Leonel Fernández asegura que solo apoyará la reforma fiscal si favorece a los más pobres

El líder de la oposición esta dispuesto a plantearle cara al gobierno en la discusión de los grandes temas nacionales SERVICIOS umbral.local/ Santo Domingo — El expresidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, ha condicionado su apoyo a la propuesta de reforma fiscal del actual gobierno, liderado por Luis Abinader, a la protección de los sectores más vulnerables de la sociedad dominicana. Durante una declaración este jueves, Fernández enfatizó que cualquier medida que beneficie al pueblo dominicano contará con el respaldo de su partido, la Fuerza del Pueblo (FP), mientras que aquellas que resulten perjudiciales contarán con su oposición. “Todo lo que sea de interés y de beneficio para el pueblo dominicano contará con nuestro apoyo, pero todo lo que perjudique al pueblo dominicano contará con nuestra oposición”, declaró el líder de la oposición y presidente del FP. Leonel Fernández, señaló que como aún no se ha revelado el contenido de la reforma fiscal, que esta preparando el gobierno, se abstiene de emitir un juicio definitivo hasta conocer los detalles y hacer una valoración sobre su contenido. La postura de Fernández refleja una cautela política y su predisposición a no ponérsela facial al gobierno del PRM. “Nuestro compromiso es con los intereses de la clase pobre, que representa una porción significativa de la población dominicana”, enfatizo. Aunque se esperaba una reunión entre Fernández y Abinader para discutir la reforma fiscal y una posible reforma constitucional, la cita fue pospuesta sin que se haya fijado una nueva fecha. El escenario político dominicano se encuentra a la expectativa de la propuesta de reforma fiscal del gobierno de Abinader. Mientras tanto, Fernández reitera su disposición a apoyar iniciativas que favorezcan al pueblo: “Vamos a esperar que el gobierno plantee su propuesta y la vamos a estudiar, si es bueno lo apoyaremos y si es malo la vamos a rechazar”. Esa cautela de Leonel Fernández hacia la reforma fiscal viene dada por el hecho de no ponerle en bandeja de plata el posible rédito politico que pueda obtener el gobierno, con lo cual se deduce que habrá un enfrentamiento dialéctico entre la Fuerza del Pueblo, como primera fuerza de la oposición, confirmada en los pasados comicios y el reelecto presidente Luis Abinader. Las distintas fuerzas políticas dominicanas esperan conocer el contenido de las reformas que esta preparando el gobierno para valorarlas y seguro que en los próximos meses habrá un interesante debate de temas de gran calada para el país. Esperemos que de esos debates salga fortalecida la democracia y el país mismo.
Un campo en disputa

Por Rafael Chaljub Mejía En las recién pasadas elecciones municipales, la abstención fue muy alta. Ese es el hecho. Y sin ser experto en asuntos de campaña electoral ni márquetin político, tengo la creencia de que esa masa abstencionista será objeto de muy alta atención de todos los partidos en competencia por el poder. No creo que el abstencionismo sea cosa digna de alabanza. Por lo general, la actitud abstencionista es señal de indiferencia, apatía, despolitización, conservadurismo, cansancio y desencanto. Por las causas que fueren, la baja calidad del liderazgo de muchos los candidatos, el daño que causa el clientelismo que le resta fuerza moral al deber de votar y corrompe los procesos; en fin, por esas y otras causas, una parte mayoritaria de votantes se quedó sin votar, y quien logre atraérsela verá aumentar significativamente su caudal de votos. El Partido Revolucionario Moderno, ganador rotundo en esa parte del proceso, parece más empeñado en restarle magnitud al porcentaje, innegablemente muy alto, de la abstención, aunque por lo bajo, debe estar calculando como trabajar por conquistar la mayor cantidad posible de esos abstencionistas. El expresidente Leonel Fernández proclamó que el ganador había sido “el partido de la En las recién pasadas elecciones municipales, la abstención fue muy alta. Ese es el hecho. Y sin ser experto en asuntos de campaña electoral ni márquetin político, tengo la creencia de que esa masa abstencionista será objeto de muy alta atención de todos los partidos en competencia por el poder. No creo que el abstencionismo sea cosa digna de alabanza. Por lo general, la actitud abstencionista es señal de indiferencia, apatía, despolitización, conservadurismo, cansancio y desencanto. Por las causas que fueren, la baja calidad del liderazgo de muchos los candidatos, el daño que causa el clientelismo que le resta fuerza moral al deber de votar y corrompe los procesos; en fin, por esas y otras causas, una parte mayoritaria de votantes se quedó sin votar, y quien logre atraérsela verá aumentar significativamente su caudal de votos. El Partido Revolucionario Moderno, ganador rotundo en esa parte del proceso, parece más empeñado en restarle magnitud al porcentaje, innegablemente muy alto, de la abstención, aunque por lo bajo, debe estar calculando como trabajar por conquistar la mayor cantidad posible de esos abstencionistas. El expresidente Leonel Fernández proclamó que el ganador había sido “el partido de la abstención” y se supone que a la conquista de ese “partido” le dedicará el esfuerzo correspondiente a esa original apreciación. Ocurre que los abstencionistas no son de nadie. Y valdría la pena dedicarle tiempo y esfuerzo a tratar de determinar la forma de motivarlos a participar y concurrir a las urnas. Se supone que los partidos del sistema tratarán de hacerlo, pero también las fuerzas progresistas tienen en ese campo una tarea que cumplir. Una franja de los abstencionistas, cuyo porcentaje es imposible de determinar, se abstiene desde un sentimiento políticamente avanzado, por rechazo y disconformidad con el sistema, por no sentirse representada en las principales propuestas en presencia, ni por las que hacen las fuerzas progresistas. Entonces, ahí está el desafío, buscar los votos también ahí en esa franja. Tratar de hacerse asimilable y atractivo a esa parte del electorado y demostrar la inteligencia y la capacidad para hacerle renacer la inspiración y el entusiasmo y convertirlo en votos contantes y sonantes. Así como los grandes partidos lucharán por aumentar su caudal en el campo en disputa que es la masa abstencionista, también las fuerzas progresistas y sus candidatos tienen que hacer el esfuerzo debido por conquistar adhesiones y votos en ese campo. ” y se supone que a la conquista de ese “partido” le dedicará el esfuerzo correspondiente a esa original apreciación. Ocurre que los abstencionistas no son de nadie. Y valdría la pena dedicarle tiempo y esfuerzo a tratar de determinar la forma de motivarlos a participar y concurrir a las urnas. Se supone que los partidos del sistema tratarán de hacerlo, pero también las fuerzas progresistas tienen en ese campo una tarea que cumplir. Una franja de los abstencionistas, cuyo porcentaje es imposible de determinar, se abstiene desde un sentimiento políticamente avanzado, por rechazo y disconformidad con el sistema, por no sentirse representada en las principales propuestas en presencia, ni por las que hacen las fuerzas progresistas. Entonces, ahí está el desafío, buscar los votos también ahí en esa franja. Tratar de hacerse asimilable y atractivo a esa parte del electorado y demostrar la inteligencia y la capacidad para hacerle renacer la inspiración y el entusiasmo y convertirlo en votos contantes y sonantes. Así como los grandes partidos lucharán por aumentar su caudal en el campo en disputa que es la masa abstencionista, también las fuerzas progresistas y sus candidatos tienen que hacer el esfuerzo debido por conquistar adhesiones y votos en ese campo.
Un buen entendedor, necesita pocas palabras

Por Carlo Lara Las elecciones del 18 de febrero han servido para dar muchas lecciones y enseñanzas, tanto al principal partido de oposición, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), como a la Fuerza del Pueblo (FP). El primero (PLD), está en la necesidad de forjar una auténtica transformación de su dirigencia, alta y media, hombres y mujeres que hagan política en sintonía con los intereses y necesidades de la realidad social dominicana y más del 60 % jóvenes de 35 años o menos que son parte del padrón de electores compuesto por 8,105,151 dominicanos. Este proceso también ha dejado una lección importante a las firmas encuestadoras, mismas que se empeñaban en posicionar al partido Fuerza del Pueblo como segunda organización política en el país. El 13.3 % obtenido por este partido ha dejado mal parado a su líder, el Dr. Leonel Fernández, quien aseguraba tener cerca de 2 millones de miembros. ¿Qué pasó con los 2 millones de personas que supuestamente tenían inscritos la Fuerza del Pueblo?, ante estas preguntas, se hace imprescindible especular lo siguiente: será que el proceso de Alianza Rescate RD, fracasó, para llegar a esta reflexión basta observar lo sucedido en Santiago con el candidato de la Alianza, Víctor Fadul, o por ejemplo en el Distrito Nacional con Domingo Contreras entre otras provincias, municipios y distritos municipales. Las pasadas elecciones ahora reorganizan el panorama político para mayo de este mismo año, en donde se celebrarán las elecciones congresuales y presidenciales, eso también cambia la estrategia del Partido Revolucionario Moderno (PRM). En fin, ha quedado establecido que la principal fuerza política de oposición es el PLD. Claro está organización debe abocarse a realizar una profunda reflexión de los resultados obtenidos el pasado 18 de febrero, su decreciente caudal de votos el cual disminuyó a 873,181 para un 23.25 %, debe poner en tela de juicio la dirección actual de este partido con miras a próximos procesos electorales. Tanto el PLD como la FP deben enfocarse hacia su rol, una oposición que tiene que cambiar el discurso, deben sintonizar con la sociedad, darle participación a los nuevos liderazgos provinciales, municipales y regionales; dirigentes jóvenes que hablen e interpreten el lenguaje de la nueva generación, la cual no se ve representada en los partidos tradicionales. Ellos deben comprender que para competir con el Estado y el partido de gobierno necesitan: Primero, recursos, segundo organización y tercero, tenacidad. No todo está perdido De acuerdo a la Junta Central Electoral, de los 8,105.151 electores válidos para ejercer el voto solo acudieron 3,775,587, ósea solo el 47.67% de los dominicanos y dominicanas fueron a las urnas, provocando esto una abstención del 53.33%, lo que significa que 4,329,564 no fueron a las urnas, a esto debemos sumarle 87,783 votos nulos. El Partido de la Liberación Dominicana debe y está de obligación de capitalizar a su favor ese 53.33 de abstención para las elecciones de mayo, para lograr tal hazaña reiteramos necesita dirigentes altos y medios, que dejen en el pasado el grupismo, amiguismos y familiarísimo con que se ha manejado está organización en los últimos 30 años. El PLD necesita un equipo de la juventud para la juventud, una secretaria de comunicación para la sociedad, una secretaria de organización que organice, en fin necesita hombres y mujeres que piensen y actúen como requiere la sociedad dominicana. * Lic. Carlos Lara Periodista, Licenciado en Comunicación Social, Máster en Marketing Digital y Redes Sociales, Especialista en Comunicación Estratégica y Relaciones Públicas para la Educación. Presentador del programa Enfrentado por el Nuevo Diario y Enfrentado Radio en Dominicana FM (https://dominicanafmrd.com/) Director General del Periódico www.desdelafuente.net Productor y conducto del programa Desde la Fuente TV