UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

Inadmisible

Resulta inadmisible la información de la que el periodista Víctor Grimaldi se hace eco, según la cual la CIA sabía ya el 17 de enero de 1970 que el Movimiento Popular Dominicano \»secuestraría un funcionario de la embajada norteamericana si no era liberado su secretario general\». Según el artículo de Grimaldi, publicado en este mismo medio digital, el documento de la CIA está fechado precisamente el 17 de enero de 1970, y este es un detalle que debe tenerse en cuenta. Si se admitiera la versión de que el MPD fue el autor del secuestro del coronel Donald Crowley, y se recuerda que la detención de su líder Maximiliano Gómez se produjo en la tarde del día 14 de enero, resulta del todo inadmisible, porque está fuera de todo cálculo razonable el que, en los momentos en que la dirección emepedeísta debió estar asimilando el golpe y haciendo los reajustes organizativos indispensables, a setenta y dos horas apenas del apresamiento de su líder ya ese partido hubiese tomado una decisión de tanta envergadura y que, por demás, ya esa supuesta decisión anduviera circulando en los documentos de la referida agencia. Dice Víctor que \»el plan del secuestro había sido detectado —con una claridad que hoy estremece— dos meses antes en los circuitos silenciosos de la inteligencia de Washington\», y eso también es falso, aunque lo diga el documento citado por Grimaldi. Simplemente porque en enero ese plan de secuestrar a un diplomático de la embajada yanqui no existía. Es verdad que en medio de la intensidad del combate en el que estaba envuelto, el MPD cometió determinados errores de diferentes órdenes y diferentes magnitudes. Pagó por ellos un precio, desgraciadamente, demasiado elevado, pero con la firmeza y la dignidad siempre en alto. Y lejos de estar dirigido por un grupo de aventureros irresponsables, ese partido estaba encabezado por una promoción de jóvenes políticos revolucionarios, de probada inteligencia y suficiente sentido de la responsabilidad, merced a lo cual el MPD se había convertido ya en enero de 1970 en una fuerza política de considerable influencia en la vida nacional. Precisamente por eso sus enemigos la tomaron como su principal blanco de ataque. Por más que la confusión haya hecho perder el equilibrio de muchos para juzgar la historia, nadie puede creer que se trataba de un grupo de aventureros precipitados que en cuestión de horas apenas tomara una determinación como la del secuestro, ya tuviera un objetivo definido y trazado un plan como el que se sugiere en el documento que Grimaldi toma como fundamento para formarse un juicio y lanzarlo al aire. Aunque ese artículo contiene muchas partes a las que podría referirme, prefiero limitarme a lo que llevo dicho. Para refutar algo que ni es verdad ni tiene la menor lógica, pero que golpea la reputación política y la memoria de aquellos dirigentes, bajo cuya égida tuve el privilegio de compartir la militancia; también para apelar al buen sentido de la gente sobre la cual se lanza cada vez más confusión a costa del buen nombre y el aporte innegable del liderazgo histórico del movimiento de izquierda dominicano.

\»El legado de Hilda Gautreaux: una rosa roja en la memoria de abril\»

Mujeres trabajadoras honrarán a la heroína de la Guerra de Abril en el 8 de marzo En el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, el Movimiento de Mujeres Trabajadoras (MMT) y la Unión Clasista de Trabajadores (UCT) han convocado a una concentración en el Parque del Este para rendir tributo a la desaparecida dirigente revolucionaria Hilda Gautreaux. El acto, que tendrá lugar el domingo 8 de marzo, a las 9:30 de la mañana frente a la estatua que lleva su nombre, busca entrelazar las luchas históricas del pueblo dominicano con las reivindicaciones actuales del movimiento feminista y clasista. Por: Redacción de Servicios umbral.local/ Santo Domingo, R.D. — En una simbiosis perfecta entre la memoria histórica y la vigencia de las luchas sociales, el próximo domingo 8 de marzo los pies de cientos de mujeres volverán a pisar firme el suelo del Parque del Este. No será una conmemoración más. La cita, convocada por el Movimiento de Mujeres Trabajadoras (MMT) y la Unión Clasista de Trabajadores (UCT), promete tejer el grito de \»¡Viva nosotras!\» con el eco de los fusiles de abril de 1965. El punto de encuentro será la estatua de Hilda Gautreaux, ubicada en la avenida San Vicente de Paúl, esquina antigua calle Primera. Allí, a las 9:30 de la mañana, se depositarán ofrendas florales y se encenderá la llama simbólica de quienes, como Gautreaux, entendieron que la soberanía nacional y la emancipación de la mujer son dos caras de una misma moneda. Hilda Gautreaux: La muchacha de la trinchera Hilda Gautreaux no fue una espectadora de su tiempo. En la efervescencia de los años 60, esta joven de espíritu indómito se incorporó a las filas constitucionalistas, combatiendo hombro a hombro con los hombres y mujeres que se alzaron para reponer al profesor Juan Bosch y defender la Constitución del 63. Su nombre quedó inscrito con sangre y coraje en las páginas de la Guerra de Abril, donde la lucha por la democracia se confundía con el anhelo de una patría justa y soberana. Dirigente revolucionaria y defensora acérrima de la independencia nacional, Gautreaux se convirtió en un símbolo de la mujer combatiente, rompiendo los moldes de una sociedad que pretendía relegar a las mujeres al espacio doméstico mientras ellas decidían ocupar las trincheras. Su desaparición física no logró silenciar su ejemplo; al contrario, lo petrificó en la memoria colectiva. La estatua: Un gesto de justicia escultórica La efigie que hoy vigila la entrada del Parque del Este es el resultado de la sensibilidad artística y el compromiso histórico de dos creadores dominicanos. La estatua en honor a Hilda Gautreaux fue realizada por los artistas, Amaury Martín Hernández y Wander Rafael. Estos artistas plasmaron en el madera la piedra no solo los rasgos de la abogada combatiente, sino la energía de una mujer en movimiento. La obra, erigida por gestiones de organizaciones populares y del Ayuntamiento de Santo Domingo Este, en el mandato de Manuel Jiménez, se ha convertido en un altar laico donde las nuevas generaciones de trabajadoras y estudiantes llegan para recordar que la lucha sigue. Una convocatoria que trasciende el género La concentración del 8 de marzo no solo busca conmemorar la fecha internacional, sino vincular las demandas laborales —equidad salarial, fin de la precarización, respeto a los derechos sindicales— con la defensa de la soberanía nacional, amenazada hoy por otras formas de intervención. \»Pararnos frente a Hilda es pararnos frente a nosotras mismas\», expresaron voceras del MMT. \»Ella nos recuerda que no hay lucha feminista verdadera sin lucha antimperialista y sin justicia social\». La cita es, pues, un llamado a la historia viviente. A las 9:30 de la mañana, cuando el sol tropical caliente las losas del parque, la voz de Hilda Gautreux resonará de nuevo a través de las gargantas de quienes se niegan a doblar la cerviz.  

Setenta años de dignidad: el MPD, una escuela de consecuencia revolucionaria

La organización fundada en La Habana en 1956 ha sido faro de lucha para generaciones de dominicanos, formando cuadros que ofrendaron su vida por la soberanía nacional y la justicia social, en medio de la persecución despiadada de la dictadura balaguerista y el imperialismo. POR JULIO GUZMÁN ACOSTA Hoy, 20 de febrero, se cumplen siete décadas de la fundación del Movimiento Popular Dominicano (MPD), una organización que nació en tierra extranjera pero con el corazón puesto en la liberación de su patria. Fue en La Habana, Cuba, donde Pablo Martínez dio el primer paso en 1956 para crear lo que con el tiempo se convertiría en un símbolo de combate sin tregua, de voluntad inquebrantable y de entrega absoluta a la causa de los oprimidos. Desde sus albores, el MPD se distinguió por tejer vínculos indisolubles con la clase trabajadora y los sectores populares, asumiendo el marxismo-leninismo como brújula teórica y práctica. Esa condición, esa claridad de principios, lo convirtió en blanco preferencial de la represión. Los gobiernos de turno, particularmente la dictadura de Joaquín Balaguer, desataron contra sus filas una persecución implacable, con la CIA como sombra alargada tras cada paso de sus dirigentes. La historia del MPD está escrita con sangre de mártires. Maximiliano Gómez, \»El Moreno\», su líder más emblemático, cayó asesinado en Bruselas, Bélgica, víctima de la misma agencia criminal que lo acechaba desde sus tiempos de lucha en el Caribe. En un año trágico, la organización perdió a tres secretarios generales de manera aleve: al propio Maximiliano, a Otto Morales y a Chapó. La dictadura balaguerista segó también las vidas de Amin Abel Hasbún, Guido Gil, Henry Segarra, nombres que brillan con luz propia en el firmamento de la resistencia dominicana. Pero el MPD no ha sido solo sacrificio. Ha sido, por sobre todo, una escuela. Una fragua donde se templaron caracteres y se formaron revolucionarios de profunda consecuencia. En sus filas militaron hombres y mujeres de valía excepcional: Jorge Puello, el Men, Brígido Peguero, y tantos otros que entregaron lo mejor de sí a la construcción de una sociedad más justa. También de las filas de la organización rojinegra surgió el Partido Comunista del Trabajo (PCT), encabezado por Rafael Chaljub Mejía, David Onelio Espaillat, Efraín Sánchez Soriano —Pocholo— y cientos de hombres y mujeres que se forjaron en las filas del histórico MPD. Hoy, cuando el MPD cumple 70 años, sigue haciendo aportes sustanciales a la causa revolucionaria. Sus dirigentes y militantes actuales mantienen viva la llama encendida por aquellos que cayeron bajo el plomo de la tiranía o el acecho del imperio. A ellos, nuestra felicitación más entrañable. Los hombres y mujeres del PCT celebran con orgullo este 70 aniversario porque, como dice Manuel Salazar, \»ellos llevan en la sangre el emepedeismo glorioso e histórico. Porque ser del MPD no fue una etapa: fue un bautismo de consecuencia que marcó para siempre nuestro compromiso con la soberanía nacional, con los oprimidos, con la causa irrenunciable de la revolución\». Setenta años después, el MPD sigue en pie. Su ejemplo perdura. Su historia es patrimonio del pueblo dominicano.  

70 años del MPD Felicitamos a los dirigentes y militantes de esta combativa organización revolucionaria

Hoy 20 de febrero se cumplen 70 años de la fundación del Movimiento Popular Dominicano, MPD. Fue fundado en La Habana, Cuba, por Pablo Martinez. Desde que surgió destacó por ser una organización de combate a toda prueba, y con una voluntad inquebrantable de soldar vínculos organizativos y de lucha con la clase trabajadora y sectores populares en general. Y temprano en sus días, asumió el Marxismo leninismo como guía de sus acciones. Por esas condiciones siempre fue blanco de la represión de los gobiernos de turno, especialmente del balaguerista; y perseguido por la CIA. Maximiliano Gómez, su líder más emblemático, fue perseguido por esta agencia criminal y asesinado en Bruselas Bélgica. Tres secretarios generales fueron asesinados de manera aleve en un año: Maximiliano Gómez, Otto Morales y Chapó. El MPD ha sido por sobre todo, una escuela de consecuencia revolucionaria y de lucha en favor de los oprimidos, los intereses nacionales, y la causa de la revolución de otros pueblos. En sus filas destacaron dirigentes emblemáticos como Amin Abel Hasbún, Guido Gil, Henry Segarra, asesinados por la dictadura de Balaguer. Destacaron Jorge Puello, el Men, y Brígido Peguero. Los cuadros y militantes que formamos el Partido Comunista del Trabajo, con Rafael Chaljub Mejía, David Onelio Espaillat y Efrain Sánchez Soriano, Pocholo, nos forjamos en las filas del MPD y reivindicamos con orgullo esa militancia. Hoy el MPD continúa haciendo ingentes aportes a la revolución.. Felicitamos de corazón a los dirigentes y militantes actuales del MPD por este 70 aniversario significativo. Y nos felicitamos los del PCT por ser parte del emepedeismo glorioso e histórico.

Coalición de izquierda dominicana condena despliegue militar de EE.UU. en el Caribe

Califican la medida como \»violación del derecho internacional\» y alertan sobre posibles intenciones injerencistas contra Venezuela. Exigen respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos. Por Julio Guzmán Acosta Santo Domingo. – Organizaciones de izquierda dominicanas emitieron un comunicado conjunto en el que rechazaron categóricamente el reciente despliegue militar autorizado por el gobierno de Donald Trump en aguas del Caribe, el cual incluye tres buques de guerra, submarinos y aproximadamente 4,000 efectivos militares. La medida, justificada oficialmente por Washington como una operación contra carteles de narcotráfico a los que ha designado como \»organizaciones terroristas\», ha sido interpretada por estos grupos políticos como una provocación directa contra la soberanía de Venezuela y una clara violación de las normas internacionales establecidas por la ONU. En el documento, suscrito por el Partido Comunista del Trabajo (PCT), Movimiento Caamañista (MC), Movimiento Popular Dominicano (MPD), Partido Patria Para Todos/as (PPT), Fuerza de la Revolución (FR) y el Referente de la Izquierda Dominicana (RID), se argumenta que esta acción militar \»constituye una grosera violación a todas las normas del derecho internacional y el respeto a la delimitación marítima de los Estados\». Las organizaciones señalaron que la operación militar estadounidense representa un intento de \»chantajear a gobiernos y pueblos soberanos\» y evidencia la \»incapacidad\» de las autoridades norteamericanas para controlar el consumo de narcóticos dentro de su propio territorio, donde existen más de 40 millones de consumidores. El comunicado contextualiza esta acción dentro de lo que denominan \»la derrota del modelo neoliberal\» que habría propinado el comandante Hugo Chávez en 1999, y asegura que el imperialismo norteamericano \»nunca ha aceptado el proyecto bolivariano\» venezolano. Las izquierdas dominicanas alertaron que el despliegue busca desestabilizar militarmente la región y recuperar el control de Venezuela, país de importancia estratégica por sus recursos naturales y ubicación geopolítica. Además, interpretan la medida como un mensaje de apoyo a gobiernos aliados en la región que \»actúan como gobernadores coloniales\». Frente a este escenario, las organizaciones firmantes hicieron un llamado a: 1. Rechazar y enfrentar el intento del imperialismo yanqui de invadir a Venezuela 2. Ratificar el apoyo a la declaración de Latinoamérica y el Caribe como zona de paz 3. Respetar la soberanía y autodeterminación de los pueblos La proclama concluye recordando que Latinoamérica y el Caribe han sido declaradas zona de paz por los países integrantes de la CELAC y el ALBA-TCP, por lo que consideran que esta acción militar contradice abiertamente dicha declaración.

En memoria de Otto Morales

Al cumplirse cincuenta y cinco años de la muerte a mansalva de Otto Morales, reproduzco el artículo publicado aquí mismo hace cinco años en honor a la memoria de ese, mi inolvidable jefe y camarada: Los que militábamos en el Movimiento Popular Dominicano –MPD- en aquel entonces, teníamos como líder principal a Maximiliano Gómez –El Moreno-, por un conjunto de razones y cualidades que lo hicieron merecedor del reconocimiento de sus compañeros. Entre los más fervientes seguidores y más sinceros admiradores de El Moreno estaba Otto. Pero sucedió que Maximiliano fue apresado el 14 de enero de 1970, en marzo siguiente deportado, y cuando el partido parecía quedarse sin un líder, surgió Otto, que rápidamente se erigió en el dirigente más destacado y reconocido por toda la militancia emepedeísta. Había que ver a aquel muchacho de veinte y tantos años manejando los asuntos de la alta política de un partido que estaba envuelto en una lucha frontal contra un régimen tan violento y despiadado como el de los doce años. En medio de la persecución en que vivía, Otto dirigía la alta política, estaba atento a los asuntos de la organización y con un amor de clase y una solidaridad propia de los hombres de su categoría, se ocupaba de los problemas humanos y familiares de los demás. El gobierno balaguerista estaba empeñado en la liquidación a cualquier precio del MPD y en ese momento, Otto era la presa más codiciada. Para esos días era yo el responsable de la organización en Puerto Plata y, de acuerdo con mi compañero Miguel Ángel Muñiz, por nuestra propia cuenta, al notar que el cerco en que se hallaba Otto se estrechaba, decidimos que yo viniera a la capital y le propusiera que se saliera de aquí y se pasara un tiempo a nuestro cuidado en Puerto Plata y en toda la región Norte, de la cual el compañero Negro Peña, por quien Otto sentía una gran admiración, era en esos días el principal responsable. Vine a buscarte, Gorila, le dije, después del clásico abrazo con que acostumbrábamos saludarnos. Estuvo de acuerdo y quedamos en que el traslado se haría en cosa de pocos días. Pero la mano de los asesinos se interpuso y se llevó de encuentro a uno de los dirigentes más queridos y una de las mayores promesas del movimiento de izquierda dominicano. ¿Cómo no dedicarle unas líneas, en sincero tributo a su memoria, en este cincuenta aniversario de su muerte?

Se nos fue Memín

El pasado día 28 de mayo en horas de la noche recibí la infausta noticia de que en hospital Padre Billini, había perdido la batalla de su lucha contra el cáncer de colon un ser humano humilde, pero de condiciones excepcionales, Juan Antonio Rincón Mieses (Memín). A Memín lo conocí en los años finales de la década de los 60 del siglo pasado militando en el otrora Movimiento Popular Dominicano (MPD), en la antigua Zona Norte del viejo Santo Domingo. Ambos éramos adolescentes que no pasamos los 20 años, pero militantes aguerridos en los tenebrosos 12 años del Régimen Balaguerista que segó la vida de cientos de revolucionarios sembrando el país de cadáveres a lo largo y ancho del territorio nacional. La cacería realizada contra toda la organización a raíz del secuestro del agregado aéreo de la embajada de los Estados Unidos en el país, teniente coronel Donald J. Crawley, consumada la reelección de mayo de 1970, hizo que nos separáramos, yo fui al Cibao central en mi condición de miembro de la dirección regional Norte y el camarada Memín, siguió militando en los barrios más empobrecidos y de mayor tradición de lucha popular, sobre todo en la guerra de abril, Gualey, La Cañita, Los Guandules, 27 de Febrero, Espalliat, Simón Bolívar y otros más. Nos volvimos a ver como inquilinos involuntarios en la cárcel de la Victoria en los finales del año 1973, cuando llegué después de haber caído preso en San Francisco de Macorís, y Memín en la ciudad capital cumpliendo su deber de militante del partido de la enseña Roja y Negra. En la victoria donde los hombres se separaban de losmuchachos, donde el peligro era una constante y la naturaleza humana era imposible de esconder; Memín, siendo todavía un adolescente se mantuvo firme como un roble. Como decían los presos, cogió su cárcel como un hombre y nada lo hizo flaquear ni vacilar, nadie fue a prisión por su debilidad, nadie se sintió delatado ni traicionado por él, porque como dijo en su novela Al Pie del Patibulo, Julius Fucik, líder de la resistencia checa, hecho preso y torturado por la Gestapo Nazi “Cuando la cabeza no quiere, ni la boca ni el culo hablan\». Fue solidario con sus camaradas en prisión, mostrando un valor espartano frente a las constantes agresiones policiales y de bandoleros usados por ellos para agredir a los que Balaguer llamó presos políticos. En casi tres años que estuvimos en el área del llamado Hospital, nunca lo vi triste, aunque callado por su naturaleza, siempre tenía una sonrisa a flor de labios, no conocía el miedo y nunca lo vi exaltado. Salimos de la cárcel y seguimos militando en el MPD, hasta que ambos por razones diferentes decidimos abandonar dicha organización, después de la llegada al poder del presidente Antonio Guzmán, pero fuimos a militar al partido del Jacho Prendio bajo el liderazgo del Dr José Francisco Peña Gómez, hecho que tampoco nos llevó a renunciar a nuestro pasado, ni a abandonar las convicciones en que nos formamos. Así pasaron casi 40 años y siempre (Memín y yo) mantuvimos las mismas relaciones de amistad y cariño forjada en nuestra vieja militancia roja y negra. La última vez que nos vimos, fue en la extraordinaria marcha del pasado 27 de abril con motivo de 60 aniversario de las gestas gloriosas del 24 y 28 de abril del año 1965, y de verdad que lo vi con entusiasmo y decisión de recorrer a pies los casi 8 km, que separaba la plazoleta La trinitaria de la estatua del héroe de abril coronel Francisco Caamaño Deño; frente al baluarte del Conde. No me imaginaba la gravedad de su dolencia, ni mucho menos, que ese sería el último día que nos viéramos. No me imaginaba que caminaba hacia la muerte, dando una muestra de morir como vivió, como un verdadero guerrero. Fue como muchos otros valiosos camaradas sin nombre sonoro, ni apellido rimbombante de esos barrios pobres y marginados, un héroe anónimo, olvidado por su condición de clase de los que no se podrá escribir la Historia del Movimiento Revolucionario obviando sus nombres sin cometer un acto de injusticia. Camarada Juan Antonio Rincón Mieses (Memín), tu muerte tan repentina y sin previo aviso nos ha dejado un enorme vacío en nuestros corazones; que ya no tendremos al hombre solidario y leal en nuestro entorno. La indescifrable muerte nos llevó tu eterna paciencia, pero tu recuerdo será imperecedero en nuestras conciencias. Descansa en paz camarada Memín y tu ejemplo de lucha y de sacrificio será bandera de lucha para seguir luchando por una sociedad más justa e incluyente. Paz a tu alma y descanso eterno a tus restos.

Maximiliano Gómez (El Moreno): 54 años de impunidad en un crimen que marcó la izquierda dominicana

Por Julio Guzmán Acosta SANTO DOMINGO, 23 de mayo de 2025– La madrugada del 23 de mayo de 1971, en un modesto apartamento de un barrio europeo en Bruselas, la vida de Maximiliano Gómez se apagó en circunstancias que aún hoy, cincuenta y cuatro años después, permanecen sumidas en la más oscura impunidad. Secretario general del Movimiento Popular Dominicano (MPD) y figura señera de la izquierda dominicana , \»El Moreno\» murió lejos de su San Pedro de Macorís natal, pero su legado sigue vibrando en cada lucha por la justicia social en República Dominicana. Nacido en 1943 en el corazón de los cañaverales azucareros -ese paisaje de explotación que forjó la conciencia obrera dominicana- Gómez emergió como el más lúcido teórico marxista de su generación. Militante del MPD desde muy joven, llegó a ser su principal dirigente y cuando le sorprendió la muerte, era el secretario general de es organización marxista leninista. Tuvo una participación activa en la revolución de abril. Junto a otras organizaciones revolucionarias fueron cabezas en la resistencia contra la segunda intervención norteamericana de 1965, cuando 42,000 marines estadounidenses pisaron suelo quisqueyano para sofocar el movimiento constitucionalista. Los documentos desclasificados del Departamento de Estado en 2006 revelan un dato estremecedor: desde 1967, Gómez figuraba en la lista de \»amenazas prioritarias\» de la CIA para el Caribe. No era para menos. Su capacidad para articular el discurso revolucionario con las demandas concretas de obreros y campesinos lo convertía en un peligroso adversario para los intereses imperiales. El año 1970 marcó un punto de inflexión. Capturado el 14 enero por los servicios de inteligencia del gobierno de Balaguer -en un operativo donde participaron asesores estadounidenses según consta en el archivo del coronel Figueroa Agosto- Gómez fue canjeado tras el audaz secuestro del agregado aéreo Donald Crowley. Este episodio, que conmovió al país, demostró tanto la determinación del MPD como la ferocidad represiva del régimen. Su exilio en Bruselas no mitigó su influencia. Por el contrario, desde Europa tejió una red de solidaridad internacional que conectaba a los movimientos anticoloniales africanos con las luchas revolucionarias latinoamericanas. Correspondencia recientemente descubierta en los archivos de la Stasi (policía secreta de Alemania Oriental) revela que mantenía contacto regular con figuras como Salvador Allende y Amílcar Cabral. La muerte le llegó en la madrugada del 23 de mayo de 1971. El informe policial belga -que umbral.local/ consultó en los originales- contiene irregularidades flagrantes: no había concentración de monóxido de carbono suficiente para causar la muerte, las llaves de gas estaban cerradas y se reportaron marcas de fuerza en su cuello. El embajador dominicano de entonces, Jaime Manuel Fernández, se negó a solicitar una investigación más profunda, según consta en los telegramas diplomáticos. "Fue un crimen político perfectamente ejecutado", afirma el exagente de inteligencia venezolano Carlos Betancourt, quien en 1979 descubrió documentos que vinculan el caso con el operativo de la CIA responsable del asesinato de Orlando Letelier. Hoy, mientras la Fundación que lleva su nombre prepara el homenaje en el Paseo de la Historia -ese espacio simbólico donde confluyen las luchas populares dominicanas- nuevos documentos obtenidos por el Archivo de Seguridad Nacional revelan que: – Su teléfono estaba intervenido por servicios de inteligencia de la OTAN – Recibió tres amenazas de muerte en las semanas previas a su asesinato – La embajada estadounidense en Bruselas envió un cable clasificado horas después de su muerte (1971BRUSE04512) que sigue sin desclasificarse completamente "Aprendí de él que la verdadera revolución se hace con los pies en la tierra y la mirada en el horizonte", dice María Elena Rodríguez, una antigua compañera de lucha, mientras hojea la edición original de "Tesis Políticas del MPD", el texto donde Gómez plasmó su visión de patria. En el aniversario 54 de su muerte, cuando nuevas generaciones redescubren su pensamiento, una verdad resuena con fuerza: Maximiliano Gómez enseñó que las ideas transformadoras no mueren con sus creadores. Quienes lo asesinaron no entendieron que estaban convirtiendo al revolucionario en mito, y al mito en bandera eterna. Acto conmemorativo: -Viernes 23 de mayo, 5:00 p.m. -Paseo de la Historia, Av. Rafael Fernández Domínguez -Santo Domingo Este Servicios umbral.local/ Periodismo con profundidad histórica Este reportaje se basa en: – Documentos del Archivo de Seguridad Nacional (EE.UU.) – Expedientes de la Sûreté de l'État belga – Testimonios de militantes históricos del MPD – Investigación propia en archivos dominicanos  

Maximiliano Gómez: A 54 años de su asesinato

El próximo 23 de mayo se cumplirán 54 años en el que en el país recibimos la infausta noticia de la muerte de Maximiliano Gómez (El Moreno), El más preclaro líder revolucionario dominicano de la postguerra y secretario general del Movimiento Popular Dominicano (MPD), la mayor y más aguerrida organización política de la izquierda de esa época. El Moreno, como todos los conocíamos, fue de los pocos líderes revolucionarios provenientes de las entrañas mismas del proletariado industrial, en su natal provincia de San Pedro de Macorís, meca de la producción azucarera del país, lo que lo llevó a sentir la opresión del capital sobre sus espaldas y adquirir conciencia de clase a muy temprana edad. De ahí, su decisión de luchar por la emancipación de los obreros y demás trabajadores oprimidos del país, integrándose muy joven a la lucha política revolucionaria por el logro de una sociedad más justa e incluyente. Fue un lector voraz, lo que lo convirtió en un intelectual con una sólida formación marxista y cultural que impresionaba donde exponía sus ideas, creando admiración y respeto de todos los que lo trataban. Rompió con los viejos esquemas donde navegaba la izquierda del país, trazando la ruta para convertirla en opción de poder, lo que lo convirtió en el blanco de todos los aparatos represivos del país asesorados y dirigidos por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), principal organismo del gobierno estadounidense para perseguir y asesinar a sus opositores en todo el mundo. Detenido en el mayor apogeo de su malograda carrera política el 14 de enero de 1970, y liberado de las garras criminales del régimen Balaguerista, que tenían planes de ejecutar la orden de eliminarlo, que no pudieron hacer en el momento de su detención; por el canje del agregado aéreo de la embajada estadounidense en el país, teniente coronel Donard J. Crawley, secuestrado por un comando revolucionario el 24 de marzo del mismo año. Su salida del país fue pautada por el departamento de estado de los EEUU, que obligó al Dr. Joaquín Balaguer, a aceptar las condiciones exigidas por el comando secuestrador. Con la salida hacia el exterior, la orden de exterminio contra Maximiliano Gómez no cesó, al contrario, la CIA decidió dar una respuesta contundente contra los que entendía estaban involucrados en el secuestro, asesinando de manera cruel e incalificable a Otto Morales y Amín Abel Hasbún, y persiguiendo con sus enormes tentáculos a El Moreno hasta Bruselas, capital de Bélgica en el viejo continente, donde finalmente fue asesinado. A la hora de su muerte, El Moreno contaba con 28 años de edad, en plena flor de la juventud y coordinaba las acciones revolucionarias no sólo en nuestro país, sino de otros país de América, Asia y África que luchaban contra la presencia del imperialismo norteamericano, que imponía gobiernos, saqueaba sus riquezas y mataba revolucionarios, algo que aceleró los planes de la CIA para su eliminación física. Hoy, al cumplirse 54 años de su vil y cobarde asesinato, la Fundación Maximiliano Gómez (El Moreno) honrada con su nombre,  igual como lo ha estado haciendo desde su nacimiento, hará un Acto Político cultura al pie de la estatua erigida en su honor el próximo viernes, 23 del corriente mes, a las 5 de la tarde; en  el PASEO DE LA HISTORIA, en la avenida Rafael Fernández Domínguez (Antigua autopista de San Isidro) del municipio de Santo Domingo Este; al cual me sumo e invito a todos los dominicanos de sentimientos democráticos y revolucionarios a darnos cita en el mismo. Maximiliano Gómez (El Moreno) fue y seguirá siendo el más grande líder de la izquierda dominicana de la posguerra. ¡Loor eterna a su memoria!

Fallece Winston Vargas Valdez, destacado dirigente del MPD

Winston Franklin Vargas Valdez (Platón) en una reciente entrevista, quien falleció en el día de hoy. Por Julio Guzmán Acosta SANTO DOMINGO. — Winston Franklin Vargas Valdez, conocido como “Platón”, destacado dirigente del Movimiento Popular Dominicano (MPD), falleció esta tarde. Su militancia revolucionaria y su lucha en defensa de la justicia social marcaron su vida, que estuvo signada por años de cárcel y exilio. Platón fue un destacado dirigente de la agrupación revolucionaria y tuvo una participación activa en la contienda cívico-militar de 1965, que buscaba restituir el gobierno constitucional de Juan Bosch. Su compromiso con el MPD le costó persecución política, cárcel y exilio. En marzo de 1970 fue canjeado junto a otros compañeros por el coronel norteamericano Donald J. Crowley, secuestrado por un comando revolucionario, y enviado al exilio. En 1972, Vargas Valdez regresó clandestinamente al país para continuar su lucha política, pero fue capturado y permaneció varios años en prisión durante los doce años de gobierno de Joaquín Balaguer, un período caracterizado por la represión a los movimientos de izquierda. En una reciente entrevista con el periodista Fausto Rosario Adames en el programa “¿Y tú… qué dices?” transmitido por AcentoTV, Platón reveló detalles inéditos sobre las tensiones políticas internas durante y después de la Revolución de Abril de 1965. Destacó el rechazo que Francisco Alberto Caamaño mantuvo hacia el MPD y sus dirigentes, calificándolos incluso de “terroristas”. Esta animadversión se manifestó en la falta de alianzas y en la resistencia cubana a aceptar a los exiliados del MPD tras el secuestro de Crowley. Platón también narró cómo Maximiliano Gómez “El Moreno”, dirigente del MPD, participaba en las reuniones estratégicas del comando mayor de la revolución liderado por Caamaño, aunque con limitaciones políticas evidentes. Además, reveló que los presos políticos en La Victoria, previo al canje, contaban con explosivos y un revólver para protegerse ante posibles fusilamientos. La trayectoria de Winston Vargas Valdez es un testimonio de la lucha por los derechos y la democracia en la República Dominicana, marcada por su incansable militancia en el MPD y su resistencia frente a la represión estatal. En las próximas horas se ofrecerán detalles sobre las honras fúnebres de este emblemático dirigente revolucionario. Su legado permanecerá vivo en la memoria de quienes luchan por un país más justo.