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¡AMLO desata tormenta! Acusa a Trump de rodearse de “fanáticos” y denuncia injerencia gringa en elecciones

El expresidente mexicano rompe su retiro con una carta incendiaria: respalda sin condiciones a Claudia Sheinbaum, asegura que Washington busca un “gobierno entreguista” y llama a Donald Trump a “mandar al carajo” a sus asesores, a quienes culpa de un giro “vil y siniestro” contra México. Por Julio Guzmán Acosta CIUDAD DE MÉXICO – El fantasma del viejo tabasqueño volvió a recorrer los pasillos del poder. Andrés Manuel López Obrador, el expresidente que juró convertirse en un simple “abuelito” retirado, reapareció ayer con una misiva de doce cuartillas que incendió el tablero político mexicano y puso nuevamente en tensión la relación bilateral con Estados Unidos. Con su prosa larga, su furia medida y esa ironía que lo caracteriza, AMLO no solo salió en defensa de la presidenta Claudia Sheinbaum, sino que fue más allá: acusó directamente al gobierno de Donald Trump de intentar intervenir en las próximas elecciones mexicanas y de orquestar una campaña para debilitar a Morena desde dentro. “Algunos funcionarios de Estados Unidos están tramando debilitar a Morena y fortalecer a la oposición de derecha en México”, escribió el exmandatario. Según su análisis, el objetivo es claro: “volver a disponer de un gobierno entreguista, corrupto, mafioso y cruel y, por lo mismo, vulnerable, subordinado y fiel a sus designios intervencionistas”. El mensaje, lejos de ser una pieza retórica aislada, aparece en un contexto explosivo. Apenas días antes, el Departamento de Justicia estadounidense solicitó la detención preventiva con fines de extradición del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, al tiempo que se filtraron documentos que vinculan a otros mandatarios morenistas con estructuras del crimen organizado. Para López Obrador, no hay casualidades: “Se utilizan las prácticas intervencionistas de siempre, ahora con el pretexto del combate a la migración y al narcoterrorismo”. Lo más llamativo de la carta, sin embargo, no es el ataque frontal a Washington, sino el retrato íntimo y nostálgico que AMLO traza de Donald Trump. “El Trump de ahora es distinto al que traté”, asegura el expresidente, y acto seguido despliega una lista de logros que, según él, construyeron juntos durante su mandato: la liberación del general Salvador Cienfuegos, la firma del T-MEC sin cláusulas lesivas para la soberanía energética de México, el respeto mutuo durante la pandemia del COVID-19, y hasta la negativa del republicano a calificar a los narcotraficantes como terroristas, después de que López Obrador se lo aconsejara. “En un acto público en la Casa Blanca, reconoció que los migrantes mexicanos eran trabajadores y contribuían al desarrollo de Estados Unidos”, recuerda con tono casi melancólico. Pero hoy, dice, todo cambió. Y la pregunta que atraviesa la carta es inevitable: ¿por qué ese giro tan brusco? La respuesta de López Obrador no deja espacio para matices. Según el exmandatario, Trump ha caído presa de un círculo cercano de “personas inexpertas, resentidas y fanáticas” que lo han embarcado en “viles y siniestras aventuras”. Sin mencionar nombres explícitos, la referencia apunta a asesores como Marco Rubio, o a sectores del pentágono y la DEA que, en su visión, siempre vieron a México como un patio trasero intervenible. Por eso el llamado final de AMLO es, ante todo, un acto de fe política: “Por el bien de todos, que regrese el otro Trump. Que mande al carajo a las rémoras que lo rodean y lo azuzan”. Esta no es la primera vez que López Obrador rompe el silencio que se autoimpuso al dejar la presidencia. De hecho, es la quinta ocasión en la que el popular exmandatario sale de su retiro político, y la tercera vez este año que dedica un mensaje público al intervencionismo de Estados Unidos en América Latina. El primer aviso llegó tras el bombardeo a Caracas y el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro; el segundo fue por el anuncio del cerco energético a Cuba. Ahora, con la mira puesta en las elecciones mexicanas y la sombra de la DEA sobre los gobernadores morenistas, el viejo líder vuelve a la carga con una consigna clara: defender a su movimiento, proteger a su heredera y llamar a un Trump que ya no existe, o que al menos ya no quiere ver. Mientras la presidenta Sheinbaum guarda un silencio institucional y evita confrontar directamente con Washington, su padrino político habla con la voz que aún retumba en las plazas. Trump, por ahora, no ha respondido. Pero en México ya todos escucharon.

¿Qué es Morena y cuándo se fundó? Historia del partido político de AMLO

Aquí les contamos la historia del partido de izquierda con el que AMLO alcanzó la presidencia y su legado hacia el futuro SERVICIOS umbral.local/   El Movimiento de Regeneración Nacional, más conocido como MORENA ha emergido como el partido más importante de México, con tan solo 10 años de fundado, transformando el paisaje político y social del país. Fundado por Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el partido ha recorrido un camino lleno de desafíos y logros desde sus inicios humildes hasta convertirse en el partido gobernante tras las elecciones de 2018. Hoy que ya ha concluido el mandato presidencial de López Obrador, es un buen momento para reflexionar sobre la historia, ideología y futuro de MORENA. Orígenes y Fundaciones MORENA tiene profundas raíces en movimientos sociales y en la crítica al sistema político mexicano. Nació el 2 de octubre de 2011 como un movimiento político y social, impulsado por AMLO en su búsqueda de mejorar las condiciones de vida de los mexicanos y combatir la corrupción. Este movimiento fue un hito en la política mexicana, atrayendo a miles de ciudadanos indignados con las prácticas de un gobierno considerado por muchos como corrupto e ineficiente. El 20 de noviembre de 2012, MORENA dio un paso adelante al convertirse en una asociación civil, lo que permitió una mayor formalización de su estructura y objetivos. Fue en este contexto que, durante su primer Congreso Nacional el 26 de enero de 2014, se inició el proceso de afiliación, logrando en breve tiempo el mínimo requerido para convertirse en partido político. Finalmente, el 9 de julio de 2014, el Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó su registro formal como partido político nacional, consolidando su presencia en la arena política mexicana. Ideología: Un Cambio de Régimen Desde su fundación, la ideología de MORENA ha girado en torno a la propuesta de un cambio radical en el régimen político mexicano. El lema \\\»MORENA, la esperanza de México\\\» refleja la aspiración de sus adherentes hacia una nación más justa y equitativa. Su enfoque se centra en erradicar la corrupción, la impunidad, y el abuso del poder, así como en combatir el enriquecimiento ilícito que ha caracterizado a segmentos de la élite política y económica en el país. Este enfoque ha sido bien recibido por millones de mexicanos y asumido profundamente entre ciudadanos que, cansados de los escándalos de corrupción que los han afectado durante años, ven en MORENA la alternativa creíble y que bajo el liderato de AMLO y su gestión de gobierno ha resuelto muchos problemas del país. Sus seguidores apoyan la idea de que la política debe ser un instrumento de cambio social y una herramienta para la defensa de los derechos de los más vulnerables. El Liderazgo de AMLO y la Nueva Era Andrés Manuel López Obrador no sólo fue el fundador de Morena, sino también su principal líder y figura emblemática. Su trayectoria política, marcada por varias candidaturas presidenciales fallidas, hasta salir ganador en las elecciones de 2018, donde finalmente logró la victoria. Sin embargo, su influencia no se limita únicamente a su papel como presidente. AMLO dejó una impronta imborrable en todos los niveles de la estructura del partido, mientras que su administración ha sido un reflejo de los ideales que impulsaron la creación de MORENA. Antes de dejar el gobierno y a MORENAA, AMLO propicio la renovación de las estructuras del partido, conduciendo todo el proceso y garantizando que la nueva dirigencia de la organización respondiera a lo que ha sido MORENA a lo largo de estos diez años El Nuevo Liderazgo: Luisa María Alcalde Luisa María Alcalde fue elegida recientemente como presidenta de MORENA y se espera que su liderazgo refleje los principios establecidos por AMLO, pero con un enfoque fresco y moderno que conecte con las nuevas generaciones de votantes. Su tarea no será fácil; deberá consolidar el apoyo popular y mantener la cohesión en el partido ante las diversas corrientes y expectativas de los militantes. Y lograr desarrollar mas aun al partido, dando apoyo a la nueva presidenta Claudia Sheinbaum, para que realice un gobierno que consolide los logros de la gestión de AMLO e impulse nuevas políticas para beneficio de los más necesitados  de México. Alcalde enfrentará el desafío de fortalecer la presencia de MORENA en el próximo ciclo electoral, además de gestionar el legado de AMLO y responder a las críticas que han surgido en torno a la administración actual. Esto incluye la continuación de programas sociales y un firme compromiso con la lucha contra la corrupción, pilares centrales que inspiraron la fundación de MORENA. Un partido de presente y futuro MORENA ha transformado la política mexicana al ofrecer una alternativa a un modelo que muchos consideraban obsoleto y corrupto. Con su rica historia y firme ideología, el partido de AMLO ha capturado la atención y los corazones de millones de mexicanos y mexicanas en busca de un cambio. Mientras el país entra en una nueva fase política, la figura de Luisa María Alcalde y el legado de AMLO serán cruciales para definir los próximos pasos de este movimiento. La historia de MORENA no sólo es el relato de un partido, sino también el reflejo de una nación que lucha por construir un futuro más inclusivo y equitativo.

Andrés Manuel López Obrador y su legado al frente de México

JULIO GUZMÁN ACOSTA   Así empezó todo Andrés Manuel López Obrador, un político de izquierda y revolucionario de mexicano que ha dejado una huella indeleble en la historia reciente de México, que acaba de concluir su mandato presidencial el 30 de septiembre de 2024. Su gobierno, marcado por propuestas transformadoras y revolucionarias que han hecho de su país, una referencia en políticas sociales y ha permitido que la economía mexicana se haya consolidado y logrado un crecimiento sostenido en los seis años que estuvo al frente del gobierno. A continuación, detallare varios de los logros alcanzados durante su administración, el significado del partido MORENA para los mexicanos y las expectativas que se han generado en torno a Claudia Sheinbaum, su sucesora. Logros de su Gobierno Programas Sociales: Uno de los logros más destacados de López Obrador fue la implementación de una serie de programas sociales destinados a apoyar a las poblaciones más vulnerables. Iniciativas como \\\»Sembrando Vida\\\» y \\\»Jóvenes Construyendo el Futuro\\\» buscaban combatir la pobreza y ofrecer alternativas de empleo y capacitación a jóvenes y campesinos. En periodo que le ha tocado gobernar, según los últimos datos oficiales, ha sacado de la pobreza a mas de 9 millones de mexicanos y mexicanas. Combate a la Corrupción: AMLO llegó a la presidencia con la promesa de erradicar la corrupción en el gobierno. Su administración promovió la creación de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), que buscó investigar y perseguir delitos financieros relacionados con la corrupción. En lo que tiene que ver con su gestión, impulso una política basada en la ética y con la austeridad como bandera economizo millones de pesos mexicanos, que uso en la construcción de importantes obras Inversiones en Infraestructura: Durante su mandato, se impulsaron importantes proyectos de infraestructura, como el Tren Maya, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y la refinería de Dos Bocas. Estas iniciativas fueron presentadas como fundamentales para el desarrollo económico del país, aunque también no han faltado las críticas por su viabilidad y sostenibilidad ambiental. Austeridad Republicana: López Obrador promovió una política de austeridad en el gobierno, reduciendo salarios y eliminando privilegios a altos funcionarios. Esta medida fue pensada para redirigir recursos hacia los programas sociales y combatir la desigualdad. Relaciones Internacionales: A nivel internacional, su administración se destacó por fortalecer las relaciones con países de América Latina y por mantener una postura de no intervención en conflictos internos de otras naciones. Además, se centró en la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), logrando un acuerdo que beneficiara los intereses mexicanos. El manejo de la Crisis del COVID 19: Mientras la mayoría de los países del mundo se endeudaron para afrontar la crisis sanitaria, México no acudió a préstamos internacionales y con sus propios recursos hizo frente a la pandemia teniendo unos resultados que ha sido reconocido a nivel mundial, por su eficacia. El Significado de MORENA El Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) se constituyó como movimiento social en 2011 con la misión de transformar la realidad social y política del país. El 9 de julio de 2014 fue reconocido como partido político. A lo largo de los años, se ha convertido en un símbolo de cambio para muchos mexicanos, especialmente para aquellos que históricamente se han sentido marginados por el sistema político tradicional. La llegada de MORENA al poder en 2018, con López Obrador como presidente, fue vista como una victoria para una amplia coalición política y social que demanda justicia social, transparencia y una mayor equidad. MORENA ha promovido la participación ciudadana y ha establecido la idea de que es posible un gobierno más cercano a la gente, en contraposición a las élites políticas que han caracterizado a otros partidos. No obstante, también enfrenta críticas y escepticismo, tanto por la falta de resultados tangibles en ciertos asuntos como por las alianzas que ha formado. Expectativas sobre Claudia Sheinbaum Tras la conclusión del mandato de López Obrador, Claudia Sheinbaum, quien ha sido una figura clave en su administración como jefa de Gobierno de la Ciudad de México, asume el liderazgo con grandes expectativas. Se espera que continúe con muchas de las políticas de AMLO, manteniendo el enfoque en la reducción de la pobreza y la corrupción, pero se le desafía a demostrar su capacidad de liderazgo en un escenario nacional más amplio. Continuidad y Cambio: Los ciudadanos anhelan continuidad en políticas exitosas, pero también innovación en áreas donde se han presentado deficiencias, como la seguridad y el combate al crimen organizado. La presión será alta para mostrar resultados tangibles, especialmente en la reducción de la violencia. Desarrollo Sustentable: Con una creciente conciencia acerca de los temas medioambientales, las expectativas sobre Sheinbaum incluyen una gestión que equilibre el desarrollo económico con la sostenibilidad ambiental, aspectos que han generado controversia durante el gobierno de AMLO. Unificación del Movimiento: Se espera que Sheinbaum trabaje en la consolidación interna de MORENA, enfrentando los desafíos que pueden surgir de diferentes corrientes dentro del partido y manteniendo su popularidad ante una población diversa. En resumen López Obrador deja un legado difícil de superar, con logros significativos y con desafíos pendientes, que deberá afrontar la nueva presidenta. MORENA representa una esperanza para muchos, mientras que la figura de Claudia Sheinbaum promete ser una continuación y una evolución de su legado. La expectativa es que su gobierno responda a las necesidades y preocupaciones de los mexicanos, enfrentando obstáculos internos y externos en un país en constante transformación. La historia de México sigue escribiéndose, y los próximos capítulos dependerán de cómo estos líderes respondan a las demandas de su pueblo.

Claudia Sheinbaum marca la agenda antes de asumir la presidencia de México

Claudia Sheinbaum ha demostrado una capacidad notable para consolidar su liderazgo en múltiples frentes. Desde la definición de directrices dentro de su partido hasta la construcción de puentes con agentes económicos y gobernadores opositores, su habilidad para navegar el complejo panorama político es evidente.   JULIO GUZMÁN ACOSTA   La reciente confirmación de Claudia Sheinbaum como la primera presidenta electa de México marca un hito en la historia política del país. Su ascenso al poder refleja un proceso gradual de empoderamiento y consolidación de liderazgo dentro de su partido, Morena, y en el ámbito nacional.   Desde su victoria en las elecciones del 2 de junio, Sheinbaum ha demostrado una postura firme en la defensa de la representación proporcional de su partido en el Congreso, enfatizando la importancia de la legalidad y la tradición en las decisiones del Tribunal Electoral.   Su reciente discurso en la sede del Tribunal no solo reafirmó su compromiso con los preceptos electorales, sino que también delineó su visión para el futuro político de México.  Sheinbaum ha instado a Morena a convocar un congreso en septiembre para renovar su liderazgo y actualizar los estatutos del partido, lo que indica su intención de separar claramente las funciones del gobierno y del partido.   Esta sugerencia, presentada como una recomendación de una militante más, podría interpretarse como una estrategia para fortalecer la unidad y la dirección del partido mientras se prepara para asumir la presidencia.   La influencia de su predecesor, López Obrador, es evidente en su trayectoria política, y su promesa de continuar su legado ha resonado entre sus seguidores.  El camino hacia la presidencia de Sheinbaum ha estado marcado por una serie de movimientos estratégicos que han fortalecido su posición dentro de Morena y en el panorama político mexicano.   Su capacidad para navegar por las complejidades de la política interna y su habilidad para comunicar sus objetivos y visiones han sido fundamentales en su éxito.   A medida que se acerca la fecha de su toma de posesión, se espera que Sheinbaum continúe delineando su agenda y preparando el terreno para una administración que busca transformar y modernizar México, manteniendo al mismo tiempo la cohesión dentro de su partido y asegurando su apoyo en el Congreso.  Claudia Sheinbaum ha demostrado una capacidad notable para consolidar su liderazgo en múltiples frentes. Desde la definición de directrices dentro de su partido hasta la construcción de puentes con agentes económicos y gobernadores opositores, su habilidad para navegar el complejo panorama político es evidente.   La conformación de un gabinete que refleja sus prioridades y visión indica un enfoque estratégico y personalizado en la toma de decisiones. Este gabinete, cuidadosamente seleccionado, no solo representa la diversidad de experiencias y conocimientos necesarios para enfrentar los retos del país, sino que también simboliza un compromiso con la prosperidad compartida y los principios del humanismo mexicano.   La apreciación del peso mexicano tras el anuncio de los miembros del gabinete sugiere una respuesta positiva del mercado a su liderazgo y las políticas propuestas.   Además, la sugerencia de convocar un congreso para actualizar los procesos de transformación y separar las funciones del gobierno y el partido refleja una comprensión profunda de la necesidad de mantener una distinción clara entre las esferas de influencia política y administrativa.   Con estos pasos, la presidenta electa no solo se está posicionando como una figura central en la política actual, sino que también está sentando las bases para una administración que busca ser inclusiva, eficiente y enfocada en el servicio al pueblo. 

México elige hoy a la primera presidenta de su historia

La primera opción la representa Claudia Sheinbaum, de 61 años, sucesora del presidente Andrés Manuel López Obrador, favorita en todas las encuestas con sobrada ventaja para convertirse en la primera mujer que ocupe el sillón presidencial no solo en México, sino en toda Norteamérica. POR JULIO GUZMÁN ACOSTA En un momento histórico para México, más de 98 millones de electores están llamados a las urnas en las elecciones de este 2 de junio, las elecciones más grandes que el país ha presenciado. Este domingo, se enfrentan dos visiones de futuro: la continuidad de las políticas actuales o un cambio de rumbo. La decisión recae en las manos de la ciudadanía, que determinará el destino de más de 20.000 cargos políticos y, con ello, el futuro inmediato de la nación. La Contienda Presidencial: Claudia Sheinbaum vs. Xóchitl Gálvez Claudia Sheinbaum, de 61 años y candidata de Morena, se perfila como la sucesora del presidente Andrés Manuel López Obrador. Con una ventaja significativa en las encuestas, Sheinbaum está a punto de hacer historia al convertirse en la primera mujer en ocupar la presidencia de México y de toda Norteamérica. Su campaña ha prometido “guardar el legado” de López Obrador, quien ha mantenido una popularidad del 60% en su último año de mandato. Por otro lado, Xóchitl Gálvez, también de 61 años, representa a la coalición opositora formada por el PRI, PAN y PRD. A pesar de sus esfuerzos, los sondeos sugieren que la coalición no logrará superar el empuje de Morena. Gálvez, quien creció en un entorno de pobreza, ha prometido mantener las ayudas sociales distribuidas por el actual gobierno si es elegida presidenta. Movimiento Ciudadano: La Tercera Vía Para aquellos que buscan una alternativa a los grandes bloques políticos, Movimiento Ciudadano emerge como una opción con posibilidades limitadas. Rechazando unirse a la oposición, este partido busca captar el voto joven, enfatizando en temas como el consumo de marihuana y el aborto, que recientemente han sido despenalizados por la Suprema Corte. Desafíos y Esperanzas de México A pesar de los avances en la reducción de la pobreza durante el último sexenio, México aún enfrenta desafíos significativos. La criminalidad sigue siendo alta, con más de 30.000 muertes al año y una treintena de candidatos asesinados desde el inicio de las campañas. La economía, sin embargo, ha proporcionado al gobierno motivos para celebrar, con logros como el aumento histórico del salario mínimo y las pensiones, récords en inversión extranjera y exportaciones, y la fortaleza de la moneda. El Futuro Político del PRI y la Ciudad de México El PRI, un partido que ha definido la política mexicana durante décadas, enfrenta una posible irrelevancia política tras estas elecciones. Mientras tanto, la Ciudad de México, tradicionalmente gobernada por la izquierda, podría experimentar un cambio si los conservadores logran capitalizar el descontento actual. El Legado de López Obrador y el Futuro de México Las elecciones no solo decidirán quién ocupará la presidencia, sino también la composición de las dos Cámaras y la gubernatura de nueve estados. López Obrador ha prometido enviar un paquete de medidas que requieren reforma constitucional antes de que termine su mandato. El nuevo gobierno, que se instaurará el 1 de octubre, heredará estos desafíos y tendrá la tarea de mejorar, modificar o desmantelar lo que quede pendiente. Con la democracia mexicana en una encrucijada, los ciudadanos se preparan para ejercer su derecho al voto en un clima de tensión y esperanza. Los resultados de estas elecciones definirán el curso de México en los próximos años y podrían marcar un antes y un después en su historia política.

La candidata de Morena, Claudia Sheinbaum tiene todos los números para ser la próxima presidenta de México

Claudia Sheinbaum se convertirá en el dia de hoy en la presidenta del mayor país del mundo de habla hispana y unas de las economías que mas estabilidad ha mantenido en los últimos seis años   POR JULIO GUZMÁN ACOSTA Claudia Sheinbaum, la candidata de Morena, ha concluido su campaña a la presidencia de México con un evento en el Zócalo de Ciudad de México, la plaza pública más importante del país. En su discurso, Sheinbaum se comprometió a seguir el legado del presidente saliente Andrés Manuel López Obrador y a gobernar con humildad, responsabilidad y sin distingos para todos. También defendió la democracia y la dignidad de las personas como parte de su proyecto político. “Es una mujer de izquierda, que creció con conocimientos científicos y con ideas de ayudar a pueblos que han sufrido, como el pueblo de México, los campesinos, los obreros, y que luchó en la universidad” La candidata, que, en todos los sondeos le otorgan mas de 58% de las intenciones de voto y quien está cerca de convertirse en la primera mujer en asumir la presidencia de México, se bajó de su vehículo antes de llegar al Zócalo y se mezcló con sindicalistas, agrupaciones de comerciantes, organizaciones agrícolas y militantes de partidos aliados. En el evento, se repartieron afiches de campaña con la leyenda “Llegamos todas” en referencia a la histórica hazaña de una mujer gobernando México. Sin embargo, no todo fue celebración en el Zócalo. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), una facción combativa del sindicato magisterial, ocupó parte de la plaza. Los maestros, en su mayoría de escuelas rurales, mantuvieron su campamento en protesta por un aumento salarial y la derogación de una antigua ley sobre pensiones. Aunque algunos maestros critican la presencia de la CNTE, otros la ven como un acto de lucha y protesta hacia la futura presidenta. Arropada en el escenario por candidatos a las gubernaturas y el Congreso, dirigentes de Morena y coordinadores de su campaña —como Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal y Adán Augusto López—, Sheinbaum desgranó los logros de López Obrador y los tomó como hoja de ruta de su propuesta de Gobierno. Afirmó que en seis años se ha desmontado el modelo de economía neoliberal que pauperizó el empleo y el campo, que sirvió para que se enriquecieran unos cuantos y abrió la puerta a los negocios corruptos desde el poder. “Además, esos años estuvieron acompañados en México de fraudes electorales, magnicidios, desafuero, traiciones a la democracia, guerra y compra del voto. Por eso, el pueblo de México no quiere regresar al pasado”, ha precisado. La casi seguro próxima presidenta de Mexico, Claudia Sheinbaum, se presenta como una líder comprometida con la democracia, la igualdad y el bienestar de México, pero también enfrenta desafíos y críticas en su camino hacia la presidencia, que con el inmenso apoyo que ha concitado su candidatura, podrá afrontar con éxito, en un país que sigue azotado por la violencia y el crimen organizado, una de las primeras iniciativas que debe afrontar para hacer a México un país seguro.

Claudia Sheinbaum candidata a la presidencia de México por Morena parte con una ventaja de mas de 30 puntos sobre Xóchitl Gálvez

Claudia Sheinbaum heredera política de Andrés Manuel López Obrador, segura presidente de México México ha iniciado la campaña electoral que desembocará en el resultado más interesante de su historia: una mujer saldrá elegida presidenta el 2 de junio, algo inédito en toda Norteamérica. El combate político lo librarán Claudia Sheinbaum, que releva en el partido Morena al actual presidente, y , quien encabeza la alianza que reúne al derechista PAN, al exangüe PRI y al minoritario e izquierdista PRD. En esta carrera, Sheinbaum parte con 30 puntos por encima de su rival en las encuestas más ventajosas, un listón difícil de superar. La ciudadanía está satisfecha con los miles de ayudas sociales y becas recibidas en estos años y la oposición se ve incapaz de romper ese muro. Tan es así que la candidata Gálvez se pinchó un dedo en directo en su apertura de campaña y con la sangre selló en un pliego el compromiso de no echar abajo los apoyos sociales que hoy liman un poco la pobreza del país. Ante notario y ante miles de seguidores. Tal espectáculo sugiere el temor de la oposición a que los mexicanos renueven su confianza por otros seis años al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que hoy abandera Sheinbaum, con lo que podría asegurarse que el país escapa definitivamente de las riendas del PRI y de la recurrente alternancia con gobiernos del PAN durante décadas. La inercia de la enorme victoria que cosechó en 2018 Andrés Manuel López Obrador y su llamada Cuarta Transformación mexicana no ha menguado y es la que permite navegar con comodidad a una candidata en cuyo programa —incluso sus gestos políticos— se compromete a “consolidar el camino avanzado por el presidente” en el sexenio actual. Su legado, sin embargo, tiene luces y sombras. El mayor fracaso ha sido la lucha contra la violencia, con un promedio de 100 muertos al día, que superará la cifra total del sexenio anterior. No por nada el eslogan de la oposición reza Por un México sin miedo, y la candidata Gálvez llevará al centro de su campaña este capítulo que desangra el país. Abrió la carrera electoral en Fresnillo, Zacatecas, la ciudad con la percepción de inseguridad más alta del país. Fue un primer golpe simbólico pero breve, para trasladarse después a Irapuato, municipio del Estado de Guanajuato, uno de los que presenta mayores tasas de violencia, pero que está gobernado por el PAN, sus correligionarios, que la arroparon masivamente en la apertura de campaña. Sheinbaum llenó el Zócalo capitalino, la plaza más grande de Latinoamérica, el Palacio Nacional, donde vive el carismático presidente guardándole las espaldas, en un simbólico gesto que muestra de dónde viene el viento que mueve su barco. Allí desgranó la tarde del viernes 100 promesas de gobierno que en poco se apartan de lo ya puesto en marcha en este último mandato sexenal. La economía es una de las principales bazas de la candidata oficialista porque el país presume estos días de haber sentado las bases para un futuro esperanzador, con la moneda fuerte, robustas inversiones extranjeras que prevén un alza en el empleo y exportaciones viento en popa gracias al enorme mercado arriba del río Bravo, Estados Unidos, con quien las relaciones son amistosas y centradas en la lucha contra el narcotráfico y el freno a la migración. Hay un tercer candidato para estas presidenciales, Jorge Álvarez Máynez, pero su fuerza política es irrelevante. Movimiento Ciudadano lleva años presentándose como la tercera vía para aquellos que no encuentren acomodo en ninguno de los bloques mayoritarios, a los que han calificado como “la vieja política”. Lograron algunas plazas señeras en el país en anteriores comicios, pero su salida a campaña ha estado jalonada de tropezones y desaguisados que han abierto vías de agua imposibles de taponar. De ahí que quien ocupará el mayor sillón de México, salvo imponderables, será una mujer. Claudia Sheinbaum, de 61 años, proviene de esa clase media académica que hace la revolución en las universidades. En aquellas luchas se empleó la candidata décadas atrás y hoy proclama que su gobierno será “del pueblo, para el pueblo y por el pueblo”. El humanismo mexicano, le han dado en llamar, un cóctel de combate a la pobreza a base de eliminar innumerables focos de corrupción y privilegios amasados en tiempos pretéritos y recientes. Un nutrido reparto de ayudas sociales y becas han disminuido la pobreza en estos años y generado enormes simpatías por el movimiento de transformación del presidente, pero la corrupción hunde todavía profundo sus raíces. Y los de izquierda reprochan al Gobierno que no se haya atrevido a hacer una reforma fiscal que grave a las grandes fortunas y redistribuya la riqueza. Son los deberes que le quedan pendientes a Sheinbaum. Xóchitl Gálvez, también de 61 años, ha exhibido orígenes rurales e indígenas. Representa a una mujer hecha a sí misma que salió de su pueblo para estudiar en la capital espantando como podía las carencias. Llegó a ser una empresaria exitosa, por lo que hoy valora el mérito y el esfuerzo sin tener mucho en cuenta la suerte ni la cuna. Saltó a la carrera presidencial como una senadora independiente que, sin embargo, se sentaba en los bancos del PAN, el partido más a la derecha del Congreso mexicano, con el que no se identifica mucho, según dice. Lleva sobre su espalda el peso de una antinatural coalición de partidos que siempre se han mirado de reojo y ahora no tienen más remedio que sumar fuerzas para asomarse siquiera a un resultado digno que pueda incomodar al partido en el Gobierno, necesitado de amplia mayoría para culminar ambiciosas políticas. Las elecciones del 2 de junio lo serán también para definir el color de miles de Ayuntamientos, del Congreso y del Senado y de ocho gubernaturas estatales, y también de la jefatura de Gobierno de la de Ciudad de México, un enorme granero de votos y la plaza más simbólica de todo el país, catapulta en numerosas ocasiones del futuro presidente, como puede ocurrir ahora