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Bioanalistas se suman a críticas contra Julio Landrón por extensión de horarios en hospitales

El Colegio Dominicano de Bioanalistas expresó su rechazo a la extensión de las jornadas laborales en los hospitales y pidió al director nacional de Salud, doctor Julio Landrón, abrir un proceso de diálogo para revisar la medida. El gremio se suma así a las objeciones planteadas previamente por los odontólogos. Por Pedro Ángel Santo Domingo.– El Colegio Dominicano de Bioanalistas manifestó su preocupación por la decisión de extender los horarios y las jornadas laborales de los profesionales del bioanálisis en los hospitales, una medida que atribuye al director nacional de Salud, doctor Julio Landrón, y que, según el gremio, fue adoptada sin un proceso previo de diálogo con los representantes del sector. Con este pronunciamiento, los bioanalistas se suman al Colegio Dominicano de Odontólogos, que recientemente también expresó su inconformidad con la ampliación de los horarios en los hospitales públicos. La presidenta del Colegio Dominicano de Bioanalistas, Rita Solís, solicitó a las autoridades reconsiderar la aplicación de la medida y abrir un espacio de diálogo institucional que permita alcanzar soluciones consensuadas en beneficio tanto de los profesionales como del fortalecimiento de los servicios de salud. La dirigente gremial afirmó que el colegio mantiene plena disposición al diálogo y confió en que las autoridades revisarán la disposición en un ambiente de respeto mutuo, priorizando el bienestar de los bioanalistas y la calidad de la atención que reciben los ciudadanos. Además del rechazo a la extensión de las jornadas laborales, el gremio presentó otras reivindicaciones dirigidas a mejorar las condiciones de trabajo de los profesionales del bioanálisis. Entre sus principales demandas figuran el aumento de las pensiones, el nombramiento de más personal para responder a las necesidades del sistema hospitalario y mejoras en la infraestructura y en los espacios donde prestan servicios. Asimismo, el Colegio Dominicano de Bioanalistas reiteró la necesidad de mejorar las condiciones del seguro médico, con el propósito de ampliar la cobertura y garantizar mayores beneficios para las bioanalistas y sus familias. La posición institucional fue fijada mediante un comunicado, en el que la organización insistió en que cualquier modificación de las condiciones laborales debe ser fruto del diálogo y el consenso entre las autoridades y los gremios del sector salud. Con este pronunciamiento, ya son dos los gremios de profesionales de la salud que expresan públicamente su rechazo a la extensión de los horarios en los hospitales, abriendo un nuevo frente de discusión sobre las condiciones laborales del personal sanitario.  

Lamentable corrupción mayúscula en el Senasa

SEGURIDAD SOCIAL PARA TODOS En el libro Historia y Fundamentos del Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS) señalamos las principales modalidades de corrupción pública y privada conocidas. Pero a la luz de las investigaciones de las valientes comunicadoras Nuria Piera, Julissa Céspedes, Edith Febles y Alicia Ortega, entre otras, la corrupción en el SENASA supera con creces las modalidades señaladas y las prácticas oscuras del viejo IDSS: 1.       Contrataciones multimillonarias de grado a grado y sin la debida rendición de cuentas ni fiscalización; 2.       Decenas de miles de pacientes con procedimientos ficticios pagados por el SENASA a médicos, clínicas y farmacias privadas; 3.      Sobre facturación de centros privados con la complicidad de funcionarios del SENASA, violando las técnicas más elementales de la administración del riesgo de salud; 4.      Desvió a proveedores privados “preferidos” de miles de pacientes que pudieron ser atendidos en los hospitales públicos; 5.      Doble contabilidad y falsificación de los reportes financieros mensuales y anuales entregados a SISALRIL; 6.      Compra de vacunas entregadas gratuitamente a las clínicas privadas por el Ministerio de Salud Pública; 7.        Instalación de prótesis de inferior calidad, afectando la salud y la recuperación de pacientes de bajos recursos económicos; 8.      Creación y operación de un call center paralelo privado para simular la prescripción y entrega de servicios médicos. 9.      Destrucción de datos esenciales para ocultar la crítica situación del SENASA borrando importantes archivos institucionales; 10.  Falsificación del balance de las reservas técnicas para ocultar los déficits financieros reales. Aunque estas denuncias parten de informaciones concretas, para conocer su magnitud debemos esperar las investigaciones de las autoridades competentes. No obstante, el retraso en el pago a las PSS de un 48% durante más de 4 meses promedio, señalado por SISALRIL, no deja lugar a dudas de la existencia de un cúmulo de irregularidades sin precedentes en la ARS pública. Es muy lamentable este escándalo que empaña la credibilidad y sostenibilidad de una institución pública que fue modelo, y de cuya gestión dependen 7.8 millones de dominicanos, la mayoría pobres de solemnidad. Existen grandes diferencias sobre la magnitud del afán de lucro, por lo que habrá que esperar el dictamen de las autoridades competentes. Gracias a la intolerancia del presidente Luis Abinader contra la corrupción, esta estafa mayúscula fue detectada y detenida a finales del año pasado, con la promesa de someter a la justicia a todos los responsables de este doble crimen contra el Estado y tratándose de un servicio tan vital como la salud de los más necesitados. Aunque minorías radicales silencian la existencia del afán de lucro en las instituciones públicas, lo cierto es que la ancestral corrupción, el clientelismo, el despilfarro y la administración de los recursos de manera irresponsable y sin consecuencias, siempre han terminado surtiendo efectos negativos y similares al afán de lucro privado, acentuando los desequilibrios financieros y el costo innecesario del PBS. Desde el punto de vista de los afiliados y del necesario equilibrio del Plan Básico de Salud (PBS), ¿cuál es la diferencia entre el afán de lucro privado y el afán de lucro público basado en una corrupción multimillonaria? Silenciar esta realidad objetiva mediante propuestas estatizantes unilaterales y desfasadas contribuye un atentado inaceptable al derecho universal al cuidado de la salud de todos los afiliados. El carácter mixto del SDSS y particularmente del SFS se justifica por la ineficiencia tradicional de los hospitales públicos expresada en una marcada preferencia por los servicios privados, incluso de las familias más pobres y vulnerables. La pluralidad y la libre elección de los afiliados constituyen un esfuerzo por controlar tanto el afán de lucro privado como el público. Durante años fuimos unos ilusos elogiando el desempeño del SENASA. Esa falsa ilusión indujo a diputados y senadores de buena fe a someter ocho proyectos de ley que proponen la conversión del SENASA en un monopolio estatal, eliminando la libre elección. Ante este escándalo mayúsculo y sin precedentes, lo más sano y aconsejable sería retirar dichas propuestas, proponiendo fórmulas concretas para fortalecer la prevención y sanción de los fraudes públicos y privados.

La salud pública es un barril sin fondo

SEGURIDAD SOCIAL PARA TODOS El Servicio Nacional de Salud (SNS) anunció una producción récord de 42,313,776 servicios entre consultas, emergencias, pruebas de laboratorios, imágenes y cirugías. “El año pasado obtuvimos un incremento del 28.11%, 9,283,728 de servicios más que en 2019, cuando registró su mayor producción con 33,030,048”. (https://www.presidencia.gob.do/noticias/sns-exhibe-record-historico-de-mas-de-42-millones-de-servicios-en-2024). Luego de una revisión exhaustiva, lamento informar que esas afirmaciones no se corresponden con los datos oficiales publicados. El informe del SNS del 2019 registra una producción de 40,452,774 servicios. En consecuencia, el aumento de los servicios del SNS del año pasado sólo fue de 1,861,002 servicios, apenas un 4.6% con relación al 2019 y no el 28.11% como se informó. Sin dudas debe tratarse de un error lamentable en las informaciones que le suministraron al Dr. Mario Lama. (Fuente: SNS, Boletín Anual Producción de Servicios, 2019, Cuadro # 4, Pág. 13). Pero lo más preocupante, y grave, es que ese pobre crecimiento de los servicios se produjo muy a pesar de que la cantidad de médicos contratados por el SNS pasó de 15,317 en el 2019 a 24,482 en el 2024, un aumento del 59.8%.  Y además, no obstante, la nómina total creció de 61,362 a 87,514 empleados, un 42.6% mayor, en el mismo período. Estos increíbles resultados oficiales en nada contribuyen a que el presidente Luis Abinader pueda cumplir con los cambios prometidos. Se trata de la continuación de la política de “hacer más de lo mismo”, en perjuicio de las familias más pobres y vulnerables, obligadas a acudir a los hospitales públicos no por su calidad y resolución, sino debido a los bajos ingresos familiares. EL SNS: institución clave para elevar la calidad y oportunidad de los servicios, contener la privatización y reducir el gasto familiar de bolsillo  ¿Cómo explicar un aumento de los servicios de tan solo un 4.6% en 5 años, a pesar del nombramiento del 59.8% más de médicos y del 42.6% del personal?Estos resultados confirman nuestro planteamiento sobre la baja productividad y el alto costo de la atención pública, debido a la existencia de decenas de miles de médicos abnegados, dedicados y laboriosos que ganan lo mismo que muchos otros que no trabajan y cobran igual. Esta distorsión recurrente, expresada en nóminas supernumerarias, representa un despilfarro estimado en 45,000 millones de pesos al año, unos 30,000 millones heredados, más otros 15,000 millones posteriores al 2019. Estos resultados indican que luego de más de medio siglo, la Salud Pública continúa siendo un barril sin fondos. Nuestra Fundación está obligada a darle un seguimiento especial al SNS porque es la institución clave, donde es necesario introducir los cambios estructurales establecidos en la ley 87-01, para elevar la calidad y oportunidad de los servicios públicos. Su reforma y despolitización constituyen una condición sine qua non para contener la privatización y reducir el gasto familiar de bolsillo. Lamentamos tener que señalar esta situación tan crítica. Pero por encima de todo está nuestro compromiso inquebrantable de defender los derechos de los afiliados y de contribuir al fortalecimiento del SDSS. Alguien tiene que decir estas verdades incómodas. Este dispendio ancestral demuestra que el mayor cáncer del sistema público de salud reside en el pago de salarios fijos e iguales, sin exigir dedicación, ni desempeño, ni rendición de cuentas. El Art. 173 de la Ley 87-01 establece la combinación de salario fijo más crecientes incentivos por la dedicación, el desempeño y los resultados obtenidos. Su violación explica la enorme brecha entre una cápita contributiva de 1,683.00 y una cápita subsidiada recién elevada a 321.97 pesos, para garantizar el mismo Plan Básico de Salud (PBS). Nuestra Fundación espera que el presidente Luis Abinader disponga una investigación objetiva a fin de conocer la verdad y actuar en consecuencia. Reiteramos nuestra convicción de que en la actualidad existen las mejores condiciones para iniciar los cambios prometidos: 1) una creciente insatisfacción y demanda popular; 2) mayoría calificada en el Congreso Nacional; 3) un alto nivel de aprobación presidencial; y 4) rechazo a la tentación de nueva reelección en un gesto histórico sin precedentes.