Julian Assange y su familia participan en la multitudinaria despedida al Papa Francisco

Julian Assange y su familia en la despedida al Papa Francisco — Wikileaks/X Por Servicios umbral.local/ Roma, 27 de abril de 2025 — Julian Assange, fundador de la plataforma de filtraciones WikiLeaks, se unió junto a su familia a la multitudinaria despedida del Papa Francisco, fallecido el pasado lunes a los 88 años. Este gesto busca expresar su agradecimiento por el apoyo que el pontífice le brindó durante su prolongada y difícil persecución, derivada de su valiente decisión de publicar documentos clasificados que expusieron los juegos sucios de Estados Unidos, la CIA y otros cuerpos de seguridad alrededor del mundo. Stella Assange, esposa de Julian, recordó a través de un mensaje publicado en la cuenta oficial de X de la organización que ella y sus hijos tuvieron \»el honor\» de ser recibidos por el Papa en junio de 2023, mientras Julian permanecía recluido en la prisión londinense de Belmarsh, un centro de máxima seguridad. En junio del año pasado, el Tribunal Superior de Londres dejó en libertad bajo fianza a Assange, tras un acuerdo con el Gobierno de Estados Unidos. En dicho acuerdo, Assange se declaró culpable de un cargo de espionaje, lo que permitió que su sentencia equivaliera al tiempo que ya había cumplido, más de cinco años en prisión. Stella explicó que, ahora que Julian está libre, toda la familia viajó a Roma para expresar su profunda gratitud hacia el Papa Francisco, quien durante la difícil etapa de persecución no solo le escribió cartas desde la cárcel, sino que también le ofreció la posibilidad de recibir asilo en el Vaticano, un gesto que la familia valora como un acto de humanidad y solidaridad. La odisea de Assange comenzó cuando decidió revelar al mundo información secreta que denunciaba operaciones clandestinas, abusos de poder y violaciones a derechos humanos cometidos por agencias de inteligencia y gobiernos, especialmente de Estados Unidos. Por esta valentía, enfrentó años de hostigamiento, prisión y un proceso judicial que muchos consideran una amenaza a la libertad de prensa y a la transparencia global. Este gesto de la familia Assange durante la despedida del Papa Francisco resalta el impacto del pontífice más allá de la Iglesia, reflejando su compromiso con la justicia, la dignidad humana y el apoyo a quienes sufren persecución por defender la verdad.
Julian Assange agradece al Papa Francisco por su apoyo durante su persecución

El activista y periodista Julian Assange ha acudido este sábado a la plaza de San Pedro para el funeral por el papa Francisco, según ha informado Wikileaks. Foto: Wikileaks Por Servicios umbral.local/ Roma, 27 de abril de 2025 — El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, y su familia participaron en la multitudinaria despedida del Papa Francisco, fallecido recientemente, para expresar su gratitud por el respaldo recibido durante años de persecución judicial. Stella Assange compartió en la cuenta oficial de X que en junio de 2023 la familia tuvo el privilegio de reunirse con el pontífice cuando Julian estaba encarcelado en Belmarsh, prisión de máxima seguridad en Londres. El Tribunal Superior de Londres liberó bajo fianza a Assange en junio de 2024 tras un acuerdo con Estados Unidos, en el que este se declaró culpable de espionaje para evitar una condena mayor. La familia explicó que, tras la liberación de Julian, viajó a Roma para agradecer personalmente al Papa Francisco, quien no solo le escribió desde la cárcel, sino que también le ofreció asilo en el Vaticano, un apoyo que la familia valora profundamente. La odisea de Assange comenzó con la publicación de documentos altamente confidenciales que revelaron las oscuras operaciones y abusos cometidos por la CIA y otros cuerpos de seguridad de Estados Unidos y de otros países, poniendo en jaque a gobiernos y agencias que preferían mantener estas acciones en secreto. Esta valentía le costó años de prisión y una persecución implacable. Este reconocimiento muestra una faceta del Papa Francisco como defensor de los derechos y la dignidad humana, incluso en contextos de gran controversia política y judicial, y subraya la importancia de la solidaridad internacional hacia quienes luchan por la transparencia y la justicia.
Julian Assange rompe su silencio tras 12 años en prisión y destaca su \\\»profundo cambio\\\» ante el Consejo de Europa
El fundador de WikiLeaks expresó este lunes que su \\\»readaptación\\\» presenta \\\»algunas complicaciones\\\», como el desafío de \\\»volver a ser un padre\\\» y \\\»recuperar su rol como esposo\\\». JULIO GUZMÁN ACOSTA Europa, 1 de octubre de 2024 – En una histórica intervención ante el Consejo de Europa, Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, ha compartido su primera declaración oficial tras haber pasado 12 años en prisión. Assange, quien fue liberado en junio tras alcanzar un acuerdo con la justicia estadounidense, subrayó que su transición de un encarcelamiento en una prisión de máxima seguridad a comparecer ante representantes de 46 países representa “un cambio realmente profundo”. El evento tuvo lugar un día antes de que la Asamblea del Consejo de Europa votara una resolución que califica a Assange como un “preso político”. La resolución, impulsada por la diputada islandesa Thórhildur Sunna Aevarsdóttir, no solo llama la atención sobre la situación de Assange, sino que también advierte sobre el potencial \\\»efecto disuasorio\\\» que su detención podría haber ejercido sobre los profesionales del periodismo. Durante su intervención, Assange habló sobre los retos que enfrenta en su readaptación a la vida tras su liberación. Reconoció que, aunque hay aspectos positivos en su regreso, también existen “complicaciones”, especialmente en su papel como padre de un hijo que ha crecido en su ausencia y como esposo. “Mi readaptación incluye aspectos complicados como el reto de volver a ser padre de un hijo que ha crecido sin mí”, agregó. Aunque ahora goza de libertad, Assange mencionó que su acuerdo con la justicia estadounidense limita su capacidad para comentar sobre el país en relación con su solicitud de extradición, así como para obtener información sobre los eventos que rodearon su caso. Desde su detención en 2010 a solicitud de Suecia por un caso que ya está archivado, Assange ha vivido una serie de tumultuosos procesos judiciales. Se refugió en la embajada ecuatoriana en Londres durante casi siete años, antes de ser expulsado y arrestado en abril de 2019 a petición de Estados Unidos. Enfrentaba hasta 18 cargos relacionados con la Ley de Espionaje, lo que podría haber resultado en una condena de hasta 175 años de prisión. Finalmente, su libertad se logró gracias a un acuerdo con el Departamento de Justicia de EE.UU., en el que se declaró culpable de violar la Ley de Espionaje, lo que resultó en una condena de 62 meses de prisión. Sin embargo, esta sanción fue anulada por el tiempo ya cumplido en la prisión de alta seguridad de Belmarsh, lo que permitió su regreso a Australia. El futuro de Assange sigue siendo incierto, pero su intervención ante el Consejo de Europa marca un nuevo capítulo en su vida, uno que podría tener profundas implicaciones tanto para él como para la libertad de prensa en todo el mundo.
Lula calificó de victoria democrática liberación de Julian Assange

Brasilia, 26 jun (Prensa Latina) El presidente brasileño Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aplaudió hoy la liberación del periodista australiano Julian Assange, fundador de la plataforma de información WikiLeaks, y calificó el hecho de victoria democrática. PRENSA LATINA «El mundo es un poco mejor y menos injusto hoy. Julian Assange es libre después de mil 901 días en la cárcel. Su liberación y regreso a casa, aunque tardíamente, representan una victoria democrática y la lucha por la libertad de prensa», escribió Lula en la red social X. Assange salió de la cárcel en el Reino Unido el lunes después de llegar a un acuerdo con la justicia de Estados Unidos para declararse culpable en cargos de espionaje. Como el tiempo de condena ya se cumplió en la «prisión preventiva», fue puesto en libertad. Desde 2010, Lula defiende al comunicador en declaraciones públicas, cuando WikiLeaks comenzó a divulgar documentos secretos de gobiernos y el fundador fue arrestado. El 19 de mayo, el exsindicalista pidió nuevamente su libertad. «Espero que termine la persecución contra Assange y vuelva a tener la libertad que merece lo más rápido posible», rasgueó en X, en aquella ocasión. Consideró que el australiano debería haber sido premiado por revelar «secretos de los poderosos» en lugar de estar preso. Anteriormente, Lula denunció en junio de 2022 que los verdaderos criminales son los espías de Estados Unidos que tuvieron sus actividades filtradas por WikiLeaks. «Si alguien cometió un crimen, fue quien, en nombre de Estados Unidos, estaba espiando al planeta Tierra, espiando a otros países, incluso espiando a nuestra (empresa petrolera) Petrobras, incluso accionando nuestra Petrobras luego del descubrimiento del presal (áreas profundas de reservas petrolíficas)», remarcó. A partir de 18 cargos relacionados con supuestas violaciones de la ley de espionaje que se le imputan, Assange pudo ser condenado a 175 años de cárcel. Entre otros detalles, los documentos de WikiLeaks revelaron que el ejército estadounidense mató a cientos de civiles durante la guerra de Afganistán en incidentes no revelados anteriormente. Según información confidencial de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos y de WikiLeaks en 2015, también funcionarios estadounidenses espiaron en Brasil al gobierno de la entonces presidenta Dilma Rousseff (2011-2016). Un total de 29 teléfonos de miembros y exintegrantes de su gestión fueron intervenidos. Rousseff enfrentó en 2016 un golpe parlamentario judicial que la sacó del poder.
Julian Assange libre tras comparecer y sellar acuerdo de culpabilidad

Saipán, Islas Marianas del Norte, 26 jun (Prensa Latina) El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, selló hoy aquí un acuerdo de culpabilidad con el Departamento de Justicia de Estados Unidos y aseguró su libertad. PRENSA LATINA Assange, quien estuvo preso durante los últimos cinco años en una cárcel británica de máxima seguridad, se declaró culpable de un delito grave por publicar en 2010-2011 secretos militares de la nación norteamericana, en particular las campañas militares del Pentágono en Iraq y Afganistán. El periodista australiano, que ha luchado en todo este tiempo contra la extradición al norteño país, se presentó en la audiencia prevista para hoy en esta capital de la isla mayor de las Marianas del Norte, una comunidad estadounidense en el Pacífico occidental. La ubicación, aunque parece sacada de un guión cinematográfico, es el punto final del culebrón legal al que fue sometido el Assange a causa de una persecución por años por hacer valer a través de WikiLeaks el derecho a la información. El Departamento de Justicia convino celebrar la audiencia en Islas Marianas del Norte ante la oposición de Assange de entrar a territorio continental de Estados Unidos y porque literalmente estará en el camino a casa (Australia). Antes del cautiverio en Londres, el fundador de WikiLeaks pasó siete años asilado en la embajada de Ecuador en la capital británica (2012-2019) para evitar la extradición a Suecia, donde le acusaban de violación y agresión sexual, algo que siempre negó. Assange arribó la víspera a la isla Saipan «para formalizar el acuerdo de culpabilidad que nunca debió tener lugar», informó WikiLeaks en la red social X. La comunidad internacional reaccionó con alegría luego de conocer la noticia de la libertad del fundador de WikiLeaks, quien el próximo 3 de julio cumplirá 53 años y que, de haber sido extraditado a Estados Unidos enfrentaba la posibilidad de una condena cercana a los dos siglos de cárcel. La declaración de culpabilidad en el mencionado delito conllevaría a una pena máxima de 10 años de prisión, pero en este caso se dictaminaron cinco, que están saldados teniendo en cuenta el tiempo que pasó Assange en la prisión británica en una celda de 2×3 metros, aislado 23 horas al día.
La jodida libertad de expresión es lo que diga el dueño de la imprenta o de la plataforma digital al uso

GUSTAVO LUNA En una época en la que se publica, día sí y día también, un océano de disparates, millones de descerebrados son víctimas de su petulancia, su memoria corta y su ansiedad por un minuto de gloria. Hoy día el culto al mal gusto, el insulto, el debate estéril y la difusión de sandeces es la norma. Todo el mundo se ampara en la manoseada libertad de expresión para vomitar, sin ruborizarse, culaquier tontería que le llegue a la testa. Lo más divertido es ver a pila de ignorantes funcionales dándole categoría científica a cualquier vaina que se le ocurra y-aun peor-ver a un grupo de pseudo panelistas debatiendo como si fueran verdaderamente instruidos. La puesta en libertad de Julian Assange, quien fundó Wikileaks y puso de manifiesto las letrinas desde la que operan las grandes potencias y algunos lideres mundiales, es una derrota del sentido común. Este hombre nunca debió ir a la cárcel. Al final los Estados Unidos de América, donde un presidente, recurriendo a la Quinta Enmienda, se despacha diciendo que puede agarrar a las mujeres por el coño por ser rico y famoso, ha decidido dejar en libertad a un hombre que ha sido víctima de un aplastante abuso de poder. Assange ya va de camino a su natal Australia, eso es mejor que nada/better than nothing. También dijo el susodicho, que le podía pegar un tiro a cualquiera en la Quinta Avenida de Nueva York sin perder un voto. Sabía bien el bufón de peluca anaranjada al público al que se estaba dirigiendo. Un público para el que no es lo mismo un muerto judio que miles de muertos palestinos. ¡Oremos por Israel! ¡Qué cojones tienen! Como Trump, muchos otros han encontrado en los evangélicos, los negros que deliran por ser blancos y algunas minorías socavadas por un incurable complejo de inferioridad un caladero dispuesto a imponer sus ideas retrógradas. Todo vale, en el nombre del inútil, para quienes quisieran borrar de la faz de la tierra a quienes vemos el mundo de otra manera. De hecho, usar el libre albedrío es un mandato lógico y racional que muchos cristianos manipulan sin ningún tipo de escrúpulo. Corren tiempos difíciles y hacen poco los dueños de la verdad para evitar la difusión de falsedades y bulos que ponen en peligro la vida de millones de seres humanos en todo el planeta. Bueno, ellos nos ven como a un grupo de borregos que cuando dejan de ser útil pueden ser sacrificados ¿Después de ver como enloquecieron los argentinos con un sujeto que habla con el espiritu de su perro, de qué nos podríamos asombrar? Después de ver que Alberto Núñez Feijoo, quien se paseaba en un yate con un narcotraficante conocido en toda Galicia, puede llegar a precidir el gobierno del Reino de España, ¿de qué nos podríamos asombrar? En Galicia sólo Feijoo, quien se ufanaba de leer toda la prensa escrita, no sabía quien era Marcial Dorado. Después de ver como el chavismo convirtió a Venezuela, con el contubernio de la mayoría de sus ciudadanos, en una perfecta mierda, ¿de qué nos podríamos asombrar? Como estos podríamos citar miles de ejemplos. Sin embargo, no debo concluir sin reseñar que Julian Assange puso de manifiesto, que cada día vale menos la pena preocuparse por hacer una comunicación veraz y con la mayor profesionalidad posible. Desde el 2012, cuando Assange tuvo que asilarse en la Embajada de Ecuador en Londres, hasta el día hoy, cuando ha sido puesto en libertad, éste ha sido privado de su libertad durante doce jodidos años. Seis de esos doce años los pasó encerrado en una cárcel de máxima seguridad en Londres, Inglaterra, Reino Unido. Quizás llegó el momento de dejar que todo el que se quiera joder, se joda.
La lucha legal de Julian Assange hasta alcanzar un acuerdo con Estados Unidos

Julian Assange fundador de Wikileaks llegó a un acuerdo con la justicia estadounidense por el que se declarará culpable por filtración de «documentos, escritos y notas relacionados con la defensa nacional, incluidos materiales considerados secretos» JULIO GUZMÁN ACOSTA El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, se encuentra cerca de obtener la libertad tras haber alcanzado un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos para poner fin al litigio por la filtración de documentos clasificados. Assange, que fue liberado el lunes de una prisión en Reino Unido y partió en un vuelo chárter, llegó este martes a Bangkok, donde su avión realiza una escala para repostar antes de proseguir hasta las Islas Marianas del Norte, territorio de Estados Unidos en el océano Pacífico. Tras declararse culpable ante un tribunal de las Islas Marianas, Assange, de 52 años y nacionalidad australiana, tiene previsto ser liberado y viajar a Australia, donde se encuentra su mujer, Stella, y sus dos hijos pequeños. Estas son las principales claves de este acuerdo que pone fin una odisea judicial desde que publicó en WikiLeaks documentos comprometedores de Estados Unidos hace 14 años. ¿En qué consiste el acuerdo alcanzado con Estados Unidos? Assange llegó a un acuerdo con la justicia estadounidense por el que se declarará culpable de los delitos por filtración de «documentos, escritos y notas relacionados con la defensa nacional, incluidos materiales considerados secretos», según un documento del fiscal Shawn N. Anderson enviado al tribunal de Islas Marianas. Según el escrito oficial, el fundador realizó las filtraciones junto con la exsoldado Chelsea Manning. La Fiscalía pedirá una pena de 62 meses de cárcel, equivalentes al tiempo que ya ha cumplido en la prisión de alta seguridad de Belmarsh (Reino Unido). La comparecencia será en las Islas Marianas debido a la oposición de Assange a viajar al territorio continental de Estados Unidos y a la proximidad del tribunal con Australia, según una carta del Departamento de Justicia estadounidense enviado al tribunal. WikiLeaks y la masiva filtración de documentos secretos Tras trabajar como programador de \’software\’ libre y realizar estudios de matemáticas y física que no finalizó en Australia, Assange cofundó en 2006 WikiLeaks, una plataforma para publicar información gubernamental y hacerla accesible al público. WikiLeaks se hizo mundialmente famoso en 2010 tras filtrar cientos de miles de documentos secretos o de contenido sensible que revelaron los secretos en Estados Unidos de las guerras de Irak y Afganistán, así como datos sobre los detenidos en la base de Guantánamo, entre otros asuntos. Por ejemplo, las filtraciones incluyeron un vídeo en que se ve a soldados estadounidenses disparando contra civiles en Irak en 2007. Parte de las filtraciones de los documentos fueron realizados por el entonces soldado Bradley Manning, que cumplió pena entre 2010 y 2017 por violar la Ley de Espionaje y se declaró mujer trans en 2013, cambiando su nombre a Chelsea. Hay quienes consideran que las filtraciones pusieron en peligro a inocentes y que supusieron una traición, mientras que muchas ONG de periodistas y de los derechos humanos consideran que WikiLeaks actuó en beneficio del público y la libertad de información. En mayo de 2019 se inicia un largo y complejo proceso de extradición a Estados Unidos, donde fue acusado de 18 cargos por delitos de espionaje e intrusión informática, que suponían una posible pena de 170 años de prisión. ¿Por qué se dirige a Australia? La mujer de Assange, Stella Assange, se encuentra en Australia junto con sus dos hijos, Gabriel y Max, nacidos respectivamente en 2017 y 2019 y que solo han visto a su padre en las visitas en la prisión de Reino Unido. «Julian está libre. Las palabras no pueden expresar nuestra inmensa gratitud hacia vosotros. Sí, vosotros quienes os habéis movilizado por años y años para hacer esto realidad. GRACIAS. GRACIAS. GRACIAS», escribió en X Stella Assange, una abogada hispanosueca nacida en Sudáfrica. El primer ministro australiano, Anthony Albanese, que ha intercedido ante Estados Unidos y Reino Unido para la liberación de Assange, celebró también hoy la noticia del acuerdo entre Assange y las autoridades estadounidenses.
Caso Julian Assange: ¿en riesgo la libertad de prensa mundial?

Londres, 24 feb (Prensa Latina) La ausencia de una decisión final en el Tribunal Superior del Reino Unido sobre la extradición de Julian Assange hacia Estados Unidos aviva hoy las alertas respecto al futuro de la libertad de prensa a nivel global Si los jueces encargados de la apelación dispusieran el traslado del fundador de WikiLeaks hacia el país norteño este podría enfrentar alrededor de 175 años de cárcel, sobre la base de una centenaria Ley de Espionaje aprobada en 1917 y nunca antes aplicada a un periodista. Los días 20 y 21 los abogados de Assange, recluido en la prisión de Belmarsh desde abril de 2019, regresaron a los tribunales en un último intento por evitar la extradición del comunicador de 52 años, acusado por Washington de 18 cargos de espionaje e intrusión informática. Los magistrados Victoria Sharp y Adam Johnson deliberarán sobre el tema en un plazo aún no definido, tras las exposiciones de los argumentos de la defensa del australiano—ausente en estos días por enfermedad—y la fiscalía británica, en representación de la justicia estadounidense. Si los magistrados acceden a la demanda comenzará un nuevo juicio de apelación y, en caso contrario, activarán la entrega a Estados Unidos, aunque ya los letrados anunciaron la solicitud de medidas cautelares para detener el proceso en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Durante estos dos días los abogados Edward Fitzgerald y Mark Summers dijeron que el traslado de Assange supondría una violación al tratado británico-estadounidense de extradición, pues los delitos imputados son de carácter político y contra su libertad de expresión. Ello conllevaría, además, la exposición del acusado a la pena de muerte, e indicaron que no tendría un juicio justo, sobre todo porque el jurado estaría conformado por personas asociadas a la Casa Blanca. En este sentido, apuntaron que la fiscalía estadounidense piensa solicitar la no aplicación al periodista de las mismas protecciones constitucionales que los ciudadanos de ese territorio, dada su nacionalidad australiana. Su equipo legal recordó, asimismo, una sentencia del año 2000 en la cual la justicia de Estados Unidos indicó que si una persona denunciaba un caso de corrupción y las autoridades lo llevaban a juicio, ello podría considerarse como un caso de persecución política. Por su parte, Clair Dobbin, en representación de Washington, demandó la desautorización del recurso y el autorizo de la entrega, bajo el argumento de que los cargos imputados al catalogado como “antiguo hacker” resultan delitos penales basados en pruebas. Asimismo, señaló que el acusado es requerido por su conspiración con el exsoldado Chelsea Manning, para la obtención ilícita de información militar clasificada y luego difundirla, tras lo cual puso en peligro a “numerosos informantes inocentes de Estados Unidos”. En 2010 y 2011 el sitio WikiLeaks difundió gran número de archivos hasta ese momento secretos sobre las campañas militares estadounidenses en Iraq y Afganistán, materiales que expusieron decenas de irregularidades, crímenes y excesos contra la población. Uno de ellos fue el video de un helicóptero de combate estadounidense que disparaba contra civiles en Bagdad y causó la muerte de decenas de civiles, entre ellos, dos periodistas de la agencia de noticias Reuters.