La lucha del pueblo cubano da frutos: Cuba sale de la lista de \»países patrocinadores del terrorismo de EE.UU\»

\»Si luchamos, triunfamos\», escribió Salazar en sus redes sociales, subrayando que el retiro de Cuba de dicha lista es un triunfo colectivo que refleja la resistencia del pueblo cubano frente a las agresiones externas. Durante años, la inclusión de Cuba en esta lista ha sido vista como un acto caprichoso y unilateral de Estados Unidos, en contravención de las normas internacionales y de los principios de respeto a la soberanía de los pueblos. Por Julio Guzmán Acosta Santo Domingo, 15 de enero de 2025. En un giro sorprendente en la política internacional, Cuba ha sido retirada de la lista de países patrocinadores del terrorismo por parte de Estados Unidos, una decisión que, aunque limitada, representa un avance importante en la lucha del pueblo cubano y en la defensa de su soberanía. Así lo afirmó Manuel Salazar, secretario general del Partido Comunista del Trabajo (PCT) de República Dominicana, quien destacó que este logro es resultado de la perseverancia y la solidaridad internacional. \»Si luchamos, triunfamos\», escribió Salazar en sus redes sociales, subrayando que el retiro de Cuba de dicha lista es un triunfo colectivo que refleja la resistencia del pueblo cubano frente a las agresiones externas. Durante años, la inclusión de Cuba en esta lista ha sido vista como un acto caprichoso y unilateral de Estados Unidos, en contravención de las normas internacionales y de los principios de respeto a la soberanía de los pueblos. El anuncio de la eliminación de Cuba de esta lista se produce después de que la administración del presidente Joe Biden decidiera desmarcarse de una medida que había sido suscrita previamente por el entonces presidente Donald Trump en 2021. Este cambio, aunque positivo, llega en un contexto donde el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por EE.UU. sigue vigente, y que, como advirtió la Cancillería cubana, podría ser revertido en cualquier momento, evidenciando la falta de consistencia y ética en la política estadounidense hacia la isla. La Cancillería de Cuba celebró la decisión, enfatizando que es un paso en la dirección correcta y en consonancia con las demandas de numerosos gobiernos, organizaciones y ciudadanos, tanto dentro como fuera de la isla. Esta medida ha sido solicitada por cubanos residentes en el exterior y por diversas organizaciones políticas, religiosas y sociales que han clamado por un cambio en la relación entre EE.UU. y Cuba. Salazar, en su declaración, no dejó de recordar que, aunque se ha logrado este avance, la lucha contra el bloqueo continúa. \»Queda el bloqueo y la lucha sigue contra este. Hay que derrotarlo\», afirmó, reafirmando el compromiso del pueblo cubano de seguir luchando por su autodeterminación y por la eliminación de todas las medidas coercitivas que limitan su desarrollo y bienestar. La salida de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo es un recordatorio de que la perseverancia y la solidaridad pueden llevar a resultados positivos en la lucha por la justicia y la paz. Este evento no solo marca un hito en la política cubana, sino que también resuena en la conciencia de aquellos que abogan por un mundo más justo y equitativo, donde las relaciones entre naciones se basen en el respeto mutuo y la cooperación en lugar de la coerción y la imposición. La lucha sigue, pero hoy, Cuba celebra un nuevo capítulo en su historia.
El gobierno dominicano se prepara para la visita de Edmundo González, lo que ha generado una ola de rechazo

Por Servicios umbral.local/ Santo Domingo. – A partir del 9 de enero, el candidato opositor venezolano Edmundo González Urrutia, acompañado por una delegación de ocho expresidentes del Grupo IDEA, tiene programada una agenda oficial en la República Dominicana. El objetivo de esta visita es reafirmar el respaldo a la democracia, los derechos humanos y la institucionalidad en Venezuela, según anunció el vocero presidencial, Homero Figueroa. La agenda comenzará con la llegada de la delegación al Aeropuerto Internacional de las Américas, donde serán recibidos por representantes del Gobierno dominicano. Entre los eventos destacados se encuentra un acto solemne en el Palacio Nacional, donde se discutirán los desafíos para fortalecer la democracia en Venezuela, con la participación del presidente Luis Abinader, el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, y otros dignatarios. Sin embargo, esta visita ha desencadenado reacciones en el ámbito político dominicano, generando voces de oposición que cuestionan la intervención del gobierno en los asuntos internos de Venezuela. Organizaciones como el Partido Comunista de los Trabaja (PCT) y el Frente Amplio han expresado su desacuerdo con la agenda del gobierno dominicano, declarando a Edmundo González como \»persona no grata\». Estas posturas reflejan una creciente preocupación por la intromisión en la soberanía de otros países y un llamado a la no intervención en la crisis política venezolana. Desde el PCT, se argumenta que la situación en Venezuela debe ser resuelta por los propios venezolanos, y que la intervención de gobiernos extranjeros puede agravar aún más la crisis. Por su parte, el Frente Amplio ha manifestado que el enfoque del gobierno dominicano debe centrarse en la promoción de la paz y la estabilidad en la región, sin involucrarse en conflictos ajenos. La visita de González y su comitiva resalta la posición del Gobierno dominicano en favor de la democracia y los derechos humanos, pero también plantea un dilema sobre los límites de la intervención política en otro país. El presidente Abinader ha reiterado su compromiso de apoyar iniciativas que promuevan la paz y la soberanía en América Latina, pero las reacciones contrarias subrayan la importancia de un enfoque equilibrado que respete las decisiones del pueblo venezolano. Hoy ha sido el nuncio de la visita, y ya han salido varias voces que reclaman al gobierno de Luis Abinader para que no comprometa al pais en una aventura como la que representa Edmundo González con el apoyo de Estados Unidos. La atención no solo se centra en las conversaciones que se llevarán a cabo en el Palacio Nacional, sino también en cómo estas interacciones influirán en las relaciones entre la República Dominicana y Venezuela, así como en las percepciones de los dominicanos sobre el papel de su gobierno en la política regional. La tensión entre el apoyo a la democracia y el respeto por la soberanía nacional será, sin duda, un tema candente en los días siguientes.