El cumpleaños de un gigante civil en la era del cambio climático

DEFENSA CIVIL La Defensa Civil de la República Dominicana se encamina a cumplir, este próximo 17 de junio, 60 años de existencia. Esta trayectoria comenzó en 1966 bajo el Decreto-Ley 257-66, una normativa que nació para formalizar y reconocer el esfuerzo solidario de un grupo de radioaficionados. Estos ciudadanos se articulaban de manera voluntaria en el país cada vez que un evento hidrometeorológico amenazaba las costas nacionales. Orígenes e inserción global Siguiendo los mandatos de las Convenciones de Ginebra —cuyos tratados sobre el derecho internacional humanitario establecieron en 1864, 1906, 1929 y 1949 las pautas para proteger a las víctimas de conflictos armados, civiles, heridos y prisioneros—, el país se insertó en la dinámica global de la protección. En 1966, mientras el Estado dominicano apenas comenzaba a recomponerse de la Revolución de Abril de 1965, asumió como miembro de las Naciones Unidas el compromiso de institucionalizar formalmente una entidad dedicada a salvar vidas. Hoy en día, la institución cuenta con una matrícula de más de 15 mil voluntarios comprometidos con la protección de personas, bienes y medios de vida. Seis décadas de liderazgo Desde su fundación, la Defensa Civil ha sido dirigida por 13 funcionarios que han trabajado tenazmente por mantener viva la organización: Ing. Carlos D’ Franco (1966-1971) Dr. Mariano Ariza Hernández (1971-1974) Dr. Pedro Justiniano Polanco (1974-1982) Dr. Domingo Porfirio Rojas (1982-1985) Lic. Alfonso Julia Mera (1985-1986) Dr. Eugenio Cabral Martínez (1986-1998) Lic. Manuel Elpidio Báez (1998-1999) José Antonio De los Santos (1999-2000) Radhamés Lora Salcedo (2000-2004) Lic. Luis Antonio Luna Paulino (2004-2014) Rafael Emilio De Luna Pichirilo (2014-2017) Rafael Antonio Carrasco Paulino (2017-2021) Lic. Juan Cesario Salas Rosario (actualidad) Hacia un enfoque sistémico y preventivo A seis décadas de aquel inicio, la Defensa Civil sigue impulsando iniciativas de crecimiento que la consolidan. Un hito fundamental en esta historia fue la promulgación de la Ley 147-02 sobre Gestión de Riesgos de Desastres, durante el gobierno del presidente Hipólito Mejía. Esta avanzada pieza legislativa plantea el involucramiento directo de la comunidad, asociaciones y organizaciones de base en los procesos de prevención. Asimismo, otorga a la institución la secretaría permanente de los comités de prevención, mitigación y respuesta en provincias y municipios, además de la presidencia de la Comisión Nacional de Emergencias, sombrilla del sistema nacional. En estos tiempos donde el cambio climático ya no es una amenaza futura, sino una realidad cotidiana que golpea nuestras costas, la prevención es nuestra mejor defensa. Por eso, el mayor homenaje que el país puede rendirle a la institución en sus 60 años es fortalecer ese carácter sistémico y preventivo de la gestión de riesgos. Al final del día, apoyar a la Defensa Civil y a sus miles de voluntarios es asegurar el escudo protector de la nación ante los desafíos de una naturaleza cada vez más impredecible.
Evaluación de desastres: Medición de daños y pérdidas

DEFENSA CIVIL Uno de los problemas recurrentes que enfrentan los países impactados por tormentas, huracanes, inundaciones o sismos es la dificultad para evaluar con precisión los daños y las pérdidas. Esta situación se torna crítica en el período de respuesta inmediata tras la tragedia. El reto de la precisión en el levantamiento es de vital importancia. En la actualidad, muchos pueblos afectados por fenómenos hidrometeorológicos, geológicos o antrópicos sufren pérdidas cuantiosas. Sin embargo, al momento de realizar el levantamiento, los informes suelen limitarse a descripciones generales. Con frecuencia, se omite sin querer el impacto real del evento sobre los medios de vida y los activos de las personas y del Estado. Participantes en el taller de evaluación de desastres impartido por la CEPAL y CNE. Es común que las evaluaciones posdesastres se realicen de forma sectorizada, enfocándose mayormente en datos cualitativos y dejando de lado el rigor cuantitativo necesario para una recuperación efectiva y la planeación del desarrollo. Metodología DaLa: una herramienta estratégica Reflexionando sobre esta realidad, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) y la Defensa Civil organizaron el taller sobre la \»Metodología para la Evaluación de Desastres\» (DaLa). Esta es una herramienta desarrollada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), ampliamente validada a nivel internacional. El taller se llevó a cabo los días 12 y 13 de mayo en las instalaciones de la Defensa Civil, contando con la participación de 40 profesionales de diversas entidades públicas que integran el comité técnico del sistema nacional de prevención, mitigación y respuesta de la República Dominicana. Objetivos y estructura de la formación La capacitación tuvo como fin instruir a los miembros de la CNE en el uso de la herramienta DaLa, la cual estructura la evaluación en tres sectores fundamentales: social, infraestructura y productivo. Además, la metodología incorpora de manera transversal los enfoques de medio ambiente y género. El equipo facilitador de la CEPAL estuvo integrado por Omar Bello, oficial de asuntos económicos, y Luis Felipe Lopes, instructor de la herramienta. El proceso culminará con la creación de un equipo nacional consultivo de evaluación de desastres, para el cual se solicitará que cuente con el acompañamiento de este organismo internacional. Sobre la CEPAL y la evaluación integral La CEPAL es pionera en la materia y ha diseñado esta herramienta para estimar de forma técnica los efectos de un desastre, diferenciando claramente entre los acervos (daños): el impacto sobre los bienes físicos; y los flujos (pérdidas y costos adicionales): la interrupción de la actividad económica y los gastos extraordinarios derivados de la emergencia. El establecimiento, formación y dirección de este equipo multidisciplinario constituirá un avance significativo. Más allá de los reportes sectoriales sobre los impactos negativos de lluvias, vientos e inundaciones, la capacidad de cuantificar económicamente —en pesos dominicanos— dichas pérdidas y daños es fundamental para que los regidores, alcaldes, gobernaciones y demás autoridades integren la evaluación de desastres y contemplen esta realidad en la planificación estratégica del desarrollo territorial.
Administrar la incertidumbre en las alertas

DEFENSA CIVIL Los sistemas de alerta temprana (SAT) siguen siendo, en la actualidad, el mecanismo ideal para educar, orientar y proteger a la población frente a las amenazas que representan las lluvias de gran volumen. Nos preocupan, con sobrada razón, las precipitaciones constantes que han afectado a todo el territorio nacional, acentuándose de forma persistente en regiones que, desde hace varios días, sufren el impacto de estos eventos. Esta situación ha generado reacciones de cuestionamiento hacia las alertas emitidas por los organismos responsables de la seguridad hidrometeorológica y emisiones de alertas. Profesionales, técnicos y ciudadanos comunes han expresado burlas y desaprobación, poniendo en duda la efectividad del único mecanismo que tenemos para alertar. Es imperativo entender que no existe un instrumento perfecto que permita emitir una alerta con un cien por ciento de precisión cuando se trata del clima. Los avisos siempre serán aproximaciones y pronósticos, especialmente ahora que el cambio climático ha cargado las predicciones de una profunda incertidumbre. ¿Qué es la incertidumbre en este contexto? En un sistema de alerta temprana, la incertidumbre es ese espacio en el cual no se puede predecir con exactitud qué ocurrirá en un momento determinado. Según el PNUD, esta «proviene de lagunas de datos, modelos complejos de fenómenos naturales y desafíos de comunicación, lo que limita la precisión de las previsiones y dificulta la toma de decisiones. Esta inseguridad afecta el tiempo de reacción y la efectividad de las alertas, especialmente ante riesgos climáticos en evolución». Los \»errores\» del sistema Las críticas recientes giran en torno a dos escenarios identificados por expertos como el ingeniero hidráulico Fidel Pérez: Error tipo I: Cuando se precipitan volúmenes importantes en pocas horas y no se emite una alerta previa. Error tipo II: Cuando se emite una alerta para una región determinada y no ocurre ningún evento. En esa misma dirección, el geólogo Marco Antonio Giraldo señala que es precisamente en la intersección de estos dos errores donde habita la incertidumbre. Por ello, el reto no es eliminarla, sino aprender a administrarla. Aspectos clave de la incertidumbre en los SAT La incertidumbre en los sistemas de alerta temprana se manifiesta en cuatro ejes fundamentales: a) Deficiencia de datos y modelos: Existen lagunas en la información meteorológica de ciertas regiones, lo que limita la precisión de los modelos. b) Gestión de riesgos vs. disyuntivas: Mientras se busca medir la probabilidad de un fenómeno, la incertidumbre impide calcular su magnitud exacta. c) Factores humanos y locales: La dificultad de precisar qué herramientas son las más adecuadas para lograr una alerta efectiva. d) Comunicación y percepción: El desafío de que las alertas lleguen a las poblaciones vulnerables y sean comprendidas, evitando la indecisión en la respuesta comunitaria. ¿Cómo podemos mejorar las alertas en nuestro país? El camino es colocarnos en el centro de la incertidumbre y empezar a educar a la población sobre la estructura del sistema. Debemos explicar que los SAT están gestionados por personas y entidades que no son infalibles. Los pronósticos pueden fallar, y no por ello debemos \»pasar por la guillotina\» a quienes actúan como portavoces. En materia de alerta temprana, reconocer nuestra fragilidad es el primer paso para una sociedad más resiliente y mejor preparada.
Normas de búsqueda y rescate versus sanción

Generó cierta indignación, al menos en algunas personas y medios de comunicación, la decisión de un equipo de rescatistas que decidió “parar” la búsqueda de una niña que había sido “succionada” por un imbornal destapado, durante horas de lluvias en la comunidad de Lavapié, San Cristóbal, el viernes 16 de junio. Después de varias horas de búsqueda y disminución de esta, la niña fue rescatada con vida por varios jóvenes de la comunidad. Una acción de rescate que puso en peligro a los chicos protagonistas. Por esa decisión de la brigada diferentes sectores se expresaron en contra, y hasta despido de uno de los miembros de una de las entidades de emergencias provocó la medida adoptada. Definitivamente, los jóvenes de la comunidad se la jugaron al rescatar con vida a la niña que llevaba varias horas dentro de la alcantarilla. Que bien que la menor fuera salvada, excelente que la acción ejecutada por esos muchachos permitieran sacar salva y sana a la niña. Es necesario resaltar que, a pesar del éxito de esa acción, la misma no dejó de ser peligrosa para quienes la ejecutaron. ¿Qué hubiera pasado si uno de esos jóvenes hubiese resultado herido o fallecido? Analicemos el evento a partir de las siguientes interrogantes: ¿Fue correcta la decisión del equipo de suspender la búsqueda de la niña? ¿Violaron los rescatistas las normas de búsqueda y rescate establecidas en los protocolos universales? Primero, el incidente fue una emergencia local de búsqueda y rescate en espacio confinado. Esa naturaleza indica que los Bomberos y Defensa Civil tenían la mayor responsabilidad en la escena. Es por eso por lo que inicialmente esas entidades asumieron y procedieron con los protocolos generales de rescate bajo esas características. El equipo hizo una evaluación inicial, planificaron cada paso, determinaron el acceso al área e iniciaron la búsqueda y rescate para localizar a la víctima. Luego de esos pasos, lamentablemente, el equipo no pudo localizar a la niña para hacer la extracción y deciden cambiar en tiempo la estrategia. Los protocolos de búsqueda y rescate plantean una serie de pautas, guías y metodologías para operar en un contexto como el ocurrido en Lavapiés. Los rescatistas se rigen por una guía que contienen elementos de prevención estandarizados. Nadie está obligado a lo imposible… Segundo, a) La organización de la respuesta fue organizada debidamente una vez recibida la llamada. Cuando se está frente a una emergencia como esa la responsabilidad inmediata recae en el Cuerpo de Bomberos y la Defensa Civil, las demás entidades apoyan logísticamente. b) A partir de la entidad que llegue primero, en la escena se definen responsabilidades y líneas de mando para que la respuesta sea eficiente. c) Se asegura que el acceso de los recursos humanos y los equipos disponibles estén cubiertos. La brigada que atendió la emergencia hizo lo indecible durante las primeras horas de búsqueda. Tercero, el equipo que definió la estrategia de búsqueda, indicando la ruta y puntos críticos, se preparó para un espacio confinado (imbornal con espacios reducidos) cámaras desarenadoras y de retención de basuras con uniones de tuberías de drenaje orientadas hacia su desagüe final. Cuarto y último, el equipo garantizó, mediante un plan de seguridad, que los involucrados utilizaran dispositivos de protección siguiendo procedimientos estándar. Hicieron lo posible para mantener una comunicación fluida entre los rescatistas, autoridades, familiares de la víctima y medios. La búsqueda y rescate en un espacio confinado requieren una preparación rigurosa y un enfoque sistemático para garantizar la seguridad de la víctima y los rescatistas. Este tipo de búsqueda requieren de una preparación rigurosa para la seguridad de todos y no poner en peligro a los rescatistas y a los afectados; esto se hace con una evaluación de riesgo detallada acorde a los protocolos de entrada y salida. Los aspectos para reflexionar sobre este caso son los siguientes: que la mayoría de la población cuestione la medida de suspensión de la búsqueda, no quiere decir que tenga la razón, los protocolos de búsqueda y rescate son claros y no se violentan, si el proceso pone en peligro a alguien, se reduce el número de personal y de la búsqueda hasta que mejoren las condiciones. Un elemento interesante es el de no ofrecer informaciones a medios sin contar con una guía definida. El plan de comunicación orienta a que no se ofrezcan declaraciones sensibles del proceso; solo habla quien comanda el incidente. En Lavapié hablaron todos los actores por separados; ese es el elemento sancionador, y se hace con una amonestación. La vida de un rescatista debe protegerse sobre todas las cosas, y la acción que se presume que ha sido \»mala\» en algún momento, no puede servir para borrar las acciones positivas desarrolladas en el pasado por una persona o equipo de emergencia.
Antigua Orden: ignorancia atrevida que propicia desorden

Hay que ser un ignorante para atreverse a desconocer el papel que ha jugado la izquierda dominicana en losprocesos democráticos y de libertad en el país. Incluso, muchos de los que hablan y escriben por los diferentes medios de comunicación deberían reconocer que el Estado de derecho y la libertad de expresión de hoy se la debemos también a la izquierda. El ambiente de democracia que respira el pueblo dominicano tiene rostro de la expedición de Constanza, Maimón y Estero Hondo. Tiene huellas del Movimiento Revolucionario 14 de junio y sangre de la heroicidad de Playa Caracoles y Nizaíto con Caamaño a la cabeza. Tiene la gallardía de los jóvenes asesinados en los doce años de Balaguer. Todos ellos fueron de izquierda, del sector progresista y revolucionario. Los dominicanos debemos agradecer a Manolo Tavárez, Amaury German, Amín Abel, Orlando Martínez, Francisco Alberto Caamaño, entre otros, su sacrificio. Ellos fueron y son tantos que no hay espacio para mencionarles aquí. La lucha por la soberanía nacional, el patriotismo y los derechos fundamentales del pueblo dominicano han sido siempre la principal bandera de la izquierda dominicana. No existe un capítulo de la vida dominicana en la que no esté la sangre de la izquierda revolucionaria. Desde antes de la dictadura de Trujillo, el derrocamiento de ese régimen y durante la lucha por el retorno a la constitucionalidad y gobierno del profesor Juan Bosch, y que culminó en la revolución de abril del 1965. Después de eso, en los doce años de Joaquín Balaguer y gobiernos sucesivos, todos los procesos contaron con la participación de la izquierda. Una corriente e ideología que, aunque no sea del agrado de algunos, ha sido consecuente con las luchas de progreso y avance de la sociedad dominicana… Es por eso que el ver en la actualidad que un grupo como el de la Antigua Orden (AO) pretenda promover un supuesto “nacionalismo” con violencia dirigida hacia diferentes direcciones, incluyendo a la izquierda, es una deshonra para el sector que más sangre ha aportado a las libertades y derechos de la nación. Es una ofensa inaceptable de esa agrupación agredir a revolucionarios y ciudadanos patrióticos que conmemoraban los 60 años de la gesta heroica del 1965. Una lucha patriótica y antimperialista que tuvo como objetivo el respeto a la constitución y el regreso del gobierno de Juan Bosch derrocado por Estados Unidos y la oligarquía local (empresarios e iglesias) en el 1963. No sé del nivel de comprensión que la AO pueda tener sobre las implicaciones que es para el país, su organización y los que le acompañan el abrirse tantos frentes en el camino con un discurso nacionalista y de patriotismo que encarnan ideas de odio en contra de los haitianos y de aquellos que señalan como prohaitianos. Cuidado con eso, mucho cuidado… Cuando se plantean diferencias sobre asuntos delicados, la violencia no es aconsejable. La AO ha realizado actividades y los agredidos por la AO el 27 de abril no se metieron en ellas. El altar de la patria es un símbolo de los dominicanos y dominicanas, al igual que los símbolos de los héroes y mártir de las diferentes gestas. Pareciera que la AO vino a promover el desorden. Primero, realizan a la fuerza actividades sin permisos oficiales; segundo, amenazan a los comunicadores que no están en su dinámica de antihaitianismo; tercero, desafían al sector turístico y empresarial en el Este; cuarto, incluyen en sus planes ir detrás de los comunistas y dirigentes de izquierda irrumpiendo en sus eventos; quinto, maltratan a organismos internacionales, organizaciones no gubernamentales y agencias de desarrollo de las cuales el país es signatario, entre otros ataques y pretensiones. ¿Es que acaso no se puede discrepar de las ideas de odio disfrazadas de “nacionalismo y patriotismo” que promueve la AO y que atentan contra la paz y el orden establecido en la sociedad? La actitud agresiva de obligar a que la población piense como la AO es un atentado al derecho fundamental de la libre expresión del pensamiento. ¿Qué es lo que persigue la Antigua Orden más allá del control migratorio haitiano? Solo AO y sus mentoreslo saben, porque pareciese que no se trata de oponerse a la migración irregular del país haitiano, a lo cual tienen derecho, sino que sus acciones están mirando hacia otros estamentos del Estado, pasando las barreras de un marco jurídico de derechos individuales y colectivos que podrían ser interpelado legalmente debido a lo violento que se está tornando. No podemos esperar a que esa organización ultraderechista, ultranacionalista, extremista y fascista siga confundiendo a personas de buen corazón para atraerlo a esas ideas de odio. No esperemos llegar a la \»Noche de los cristales rotos\», ese detestable hecho que Hitler y seguidores del nazismo realizaron el 10 de noviembre de 1938 en la Alemania y Austria, en la cual lincharon a cientos de judíos y dieron inicio al holocausto. ¡Paremos eso!
Patología conductual de los falsos héroes

Puedo identificar que esos muchachos son víctimas de esos que han caído de rodilla ante la tentación de ser alguien sin importar los valores de honestidad, respeto, seriedad y verdad. DEFENSA CIVIL Cuando decimos que el país atraviesa una profunda crisis de valores y salud emocional, nos referimos a que esa situación llega hasta los distintos sectores. Una realidad que toca igual a los distintos estratos sociales y áreas profesionales. Por ejemplo, en el marco de la tragedia del Jet Set, con el dolor que nos deja ese triste evento, han aparecido una serie de falsos héroes, atribuyéndose el rescate de personas heridas y recuperaciones de cuerpos sin vidas. Se trata de jóvenes que, para ganarse el reconocimiento colectivo y hasta dinero fácil, han hecho públicas esas falsas versiones de haber estado en la zona cero y de haber rescatado a una comunicadora y recuperado el cuerpo sin vida del cantante Rubby Pérez. Da mucha pena que esos muchachos se presten para distorsionar hechos en los que ellos fueron únicamente observadores pasivos. Incluso, algunos ni se le permitió entrar a la zona por no ser del equipo especializado en esos temas. Como psicólogo clínico, quiero darle una mirada al comportamiento de esas personas, para que podamos entender que estamos ante una sociedad que necesita ser intervenida. Ese comportamiento mostrado por esas personas expresa una conducta que revela la crisis de valores que está atravesando la sociedad dominicana. El hablar mentira convierte a la persona en un individuo poco fiable, indigno de confianza y carente de crédito. Existen varios tipos de mentiras: la espontánea en la que todos alguna vez mentimos y argumenta la mentira haciendo suya la frase de que \»el fin justifica los medios\». La evolutiva, comienza en la niñez y es reforzada por los padres muchas veces. “Si me llaman di que no estoy”, esa es una de las mentiras más comunes e inducidas por los padres a sus hijos La sintomática, busca obtener atención gracias a la creación de un falso personaje que nos da brillo para mejorar la autoestima, inventando logros y consecuciones personales. Y finalmente, la repetitiva llamada mitomanía, en la que se vive para y por la mentira; es la complicada y la que lleva a la mentira compulsiva llegando a ser una enfermedad. No tengo los historiales clínicos de esas personas que anda diciendo que rescataron a personas con vidas y recuperaron cuerpos de fallecidos de los escombros del Jet Set sin ser verdad. No obstante, conozco a varios de ellos, y no puedo decir que están enfermos, aunque como psicólogo clínico puedo identificar rasgos conductuales que hablan del inicio de una posible patología conductual que debe ser atendida. Puedo identificar que esos muchachos son víctimas de esos que han caído de rodilla ante la tentación de ser alguien sin importar los valores de honestidad, respeto, seriedad y verdad. Jóvenes entrampados en una crisis de valores a la que la sociedad deberá no quitar los ojos en el interés de tratarlos con carácter de urgencia
Estaciones de combustibles preparadas para emergencias

DEFENSA CIVIL Igual que otros países de la región las capitales y ciudades de República Dominicana están rodeadas de estaciones y depósitos de combustibles ubicados en zonas urbanas rodeadas de comunidades con densidad poblacional significativa. Incluso, empresas importantes operan en centros de ciudades con materiales peligrosos y equipos que operan con gas licuado de petróleo. Para nadie es un secreto que el proceso de crecimiento poblacional ha contribuido, en los últimos años, al aumento de los niveles de riesgos en la población. Sabemos que las construcciones de una gran parte de las estaciones de combustibles fueron levantadas cuando ese territorio estaba sin poblar. Sabemos que existen inobservancia en cuanto a los sistemas de controles en el ordenamiento territorial, los cuales se mantienen por décadas. Un crecimiento poblacional que se levantan alrededor de este tipo de negocios, y los permisos de instalaciones de esas empresas necesitan de una mayor regulación por parte de los gobiernos locales (alcaldías). Esa realidad, parecida a la de muchos países, acrecienta el nivel de peligro de los habitantes y sus bienes, especialmente, las que residen en comunidades cercanas a empresas de ventas de carburantes y otros materiales. Preocupada por ese tema, la Defensa Civil y la comisión técnica evaluadora de las estaciones de combustibles están uniendo esfuerzos con instituciones privadas para capacitar a los propietarios y trabajadores de las empresas de ventas de combustibles, con el fin de evitar hechos desastrosos relacionados con la inobservancia de las normas de seguridad establecidas por los sistemas de protección contra incendios. Se pretende sensibilizar a los propietarios y operadores de las estaciones de combustibles sobre las normas y seguridad que deben observar a lo interno de sus empresas. Lograr un ambiente seguro que disminuya el riesgo de incendios y proteja las vidas de los trabajadores y familias que residen cerca de estos negocios. Se quiere introducir a los dueños y operadores de estaciones en los aspectos de la gestión del riesgo de desastres que sirvan para analizar los niveles de peligros a partir de la identificación de amenazas, vulnerabilidades, recursos y capacidades internas. La capacitación tendrá una duración de una semana y se abordarán las normativas internacionales de seguridad para cumplir en las estaciones con el mismo bajo el objeto de que estas puedan efectuar los arreglos de lugar y evitar posibles situaciones de riesgo. Exponer los diferentes tipos de permisos de operación que se emiten en el territorio por las autoridades dominicanas responsables de velar por el buen funcionamiento de las estaciones de combustibles, para que se entienda la importancia de las mismas. Y finalmente, para socializar los aspectos que reviste el conocer al sector asegurador como forma de garantizar la permanencia y seguridad del negocio en el tiempo.
Inteligencia emocional en comunicadores

La inteligencia emocional en la comunicación es aprender a conocer los estados emocionales internos de otros; autorregularse controlando los impulsos; motivar internamente los logros y realizaciones alcanzadas, hacer empatía con las emociones ajenas; comprender la habilidad social que se traduzca en capacidad de lograr conductas deseables por los demás sin violencia. Por Bernardo Rodríguez Vidal Los sistemas de comunicación, en la población de hoy, no es únicamente cuestión de los seres humanos. Otras especies del reino animal se comunican usando símbolos, expresiones y lenguajes corporales característicos del entorno donde se desarrollan. Los sentimientos y emociones humanas se expresan igual en todas partes del mundo. La tristeza, el enojo y la alegría son emociones que, por lo regular, se comunican de la misma manera. En los sistemas de comunicación tenemos medios que usamos para comunicar lo que deseamos expresar. Están la radio, televisión, redes sociales, periódicos y revistas; en fin, en la actualidad existen un sinfín de medios y canales en los cuales los comunicadores se apoyan para transmitir sus ideas, pensamientos y opiniones. En el proceso de comunicación las emociones juegan un papel vital, ellas pueden hacer que triunfes o que fracases; aunque es preciso indicar que para los analfabetos emocionales el fracasar en la vida poco importa… Tenemos que insistir en el llamado de pensar en la trascendencia de las emociones, de lo que ellas pueden hacer: construir o destruir socialmente. Es un llamado a cuidar las formas de dirigirse a los demás a través de los medios haciendo uso pleno de la inteligencia emocional. He observado, con preocupación, las palabras y símbolos descompuestos empleados por algunos comunicadores que tiran a la luz una serie de expresiones vulgares y problemas que evidencian la falta de inteligencia emocional de los trabajadores de la radio, la televisión y redes sociales (“influencer”). Concluyó mediante un análisis clínico de que muchas de esas personas padecen de coprolalia, una tendencia patológica basada en impulsos hacia las verbalizaciones de palabras obscenas, malsonantes y despectivas. Están enfermos los que vulgarizan las expresiones a través de la radio, televisión y redes sociales sin ningún tipo de control y freno. En los años noventa un programa radial dominicano instaló en los oídos de la población las obscenidades como algo normal. Expresiones vulgares transmitidas desde una cabina de radio cada mañana. En ese instante, los propietarios de medios descubrieron que esa forma de hacer radio aumentaba el Rating y, de ahí en adelante, empezaron las réplicas de ese tipo de programas con una cantidad de personas expulsando todo tipo de insultos. Desde entonces, se han perdido las formas éticas de comunicar. Las normas que deben guiar un buen comportamiento moral durante la transmisión de información ha caído en el irrespeto a la audiencia receptora y hasta los invitados que entrevistan. Los invitados a los programas, y que deberían ser respetado, son insultados. Y en la distancia, cuando se refieren a algunas figuras de gobierno y Estado; por ejemplo, a presidentes o funcionarios, es común tutearles, insultarlos, descalificarles y hasta maldecirlos. Todo eso se ampara en el supuesto argumento de que nuestras sociedades viven en un “Estado de Derecho” y “Democracia” teóricamente única. Los \»coños” y “malas palabras” son normales en los medios; expresiones consideradas incorrectas, inapropiadas y ofensivas resaltan. El maldecirle la madre a alguien es un “pan con café” en las mañanas y un “té con galletas” por las tardes en la radio, televisión y redes sociales. Comentar sobre algún tema del momento y estar de acuerdo o no con quién ha hecho el comentario no lo hacen merecedor de insultos. Expresiones soeces (términos crudos, lenguajes groseros) que salen de las entrañas como si se tratase de enfrentar al peor de los enemigos. Los que comentan sin controlar sus emociones sufrirán de algún tipo de enfermedad relacionadas con úlceras, cáncer, infartos o derrames cerebrales. La inteligencia emocional en los comunicadores de hoy anda por el suelo, el daño psicológico que dejarán a nuestra sociedad se reflejará en las generaciones que vienen subiendo. Les están enseñando a las generaciones futuras que es normal vociferar, maldecir, insultar, violentar a las personas cuando no se está de acuerdo con lo que ellas dicen; hasta trifulcas en estudios y cabinas se han visto. Ya nos es como antes, la decencia, tranquilidad y respeto desde los medios se ha perdido. Una entrevista que debería transcurrir en armonía casi siempre termina en violencia y humillaciones. Las colerizaciones en comunicadores que transmiten en vivo nos dicen que hay que cambiar de canal, cambiar del dial o de las redes. La audiencia no se merecen esas descargas de palabras descompuestas que solo conducen a ser violentos. La inteligencia emocional, de la mano con lo ético moral, en los distintos medios de comunicación, debería ser la clave… Bruce Lee dijo: “seguirás sufriendo si tienes una reacción emocional a todo lo que te dicen, hay que ver las cosas con lógica”. Si las palabras te controlan, entonces habrá muchas personas que traten de controlarte… No escuchemos a comunicadores que para obtener rating insultan y dicen vulgaridades. La inteligencia emocional en la comunicación es aprender a conocer los estados emocionales internos de otros; autorregularse controlando los impulsos; motivar internamente los logros y realizaciones alcanzadas, hacer empatía con las emociones ajenas; comprender la habilidad social que se traduzca en capacidad de lograr conductas deseables por los demás sin violencia. El comunicador puede decir lo que quiera, pero debe hacerlo con decencia y respeto, considerando los buenos valores de la sociedad. La mayoría de ciudadanos no merecemos tanto irrespeto. ¡Cambien! Piensen en sus hijos, hijas, familiares y sociedad.
Resiliencia urbana

Para promover y lograr asentamientos urbanos adecuados y resilientes, en un país como el nuestro u otros, tenemos que responder primero al déficit habitacional que venimos arrastrando por décadas en RD. Defensa Civil Por Bernardo Rodríguez Vidal Para lograr un país con una resiliencia urbana es necesario concebir el desarrollo de las infraestructuras públicas y privadas de forma organizada; esto debe ser desde el inicio de cada proyecto y, sobre todo, a partir del aumento poblacional y la participación de la comunidad en sentido general. Para promover y lograr asentamientos urbanos adecuados y resilientes, en un país como el nuestro u otros, tenemos que responder primero al déficit habitacional que venimos arrastrando por décadas en RD. Las estadísticas relacionadas con este problema superan en lo cuantitativo el millón y medio de viviendas, mal contadas, porque si miramos hacia el asunto en términos cualitativos (viviendas que necesitan ser mejoradas), estoy seguro de que rondaríamos, probablemente, más de cuatro millones. No ha sido fácil buscar una solución a ese déficit habitacional que, día a día, se incrementa por factores endógenos y exógenos de la sociedad. Algunas causas que se mantienen presentes para resolver esta situación son la de la falta de infraestructuras y el no incluir a los distintos sectores de la sociedad en los procesos de mejoramientos de los asentamientos urbanos. La inexactitud de lugares adecuados para vivir, ya sea por falta de oportunidad para adquirir terrenos, así como las viviendas de baja calidad construidas en zonas vulnerables a inundaciones y deslizamientos de tierra, las cuales casi siempre impactan negativamente los presupuestos y el desarrollo, son muy frecuentes. Otras causas son las de familias que viven en asentamientos informales, es decir, casas o terrenos que no son de las personas que viven en ellos, carentes de servicios sociales públicos donde levantaron las viandas y desvinculados de las iniciativas urbanísticas público-privadas en desarrollo. Para llegar a una resiliencia urbana las políticas públicas en materia de viviendas deberían estar bien enfocadas. Levantar proyectos de infraestructuras habitacionales y de servicios en lugares que no estén expuestos a situaciones que pongan en peligro la vida, vivienda y comunidad. La resiliencia urbana se refiere a la capacidad que tiene la comunidad para enfrentar situaciones de peligro que le permita recuperarse rápidamente. Es una comunidad que cuenta con la organización y preparación para saber actuar frente a eventos adversos: inundaciones, derrumbe, sismos, deslizamientos, huracanes, vaguadas, entre otros.
Cambio climático e inteligencia artificial

“la inteligencia artificial puede formar parte de las soluciones a los grandes problemas a los que se enfrenta la humanidad, debido a su capacidad de analizar millones de datos y de crear modelos predictivos”. Por Bernardo Rodríguez Vidal El cambio climático es una realidad en aumento que se revela mediante la ocurrencia de fenómenos de lluvias y sequías que al ser humano y a la Inteligencia Artificial (IA) se le hará complicado controlar. El crecimiento industrial es el culpable del cambio climático y la inteligencia artificial surge de los avances tecnológicos y científicos. En la mitad del siglo dieciocho, la revolución industrial promovía la creación de las industrias que han contaminado durante todo este tiempo. Muchas de ellas modernizadas. Hoy, en el siglo veintiuno, la inteligencia artificial pretende contribuir a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, emisiones generadas por las grandes industrias de los países desarrolladas. En la actualidad, nos encontramos en el auge de la ingeniería cibernética e industrialización de la robótica. Las industrias del siglo pasado crecieron en un ambiente de competencias. Esa realidad llevó a las industrias a invertir en las investigaciones científicas y tecnológicas, con el propósito de aumentar la producción y capitales. Las academias se interesaron en la inteligencia artificial; para integrar nuevos contenidos formativos tecnológicos y ponerse a la vanguardia. Todos nos preparamos para caminar con la inteligencia artificial como redentora del presente y el futuro en materia de desarrollo. Tal como expresa la española Nuria María Oliver Ramírez, ingeniera en telecomunicaciones, “la inteligencia artificial puede formar parte de las soluciones a los grandes problemas a los que se enfrenta la humanidad, debido a su capacidad de analizar millones de datos y de crear modelos predictivos”. Cuando vemos el cambio climático, especialmente las emergencias climáticas y los desastres que este ocasionan, pensamos en las ventajas que representa la inteligencia artificial en este campo; al mismo tiempo, miramos hacia los países industrializados que más contaminan y los que más están invirtiendo en la Inteligencia Artificial. En términos de emisiones de gases de efecto invernadero China, Estados Unidos, India, Rusia y Japón son los que más contaminan el planeta, según el Informe de la Brecha de Emisiones, 2019, del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). En ese mismo orden, los países que más han invertido en inteligencia artificial (IA) son Estados Unidos, China, Reino Unidos, Israel y Canadá. (ICCSI, los países líderes en inteligencia artificial: ranking y porcentaje, 2025). Cada uno de estos países están a la vanguardia de la revolución tecnológica. Existen muchas informaciones al respecto; el mundo está viviendo el cambio acelerado del clima. Las propuestas alternativas de inteligencia artificial por el clima están ordenando una gran parte de lo que se genera como ciencia para impactar en la protección ambiental. Se anhela alcanzar una resiliencia climática que se apoye en las tecnologías al servicio del cambio climático. Esto podría, de la mano con la inteligencia artificial, contribuir en las acciones contra el cambio climático. Con la IA se podrá predecir el tiempo, rastrear la contaminación. Tener pronósticos certeros. Absolver los gases para la descarbonización del planeta. Recoger los residuos contaminantes. Mejorar la agricultura y reducir el impacto ambiental. La IA podrá procesar datos que servirán de ayuda a los humanos en la toma de decisiones. En esta 4ta y algo de revolución, seguirán transformándose las industrias y los retos y desafíos para controlar el cambio climático con la IA serán mayores.