de ese territorio con los indígenas que lo reclaman. \»Arruinan relaciones. Es una lástima, yo amo al Reino Unido. Mi madre venía de allí\», ha concluido, en un arranque de nostalgia que no ha suavizado la dureza de sus palabras. La comunidad internacional observa con preocupación cómo una crisis militar en una de las regiones más volátiles del planeta se convierte también en una crisis diplomática en el seno de la Alianza Atlántica. Por ahora, la Unión Europea permanece unida en la defensa de uno de sus miembros, pero la amenaza de un embargo comercial unilateral por parte de Estados Unidos abre un escenario de confrontación transatlántica cuyas consecuencias son, a día de hoy, impredecibles.
Trump amenaza a España con “hacerla pagar el doble” por no aumentar gasto militar

En la cumbre de la OTAN en La Haya, el presidente estadounidense exige un compromiso del 5% del PIB y promete negociar personalmente un duro acuerdo comercial contra España Por Julio Guzmán Acosta En el marco de la reciente cumbre de la OTAN celebrada en La Haya, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una contundente advertencia a España por su negativa a incrementar su gasto en defensa al 5% del Producto Interno Bruto (PIB), tal como exigió la alianza atlántica. Trump aseguró que negociará directamente un acuerdo comercial para “hacer que España pague el doble” por no cumplir con esta meta, en un tono bronco y desafiante que marcó uno de los momentos más tensos del encuentro. La cumbre, organizada bajo la influencia y diseño del mandatario estadounidense, concluyó con la aprobación unánime de una declaración final que obliga a los 32 países miembros a elevar sus presupuestos de defensa hasta ese umbral para el año 2035. Esta medida representa un aumento drástico en comparación con el 2% que muchos países, incluyendo España, consideran suficiente para cumplir con sus compromisos dentro de la OTAN. España, sin embargo, mantiene su posición firme y ha reiterado que un 2.1% es suficiente, postura defendida públicamente por el presidente Pedro Sánchez y que contrasta con la exigencia estadounidense. Trump no dudó en expresar su descontento: “Es terrible lo que ha hecho España. Es el único país que no va a pagar toda la aportación, se quieren quedar en un 2%. Es terrible”, afirmó durante la rueda de prensa final, escoltado por los influyentes secretario de Estado, Marco Rubio, y secretario de Defensa, Pete Hegseth. El presidente estadounidense no solo criticó a España, sino que también amenazó con medidas económicas para compensar ese supuesto “viaje gratis” en materia de seguridad: “Vamos a negociar un acuerdo comercial con España, y vamos a hacer que paguen el doble”, sentenció, dejando claro que asumirá personalmente esas negociaciones, una iniciativa que podría implicar medidas arancelarias o restricciones sobre bienes europeos y que tensiona aún más las relaciones entre Washington y Madrid. Este episodio se suma a la imagen de un Trump decidido a mostrar resultados concretos de la cumbre para justificar su política de presión sobre los aliados, marcando un cambio radical en la dinámica interna de la OTAN, donde Estados Unidos reclama un mayor peso y compromiso en defensa. Pero las controversias no se limitaron al campo económico-militar. Trump también defendió con vehemencia la operación militar estadounidense contra instalaciones nucleares iraníes, que según él, “ha aniquilado totalmente” el programa nuclear de Irán. Sin embargo, su evaluación ha sido cuestionada por informes preliminares de inteligencia que sugieren un impacto menor al anunciado. A pesar de ello, Trump descalificó a los críticos como “auténtica escoria” y anunció que retomará las negociaciones nucleares con Irán la próxima semana, aunque con escasa certeza sobre un acuerdo definitivo. El viaje del presidente a Países Bajos estuvo marcado por un trato excepcional. Trump fue recibido en el palacio real, donde compartió desayuno con los reyes Guillermo Alejandro y Máxima, y disfrutó de cenas y una hospitalidad poco habitual para un mandatario extranjero. Esta atmósfera de mimo y respeto fue potenciada por el primer ministro neerlandés, Mark Rutte, quien no escatimó elogios hacia Trump, llegando a llamarlo “papi” en público, una muestra inusual de adulaciones que reflejan la estrategia para mantener la cohesión de la alianza bajo la fuerte influencia estadounidense. En una rueda de prensa, mientras Trump comparaba el conflicto entre Israel e Irán con “dos niños en el patio de la escuela que pelean y luego se detienen”, Rutte interrumpió para decir: “Y entonces papi a veces tiene que usar un lenguaje fuerte para hacerlos parar”, provocando risas y una evidente complicidad. Trump se mostró complacido con estas expresiones, afirmando que “le gusta” y que “le caigo bien”. La cumbre de La Haya, por tanto, será recordada no solo por su giro hacia un gasto militar más elevado y una mayor exigencia de compromiso a los aliados, sino también por la teatralidad política de su protagonista norteamericano, que combina amenazas económicas, defensa inquebrantable de sus políticas militares y una relación de sumo respeto con los anfitriones europeos, en una estrategia destinada a consolidar su liderazgo dentro de la OTAN y proyectar fuerza ante sus adversarios globales. El pulso con España y la firmeza en la postura frente a Irán marcan el tono de un Trump que no parece dispuesto a ceder terreno en sus demandas, y que encara la alianza transatlántica con una mezcla de exigencia, diplomacia agresiva y teatralidad política, dejando claro que, para él, mantener la seguridad global pasa por que sus socios europeos “paguen lo que deben”.
OTAN aprueba gasto militar récord

La alianza acuerda elevar inversión en defensa al 5% del PIB para 2035, en respuesta a desafíos globales y presión estadounidense Por Arturo F. Guzmán En una cumbre marcada por la firme influencia del presidente Donald Trump, los 32 países miembros de la OTAN acordaron este miércoles en La Haya un incremento sustancial en sus presupuestos de defensa, estableciendo un ambicioso objetivo del 5% del Producto Interno Bruto (PIB) para el año 2035. Este nuevo compromiso supera con creces la meta previa del 2%, alcanzada apenas por 22 naciones en 2023, y representa un impulso decidido para fortalecer las capacidades militares europeas y canadienses, multiplicar la producción y adquisición de armamento, y reforzar la seguridad colectiva frente a amenazas persistentes. La declaración final de la reunión enfatiza la amenaza a largo plazo planteada por Rusia y el compromiso con el apoyo a Ucrania, aunque omite referencias a otros desafíos globales como China, Irán o Corea del Norte, y prescinde de compromisos sobre cambio climático o igualdad de género, marcando un giro hacia prioridades estrictamente militares. El acuerdo contempla dos componentes: un gasto mínimo del 3.5% del PIB destinado a partidas militares tradicionales —salarios, pensiones, operaciones y equipamiento— y un adicional del 1.5% para inversiones en infraestructuras, innovación y protección de fronteras con usos civiles y militares. Cada país deberá informar anualmente sobre su progreso hacia estas metas. La cumbre también evidenció tensiones internas, especialmente con España, cuyo gobierno rechazó comprometerse a alcanzar el 5%, argumentando que “una alianza se basa en qué capacidades aporta cada Estado”, según declaró el presidente Pedro Sánchez. Por su parte, Trump criticó duramente a España por no aumentar suficientemente su gasto, advirtiendo repercusiones comerciales. En un ambiente cuidadosamente diseñado para evitar confrontaciones, el primer ministro neerlandés Mark Rutte elogió efusivamente a Trump, calificándolo literalmente como “papito” por su liderazgo decisivo en la presión sobre los aliados y sus acciones recientes contra Irán. En paralelo, Trump anunció que Estados Unidos iniciará conversaciones con Irán la próxima semana, tras recientes bombardeos a instalaciones nucleares iraníes, mientras destacó una tregua “muy bien” entre Israel e Irán, señalando el agotamiento mutuo tras años de conflicto. Esta cumbre, más breve y comedida que en ocasiones anteriores, refleja la nueva dinámica de la OTAN bajo la fuerte influencia estadounidense, que busca elevar la inversión militar y recalibrar las prioridades de la alianza frente a un escenario geopolítico cada vez más complejo.
Lamine Yamal fortalece su candidatura al Balón de Oro con un recital ante Francia

El prodigio del Barça firma doblete y eclipsa a Mbappé y Dembélé en un duelo directo por el máximo galardón individual Por Thiago Zorrilla Acosta Stuttgart fue testigo de un cambio de guardia. Lamine Yamal, ese joven de 17 años que lleva el peso de una nación sobre sus hombros, alzó la voz con dos goles ante Francia en un mensaje claro al mundo: la carrera por el Balón de Oro tiene un nuevo protagonista. Mientras Kylian Mbappé forcejeaba con Pedro Porro para arrancar un penalty testimonial y Ousmane Dembélé se perdía entre marcajes, el astro barcelonista escribió otro capítulo de su meteórica ascensión. El despertar de un genio El partaje comenzó con un Lamine dubitativo, casi ausente. Pero como los grandes, supo reinventarse. El penalty transformado al 58\’ (su primer lanzamiento oficial con la absoluta) destapó la esencia de un jugador que lleva la determinación en las venas. Trece minutos después, el estadio de Stuttgart asistía a una de esas jugadas que quedan grabadas en la memoria: recepción de primer toque, regate a Lenglet como si el defensor francés fuera un cono de entrenamiento, y remate cruzado que dejó sin respuestas a Maignan. Dos golpes certeros en la línea de flotación de sus rivales por el codiciado trofeo. El contraste de los favoritos Dembélé, llegado a Alemania como principal candidato tras su espectacular año en el PSG, se encontró con un muro llamado Marc Cucurella. Forzado a jugar por banda derecha –\»error táctico de Deschamps\», según expertos consultados- apenas generó peligro. Mbappé, por su parte, mostró destellos de su enorme calidad (4 regates completados, 3 tiros a puerta), pero se topó con una versión inspirada de Unai Simón bajo los palos. La batalla por el oro Con el Mundial de Clubes (donde competirán Madrid y PSG) como último gran escenario antes de la gala de septiembre, Yamal ha jugado sus cartas: – 32 goles esta temporada entre club y selección – 3 títulos en su palmarés (Liga, Copa y Supercopa de España y posible Nations League) – Eficacia recién descubierta: 100% de penalties convertidos Mientras el francés y el hispano-francés dependerán del torneo intercontinental, el crack del Barça ha optado por el camino del liderazgo: \»Quiero ganar todo con España\», declaró al final del encuentro. Su evolución es tan vertiginosa que ya se especula cuándo asumirá los lanzamientos de faltas, otro territorio hasta ahora vedado para él. Esta noche, entre los ecos de \»Lamine Balón de Oro\» coreados por la afición española, algo cambió en el firmamento futbolístico. El niño que debutó con la absoluta hace apenas un año ha dejado de ser promesa para convertirse en amenaza real. El 9 de septiembre en París promete ser más que una gala: será la coronación de una nueva era.
España brilla con arte y riesgo ante una Francia desbordada

La Roja firma una exhibición de fútbol goleador en la Nations League con Yamal como estrella emergente, aunque deja dudas defensivas de cara al Mundial Por Servicios umbral.local/ Stuttgart presenció esta noche cómo el fútbol puede ser poesía y vértigo al mismo tiempo. España, coronada recientemente como campeona de Europa, desplegó su arsenal ofensivo ante una Francia que pareció perderse entre los destellos de Lamine Yamal y la inteligencia colectiva de una selección que ha redescubierto su ADN goleador. El 5-3 final no fue un simple marcador, sino el reflejo de dos filosofías en pugna: el toque virtuoso contra el contraataque demoledor. El nacimiento de una estrella A los 17 años, Lamine Yamal ya escribe su leyenda. El joven prodigio del Barcelona no solo anotó un doblete -incluido un penalty de cold blood-, sino que tejió juego con esa mezcla de descaro y sabiduría que recuerda a los grandes. Su asociación con Nico Williams por la derecha dibujó el mapa del terror para la defensa francesa, incapaz de contener los desbordes de dos joyas que representan el presente y futuro del fútbol español. La batalla de los contrastes Mientras Didier Deschamps apostó por reunir a todo su arsenal ofensivo -Mbappé, Dembélé, Doué y Olise formando un cuarteto de ensueño-, Luis de la Fuente mostró su preferencia por el equilibrio. La sorpresiva inclusión de Huijsen en defensa y el regreso de Mikel Merino al centro del campo demostraron que el seleccionador español no teme innovar. La recompensa llegó pronto: Oyarzabal, ese futbolista que piensa el juego dos jugadas por delante, desarboló los planes franceses con dos asistencias magistrales en los primeros compases. El susto que llegó tarde Francia despertó cuando el marcador ya mostraba números rojos. Mbappé, tras un primer tiempo discreto, mostró por qué es considerado el mejor del mundo en su generación. Su duelo particular con Unai Simón -el héroe anónimo de España- regaló momentos de auténtica tensión. El portero bilbaíno, lejos de los focos mediáticos pero fundamental en la estructura, realizó al menos tres paradas que mantuvieron a flote a su equipo en los momentos de mayor presión galas. Lecciones para el camino Esta Nations League, que muchos consideran un torneo secundario, dejó enseñanzas valiosas: – España posee un banquillo de lujo (Fabián, Pedri y compañía esperan su turno) – La defensa sigue siendo el talón de Aquiles – El vestuario ha recuperado la alegría característica de sus épocas doradas Como en los mejores dramas, el partido tuvo su momento cumbre cuando Francia, ya en tiempo de descuento, asomó la posibilidad de un milagro. Pero era tarde. La Roja, dueña del balón y del marcador, supo administrar su ventaja con esa mezcla de veteranía y frescura que la convierten en candidata seria al próximo Mundial. Al final, las estadísticas reflejaron lo visto: 60% de posesión para España, 18 remates, 9 en puerta. Números que esconden una verdad más profunda: este equipo ha vuelto a enamorar, aunque el camino hacia la gloria absoluta aún requiera ajustes. Como escribió Camus, \»el fútbol es el ballet de los pueblos\». Y esta noche, España bailó al compás de sus talentos.
España brilla con arte y gol en Stuttgart. Lamine Yamal se doctora

La Roja deslumbra ante Francia en un duelo de goles que consolida su nuevo ciclo dorado Por Julio Guzmán Acosta El fútbol volvió a vestirse de gala en Stuttgart, donde España y Francia escribieron otro capítulo de esa épica que trasciende resultados y clasificaciones. Bajo las luces de la Nations League, un torneo que muchos cuestionan pero que nadie abandona, la Roja pintó su mejor versión: esa que mezcla el talento precoz de Lamine Yamal con la sabiduría colectiva de un equipo que ya huele a candidato. El marcador final (5-3) podría sugerir un partido frívolo, pero fue todo menos eso. Francia salió con el puño alto, Mbappé buscando desequilibrios y una delantera que parecía sacada de un catálogo de Ferraris. Sin embargo, tropezaron con el muro de Unai Simón, ese guardián discreto que hoy firmó una de las noches grandes de su carrera. Tres paradas milimétricas en los primeros compases mantuvieron a España a flote mientras encontraba su ritmo. Y entonces llegó el huracán. Nico Williams abrió el baile tras una jugada tejida con hilos de seda: Lamine desbordando como si el marcador fuera su patio de recreo, Oyarzabal ejerciendo de faro en la niebla y Merino coronando la obra con ese gol que huele a champeón. No habían apagado los altavoces del primer tanto cuando el mismo Oyarzabal, ese futbolista que piensa más rápido que los demás, volvió a desguazar a la defensa gala para asistir a Merino. Dos goles en siete minutos, dos bofetadas al manual que dice que contra Francia hay que esconderse. Deschamps, con el ceño fruncido, vio cómo su ejército de atacantes (Mbappé, Dembélé, Doué, Olise) naufragaba ante la inteligencia posicional de una España que ya no teme a los espejismos. Lamine Yamal, con 17 años y una madurez de veterano, selló de penalti su doblete antes de que Pedri cerrara el festival con ese gol que viajó desde Barcelona hasta la red francesa sin pedir permiso. Pero los clásicos no serían clásicos sin sobresaltos. Francia, herida en su orgullo, despertó con tres goles que devolvieron el vértigo al encuentro. Mbappé lideró la rebelión, Cherki brilló en flashes y por momentos pareció que el reloj nos transportaba a aquellos años en que los galos eran dueños del balón y España solo de sus frustraciones. Hoy el guion ha cambiado. De la Fuente, ese técnico que habla poco pero mira mucho, ha construido una selección que baila cuando ataca y sufre con orden. Sin ser perfecta (la defensa aún pide un líder al estilo Puyol), tiene algo más valioso: la chispa de los genios (Lamine, Pedri, Williams) y la complicidad de un grupo que cree. Mientras el avión de vuelta a Madrid se llenaba de serpentinas, en París resonaba una pregunta incómoda: ¿Cómo parar a esta España cuando el Mundial está a la vuelta de la esquina? La respuesta, quizás, la tenga ese niño de 17 años que sigue haciendo deberes entre goles y asistencias.