UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

Juramentación de Abinader se convierte en un escenario de reclamo para la solución a la crisis venezolana

Una salida a la crisis de Venezuela pasa obligatoriamente porque se deje trabajar al Consejo Nacional Electoral (CNE) que es el órgano electoral responsable de todo el proceso electoral y que lo haga sin la injerencia extranjera.  AGENCIAS   La reciente juramentación de Luis Abinader para un segundo mandato en la República Dominicana ha trascendido más allá de una ceremonia protocolar, convirtiéndose en un evento de resonancia internacional con implicaciones significativas para la región latinoamericana.   La declaración emitida por representantes de más de veinte países en este contexto no solo refleja la solidaridad y el apoyo a la democracia dominicana, sino que también destaca la preocupante situación política en Venezuela.   La solicitud colectiva para que el gobierno venezolano respete la Convención de Caracas sobre asilo diplomático y los derechos de los votantes es un llamado a la acción que subraya la importancia del respeto a los principios democráticos y los derechos humanos.   La insistencia en la publicación inmediata de las actas de los comicios presidenciales venezolanos y la verificación imparcial e independiente de los resultados electorales reflejan una preocupación compartida por la integridad del proceso democrático.   La reelección de Nicolás Maduro, que ha sido cuestionada por la oposición y varios países, incluido Estados Unidos, pone de manifiesto la división y la tensión que prevalecen en la nación sudamericana.   La declaración conjunta de países como Argentina, Canadá, Chile, Costa Rica, Ecuador, España, Estados Unidos, entre otros, no solo condena la represión y la violencia postelectorales, sino que también aboga por una solución genuinamente venezolana a la crisis, una que priorice la democracia, la justicia y la paz.    Este llamado a la sensatez y la cordura en Venezuela es un eco de los esfuerzos históricos por el diálogo y el entendimiento para resolver conflictos graves. La declaración enfatiza la necesidad de honrar el legado de convivencia pacífica, seguridad pública y estabilidad política.   La coalición internacional expresa su apoyo a un diálogo amplio, inclusivo y de buena fe, esencial para facilitar un acuerdo político y la reconciliación nacional. Este momento crítico para Venezuela exige un compromiso renovado con los valores democráticos y el respeto a la voluntad del pueblo, elementos fundamentales para el progreso y la cohesión social en cualquier nación. La comunidad internacional permanece atenta y comprometida con el apoyo a la democracia y la gobernanza legítima en América Latina.     

¡Qué entreguen las actas!

No son actas legitimas, sino un golpe blando en desarrollo, patrocinado por Washington y divulgado sincronizadamente por la inmensa mayoría de los medios de comunicación, controlados férreamente por la derecha. JULIO DISLA   Las elecciones son un pilar fundamental de la democracia representativa, y dentro de este proceso, la presentación y entregas de las actas electorales juega un papel crucial. Estas actas, que documentan los resultados en cada mesa o recinto electoral, son esenciales para garantizar la transparencia y legitimidad de los comicios. ¿Qué son las Actas Electorales? Las actas electorales son documentos oficiales que registran los resultados de la votación en cada mesa o recinto electoral. Incluyen informaciones sobre el número de votos emitidos, los votos nulos, si lo hay, los votos en blancos, y los resultados obtenidos por cada partido o candidato. Además, estas actas suelen contener observaciones sobre el desarrollo de la jornada electoral, como la apertura y cierre de la mesa, incidencias o irregularidades, y la firma de los funcionarios encargados del proceso y los delegados políticos de los partidos. El Lloriqueo por las Actas El atronador y muy bien orquestado coro de los publicistas y apologistas al servicio del imperio y sus clases dominantes ha escalado su denuncia en contra del recién proceso electoral venezolano. La campaña ha adquirido dimensiones ciclópeas por su generalización y por su tono rabioso y vociferante. Para aquellos que erróneamente son considerados como “periodistas “en lugar de lo que son, operadores propagandísticos, la noticia internacional excluyente ha sido las elecciones presidenciales en Venezuela. En unas cuentas semanas, en toda Latinoamérica, se desató con furia la amenaza golpista contra la democracia chavistas en Venezuela y la moraleja monstruosa del gorilismo. Todo financiado y santificado por el imperialismo norteamericano, las oligarquías venezolanas y sus mass media. Tsunami de saliva ponzoñosa destilada por “periodistas”, “comunicólogos “y “opinólogos” amaestrados con la lógica del entreguismo, el terrorismo mediato reloaded. El genocidio en Gaza, Palestina, el catastrófico derrumbe de Ucrania, el peligro de la III guerra mundial y la catástrofe climática son peccata minuta en comparación con los acontecimientos que tienen su epicentro en el país bolivariano. En ese contexto se escuchan, machacadamente, pedidos que las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) “entreguen las actas”. Lo vienen reclamando, desde el lunes 29 de julio, los presidentes de Brasil y Colombia, mientras que su homólogo mexicano apelaba a la paciencia, a que se le diera tiempo al CNE que actuara en función de los 30 días que le ofrece la legislación electoral. Es oportuno recordar que, en Estados Unidos, en la elección presidencial del 2000, que enfrentó a George W. Bush (hijo), con Al Gore, el Tribunal Supremo dictó sentencia ante una impugnación presentada por este último,35 días después del día de las elecciones, dándole ganancia de causa a Bush por una diferencia de 537 votos en Florida, Estado en que por pura casualidad era gobernador su hermano Jeb Bush. La actual impaciencia de los grandes medios de comunicación brilló por su ausencia en esa oportunidad. Y tampoco hubo quienes se desvivieran por exigir las actas mediante las cuales se designaba Presidente Encargado a Juan Guaidó, proclamado por los cuatro vientos por Washington y su indignos vasallos latinoamericanos y europeos. En fin, la demanda de reclamar las entregas de las actas se actualizó el sábado en que, durante una conferencia que Cristina Fernández de Kirchner pronunciara en el Instituto de Formación Política del Morena, en México, lo cual alimentó la ofensiva mediática en contra del gobierno de Nicolas Maduro. No corrió igual suerte la ejemplar denuncia que la expresidente de Argentina hizo de la criminal política de bloqueo que sufren Cuba y Venezuela, algo que la progresía bien presente latinoamericana y los medios de la derecha jamás tiene en cuenta y que hablan de esos países como si gozaran de un margen de autonomía nacional como la que tienen Francia o Canadá. Lo que se ignora en medio de la gritadera de los grandes medios y los plumiferos al servicio del imperio es que el Gran Polo Patriótico ya la había presentado las actas de los comicios y lo hizo a quien bautizan de “dictador” Nicolas Maduro Moro; en un insólito gesto ante la Sala Electoral del Tribunal Superior Constitucional. Las actas, hay que decirlo, se entregan a cada partido y a sus respectivos fiscales al finalizar el escrutinio de cada mesa, Y, por supuesto, se envían al Consejo Nacional Electoral que las recibe por medio del sistema de transmisión montado a tal efecto, que conecta la máquina de votación, en donde el elector marca su voto, con el servidor central del CNE. El ataque informativo sufrido por Venezuela provocó la demora en conocerse los resultados de los comicios presidencial, que invariablemente el CNE hace público una vez que hay un claro ganador con una irreversible ventaja en relación con su más cercano contendor. El hackeo afectó la transmisión de los datos, no así los encriptados contenidos de los mensajes, respaldado por los comprobantes que emite cada máquina y que firman todos los fiscales de cada candidato, así como el presidente de mesa. Por eso se dice que el Sistema Electoral de la República Bolivariana de Venezuela es de los más confiables y transparentes del mundo. El problema es que quien no presentó las actas fue el candidato de la Mesa de Unidad Democrática Edmundo González Urrutia.  Resulta incomprensible que si tanto él como María Corina Machado están convencidos de que fueron los ganadores se negaran a presentar las actas ante la máxima instancia de la justicia electoral. El problema es que, según la propia página de esa fuerza política, lo que tienen son unas 9,400 actas de las 30,034 en total que constituyen el censo electoral, de acuerdo con CNE, o sea, en el mejor de los casos un tercio de los votos emitidos y a partir del cual proyectan la arrasadora victoria de González Urrutia. Para colmo, muchas de las actas que pueden verse en el sitio web construido a tal efecto por González y Machado “son falsas o inválidas, porque no

Venezuela no tan en lontananza…

En la actualidad venezolana al morir el magnífico mandatario Hugo Chávez, fue reemplazado por un gran dirigente Nicolás Maduro, este también ha enfrentado a esos poderosos adversarios, que en definitiva quieren retomar los grandes beneficios que obtenían del rico suelo de ese país. Ese es el quid del asunto. Precisiones SANTIAGO CASTRO VENTURA   Con los vecinos del frente (Venezuela y Colombia) nunca el Mar Caribe nos ha podido aislar. Una larga interacción  histórica ha normado la preocupación de nuestros pueblos por sus problemas particulares, aun por encima en no pocas ocasiones de las voluntades de los gobernantes de turno.  Por eso, sentimos y debatimos de manera tan intensa, los acibarados momentos que hoy inquietan a Venezuela. Esa relación viene desde cuando el Libertador Bolívar buscó refugio donde los vecinos terrestres, y en su retorno glorioso a la lucha en Tierra Firme permaneció con sus barcos varios días en la Bahía de Ocoa, mientras las autoridades españolas locales  sentían temor por su presencia frente a Baní. Siguiendo por la deslustrada participación en Caracas de Núñez de Cáceres en la conspiración de «La Cosiata», originada por las contradicciones secesionistas entre Páez y Santander, en detrimento de La Colombia que sustentaba Bolívar. Ya formada la República de Venezuela, Páez involucrado en las luchas intestinas que se desarrollaban a partir del Gobierno de los Monagas, entabló vínculos con el tirano criollo Pedro Santana (a quien llamó “liberal”), llegando a solicitarle el préstamo de una corbeta para sus actividades insurgentes. Juan Pablo Duarte, antípoda de Núñez de Cáceres, escoge a Venezuela como la tierra que le permite residir sin claudicar ante sus ideas anticolonialistas. Cuando la monarquía española presionó a un Gobierno venezolano para que le interrogara como conspirador durante la Guerra Restauradora, el tribunal no pudo comprobar las imputaciones. Recibió Santo Domingo, a la familia venezolana Baralt Pérez hasta 1821, entre ellos un adolescente que luego sería el ilustre intelectual Rafael María Baralt, primer hispanoamericano en ocupar un sillón de la Real Academia Española de la Lengua. Fue el intermediario legal para que España reconociera la existencia de la República Dominicana en 1854 . Además a la hora de su muerte, donó su rica biblioteca al país, con la que se inició la exterminada Biblioteca Pública de la zona colonial. Cuando fue trasladada al local de la antigua Normal la sala principal era conocida como Baralt, los estudiantes que asistíamos a ese desaparecido  templo de la cultura, ignorábamos que ahí estaban los libros donados por el honorable intelectual venezolano-dominicano. Gregorio Luperón en 1872 mientras luchaba contra los intentos de Báez de anexar el país a los Estados Unidos, solicitó ayuda al presidente venezolano Antonio Guzmán Blanco y su homólogo colombiano Manuel Murillo, ambos se comprometieron a respaldarlo. Luperón buscó otras alternativas porque los trámites burocráticos se prolongaron. Guzmán Blanco tenía graves dificultades con una insurrección en El Apure. Evitando la represión de la tiranía de Juan Vicente Gómez (instalada a partir de 1908), llegaron a Dominicana no pocos ciudadanos venezolanos, entre ellos destacados intelectuales como Horacio Blanco Fombona (hermano del ya famoso Rufino, quien fue representante consular dominicano) y Manuel Flores Cabrera. Fombona fue el periodista atrevido que publicó la foto de Cayo Báez  en su revista Letras, por encima de la censura impuesta por las  autoridades norteamericanas de ocupación. Imagen fotográfica del campesino torturado que conmovió no solo a los dominicanos, sino a muchos países de América, acción por la que fue enviado a la cárcel y deportado, no podemos soslayar que el tirano Gómez protestó ante las autoridades exógenas por el apresamiento de su adversario, en su condición de ciudadano venezolano. Tras su regreso al país Fombona en su revista Bahoruco  se mantuvo distante del trujillato y fue ubicado entre los disientes de la tiranía, cuando hurgamos en las páginas de la revista no encontramos loas al “Jefe” como este impuso a los medios de comunicación. Manuel Flores Cabrera, editorialista del Listín Diario,  por sus vínculos con el movimiento nacionalista junto a Américo Lugo y Fabio Fiallo, también fue apresado y deportado. Luego en la víspera del trujillato, llegó otro grupo de exiliados venezolanos, entre ellos los jóvenes Rómulo Betancourt y Raúl Leoni.  Betancourt fue atropellado en 1929 por el delincuente Petan Trujillo, quien mandó a azotarlo prevalido del poder de su hermano, quien entonces era jefe de la Policía Nacional. Desde ese momento conoció Betancourt la voracidad de la familia Trujillo y cuando asumió la presidencia de Venezuela por primera vez en 1945, se convirtió en aliado primordial de los exiliados dominicanos, contribuyendo de manera significativa en los preparativos de la fallida expedición antitrujillista de Cayo Confites. Betancourt y sus aliados fueron desplazados del poder en Venezuela, pero la junta militar que le sucedió encabezada por el general Carlos Delgado Chalbaud, persistió en su rechazó a la tiranía criolla.  Entonces, Trujillo envió al sicario venezolano Rafael Simón Urbina para resolver ese inconveniente, este matón el 13 de noviembre de 1950 dirigió el magnicidio contra Carlos Delgado Chalbaud para favorecer el ascenso de Marcos Pérez Jiménez, aliado de Trujillo.  Como suele ocurrir en estos casos, Urbina fue sacrificado de inmediato para que no hablara. El aparato propagandístico del “Jefe” trató de imputar como responsable del crimen de Estado a Rómulo Betancourt, actividad a cargo de su embajador  en Washington. Pese a la tiranía de Pérez Jimenes, Caracas se convirtió en uno de los bastiones del exilio dominicano. Cada año conmemoraban la primera invasión patriótica contra Trujillo, la de Luperón que llegó el 19 de junio de 1949. Muchos ciudadanos venezolanos se integraron de modo militante en la lucha contra la tiranía trujillista, entre ellos un destacado núcleo de renombrados intelectuales, cabe resaltar al estadista y novelista Rómulo Gallegos, el poeta y orador grandilocuente Andrés Eloy Blanco y Miguel Otero Silva, insigne periodista y literato. Andrés Eloy Blanco célebre autor del poema «Píntame angelitos negros», presidía el Comité venezolano de solidaridad con los dominicanos, no desperdiciaba la más mínima oportunidad para denunciar los desmanes de Trujillo. Exiliado durante la tiranía de Pérez Jiménez, fue asesinado en

La crisis política en Venezuela cada día más compleja entrando en un terreno peligroso y desconocido

La oposición dice que el gobierno aumenta la represión contra ellos y el ejecutivo de Nicolás Maduro, denuncia un intento de Golpe de Estado y acusa a la oposición de crear caos en todo el país y que grupos se dedican a romper mobiliario publico y a atacar distintos ministerios. Todo a la espera de que avancen las negociaciones con la comunidad internacional. SERVICIOS umbral.local/   La crisis en Venezuela ha alcanzado un punto crítico tras las elecciones presidenciales del 28 de julio, donde los resultados oficiales verificables ha generado una profunda incertidumbre en el país caribeño. Tanto el chavismo como la oposición se encuentran en una situación de tensión extrema, con acusaciones mutuas de fraude. Los Resultados Oficiales: Una semana después de las elecciones, y a pesar de que el órgano encargado de dirigir el proceso ha dado un veredicto oficial, desde la oposición y amplios sectores de la comunidad internacional cuestionan la validez de estos. La oposición habla de fraude, pero las actas que han publicado en una página creada para tales fines no muestran con claridad lo que dicen y además muchos de los documentos publicados no son verificables porque están incompletos. Reacción de la Oposición: La oposición denuncia persecución, pero mucho de sus seguidores se han dedicado a romper mobiliario público y han atacado muchas dependencias oficiales, frente a eso desordenes, las autoridades policiales y militares han tenido que intervenir y han sido detenido más de dos mil personas acusadas de esos delitos. Análisis Internacional:  Periodistas, expertos en datos y observadores internacionales, como el Centro Carter, han cuestionado el veredicto del Consejo Nacional Electoral que dio por ganador a Nicolás Maduro. – Mediación Internacional: La comunidad internacional, incluyendo países como Estados Unidos, Brasil, México y Colombia, ha intentado mediar en la crisis, aunque sin resultados claros. La posición de Estados Unidos que ha reconocido el triunfo de Edmundo González, parece que tendrá poco recorrido, porque pocos países han apoyado esa decisión a todas luces precipitada y que no ayuda a la solución del conflicto venezolano. Conclusión: La situación en Venezuela se ha vuelto cada vez más volátil y peligrosa, con un callejón sin salida a la vista. Mientras la oposición dice que el gobierno los está reprimiendo, mientras las autoridades del gobierno de Nicolás Maduro, denuncio un intento de golpe de estado y la incertidumbre sobre el futuro del país crece, dejando a la comunidad internacional y a los propios venezolanos en un estado de alerta constante.

Machado agradece a siete países de la Unión Europea por su “compromiso con la democracia” venezolana

THIAGO ZORRILLA ACOSTA   La líder opositora de Venezuela, María Corina Machado, expresó su agradecimiento a España, Italia, Francia, Alemania, Países Bajos, Polonia y Portugal por su “compromiso con la democracia” en el país sudamericano. Estos siete países firmaron una declaración conjunta en la que instan a las autoridades electorales venezolanas a publicar todas las actas de votación de las recientes elecciones presidenciales. En su comunicado, Machado respaldó la exigencia de verificar las actas de votación a nivel internacional e independiente. La coalición antichavista Plataforma Unitaria Democrática (PUD) presentó estas actas, y según Machado, no dejan lugar a dudas: Edmundo González Urrutia es el presidente electo de Venezuela. Sin embargo, el Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamó como ganador al actual mandatario, Nicolás Maduro. El chavismo desestima estos documentos y no los considera válidos. Mientras tanto, los países europeos han expresado su preocupación por la situación en Venezuela y han instado a la publicación inmediata de todas las actas de votación para garantizar la transparencia e integridad del proceso electoral. A pesar de los resultados oficiales del CNE, que ratificaron la victoria de Maduro con el 51,95 % de los votos, la incertidumbre persiste debido a la falta de publicación de las actas completas. La comunidad internacional sigue atenta a los acontecimientos en Venezuela, buscando claridad y transparencia en el proceso electoral

Siete países de la Unión Europea le reclamaron a Venezuela publicar las actas electorales

La oposición habla de fraude electoral y dice que ellos tienen mas del 80 % de las actas y que en ellas aseguran el triunfo de Edmundo González. El Consejo Nacional Electoral (CNE) el órgano responsable del montaje electoral en Venezuela hace días proclamo ganador a Nicolás Maduro. SERVICIOS umbral.local/   Varios países de la Unión Europea, entre los que están Alemania, España, Francia, Italia, Países Bajos, Polonia y Portugal, han expresado su “fuerte preocupación” por la situación en Venezuela. En una declaración conjunta, urgieron a las autoridades venezolanas a “publicar rápidamente todos los registros de votación” de las recientes elecciones presidenciales. El objetivo es garantizar la transparencia e integridad del proceso electoral, especialmente en medio de acusaciones de fraude por parte de la oposición y una crisis política en aumento. La verificación de los registros de votación es considerada esencial para reconocer la voluntad del pueblo venezolano. Además, los líderes europeos enfatizan la necesidad de respetar los derechos de todos los ciudadanos, especialmente los líderes políticos. Condenan enérgicamente cualquier arresto o amenaza contra ellos. También instan a las autoridades venezolanas a respetar el derecho a la protesta y a la reunión pacífica del pueblo, dado que las manifestaciones contra la reelección de Maduro han sido frecuentes y, en ocasiones, violentas. La situación en Venezuela ha generado alarma tanto dentro como fuera del país, y la presión sobre el gobierno de Maduro ha aumentado. La insistencia en la publicación de las actas electorales refleja el deseo de los países europeos de asegurar que los principios democráticos sean respetados y que cualquier irregularidad sea corregida de manera justa y transparente. Las manifestaciones y las denuncias de fraude electoral han profundizado la división entre el gobierno y la oposición, con enfrentamientos y protestas constantes en las calles de Caracas y otras ciudades importantes. La comunidad internacional sigue atenta a los acontecimientos en Venezuela, buscando una mayor transparencia y estabilidad en el país sudamericano.

Abinader, guardián del servilismo

LILIAN OVIEDO   Cómodo, e incluso rentable, resulta repetir el estribillo de los medios al servicio del capitalismo y proclamar que María Corina Machado, con la careta de Edmundo González, ganó las elecciones en Venezuela. Sin embargo, como dice Bertolt Brecht al poner voz a Galileo Galilei, “el pensar es uno de los más grandes placeres de la raza humana”. Es irresistible la tentación de afirmar que la derecha venezolana sabía quiénes serían movilizados a votar y cómo se sacaría la cuenta del sufragio, y se torna difícil no preguntar por qué fueron insuficientes los cuantiosos recursos de que disponía ese sector para que sus dirigentes evitaran el alegado fraude. Ese grupo neofascista financiado y asesorado por Estados Unidos y por una parte del desencajado liderazgo europeo intenta readaptar a la nueva situación el quehacer conspirativo formando un gobierno paralelo para presentar como ilegítimo el que salió de las urnas y como legítima la agresión. El experimento con Juan Guaidó no tuvo éxito, y ahora lo reeditan con figuras de mayor proyección. La retención en centros imperialistas de recursos venezolanos y el apoyo logístico a grupos fascistoides dentro de Venezuela serían `oficializados` con la complicidad del poder mediático, pagado para no percibir el olor a sangre. Las declaraciones de Laura Richardson desde la jefatura del Comando Sur del Ejército de Estados Unidos, son elocuentes: \\\»¿Por qué es importante esta región? Con todos sus ricos recursos y elementos de tierras raras, tienes el triángulo de litio, que hoy en día es necesario para la tecnología. El 60 % del litio del mundo está en el triángulo de litio: Argentina, Bolivia, Chile… Tienes los recursos de Venezuela también, con petróleo, cobre, oro…\\\», dice la generala. Pero el poder mediático trabaja para restar importancia a estas manifestaciones, porque tiene el encargo de despojar a los seres humanos de la facultad de pensar. El propio Brecht, en la primera mitad del siglo pasado, expresó que, más allá de discutir sobre la utilización de la radio para difundir el arte o del arte para hacer mejor la radio, hay que plantearse cómo utilizar el arte y la radio. Hoy, se impone buscar recursos para salvar el raciocinio ante el ataque directo de un poder mediático con medios de mucho mayor alcance que la radio. La Organización de Estados Americanos, OEA, ha tenido que bajar el tono a la denuncia de su secretario general, el desacreditado Luis Almagro, porque no puede minimizar el costo político de caminar descaradamente junto al fascismo y el neofascismo. Gobernantes como Gabriel Boric y Lula Da Silva mostraron sus sucios compromisos respondiendo de manera oportuna a la exigencia imperialista, pero esto solo sirve para mostrar como falaz la calificación de revolucionarios, izquierdistas y progresistas que el poder mediático insiste en imponerles. El momento es de definición. GUARDIANES DE LA INJUSTICIA Desde República Dominicana, hay que decir que el presidente Luis Abinader, quien el pasado lunes expresó que se propone convertirse en un guardián de la democracia, es, en realidad, un cancerbero del autoritarismo, porque preside un gobierno de élite que impulsa códigos misóginos y atrasados y ejerce una política exterior marcada por el entreguismo y por los dictados del neofascismo. ¿Qué puede esperarse de quien ha planteado en los foros internacionales que es pertinente y necesaria una ocupación en Haití? No le importa sumarse a la iniciativa que encabeza formalmente el ridículo Javier Milei, y se dejó colocar entre los solicitantes de una reunión en la OEA para rechazar el resultado de las elecciones en Venezuela. Abinader, como los presidentes de Argentina, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay, solicitantes de esa reunión, no necesita presentación. Es conocido su compromiso en el accionar contra la autodeterminación de los pueblos y en la preservación del atraso político. Vergüenza debe causar a Lula el comunicado en el cual Milei le agradece la iniciativa de resguardar la embajada de Argentina en Venezuela ante las amenazas de “el dictador Maduro”. Entre politiqueros gobernantes y no gobernantes que forman un grupo de falsos progresistas, renegados que se mueven entre el disfraz y el descaro y traidores culpables de vender lo no vendible, hay que llamar la atención sobre el proyecto de fortalecer a la derecha en América Latina. Las sanciones contra Cuba y contra Venezuela, que seudoanalistas de los medios pretenden presentar como intrascendentes (quieren decir que es inocuo el neocolonialismo), son sanciones contra los pueblos, contra los anhelos de libertad y los proyectos de autodeterminación, y esa realidad es el marco de la agresión. Los episodios tienen protagonistas diversos con denominaciones clasificables, pero son solo episodios. El Brecht que no pierde vigencia, advierte: “En el momento de marchar, muchos no saben/ que su enemigo marcha al frente de ellos/ la voz que les manda /es la voz de su enemigo. /Quien habla del enemigo/ él mismo es enemigo”. ¿Hay mejor definición para el proyecto de María Corina Machado, sus manejadores y sus subalternos en Venezuela y para los gobernantes entreguistas? ¿La hay para los medios que forman el coro de la infamia colonialista? El ejercicio de pensar, además de humanamente placentero, es políticamente imprescindible… Eso sí, genera el deber de señalar con el dedo al enemigo y de despojarlo de sus disfraces.

Que sería de Venezuela

RAFAEL CHALJUB MEJIA   Aun en el ambiente de plaza sitiada en que tiene que vivir, la Venezuela bolivariana acaba de celebrar sus elecciones. Cada partido hizo campaña libremente, eligió sus candidatos y se expresó por todos los medios. Todo aquel que participó fue porque aceptó competir bajo las reglas del sistema electoral venezolano, regidas por un Consejo Nacional Electoral en el cual la oposición está oficialmente representada. Todos prometieron que aceptarían los resultados. Menos el grupo de María Corina Machado, que llevaba a Edmundo González como candidato presidencial. Estos, desde muchos días antes de las votaciones empezaron a hablar de fraude. Se desató una campaña mediática que hizo aparecer a los ojos de medio mundo como que la oposición tenía el triunfo en las manos y el presidente Nicolás Maduro estaba derrotado. Ahora se comprobó otra vez la influencia abrumadora de ese poder mediático. Aunque el gobierno garantizó la campaña y el voto en plena libertad, a Maduro lo han hecho aparecer como el peor de los dictadores. Increíblemente, esa campaña ha hecho su efecto también en nuestro pueblo hasta el punto de que, si las elecciones no fueran en Venezuela sino aquí, los resultados estarían en veremos. Como se ha repetido, esa campaña pretendía sentar las bases para desconocer los resultados, desatar la violencia, echar a pique la paz civil y crear las condiciones para que la intervención de fuerzas extranjeras les regalara a los derrotados el poder que no conquistaron con los votos. Y como esas fuerzas internacionales también estaban al acecho, a los primeros gritos de fraude entraron en acción, en nombre de la “democracia”. Y quiénes son esos tales: Edmundo González cómplice activo de los grupos paramilitares en Centroamérica en los años ochenta; Corina Machado, inhabilitada legalmente por traición a la patria, después de pedir reiteradamente a Estados Unidos que invada militarme a Venezuela; el gobierno de Biden, fruto del más traumático proceso electoral de toda la historia norteamericana; la OEA, con el inefable Almagro a la cabeza; siete gobiernos de América, entre los cuales, inadmisiblemente, innecesariamente, está el gobierno de nuestro país, criticablemente alineado con ese concierto de fuerzas reaccionarias; hablan de “democracia” en Venezuela, los que reconocieron a Juan Guaidó, cuando, sin elecciones, tan solo con el voto suyo, se eligió y se proclamó presidente. Los que, como Javier Milei respaldan las atrocidades de Israel contra los palestinos. Que sería de Venezuela si semejantes fuerzas internacionales y locales, lograran sus propósitos.

El contexto de la actual crisis en Venezuela

  FELIPE CIPRIAN   Durante el mes de campaña electoral en Venezuela, la oposición contó con un Estado Mayor extranjero que desde casi todas partes bombardeó al mundo sembrando la idea de que “Maduro” estaba derrotado y el 28 de julio se acababa el chavismo. Fue una campaña bestial, costosísima, que empleó todas las plataformas de difusión masiva para crear una burbuja de derrota electoral para Maduro. Clavaron como reflejo condicionado de que la única forma de Maduro quedarse en el poder era mediante un fraude. La oposición sacó de un baúl oxidado a un viejo servidor de los intereses norteamericanos en Centro y Sur América para colocarlo como candidato presidencial, dado que la señora Corina está impedida de ejercer función pública por decisión de la justicia. El señor Edmundo fue a una campaña en la que era llevado en andas y aun así cuando intentaba hablar a sus seguidores, se goteaba por los lados. Ser candidato-monigote de los intereses foráneos fue un insulto a la inteligencia de los venezolanos y un atropello a los nietos y bisnietos de Edmundo por asignarle una tarea a este anciano que no estaba en capacidad de sacar adelante. Quien vio las más grandes cadenas televisivas de Estados Unidos, Europa, y los grupos oligárquicos con medios en América Latina, tiene que haber llegado a la conclusión de que las elecciones de Venezuela representaban un asalto estratégico político mundial. Las reservas petroleras Teniendo las reservas de combustibles y otros minerales más grandes del mundo a una distancia de 3,300 kilómetros de Washington, el complejo militar-industrial de Estados Unidos ha estado dispuesto a desalojar al chavismo del poder desde el año 2002 cuando perpetró el primer golpe de Estado y el secuestro del presidente Hugo Chávez, que fue deshecho en horas por las grandes masas del pueblo y reinstalado el gobernante en el poder. De ahí en adelante, lo que siguió fue una amalgama de combinada de acciones políticas, sociales, económicas y militares para acabar con las instituciones de Venezuela y robarse su riqueza material. Así vinieron los intentos de despojar al Estado de Pedevesa, luego los sabotajes a todo el aparato productivo, la energía, todo combinado con ataques terroristas, intentos de magnicidio, hostigamiento militar por aire, mar y tierra de tropas del Comando Sur de Estados Unidos. Eso no bastó, en los años de gobierno de Maduro, Estados Unidos y la Unión Europea sometieron al pueblo venezolano a las más crueles sanciones financieras, comerciales y diplomáticas, buscando expresamente crear una situación de desabastecimiento, parálisis de la producción y el empleo, crisis en los servicios sanitarios, con la intención de provocar el colapso del gobierno. El resultado fue sumir al pueblo venezolano en una crisis económica y social muy cruel para crear el caldo de cultivo necesario para un levantamiento popular, desestabilizar al gobierno para que los norteamericanos y europeos saltar sobre Venezuela para volver a saquearla. En esas condiciones, millones de venezolanos salieron de su país y se refugiaron en Colombia, Ecuador, Perú, Chile, México, Estados Unidos, España, República Dominicana, Panamá y otros destinos. Naturalmente, las políticas y acciones que provocaron el éxodo masivo fueron sin duda las acciones desestabilizadoras desde el extranjero, pero la burbuja mediática supo presentarlas como el resultado de la incompetencia de Maduro, el chavismo, el socialismo y toda la jerga simplista y selectiva. Quienes golpearon a Venezuela con todo tipo de agresiones y amenazas, luego culparon a sus víctimas (Maduro) de provocar la crisis por incompetencia. El pico de Trump Esta agenda injerencista tomó un auge inusitado con la llegada de Donald Trump al poder en Estados Unidos, en enero de 2017, quien fijó la meta de tumbar al gobierno de Maduro y destruir el chavismo para apropiarse del petróleo. Con ese propósito afinó planes de agresión militar que sus generales desestimaron por locos. La Venezuela del nuevo milenio no es el Panamá ni Granada de 1983 que Estados Unidos invadió y sometió con poca resistencia. Chávez picó adelante con tiempo y modernizó las Fuerzas Armadas, las equipó, adiestró y alineó con su proyecto político, convirtiéndolas en un hueso duro de roer, a lo que se agrega la asistencia rusa, china e iraní para su armamento y apoyo político. Ante la evidencia de que atacar militarmente a Venezuela era una locura, la política de Trump se alineó con la doctrina del golpe constitucional. Aprovecharon la mayoría opositora en la Asamblea Nacional, eligieron a Juan Guidó su presidente y este desconoció la autoridad de Maduro y se autoproclamó “presidente legítimo de Venezuela”, lo que fue reconocido en forma simultánea por Estados Unidos, los gobiernos europeos y un grupo de peleles latinoamericanos, incluido el dominicano encabezado por Danilo Medina. Ironías de la vida: Guaidó aceptaba la resolución de la autoridad electoral que lo declaraba diputado, pero desaprobaba –en las mismas elecciones- el triunfo de Maduro. Con Trump en un tono muy agresivo detrás del petróleo de Venezuela y Guaidó como el idiota “presidente” que no controlaba ni un pincel escolar en el territorio, los venezolanos tuvieron que soportar una nueva oleada de golpes terroristas, intento de matar a Maduro con una serie de atentados, incluida una invasión mercenaria procedente de la Colombia de Duque y Uribe, que fue desarticulada al poner un pie en tierra. El chavismo fue derrotando una por una esas agresiones en su territorio pero poco pudo hacer contra las sanciones, secuestro y robo de bienes como los de CITGO en Estados Unidos, ocupación de su embajada en Washington, retención de dinero de reserva en Londres, robo de un avión en Argentina, impedimento de importar insumos y medicinas para combatir el Covid-19, entre otras. Bajo la presión de esa guerra compleja por parte de imperios tan poderosos y su cohorte de gobiernos serviles latinoamericanos, Venezuela apenas pudo sobrevivir, registrando una inflación galopante y un comercio disminuido por las sanciones. La cosa cambió En febrero de 2022 Rusia lanzó una operación militar especial en Ucrania para desarmar a los nazis y frenar la expansión de la OTAN hacia sus

Preocupación en el sector empresarial por la ruptura de relaciones diplomáticas entre Venezuela y República Dominicana

El ingeniero Leonel Castellanos presidente de la Unión Nacional de Empresarios (UNE).  Ambos países han retirado su personal diplomático acogiéndose a la ruptura de relaciones y a la espera de nuevos acontecimientos.  JULIO GUZMÁN ACOSTA   En medio de la reciente suspensión de relaciones diplomáticas de Venezuela con varios países, incluyendo República Dominicana, líderes empresariales dominicanos han expresado sus opiniones sobre las posibles repercusiones en el comercio y la economía local. El presidente de la Unión Nacional de Empresarios (UNE), Leonel Castellanos, ha señalado que la suspensión de relaciones no tendrá un impacto significativo en el comercio de República Dominicana, pero podría afectar las inversiones y el turismo, aspectos que deberán ser evaluados en los próximos días. Asimismo, ha mencionado la posibilidad de presiones migratorias a las que el país no podrá escapar, debido a la situación generada por la decisión de Nicolás Maduro. Por otro lado, Euri Andújar, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Industriales de Herrera (ANEIH), ha lamentado la situación en Venezuela, sugiriendo que debe aclararse cuanto antes y clarificarse la situación sobre las elecciones, expresando su preocupación por la gran población trabajadora de venezolanos en República Dominicana. Aunque considera que la situación podría afectar, especialmente en términos de recursos humanos, no cree que el país sufra grandes perjuicios en el ámbito de los negocios. Andújar ha manifestado su esperanza de que la presión internacional, con la participación de República Dominicana, continúe siendo un referente del proceso democrático en la región. Ha expresado su deseo de que Venezuela retorne a un rumbo democrático, recuperando su importancia como nación y restableciendo el intercambio comercial para beneficio mutuo. En el contexto de este conflicto diplomático, República Dominicana se une a otros países de la región en un llamado a la revisión de los resultados electorales en Venezuela y a la intervención de la Organización de Estados Americanos (OEA) para abordar la cuestión de la democracia en el país sudamericano. La reacción del presidente Maduro, con la suspensión de relaciones diplomáticas, ha generado un escenario de incertidumbre y tensión en la región, con la esperanza de una pronta resolución para el bienestar de ambas naciones.