UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

Friusa en la estrategia del ultranacionalismo del odio

Los sembradores del odio y la xenofobia manipulan la visibilidad de nacionales haitianos o de origen que se produce en Friusa para difundir el miedo y la falsa amenaza de la soberanía nacional. Con la marcha allí, creen haber “encontrado el camino que quiere seguir el pueblo dominicano ÁGORA Por César Pérez  A pesar de que el antihaitianismo ha sido un viejo recurso de campaña electoral, de manipulación política/ideológica, de mitos y falseades de nuestra historia, en términos organizativos, las diversas expresiones del ultranacionalismo no han podido constituirse en una colectividad política orgánicamente importante. Desesperadas y guiadas por la ceguera que produce la pasión irracional, la violencia y el odio, éstas buscan la manera de lograrlo con marchas como la realizada el pasado domingo en la localidad de Friusa creyendo encontrar allí la fórmula para alcanzar ese objetivo. Las declaraciones antes y después de esa marcha, de algunos personeros del ultranacionalismo afines a los organizadores públicos de esa actividad, son claros indicadores de este aserto. Pero veamos algunos desvaríos y contradicciones de esos grupos: en la solicitud de permiso a Interior y Policía para realizar la marcha, quien funge de jefe de la llamada Antigua Orden, con pobre redacción y elementales faltas gramaticales, dice que: “El Propósito de la marcha es conmemorar la Batalla del 30 de marzo y También para fomentar la solidaridad con el pueblo Dominicano que la autoridades Dominicana Dirección General de Migración igual que la población Dominicana aun mantiene control del Territorio de Friusa, Punta Cana, a pesar de la gran cantidad de nacionales Haitianos ilegales que existe allí”. Sin embargo, oficiales retirados y de tenencia neofascista, promocionaron la marcha en espacios televisivos y en las redes sociales y difunden la mentira de que Friusa es un enclave de haitianos fuera del control de las autoridades dominicanas que “amenaza la soberanía nacional”. Mientras el jefe de la Antigua Orden reconoce en su carta que las autoridades tienen el control del Hoyo de Friuda, los grupos ultranacionalistas en sus diversas expresiones mantienen el falso relato de que la vida en esa esa localidad discurre al margen de toda ley. Lo cierto es que ese enclave tiene zonas afrentosamente degradadas y sin ningún orden en su configuración espacial y que cuando esto sucede en espacios con esas condiciones se exageran los niveles de seguridad ciudadana y se crean las leyendas, a veces cierta, pero no en este caso, de que la policía no puede penetrar allí. Es lo que, en su momento, se decía de barrios como Capotillo y actualmente de las favelas de Brasil, de las colinas de Medellín, zonas de Nueva York y de barrios de varias ciudades en todo el mundo, sin que esto significa que el Estado pierda su soberanía sobre esos espacios, ni que la amenacen. Los sembradores del odio y la xenofobia manipulan la visibilidad de nacionales haitianos o de origen que se produce en Friusa para difundir el miedo y la falsa amenaza de la soberanía nacional. Con la marcha allí, creen haber “encontrado el camino que quiere seguir el pueblo dominicano”, como dice en su valoración de la marcha uno de los principales tergiversadores de la presencia en el país de la imprescindible mano de obra haitiana, un sembrador del odio y creador de mitos sobre la cuestión haitiana en el país. Otro, del mismo corte, dice que hay que marchar en todas las provincias del país. A tal efecto, han convocado una marcha para el 24 de abril, lo cual estaría indicando que en esta estrategia quieren aprovechar fechas nacionales simbólicas. Esa estrategia, pretenden aprovecharla sectores de algunas fuerzas políticas, manifestándola en su valoración de la acción policial para contener los actos tremendistas de algunos participantes en la marcha, que no eran “infiltrados”, sino gente de la misma catadura de sus organizadores. A ese propósito, connotados dirigentes del PLD condenan “con firmeza la agresión brutal contra dominicanos que marchaban pacíficamente en Friusa, exigiendo lo que es justo: que se respete nuestra soberanía y se aplique la ley frente a la masiva presencia de haitianos ilegales”, ¿cuál?; en términos similares se pronunció el presidente de FP. El PRM no ha dicho nada de manera oficial, en su lenguaje frente al grupo y sus acciones, algunos funcionarios del gobierno han sido sustancialmente ambiguos. Lamentablemente complacientes. Los ultranacionalistas claman el derecho a hacer sus acciones, diciendo que son pacíficas, a pesar de sus violentos acosos y amenazas a medios de prensa y a quienes se oponen a sus designios. Esta circunstancia plantea el tema de derechos ciudadanos de diversos tipos como cuestión vital para la democracia. En ese sentido, Hanna Arendt decía que “los movimientos totalitarios usan y abusan de las libertades democráticas para destruirlas”. La historia está llena de ejemplos, los movimientos paramilitares antidemocráticos con sus camisas negras, los fascistas en Italia y de camisas pardas, los nazis, en Alemania. Ambos movimientos aprovecharon los espacios que les brindó la democracia y terminaron destruyéndola. En la actualidad existen numerosos movimientos de corte parecido que usan uniformes y símbolos militares. Finalmente, en sus atributos naturales, históricos y geográfico, nuestro país tiene un sólido potencial para su desarrollo, pero lograrlo y mantenerlo solo es posible en el marco de la libertad y el respeto a los valores universales de los derechos humanos y recordando que “la democracia es tan fácil de perder como difícil reconquistar”, como dice Bobbio.

Presidente Abinader advierte sobre manifestaciones: \»Protesten, pero con orden y paz\»

Por Brendalis Reyes Santo Domingo, 31 de marzo 2025.– El presidente Luis Abinader afirmó este lunes que su gobierno no permitirá el desorden en las manifestaciones públicas. «Pueden protestar lo que quieran, pero con orden y en paz. Que quede claro eso: en orden y en paz», enfatizó el mandatario durante su intervención en La Semanal. Sus declaraciones se produjeron tras los incidentes registrados durante la marcha de la organización paramilitar Antigua Orden Dominicana, que culminó en enfrentamientos entre manifestantes y miembros de los cuerpos de seguridad. La protesta, que reunió a cientos de personas, transcurría sin mayores alteraciones hasta que un grupo desvió la ruta acordada, lo que provocó la intervención de la Policía y el Ejército. El altercado derivó en el lanzamiento de piedras y otros objetos. Frente a lo ocurrido, Abinader cuestionó: «¿Qué pasó en la marcha? Preguntémosles a los organizadores», y recordó que Antigua Orden Dominicana había asegurado que se cumplió con lo pactado. Enfoque en migración y seguridad El presidente también destacó que la política migratoria es una de las prioridades de su administración. Mencionó los avances en la frontera, como proyectos agrícolas y de construcción para reducir la mano de obra irregular, así como las deportaciones semanales de migrantes indocumentados. Además, rechazó las versiones que señalan que el sector de Friusa, en La Altagracia, está fuera del control estatal, argumentando que es una comunidad con más de 30 años de historia. Preocupación por discurso de odio Por otro lado, el senador de La Altagracia, Rafael Duluc, alertó que las protestas contra haitianos están fomentando un clima de división. Negó que la migración sea un problema exclusivo de su provincia y criticó que las movilizaciones en Hoyo de Friusa puedan perjudicar al turismo, uno de los pilares económicos de la zona. Las declaraciones de las autoridades reflejan la tensión en torno a las manifestaciones y la creciente polarización por el tema migratorio, mientras el gobierno insiste en mantener el orden público.

La pasarela de Friusa

Por Freddy González Justamente cuando se conmemoraba el 181 aniversario de la batalla del 30 de marzo librada en Santiago por José María Imbert y Fernando Valerio contra las tropas haitianas encabezadas por al general Jean-Louis Pierrot, batalla que llenó de gloria al recién creado ejército dominicano, una organización de camisas negras semejante a las falanges fascistas de Benito Mussolini, haciendo alarde de falso nacionalismo, convocó una manifestación contra la presencia haitiana en un lugar llamado Friusa, de la comunidad de Bávaro, principal enclave turístico del país, se convirtió en una verdadera pasarela del folclor político, social y hasta económico del país, sin alfombra roja pero atuendo militar y pasamontaña. La Antigua Orden Dominicana, una banda paramilitar, que apoyada y financiada por sectores utraconservadores , ha venido operando libremente ante la mirada indiferente de las autoridades, que ha interrumpido actividades pacificas de organizaciones que reclaman derechos fundamentales consagrados en nuestro ordenamiento jurídico; creando un clima de terror mediático contra todo el que se ha pronunciado en rechazo a su política de odio y xenofobia hacia nacionales de origen haitiano. Semejante que las camisas pardas de Hitler, a quien su líder venera y lo llama calumniado; que comenzaron con los judíos en la famosa Noche de los Cristales Rotos ( Kristallnacht ), luego vinieron contra los socialistas, los líderes sindicales y después contra ellos mismos en la llamada Noche de los Cuchillos Largos ( Nacht el langen Messer), política que le costó a la humanidad más de 50 millones de muertos por no frenarla a su debido tiempo. Ese el mismo grupo que trató de impedir una protesta pacífica en la Puerta del Conde, contra el exterminio llevado a cabo por el sionismo israelí contra el pueblo de Palestina, que ha dejado un saldo de más de 50 mil muertos entre los que se encuentran más de 18 mil niños. La marcha realizada hacia Friusa fue una provocación innecesaria que no iba a resolver el problema migratorio, sino alardear de un nacionalismo que nunca han demostrado, ni es verdad que están dispuestos a demostrar; pero lo financiero y viven de esa práctica dañina y aberrante en detrimento de las relaciones de armonía y respeto que deben existir entre naciones y países. No son capaces de enfrentar las verdaderas causas de la migración masiva de ciudadanos haitianos al país ni a los sectores involucrados en la misma, construcción, agricultura y turismo; ni a las potencias que se hacen de la vista gorda, pretendiendo que el país cargue el peso de la crisis que ellos han contribuido a crear en Haití. Solo en un país como el nuestro, con una inversión de valores galopante, cualquier carajo sin ningún tipo de historia en la lucha de los espacios democráticos de que hoy disfrutan los dominicanos, puede creerse importante por ser parte de la sociedad mediática, (elementos de ese círculo) no desaprovechan la oportunidad para sumarse al espectáculo en busca de notoriedad sin importar las consecuencias. Ahí están los resultados cuando desaprensivos no solo intentaron pasar el perímetro que las autoridades impusieron para evitar una tragedia, sino que lanzaron piedras y otros objetos contra la misma en un acto de abierta provocación. Las autoridades no pueden permitir que ningún sector, llámese como se llame, quieran tomar el papel de regulador del control social que por ley les corresponde jugar. Fomentar el odio no es un buen negocio.

La Antigua Orden Dominicana: Nacionalismo y Racismo como Estrategias de Distracción de Problemas Estructurales

Por Danilo Minaya En la República Dominicana, el nacionalismo exacerbado, alimentado por grupos vinculados a la Antigua Orden Dominicana, ha encontrado un terreno fértil para propagar discursos xenófobos y racistas, especialmente en contra de la población haitiana. Sin embargo, detrás de esta retórica se esconden problemas estructurales que perpetúan la desigualdad y la exclusión social, desviando la atención de las verdaderas causas de los desafíos económicos y sociales que enfrenta el país. El capitalismo y las políticas neoliberales han utilizado de manera sistemática discursos de nacionalismo y patriotismo para legitimar estructuras económicas desiguales. Estas narrativas, lejos de fortalecer una identidad colectiva inclusiva, buscan desviar la atención de las fallas estructurales del sistema al culpar a \»forasteros\» como inmigrantes y minorías. De esta manera, se ocultan las responsabilidades de las élites económicas y políticas, permitiendo que estas continúen beneficiándose a costa de las mayorías sociales. El neoliberalismo, el conservadurismo y la ultraderecha han contribuido activamente a la creación de un entorno en el que los discursos de odio, la xenofobia y el racismo encuentran un terreno fértil para crecer. Estas ideologías no solo fomentan divisiones sociales, sino que también promueven la exclusión y refuerzan la percepción de ciertos grupos como peligrosos, debilitando la solidaridad entre las clases trabajadoras y las comunidades marginadas. En el país, el discurso nacionalista ha sido una herramienta recurrente para desviar la atención de los problemas estructurales que afectan a la sociedad. Al centrar la discusión en la \»amenaza\» de los haitianos, se ocultan injusticias sociales como la desigualdad, la pobreza, la corrupción y la falta de acceso a derechos básicos. Esta estrategia permite a las élites políticas y económicas evadir sus responsabilidades en la generación y reproducción de estas problemáticas, manteniendo así el statu quo y evitando la organización social para el cambio. El uso del nacionalismo extremo y del patriotismo excluyente, limita la posibilidad de una reflexión crítica sobre las verdaderas causas de los problemas sociales y económicos. Al presentar la diversidad cultural y la migración como amenazas, se refuerzan prejuicios históricos. Además, se debilita la movilización en torno a derechos fundamentales como el salario justo, la vivienda digna, la salud pública y la educación de calidad. Para contrarrestar esta manipulación, es fundamental fomentar un pensamiento crítico, promover una comprensión más profunda de las interrelaciones entre economía, política y sociedad, desafiar las estrategias de distracción utilizadas por las élites y fomentar una visión más equitativa e inclusiva del desarrollo social. La organización de la clase trabajadora y otros sectores de la sociedad es clave para combatir las desigualdades y exigir transformaciones estructurales. La acción colectiva no solo es una herramienta para la defensa de derechos, sino también un mecanismo para construir una sociedad en la que prevalezcan valores fundamentales como la empatía, la solidaridad y el respeto por la dignidad humana. Solo a través de la unidad y la organización se podrá avanzar hacia una sociedad más justa e inclusiva, en la que el bienestar común prime sobre los intereses particulares de unos pocos.

Espectáculo de Alofoke y compartes en FRIUSA

Por Manuel Salazar Sobre actuación de Alofoke y compartes, buscando rentabilidad, genera desorden en Marcha Antihaitana de FRIUSA. Se desató la competencia a quién más entre Alofoke y otros comunicadores que también buscaban sonoridad y audiencia. Alofoke encabezó un pelotón que quiso ir más allá de lo que había programado el organizador de la marcha de marras. Sobre actuando, para hacer una noticia. Esa fue la fuente del desorden en que devino aquel titingó; que de hecho le dió sonido y relevancia pública a una marcha que hasta entonces era gris y habría discurrido sin pena ni gloria.

El espectáculo detrás del caos en la marcha antihaitiana de Friusa

Alofoke, desde un principio decidió utilizar la marcha para su beneficio personal, y para eso, puso toda su maquinaria para lograr su propósito, hacer viral el espectáculo que había montado. Por Julio Guzmán Acosta Friusa, La Altagracia. — Lo que comenzó como una protesta más contra la migración haitiana terminó convertida en un circo mediático, con comunicadores como  Santiago Matías (Alofoke) y otros influencers dominicanos buscando protagonismo a costa del conflicto. La marcha, convocada por la Antigua Orden Dominicana, estaba destinada a pasar sin mayor relevancia, pero la sobreactuación de estos personajes la catapultó al escándalo nacional. La competencia por el rating en vivo Desde el inicio, quedó claro que para algunos comunicadores, esta no era una manifestación política, sino una oportunidad de contenido. Alofoke conocido por su estilo sensacionalista, encabezó un grupo de manifestantes que, en busca de imágenes impactantes, intentó desviarse de la ruta autorizada hacia zonas con mayor presencia haitiana. No fue el único. Otros \»compartes\» (como se les llama a estos comunicadores callejeros) se sumaron a la pugna por quién generaba la nota más viral. Mientras los organizadores pedían orden, estos personajes alentaban a los participantes a avanzar más allá de los límites pactados con las autoridades, buscando el enfrentamiento que les garantizara audiencia. El momento en que todo se descontroló El punto de quiebre llegó cuando Alofoke y su pelotón rompieron el cordón policial, gritando consignas más radicales y empujando a la multitud hacia el sector de Mata Mosquito, un área con alta población haitiana. Las cámaras en mano, transmitiendo en vivo para sus seguidores, exageraban cada gesto, cada empujón, convirtiendo la protesta en un espectáculo de tensión artificial. La Policía, ante el avance desordenado, respondió con gases lacrimógenos, y lo que pudo haber sido una marcha olvidable se transformó en un caos mediático. Alofoke y compañía lograron lo que querían: el clip del enfrentamiento se viralizó, dándole una relevancia inesperada a una protesta que, de otro modo, habría pasado sin pena ni gloria. ¿Activismo o negocio? Mientras los organizadores originales de la marcha se quejaban de que su mensaje se había distorsionado, los comunicadores callejeros celebraban las reproducciones en sus redes. Para ellos, el conflicto no era una causa, sino contenido rentable. \»Esto no es periodismo, es circo barato\», comentó un agente policial que prefirió no dar su nombre. \»Mientras más desorden hay, más ganan ellos con sus transmisiones\». El después: ¿Quién gana con el caos? La marcha terminó antes de lo previsto, con detenidos y heridos leves, pero con un saldo claro: los únicos ganadores fueron los que convirtieron el conflicto en espectáculo. Mientras la comunidad haitiana de Friusa sigue temiendo por su seguridad, y los convocantes originarios ven su mensaje opacado por el sensacionalismo, figuras como Alofoke suman seguidores y patrocinios. Al final, el verdadero drama no fue la protesta en sí, sino cómo el afán de viralización terminó dictando su curso. Y en ese juego, la única verdad que queda es que, en la era del clickbait, hasta las causas más serias pueden convertirse en mero entretenimiento.  

Tensión y gases lacrimógenos marcan marcha nacionalista en Friusa

Un operativo policial corta abruptamente la protesta contra la migración haitiana mientras se agudizan las tensiones sociales. Por Servicios umbral.local/ Bávaro, La Altagracia – Lo que comenzó como una marcha \»pacífica\» terminó convertida en un episodio de tensión social que dejó al descubierto las profundas fracturas en la comunidad de Friusa. La protesta convocada por la Antigua Orden Dominicana, que prometía ser una manifestación patriótica, degeneró en caos cuando cientos de manifestantes intentaron desviarse hacia zonas con alta concentración de migrantes haitianos, provocando una contundente respuesta policial. Minuto a minuto del conflicto Desde las 2:00 de la tarde, unos 200 manifestantes vestidos de negro y ondeando banderas dominicanas comenzaron a congregarse en la Avenida España, el único espacio autorizado para la protesta. La atmósfera, aunque tensa, se mantenía bajo control hasta que, alrededor de las 2:30 pm, un grupo de participantes intentó romper el cordón de seguridad para dirigirse hacia Mata Mosquito, sector conocido por su población mayoritariamente haitiana. \»Fue como ver una olla a presión a punto de explotar\», describió un comerciante local que prefirió mantener el anonimato. A las 2:45 pm, agentes antidisturbios emitieron la primera advertencia a través de megáfonos. Cinco minutos después, cuando los manifestantes insistían en avanzar, el aire se llenó del característico humo blanco de las bombas lacrimógenas. Las dos caras del conflicto El coronel Diego Pesqueira, portavoz de la Policía Nacional, defendió el procedimiento: \»Cumplimos estrictamente con el protocolo escalonado. Primero diálogo, luego advertencias y finalmente medidas de dispersión no letales cuando se intentó violar el perímetro acordado\». Sin embargo, entre los manifestantes la percepción fue distinta. \»Vinimos a ejercer nuestro derecho a protestar y nos tratan como criminales\», denunció Ángel Mota, uno de los participantes, mientras se limpiaba los ojos irritados por los gases. Su declaración resume el sentir de muchos en el grupo ultranacionalista, que acusan al gobierno de proteger más a los migrantes que a los ciudadanos dominicanos. Del otro lado de la tensión social, Marie Baptiste, una mujer haitiana que vive hace ocho años en Friusa, relató desde su humilde vivienda: \»Mis hijos lloraban escondidos bajo la cama. Pensamos que esta vez sí entrarían a hacernos daño\». Su testimonio refleja el miedo constante que vive la comunidad migrante en esta zona. Una comunidad dividida Friusa se ha convertido en el símbolo de las complejas tensiones migratorias en República Dominicana. Según datos recopilados por umbral.local/, el 40% de la fuerza laboral local es de origen extranjero y el 42% de las viviendas albergan familias binacionales. Estas cifras, en lugar de hablar de integración, han alimentado un caldo de cultivo para el resentimiento social. En los últimos 18 meses se han registrado al menos 14 incidentes con matices xenófobos en la zona, incluyendo pintas amenazantes en viviendas y negocios propiedad de haitianos. La ONG Reconoci.do documentó que durante la protesta del domingo al menos tres viviendas de familias haitianas sufrieron daños por lanzamiento de piedras. Reacciones institucionales La rápida escalada del conflicto ha generado olas de reacciones. La Procuraduría General de la República anunció la apertura de una investigación para determinar si hubo uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes. Mientras tanto, la Cancillería haitiana emitió un comunicado expresando \»profunda preocupación\» por los eventos y exigiendo protección para sus ¿Qué sigue para Friusa? Mientras las autoridades buscan soluciones institucionales, en el terreno las heridas sociales parecen profundizarse. La Iglesia Católica anunció que mediará una mesa de diálogo comunal, pero muchos residentes se muestran escépticos. \»Esto no termina aquí\», advirtió un líder comunitario que pidió reserva de su identidad. \»Cada intervención policial, cada protesta, cada ataque, va acumulando resentimiento en ambos lados\». Lo ocurrido este domingo en Friusa no fue un incidente aislado, sino el último capítulo de una historia de tensiones no resueltas entre dos comunidades que comparten el mismo espacio geográfico pero viven realidades sociales profundamente divididas.  

Tensión y provocación en la marcha de la Antigua Orden Dominicana en Friusa

Por Julio Guzmán Acosta  Friusa, La Altagracia – Domingo 30 de marzo.- Un ambiente cargado de tensión y un despliegue militar sin precedentes marcaron este domingo la polémica marcha convocada por la Antigua Orden Dominicana en el Hoyo de Friusa, una comunidad con alta población haitiana que se ha convertido en el centro de un debate migratorio y social en República Dominicana. Un operativo militar sin margen para el error Desde la madrugada, más de 3,500 efectivos entre policías y militares tomaron posiciones en las calles de Friusa, cerrando accesos y patrullando cada esquina. Tanquetas, vehículos blindados y agentes antidisturbios se apostaron en puntos clave, en lo que las autoridades llamaron una medida \»preventiva\». Pero el mensaje era claro: no habría espacio para desórdenes. El director de la Policía Nacional, Ramón Antonio Guzmán Peralta, supervisó personalmente el operativo, mientras helicópteros sobrevolaban la zona. \»Estamos aquí para garantizar la paz\», declaró, aunque muchos residentes interpretaron la movilización como una advertencia. La provocación detrás de la \»marcha pacífica\» A pesar de que Ángelo Vázquez Hernández, líder de la organización convocante, insistió en que la manifestación era \»pacífica\» y buscaba \»expresar inquietudes sociales\», el simbolismo de la movilización no pasó desapercibido. Decenas de manifestantes, vestidos completamente de negro y portando banderas dominicanas, avanzaron por una comunidad donde, según denuncian algunos residentes, grupos haitianos ejercen control territorial. \»Esto no es solo una marcha, es un mensaje\», dijo un participante que prefirió no identificarse. Para muchos, la elección de Friusa como escenario no fue casual. La comunidad, conocida por su alta densidad de migrantes, ha sido foco de tensiones en los últimos años. \»Aquí hay dominicanos que ya no se sienten dueños de su propio barrio\», afirmó Roberto González,  un residente que apoyaba la protesta. Temor y resistencia en la comunidad Mientras los manifestantes avanzaban, varios habitantes haitianos optaron por encerrarse en sus casas. \»Nos dijeron que no saliéramos, que podía haber problemas\», confesó Jean Pierre, un migrante que lleva mas de quince años viviendo en Friusa. Organizaciones de derechos humanos habían alertado sobre el carácter provocador de la marcha, recordando episodios anteriores de violencia contra migrantes. \»Estas movilizaciones en zonas sensibles solo exacerban los conflictos\», denunció Laura Sánchez, de la ONG Solidaridad Fronteriza. ¿Discurso nacionalista o incitación al conflicto por odio racial? Aunque la protesta transcurrió sin incidentes graves, los cánticos y consignas de los participantes dejaron claro el trasfondo del movimiento: \»Friusa es dominicana”, \»Que se cumpla la ley\». Mensajes que, en un contexto de creciente antimigración, resonaron como un desafío. Las autoridades insisten en que actuarán con firmeza ante cualquier acto violento, pero la pregunta queda flotando: ¿Fue esta marcha una expresión legítima o una estrategia de presión en un territorio en disputa? Lo único seguro es que, tras este domingo, Friusa sigue siendo un polvorín (y nadie sabe cuándo podría estallar).

Tensión en Friusa previo a marcha \»pacífica\» de la Antigua Orden Dominicana

Por Servicios umbral.local/ Friusa, La Altagracia. – Horas antes del inicio de la polémica marcha convocada por la Antigua Orden Dominicana en Friusa, la entrada principal de la comunidad muestra un despliegue inusual de agentes policiales, camiones y calles bloqueadas con conos bajo vigilancia. Un pequeño grupo de personas ya se congregaba en el lugar, mientras entre los residentes crece la preocupación por posibles disturbios. Algunos temen que la protesta, anunciada como \»pacífica\», derive en violencia. \»Hay muchas personas que tienen sed de sangre, y aquí solo hace falta que el primer loco tire una piedra para que se arme un desastre\», expresó José Estrella, residente desde hace siete años en Friusa. El tema de la migración haitiana también divide opiniones. Estrella señaló que, aunque en la comunidad hay muchos haitianos, \»las casas que habitan son de dominicanos que se las rentan\». En cambio, Roberto González Méndez, con 30 años viviendo en la zona, exige la expulsión de extranjeros que, según él, generan inseguridad: \»Esas bandas que están ahí en el Hoyo de Friusa hay que sacarlas. Cuando uno viene de trabajar de los hoteles, viene con miedo\». Mientras las autoridades mantienen un fuerte operativo en ambas entradas de Friusa, los ánimos se mantienen en vilo a la espera de cómo se desarrollará la marcha.

Gobierno de Abinader acusado de proteger grupos paramilitares con tendencias neofascistas

Por Angel F. Acosta Santo Domingo, RD.— El Movimiento Caamañista (MC) lanzó una dura advertencia este sábado sobre el avance de grupos paramilitares con ideología neofascista y ultranacionalista en República Dominicana, señalando al gobierno de Luis Abinader y a la Policía Nacional de brindarles protección. La denuncia llega horas antes de una polémica marcha convocada por La Antigua Orden Dominicana en el Hoyo de Friusa (Bávaro), un barrio con alta población haitiana, donde el grupo —vestido de uniformes negros y con presunto armamento— ha amenazado con realizar \»patrullajes migratorios\» ilegales. Acusaciones Claves En un comunicado firmado por el dirigente Narciso Isa Conde, el MC alerta que: – El Estado está permitiendo la consolidación de un \»poder neofascista\», alimentado por racismo, xenofobia y discursos de audio contra haitianos, mujeres y la comunidad LGBTIQ+. – Grupos como La Antigua Orden Dominicana operan como paramilitares, con apoyo tácito de sectores policiales y militares, siguiendo modelos internacionales como los de Bukele (El Salvador) o Milei (Argentina). – Abinader conoce su peligrosidad, pero no actúa para desarticularlos, pese a que han incitado a quemas de viviendas y agresiones físicas contra migrantes. Contexto Peligroso El MC vincula este fenómeno con: 1. Proyectos de ley en el Congreso que criminalizan la protesta social y favorecen discursos represivos. 2. Influencia de la extrema derecha global, incluido el trumpismo y agencias como la CIA. 3. Financiamiento oculto por parte de \»sectores de poder\» locales. La Marcha que Preocupa Para este domingo 30 de marzo, el grupo ultranacionalista ha convocado una \»movilización patriotica en el Hoyo de Friusa, zona donde trabajadores haitianos denuncian impagos salariales por parte de empresarios. El MC teme que: – Sea un pretexto para ataques violentos contra la comunidad migrante. – La Policía Nacional actúe como cómplice pasivo, tal como ha ocurrido en operativos anteriores. Reacción Oficial Hasta ahora, el gobierno no ha respondedo a las acusaciones. Sin embargo, fuentes de Migración confirmaron a este medio que habrá refuerzo militar en la zona, aunque no precisaron si impedirán las acciones de los paramilitares. Advertencia Histórica El MC recordó que \»el fascismo no se legaliza, se combate\», y citó ejemplos como la dictadura de Trujillo y regímenes militares en América Latina donde la tolerancia a grupos armados derivó en masacres. \»Abinader tiene la obligación de actuar. Si no lo hace, será responsable de lo que ocurra\», concluyó el movimiento.