UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

Una Espía en la Embajada: Leah Campos Confirmada como Embajadora de EE.UU. en República Dominicana

El Senado norteamericano ratifica, por un ajustado margen, a una experimentada oficial de inteligencia como la nueva representante diplomática en suelo quisqueyano, poniendo fin a tres años de vacancia en el cargo. Por Julio Guzmán Acosta Washington D.C. – Con un voto ajustado de 51 a 47, el Senado de los Estados Unidos despejó el camino para que Leah Francis Campos Schandlbauer se convierta en la nueva embajadora ante la República Dominicana. La decisión, tomada en el contexto de una votación masiva para desbloquear docenas de nominaciones diplomáticas pendientes, culmina con un período de incertidumbre que mantenía la sede embajadora sin un titular desde el año 2021. La designación de Campos, la tercera mujer en ocupar este puesto, no es un nombramiento convencional. Tras el título de embajadora se esconde el perfil de una agente de alto nivel: más de una década de servicio en la Agencia Central de Inteligencia (CIA) forjaron la lupa con la que, se anticipa, analizará la geopolítica caribeña. Su hoja de vida, nutrida en los pasillos del poder y la inteligencia, incluye roles clave como asesora principal del Subcomité de Asuntos Exteriores del Hemisferio Occidental en la Cámara de Representantes y, más recientemente, como asesora estratégica senior en el Instituto SAS. De origen hispano –hija de madre inmigrante española y padre estadounidense con raíces mexicanas–, Campos domina el español y porta una comprensión cultural que, en teoría, debería facilitar su diálogo con las autoridades locales. Es madre de cuatro hijos y está casada con Alfred Francis. Se espera que la flamante embajadora, miembro del Partido Republicano nominada originalmente por el presidente Donald Trump, arribe a Santo Domingo en un plazo de diez a catorce días. Su audiencia de confirmación dejó claros los ejes de su misión: contrarrestar la creciente influencia de China en el país y cooperar para frenar la migración ilegal de dominicanos hacia las costas estadounidenses. La llegada de esta diplomática de alto calibre promete un capítulo de relaciones bilaterales marcado por la seguridad y la realpolitik. Ese nombramiento se produce en un momento crítico de la vida diplomática de América Latina, con el despliegue militar de EE.UU en aguas del Caribe, frente a las costas de Venezuela y cuando el gobierno de Luis Abinader y el PRM, se pliegan sin rubor a las políticas que emanan de la administración Trump, llegando incluso a vetar la presencia en la X Cumbre de las Américas que se realizará en Punta Cana en diciembre próximo, siguiendo el mandato expreso del Secretario de Estado Marcos Rubio y ensombreciendo un evento de trascendental importancia en los momentos actuales.

Cerca de 80 Nobel se oponen a la confirmación de Robert F. Kennedy Jr. como secretario de Salud en EE. UU.

Según los Premio Nobel, nombrar a Kennedy como secretario de Salud \»pondría la salud pública en peligro y socavaría el liderazgo global de América en las ciencias de la salud\» Por Julio Guzmán Acosta   Un grupo de setenta y siete laureados con el Premio Nobel ha solicitado este lunes a los miembros del Senado de EE. UU. que rechacen la nominación de Robert F. Kennedy Jr. para el cargo de secretario de Salud en la futura administración de Donald Trump. En una carta dirigida a los senadores, los premiados subrayan su preocupación por la falta de acreditación y experiencia relevante de Kennedy en medicina, salud pública y administración, así como por sus controvertidas posturas en temas de salud. Los firmantes, quienes han sido reconocidos en disciplinas como Economía, Física, Química y Medicina, destacan que Kennedy ha manifestado su oposición a numerosas vacunas que son fundamentales para la salud pública, incluyendo aquellas que previenen enfermedades mortales como la polio y el sarampión. Además, critican su negativa a aceptar los beneficios de la fluoración del agua y su promoción de teorías conspiratorias relacionadas con tratamientos para enfermedades de transmisión sexual y otras patologías. La carta también menciona que Kennedy ha arremetido contra instituciones respetadas como la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) y los Institutos Nacionales de Salud (NIH), señalando que el liderazgo del Departamento de Salud debería ser un aliado que fortalezca estas organizaciones, en lugar de amenazarlas. Richard Roberts, ganador del Nobel de Fisiología o Medicina en 1993 y uno de los redactores de la carta, señaló al New York Times que esta es la primera vez que un grupo tan significativo de premios Nobel se une para oponerse a la nominación de un miembro del Gobierno. Este llamamiento a la acción se produce en un contexto en el que el debate sobre la salud pública y la confianza en las vacunas ha cobrado una relevancia sin precedentes, especialmente en la era postpandemia. Los Nobel advierten que la designación de Kennedy como secretario de Salud podría poner en riesgo la salud pública y socavar el liderazgo de Estados Unidos en el ámbito de las ciencias de la salud. Este movimiento refleja una creciente preocupación entre los expertos en salud sobre las implicaciones que tendría en la política sanitaria del país la elección de un candidato con un historial de posturas antivacunas y críticas hacia las instituciones de salud establecidas. La carta se suma a una serie de reacciones en contra de la nominación de Kennedy, quien ha sido un defensor de la desconfianza hacia las vacunas y ha fomentado un creciente escepticismo hacia la ciencia en temas de salud. La nominación de Kennedy se produce en un momento crítico en el que la salud pública es más importante que nunca, y muchos temen que su liderazgo podría llevar a un retroceso en los avances logrados en la prevención de enfermedades.