El 36.3 % de los circuitos del país permanece clasificado en la categoría D, mientras apenas el 44.4 % dispone de suministro durante las 24 horas. Edeeste concentra la mayor proporción de circuitos con servicio limitado.
Redacción | Umbral
SANTO DOMINGO.– El sistema eléctrico dominicano continúa mostrando una marcada desigualdad en la calidad del suministro: más de un tercio de los circuitos de las empresas distribuidoras recibe menos de 14 horas de electricidad al día, pese a que durante el último año aumentó la cantidad de zonas que cuentan con servicio permanente.
Los datos correspondientes a julio de 2026 indican que 294 circuitos, equivalentes al 36.3 % del total, permanecen clasificados en la categoría D, reservada para aquellos que reciben menos de 14 horas de energía diariamente.
En el otro extremo se encuentran 359 circuitos categoría A, equivalentes al 44.4 %, que disponen de electricidad durante las 24 horas, salvo interrupciones ocasionadas por mantenimiento preventivo, correctivo u otras incidencias.
Las cifras proceden del Informe de Gestión Comercial de las empresas distribuidoras elaborado por el Ministerio de Energía y Minas y divulgado este jueves por Diario Libre.
Edeeste concentra el mayor problema
Las diferencias entre las tres distribuidoras estatales son significativas.
Edeeste presenta la situación más pronunciada: 161 de sus 250 circuitos están clasificados en la categoría D, lo que representa aproximadamente el 64.4 % de los circuitos que administra.
Esto significa que prácticamente dos de cada tres circuitos gestionados por esa distribuidora se encuentran dentro de la categoría de menor suministro.
Edesur registra 70 circuitos D, equivalentes al 25.4 % de sus 305 circuitos, mientras que Edenorte contabiliza 74 bajo esa clasificación, alrededor del 26.1 % de los 283 que administra.
Aumentan los circuitos con electricidad las 24 horas
El informe también recoge una evolución favorable en los circuitos categoría A.
En julio de 2025 existían 324 circuitos bajo esta clasificación. Un año después la cantidad aumentó hasta 359, para un crecimiento interanual del 10.8 %.
El avance, sin embargo, no ha sido uniforme.
Edeeste experimentó el incremento más significativo, al pasar de 47 circuitos A en julio de 2025 a 89 en julio de 2026, prácticamente el doble.
Edenorte pasó de 174 a 175, mientras Edesur siguió una trayectoria diferente y redujo sus circuitos con servicio permanente de 103 a 95.
Por demarcaciones, Santiago encabeza el país con 54 circuitos categoría A, seguida por el Distrito Nacional, que dispone de 45.
Las pérdidas y el cobro, detrás de las clasificaciones
La clasificación de los circuitos no depende exclusivamente de las horas durante las cuales reciben electricidad. También guarda relación con los niveles de pérdidas y cobranza registrados en cada zona.
Los circuitos A, además de disponer de suministro permanente, presentan niveles de cobranza superiores al 90 % y pérdidas inferiores al 20 %.
En los circuitos D ocurre prácticamente lo contrario: las pérdidas superan el 40 % y los niveles de cobranza se sitúan por debajo del 60 %.
Entre ambos extremos se encuentran los circuitos B y C.
Los primeros reciben alrededor de 21 horas de suministro, mientras los segundos rondan las 16 horas. En conjunto existen 188 circuitos dentro de esas dos categorías, de los cuales 116 corresponden a la categoría C.
Un viejo desafío del sistema eléctrico dominicano
Las cifras vuelven a colocar sobre la mesa uno de los problemas históricos del sector eléctrico dominicano: las elevadas pérdidas de las empresas distribuidoras.
El problema tiene repercusiones que van más allá de las finanzas de las EDE. Las interrupciones prolongadas obligan a hogares y empresas a recurrir a inversores, baterías, plantas eléctricas y otros sistemas alternativos, aumentando el costo real de disponer de energía.
También afectan especialmente a pequeños comercios y negocios que dependen de refrigeración, equipos eléctricos y servicios continuos para desarrollar sus actividades.
Aunque las estadísticas muestran una reducción de los circuitos D —de 320 en julio de 2025 a 294 un año después— y un aumento de aquellos con suministro permanente, más de uno de cada tres circuitos eléctricos dominicanos todavía recibe menos de 14 horas de servicio al día.
La brecha refleja que, junto con el incremento de la generación y las inversiones en infraestructura, la reducción de pérdidas, el aumento de la cobranza y la mejora de las redes de distribución continúan siendo piezas fundamentales para alcanzar un servicio eléctrico estable en todo el territorio nacional.




