UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

La reforma indispensable

La reforma que requiere este país, y que además es posible, es un cambio radical en la manera de pensar la política, vale decir, insistir en producir una serie de transformaciones en los ámbitos de lo social, lo político y lo cultural. Por César Pérez   El retiro del gobierno de su propuesta de reforma fiscal es políticamente correcto. Sin embargo, más que “ajustar los alcances de desarrollo”, lo que debería hacer la presente administración es abocarse a hacer la reforma moral e ideal a que apostó ese abanico de fuerzas políticas y sociales que por más de dos años se mantuvo en las calles demandando el fin de la impunidad y de los irritantes privilegios de sectores políticos y empresariales.  En el imaginario colectivo es extendida la idea de que, en esencia, se mantienen esas dispensas restándole legitimidad al gobierno, algo evidenciado en el contenido de las discusiones sobre la reforma en las vistas públicas en el Congreso. Es innegable que ese proyecto adolecía de importantes falencias, que no atacaba distorsiones/ privilegios y fuente corrupción, pero pienso que son más peligrosas las exageraciones y el cinismo de los principales opositores de la reforma, políticos como /empresarios. A esos grupos se unieron otros con intereses diferentes e incluso defensores de los mejor para el país, produciéndose así una explosiva mezcla de ignorancia, irresponsabilidad, incoherencia de la participan sectores de la comunicación y hasta de las ciencias sociales, fundamentalmente de la economía. Indudablemente que esos factores contribuyeron a que se produjeran los “terribles números” de las encuestas que se dice asustaron al gobierno. Sin embargo, en última instancia, la fuerza de los opositores al fallido proyecto se encontraba en ese generalizado sentimiento de que el régimen no ha enfrentado con eficacia y determinación la permanencia de ancestrales lastres sociales económicos, políticos y sociales. Se dice que la evasión del ITBIS alcanza hasta un 47, que se han dilapidado los recursos del 4% a la educación, que la cobranza del agua y la energía eléctrica es relativamente insignificante, que el financiamiento a los partidos es excesiva, las elecciones signadas por las iniquidad e inequidad, publicidad del gobierno dispendiosa y beneficiosa para antiguas bocinas y congresistas que se autoasignan pensiones y seguros médicos prohibitivos, sus barrilitos y cofrecitos, etc. Sin legitimidad alguna, éstos legisladores eran los encargados de aprobar los alcances de la reforma, por eso fueron presas fáciles de sectores antisistémicos, antipolíticos, rabiosos enemigos de los valores básicos de la democracia que tuvieron en las vistas públicas un escenario para ampliar su siembra de odio, mentiras y de violencia verbal y física en esta sociedad. También fueron presas de una diversidad de actores que desde otra posición eran opuestos a la reforma. Otro factor que limitaba el apoyo a la iniciativa del gobierno fue la propuesta de unificación de las elecciones municipales con las presidenciales a pesar de ser  rechazada por mayoría de alcaldes y directores de distritos municipales; así como de centenares de destacados técnicos y activistas municipalistas. En ese contexto era impensable que el gobierno lograse su objetivo. Obligado a desistir de todo intento de reforma fiscal se plantea hacer reajustes presupuestarios, limitar las tentaciones hacia el endeudamiento y las fugas de dinero hacia las arcas de los evasores. Son medidas razonables, que podrán ayudar a paliar el golpe de no lograr los recursos buscados con la reforma, pero para hacerlas efectivas deberán aplicarse acciones drásticas, racionales y valientes. Pero me temo que por más eficaces que resulten esas medidas serán insuficientes para colmar las expectativas de la población tanto del primer como del segundo mandato de esta administración. No es momento de tirar la toalla, como bien plantea el Centro Juan XXIII, en uno de sus dos magníficos documentos sobre la presente coyuntura, pero insistir en un proyecto a todas luces  inviable, por los elementos arriba enunciados,  y porque quizás se magnificó sus eventuales alcances, no es una apuesta  razonable porque sus posibilidades de éxito son en extremo exiguas . La única salida que podría tener el gobierno para recuperar la subjetividad fracturada, es asumir una firme posición de firme combate a los privilegios de todo tipo, a la evasión fiscal de los grandes emporios nacionales e internacionales enclavados los sectores claves de la economía y de la política. Igualmente, haciendo conciencia que una vez naufragado su proyecto de reforma fiscal, la reforma que requiere este país y que además es posible y es un cambio radical en la manera de pensar la política, vale decir, insistir en producir una serie de transformaciones en los ámbitos de lo social, lo político y lo cultural. Conectarse con los cambios y problemas que actualmente acogotan el mundo y, sin renunciar a su soberanía,  hacer conciencia de que mantener una perenne puja y disputa con países y organismos internacionales no conduce a ninguna parte, además que no es posible gobernar sin estructuras políticas realmente existentes. Finalmente, está más que demostrado que uno de nuestros mayores lastres es la debilidad/inconsecuencia del liderazgo político, derivándose de ahí la preeminencia de las corporaciones económicas, sociales y eclesiales en las tomas de las decisiones políticas claves. Es el factor determinante del naufragio de la reforma fiscal.

Luis Abinader anuncia ajustes presupuestarios en lugar de nueva Reforma Fiscal

El presidente Luis Abinader habló en LA Semanal con la Prensa sobre el retiro de la reforma fiscal y su compromiso de no presentar un nuevo proyecto. Por Servicios umbral.local/   Santo Domingo. – En un claro mensaje de ajuste y responsabilidad fiscal, el presidente Luis Abinader comunicó ayer que su gobierno no presentará una nueva propuesta de reforma fiscal. En su lugar, se enfocará en realizar ajustes dentro del presupuesto vigente para garantizar la continuidad de las obras y mantener la deuda pública bajo control. Durante la acostumbrada rueda de prensa titulada \\\»La Semanal con la Prensa\\\», el mandatario fue cuestionado sobre la posibilidad de una nueva propuesta fiscal, a lo que respondió con claridad: “Nosotros no tenemos una nueva propuesta; realmente, lo que anunciamos es que el Gobierno tendrá que hacer los ajustes de lugar”. Abinader aseguró que el gobierno ya está implementando los ajustes necesarios para adaptarse a la actual situación económica. Una de las preocupaciones que surgió durante la conferencia fue la estimación inicial de recaudar 122,486 millones de pesos a través de la reforma fiscal, cifra que ahora será reconsiderada. “Vamos a volver al presupuesto, el pueblo habló, haremos los ajustes. Tenemos que terminar las obras que tenemos en construcción, pero debemos ser cuidadosos también en mantener un nivel de deuda controlada en el país”, subrayó Abinader. El mandatario también se refirió al proyecto de Ley de Presupuesto General del 2025, que se depositó el pasado mes de septiembre, el cual contempla gastos por RD$1,484,234.6 millones. Este presupuesto está alineado con la Ley de Responsabilidad Fiscal, que establece límites a la inversión de recursos para asegurar un manejo disciplinado de las finanzas públicas. Abinader mostró confianza en que la economía dominicana continuará en una trayectoria de crecimiento, destacando la llegada de grandes inversiones y la mejora en los niveles de empleo. “Como dije, va a haber grandes inversiones y van a seguir los niveles de empleo; tenemos los niveles de empleo récord del país”, afirmó, citando el informe del Banco Central. El presidente también recordó las dificultades que enfrentó su administración durante los últimos cuatro años, en especial durante la pandemia. “Los ingresos disminuyeron en un 35 % aproximadamente y los gastos aumentaron en más de un 20 %, pero salimos muy bien de la pandemia”, explicó. Según Abinader, el nivel de deuda actual del sector público no financiero es un 3 % menor al que encontraron al asumir el gobierno, pasando del 49 % del PIB al 46 %. En cuanto a la evasión fiscal, Abinader no escatimó en palabras al calificarla como un “robo al Estado”. Reconoció que la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) ha tomado medidas drásticas contra los evasores, incluyendo cierres y procedimientos judiciales. “Hemos implementado la ley obligatoria de la factura electrónica, y ya tenemos un 40-50 % de instalación en los diferentes comercios”, dijo, señalando que esta medida ha contribuido a la persecución de la evasión fiscal. El anuncio de Abinader, si se cumple, será un paso importante y un hecho pragmático ante la compleja realidad económica que enfrenta el país. Al priorizar los ajustes dentro del presupuesto actual y \\\»fortalecer la lucha contra la evasión fiscal\\\», su gobierno busca mantener la estabilidad económica y cumplir con las expectativas de desarrollo de la nación.

La retirada de la Reforma Fiscal: Un llamado a la vigilancia del movimiento social y político

Julio Guamán

Resulta irónico que un gobierno que ha destinado la exorbitante suma de 11 millones de pesos en publicidad estatal en 2023 se atreva a presentar una reforma fiscal en un momento en que la transparencia y la rendición de cuentas son más necesarias que nunca. L Por Julio Guzmán Acosta   La reciente decisión del presidente Luis Abinader de retirar su propuesta de reforma fiscal ha sido recibida con alivio en amplios sectores de la vida política, económica y social de nuestro país. Sin embargo, es importante recordar que esta propuesta fue presentada sin fomentar un diálogo abierto y honesto con los diversos actores políticos y económicos de la nación. Esta falta de discusión previa ha contribuido a la creciente insatisfacción social y económica, lo que refleja una deficiencia en la gestión fiscal y del gasto público por parte del gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM). Además, no podemos pasar por alto el acelerado crecimiento de la deuda externa que ha enfrentado la República Dominicana en los últimos cuatro años, donde la carga de la deuda se ha multiplicado, generando preocupación sobre la sostenibilidad financiera del país. En este marco, es innegable que la evasión fiscal se presenta como un problema crítico, con miles de millones de pesos que se pierden anualmente debido a prácticas ilegales y a un sistema tributario que no garantiza la justicia fiscal. En lugar de abordar esta problemática de manera efectiva, la propuesta de reforma fiscal parecía enfocarse más en aumentar la carga sobre aquellos que ya contribuyen, que en erradicar la evasión y asegurar que todos los ciudadanos cumplan con sus obligaciones tributarias. Resulta irónico que un gobierno que ha destinado la exorbitante suma de 11 millones de pesos en publicidad estatal en 2023 se atreva a presentar una reforma fiscal en un momento en que la transparencia y la rendición de cuentas son más necesarias que nunca. La promoción de los supuestos logros gubernamentales, no necesitan unos gastos tan elevados y no debería financiarse a expensas de una reforma que impactaría directamente el bolsillo de los ciudadanos. ¿Con qué autoridad se puede demandar más esfuerzo a la población cuando el gasto público se malgasta en campañas publicitarias que, en muchos casos, no reflejan la realidad cotidiana de los dominicanos? La retirada del proyecto de reforma fiscal puede interpretarse como un alivio temporal, pero no debemos bajar la guardia. La historia reciente nos muestra que las intenciones del gobierno no siempre están alineadas con las necesidades del pueblo. Es probable que el gobierno intente compensar los ingresos que pretendía obtener a través de la reforma mediante otras medidas, como aumentar impuestos en áreas menos visibles o implementar políticas que afecten a los más vulnerables. Por lo tanto, es importante y oportuno que el movimiento social y sus organizaciones se mantenga alerta y exija claridad sobre cómo se manejarán las finanzas públicas de aquí en adelante. La responsabilidad fiscal no debe recaer únicamente en el ciudadano común, quien lucha por llegar a fin de mes y si garantizar que los que más tienen sean los que más paguen. Las reformas deben comenzar desde el gobierno y que este se comprometa a combatir la evasión fiscal de manera efectiva y que garantice el uso eficiente y transparente del gasto público. En conclusión, la retirada de la reforma fiscal es solo un primer paso en un camino que debe conducir a un debate más amplio sobre la justicia fiscal y el uso responsable de los recursos del Estado. La ciudadanía debe permanecer vigilante, no solo para evitar que se impongan cargas injustas, sino para exigir al gobierno que actúe con responsabilidad y las reformas sean cuales sean, deben ser discutidas y que sus ejecutorias no beneficien solo a la oligarquía, sino que trabaje en beneficio de todos, no solo de unos pocos. La vigilancia ciudadana es esencial para que nuestras voces sean escuchadas y para que se tomen decisiones que realmente beneficien al pueblo dominicano.

Leonel Fernández celebra la retirada del proyecto de Reforma Fiscal por parte del presidente Abinader

“Saludamos esta medida del presidente, ya que el proyecto no contaba con el consenso necesario en la sociedad dominicana\\\», dijo Leonel Fernández Servicios umbral.local/   Como muy positiva valoro el exmandatario y líder del partido Fuerza del Pueblo (FP), Leonel Fernández, la decisión del presidente Luis Abinader de retirar el controvertido proyecto de reforma fiscal que había sido sometido al Congreso Nacional. Esta medida, considerada por muchos como necesaria, fue recibida con entusiasmo por Fernández, quien había manifestado preocupaciones sobre las implicaciones del proyecto. “Saludamos esta medida del presidente, ya que el proyecto no contaba con el consenso necesario en la sociedad dominicana. Era evidente que su aprobación habría generado un impacto negativo en nuestra economía”, declaró Fernández en un comunicado oficial. Sus palabras coinciden con el sentir de muchos sectores que temían que la reforma, tal y como estaba concebida, podría agravar la situación económica de la población. El exmandatario, quien había solicitado directamente la reconsideración del proyecto, enfatizó la necesidad de abrir un espacio para un debate amplio y constructivo. “Este es un momento clave para que todas las voces sean escuchadas, y para que trabajemos juntos en una reforma que realmente beneficie a la población”, añadió, haciendo eco de un llamado a la unidad en la búsqueda de soluciones que promuevan el bienestar social. Fernández también aprovechó la ocasión para subrayar la importancia de alinear cualquier futura reforma fiscal con la Ley No. 1-12 sobre Estrategia Nacional de Desarrollo, que busca establecer un marco coherente para el crecimiento económico del país. “Es fundamental que cualquier reforma fiscal que se considere sea progresiva y no regresiva, como la que se había propuesto inicialmente. Debemos buscar soluciones que fortalezcan nuestra economía y promuevan la equidad social”, concluyó. La retirada del proyecto de reforma fiscal ha abierto un nuevo capítulo en el debate sobre la política económica en la República Dominicana. Con la voz de Fernández siendo su partido el principal opositor en el ámbito público, se espera que el gobierno y los diferentes sectores de la sociedad se unan para construir un consenso que permita avanzar hacia una reforma que beneficie a todos los dominicanos. La decisión del presidente Abinader, aunque criticada por algunos, ha sido interpretada como un paso hacia la sensibilidad política y la búsqueda de soluciones que reflejen las necesidades del pueblo. Con este nuevo escenario, la expectativa se centra en cómo se desarrollará el diálogo entre las fuerzas políticas y la sociedad civil en los próximos días. La espera ahora es ver que iniciativas se promueven desde el gobierno, que no solo cumpla con los requisitos fiscales y que asegure un crecimiento inclusivo, sostenible y con una política social que haga más fuerte a la nación.

Frente Amplio apoya retiro de la reforma fiscal y pide al pueblo seguir vigilante y movilizado

Por Thiago Zorrilla Acosta   Santo Domingo. – La reciente decisión del gobierno dominicano de retirar el proyecto de reforma fiscal ha sido recibida con aplausos y un sentido de victoria por parte del Partido Frente Amplio y las organizaciones sociales que conforman el Bloque Popular Jesús Adón. En una situacion donde el descontento ciudadano había tomado las calles, los líderes sociales ven en esta medida una reafirmación del poder de la movilización pacífica y cívica. María Teresa Cabrera, presidenta en funciones del Frente Amplio manifesto: \\\»Esta decisión es una muestra más de que cuando el pueblo se expresa y se moviliza de forma cívica, pacífica y ordenada, construye poder y se hace escuchar\\\». Las declaraciones de Cabrera se inscriben dentro de la posición que desde el primer momento mantuvo el FA de rechazo a la Reforma Fiscal, El retiro del proyecto de reforma fiscal no solo representa una victoria para los sectores que se opusieron a su contenido, sino que también plantea nuevos retos. Cabrera enfatizó que los trabajadores, las trabajadoras y el pueblo en general deben mantenerse alertas y organizados para demandar lo que desde un principio debió hacerse: \\\»Convocar al Consejo Económico y Social para la discusión, con amplia participación, del Pacto Fiscal consagrado en la Ley de Estrategia Nacional\\\». La presidenta del Frente Amplio subrayó que este Pacto Fiscal debe ir más allá de las reformas superficiales y apuntar a transformar la lógica de la política tributaria vigente hacia una más progresiva. \\\»No podemos seguir permitiendo el esquema de privilegios de unos pocos, mientras la mayoría enfrenta los altísimos niveles de evasión fiscal\\\», dijo Cabrera, quien también pidió no seguir castigando a los que menos ingresos reciben. Sin embargo, el retiro de la propuesta de reforma fiscal no elimina los peligros que enfrenta la economía dominicana. \\\»El colapso económico sigue siendo una amenaza latente, lo que hace urgente una revisión profunda del sistema tributario\\\», advirtió Cabrera. Los problemas estructurales, como el carácter regresivo del sistema y la pobreza del gasto público social, deben ser superados para alcanzar una justicia fiscal que se traduzca en justicia social. El Frente Amplio y el Bloque Popular Jesús Adón están claros en su llamado a la acción. \\\»Los trabajadores, las trabajadoras y el pueblo deben seguir movilizados para exigir que la riqueza y la ganancia paguen más impuestos\\\», insistió Cabrera. Además, se plantean la necesidad de una sustancial mejoría en la calidad y cantidad del gasto social público, así como la urgente necesidad de frenar los gastos dispendiosos y el endeudamiento público. La organización política concluyó su pronunciamiento con un mensaje claro: \\\»Es hora de mejorar las posibilidades de la producción nacional y construir un sistema tributario que garantice la equidad social\\\». La movilización continua y la presión social se presentan como las herramientas fundamentales para forjar un futuro más justo y equitativo en la República Dominicana. En el horizonte, se vislumbra la necesidad de un diálogo genuino entre el gobierno y la sociedad civil, donde las voces de los más vulnerables sean escuchadas y se tomen en cuenta sus necesidades. La retirada del proyecto de reforma fiscal, aunque celebrada, es solo el comienzo de un largo camino hacia la justicia fiscal y social en el país. La lucha sigue, y el pueblo dominicano, unido, está dispuesto a hacer valer su voz.

Rechazo total a la “Transformación Fiscal” propuesta por Luis Abinader

      Por Thiago Zorrilla Acosta   En un ambiente de rechazo total y determinación, cientos de personas se dieron cita ayer en el Congreso Nacional para expresar su rotundo desacuerdo al polémico proyecto de ley “Transformación Fiscal”, que actualmente estudia la Cámara de Diputados. La jornada, que comenzó a las 10:00 de la mañana, se convirtió en un espacio de debate en el que comunitarios, empresarios y representantes de diversos sectores alzaron sus voces contra los puntos propuestos por el gobierno dominicano. Las vistas públicas se desarrollaron en un clima de tensión, donde los participantes coincidieron en que las medidas planteadas podrían poner en riesgo la estabilidad económica del país. Desde el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) hasta el Colegio Médico Dominicano (CMD), pasando por asociaciones de detallistas y sectores textiles, todos manifestaron su preocupación por las posibles consecuencias de esta reforma fiscal. Mientras tanto, en las afueras del Congreso, un grupo de manifestantes se unió a la causa, exigiendo la anulación total del proyecto. La unidad en el rechazo unánime, con voceros de distintas agrupaciones proponiendo alternativas que, a su juicio, podrían beneficiar a la economía sin perjudicar a los ciudadanos. Uno de los puntos más debatidos fue la eliminación de las exenciones fiscales, una medida que, según los críticos, podría afectar gravemente a sectores como la construcción y el cine. Cristián Molina, representante de la Asociación de Fiduciarias Dominicana (Asofodi), advirtió que la reforma podría llevar a un retroceso en el acceso a la vivienda para millones de dominicanos, mientras que Annerys Meléndez, de la Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de Viviendas (Acoprovi), destacó que la eliminación de tasas diferenciadas podría incrementar los costos de las viviendas en un 12.5%. Por su parte, Hans García, presidente de la Asociación Nacional Dominicana de Cine (Adocine), defendió los incentivos fiscales que actualmente benefician a la industria cinematográfica, señalando que la propuesta del gobierno podría amenazar miles de empleos y afectar la producción local. El clima de descontento también fue reflejado por figuras políticas como el excandidato presidencial Carlos Peña, quien calificó la reforma de “inconstitucional” y anunció acciones legales para impugnarla. Asimismo, Virginia Antares, excandidata presidencial por Opción Democrática, describió la iniciativa como injusta y perjudicial para las mayorías. Las vistas públicas concluyeron sin un consenso claro, pero con un mensaje contundente: el pueblo dominicano no está dispuesto a aceptar cambios que comprometan su bienestar y estabilidad económica. La presión sobre la Cámara de Diputados para reconsiderar el proyecto de ley “Transformación Fiscal” se intensifica, y la voz de la ciudadanía se hace cada vez más fuerte. La lucha por una reforma fiscal justa y equitativa se mantiene en pie, y el futuro económico del país pende de que los legisladores y el gobierno escuchen la voz del pueblo y sus organizaciones representativas en esta crucial batalla.

La reforma fiscal de Luis Abinader: Un golpe a los más vulnerables

Julio Guamán

La lucha de masas como se demostró en la Marcha Verde debe ser el camino para detener las políticas neoliberales del gobierno de Luis Abinader y el PRM Por Julio Guzmán Acosta La propuesta de reforma fiscal presentada por el gobierno de Luis Abinader y el PRM ha generado un intenso debate en la sociedad dominicana. Sin embargo, más allá de los discursos oficiales y las justificaciones económicas, es necesario analizar quiénes son realmente los afectados por estas medidas y cómo la presión social puede convertirse en la punta de lanza contra lo que muchos consideramos una “odiosa e injusta” reforma. Desde el anuncio oficial de esta reforma, ha quedado claro que su diseño y sus implicaciones son profundamente regresivos. Casi el 80% de la carga impositiva recaerá sobre la clase media y los sectores más pobres, aquellos que ya enfrentan dificultades económicas en su día a día. Esta es una realidad que se ha discutido abiertamente en las vistas públicas, donde ciudadanos y representantes de organizaciones sociales han expresado su descontento. Las voces de la comunidad no solo son un reclamo que se escucharon en las paredes del Congreso, sino un llamado a la acción que debe ser escuchado. Los debates que se han hecho en distintos escenarios han revelado una preocupación palpable: el aumento de impuestos a los que menos tienen, en lugar de gravar adecuadamente a los sectores más privilegiados de la sociedad. Las grandes corporaciones y los bancos, que obtienen cada año ganancias multimillonarias, parecen quedar fuera de la mira de esta reforma. En lugar de buscar una mayor equidad en el sistema tributario, el gobierno opta por castigar a quienes ya están en la cuerda floja, lo que deja claro que esa reforma persigue apoyar y hacer más ricos a los dueños de las grandes fortunas en el país y de las corporaciones internacionales. La lucha en las calles han demostrado ser una herramienta poderosa en la historia de nuestro país. Las movilizaciones pacíficas, como el cacerolazo convocado por el Frente Amplio y otras organizaciones, son una manifestación clara del descontento popular. Estas acciones no son solo un acto de protesta; son una exigencia de atención y un recordatorio de que el pueblo tiene el poder de influir en las decisiones que los afectan. La presión social puede y debe ser la clave para detener esta reforma fiscal que, de implementarse, profundizaría la desigualdad y la injusticia en nuestra nación. Es fundamental que la ciudadanía se revele, permanezca unida y comprometida en esta lucha. La historia nos ha enseñado que cuando el pueblo habla, el gobierno se ve obligado a escuchar. Las calles son el escenario donde se forjan las decisiones más importantes, y es ahí donde debemos hacer valer nuestra voz. La propuesta de reforma fiscal no solo es un tema de números y estadísticas; es una cuestión de derechos, de dignidad y de justicia. El camino hacia una reforma fiscal justa y equitativa debe estar marcado por el diálogo y la inclusión. Es vital que el gobierno escuche no solo a los economistas y expertos, sino también a aquellos que se verán directamente afectados por estas políticas. La participación de la sociedad civil en el proceso de toma de decisiones es indispensable para construir un sistema que favorezca a todos y no solo a unos pocos. El desafío que enfrenta el pueblo dominicano es monumental, pero no insuperable. La lucha social debe ser la clave para detener esta reforma fiscal que amenaza con perpetuar aún más la desigualdad. Es hora de que nos unamos y hagamos valer nuestra voz, porque solo así podremos construir un futuro más justo para todos los dominicanos.

Luis Abinader llama a que siga el diálogo para lograr un consenso sobre el proyecto de reforma fiscal

          •Por Julio Guzmán Acosta   Santo Domingo. – El presidente Luis Abinader reafirmó este miércoles su compromiso con el consenso en torno al proyecto de reforma fiscal que su gobierno está impulsando. Durante la inauguración de la segunda fase de las instalaciones de Port Cabo Rojo y la llegada de un tercer crucero con más de 3,000 turistas, el mandatario subrayó la importancia de un diálogo constructivo para llevar a cabo la reforma necesaria. \\\»Que siga el diálogo, el consenso, y vamos a buscar una reforma. Señores, yo quisiera no hacerla y ser muy simpático, pero no sería una labor responsable ni patriótica\\\», expresó Abinader al ser abordado por la prensa. El presidente destacó que existe un consenso general sobre la necesidad de realizar la reforma fiscal, la cual forma parte de la Estrategia Nacional de Desarrollo. \\\»Nos ha tocado a nosotros hacerla con mucha responsabilidad. Nadie quisiera hacer una reforma, pero estamos asumiendo esa responsabilidad\\\», añadió. Abinader aseguró que esta reforma es esencial para el futuro del país, afirmando que \\\»vamos a salir bien y la economía va a seguir creciendo\\\», al tiempo que se continuarán las ayudas sociales para los sectores más vulnerables. También recordó que la propuesta de reforma presentada por su equipo económico ya está siendo discutida en el Congreso. \\\»Desde ayer ya se está discutiendo, van a continuar hoy, mañana siguen vistas públicas y, si hay que continuar otro día, se hará\\\», indicó el mandatario, quien también mencionó que muchos ingresos resultantes de esta reforma no se verán durante su administración. El presidente se comprometió a revisar todas las exenciones e incentivos fiscales, respetando los derechos adquiridos de aquellos que han funcionado bien durante años, como es el caso del sector turístico. En cuanto a la provincia de Pedernales, aclaró que no se cortarán los incentivos debido a su importancia en el desarrollo fronterizo, garantizando que se respetarán los derechos adquiridos durante los próximos 15 años. Respecto a las preocupaciones sobre los incentivos a la Ley de Cine, Abinader señaló que se están llevando a cabo conversaciones para encontrar la mejor solución que permita continuar apoyando a este sector. Según ha proclamado, su visión de progreso y de responsabilidad, le ha llevado a ser el quien ha tenido que plantear la Reforma Fiscal en estos momentos en el país, sostuvo el presidente Abinader, definiendo como crucial la implementación de la referida reforma que, según él, es imprescindible para el desarrollo sostenible y el bienestar de la población dominicana.

Economista advierte que Reforma Fiscal afectará desproporcionadamente a la clase media

El economista Luis Reyes Santos exdirector de Presupuesto. Por Theo N. Guzmán   Santo Domingo. El economista Luis Reyes Santos, exdirector del Presupuesto, ha advertido que la propuesta de reforma fiscal presentada por el presidente Luis Abinader recaerá mayoritariamente sobre la clase media dominicana, principalmente debido a la ampliación de la base del Impuesto sobre Transferencias de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS), que pasará a denominarse IVA. Durante su participación en el programa En Troya TV, conducido por los periodistas Emilia Pereyra y Miguel Ángel Rodríguez, Reyes Santos analizó el impacto que esta reforma tendrá en diversos sectores productivos y culturales del país. “¿Cuáles son los efectos para la clase media? Eso es muy sencillo. Usted va a pagar ahora por el tomate, la lechuga, el pepino, la remolacha, el ñame, la mantequilla, por los productos del agro que estaban exceptos”, explicó el economista, resaltando la carga adicional que significará la nueva ley en la vida cotidiana de los dominicanos. Reyes Santos recordó que, conforme a lo indicado por el ministro de Hacienda, Jochi Vicente, solo siete productos del sector manufacturero y agropecuario permanecerán exentos de este nuevo gravamen: pan, pollo, huevo, arroz, plátano y yuca. “Todos los demás estarán gravados a la tasa del 18%”, agregó, dejando en claro que la medida implica un aumento significativo en el costo de los alimentos y otros productos esenciales. El economista también criticó otros aspectos de la reforma, como el aumento en el Impuesto a la Propiedad Inmobiliaria (IPI) y el costo del marbete. “Me parece una aberración que un carro chino que vale 5,000 dólares, por ser nuevo, pague 6,000 pesos igual que una yipeta de 150,000 dólares. ¿Pero señores, y qué criterio es ese?” se cuestionó, invitando a la reflexión sobre la lógica detrás de estas políticas impositivas. Finalmente, Reyes Santos destacó que la clase media también enfrentará cargas impositivas adicionales a los servicios de internet y plataformas digitales. Esta situación genera un panorama preocupante para un sector que ya enfrenta desafíos económicos y donde el incremento de los impuestos podría traducirse en un mayor costo de vida. Las declaraciones del economista van en la misma línea de amplios sectores políticos, empresariales y de la sociedad civil, que se han opuesto a esas reformas y reclaman un debate amplio sobre las implicaciones de la reforma fiscal en la estructura económica del país, y subrayan la necesidad de evaluar cuidadosamente cómo las políticas fiscales afectan a los diferentes estratos sociales. A medida que se desarrollan las discusiones sobre esta reforma, la voz de expertos como Reyes Santos se vuelve esencial para informar a la ciudadanía sobre los posibles impactos que podrían surgir en el corto y mediano plazo.

Senador Omar Fernández denuncia carga desproporcionada de la Reforma Fiscal sobre la clase media

El senador cuestionó la eficacia de las medidas del gobierno, preguntándose: “¿De qué sirve aumentarle 350 pesos al subsidio del programa social ‘Aliméntate’, si al mismo tiempo el gobierno provocará que aumente la comida de todos?” Por Julio Guzmán Acosta   Santo Domingo. – El debate sobre la reforma fiscal propuesta por el Gobierno dominicano continúa generando debates, y en esta ocasión, el senador del Distrito Nacional Omar Fernández, representante del partido Fuerza del Pueblo, ha alzado su voz para advertir sobre las implicaciones negativas que esta reforma tendrá para la clase media y trabajadora del país. Durante una reciente intervención, Fernández aseguró que la nueva medida fiscal recaerá de manera desproporcionada sobre la población más vulnerable, afirmando que “esta reforma representa un peso desproporcionado que caerá en un 80% sobre los hombros de la clase media y trabajadora”. Con una posición crítica y firme, el senador desmenuzó los puntos clave de la reforma, destacando que el impacto más significativo provendrá del aumento del Impuesto sobre Transferencias de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS) sobre productos esenciales. “El mayor impacto, un 61%, proviene del aumento del ITBIS a productos como la carne de cerdo, res, salami, azúcar, café, mantequilla, yogur y vegetales”, detalló. El legislador también destacó la inclusión de productos básicos en esta carga impositiva, subrayando que incluso la fórmula infantil y el agua, elementos fundamentales para la alimentación y salud de los dominicanos, estarán sujetos a este nuevo gravamen. “Hasta para beberse un vaso de agua habrá que pagar impuestos”, enfatizó, generando un murmullo de preocupación entre los presentes en el foro. Fernández se mostró escéptico acerca de la efectividad de las medidas del Gobierno, cuestionando la lógica detrás de aumentar el subsidio del programa social “Aliméntate” mientras se incrementa el costo de la canasta básica. “¿De qué sirve aumentarle 350 pesos al subsidio del programa social ‘Aliméntate’, si al mismo tiempo el gobierno provocará que aumente la comida de todos?”, preguntó, manifestando su claro desencanto con la dirección que está tomando la política fiscal del país. Su postura recalca que un enfoque sensato para cualquier reforma fiscal debería centrarse en la lucha contra la evasión fiscal, que actualmente se estima en un alarmante 50%. En este sentido, Fernández sugirió que restaurar la evasión a niveles de 2007, cuando promedió un 32%, sería una estrategia más efectiva y justa. “No se trata de castigar a la gente con la inflación del ITBIS. Debemos trabajar para que todos contribuyan equitativamente”, puntualizó, proponiendo un cambio de paradigma en la forma de recaudar impuestos en el país. La intervención del senador Omar Fernández se produce en un momento crucial, donde la opinión pública y diversos sectores de la sociedad están profundamente interesados en el impacto que tendrán estas decisiones fiscales en el día a día de los dominicanos. Con su voz crítica, Fernández se posiciona como un defensor de la clase media y trabajadora, columnas vertebrales de la economía nacional, en medio de un escenario que se perfila como complicado y lleno de desafíos para el bienestar de la población. A medida que el debate continúa, queda por ver si el Gobierno tomará en cuenta las inquietudes planteadas por Fernández y otros legisladores, y si buscará caminos alternativos que no agraven la situación económica de las familias dominicanas. La población, por su parte, observa atentamente, consciente de que estas decisiones afectarán su capacidad de gasto y calidad de vida en el futuro cercano.