UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

¿Qué representan los candidatos vicepresidenciales en las elecciones en USA?

En el caso demócrata, Kamala Harris designó a un candidato a vicepresidente con casi la misma característica al candidato republicano: Tim Walz, gobernador del Estado de Minnesota. Por Julio Disla   En las elecciones presidenciales de Estados Unidos, los candidatos a la vicepresidencia cumplen roles clave tanto simbólicos como estratégicos. Aunque el puesto de vicepresidente es a menudo visto como secundario al de presidente, los candidatos seleccionados para este cargo tienen una importancia crucial en las campañas y en la gobernabilidad. Los candidatos a vicepresidente son elegidos para complementar las fortalezas y debilidades del candidato presidencial, también para atraer a votantes de regiones, grupos demográficos o ideológicos que el candidato principal no logra captar fácilmente. En un contexto como el que vive Estados Unidos, de predominio de las ideas conservadoras y neoconservadoras, es evidente que se ha ido produciendo un cambio que ha llevado a que hoy los neoconservadores cubran el bipartidismo, llegando a una situación tal que hasta podría decirse que el Partido Demócrata se ha impregnado con mucha más fuerza de este sector. Como efecto de esta tendencia, en la actualidad, hay neoconservadores(neocons) en ambos partidos. El expresidente y candidato Republicano, conocedor de las crecientes carencias de la sociedad estadounidense que están afectando a sectores importantes de la población blanca rural que el Partido Demócrata, con Biden en la Casa Blanca, ha depauperado, afectando también a los negros y otras minorías.  Ha tenido la habilidad de designar a J:D. Vance como candidato a la vicepresidencia. Vance, viene de una familia fragmentada en un pequeño pueblo del mundo rural del noroeste del país, muy religiosa y profundamente marginada, se ha caracterizado por exponer un discurso de rechazo a la “clase dominante” de Estados Unidos que, según él, en el colmo de su fracaso, ha firmado acuerdos con México y China abiertamente negativos para la nación y favorables para esos países. El ahora candidato vicepresidencial republicano dice que con ello se destruyó “aún más los buenos empleos de manufactura de la clase media estadounidense”. También ha rechazado la “desastrosa invasión de Irak, sobre todo porque innecesariamente los hijos de los campesinos del noroeste de Estados Unidos fueron enviados a una guerra sin sentido. Vance, un joven político que proyecta un liderazgo para el futuro del Partido Republicano, también ha manifestado su rechazo a lo que llama la “estafa verde” de los demócratas. Mientras tanto, él-gracias a Trump- se asume como un niño de la clase obrera nacido lejos de los pasillos del poder, que puede estar en este escenario con posibilidades de convertirse en el próximo vicepresidente de los Estados Unidos. Mas allá de la posibilidad real de cumplir estas promesas, es necesario traer a colación el ideario de Vance, porque representa el verdadero pensamiento del trumpismo y del partido republicano alejado del tradicional paradigma neoconservador. En el caso demócrata, Kamala Harris designó a un candidato a vicepresidente con casi la misma característica al candidato republicano: Tim Walz, gobernador del Estado de Minnesota. A igual que Vence, proviene de una zona rural, también a igual que Vence sirvió a las fuerzas armadas y a igual que Vence era un casi desconocido fuera de su estado. A pesar de que Vance es senador y Watz gobernador, ninguno de los dos pertenece al establishment del poder de Washington. Sin ser tan joven como Vance (40 años), Walz (60 años) pretende proyectar una cara nueva para el futuro de los demócratas. En los códigos políticos de Estados Unidos, él es ubicado en el sector liberal o progresista a través del cual el Partido Demócrata intenta atraer al sector juvenil que se agrupa en torno a las figuras de Bernie Sanders y Alexandria Ocasio Cortez y que han sido profundamente crítico con Biden, sobre todo por su apoyo a Israel. En resumen, los candidatos vicepresidenciales en Estados Unidos representan mucho más que un simple acompañante en la boleta electoral. Son estratégicamente seleccionado para fortalecer la fórmula presidencial, atraer votantes clave, y, en algunos casos, encarnar la diversidad y los valores del partido. Además, su capacidad de gobernar y su potencial para convertirse en futuros lideres los convierte en figuras centrales dentro de la dinámica electoral.

El progresista Tim Walz elegido candidato a vicepresidente de EE UU para acompañar a Kamala Harris

El gobernador de Minnesota, de 60 años, es un gran comunicador logrando el apoyo del ala izquierdista del Partido Demócrata y ha enfrentado con éxitos a Donald Trump y J.D. Vance SERVICIOS umbral.local/   En un movimiento decisivo y potencialmente definitorio para su campaña presidencial, Kamala Harris ha seleccionado a Tim Walz, gobernador de Minnesota y actual presidente de la Asociación de Gobernadores Demócratas, como su compañero de fórmula. Esta elección, confirmada tras una votación este lunes, subraya las prioridades de Harris de cara a los comicios de noviembre y podría tener repercusiones duraderas en la política estadounidense. La selección de Walz llega tras un intenso periodo de presión por parte de distintos grupos de poder dentro del Partido Demócrata. Los sindicatos, grupos progresistas y numerosos legisladores que trabajaron con Walz durante sus 12 años como congresista apoyaron su candidatura. Por otro lado, los centristas del partido respaldaban al gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, el otro finalista en esta contienda interna. Harris optó por Walz destacando sus habilidades comunicativas, su conexión con el ciudadano común y sus buenas relaciones en el Congreso de Estados Unidos. Walz, de 60 años, era prácticamente desconocido fuera de Minnesota hasta que, en las últimas dos semanas, se convirtió en una figura mediática prominente de la campaña, conocido por su manera directa de expresarse. Su descripción de los candidatos republicanos Donald Trump y J.D. Vance como “raros” se ha popularizado entre los demócratas. La reacción de Trump no se hizo esperar. A través de mensajes por SMS y correo electrónico, el expresidente afirmó que Walz sería \\\»el peor vicepresidente de la historia\\\», vaticinando un escenario apocalíptico si los demócratas ganan. Acusó a Walz de querer \\\»desatar el infierno en la tierra\\\» y abrir las fronteras a criminales. La campaña de Trump se ha manifestado en términos similares, señalando a Walz como un \\\»extremista peligrosamente liberal\\\» que comparte la \\\»agenda liberal de California\\\» de Harris. Josh Shapiro, el finalista descartado, era considerado una de las grandes promesas del Partido Demócrata. Con un impresionante historial y carisma, se pensaba que podía atraer votos cruciales en Pensilvania. Sin embargo, las críticas de los grupos progresistas hacia sus posiciones proisraelíes inclinaron la balanza en favor de Walz, visto como una opción más capaz de mantener la cohesión interna del partido. El proceso de selección se llevó a cabo con inusitada rapidez. Habitualmente, elegir a un compañero de fórmula presidencial toma meses de análisis y deliberaciones minuciosas. Sin embargo, Harris tuvo apenas dos semanas para evaluar a sus opciones, desde que Joe Biden anunció su renuncia a la reelección. Un equipo de abogados liderado por el exsecretario de Justicia Eric Holder revisó la documentación de los seis finalistas: Walz, Shapiro, el senador por Arizona Mark Kelly, el secretario de Transporte Pete Buttigieg, y los gobernadores de Kentucky, Andy Beshear, e Illinois, JB Pritzker. Tras recibir los informes el viernes, Harris dedicó el fin de semana a estudiar las evaluaciones en su residencia oficial. Realizó entrevistas con Shapiro, Walz y Kelly, y aunque no se ha confirmado si contactó virtualmente a los otros finalistas, todo apuntaba a que la decisión recaería entre estos tres. El lunes, Harris continuó sus consultas con asesores antes de participar en una sesión del Consejo de Seguridad Nacional sobre Oriente Próximo. La anticipación sobre la selección desató una ola de rumores que el portavoz de Harris, Kevin Muñoz, tuvo que desmentir, afirmando que la decisión aún no estaba tomada. Harris y Walz se presentarán juntos en un mitin en el pabellón deportivo Liacouras de la Universidad de Temple en Filadelfia. La gira que emprenderán los llevará a los estados clave para la elección presidencial: Wisconsin, Míchigan, Carolina del Norte, Georgia, Arizona y Nevada. El objetivo es mantener el entusiasmo entre los votantes y captar a los indecisos, preparando el terreno para la convención del Partido Demócrata en Chicago, que comenzará el día 19 y será crucial para impulsar la campaña hacia la recta final de septiembre y octubre.