UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

La huelga general del 11 de febrero de 1985: El inicio de la protesta cívica de masas

El 11 de febrero de 1985, se registró en República Dominicana la mayor y plebiscitaria manifestación de protesta pacífica posterior a abirl de 1984, consistente en la paralización de las màs importantes actividades economicas del país. Es muy significativo reseñar de esta protesta su extensión nacional, y sobre todo el caracter pacifico de esta gran paralización, todo ello muy relevante, si tomamos en cuenta que fue la primera gran protesta producida posterior al levantamiento popular de abril de 1984. El gobierno de Jorge Blanco calificó esta convocatoria como \»el terror que cierra colmados\» y emprendio una feroz persecución contra los convocantes de la protesta, y la extrema militarización de las ciudades, mientras la mayoria de la prensa se unía la arenga antihuelga. La contundencia del Paro Nacional La contundencia de la paralización, y el caracter pacifico de la misma desarmó todos los argumentos del oficialismo contra el movimiento, a tal extremo que El Listín Diario, uno de los mayores opositores a la protesta, al dia siguiente editorializó señalando: que la protesta \»se desarrolloʻ exitosamente,o lamentamos profundamente; que se produjo pacificamente, lo celebramos sinceramente\». Antecedentes Posterior a los hechos del levantamiento de abril de 1984, dada la matanza producida por la represión gubernamental, los trabajadores y sectores de la población temian exigir sus derechos. Una parte de los Comités de Lucha Popular (CLP), que en 1984 jugaron un papel importante en las protestas, ahora junto a otros sectores como el Sindicato portuario POASI, clubes, entre otras organizaciones constituyen los Consejos de Unidad Popular, y el 16 de septiembre de 1984 se dieron una dirección nacional unificada. Caracter Pacífico de las protestas y los Paros escalonados Retomar la protesta a través de la promoción de la participación de la gente en las comunidades y el abordaje a los comerciantes llamándolos a participar voluntariamente cerrando sus negocios. Esto se producia en virtud del gran descontento con el gobierno de Jorge Blanco. Así desde el mes de enero 1985 comenzaron a producirse los Paros Escalonados. Esto significaba que un día se paralizaban las actividades, por ejemplo, en Buenos Aires y otros sectores de Herrera, otro dia Villa Mella, Villa Faro, Los Mina, Viia Diarte, Villa Consuelo, Zona Norte, Sabana Perdida, Villa Mella.. Así llegamos a un momento de gran sinergia, y dada la represión, el llamado a la Huelga Nacional la dimos a conocer a través del periodista Rafael Ovalle, quien nos entrevistó en un carro del periódico El Nacional, en Plena avenida 17, fuertemente militarizada. EL ARRANQUE DE LA PROTESTA CÍVICA El impacto de la protesta fue tal que la consigna \»paros escalonados a paro general\» generó que hasta los jueces comenzaron a desarrollar Paros escalonados como preparativos a Paros nacionales, siempre de forma militante pero pacíficas, que al demostraron la viabilidad para el logro de reivindicaciones. El mayor aporte de la Huelga Nacional del 11 de febrero fue demostrar la viabilidad de la protesta pacífica y de masas. La convocatoria del Paro Cívico Nacional del 9 de marzo de 1989 convocado por la Conferencia Nacional de Organizaciones Populares y el Consejo de Unidad Popular, con Virtudes Alvarez como vocera, catapultoʻ este método de lucha comprobado tambien por las grandes protestas desarrolladas durante el presente siglo 21, como han sido Marcha Verde, la lucha del 4 por ciento, los reclamos ambientales y sociales en general.

Frente Amplio Teje la Seda Diplomática: Un Acercamiento Estratégico a China

POLÍTICA GLOBAL | Redacción de Análisis Estratégico En un encuentro reservado pero significativo, la coalición de izquierda dominicana, Frente Amplio, fortalece sus lazos con el gigante asiático, analizando el nuevo orden mundial y buscando un espacio propio en el tablero geopolítico, al margen de las tradicionales relaciones bilaterales de Estado. Por Julio Guzmán Acosta  Santo Domingo. – Más allá de la diplomacia oficial, entre las paredes de residencias y sedes partidarias, se teje la otra política exterior: la de los vínculos ideológicos, las afinidades estratégicas y la proyección internacional de las fuerzas políticas. En un movimiento calculado, el Frente Amplio (FA) ha iniciado un capítulo propio en su relación con una de las potencias definitorias del siglo XXI: la República Popular China. La comisión Comisión Ejecutiva, una muestra del núcleo duro y la diversidad interna del FA, no acudió a una cita protocolar. Encabezada por Heidy Adón, Vicepresidenta del partido, e integrada por pesos completos de su Dirección Nacional como Pedro Franco (Asuntos Internacionales), Danilo Minaya, Pedro Arias y Helioenay Castro, el encuentro con la Sra. Tang Xiaoqin, primera secretaria de la sección de política y prensa de la Embajada china, tuvo el tenor de una conversación entre aliados. No se habló de turismo o exportaciones, sino del alma de la época: las profundas transformaciones geopolíticas, económicas y sociales que sacuden el globo, y los desafíos comunes que, desde sus respectivas trincheras, enfrentan China y las fuerzas progresistas dominicanas. Este acercamiento no es un hecho aislado, sino el eslabón más reciente de una histórica y sólida relación entre el movimiento de izquierda dominicano y Beijing. Mientras la diplomacia de Estado dominicana, tras el establecimiento de relaciones en 2018, navega en los cauces de la cooperación económica e infraestructura, la izquierda ha cultivado durante décadas un diálogo ideológico y de formación con el Partido Comunista Chino. Es una relación que precede a los reconocimientos oficiales, anclada en foros internacionales de partidos, intercambios de cuadros y una visión compartida –aunque matizada– de un mundo multipolar y la defensa de la soberanía nacional frente a lo que ambos actores perciben como hegemonías unilaterales. El mensaje, difundido con el hashtag #FrenteAmplioRD, es claro y tiene doble destinatario. Internamente, refuerza el perfil del FA como una organización con proyección y contactos de alto nivel, capaz de dialogar de igual a igual con representantes de una superpotencia. Hacia el exterior, especialmente hacia Beijing, sella su posición como un interlocutor válido y estable dentro del espectro político dominicano, un socio ideológico confiable en la región caribeña. En un contexto internacional “caracterizado por profundas transformaciones”, como señalaron, el FA no se limita a observarlas; busca, con la precisión de un ajedrecista, insertarse en ellas. Este fortalecimiento de relaciones “con partidos hermanos” –en este caso, con el gigantesco partido gobernante chino– es más que un gesto de cortesía. Es un activo político. En la fría lógica del poder, estos canales pueden traducirse en apoyo logístico para formación, respaldo en foros internacionales, y un entendimiento privilegiado de la agenda global. El FA, al anclar su proyección internacional en uno de los polos del mundo bipolar emergente, no solo está haciendo diplomacia partidista. Está, literalmente, tomando posición en el nuevo mapa del poder global.

Abril de 1984

En los días 23, 24 y 25 de abril se cumple un nuevo aniversario del levantamiento popular de 1984, hecho este que coincide con el otro abril, el de 1965, baluarte de rebeldía y resistencia contra la intervención militar extranjera, y el del 84 la movilización activa y masiva de la valiente población dominicana demandando el rompimiento de los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, FMI. La magnitud de esta rebelión llevó a ese organismo internacional a variar, por el momento, las condiciones de su política interventora en los países del continente. Abril de 1984 Los  días 23, 24 y 25 de abril se cumple un nuevo aniversario del levantamiento popular de 1984, el primero contra las imposiciones del FMI en nuestro con!nente. Este hecho que coincide con el otro abril, el de 1965, cons!tuye un grito de rebeldía y esperanza que aun resuena con su estruendo, como la voz de un pueblo decidido a ganar y vivir con dignidad. Valoración de los hechos La revuelta de los pobladores dominicanos de 1984 fue la primera de su tipo producido en las Américas contra el neoliberalismo, antes de Argentina (1986) y el Caracazo de Venezuela (1989), constituyéndose en alerta temprana para los pueblos del continente sobre el significado de las políticas neoliberales del FMI, organismo más tarde acusado por los expertos en producir, la llamada “década perdida” de los 80s del siglo XX. Estos hechos pusieron de relieve también, la presencia de nuevos actores en la palestra de la acción colectiva dominicana, los “nuevos movimientos sociales”. La llama de la protesta creció y se esparcía conforme el gobierno de Jorge Blanco olvidaba rápidamente sus promesas electorales de “democracia económica”, la consolidación de la apertura política y esparcir el bienestar popular. En cambio, la población vio afectada sustancialmente sus condiciones de vida (los precios de la comida, devaluación del peso y reducción del papel del Estado en la economía y en los servicios públicos), así como la eliminación de los subsidios a la agricultura, entre muchas otras medidas. Camino de abril Enero-febrero de 1983: La libertad sindical se ve severamente afectada con la destrucción del Sindicato de Trabajadores Telefónicos (SNTT), un sindicato de trayectoria clasista “dado de baja” por la transnacional GTE. se inician las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional. Se multiplican los llamados a la resistencia y a la creación de Comités de Lucha Popular (CLP) para resistir los acuerdos con el FMI y sus efectos. se crea el CLP de la Zona Norte, inicialmente en solidaridad con los trabajadores telefónicos. Se crean CLP en los barrios, entre ellos Capotillo, Isabelita, Los Mina, Herrera, y en numerosos pueblos del pais. A lo largo de 1983 se desarrollan numerosos movimientos y huelgas: Salcedo, Bayaguana (julio y agosto), entre otros pueblos, por demandas locales, rebaja del costo de la vida, las medicinas y fuera el FMI.  Cronología de los hechos 17 de abril: el Gobierno anuncio el aumento indiscriminado de los precios de los artículos de consumo y la aplicación de severas medidas económicas. 22 de abril: se realiza una asamblea popular en el barrio Capotillo (el más pequeño y densamente poblado de la ciudad de Santo Domingo) donde se acordó la paralización de las actividades del sector y vecinos para el siguiente día. Esta asamblea se realizó en el Movimiento Cultural Gregorio Castillo (Mocugreca). La asamblea acordó iniciar un paro de actividades al día siguiente, lunes 23 de abril, como lo reseñó el periódico El Nuevo Diario en la última página de la edición del día 23. Simón Bolívar, Las Cañitas, el 24 de abril, Isabelita y otros barrios tuvieron la información a través de los CLP la misma tarde del día 22. 23 de abril: Inicio del paro barrial y su extensión, primero a todo capotillo, la Zurza, Simón Bolívar y poco a poco por todos los sectores aledaños. Al medio día toda la ciudad de Santo Domingo y algunos pueblos de provincias se habían sumado. El medio socializador, más importante fue la radio (Noticiario popular, Radio Mil Informando y Noti Tiempo) que desde tempranas horas trasmitían las informaciones “desde el lugar de los hechos” y esta información se hizo nacional. 24-25 de abril: el 24 las protestas se habían extendido por todo el país, y en ese momento el gobierno del Partido Revolucionario Dominicano tomó una medida increíble: “tirar la guardia a la calle” produciéndose una matanza generalizada que algunos estiman en más de 500 las personas asesinadas en esos dos días. Pueblo mártir Nunca sabremos la cantidad de personas asesinadas que tiñeron con sangre las calles de Santo Domingo y otras muchas ciudades del pais. La matanza fue generalizada. Los organismos de Derechos Humanos de aquella época iniciaron un levantamiento. Se identificaron unos 125 cadáveres, mientras otros medios establecieron que una cantidad no establecida de cadáveres fueron llevados a fosas comunes en el cementerio de Cristo Rey y otros lugares. Fue tanto el terror que se sembró que muchos cadáveres de personas nunca fueron reclamados y al parecer se les sepulto sin identificar. Loor a todas aquellas víctimas de las políticas fondomonetaristas transformadas en furia de los “cazadores de montaña” quienes bajaron de las lomas con sus armamentos antiguerrilla y masacraron a un pueblo indignado e indefenso. Loor también a todos aquellos valientes protagonistas que dieron la cara en esa epopeya, sobrevivieron ante esa empresa represiva, pero que al día de hoy ya partieron. Mantengamos viva la memoria de Pedro Batista, Luis y Raffy Duran del Mocugreca, escenario a la asamblea popular de Capotillo la tarde del domingo 22 de abril de 1984.También muy presentes Víctor Morales y Barón (Club Caonabo), Ramón Liriano (Club Salomé Ureña), entre tantos que desafiaron esa maquinaria de terror y muerte que cobró la vida de tanta gente.