Reforma laboral: Abreu afirma que cesantía “ya fue decidida” y descarta reabrir debate
Desde Ginebra, el presidente de la CNUS respondió a empresarios y diputados que insisten en modificar el punto sobre la cesantía, advirtiendo que el tema fue cerrado tras más de una década de discusiones y 140 votos en la Cámara de Diputados. Por Alejandro Feliu G. Ginebra / Santo Domingo – El presidente de la Confederación Nacional de Unidades Sindicales (CNUS), Pepe Abreu, envió este miércoles un mensaje claro a los sectores empresariales y a los diputados que aún pretenden reabrir el debate sobre la cesantía en el marco de la reforma laboral: “Esa discusión ya fue decidida y no hay espacio para volver a ella”. En declaraciones ofrecidas desde Ginebra, donde participa en la Conferencia Internacional del Trabajo, Abreu subrayó que la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de reforma sin modificar el régimen de cesantía, un aspecto que calificó como “línea roja” para las organizaciones sindicales desde el inicio de las negociaciones. “Cualquier consideración que modifique lo aprobado en primera lectura está de más. Lo que corresponde ahora es concluir la segunda lectura, enviar el proyecto al Senado y cerrar definitivamente este proceso de reforma laboral”, sentenció el dirigente sindical. Abreu recordó que la revisión del Código de Trabajo se ha extendido por trece años, atravesando distintos gobiernos y acumulando más de un centenar de reuniones entre trabajadores, empleadores y autoridades. En ese lapso, los sindicatos aceptaron modificaciones en aspectos administrativos, procedimentales y de jornadas laborales, pero nunca en la cesantía. “Los empresarios deben comprender que la estabilidad laboral de la que ha disfrutado el país ha sido beneficiosa para todos. Si esa estabilidad se altera, no solo perderían los trabajadores; también perderían quienes han desarrollado sus empresas y sus inversiones en un clima de relaciones laborales estable y predecible”, advirtió. El dirigente sindical consideró que la votación de 140 diputados a favor del proyecto refleja un consenso suficiente y calificó de innecesario insistir en aspectos ya resueltos. “La cesantía siempre fue una línea roja”, enfatizó. Abreu concluyó que el Congreso debe concentrarse ahora en completar el trámite legislativo pendiente para la aprobación definitiva de la reforma laboral, sin que el sector empresarial ni los legisladores opositores logren reintroducir un debate que, a su juicio, quedó clausurado.
Alerta al presidente Luis Abinader
SEGURIDAD SOCIAL PARA TODOS “Llevamos a mi hija de emergencia a una clínica con fuertes dolores en el vientre y le indicaron una cirugía de colecistectomía porque tenía piedras en la vesícula. Para cubrir la diferencia que no le paga la ARS, el cirujano cobró 70,000.00 de honorarios + 10,000.00 para su asistente, + 24,500.00 al anestesiólogo y 5,000.00 por la bandeja instrumental”. Además pagamos 3,000.00 por la consulta al cardiólogo + el 20% por los análisis de laboratorio + 6,000.00 por la compra de una pinta de sangre + el 10% del costo de la sala de cirugía + el 10% por la habitación + la diferencia por habitación + el 30% de los medicamentos de recuperación + el pago de otra consulta al cirujano para darle de alta + 6,524.00 por los copagos autorizados + 5,000.00 de otros gastos. Un total de 152,024.00 mal contados. La ARS pagó 29,808.00 por los honorarios + 9,273.60 para el anestesiólogo + 3,974.40 para el ayudante, totalizando 43,056.00. Se trata de una situación inconcebible en donde el gasto familiar de bolsillo (152,024.00) supera 3.5 veces el aporte cubierto por el SFS a través de la ARS (43,056.00). Estamos en presencia de una desnaturalización total de la Ley 87-01 regresando al viejo modelo del predominio del pago directo del paciente al médico, con la única diferencia de que ahora el SFS le aporta una “ayudita” al afiliado. Por una imposición ilegal, todos los pacientes tienen que cubrir dos tipos de copagos. El primero, autorizado por el CNSS por el 20% de los análisis y estudios, el 10% de cirugías, internamiento y un 30% por medicamentos ambulatorios. Y el segundo, no autorizado ni documentado, que cobran los médicos más allá de los pagos de la ARS. Mientras los primeros están limitados por un porcentaje y se entregan facturas, los segundos son fijados libremente por los médicos especialistas, sin factura ni comprobantes evadiendo el pago de impuestos. Pero, además, como demuestra este caso real, los segundos copagos quintuplican el monto de los primeros. El descontrol de los copagos amenaza con revertir todos los avances del SFS Estos copagos equivalen a 6 meses del salario de un trabajador que gana 25,000.00 y dos meses de salario de un médico del SNS, ganado en solo dos o tres horas. Mucho más que por el aumento de la calidad de los servicios públicos, esos enormes copagos explican por qué muchos afiliados acuden a los hospitales públicos. Si asumimos unas 10 cirugías similares al mes, más 10 consultas diarias a razón de 3,000.00 c/u, más un 10% recibido del laboratorio por análisis, estudios + la gratificación de la industria farmacéutica por la prescripción de sus medicamentos + una o dos cirugías a pacientes directos sin seguro, estamos hablando de ingresos mensuales cercanos a 2,000,000.00. SE TRATA DE UN NEGOCIO REDONDO. Para esta minoría la reforma del sistema de salud dispuesta por la ley 87-01 constituye una amenaza existencial. Hay que desacreditarla y evitarla a toda costa, bloqueando la atención primaria de salud (APS), el primer nivel de atención y la prescripción de medicamentos genéricos de calidad. La buena noticia es que cada vez más afiliados y familiares reclaman y denuncian estos abusos contra la economía familiar. Y que el director de la DIDA ha tomado conciencia de la gravedad de la situación, asumiendo una posición pública en defensa real de los afiliados, ante la pasividad de la mayoría de los funcionarios del Sistema. Con sobrada razón, he escuchado a Pepe Abreu, presidente del CNUS, denunciar la creciente estratificación de un acceso a la salud, que acentúa las desigualdades sociales. ¿Dónde está la protección social de una familia promedio que gana 25,000 pesos mensuales, y que tiene que enfrentar ella sola copagos que superan el total de 6 meses de su salario? La Fundación Seguridad Social para todos (FSSPT) cumple con alertar al presidente Luis Abinader sobre esta grave situación que amenaza con revertir todos los avances logrados por el Seguro Familiar de Salud (SFS). Aprovechamos la ocasión para reiterarle nuestro apoyo al inicio de las reformas estructurales establecidas en la Ley 87-01.