Gritos entre Escombros: El Desalojo Violento que Estremece a Los Frailes

Agentes policiales ejecutan un violento desalojo en la Urbanización Jericó de Los Frailes, destruyendo viviendas y saqueando pertenencias en medio de denuncias de extrema brutalidad, mientras familias trabajadoras -incluyendo niños- claman por justicia ante lo que califican como un acto de abuso institucional sin justificación legal. Por Brendalis Reyes SANTO DOMINGO ESTE.— En la madrugada del pasado sábado, el sueño de decenas de familias en la Urbanización Jericó se quebró entre gases lacrimógenos, golpes y la furia destructora de un operativo policial que los residentes describen como una violación sistemática de sus derechos más elementales. \»Entraron sin avisar. Ellos entraron tumbando todo desde las 5:00 a. m. y habiendo un niño ahí… Se nos llevaron todo. Andaban \’tígueres\’ con cuchillos saqueando toda la casa\», relató una mujer entre lágrimas, su voz convertida en el eco del dolor colectivo. Wilson de la Rosa García, residente del sector, narró con indignación creciente los detalles de lo ocurrido: \»Lo que están haciendo aquí es un abuso. ¿Cómo va a ser que llegan a las 6:00 de la mañana tirando bombas lacrimógenas con agresividad, creyendo que somos haitianos?\». Su relato se tiñó de amargura al describir cómo una joven se desmayó durante la actuación policial y cómo un vecino perdió 14 mil pesos en efectivo durante el saqueo que siguió al desalojo. La escena que pintan los testigos es dantesca: agentes lanzando gases lacrimógenos dentro de viviendas con niños presentes, pertenencias familiares destruidas sin miramiento, y un saldo de terror que ha marcado profundamente a esta comunidad de trabajadores. \»A un señor que es muy bueno y tiene un colmado le metieron una bomba lacrimógena en el baño y los niños se le desmayaron\», agregó De la Rosa. Erlin Matos, otro habitante, expresó con crudeza la sensación de abandono institucional: \»No tratan a uno como ciudadano. Tratan a uno como un perro. Es más, ni perro, perro es un privilegio para nosotros. Nosotros lo que venimos es siendo una basura\». Desde la perspectiva de Manuel Zavala, presidente de la junta de vecinos, el operativo no solo fue brutal sino ilegal. \»Ahora mismo lo que está sucediendo es una irresponsabilidad de los superiores del Gobierno y de las autoridades porque entendemos que nosotros tenemos una sentencia gananciosa de esta urbanización\», afirmó, sugiriendo que intereses económicos estarían detrás de la acción policial. Zavala hizo un llamado directo al presidente Luis Abinader para que intervenga, mientras lanzaba una advertencia que resume el temple de la comunidad: \»Ellos han roto todo, pero van a tener que hacer un hoyo y enterrarnos porque nosotros no vamos a salir de aquí\». La Urbanización Jericó se ha convertido en el escenario de un drama humano que trasciende el simple desalojo, planteando preguntas incómodas sobre los métodos de las fuerzas del orden y los derechos de comunidades vulnerables que, como esta, llevan más de cinco años construyendo sus hogares con esfuerzo y sacrificio.
Desalojos en Los Frailes: ¿Operación de Orden o Abuso Institucional?

Un contingente policial acompañado de civiles armados desaloja violentamente a familias en Los Frailes al amanecer, utilizando gases lacrimógenos contra niños y destruyendo hogares sin orden judicial visible, mientras los afectados denuncian saqueos y motivaciones raciales. Por Thiago N. Guzmán SANTO DOMINGO ESTE.— Entre las 5:00 y 6:00 de la mañana de este sábado, el sueño de decenas de familias en la Urbanización Jericó se transformó en pesadilla cuando un fuerte contingente policial, acompañado de civiles con machetes y tubos, irrumpió en la comunidad sin mediar notificación alguna. Bajo el pretexto de un desalojo, lo que se ejecutó fue una operación de terror que dejó niños intoxicados por gases lacrimógenos, hogares saqueados y una pregunta flotando en el aire: ¿actuación legal o abuso institucional? \»Entraron sin avisar. Ellos entraron tumbando todo desde las 5:00 a. m. y habiendo un niño ahí… Se nos llevaron todo. Andaban \’tígueres\’ con cuchillos saqueando toda la casa\», declaró una de las mujeres afectadas, cuyo testimonio refleja el patrón de violencia que caracterizó la intervención. Wilson de la Rosa García, residente del sector, añadió capítulos escalofriantes al relato: \»A un señor que es muy bueno y tiene un colmado le metieron una bomba lacrimógena en el baño y los niños se le desmayaron\». La denuncia de robo de pertenencias y dinero en efectivo completó el cuadro de arbitrariedad. Lo que más indigna a la comunidad es la aparente motivación racial detrás del operativo. Varios ocupantes aseguran que los agentes actuaron bajo el supuesto de que se trataba de personas de origen haitiano, aplicando un criterio discriminatorio que vulnera derechos fundamentales. Manuel Zavala, presidente de la junta de vecinos, elevó el tono de las acusaciones al señalar a la compañía Mar de Plata como responsable detrás de lo que calificó como un \»desalojo ilegal\». \»Nosotros tenemos una sentencia gananciosa de esta urbanización -afirmó- y ahora nos despertamos con esta invasión de policías\». La situación plantea serias interrogantes sobre el uso desproporcionado de la fuerza por parte de las autoridades y la presunta colaboración entre cuerpos de seguridad y grupos de civiles armados. Mientras las familias afectadas juran no abandonar sus hogares -\»van a tener que hacer un hoyo y enterrarnos porque nosotros no vamos a salir de aquí\», advirtió Zavala-, la sombra de la ilegalidad se cierne sobre un procedimiento que más parece obra de la barbarie que del Estado de Derecho. El llamado al presidente Luis Abinader para que intervenga resuena entre los escombros de unas viviendas que, hasta este sábado al amanecer, representaban el esfuerzo de años de trabajo y el sueño de una vida digna para decenas de familias dominicanas.