UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

La América dividida: mayoría rechaza políticas migratorias de Trump

Encuesta Pew revela que 47% desaprueba redadas y deportaciones, mientras crece apoyo al muro fronterizo Por Julio Guzmán Acosta Washington.- La ofensiva migratoria que define el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca enfrenta un rechazo mayoritario según el último estudio del Pew Research Center: el 47% de los estadounidenses desaprueba las políticas de deportación masiva, frente a un 42% que las respalda. La encuesta, realizada entre el 2 y 8 de junio a 5.044 ciudadanos, retrata una nación fracturada donde el muro gana adeptos (56%) pero las redadas del ICE generan repudio (54%). El sondeo capturó el pulso nacional antes de las controvertidas operaciones en Los Ángeles que desataron protestas masivas y el despliegue de la Guardia Nacional. Revela que seis de cada diez estadounidenses rechazan el desmantelamiento de programas de asilo y el 65% aboga por vías de legalización, contradiciendo el discurso oficial que vincula migración con criminalidad. \»Las políticas debilitarán la economía\», advierte el 46%, reflejando preocupaciones empresariales por la escasez de mano de obra. La polarización partidista es abismal: mientras el 78% de republicanos avala el enfoque migratorio, el 81% de demócratas lo condena. Curiosamente, el apoyo al muro fronterizo creció incluso entre demócratas (del 14% en 2019 al 27% actual), aunque Trump mantiene una baja aprobación del 41%. El estudio evidencia la paradoja de una sociedad que, mientras tolera medidas simbólicas como el muro, rechaza las consecuencias humanas y económicas de la maquinaria deportadora. Trump enfrenta así un dilema: su bandera migratoria moviliza a su base, pero aleja a la América moderada que decidirá las elecciones.

Voces del Sur frente al belicismo del G7

Sheinbaum y Lula claman por paz y comercio justo mientras potencias avalaron \»guerra preventiva\» en cumbre marcada por la ausencia de Trump Por Julio Guzmán Acosta Alberta, Canadá.- En un escenario global fracturado por conflictos armados y crisis humanitarias, la 51° Cumbre del G7 concluyó sin avances sustanciales en energía o comercio, pero con un contundente mensaje de los líderes del Sur Global: la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum y el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva emergieron como las voces más lúcidas al exigir paz, cooperación y justicia económica frente al belicismo de las potencias. El encuentro, celebrado en medio de la escalada bélica entre Israel e Irán, mostró su primera grieta con la abrupta salida del presidente estadounidense Donald Trump, quien abandonó las sesiones tras advertir en redes sociales sobre inminentes ataques a Teherán. Su partida simbolizó la incoherencia de un sistema internacional incapaz de contener las crisis que él mismo alimenta. Diplomacia frente a cañones Sheinbaum, en su primer discurso ante el selecto grupo, propuso una Cumbre por el Bienestar Económico basada en el principio juarista: El respeto al derecho ajeno es la paz. Con elegancia conceptual, la mandataria argumentó que la verdadera paz exige justicia comercial, oportunidades y derechos humanos. El poder no se mide por lo que se tiene, sino por lo que se hace con él, sentenció, al tiempo que defendió la dignidad de los migrantes como actores económicos clave. Lula, por su parte, denunció con crudeza los 2.7 billones de dólares anuales en gasto militar -equivalentes al PIB italiano- mientras persisten hambrunas y crisis climáticas. Nada justifica la matanza indiscriminada en Gaza ni el uso del hambre como arma de guerra, afirmó, criticando la parálisis de la ONU. El sudafricano Cyril Ramaphosa completó este frente al pedir un orden global justo que incluya al Sur Global. Consenso bélico El contraste no pudo ser más dramático. Mientras los invitados abogaban por paz, los anfitriones firmaron una declaración que avala la guerra preventiva. La alemana Úrsula von der Leyen tildó a Irán de fuente de inestabilidad y el canciller Friedrich Merz admitió que Israel hace el trabajo sucio de Occidente. La cumbre evidenció así la fractura de un sistema internacional donde siete países -que concentran el 58% de la riqueza global- insisten en imponer su agenda mediante la fuerza, mientras las mayorías exigen pan en lugar de plomo. En Alberta, las potencias mostraron sus garras, pero fue el Sur quien plantó la semilla de un futuro alternativo.

Frente Amplio denuncia represión y redadas contra migrantes en EE.UU. 

Partido condena uso de Guardia Nacional y políticas racistas que afectan a comunidades migrantes, incluyendo dominicanos Por Thiago Zorrilla Acosta Por medio de la Secretaría de Asuntos Internacionales el Frente Amplio emitió un enérgico pronunciamiento en rechazo a las recientes redadas migratorias y la brutal represión ejercida por el régimen de Donald Trump en Los Ángeles y otras ciudades de Estados Unidos. En su comunicado, el Frente Amplio calificó estas acciones, que incluyen el despliegue de la Guardia Nacional contra manifestantes y comunidades migrantes, como una grave violación de los derechos humanos y un acto de terrorismo de Estado. Según la organización política, dichas medidas forman parte de una política fascista y racista que criminaliza la migración y profundiza la división de la clase trabajadora, favoreciendo los intereses del capital financiero y el imperialismo. La organización política de izquierda denunció el uso de la fuerza militar contra civiles y el trato inhumano hacia miles de personas migrantes, entre ellas dominicanos y dominicanas que viven bajo la constante amenaza de persecución y deportación. La represión, advirtieron, no solo vulnera derechos fundamentales, sino que también busca desarticular el creciente movimiento popular en demanda de justicia y dignidad. Reafirmando su compromiso con la solidaridad internacionalista, el Frente Amplio, partido que dirige la presidenta María Teresa Cabrera hizo un llamado a las organizaciones progresistas, de derechos humanos y movimientos sociales para intensificar esfuerzos en defensa del pueblo migrante y la unidad de la clase trabajadora a nivel global. Este pronunciamiento se inscribe en un contexto de creciente tensión social en EE.UU., donde las políticas migratorias y la respuesta estatal a las protestas recrudecen el conflicto social y político en torno a derechos fundamentales y justicia social.

Protestas contra redadas migratorias se extienden y disparan respuesta militar en EE.UU.

Toques de queda en Los Ángeles y despliegue de la Guardia Nacional en Texas marcan la escalada de las manifestaciones Por Julio Guzmán Acosta Las protestas iniciadas en Los Ángeles contra las redadas migratorias del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) han trascendido la ciudad californiana para extenderse a varias grandes urbes de Estados Unidos, desatando una fuerte respuesta de las autoridades republicanas. En Los Ángeles, epicentro original de las manifestaciones, se decretó el primer toque de queda desde el inicio de las protestas, en un esfuerzo por frenar los disturbios que incluyeron enfrentamientos con la policía y la quema de vehículos. La medida refleja la tensión creciente entre las autoridades locales, que consideran desproporcionada la política migratoria del Gobierno de Donald Trump, y el Ejecutivo federal, que ha respondido con un despliegue militar masivo. En paralelo, ciudades como Nueva York, Chicago, Denver, Las Vegas, Atlanta, Filadelfia, Boston y Washington también han reportado manifestaciones, algunas con incidentes violentos, especialmente en las inmediaciones de las oficinas del ICE. En Texas, el gobernador republicano Greg Abbott, aliado de Trump, ordenó el despliegue de la Guardia Nacional para contener las protestas previstas en ciudades clave como San Antonio, Houston, Dallas y Austin. Esta decisión convierte a Texas en el segundo estado con presencia militar ante las manifestaciones, a diferencia de California donde el despliegue fue rechazado por el gobierno estatal y municipal. Las protestas, que comenzaron el pasado viernes en Los Ángeles, expresan la indignación de comunidades mayoritariamente latinas frente a las redadas y la política de deportaciones del Gobierno republicano. Frente a la escalada, Trump incluso amenazó con invocar la Ley de Insurrección, lo que facilitaría el uso del Ejército para controlar disturbios civiles en el país. Mientras el Gobierno federal intensifica la presión, las manifestaciones programadas para los próximos días coincidirán con el desfile militar en Washington, organizado por Trump para celebrar los 250 años del Ejército y su cumpleaños 79, en un escenario marcado por la confrontación política y social. La crisis migratoria y la respuesta represiva constituyen un nuevo capítulo en la polarización que atraviesa a Estados Unidos, con repercusiones profundas para la comunidad latina y los derechos civiles en el país.

Tropas contra protestas en Los Ángeles: Celebridades alzan la voz contra la militarización

Artistas y actores condenan el despliegue de la Guardia Nacional ordenado por Trump para frenar manifestaciones Por Julio Guzmán Acosta El despliegue de la Guardia Nacional en Los Ángeles, a instancias del presidente Donald Trump, para contener las crecientes protestas contra las redadas migratorias, ha provocado una ola de críticas y reacciones en la industria del entretenimiento estadounidense. Figuras como Mark Ruffalo, Halle Berry, Pedro Pascal y Ava DuVernay han expresado públicamente su rechazo a esta medida que consideran una militarización injustificada contra manifestantes pacíficos. Mark Ruffalo, nominado al Oscar, fue contundente en su mensaje a través de Instagram: “Estás apuntando tus armas en la dirección equivocada”. Su pronunciamiento fue respaldado por colegas como Halle Berry y Marisa Tomei, mientras que Pedro Pascal, actor chileno nacionalizado estadounidense, celebró la diversidad del país y llamó a proteger a quienes defienden esa pluralidad con el hashtag #RESISTE. En la reciente ceremonia de los premios BET, la rapera Doechii, galardonada con un Grammy, utilizó su discurso para condenar “ataques despiadados que están sembrando miedo y caos en nuestras comunidades en nombre de la ley y el orden”. Denunció que el Gobierno emplea fuerzas militares para reprimir protestas legítimas y subrayó la gravedad de separar familias y silenciar la voz del pueblo con violencia. La directora Ava DuVernay denunció haber sido testigo de la utilización de gas lacrimógeno y balas no letales contra manifestantes pacíficos, mientras que Eva Longoria calificó el uso de marines como una acción “antiamericana”. La modelo y presentadora Chrissy Teigen criticó el autoritarismo del presidente, señalando que “actúa como un rey que ignora los controles y equilibrios”. En un tono aún más enérgico, la cantante y actriz Reneé Rapp manifestó su indignación contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la administración actual, calificando esta situación como “una maldita vergüenza”. Finneas, músico y hermano de Billie Eilish, relató haber sido víctima de gas lacrimógeno durante una protesta pacífica, mientras Lisa Rinna alertó sobre la intención de Trump de declarar la ley marcial en Los Ángeles, advirtiendo a la población sobre el riesgo de violencia. Por su parte, el presidente Trump defendió su decisión argumentando que, sin la intervención militar, “esa ciudad una vez hermosa y grandiosa estaría ardiendo en este momento”. En un discurso ofrecido en Fort Bragg, Carolina del Norte, calificó a la urbe como escenario de una “invasión por un enemigo externo” y comparó a los manifestantes con “animales” que “portan con orgullo las banderas de otros países”. Este episodio tensiona aún más el debate sobre el uso de la fuerza en la gestión de conflictos sociales, y las voces del mundo artístico se suman con fuerza al reclamo por el respeto a los derechos civiles y la libertad de expresión.

Trump cierra las puertas: nueva prohibición migratoria

EE.UU. restringe la entrada a ciudadanos de 12 países, incluyendo Haití, en medio de polémica por seguridad nacional Por Thiago Zorrilla Acosta Washington, D.C.— El presidente Donald Trump firmó este miércoles una nueva orden ejecutiva que prohíbe la entrada a Estados Unidos a ciudadanos de doce países, ampliando así las controvertidas restricciones migratorias que han marcado su administración. La medida, justificada bajo el argumento de \»proteger a los estadounidenses de actores extranjeros peligrosos\», afecta a naciones como Haití, Irán, Libia, Somalia, Yemen y Chad, entre otros. El comunicado de la Casa Blanca detalla que la prohibición abarca a Afganistán, Birmania, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Sudán y, en una ampliación posterior, también impone restricciones a viajeros de Cuba, Venezuela, Burundi, Laos, Sierra Leona, Togo y Turkmenistán. La decisión llega en un contexto de creciente tensión política, luego de que Trump vinculara la medida al reciente ataque en Colorado, donde un hombre en situación migratoria irregular fue señalado como responsable de un incidente violento. \»El reciente ataque terrorista en Boulder ha puesto de relieve los peligros extremos que supone para nuestro país la entrada de extranjeros no debidamente investigados\», declaró el mandatario en un mensaje difundido en video. Sin embargo, críticos denuncian que la orden carece de fundamentos claros y responde más a una estrategia de endurecimiento discursivo en materia migratoria que a una política de seguridad efectiva. Esta no es la primera vez que la administración Trump impulsa vetos de este tipo. En 2017, su polémico \»Muslim Ban\» generó protestas masivas y fue bloqueado temporalmente por cortes federales. Ahora, con una lista ampliada y bajo el mismo argumento de \»protección nacional\», el gobierno reaviva el debate sobre el equilibrio entre seguridad y derechos humanos. Mientras organizaciones civiles preparan recursos legales, miles de familias migrantes enfrentan nuevamente la incertidumbre. ¿Es esta una medida de seguridad genuina o un nuevo capítulo en la retórica restrictiva de Trump? La respuesta, como el destino de los afectados, sigue en suspenso.

Más allá de la Antigua Orden

Cometen un error los que, en justificada resistencia a los desmanes y atropellos de la Antigua Orden, reducen la lucha a la denuncia estricta de esa banda negra y pierden de vista el hecho esencial de que ese grupo es apenas una parte de todo lo que se nueve en torno a él. Porque aquí, desde hace tiempo hay evidencias claras de que estamos en presencia de toda una tendencia política en desarrollo, portadora de ideas y actitudes ultra reaccionarias, cuya peligrosidad para las libertades y derechos no debiera ser subestimada. Esos azotacalles, como les decía Luperón a ese tipo de elemento; esos que salen forrados de negro, vociferantes y agresivos, son apenas una expresión del mal, la representación más estrafalaria y violenta. Detrás del grupo, aunque no dan la cara y asumen su responsabilidad, hay empresarios que financian e intelectuales ultraconservadores que orientan y le dan discurso a los que hablan a nombre de la Antigua Orden. Desde hace un tiempo, esa intelectualidad ha venido propagando el racismo y la xenofobia, el fanatismo y el odio antiinmigrante, la oposición radical a las tres causales sobre el aborto, la discriminación por género, el anticomunismo mcarthista, la alabanza a gobernantes neofacistas como Javier Miley y Donald Trump, y con una intensidad cada vez mayor, los ataque a las ideas, posiciones y organizaciones de izquierda, que han sido siempre blancos y víctimas por excelencia de ese tipo de movimiento. La salida a flote de esos factores ultra reaccionarios, van conformando una tendencia política que podría culminar con la entrada al escenario político nacional de una organización política fascista como esas que han estado apareciendo en diversos países europeos lo mismo que en América Latina. El MAGA de Trump es su expresión concreta en Norteamérica. Una especie de Kux Ku Klan político que ha impuesto en Estados Unidos el tóxico y emponzoñado ambiente de estos tiempos. Pues hacia algo así podemos ir caminando en el país. Hay demasiadas voces y bocinas predicando violencia, atraso y conservadurismo político y por desgracia, ante la ausencia de una fuerza política de avanzada que salga al ruedo, esas corrientes y los grupos agresivos que las impulsan tienen más simpatías en la gente confundida que lo que algunos se están creyendo. No subestimemos la amenaza a las libertades y derechos que crece en el ambiente y vayamos de lo superficial a lo profundo.

Rusia acusa a UE y Reino Unido de presionar a EE.UU. por sanciones

Serguéi Lavrov, ministro de Exteriores ruso, acusó a la Unión Europea (UE) y al Reino Unido de presionar “histéricamente” a Estados Unidos para que apoye y aumente las sanciones contra Rusia, tras la negativa de Moscú a declarar un alto el fuego en el conflicto de Ucrania. Por Servicios umbral.local/ Tiflis – El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, acusó a la Unión Europea (UE) y al Reino Unido de presionar “histéricamente” a Estados Unidos para que apoye y aumente las sanciones contra Rusia, tras la negativa de Moscú a declarar un alto el fuego en el conflicto de Ucrania. Durante su intervención en la Universidad Ruso-armenia de Ereván, Lavrov criticó a líderes europeos como Emmanuel Macron, Keir Starmer y Ursula von der Leyen, señalando que con su insistencia han quedado “en total evidencia”. El diplomático ruso recordó que en una reciente conversación telefónica entre los presidentes Vladímir Putin y Donald Trump se acordó trabajar en “pasos concretos para un arreglo duradero y sólido”, que incluiría la posibilidad de un alto el fuego. Sin embargo, subrayó que la UE respondió con la aprobación de un 17º paquete de sanciones, lo que, según Lavrov, busca una escalada del conflicto para permitir “a los europeos rearmar a Ucrania”. Lavrov también señaló que en abril de 2022 Moscú y Kiev alcanzaron un acuerdo en Estambul, pero que Occidente impidió su ratificación por parte de Ucrania. “Ahora nos piden una tregua y ‘después ya veremos’. No, chicos. Ya pasamos por eso y no queremos más”, enfatizó. Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, descartó la imposición inmediata de nuevas sanciones contra Rusia, advirtiendo que esto podría perjudicar las negociaciones de paz con Ucrania. Rubio afirmó ante un comité del Senado que Trump considera que amenazar con sanciones haría que Rusia deje de dialogar, y que mantener abiertas las vías de negociación es “valioso” para avanzar hacia una solución. Estas declaraciones reflejan la tensión entre las posturas occidentales y rusas sobre la gestión del conflicto y las sanciones económicas, con la UE y Reino Unido presionando por medidas más duras y Estados Unidos mostrando cautela para no entorpecer el diálogo.

Papa León XIV pide ayuda para Gaza y el fin de las hostilidades en su primera audiencia general

El papa León XIV saluda a su llegada a su primera vista general en la plaza de San Pedro del Vaticano, el miércoles 21 de mayo de 2025. (AP FOTO/GREGORIO BORGIA) Por Theo G. Guzmán Ciudad del Vaticano – En su primera audiencia general como pontífice, el papa León XIV hizo un llamado urgente para que se permita la entrada de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza y para que terminen las hostilidades que han causado un sufrimiento “desgarrador” a la población, especialmente a los niños, ancianos y enfermos. El evento, celebrado el miércoles en la plaza de San Pedro, reunió a alrededor de 40,000 fieles, según informó el Vaticano. Esta cifra se suma a las cerca de 200,000 personas que asistieron el domingo a la misa inaugural del pontificado del primer papa estadounidense en la historia. León XIV, nacido como Robert Prevost en Chicago y anteriormente cardenal, recorrió la plaza en el papamóvil y se detuvo para bendecir a varios bebés. Durante la audiencia, se dirigió a los peregrinos en su inglés nativo, español fluido e italiano, el idioma tradicional del papado. “Renuevo mi apremiante llamamiento para que se permita la entrada de digna ayuda humanitaria a Gaza y se ponga fin a las hostilidades, cuyo precio desgarrador lo pagan los niños, los ancianos y los enfermos”, expresó el pontífice ante los asistentes. Las audiencias generales de los miércoles son una tradición en el Vaticano que permite a los fieles tener un encuentro directo con el papa. Durante estas ceremonias, el pontífice ofrece una reflexión breve sobre pasajes bíblicos y dirige mensajes a grupos específicos de la comunidad de fe. El encuentro, que dura más de una hora, suele concluir con un llamado del papa sobre un tema de actualidad o un evento próximo. En esta ocasión, León XIV inició con su lema frecuente: “La paz sea con ustedes”. El Vaticano y el impulso a las negociaciones de paz En su compromiso por la paz, el papa León XIV reafirmó el martes la disposición del Vaticano para albergar una próxima ronda de conversaciones de alto el fuego entre Rusia y Ucrania. Esto fue comunicado tras una llamada telefónica con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien recibió la confirmación del pontífice. La oficina de Meloni informó que la líder italiana expresó su profunda gratitud por la disposición del papa y su constante compromiso con la paz. Esta llamada se produjo luego de consultas de Meloni con el presidente estadounidense Donald Trump y otros líderes europeos, quienes solicitaron verificar la oferta de la Santa Sede. Trump mencionó también la oferta del Vaticano al referirse a su conversación telefónica con el presidente ruso Vladímir Putin. No obstante, Italia enfrenta complicaciones para permitir que Putin viaje a Roma para negociaciones de alto nivel debido a que está sujeto a una orden de arresto internacional emitida por la Corte Penal Internacional, de la cual Italia es miembro fundador y está obligada a cumplir con sus mandatos. Aunque las conversaciones preliminares podrían celebrarse en Roma, la presencia directa de Putin en la capital italiana para encuentros oficiales representa un desafío legal y diplomático. Con estos gestos, el papa León XIV reafirma su papel activo en la búsqueda de soluciones pacíficas a conflictos globales, mientras llama a la comunidad internacional a actuar con prontitud y humanidad en crisis como la de Gaza.

Rubio invita a venezolanos sin TPS a solicitar asilo en EE.UU.

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, habló este martes en el Congreso sobre el TPS para los venezolanos. umbral.local/ Por Julio Guzmán Acosta  Washington, D.C. – En medio del debate sobre el futuro migratorio de miles de venezolanos en Estados Unidos, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó este miércoles que quienes pierdan el Estatus de Protección Temporal (TPS) tras la reciente decisión del Tribunal Supremo podrán solicitar asilo en el país norteamericano. La máxima instancia judicial estadounidense avaló el plan del presidente Donald Trump para revocar el TPS de aproximadamente 350,000 venezolanos, quienes, en consecuencia, podrían ser sujetos a deportación. Ante esta realidad, Rubio aseguró durante una audiencia en la Cámara de Representantes que “muchas, si no la mayoría”, de las solicitudes de asilo que presenten estos migrantes serán “muy creíbles”. Rubio, conocido por su postura crítica hacia el régimen de Nicolás Maduro y por su defensa previa del TPS, no dejó de señalar que la administración anterior, bajo Joe Biden, otorgó este amparo de manera demasiado generalizada y sin examinar con rigor los antecedentes de los beneficiarios. Esta declaración subraya la línea dura del gobierno Trump respecto a la política migratoria venezolana, que busca limitar la permanencia de extranjeros amparados por el TPS y promover procesos de asilo individualizados. La decisión ha generado polémica y rechazo entre demócratas y defensores de los derechos migratorios, quienes advierten sobre el impacto humanitario que podría tener la finalización del TPS para la comunidad venezolana en Estados Unidos. Sin embargo, el mensaje de Rubio se erige como una invitación formal a que los afectados recurran a las vías legales de protección, en un contexto donde la política migratoria estadounidense se reconfigura bajo la administración conservadora. El futuro de estos miles de venezolanos pende ahora de la capacidad del sistema de inmigración para procesar un aumento en las solicitudes de asilo, un proceso complejo y con altos estándares de prueba, que determinará si podrán permanecer en el país bajo nuevas condiciones legales. Con esta postura, Rubio reafirma su compromiso con una política migratoria estricta pero con mecanismos legales que buscan distinguir entre migrantes según su situación particular, en un escenario de creciente tensión política y social.