El Hoyo de Friusa copa la atención del país ante marcha convocada por grupo paramilitar

La Antigua Orden Dominicana es la convocante de la marcha de mañana domingo en el Hoyo de Friusa. (Foto de archivo umbral.local/) Por César Dalmasi Guzmán Bávaro, La Altagracia.— A pocas horas de la controversial \»marcha patriótica\» convocada por La Antigua Orden Dominicana en El Hoyo de Friusa, el ambiente se mantiene en un tenso equilibrio entre la normalidad cotidiana y la expectativa nacional por posibles confrontaciones. Mientras efectivos policiales y militares refuerzan la vigilancia con unidades antimotines en esta barriada marginada —epicentro del debate migratorio—, periodistas y creadores de contenido se han apostado en el lugar para documentar lo que podría convertirse en un punto de inflexión en el manejo de la crisis fronteriza. Vigilia mediática y operativo de contención Desde primera hora de este sábado: – Equipos de prensa nacional e internacional monitorean el área, donde algunos residentes han intentado impedir grabaciones. – Las autoridades mantienen un dispositivo inusual, aunque hasta ahora no se reportan detenciones masivas como las realizadas días atrás por Migración (con más de 200 interceptados). – Comercios operan con normalidad, pero persiste el temor entre la comunidad haitiana. El padre Antonio Villavicencio, párroco de Juan Pablo II en Altos de Friusa, minimiza los riesgos: \»Son trabajadores pacíficos. El problema no son ellos, sino la falta de regulación\», afirmó al relatar su libre tránsito por la zona. Voces conciliadoras vs. discursos de confrontación La Fundación Zile y la Diócesis de La Altagracia se sumaron al llamado por la calma: – Monseñor Jesús Castro Marte respaldó el enfoque editorial de este diario, que aboga por soluciones institucionales sin estigmatización. – La fundación recordó que \»los migrantes huyen de tragedias; debemos atacar causas, no personas\», en clara alusión a las narrativas xenófobas. La sombra de un operativo paralelo Aunque Migración ha reducido su presencia visible, testigos reportan movimientos estratégicos de fuerzas especiales. Analistas sugieren que el gobierno busca evitar: 1. Una escalada violenta que dañe la imagen país. 2. La legitimación de grupos paramilitares que suplantan funciones estatales. Hora clave: La marcha del domingo pondrá a prueba tanto la capacidad de contención del Estado como la verdadera intención de La Antigua Orden Dominicana: ¿protesta pacífica o provocación con trasfondo político?
El peligroso silencio del Gobierno de Abinader ante los grupos paramilitares

Estos grupos, autodenominados \»defensores de la soberanía\», operan con una impunidad que solo puede explicarse por algún grado de tolerancia institucional. Visten uniformes similares a los de las Fuerzas Armadas, usan rangos militares y se atribuyen facultades que corresponden exclusivamente al Estado. Por Julio Guzmán Acosta En los últimos meses, un fenómeno inquietante ha ganado terreno en República Dominicana: el surgimiento de grupos paramilitares que, amparados en uniformes, simbologías castrenses y una retórica nacionalista, han comenzado a suplantar funciones propias del Estado. El más notorio de ellos y violento es La Antigua Orden Dominicana, que ha asumido abiertamente el rol de perseguir, hostigar y criminalizar a migrantes haitianos, actuando como una suerte de \»policía migratoria paralela\». Lo más grave, sin embargo, no es su existencia, sino el silencio cómplice —cuando no la posible connivencia— de sectores del gobierno de Luis Abinader y de estamentos policiales o militares que, por acción u omisión, permiten este peligroso juego al margen de la ley. Paramilitarismo: ¿Nacionalismo o Anarquía? Estos grupos, autodenominados \»defensores de la soberanía\», operan con una impunidad que solo puede explicarse por algún grado de tolerancia institucional. Visten uniformes similares a los de las Fuerzas Armadas, usan rangos militares y se atribuyen facultades que corresponden exclusivamente al Estado, como la interceptación de migrantes o la realización de \»patrullajes fronterizos\». La Antigua Orden Dominicana, en particular, ha viralizado sus acciones en redes sociales, donde exhibe detenciones arbitrarias y discursos de odio contra la comunidad haitiana, todo bajo una falsa narrativa de \»protección nacional\», o de “defensa de la patria”. Pero aquí no hay heroísmo, ni patriotismo, sino ilegalidad. Ninguna democracia saludable puede permitir que grupos armados no estatales asuman roles de seguridad pública. Si estos actores actúan con tal descaro, es porque confían en que no habrá consecuencias. Y hasta ahora, el gobierno del PRM les ha dado la razón: su silencio es interpretado como un aval tácito. El Estado Paralelo y la Omisión Deliberada Las preguntas son inevitables: ¿Cómo es posible que estos grupos operen sin que las autoridades intervengan? ¿Por qué no se desmantelan sus estructuras ni se investiga su financiamiento? La respuesta más preocupante es que, detrás de este fenómeno, podrían estar actores con vínculos a mandos policiales, militares o incluso políticos que comparten su agenda ultranacionalista y xenófobo. No sería la primera vez que sectores radicales de ultraderecha encuentran cobijo en instituciones que deberían garantizar el orden constitucional. El gobierno de Abinader, que llegó al poder prometiendo transparencia y apego a la ley, no puede fingir que no ve lo que ocurre. Su pasividad envía un mensaje peligroso: que en República Dominicana se puede tomar la justicia por mano propia si se hace bajo la bandera del \»patriotismo\». Peor aún, debilita la ya frágil credibilidad del Estado en su capacidad para gestionar la migración y la seguridad fronteriza con apego a los derechos humanos y los tratados internacionales. Migración y Populismo: Un Cóctel Explosivo El tema migratorio es complejo, especialmente en lo relativo a la masiva presencia de nacionales haitianos, y demanda soluciones integrales, pero la respuesta no puede ser la legitimación de milicias, armadas o no. Al permitir que estos grupos asuman roles de vigilancia, el gobierno no solo incumple su deber, sino que alimenta un clima de linchamiento social que puede derivar en tragedias. Basta recordar los episodios de violencia contra haitianos en el pasado para entender el riesgo. Si Abinader quiere demostrar que su gobierno no está detrás de este fenómeno, debe: 1. Desautorizar y desarticular públicamente estos grupos, investigar sus vínculos con funcionarios y procesar a quienes usen violencia o simbología estatal ilegalmente. 2. Fortalecer las instituciones responsables (Dirección General de Migración, CESFRONT, Policía) para que cumplan su rol sin necesidad de \»ayuda\» paramilitar. 3. Condenar sin ambigüedades el discurso de odio y la justicia extraoficial, que erosionan la democracia. El PRM y Luis Abinader no Pueden Lavarse las Manos El silencio del gobierno ante el paramilitarismo no es neutral: es una forma de complicidad. Si Luis Abinader no actúa ahora, estará permitiendo que se consolide un Estado paralelo, alimentado por el odio y la impunidad. República Dominicana merece un debate serio sobre migración y seguridad, pero desde las instituciones, no desde las turbas uniformadas. La historia juzgará a este gobierno no solo por lo que hizo, sino por lo que dejó hacer. Y hasta ahora, el balance es alarmante.
¿Quiénes los protegen?

¿Qué poder financia, organiza y abastece esos grupos y los hace inmunes a la ley y la acción preventiva del Estado? Por Rafael Chaljub Mejía Gozan de alguna muy poderosa protección los grupos que, como la tal Antigua Orden, vienen haciendo ostentación de su presencia en el país. El uso de indumentaria y prendas militares está rigurosamente reservado a los integrantes de los cuerpos armados y su uso por civiles está expresamente penado por la ley. Pero los miembros de esos grupos visten de uniforme y botas militares, con rangos y denominaciones propias de un ejército y ninguna autoridad se da por enterada. Imagínense ustedes que a alguna organización de izquierda del país se le ocurra uniformar sus miembros, como una banda negra, desfilar militarmente por las calles y hacer incitaciones a la violencia. Además de la Antigua Orden, ya en las redes sociales se ha visto a otros grupos organizados como tropa militar. Marchando, haciendo ejercicios, con denominaciones y jerarquías propias de una organización castrense. El odio racial, la xenofobia y la persecución al migrante son delitos sancionados incluso en tratados internacionales de los cuales el Estado dominicano es signatario. Y hay que oír las proclamas que los cabecillas de esos grupos están haciendo mientras amenazan con tomar en sus manos tareas que sólo al Estado dominicano le corresponde cumplir. Las primeras que debieran sentirse ultrajadas y desconsideradas son esas autoridades, el Gobierno como tal, el propio Presidente de la República, las fuerzas armadas, la Policía, a todos los cuales estos grupos les están diciendo que se quiten del medio por ser unos incapaces. Debe respetarse el derecho a las manifestaciones públicas, siempre que sea con fines pacíficos. Pero algunos convocantes de la marcha hacia Friusa, llaman a la gente que vaya armada, “con ametralladora y con to”, dijo uno de ellos, y aun así se le concede el permiso para la marcha. Está a la vista. Pese a las voces de advertencia, se ha venido engendrando una amenaza de perturbación de la paz civil, y la indiferencia de la autoridad la ha dejado crecer. Por qué? ¿Qué poder financia, organiza y abastece esos grupos y los hace inmunes a la ley y la acción preventiva del Estado? Las advertencias están hechas. Al Gobierno, ante todo. Y como junto a estos grupos de corte paramilitar y prédica violenta aparecen personas de reconocida nombradía, incluso un excandidato presidencial como el señor Abel Martínez, e instituciones dignas de otra compañía como el Instituto Duartiano, se sobreentiende que todos deben saber la responsabilidad que asumen ante esta situación amenazante.
Partidos políticos alertan sobre grupo paramilitar y tensión en el Hoyo de Friusa

Por Servicios umbral.local/ SANTO DOMINGO. – Mientras se acerca la marcha convocada por la Antigua Orden Dominicana para el Hoyo de Friusa, diversos partidos políticos han elevado su voz para advertir sobre los riesgos de violencia y el surgimiento de grupos paramilitares en el país. El Frente Amplio y el Partido Comunista del Trabajo (PCT), entre otras organizaciones, han exigido acciones firmes del gobierno para evitar una escalada de conflictos. Frente Amplio: \»Un embrión fascista que debe ser frenado En una declaración pública, la presidenta del Frente Amplio, María Teresa Cabrera, denunció que la Antigua Orden Dominicana actúa como un grupo paramilitar que \»atenta contra las libertades públicas\» y promueve la violencia contra migrantes haitianos y activistas. Cabrera señaló que este grupo \»se exhibe con uniformes militares y rangos ficticios\», recordando sus ataques previos contra feministas, intelectuales y defensores de derechos humanos. Además, advirtió que su accionar podría \»cercenar las libertades democráticas\» conquistadas tras la caída de la dictadura de Balaguer en 1978. \»El presidente Luis Abinader debe actuar ahora mismo para frenar este embrión fascista antes de que se convierta en una vergüenza para nuestra democracia\», exigió. — PCT: \»No permitiremos grupos de odio en República Dominicana\». Por su parte, el Partido Comunista del Trabajo (PCT) emitió un comunicado respaldando las críticas del Frente Amplio y calificando a la Antigua Orden Dominicana como una \»organización de ultraderecha que fomenta el racismo y la xenofobia\». El PCT pidió al gobierno \»desarticular cualquier estructura paramilitar\» y garantizar que la marcha del 30 de Mario no derive en agresiones contra la comunidad haitiana. \»No podemos permitir que grupos violentos tomen las calles bajo consignas de odio\», afirmó. — Posición de otros partidos y sociedad civil – Alianza País: Llamó a las autoridades a \»evitar provocaciones” y proteger a todos los ciudadanos, independientemente de su origen. – Movimiento Rebelde: Cuestionó la \»pasividad del Estado\» ante el crecimiento de grupos extremistas. – Comisión Nacional de Derechos Humanos: Alertó sobre posibles \»actos de violencia selectiva\» y exigió investigación. — Gobierno mantiene silencio; militares siguen desplegados Hasta ahora, el gobierno de Abinader no ha respondido directamente a las acusaciones, aunque se mantiene un operativo militar preventive en el Hoyo de Friusa. Mientras tanto, organizaciones haitianas e iglesias han pedido calma temiendo que la situación pueda desencadenar enfrentamientos o linchamientos. ¿Hacia una crisis política y social? La presión sobre el gobierno aumenta, con partidos y activistas exigiendo que se prohíba la marcha o se tomen medidas contra la Antigua Orden Dominicana. Si las autoridades no actúan, el escenario podría derivar en violencia o en una normalización de grupos paramilitares, algo que muchos comparan con prácticas de regímenes autoritarios ya superadas.
\»Marcha Patriótica\» en Hoyo de Friusa: Tensión, cámaras y un \»pequeño Haití\» bajo la lupa

Las autoridades insisten en que garantizarán \»seguridad y tranquilidad\», pero el clima es de incertidumbre. Por Julio Guzmán Acosta BÁVARO, La Altagracia.— El Hoyo de Friusa, un sector de Bavaro rebautizado por algunos como \»un pequeño Haití\» debido a su alta población migrante, se ha convertido en el epicentro de una creciente tensión social y política en vísperas de la supuesta \»Marcha Patriótica y Pacifica convocada para este domingo 30 de marzo. Operativo de seguridad sin precedentes Ante la expectativa generada por la protesta —organizada por la Antigua Orden Dominicana—, las autoridades han desplegado un amplio dispositivo policial-militar: – Refuerzos castrenses: Al menos 15 unidades militaries llegaron desde el martes, con apoyo de agentes locales y efectivos de inteligencia. – Cámaras del 911: El Sistema de Emergencias instaló dispositivos de vigilancia para monitorear \»en tiempo real\» cualquier incidente. – Medios y rumores: La zona, usualmente alejada de la atención nacional, está plagada de periodistas y especulaciones sobre lo que podría ocurrir el domingo. Aunque los comercios funcionan con normalidad, residentes —en su mayoría dominicanos de larga data— muestran incomodidad ante la inusual presencia de prensa y fuerzas de seguridad. El trasfondo: migración y desplazamiento El Hoyo de Friusa, en el distrito turístico Verón-Punta Cana, lleva más de tres decades recibiendo migrantes haitianos, muchos en situación irregular. Los organizadores de la marcha denuncian que este flujo ha desplazado a dominicanos y convertido la zona en un \»gueto\». Sin embargo, los haitianos residentes —ajenos a la convocatoria— continúan su vida diaria entre patrullas militares y cámaras. ¿Qué esperar este domingo? Las autoridades insisten en que garantizarán \»seguridad y tranquilidad\», pero el clima es de incertidumbre. La marcha podría: 1. Quedar en un acto simbólico controlado por el operativo. 2. Escalar tensiones si hay enfrentamientos con migrantes o detractores. 3. Convertirse en plataforma politica para demandas más amplias contra el gobierno. Una cosa es clara: Hoyo de Friusa, por un día, dejará de ser invisible.
Pastores dominicanos llaman a la prudencia ante marcha en el Hoyo de Friusa

Miembros de Antigua Orden Dominicana en una de sus provocadoras apariciones públicas destilando odio racial. Por Ángel F. Luciano SANTO DOMINGO. – La Asociación Dominicana de Pastores (ADP) hizo un llamado a la sensatez, el diálogo y la moderación ante la convocatoria de una marcha en el Hoyo de Friusa, Bávaro–Punta Cana, programada para este 30 de marzo, en una zona con alta población de origen haitiano. En un comunicado, la entidad religiosa reconoció el derecho constitucional a la protesta pacífica, pero advirtió que el contexto actual —marcado por tensiones sociales y migratorias— podría ser aprovechado por grupos con intereses ocultos, generando violencia o inestabilidad. Advertencia sobre riesgos de confrontación La entidad que agrupa a varias iglesias señaló que la situación es de alta sensibilidad y que algunos sectores podrían pescar en río revuelto, exacerbando conflictos. Por ello, exhortó a la Antigua Orden Dominicana—organizadora de la manifestación— a reconsiderar el lugar y la forma de su protesta para evitar que un \»legítimo reclamo se convierta en una chispa que encienda un fuego difícil de controlar\» Piden firmeza y respeto a las autoridades La asociación también instó a las fuerzas de seguridad a actuar con firmeza pero respetando los derechos ciudadanos, y a los medios de comunicación a informar con responsabilidad, evitando discursos que alimenten divisiones. El mensaje concluyó con un llamado espiritual, citando el versículo bíblico: Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios\» (Mateo 5:9), reforzando su plegaria por la paz nacional. Contexto de tensión La marcha, convocada en una zona con presencia de migrantes haitianos, ha generado preocupación por posibles enfrentamientos, especialmente tras el despliegue militar preventivo reportado días antes. Las autoridades aún no se han pronunciado oficialmente sobre las advertencias de los pastores. Fuente: Comunicado oficial de la Asociación Dominicana de Pastores. — Nota redactada con base en declaraciones públicas y contexto informado previamente.
El monstruo que el Estado dominicano alimenta: Un análisis del surgimiento de grupos paramilitares y xenófobos

El patrón es conocido en la región. Cuando los Estados abandonan su rol de garantes de derechos y optan por el discurso del miedo, siempre surgen actores que llevan esa retórica hasta sus últimas consecuencias Por Julio Guzmán Acosta Hay silencios que gritan. El mutis deliberado del gobierno dominicano ante el crecimiento de la llamada \»Antigua Orden Dominicana\» no es simple negligencia: es la expresión de un cálculo político perverso que está incubando un monstruo difícil de controlar. Lo que comenzó como grupúsculos marginales hoy muestra características inquietantes: orgánicas – estructura de mando, simbología compartida, capacidad operativa – que delatan un fenómeno más profundo que simples actos espontáneos de violencia. El patrón es conocido en la región. Cuando los Estados abandonan su rol de garantes de derechos y optan por el discurso del miedo, siempre surgen actores que llevan esa retórica hasta sus últimas consecuencias. En República Dominicana, la ecuación es particularmente explosiva: una crisis humanitaria en Haití que empuja flujos migratorios, políticas fronterizas basadas en dejación de funciones, tráfico de influencias, mercancías, perdonas y la espectacularidad mediática más que en soluciones reales, y ahora, estos grupos que se erigen en "justicieros" de una patria imaginaria. Lo preocupante no son tanto sus acciones concretas – aunque los ataques documentados contra haitianos, organizaciones civiles, intelectuales, organizaciones democráticas y defensores de derechos humanos sean gravísimos – sino su proceso de legitimación social. Las redes sociales muestran cómo su narrativa va permeando: primero como "exageraciones de la izquierda", luego como "preocupación legítima de ciudadanos", hasta llegar al actual "son necesarios ante la inacción estatal". Este desplazamiento del Overton window no es casual: responde a años de construcción de un enemigo interno, donde el haitiano pobre dejó de ser víctima de circunstancias históricas para convertirse en amenaza existencial. El gobierno de Abinader juega un doble juego peligroso. Por un lado, mantiene formalmente el discurso institucional; por otro, alimenta mediante guiños y omisiones esta lógica de vigilantismo. Las deportaciones masivas sin garantías procesales, los operativos mediáticos en la frontera, la criminalización generalizada: todos son ingredientes que estos grupos paramilitares utilizan para justificar su existencia. Es el clásico "perro guardián" que muchos gobiernos permiten y ven necesarios, pero del que luego no pueden deshacerse. La experiencia internacional debería servirnos de advertencia. Desde los escuadrones de la muerte en Centroamérica hasta los grupos neonazis en Europa, la historia muestra que cuando el Estado tolera estas estructuras, tarde o temprano se vuelven contra sus creadores. Ya hay señales preocupantes: algunos integrantes de estos grupos han comenzado a extender sus ataques contra periodistas y académicos que denuncian sus acciones. ¿Hasta dónde llegarán si no se les frena a tiempo? La solución no puede limitarse a acciones policiales puntuales. Requerimos una desarticulación política e ideológica de este fenómeno. Esto implica: 1. Romper el círculo vicioso entre políticas migratorias demagógicas y violencia parapolicial 2. Reconstruir un discurso público basado en derechos humanos, no en estereotipos raciales 3. Investigar seriamente los vínculos entre estos grupos y sectores del aparato estatal 4. Crear mecanismos de protección real para comunidades vulnerables El tiempo apremia. Cada día que pasa sin una condena clara, sin acciones contundentes, sin un cambio de rumbo, normaliza lo anormal. La pregunta no es si estos grupos crecerán – lo están haciendo – sino cuánto daño irreparable causarán antes de que el Estado cumpla con su deber elemental: proteger a todos quienes habitan este territorio, sin distinción de origen o estatus migratorio. — Julio Guzmán Acosta Director Ejecutivo de umbral.local/
PCT exige al gobierno acciones contundentes contra grupos paramilitares y discurso de odio hacia migrantes haitianos

El PCT denuncia que sectores de la llamada Antigua Orden Dominicana operan con uniformes, símbolos y estructuras jerárquicas, promoviendo un discurso de odio racial. Por Julio Guzmán Acosta Santo Domingo, 25 de marzo de 2025. – El Partido Comunista del Trabajo (PCT), a través de una declaración firmada por su secretario general, Manuel Salazar, exigió este martes al presidente Luis Abinader que actúe de manera \»absoluta y contundente\» para impedir la formación de grupos paramilitares que ataquen a migrantes haitianos, a defensores de los derechos humanos y a organizaciones de la sociedad civil. En el comunicado, el PCT denuncia que sectores de la llamada Antigua Orden Dominicana operan con uniformes, símbolos y estructuras jerárquicas, promoviendo un discurso de odio racial y ejecutando acciones violentas contra quienes se oponen a sus ideales. Según la organización de izquierda, el gobierno ha mantenido una actitud \»indiferente\»ante este fenómeno, lo que podría interpretarse como una aceptación tácita. Advertencia sobre el discurso presidencial El PCT advirtió que el mandatario \»puede perder el control\»del tema migratorio y las relaciones con Haití, si no frena a tiempo a grupos xenófobos, lo que podría derivar en \»hechos vergonzosos\». Asimismo, instó a Abinader a evitar que sus declaraciones o medidas \»alienten prácticas paramilitares que violen libertades públicas y derechos democráticos. \»El presidente está emplazado a pronunciarse de manera pública y clara contra quienes pretenden erigirse como autoridad migratoria al margen de las leyes, señala el texto de la organizacion comunista. Contexto de tensiones migratorias La declaracion del PCT surge en un momento de “creciente tension” frente a la migración haitiana, con reportes de ataques a comunidades y defensores de derechos humanos. Organizaciones sociales han alertado sobre el “clima de hostilidad”, mientras el gobierno dominicano ha reforzado deportaciones y controles fronterizos, medidas que, según críticos, podrían alimentar narrativas extremistas. El PCT, conocido por postura de izquierda y en defensa de los derechos humanos, pidió que los migrantes sean tratados con \»estricto apego a la dignidad humana\», en línea con las convenciones internationales de las cuales la Republica Dominicana es firmante. Reacciones pendientes Hasta ahora, el “Gobierno y la Presidencia” no han respondido públicamente al emplazamiento. Sin embargo, la declaración del PCT podría reavivar el debate sobre el discurso político y la violencia xenófoba, en un escenario donde la crisis haitiana sigue impactando a República Dominicana. Mientras tanto, colectivos migrantes y de derechos humanos respaldan la exigencia, advirtiendo que la “pasividad estatal” podría escalar en violencia. La sociedad dominicana enfrenta así un nuevo llamado a definir si prevalecerá la institucionalidad o la tolerancia a grupos al margen de la ley.
Reportaje Especial: La marcha racista de la Antigua Orden Dominicana en \»El Hoyo de Friusa

Un acto de provocación con tintes fascistas contra la comunidad haitiana, ante la pasividad del Estado. Por Julio Guzmán Acosta Punta Cana, La Altagracia.– Bajo la máscara del \»patriotismo\», la organización ultranacionalista Antigua Orden Dominicana ha convocado para este domingo 30 de marzo una marcha en \»El Hoyo de Friusa\», un barrio mayoritariamente haitiano en Bávaro. El evento –autorizado por el Ministerio de Interior y Policía– revela el alarmante ascenso de grupos xenófobos en República Dominicana y la complicidad estatal ante discursos de odio. El objetivo real: una provocación racista El lugar elegido no es casual. Las autoridades migratorias han descrito esta zona como \»la esquina más peligrosa del país\» –no por la delincuencia, sino por su concentración de haitianos–. En 2022, el entonces director de Migración, Enrique García, admitió que requerían \»150 militares para intervenir\» el área, describiéndola como un \»problema mayúsculo\». La marcha busca exhibir fuerza frente a una comunidad vulnerable: Simbolismo fascista: Penetrar \»pacíficamente\» (según sus declaraciones) en un territorio estigmatizado como \»Pequeño Haití\» reproduce tácticas de intimidación usadas por grupos supremacistas en otros países. Respaldo político: Abel Martínez, excandidato presidencial del PLD, apoyó públicamente la convocatoria, legitimando su narrativa xenófoba. El Hoyo de Friusa: estigmatización y abandono Fundada en los 90, esta comunidad es víctima de un doble discurso: mientras el Estado la criminaliza, permite su crecimiento precario sin políticas de integración. Datos revelan: Falta de cifras oficiales: Migración no transparenta el número real de haitianos, pero residentes confirman su presencia mayoritaria. Negligencia estatal: Pese a tener escuela, liceo y destacamento policial (construido en 2014), las autoridades han fracasado en combatir redes de trata, prostitución y narcotráfico que sí existen, pero que se usan como excusa para estigmatizar a toda la población haitiana. Tácticas de la Antigua Orden Dominicana: del discurso de odio a la acción Este grupo –que ya ha realizado marchas en el Distrito Nacional– emplea un guion similar al de organizaciones neofascistas globales: 1. Deshumanización: Reducen a los haitianos a \»invasores\», ignorando que muchos llevan décadas en el país. 2. Teatralización de la \»defensa nacional\»: Usan uniformes y simbología que evocan milicias paramilitares. 3. Colaboración pasiva del Estado: La autorización de la marcha viola la Ley 139-01 sobre discriminación racial y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que RD ha ratificado. Silencio cómplice del gobierno Mientras colectivos de derechos humanos denuncian el riesgo de violencia, el gobierno de Luis Abinader: -No ha condenado la manifestación, pese a su carácter abiertamente discriminatorio. – Incumple sus obligaciones: El artículo 39 de la Constitución dominicana prohíbe expresamente \»incitación al odio nacional, racial o religioso\». Testimonios anonimos de haitianos en Friusa consultados para este reportaje expresan temor: \»Esto es una excusa para atacarnos. Si vinieran a ayudar, no llegarían con pancartas y cámaras\». ¿Qué sigue? Organizaciones como el Movimiento Reconocido y MOSCTHA han alertado que la marcha podría derivar en: – Ataques violentos contra haitianos, bajo la mirada pasiva de autoridades locales. – Normalization de acciones similares en otras comunidades marginadas. Contexto internacional: La ONU ya ha advertido a RD por el \»racismo estructural\» en su política migratoria (2023). Esta marcha confirma que el problema no son solo las deportaciones, sino la tolerancia a grupos que promueven el odio étnico. — Conclusión: Lo que ocurra este domingo en Friusa será un termómetro de hasta qué punto el Estado dominicano está dispuesto a permitir que el fascismo se vista de \»patriotismo\». La comunidad internacional no puede ignorarlo. -Este reportaje se basó en investigaciones de campo, archivos de Bávaro News, medios de comunicaciones y testimonios de residentes de Friusa que pidieron anonimato por seguridad.