León XIV Declara a Cristo el “Rey de la Paz” y Vuelve a Criticar que se use su Nombre para Justificar Masacres
En su primer Viacrucis como pontífice, el Papa estadounidense-peruano lanzó un mensaje antibélico sin precedentes, en medio de sus diferencias con la administración Trump y los sectores del nacionalismo cristiano en Estados Unidos. Por: JULIO GUZMÁN ACOSTA ROMA – 3 de abril. – Bajo el cielo anochecido del Coliseo romano, el primer Papa nacido en Estados Unidos cargó la cruz sobre sus hombros y caminó entre el silencio de los fieles. Pero sus palabras, dichas al inicio de la semana más sagrada del calendario católico, retumbaron con la fuerza de un aldabonazo: “Jesús es el rey de la paz, y nadie puede usar su nombre para justificar la guerra”. León XIV, nacido Robert Francis Prevost en Chicago y con treinta años de misión en Perú, encabezó este Viernes Santo su primer Viacrucis como Sumo Pontífice. Y lo hizo sin ambages. En una Semana Santa marcada por la tensión geopolítica —con Estados Unidos endureciendo su postura militar hacia Irán y su vicepresidente, JD Vance, defendiendo políticas migratorias restrictivas amparadas en una lectura conservadora del ordo amoris—, el jefe del Estado Vaticano eligió el evangelio de la paz como su trinchera. “Dios rechaza las oraciones de los líderes que tienen las manos llenas de sangre”, había advertido ya el Domingo de Ramos, el pasado 29 de marzo, desde la plaza de San Pedro. Aquel mensaje, que muchos analistas leyeron como una misiva dirigida al secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth —quien ha invocado su fe cristiana para presentar la guerra como una nueva cruzada que busca “la paz mediante la fuerza”—, encontró este viernes su culminación en las catorce estaciones del dolor de Cristo. “Hermanos y hermanas —proclamó León XIV ante miles de peregrinos—, este es nuestro Dios: un Dios que rechaza la guerra, al que nadie puede utilizar para justificar el enfrentamiento, que no escucha la oración de quienes hacen la guerra y la rechaza diciendo: ‘Por más que multipliquen las plegarias, yo no escucho: ¡las manos de ustedes están llenas de sangre!’”. Las meditaciones del Viacrucis, encargadas al franciscano Francesco Patton, fueron un aldabonazo contra el abuso del poder. “El poder de comenzar una guerra o de terminarla —leyó el pontífice—; el poder de educar a la violencia o a la paz; el poder de alimentar el deseo de venganza o el de reconciliación: toda autoridad deberá responder ante Dios por el propio modo de ejercitar el poder recibido”. No fue un sermón abstracto. Las estaciones del Coliseo evocaron a los más vulnerables: presos, migrantes, víctimas de la violencia, mujeres explotadas, niños. En la estación dedicada al despojo de las ropas de Jesús, los textos denunciaron “los regímenes autoritarios cuando obligan a los prisioneros a permanecer semidesnudos en una celda vacía” y “los torturadores que no se limitan a quitar las vestiduras, sino que arrancan también la piel y la carne”. El pontífice, que asumió el papado en mayo de 2025 tras un cónclave que sorprendió al mundo por su origen estadounidense-peruano y su fuerte vínculo latinoamericano, ha convertido esta Semana Santa en un activo antibélico. Desde el Ángelus hasta sus homilías, no ha cesado de reclamar un alto el fuego en Irán y de cuestionar las políticas migratorias de la administración Trump, que han derivado en deportaciones masivas y en acuerdos con gobiernos como el de Nayib Bukele para enviar migrantes al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador. En ese terreno, León XIV ha marcado distancia del vicepresidente JD Vance, católico convertido en 2019, quien ha popularizado una interpretación del ordo amoris que prioriza el amor a los nacionales sobre el amor a los extranjeros. “Jesús no nos pide que jerarquicemos nuestro amor por los demás”, replicó el entonces cardenal Prevost en febrero de 2025 en su cuenta de X, compartiendo un artículo crítico del National Catholic Reporter. El 14 de abril, su último mensaje antes de ser elegido Papa, Prevost difundió un escrito del obispo salvadoreño Evelio Menjivar-Ayala que cuestionaba los acuerdos migratorios entre Trump y Bukele. León XIV defiende una Iglesia pastoral y universalista, abierta a los migrantes como “nuevos mensajeros de esperanza”. Frente a él, una Casa Blanca que ha hecho de la fuerza y la frontera sus emblemas. Frente a él, un Pentágono que habla de cruzadas. Y frente a él, también, la memoria de un Cristo que, montado en un asno y no en un caballo de guerra, eligió la humildad y la cruz. Al final del Viacrucis, cuando la cruz quedó erguida frente al antiguo anfiteatro, el Papa resumió su mensaje en una frase que resonará durante todo el pontificado: “Cristo, rey de la paz, sigue clamando desde su cruz. Y nosotros debemos escuchar su grito antes que el estruendo de las armas”.
Nadie tiene que morir en Semana Santa: 32 fallecidos es cifra alta

DESDE LA COMUNIDAD Muchos de nosotros soñamos con la posibilidad de que en el asueto de Semana Santa, y más después de la pasada tragedia, el número de fallecidos, heridos e intoxicados fuera estadísticamente igual a cero o muy bajo. Las razones eran muy válidas y lógicas, pues el Gobierno, a través de los organismos correspondientes, realizó un extraordinario esfuerzo para movilizar, en labores de prevención, cerca de cincuenta mil personas, según recoge la prensa nacional. Por otra parte, los dominicanos estábamos, y aún lo estamos, en un período de laceración y recogimiento mental y espiritual por lo ocurrido, producto de la tragedia del Jet Set, una semana antes de dicho asueto. El fallecimiento de 32 personas en Semana Santa, 212 accidentes y cerca de 600 intoxicados, es un hecho que debe llamarnos poderosamente a preocupación. Muchos de nosotros soñamos con la posibilidad de que en el asueto de Semana Santa, y más después de la pasada tragedia, el número de fallecidos, heridos e intoxicados fuera estadísticamente igual a cero o muy bajo. Las razones eran muy válidas y lógicas, pues el Gobierno, a través de los organismos correspondientes, realizó un extraordinario esfuerzo para movilizar, en labores de prevención, cerca de cincuenta mil personas, según recoge la prensa nacional. Por otra parte, los dominicanos estábamos, y aún lo estamos, en un período de laceración y recogimiento mental y espiritual por lo ocurrido, producto de la tragedia del Jet Set, una semana antes de dicho asueto. El fallecimiento de 32 personas en Semana Santa, 212 accidentes y cerca de 600 intoxicados, es un hecho que debe llamarnos poderosamente a preocupación.
¡Manipulación mediática o intolerancia!

Al iniciar este artículo es preciso citar unas palabras, entendemos desafortunadas y fuera de lugar de la Ministra de Interior y Policía, Faride Raful, pronunciadas a través de sus redes sociales a propósito de la finalización de la Semana Santa 2025, citamos: “Gracias al personal que laboró y que aún labora. Las puertas del Ministerio de Interior y Policía están abiertas, para colaborar, denunciar excesos o para dialogar en favor del orden. Para la extorsión, defensa del caos o manipulación mediática, no cuenten conmigo, rueden.” Fin de la cita Ahora es prudente recordarle a la ministra varios puntos importantes de esta puntualización la cual reiteramos, catalogamos de inoportunas e intolerante de su parte. Ministra, lo observado durante esta Semana Santa con la aplicación de la resolución número: MIP-RR-0001-2025 con el propósito de prohibir las fiestas masivas, definitivamente fue caótico y violatorio de los derechos fundamentales de los ciudadanos. Ver a las autoridades dispersar a personas que compartían un juego de dominó, tranquilos y en familia, no fue una “Manipulación Mediática”, prohibir la colocación de piscinas en los patios traseros de las casas de los barrios humildes y más pobres, Ministra Faride, no fue una “Manipulación Mediática”, al contrario, fue una realidad que toda la sociedad vio y vivió. Observar a los incontrolables de la policía disparando con bombas lacrimógenas a familias completas acompañadas de niños, niñas y adolescentes en Cabral, Barahona solo por la voluntad de las autoridades de prohibir una tradición cultural de 200 años, Ministra no fue una “Manipulación Mediática”, al contrario, esta actitud ha sido una de las más intolerante que hemos visto en los últimos años. Ahora es preciso recordarle a la Ministra Faride Raful sus propias palabras en el pasado, cuando ella era parte de la oposición política, citamos: “Los artículos 39, 45 y 63 de la Constitución de la República, hacen referencia a varios derechos de los ciudadanos: el derecho a la igualdad, el derecho a la libertad de consciencia y de cultos y el derecho a la educación, abundó, el artículo 63 hace referencia a que la familia es la responsable a la educación de sus integrantes, la cual le quita responsabilidad al Estado para poder adoctrinar en manera espiritual a sus cuidados, además la propia constitución dice que la República Dominicana es un Estado laico”. Fin de la cita Ministra que nombre le ponemos a estas declaraciones cuando usted era parte de oposición, podemos llamarla “Manipulación Mediática” En fin, lo que penosamente observamos durante la Semana Santa, lamentablemente podemos catalogarlo como un ejercicio de intolerancia sin precedente, excesos de la policía y la separación de clase, mientras en las zonas turísticas del todo el país se disfrutaba de una Semana Santa, plena al estilo de la elite del país; con música, piscina, fiestas entre otros atractivos con todo su derecho constitucional y sin ningún tipo de restricciones, en los barrios pobres del país, la realidad fue diferente. A los hijos de machepa si le aplicaron todas las medidas prohibitorias posibles, siendo víctimas de atropellos, brutalidad y violación de sus derechos fundamentales. Ministra, a ellos se les violaron los mismos artículos que usted defendía en el pasado, le recuerdo que son los 39, 45 y 63 de la Constitución de la República. En esta parte final de mi reflexión decirle a la Ministra Faride Raful que el Estado Dominicano no puede, no debe imponer religión a sus cuidados y mucho menos decirle como realizan sus festividades. Este es un país libre y como usted dijo en la oposición: «somos un Estado laico»
Reflexiones del Sermón de las Siete Palabras 2025: Transparencia ambiental, salud y desigualdad

Por Theo N. Guzmán En el marco del tradicional Sermón de las Siete Palabras, celebrado este Viernes Santo en la Catedral Primada de América, la Iglesia católica abordó problemáticas críticas que afectan a la sociedad dominicana, como la transparencia en los procesos ambientales, las precariedades del sistema de salud y la desigualdad social. El reverendo Roberto Martínez de los Santos, al reflexionar sobre la primera palabra —\»Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen\»—, destacó la urgencia de regular las actividades económicas que impactan el medioambiente. \»En nuestro país se deben transparentar los procesos económicos que impactan al medioambiente, de manera que se devuelva la confianza en dichos procesos, tarea que le corresponde al Estado y no a las empresas privadas que negocian con los recursos naturales\», afirmó. Además, subrayó que \»el Estado debe sentarse con las comunidades antes de que lleguen las empresas y buscar salidas no conflictivas con los comunitarios\». Por su parte, el reverendo Nicolás Cuello Hernández abordó las debilidades del sistema de salud dominicano bajo la segunda palabra —\»Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso\»—. Aunque reconoció avances, como el remozamiento de 38 emergencias, señaló persistentes falencias: falta de atención primaria, altos costos en medicamentos, baja inversión del PIB, salarios insuficientes, déficit de personal y hospitales en mal estado. Este sermón anual sigue siendo un espacio de denuncia y reflexión sobre los desafíos que enfrenta la República Dominicana, llamando a la acción tanto al Estado como a la sociedad.
La Semana Santa en la República Dominicana en un nuevo contesto, más diversión que espiritualidad

Por Arturo F. Guzmán La Semana Santa ha sido, a lo largo de generaciones, una de las festividades religiosas más arraigadas en la cultura dominicana. Un tiempo de reflexión, recogimiento espiritual y unión familiar. Sin embargo, en los últimos años, esta celebración ha cambiado drásticamente. Hoy, muchos dominicanos experimentan la Semana Santa de una manera muy distinta, donde la fe se ha visto eclipsada por la búsqueda de descanso y diversión. Un Tiempo de Reflexión Antiguamente, la Semana Santa era un período de profundo respeto y espiritualidad. Eduardo Luna Vilorio, de 45 años, recuerda cómo en su infancia \»ni siquiera se iba a la playa esos días, porque se creía que podrían ocurrir catástrofes si se iba en contra de lo que decían las Sagradas Escrituras\». Para él, esos días eran sagrados: \»No se realizaba ninguna actividad, absolutamente ninguna. Ni se cortaba leña, ni se hablaba\». Carmen Guzmán Acosta, de 76 años, comparte una experiencia similar: \»Se mantenía un respeto profundo por lo que representa este período. No había playas ni bebidas alcohólicas. Todo se centraba en la espiritualidad\». La Semana Santa era un tiempo dedicado a la oración, la meditación y la comunidad. Transformación de la Celebración0 Sin embargo, el informe del Latinobarómetro 2024 revela un cambio significativo en la afiliación religiosa en la República Dominicana. En 2010, el 65% de la población se identificaba como católica; en 2024, esa cifra ha descendido al 43%. Al mismo tiempo, el número de personas que se identifican como evangélicas ha crecido del 18% al 28%. Hoy, muchos jóvenes ven la Semana Santa de una manera diferente. Para Ángel Feliu , de 35 años, es un \»feriado largo\»: \»Vamos a la playa a disfrutar con mi familia y amigos, sin pensar demasiado en el significado religioso\». Brendali Cuevas, de 27 años, coincide: \»Espero esta época para planificar un viaje con amigos o familiares, pero no voy a la iglesia, ni en esos días ni en otro momento\». No obstante, no todos los jóvenes comparten esta desconexión espiritual. Angel Morla, de 18 años, asiste a la Parroquia San Vicente de Paúl y siente que su fe se fortalece en esta época: \»No me pierdo ninguna de las actividades\». Un Contexto Sociocultural Cambiante El Antropólogo Aquiles Castro analiza estos cambios y los relaciona con la evolución de la sociedad dominicana. Según él, el \»destape dominicano\» tras la muerte del dictador Rafael L. Trujillo ha permitido que la sociedad se libere de las estrictas restricciones del pasado, afectando tradiciones como la celebración de la Semana Santa. \»Ahora mismo es más secular que sagrada\», afirma. Castro destaca que la globalización ha influido en este cambio, transformando la Semana Santa en un evento comercial más que espiritual. \»Estamos pendientes de ella por lo que significa vacaciones, descanso y turismo, que por lo que podría ser dedicar tiempo al espíritu\», concluye. Reflexiones Finales La Semana Santa en la República Dominicana es un reflejo de cómo la sociedad ha evolucionado en sus valores y percepciones. Lo que antes era un tiempo de devoción y recogimiento, hoy se ha convertido en una oportunidad para el disfrute colectivo. La desconexión de los aspectos espirituales de esta celebración plantea preguntas sobre el futuro de las tradiciones en un mundo cada vez más influenciado por el turismo y la cultura del ocio. Así, la Semana Santa se encuentra en un cruce entre la fe y la diversión, un momento que invita a la reflexión sobre el verdadero significado de esta festividad en el contexto contemporáneo.
Ministerio de Educación suspende clases por Semana Santa 2025

El MINERD decidió suspender la docencia desde el 14 al 21 de abril por la Semana Santa (umbral.local/) Por Theo N. Guzmán Santo Domingo, República Dominicana – El Ministerio de Educación de la República Dominicana (Minerd) anunció que desde el lunes 14 de abril se suspenden las clases en todos los centros educativos, tanto públicos como privados, debido a la celebración de la Semana Santa. Esta pausa en el calendario escolar se extenderá hasta el próximo lunes 21 de abril, cuando se reanuden las actividades educativas. A través de un comunicado, el Minerd instó a estudiantes, docentes, padres, madres, tutores y personal administrativo a disfrutar de este periodo de asueto con moderación y en compañía de sus seres queridos. La institución resaltó la importancia de la Semana Santa como un tiempo propicio para la reflexión y el recogimiento espiritual, en conmemoración de la crucifixión y resurrección de Jesús. Este receso educativo, que abarca del 14 al 21 de abril de 2025, está programado en el Calendario Escolar aprobado por el Consejo Nacional de Educación (CNE). Para este año, la Semana Santa comenzó oficialmente el domingo 13 de abril con el Domingo de Ramos y concluirá el domingo 20 de abril, conocido como Domingo de Resurrección. Durante esta jornada de gran significado para los cristianos, los fieles reflexionan sobre los últimos días de Jesucristo en la tierra, su pasión, muerte y posterior resurrección, aspectos que representan una oportunidad de renovación espiritual y redención de los pecados. El origen de la Semana Santa se remonta a los relatos de los cuatro evangelios: Marcos, Mateo, Juan y Lucas, que narran minuciosamente los eventos que llevaron a la crucifixión de Jesús y su posterior resurrección. Según la tradición católica, el inicio de la Semana Mayor se celebra cada año el Domingo de Ramos, que corresponde al primer domingo después de la primera luna llena de la primavera, lo que provoca que su fecha varíe en el calendario solar. El Minerd reitera la importancia de aprovechar este tiempo no solo para el descanso, sino también para la reflexión y el fortalecimiento de los lazos familiares y comunitarios. Con este llamado, el Ministerio busca fomentar un ambiente de paz y espiritualidad durante esta época significativa para la sociedad dominicana. La suspensión de clases por la Semana Santa se ha convertido en una tradición arraigada en el país, donde miles de familias aprovechan este periodo para realizar actividades religiosas, compartir en familia y disfrutar de la naturaleza. El Minerd espera que, al reanudarse las clases, los estudiantes regresen con energías renovadas y listos para continuar con su proceso educativo.
La critica social de los obispos en Semana Santa no deja títeres con cabeza y ponen a las ARS en el centro de su critica

La Catedral Primada de América, ubicada en el corazón de Santo Domingo, sirvió como el escenario para este evento, que es parte integral de las celebraciones de Semana Santa y que atrae a numerosos fieles cada año. La crítica a las ARS y al sistema de justicia del país refleja una creciente preocupación por parte de la Iglesia Católica y la sociedad civil sobre las desigualdades y desafíos que enfrenta la nación dominicana. Este sermón, por tanto, no solo es un acto de fe, sino también un llamado a la conciencia y a la acción social. Por Julio Guzmán Acosta En la reciente conmemoración del Viernes Santo, el Sermón de las Siete Palabras en Santo Domingo se convirtió en un púlpito para la crítica social y económica. El reverendo padre Gregorio Santana, en un discurso apasionado, denunció lo que él considera una explotación del Sistema de Seguridad Social por parte de las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) en la República Dominicana. Calificando el sistema como una \»estafa burda\», respaldada por la legislación y el Estado, Santana acusó a los grupos económicos de anteponer sus ganancias a los derechos de los ciudadanos. El padre Santana no fue el único en abordar temas de justicia social durante el sermón. Otros religiosos también intervinieron, tocando puntos críticos como la injusticia hacia los migrantes, la necesidad de una nueva ley de seguridad social, y la indiferencia ante el deterioro de la salud mental, entre otros temas de relevancia nacional. Estas declaraciones resuenan con la tradición del Sermón de las Siete Palabras de reflexionar sobre las últimas palabras de Jesús en la cruz, aplicándolas a las realidades contemporáneas y buscando inspirar un cambio positivo en la sociedad. La Catedral Primada de América, ubicada en el corazón de Santo Domingo, sirvió como el escenario para este evento, que es parte integral de las celebraciones de Semana Santa y que atrae a numerosos fieles cada año. La crítica a las ARS y al sistema de justicia del país refleja una creciente preocupación por parte de la Iglesia Católica y la sociedad civil sobre las desigualdades y desafíos que enfrenta la nación dominicana. Este sermón, por tanto, no solo es un acto de fe, sino también un llamado a la conciencia y a la acción social. Como en otros años, distintos sacerdotes han aprovechado el contexto de la Semana Santa, y al abordar el Sermón de las Siete Palabras en Santo Domingo lo han convertido en un foro para la crítica social y política. El reverendo padre Gregorio Santana aprovechó esta plataforma para expresar su descontento con el Sistema de Seguridad Social de la República Dominicana, calificándolo de estafa y criticando el lucro obtenido a expensas de las protecciones sociales. Esta postura refleja una preocupación más amplia por la justicia social y la equidad en el acceso a los servicios de salud. La tradición del Sermón de las Siete Palabras, que se remonta al siglo XVI en Valladolid, España, se ha mantenido como una práctica religiosa significativa, pero también como una oportunidad para abordar temas contemporáneos y desafíos que enfrenta la sociedad. En este evento, que se celebra cada Viernes Santo, se invita a la reflexión sobre las últimas palabras de Cristo en la cruz, y se utiliza como un momento para la introspección y la crítica social. La elección del padre Santana de hablar contra las ARS indica una fusión de fe y activismo, donde la religión se encuentra con la responsabilidad cívica, destacando problemas que afectan a la comunidad dominicana en su conjunto.
Diácono Blas Bonilla Morfe en Sermón de las Siete Palabras cuestiona si Abinader y funcionarios han cumplido su misión

El encargado del sexto mensaje del Sermón de las Siete Palabras se refirió a la expresión \»todo está cumplido\». \»¿Qué quiso decir Jesús con esta expresión? ¡Misión cumplida, salvación efectuada, rescate pagado!\», explicó el religioso SERVICIOS umbral.local/ Como cada Viernes Santo en la iglesia católica dominicana un diacono se encarga de pronunciar el Sermón de las Siete Palabras. Este año le ha correspondido al de la Parroquia Inmaculada Concepción, Blas Bonilla Morfe, al hacer énfasis en cómo Jesús tuvo consciencia de que había cumplido su misión de salvar a la humanidad en la cruz, cuestionó a funcionarios, legisladores y al presidente Luis Abinader si podían decir ante el hijo de Dios que habían logrado cumplir con la misión que les ha sido encomendada. El encargado del sexto mensaje del Sermón de las Siete Palabras se refirió a la expresión \»todo está cumplido\». \»¿Qué quiso decir Jesús con esta expresión? ¡Misión cumplida, salvación efectuada, rescate pagado!\», explicó el religioso. Al instar a las personas a valorar el sacrificio hecho por Jesús en la cruz, Bonilla pidió permitir \»que se cumpla en nosotros su Redención\». \»Si todo se cumplió en Él, estamos ahora llamados a que también se cumpla en nosotros\». \»Tú, padre y madre de familia, ¿pueden decir a Jesús: misión cumplida? Tú, profesional, en tu labor diaria, ¿pueden decir a Jesús, misión cumplida? Tú, obispo, sacerdote y diáconos ¿pueden decir a Jesús, misión cumplida?\», cuestionó el diácono. \»Tú, empleado público, ministros del gobierno, militares, senadores y diputados ¿pueden decir a Jesús, misión cumplida? Señor presidente de nuestro país, usted puede decir a Jesús ¿misión cumplida?\», agregó. Sostuvo que si la respuesta a estas preguntas es afirmativa \»nuestro Señor Jesús que sí pudo decir a Dios Padre misión cumplida, porque cumplió la misión a la que había sido enviado, estará gozoso de que nosotros estemos cumpliendo con la misión encomendada\». Mantener esperanza pese a momentos difíciles Al citar las desigualdades sociales, inseguridad ciudadana, alto costo de la vida, desempleo y otras problemáticas que conforman la \»realidad difícil\» que atraviesa el país, Bonilla insta a asumir el llamado que hace Jesús de \»orar por estas situaciones actuales\». \»Nos llama a no perder la esperanza, a comprometernos más y a ser conscientes de que Él estará siempre con nosotros, pues así nos lo prometió\», indicó.
Esta es la razón del por qué la Semana Santa no cae siempre en la misma fecha

SERVICIOS umbral.local/ La Semana Santa es la mayor festividad para los católicos, y una de las grandes tradiciones de infinidad de países, ciudades y pueblos del mundo. Son los días de los pasos religiosos, las procesiones y las representaciones de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Es, por lo tanto, una fecha marcada en el calendario no solo por la tradición cristiana, sino para gran parte de la población que vive con alegría unos días festivos y no laborables en gran parte del mundo. Sin embargo, habrá muchas personas que no les cuadren las cuentas: ¿por qué este año la Semana Santa cae en marzo, si el año pasado cayó en abril? La respuesta es sencilla: la Semana Santa no se rige con el calendario natural, sino por el lunar. La Semana Santa se rige por el calendario lunar La Semana Santa cristiana está inevitablemente ligada a la Pascua judía o Pésaj: fue en esos días cuando, según la tradición cristiana, Jesús vivió sus últimos días y reunió a sus discípulos en dicha celebración para la \»Última Cena\» antes de ser crucificado y de resucitar al tercer día. Eso hace que haya una correlación de fechas entre la celebración del Pésaj y la Semana Santa de los cristianos, que se celebran en la misma fecha. Así, ambas celebraciones se conmemoran el domingo siguiente a la primera luna llena tras el equinoccio de primavera: ese día es, para los cristianos, el Domingo de Resurrección, día central de la celebración y fecha más importante para el cristianismo.
El significado del Viernes Santo y cómo lo celebran los cristianos

Los cristianos conmemoran este día la muerte de Jesucristo en la cruz, un hecho central en la fe cristiana SERVICIOS umbral.local/ Hoy es 29 de marzo y Viernes Santo, festivo en toda la Republica Dominicana y en todos los países que tienen a la religión católica como su principal creencia y una de las principales celebraciones cristianas del calendario litúrgico. En este día, la religión cristiana celebra un hecho central en su doctrina: la muerte de Jesucristo en la cruz en un acto que, según los Evangelios, supuso el sacrificio de Jesús para redimir los pecados de la humanidad. La muerte de Jesús es el acontecimiento central del conocido como Triduo Pascual, el ciclo del calendario litúrgico en el que los católicos de todo el mundo conmemoran la pasión, la crucifixión y la muerte de Jesucristo, y su resurrección tres días después, en el Domingo de Resurrección. Los cristianos conmemoran el Vía Crucis y la muerte de Jesucristo Según los Evangelios, fue en el Viernes Santo cuando Jesús fue prendido y condenado a muerte por el gobernador romano, Poncio Pilato, por haberse proclamado \»Rey de los Judíos\» en un gesto que las autoridades hebreas y romanas entendieron como un desafío a su poder. El Viernes Santo conmemora el sufrimiento de Jesús, que según los Evangelios fue despojado de sus ropas, torturado y obligado a cargar con una cruz de madera hasta el Monte Calvario de Jerusalén. Allí, coronado con espinas, fue crucificado junto a dos ladrones bajo un cartel en el que ponía “Jesús el Nazareno, Rey de los Judíos” (la inscripción INRI que puede leerse en muchas figuras religiosas que representan a Jesús crucificado). Allí pronunció, según las escrituras bíblicas, su última frase antes de morir: \»Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu\». Día de ayuno y abstinencia para los católicos Los cristianos conmemoran también en este día el Vía Crucis, el trayecto que recorrió Jesús desde su condena hasta su muerte y su sepulcro, de donde resucitaría al tercer día, según la Biblia. Se compone de 14 estaciones, y se reza una oración en cada una de ellas. En este día, los cristianos católicos guardan ayuno y abstinencia de comer carne y cubren las imágenes de Jesucristo con un paño o tela morada en señal de su ausencia.