UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

República Dominicana busca profundizar relaciones comerciales con China pese a su alianza con EE.UU.

Según el embajador dominicano en China, José Julio Gómez, la República Dominicana tiene el interés de fortalecer los lazos económicos con la República Popular China, aun cuando mantiene una sólida alianza con Estados Unidos. Por Arturo Féliz G. | SERVICIOS UMBRAL En un mundo marcado por complejas dinámicas internacionales, la República Dominicana reafirma su interés en fortalecer los lazos económicos con la República Popular China, aun cuando mantiene una sólida alianza con Estados Unidos. Así lo afirmó el embajador dominicano en China, José Julio Gómez, en una entrevista con umbral.local/, donde detalló los esfuerzos diplomáticos y comerciales que impulsa desde su llegada a la embajada en febrero pasado. El diplomático destacó que, lejos de buscar confrontar o competir con los intereses estadounidenses o los industriales locales, el Gobierno dominicano pretende atraer inversión china en sectores específicos donde no existan solapamientos. “No queremos buscar empresas que compitan con las estadounidenses o con las dominicanas, sino aquellas que puedan ofrecer servicios e inversiones en áreas donde no haya presencia”, explicó Gómez, calificando las relaciones bilaterales como “buenas y estables”. Entre los sectores prioritarios para esta apertura figuran la industria de materiales eléctricos, infraestructura ferroviaria —que incluye trenes, vías y tranvías—, manufactura textil y zonas francas, con el objetivo claro de generar empleo para los dominicanos. En ese marco, el embajador reveló contactos con una empresa china interesada en establecer en territorio dominicano una zona franca destinada a la importación y distribución de productos asiáticos para el mercado minorista local. Este proyecto busca reducir costos logísticos y facilitar el acceso a mercancías chinas, beneficiando tanto a comerciantes como a consumidores nacionales. Comercio bilateral y estrategia de equilibrio Aunque el comercio entre ambos países superó en 2024 los 5,000 millones de dólares, la balanza comercial sigue desfavorable para la República Dominicana, con un déficit superior a 2,000 millones. Para revertir esta situación, el Gobierno apunta a incrementar las exportaciones agrícolas y de servicios mediante una estrategia de apertura y diversificación de mercados, pese a la ausencia de un acuerdo de libre comercio o un acuerdo comercial preferencial con China. El embajador Gómez destacó avances concretos, como la autorización para la entrada de aguacate tipo Hass al mercado chino y la negociación para ampliar la cuota de exportación de cigarros, uno de los productos dominicanos de mayor renombre internacional. Actualmente, República Dominicana solo puede enviar cinco marcas y 70,000 unidades al año, cifra que se busca elevar hasta un millón, con miras a aprovechar su posición como principal exportador mundial de cigarros. Un enfoque pragmático y consular Alejado de consideraciones geopolíticas, el embajador asegura que su labor se centra en identificar oportunidades concretas para el país en el mercado chino y facilitar a las instituciones y al sector privado la información necesaria para desarrollarlas. Además, Gómez subrayó la importancia de la asistencia consular, recordando que en China residen aproximadamente 605 dominicanos, quienes se desempeñan en sectores como importación, manufactura, tecnología y empresas multinacionales. La embajada mantiene un contacto cercano con ellos, brindando apoyo y orientación, y adoptando un protocolo para localizar y asistir a cualquier compatriota que arribe al país asiático. Con una disciplina notable, el embajador afirmó dedicar hasta 16 horas diarias a sus funciones, resaltando que el servicio consular ocupa el 80% de su agenda laboral. Reforma diplomática y eficiencia Sobre los cambios en el servicio exterior dominicano, José Julio Gómez recordó que la actual administración ha implementado una reforma que cumple con normas internacionales sobre rotación y alternancia de funcionarios, prácticas que antes no se respetaban. Cada diplomático debe rotar cada cuatro años y regresar al país tras ocho años en el exterior, con un período mínimo de estancia en territorio nacional. Asimismo, destacó la reducción de la plantilla diplomática de más de 4,300 a cerca de 2,000 funcionarios, lo cual ha permitido optimizar recursos y profesionalizar la Cancillería dominicana. “La gestión del presidente Abinader y el ministro Roberto Álvarez ha sido digna de admiración”, concluyó con énfasis el embajador. Con estos esfuerzos, la República Dominicana busca consolidar un papel estratégico en la economía global, equilibrando sus alianzas tradicionales y abriéndose a nuevas oportunidades en el mercado asiático, en un momento crucial para su desarrollo económico y su inserción internacional.

China defiende autonomía del Caribe en sus relaciones internacionales

El portavoz de la Cancillería china, Lin Jian, respondió con firmeza a las declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien durante una gira por varios países del Caribe instó a estas naciones a elegir proveedores para proyectos de infraestructura “de forma responsable y transparente”, advirtiendo sobre posibles riesgos de seguridad asociados con la influencia del Partido Comunista de China. Por Virtudes Álvarez Sampedro Beijing.– La Cancillería de China reafirmó este jueves la plena capacidad de los países del Caribe para elegir libremente a sus socios internacionales, rechazando cualquier tipo de injerencia o paternalismo externo, en clara alusión a las recientes críticas de Estados Unidos hacia los vínculos entre China y la región caribeña. El portavoz de la Cancillería china, Lin Jian, respondió con firmeza a las declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien durante una gira por varios países del Caribe instó a estas naciones a elegir proveedores para proyectos de infraestructura “de forma responsable y transparente”, advirtiendo sobre posibles riesgos de seguridad asociados con la influencia del Partido Comunista de China. Lin Jian calificó estas acusaciones como una “campaña malintencionada” diseñada para desprestigiar las relaciones bilaterales entre China y el Caribe, y señaló que las afirmaciones de Rubio evidencian un “sesgo ideológico” y un “desconocimiento de las normas básicas que rigen las relaciones internacionales”. El portavoz enfatizó que las naciones del Caribe “no necesitan que ningún país actúe como tutor moralista” y que la cooperación entre China y los países caribeños se basa en “intereses comunes y beneficios mutuos”. Añadió que las acciones de Washington destinadas a denigrar esta cooperación “no lograrán debilitarla, ya que están basadas en hechos reales y respaldadas por resultados tangibles”. Desde Beijing, la Cancillería destacó que la relación económica y comercial con América Latina y el Caribe no tiene fines geopolíticos ni busca establecer zonas de influencia, sino que responde a una alianza estratégica entre miembros del denominado “Sur Global” que comparten posturas similares e intereses complementarios. Asimismo, el gobierno chino reiteró que su cooperación con la región se fundamenta en los principios de consulta conjunta, construcción compartida y beneficios mutuos, respetando siempre las necesidades y la voluntad soberana de los países latinoamericanos y caribeños. La reafirmación de esta posición se produce en el contexto de la preparación de la IV Reunión Ministerial del Foro China-Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), que se realizará próximamente en Beijing y que busca fortalecer aún más los lazos entre ambas regiones. Analistas internacionales señalan que la postura de China refleja su interés estratégico en consolidar su presencia en el Caribe, una región clave para sus rutas comerciales y su proyección global, mientras que Estados Unidos mantiene una política de presión y advertencia para limitar la influencia china en su “patio trasero”. Para los países caribeños, esta dinámica representa una oportunidad para diversificar sus alianzas y acceder a recursos para el desarrollo de infraestructura, tecnología y comercio, sin ataduras políticas ni interferencias externas. En definitiva, la Cancillería china deja claro que el Caribe es una región con plena soberanía para decidir sus relaciones exteriores y que sus vínculos con China están cimentados en la cooperación, el respeto mutuo y el beneficio compartido, en contraste con las narrativas estadounidenses que buscan condicionar esas decisiones. La IV Reunión Ministerial del Foro China-Celac será un escenario clave para consolidar esta visión y avanzar hacia una integración más profunda y equitativa entre China y las naciones latinoamericanas y caribeñas. Virtudes Álvarez Sampedro Servicios umbral.local/

Rafael Dezcallar: \»Siempre es bueno dialogar y tener buenas relaciones con Pekín\»

Rafael Dezcallar, ex embajador de España en China entre 2018 y 2024, ha publicado su ultimo libro donde analiza \»El ascenso de China: Una mirada a la otra gran potencia\». Por Servicios umbral.local/ Rafael Dezcallar, ex embajador de España en China entre 2018 y 2024, ha publicado su nuevo libro titulado \»El ascenso de China: Una mirada a la otra gran potencia\», donde analiza el crecimiento imparable de la nación asiática y los desafíos que presenta para el mundo occidental. Con una población de 1.408,28 millones y una economía que representa casi el 18% del PIB global, China sigue siendo un enigma para muchos en Occident En una entrevista que hizo para El HuffPost, Dezcallar reflexionó sobre las actuales tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, afirmando que \»ni a Pekín ni a Washington les interesa ahora una guerra comercial\». Según el diplomático, la administración Trump ha optado por aumentar los aranceles, y aunque esperaba que estos fueran altos, no anticipó que llegarían hasta el 145%. \»China está muy interesada en negociar porque su economía depende mucho de las exportaciones\», aseguró. Dezcallar también se refirió al reciente viaje del presidente español Pedro Sánchez a China, calificándolo de \»útil\» debido a la importancia de mantener abiertos los canales de comunicación, especialmente en momentos de crisis. \»Siempre es bueno dialogar y acercar posturas\», añadió el exembajador. El libro de Dezcallar aborda el sistema \»capitalista-leninista\» de China, donde las grandes empresas operan en función del gobierno, destacando que, aunque el crecimiento económico es crucial, el control del Partido Comunista sobre las decisiones económicas es aún más relevante. \»China hará todo lo posible por separar a la UE de Estados Unidos\», advirtió, aunque aclaró que China no es una alternativa para Europa debido a las diferencias en los valores y derechos humanos. El exembajador también comentó sobre la percepción cambiante de los chinos hacia los extranjeros, señalando que, aunque la sociedad china sigue siendo en general amistosa, el nacionalismo y las tensiones políticas han generado un cierto recelo. Finalmente, Dezcallar ofreció consejos a empresarios españoles que buscan hacer negocios en China, enfatizando la necesidad de un estudio exhaustivo del mercado. \»China es un mercado gigantesco y atractivo, pero también muy difícil. Las empresas deben estar preparadas para invertir tiempo y recursos\», concluyó. Con su libro, Dezcallar busca desmitificar a China y ofrecer una visión más clara sobre sus éxitos, retos y contradicciones, en un momento en que el Gran Dragón está en el centro de atención global.

China responde con aranceles del 34% y restricciones comerciales a medidas proteccionistas de EE.UU.

Por Ángel F . Guzmán Pekín, China. – En una escalada de tensiones comerciales, el gobierno chino anunció este viernes la imposición de un arancel del 34% a productos estadounidenses, en respuesta directa a las medidas similares aplicadas por Washington. La medida, que entrará en vigor el 10 de abril, marca un nuevo capítulo en la guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo. Medidas de represalia: Más que aranceles El Ministerio de Comercio chino no se limitó a los gravámenes: – Restringirá exportaciones de materiales raros clave para industrias como la electrónica y aeroespacial. – Incluirá a 16 empresas estadounidenses en su lista de control de exportaciones, afectando a compañías como High Point Aerotechnologies y Sierra Nevada Corporation. – Sancionará a 11 firmas por su \»cooperación militar con Taiwán\», prohibiéndoles nuevas inversiones en China. \»Estas acciones buscan proteger la seguridad nacional y los intereses de China\», declaró el ministerio en un comunicado. El detonante: Los aranceles de Trump La respuesta de Pekín llega 24 horas después de que el presidente Donald Trump impusiera un 34% de aranceles adicionales a productos chinos, sumándose a tasas previas del 20%. En total, las importaciones chinas a EE.UU. ahora enfrentan un gravamen combinado del 54%. Trump también castigó a países como Vietnam (46%), Camboya (49%) y Laos (48%), donde empresas chinas habían reubicado fábricas durante la primera guerra comercial (2018-2021). Historia de una rivalidad económica – 2017-2021: Trump impuso aranceles por $370,000 millones anuales a China. – Marzo 2025: China respondió con tasas del 10%-15% a productos agrícolas estadounidenses. – Abril 2025: La nueva ronda de represalias evidencia que el conflicto está lejos de resolverse. Impacto global Analistas advierten que esta escalada podría: – Dislocar cadenas de suministro globales. – Aumentar precios de tecnología, autos y bienes de consumo. – Frenar el crecimiento económico en ambas potencias y sus socios comerciales. Mientras Trump justifica sus medidas como \»defensa de la economía estadounidense\», China las tilda de \»proteccionismo que perjudica el comercio multilateral\». Con ninguna de las partes dispuesta a ceder, el mundo se prepara para una **nueva fase de incertidumbre económica — En contexto: – Taiwán, tema sensible para China, sigue siendo un punto de fricción. – Empresas tecnológicas y agrícolas serán las más afectadas. – La OMC ha sido marginalizada en este conflicto bilateral.

Elon Musk enfrenta un año crítico: pérdidas millonarias y deserción de clientes de Tesla en 2025

El engreido Elon Musk recibe un gran castigo   con sus pérdidas millonarias en Tesla. Por Virtudes Álvarez Sampedro El 2025 no será un año para recordar en la trayectoria de Elon Musk, el hombre más rico del planeta, quien ha visto evaporarse 122.000 millones de dólares de su fortuna. Musk, cuya riqueza está estrechamente ligada a Tesla, se encuentra en una encrucijada financiera y reputacional, agravada por el creciente descontento de los propietarios de sus vehículos en Estados Unidos y su controvertida relación con el Gobierno del expresidente Donald Trump. Según datos de la firma Edmunds, especializada en investigación del sector automotriz, la proporción de propietarios de Tesla que optan por cambiar sus vehículos por modelos de marcas rivales ha alcanzado un récord histórico. Mientras que en marzo de 2024 solo el 0,4 % de los vehículos intercambiados eran Tesla, para mediados de marzo de 2025 esta cifra se disparó al 1,4 %. Además, la búsqueda de modelos de Tesla en la web de Edmunds ha caído a su nivel más bajo desde octubre de 2022. Jessica Caldwell, directora de estudios de Edmunds, señaló en declaraciones a CNBC que \»el cambio en el sentimiento del consumidor hacia Tesla puede crear oportunidades para que los fabricantes tradicionales y las nuevas empresas de vehículos eléctricos ganen terreno\». Este declive en la lealtad de los clientes coincide con el nombramiento de Musk al frente del polémico Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), una entidad que ha impulsado recortes en agencias federales y despidos masivos de empleados públicos. Musk, cuya fortuna se estima en 311.000 millones de dólares, también ha generado controversia por su apoyo a partidos políticos de extrema derecha en Europa y América, así como por sus declaraciones polémicas. Además, recientemente, varios vehículos de Tesla en Canadá fueron víctimas de actos de vandalismo, en un contexto de tensiones políticas y económicas entre Estados Unidos y su vecino del norte. BYD, la gran amenaza para Tesla Mientras Tesla enfrenta desafíos, la automotriz china BYD, el mayor fabricante mundial de vehículos eléctricos, está alcanzando nuevos hitos. Este jueves, las acciones de BYD en la Bolsa de Hong Kong marcaron un récord histórico, impulsadas por el lanzamiento de una nueva plataforma de carga ultrarrápida que promete reducir los tiempos de recarga a niveles comparables al repostaje de gasolina. La plataforma, presentada este lunes, incorpora un sistema de carga de 1 megavatio (1.000 kW), capaz de recargar hasta 407 kilómetros de autonomía en solo cinco minutos. Wang Chuanfu, fundador y presidente de BYD, destacó que esta tecnología elimina la \»ansiedad de carga\» entre los conductores de vehículos eléctricos, acercándose al tiempo de repostaje de los vehículos de combustión. BYD, que superó a Tesla como mayor vendedor mundial de vehículos eléctricos puros en el último trimestre de 2023, presentará sus resultados del ejercicio 2024 el próximo 24 de marzo. En 2023, la compañía aumentó sus beneficios en un 80 % interanual, superando los 4.100 millones de dólares. Con una fuerte presencia en China, Latinoamérica y más de 50 países, incluido España, BYD se consolida como un competidor formidable para Tesla. El ascenso de BYD y el declive de Tesla reflejan un cambio en el panorama global de los vehículos eléctricos, donde la innovación y la eficiencia están redefiniendo el liderazgo en el sector. Para Musk, el 2025 representa un desafío sin precedentes, tanto en el ámbito empresarial como en el político, mientras intenta navegar por un laberinto de problemas financieros, reputacionales y competitivos.

Albert Ramdin asume como nuevo secretario general de la OEA en medio del desprestigio dejado por Almagro

Por Thiago Zorrilla Acosta Washington. Este lunes, el canciller de Surinam, Albert Ramdin, fue elegido por aclamación como nuevo secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para el período 2025-2030, sucediendo al polémico Luis Almagro. La elección de Ramdin marca un nuevo capítulo para el organismo regional, que busca superar el desgaste y las divisiones profundizadas durante la gestión de Almagro, ampliamente criticado por su alineamiento con los intereses de Estados Unidos y su manejo de crisis políticas en la región. Ramdin, quien ya se desempeñó como secretario general adjunto de la OEA entre 2005 y 2015, se impuso como el único candidato tras la retirada de su rival, el canciller paraguayo Rubén Ramírez Lezcano. Este último abandonó la contienda después de que un grupo significativo de países anunciara su apoyo en bloque al surinamés. Con más de una veintena de respaldos garantizados, Ramdin superó holgadamente los 18 votos necesarios para ser elegido. La elección por aclamación en el Consejo Permanente de la OEA, reunido en Washington con la presencia de varios cancilleres de la región, refleja un intento de unidad tras años de tensiones y polarización. Ramdin contó con el respaldo de gobiernos progresistas como Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, México y Uruguay, así como de administraciones de centro y centroderecha como Costa Rica, Ecuador y República Dominicana. Además, recibió el apoyo unánime de la Comunidad del Caribe (Caricom), compuesta por 14 países miembros de la OEA. El legado de Almagro: división y desprestigio La elección de Ramdin llega en un momento crítico para la OEA, que enfrenta un profundo desprestigio tras los dos mandatos de Luis Almagro. El exsecretario general uruguayo fue duramente criticado por su manejo de crisis políticas en la región, especialmente por su postura frente a Venezuela. Almagro se alineó abiertamente con la política exterior de Estados Unidos, promoviendo sanciones y aislamiento contra el gobierno de Nicolás Maduro, lo que generó fuertes divisiones dentro del organismo. Su gestión fue calificada por varios gobiernos de izquierda como parcializada y servil a los intereses de Washington, lo que erosionó la credibilidad de la OEA como un espacio neutral para el diálogo y la resolución de conflictos. Además, su estilo confrontacional y su falta de consenso agudizaron las tensiones entre los países miembros, dejando a la organización en una posición de debilidad y cuestionamiento. Ramdin: ¿un nuevo rumbo para la OEA? Albert Ramdin, quien asumirá el cargo en mayo de 2025, se convierte en el primer secretario general caribeño de la OEA. Su elección ha sido vista como una oportunidad para reconstruir la credibilidad del organismo y fomentar el diálogo en una región marcada por la polarización. A diferencia de su predecesor, Ramdin ha expresado su disposición a entablar conversaciones con el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, una postura que contrasta con la línea dura de Almagro. Además, su cercanía con China, un actor cada vez más influyente en América Latina, ha generado expectativas sobre un posible reequilibrio en las relaciones internacionales de la OEA, tradicionalmente dominadas por la influencia estadounidense. Sin embargo, esta posición también podría generar tensiones con Washington, que ha visto con preocupación el avance de Pekín en la región. Los países que respaldaron a Ramdin destacaron su capacidad para construir consensos y su experiencia en la diplomacia regional. Su llegada al frente de la OEA representa una esperanza para superar las divisiones y recuperar el papel del organismo como un espacio de diálogo y cooperación. No obstante, el desafío será grande: Ramdin deberá navegar en un contexto de creciente fragmentación política y económica, mientras intenta restaurar la confianza en una organización que, bajo Almagro, perdió gran parte de su legitimidad.

Estados Unidos refuerza su influencia en América Latina en medio de la competencia estratégica con China

Por Julio Guzmán Acosta Un reciente artículo publicado por la revista Foreign Policy ha puesto de relieve el renovado interés de Estados Unidos en América Latina, una región que históricamente ha sido considerada por Washington como su \»patio trasero\». Este enfoque se ha materializado con el nombramiento de funcionarios expertos en la región, como Marco Rubio, Mauricio Claver-Carone, Christopher Landau y Mike Waltz, en altos cargos de la administración Trump. Este movimiento sugiere un giro estratégico hacia el hemisferio occidental, luego de décadas en las que otras regiones del mundo, como Oriente Medio y Asia, acapararon la atención de la política exterior estadounidense. Sin embargo, este retorno no se produce en un vacío geopolítico. Durante la \»ausencia\» de Estados Unidos, China ha consolidado una relación económica y política profunda con los países de América Latina y el Caribe, convirtiéndose en un actor clave en la región. Esta dinámica ha llevado a que América Latina se convierta en un escenario privilegiado de la guerra comercial y estratégica entre las dos superpotencias globales. El discurso de Marco Rubio y la alineación de los países satélites El secretario de Estado, Marco Rubio, ha sido uno de los principales voceros de esta nueva estrategia. En declaraciones recientes, Rubio afirmó que \»los diplomáticos de Estados Unidos han descuidado al hemisferio occidental durante demasiado tiempo\», y que ahora es el momento de prestar mayor atención a la región. Este mensaje ha sido acompañado por acciones concretas, como la alineación de países tradicionalmente cercanos a Washington, como Panamá, Guatemala, Costa Rica y El Salvador, con la nueva postura geopolítica estadounidense. En el caso de Panamá, tras una serie de conversaciones con Rubio, el país decidió abandonar su participación en la iniciativa china de la Franja y la Ruta, un movimiento interpretado como una muestra de la influencia estadounidense en la región. Aunque el gobierno panameño mostró cierta resistencia, finalmente cedió a las presiones de Washington, lo que refleja la capacidad de Estados Unidos para imponer su agenda en países con economías y sistemas políticos dependientes. Perú: un caso paradigmático de la tensión entre Estados Unidos y China Perú se ha convertido en un caso emblemático de las tensiones geopolíticas en la región. A nivel político, el país sigue siendo un aliado tradicional de Estados Unidos, con una clara influencia estadounidense en sus instituciones y políticas internas. La embajada de Estados Unidos en Lima ha mantenido una agenda activa de injerencia en los asuntos internos del país, financiando tanto al partido en el poder como a la oposición a través de agencias como USAID y la Fundación Ford. Esta estrategia ha asegurado la subordinación política de Perú, independientemente de quién ostente el poder. Además, desde mayo de 2023, el Congreso peruano autorizó el despliegue permanente de tropas estadounidenses en su territorio, lo que ha sido interpretado como una ocupación militar de facto. Este movimiento se ha complementado con la modernización del arsenal peruano, reemplazando equipos de origen soviético y ruso por material militar proveniente de Estados Unidos, Israel y la OTAN. Sin embargo, en el ámbito económico, Perú ha desarrollado una relación profunda con China, que se ha convertido en su principal socio comercial. El 36% de las exportaciones peruanas se dirigen al gigante asiático, y las inversiones chinas en el país superan los 30,000 millones de dólares. Proyectos estratégicos en sectores como la minería, la energía y la infraestructura, incluyendo el recientemente inaugurado puerto de Chancay, han consolidado la presencia china en Perú. Este puerto, ubicado al norte de Lima, está llamado a convertirse en el principal hub portuario de América del Sur hacia Asia. La paradoja peruana: entre la dependencia política y la necesidad económica Perú se encuentra en una encrucijada. Por un lado, su dependencia política y militar de Estados Unidos es evidente. Por otro, su economía está profundamente vinculada a China. Esta dualidad ha permitido al país mantener un frágil equilibrio, pero la creciente tensión entre las dos superpotencias podría poner en riesgo esta estabilidad. Durante el primer mandato de Donald Trump, Perú logró sortear las presiones comerciales mientras profundizaba sus relaciones económicas con China. Sin embargo, con una nueva administración estadounidense dispuesta a intensificar la guerra comercial, este equilibrio podría romperse. Funcionarios como Mauricio Claver-Carone, enviado especial del Departamento de Estado para América Latina, ya han amenazado con imponer aranceles del 60% a los productos que pasen por el puerto de Chancay, lo que refleja la disposición de Washington a utilizar medidas coercitivas para proteger sus intereses. El futuro incierto de América Latina en la guerra comercial La situación de Perú es un reflejo de la compleja realidad que enfrenta América Latina en el contexto de la competencia entre Estados Unidos y China. Países como Ecuador, Chile y Perú, cuyas economías dependen en gran medida de las relaciones comerciales con China, pero que están políticamente alineados con Washington, se encuentran en una posición delicada. La falta de una brújula geopolítica clara y la ausencia de políticas soberanas los hacen vulnerables a las presiones externas. En el caso de Perú, a pesar de haber solicitado formar parte de los BRICS (el grupo de economías emergentes integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), sigue siendo un \»caballo de Troya\» de los intereses estadounidenses. La ausencia de una fuerza política nacionalista y de una clase empresarial soberana dificulta la capacidad del país para resistir las presiones de Washington.

Estados Unidos teme el avance de China en América Latina

Por Brendalis Reyes Washington D.C. – Desde su toma de posesión el 20 de enero de 2025, la segunda administración de Donald Trump ha comenzado a reconfigurar la política exterior estadounidense, desafiando el orden global liberal establecido en el siglo XX y planteando un nuevo enfoque que se centra en la economía, la influencia en América Latina y la reafirmación de su dominio en el hemisferio occidental. Sin embargo, su camino se encuentra plagado de obstáculos, el más significativo de los cuales es la creciente influencia de China en la región. Nuevas metas en la política exterior La administración Trump ha delineado tres objetivos inmediatos en su renovada política exterior. En primer lugar, busca impulsar la economía estadounidense mediante la relocalización de la producción en el país, una medida que impactará tanto a empresas nacionales como extranjeras. En segundo lugar, aspira a consolidar su poder en América Latina, incluso a través de estrategias que podrían considerarse injerencistas. Por último, busca reclamar su posición dominante en el hemisferio occidental, utilizando acciones coercitivas ya visibles en puntos estratégicos como el canal de Panamá y Groenlandia. Este enfoque se presenta en un contexto donde Estados Unidos se ha visto superado por la expansión de la influencia china en América Latina, una situación que ha sido alimentada por la pasividad de Washington en las últimas décadas. La Nueva Ruta de la Seda (BRI), lanzada por China en 2012, ha permitido a la potencia asiática establecer vínculos económicos y diplomáticos en la región, con la participación de 21 países latinoamericanos. La amenaza china La influencia de China en América Latina representa una \»amenaza\» para la estrategia de Trump, ya que la región, tradicionalmente considerada el \»patio trasero\» de Estados Unidos, ha comenzado a ver en Pekín un socio estratégico. La inversión china en países de la región ha crecido significativamente, alcanzando los 5.500 millones de dólares en 2023, un aumento del 92% respecto al año anterior. A medida que China refuerza su presencia en sectores clave como el energético, el portuario y el minero, la administración Trump ha comenzado a tomar medidas para contrarrestar esta influencia. Un ejemplo claro es la presión ejercida sobre Panamá para que abandone la Nueva Ruta de la Seda y rescinda contratos con empresas chinas, como Hutchison Port, que operan puertos estratégicos en el país. La respuesta de Panamá La reciente decisión del presidente panameño, José Raúl Mulino, de no renovar el memorando de entendimiento de adhesión a la BRI, responde a esta presión. Sin embargo, el mandatario también ha cuestionado los beneficios reales que Panamá ha obtenido de la asociación con China, a pesar de que desde 2017 la inversión china en el país se ha cuadruplicado, alcanzando los 1.400 millones de dólares en 2023. La decisión de Mulino, alineada con la administración Trump, podría tener implicaciones económicas negativas para Panamá, lo que plantea interrogantes sobre la viabilidad de ceder ante la presión estadounidense. Autonomía latinoamericana y el futuro de las relaciones con China La situación en Panamá ilustra un dilema más amplio que enfrentan los países latinoamericanos: ceder ante la presión de Estados Unidos o reforzar los lazos comerciales con China. La mayoría de las naciones en la región, conscientes de los beneficios que trae la asociación con Pekín, probablemente optarán por la segunda opción. A pesar de los problemas asociados a la BRI, como la degradación ambiental y la corrupción, la necesidad de inversiones en infraestructura y desarrollo sigue siendo una prioridad para muchos gobiernos latinoamericanos. Mientras tanto, el comercio entre China y América Latina ha crecido exponencialmente, pasando de 18.000 millones de dólares en 2002 a 450.000 millones de dólares en 2022, con proyecciones que podrían superar los 700.000 millones de dólares para 2035. Esta dinámica refuerza la posición de China como un actor clave en el desarrollo de la región, incluso mientras la administración Trump busca debilitar su influencia. En última instancia, la administración Trump intenta implementar una especie de Doctrina Monroe 2.0, abogando por un hemisferio dominado por intereses estadounidenses en un mundo que ha cambiado drásticamente desde el siglo XX. Sin embargo, la creciente autonomía de los países latinoamericanos y su deseo de mantener relaciones constructivas con China sugiere que el desafío de Trump será considerable. A medida que las naciones de América Latina sopesen sus opciones, es probable que la influencia de Pekín continúe siendo un factor determinante en el futuro político y económico de la región.

La pax de la dupla Trump/Putin

Los mencionados personajes tienen en común una personalidad autoritaria, el desprecio a todo lo que signifique derecho personal o colectivo, creerse predestinados, algo que alimentan fanáticos de teorías supremacistas de signos nacionalista, racial o religiosos. Ágora Por César Pérez Las viejas relaciones entre la dupla Trump/Putin, basadas en afinidades ideológica/políticas y personales, no solo entre ellos, sino entre el núcleo duro que sostiene a cada uno, explican en gran medida las sorprendentes coincidencias de los EEUU de Trump y la Rusia de Putin en determinados temas internacionales. Las últimas reuniones en la ONU, que han tenido la guerra en Ucrania como punto central, y el contenido y forma de las iniciativas del presidente norteamericano para imponer una pax a ese país, claramente favorables a Rusia, sumen el mundo en lo más profundo de la crisis en que discurrido en los últimos años. Esas coincidencias podrían redefinir las relaciones entre Rusia y China y de otros países con esta última. Como ya está sucediendo. Los mencionados personajes tienen en común una personalidad autoritaria, el desprecio a todo lo que signifique derecho personal o colectivo, creerse predestinados, algo que alimentan fanáticos de teorías supremacistas de signos nacionalista, racial o religiosos. Por tener en su entorno un grupo que, del robo a la sombra de la política, han hecho su modo y razón de existencia. En el caso del ruso, esas teorías tienen sus raíces en la ilusión de muchos pensadores de la Rusia ancestral/medieval y actual sobre pureza del alma rusa; del ambivalente y viejo sentimiento (que incluye hasta intelectuales y revolucionarios), hacia un Occidente odiado por su supuesta decadencia moral, pero admirado por sus desarrollo económico y cultural. Entre otros autores, esta cuestión la tratan E.H Carr, como Albert Camus. Muchos ultranacionalistas rusos consideran que su país está predestinado a ser el líder del mundo, no solo por sus atributos históricos, morales y territoriales, sino étnicos, como de diversas formas lo expresa el filósofo ruso ultranacionalista Alexandre Dugin. Basado en esa y otras no menos peligrosas teorías, Putin construye su hegemonía política e ideológica. De su parte, Trump ha construido su discurso y su acción política sustentada en el racismo, el supremacismo blanco, el ultranacionalismo, proteccionismo económico, conservadurismo político/ideológico, fundamentalismo de matriz religioso sustentado simplismo de toda suerte, el odio hacia el migrante y el desprecio a toda regla del sistema político norteamericano. Además, en la manipulación de grandes grupos de individuos a través de las grandes redes y medios de comunicación a su servicio. Igualmente, a ambos lo sostiene un círculo de magnates del mundo de la economía que se han valido del Estado para agrandar sus fortunas. En el caso del ruso, él y su grupo han construido su poder económico a través de la apropiación de la riqueza que construyó la clase trabajadora, los profesionales y la intelectualidad de la ex Unión soviética.  El norteamericano ha encontrado en tres de los más grandes ricos del mundo una de sus principales palancas que lo han catapultado al poder y uno de ellos, Musk, ha llegado tan lejos que, teniendo su propia empresa espacial, ha puesto en “pausa” la del Estado: la NASA y colocado en los puestos de mayor importancia en la administración pública a sus seguidores.  Para eso, ha hecho la mayor cantidad de despidos en esa área en la historia de EEUU. Habrá que esperar las consecuencias de semejante despropósito. En otra cuestión en que pueden establecerse coincidencias entre ambos es la cantidad de grupos y personajes de la ultraderecha mundial que los apoyan y que ellos apoyan. En ese sentido, es necesario hacer algunos alcances sobre la alianza entre China y Rusia que desde hace varios años se ha venido tejiendo y ampliando, sobre todo en estos últimos tres, los de la guerra en Ucrania.  Si Trump ha declarado la guerra económica a China mediante la extorsión, con cierto éxito momentáneo, contra aquellos países que tienen relaciones económica y política con esa nación, ¿cómo incidiría en la alianza Rusia-China de los últimos años? Hasta ahora no hay claridad para saber hasta dónde. Pero sí podría decirse que esos dos países tienen pesados contenciosos labrado en la historia que hacen dudar de la durabilidad de la coyuntural alianza entre ellos. Recordemos que Rusia ha agredido a China varias veces en el pasado, apoderándose de parte de su territorio con la consiguiente matanza en su población. A parte de claras diferencias de orden cultural, a veces sale a relucir cuestiones de carácter étnico. En ese sentido no sería descaminado decir que la alianza entre ambos países, a la larga, podría tener serios problemas para consolidarse. La ancestral sabiduría china induciría a Pekín a esperar y ver cómo evoluciona la alianza que su coyuntural aliado ha establecido con su adversario, la cual podría no tener mucho tiempo para consolidarse. El 2028, elecciones en EEUU, tendría la última palabra. Finalmente, Trump se autoasigna el “deber” de imponer su pax a Ucrania. Recordando a Camus, a veces en nombre del deber se suprime todo derecho. Para Trump y quienes en esa arbitrariedad lo apoyan, Ucrania y su población solo tienen un deber: asumir las condiciones dictadas por aquel. No tienen ningún derecho. Si Europa y el mundo asumen esa lógica, terminarían también acatando el auto impuesto deber trumpista de producir la limpieza étnica en Gaza… y donde él quiera.

Trump impuso Aranceles del 25% a China, Canadá y México y estos han respondido con medidas similares

Por Servicios umbral.local/ Washington D.C.— En un movimiento que marca el inicio de su nuevo mandato, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado una orden ejecutiva que impone aranceles del 25% a una serie de importaciones provenientes de China, Canadá y México. Esta medida ha provocado una rápida y contundente respuesta de los gobiernos de los tres países afectados, señalando la posibilidad de una escalada en las tensiones comerciales en Norteamérica. Canadá Responde con Aranceles Propios El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, no tardó en reaccionar a la decisión de Trump, anunciando que Canadá impondrá aranceles del 25% sobre importaciones estadounidenses por un valor total de 155.000 millones de dólares. En su declaración, Trudeau aclaró que esto incluiría aranceles inmediatos por un valor de 30.000 millones de dólares a partir del próximo martes, seguidos de otros aranceles sobre productos estadounidenses por un total de 125.000 millones de dólares en un plazo de un día. Los productos afectados son de uso cotidiano y abarcan una amplia gama de categorías. Según Trudeau, entre los artículos que verán un aumento en sus costos se encuentran la cerveza estadounidense, el vino, el bourbon, frutas, zumos de frutas, verduras, perfumes, ropa y calzado. Además, se verán afectados los electrodomésticos, muebles, equipos deportivos, así como materiales de construcción como madera y plásticos. En su discurso, Trudeau también insinuó que minerales clave, energía y otras asociaciones comerciales podrían verse comprometidos debido a estas tensiones arancelarias. México Rechaza las Acusaciones y Propone Diálogo La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, también se pronunció enérgicamente contra las medidas de Trump. A través de un mensaje en la red social X (anteriormente Twitter), Sheinbaum desmintió las acusaciones del presidente estadounidense, quien había insinuado que su gobierno tenía vínculos con organizaciones criminales. \»Rechazamos categóricamente la calumnia que hace la Casa Blanca al Gobierno de México\», afirmó, y rechazó cualquier intento injerencista en los asuntos internos mexicanos. Sheinbaum propuso establecer una mesa de trabajo con los equipos de seguridad y salud pública de ambos países para abordar las preocupaciones mutuas. Asimismo, instruyó al secretario de Economía para que implemente un \»plan B\» que incluya medidas arancelarias y no arancelarias en defensa de los intereses de México. En un tono conciliador, concluyó su mensaje con la frase: “Nada por la fuerza; todo por la razón y el derecho”, sugiriendo un enfoque diplomático ante la crisis. China Anuncia Medidas de Respuesta y Critica la Decisión de EE. UU. El gigante asiático también se ha manifestado en contra de la decisión de Trump. A través de un portavoz del Ministerio de Comercio, China anunció que presentará una queja formal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) y tomará \»contramedidas correspondientes\» para salvaguardar sus derechos e intereses. La postura del gobierno chino es clara: consideran que la acción de Trump es “errónea” y “viola gravemente las normas de la OMC”. El Ministerio de Exteriores de China también se pronunció, expresando su desaprobación y oposición firme a las medidas arancelarias estadounidenses. En su comunicado, se advirtió que \»las guerras comerciales y arancelarias no tienen vencedores\», sugiriendo que cualquier escalada en las hostilidades económicas podría resultar perjudicial para ambas partes involucradas. Perspectivas Futuras en el Comercio Internacional La implementación de aranceles del 25% por parte de Estados Unidos ha desatado una serie de reacciones que podrían tener ramificaciones significativas para el comercio internacional. Las respuestas de Canadá y México no solo muestran una clara intención de proteger sus economías, sino que también indican un posible cambio en la dinámica de las relaciones comerciales en América del Norte. A medida que los tres países se preparan para enfrentar el impacto de estas medidas, el mundo observa de cerca cómo se desarrollará esta nueva fase de tensiones comerciales. Las decisiones y acciones que se tomen en los próximos días y semanas serán cruciales, no solo para las economías de los países involucrados, sino también para el equilibrio del comercio global en un momento de creciente incertidumbre. Con las repercusiones de estas medidas aún por determinar, la comunidad internacional se mantiene alerta ante los acontecimientos que podrían redefinir las relaciones comerciales en el continente y más allá.