La ultraderecha europea entierra a Trump: la guerra en Irán quiebra la lealtad de sus mayores aliados
Giorgia Meloni denuncia una violación del derecho internacional, Marine Le Pen califica los bombardeos de “error”, Viktor Orbán confiesa que aconsejó negociar y Nigel Farage admite su temor a “otra guerra extranjera”. El giro de los antiguos amigos del presidente estadounidense evidencia un cambio de paradigma en el populismo conservador del Viejo Continente. Por Julio Guzmán Acosta La pólvora aún no se disipa sobre el golfo Pérsico, pero ya ha encendido una grieta insospechada en el flanco más fiel de Donald Trump: la ultraderecha europea. Lo que comenzó como una sintonía visceral —el culto al líder fuerte, la cruzada contra el globalismo, la admiración por el magnate que agitaba las banderas del “América primero”— se ha ido desmoronando en apenas un mes de conflicto. Desde Roma a París, desde Berlín a Budapest, aquellos que posaron sonrientes en Mar-a-Lago ahora alzan la voz contra lo que consideran una aventura bélica errática, unilateral y contraria al derecho internacional. Italia, bastión privilegiado de esa amistad trasatlántica, ha sido testigo del desencuentro más simbólico. La primera ministra Giorgia Meloni, quien se jactaba de una relación “privilegiada” con la Casa Blanca, no recibió siquiera una llamada de cortesía antes de los bombardeos sobre Irán. El silencio de Washington fue la primera grieta. Luego llegó el revés doméstico: la derrota en un referéndum que los analistas atribuyen al desgaste por su respaldo incondicional al aliado norteamericano. Meloni, obligada a rectificar, se presentó ante el Parlamento el 11 de marzo para sentenciar que la intervención de Estados Unidos e Israel “vulnera el derecho internacional”. Y subrayó, como quien traza una frontera: “Italia no forma parte de esta guerra ni tiene intención de hacerlo”. Más al norte, la voz de Marine Le Pen resuena con una contundencia inusual incluso en su propio espectro. La líder de Agrupación Nacional, acostumbrada a matizar sus críticas a Trump, ha optado esta vez por el desgarro. En la Asamblea Nacional francesa, el pasado 25 de marzo, recordó los fantasmas de Irak, Siria y Afganistán para advertir que la historia se repite con idéntica arrogancia. “¿Alguien sabe cuál es el objetivo final de esta guerra?”, se preguntó luego en France Inter. Horas antes, había condenado también el secuestro de Nicolás Maduro como un acto que “vulnera flagrantemente” el orden internacional. Un doble frente de crítica que ni los halcones de su propio partido esperaban. Alemania, por su parte, asiste a una división interna en Alternativa para Alemania (AfD), uno de los movimientos más entusiastas con el trumpismo. Alice Weidel y Tino Chrupalla, sus colíderes, firmaron un comunicado conjunto el mismo día en que comenzaron los ataques: “Hacemos un llamamiento a todas las partes a refrenarse de manera incondicional”. Weidel fue más lejos al señalar que la petición de Trump para que intervenga la OTAN transforma a la alianza de un ámbito defensivo a uno ofensivo. El partido, antes monolítico en su admiración por el republicano, hoy cojea entre la lealtad ideológica y el temor a una guerra sin fin. En el Reino Unido, la decepción adquiere tintes personales. Nigel Farage, el viejo amigo que cruzó el Atlántico para visitar Mar-a-Lago, regresó de su último viaje con la sensación de un desaire. Según publicó el Financial Times, Farage acudió a la mansión de Trump convencido de que se reunirían; el anfitrión nunca apareció. Fuentes de su partido, Reform UK, aseguran que el enfriamiento viene gestándose desde 2024. Y aunque Farage respaldó con efusividad los bombardeos en sus primeras declaraciones, dos semanas después dio un giro: “No nos podemos meter en otra guerra extranjera. No tenemos una armada y ni siquiera podemos defender nuestras propias bases en Chipre”, confesó en rueda de prensa. El mito de la camaradería se desvanece entre calculadoras realidades geopolíticas. Hungría ofrece el ejemplo más paradójico: Viktor Orbán, el aliado que aúna la sintonía con Trump y la cercanía a Putin, ha optado por la vía diplomática. “Yo mismo le dije que no era necesario atacar, que debía seguir negociando”, reveló en una entrevista. El primer ministro magiar no ha señalado directamente a Trump, pero no cesa de advertir sobre las consecuencias de la guerra: desestabilización global, crisis energéticas, oleadas migratorias. Su pragmatismo, siempre a caballo entre Moscú y Washington, ahora se inclina hacia la prudencia. Y si un símbolo hace falta para sellar esta mudanza, que sea el de Morten Messerschmidt, líder del Partido Popular de Dinamarca. Quien posó sonriente en Mar-a-Lago hoy escribe en Facebook con mayúsculas: “TRUMP DEBERÍA RECIBIR UN RECHAZO FIRME. ES EL ÚNICO IDIOMA QUE ENTIENDE”. En el Parlamento Europeo, uno de sus correligionarios fue aún más explícito: “Trump, vete a la mierda”. La obsesión del magnate por Groenlandia —territorio danés— ha terminado de dinamitar cualquier afecto residual. Solo Vox, el partido español de ultraderecha de Santiago Abascal, se mantiene al margen de esta corriente de desafección. La formación española ha sido de las pocas en felicitar a Trump por los ataques, calificándolos de “gran esperanza”. Sin embargo, en las últimas jornadas, sus portavoces han ido modulando el tono, sin terminar de fijar una posición clara. En la ultraderecha europea, incluso la lealtad tiene fecha de caducidad cuando la guerra quema los puentes del cálculo político. La ofensiva sobre Irán, lanzada a finales de febrero sin el consenso de los aliados tradicionales, ha logrado lo que parecía imposible: que los más fervientes aduladores de Donald Trump le den la espalda. No por convicción ética, sino por puro instinto de supervivencia. El cambio de paradigma no es moral: es estratégico. Y en el tablero europeo, los peones han empezado a moverse solos.
Los franceses dicen no a la extrema derecha y dan el triunfo al Nuevo Frente Popular
JULIO GUZMÁN ACOSTA Los franceses han dicho ‘no’ a la extrema derecha en la segunda vuelta de las elecciones legislativas, según las primeras estimaciones al cierre de los colegios electorales. En un giro político significativo, el bloque de izquierdas ha emergido como el ganador en esta segunda vuelta electoral, de acuerdo con las proyecciones de Ifop para TF1. Según los sondeos, el partido ultra se ha visto relegado a la tercera posición, quedando detrás de la formación liderada por Emmanuel Macron. El Nuevo Frente Popular (NFP) ha logrado una impresionante horquilla de 180 a 215 escaños, situándose como la fuerza política más relevante en el panorama legislativo francés. Jean-Luc Mélenchon, uno de los líderes del NFP y representante de La Francia Insumisa, fue rápido en hacer una declaración tras conocer los sondeos, recordando al presidente Macron que tiene \\\»el poder y el deber\\\» de invitar al NFP a formar parte del gobierno. DE ULTIMO MINUTO Attal dimite como primer ministro Gabriel Attal anunció que este lunes presentará su dimisión pero se mostró dispuesto a dirigir el Ejecutivo de forma provisional ante la situación de bloqueo parlamentario y por la cercanía de los Juegos Olímpicos En estas proyecciones, la formación de Macron se ubica en segundo lugar, con un rango de 150 a 180 escaños, mientras que la mayoría absoluta en el parlamento se sitúa en 289 escaños. En tercer lugar, se encuentra el Reagrupamiento Nacional de Marine Le Pen y Jordan Bardella, con una horquilla de 120 a 150 escaños. Bardella expresó su descontento por un supuesto cordón sanitario acordado entre la izquierda y los macronistas, lamentando que esto lleve a Francia hacia lo que él describió como \\\»los brazos de la extrema izquierda de Mélenchon\\\». Estos resultados electorales señalan un cambio significativo en el panorama político francés, con el rechazo a la extrema derecha y la consolidación de fuerzas de izquierda y centro en la escena parlamentaria del país. La formación de un nuevo gobierno y las alianzas políticas que se formen a raíz de estos resultados serán clave para el futuro de Francia La decepción de Bardella El candidato de Agrupación Nacional denunció la \\\»alianza del deshonor\\\» en referencia a los pactos implícitos entre el Nuevo Frente Popular y la coalición oficialista de centroderecha Juntos, que frenaron su victoria en las elecciones legislativas.
Elecciones legislativas en Francia, en directo | Última hora de la segunda vuelta electoral
Los franceses deciden este domingo en las legislativas cuánto poder dar a la extrema derecha, más fuerte que nunca. SERVICIOS umbral.local/ Francia vota en la decisiva segunda vuelta de las elecciones legislativas, en directo Han sido décadas de ascenso imparable de la extrema derecha en Francia, y ahora llega la hora de la verdad. Los franceses deciden en las elecciones legislativas de este domingo si dan el poder al Reagrupamiento Nacional (RN) de Marine Le Pen. Los franceses mayores de 18 años, unos 49,5 millones en total, están llamados este domingo a las urnas para votar en la segunda vuelta de las elecciones legislativas que fueron convocadas de manera anticipada por el presidente Emmanuel Macron tras los resultados de los comicios europeos. La ultraderecha de Marine Le Pen parte en cabeza tras los resultados de la primera vuelta, aunque todo apunta a que le será difícil lograr la mayoría absoluta debido a la alianza que han efectuado desde el resto de formaciones. La Agrupación Nacional (RN) logró el pasado domingo el 33,1% de los votos; el Nuevo Frente Popular, la unión de izquierdas, el 28%; y Ensemble, la coalición presidencial de Macron, el 20%. Los republicanos, no alineados con el RN, obtuvieron el 6,7% de los votos. Ante este escenario, con la idea de evitar una victoria de RN, numerosos representantes del bloque macronista y del Nuevo Frente Popular que quedaron terceros han decidido retirar su candidatura para aglutinar voto en torno a la otra opción. Con ello, tan solo 89 circunscripciones del total de 577 se jugarán a tres. La jornada pasada estuvo marcada además por la alta participación, que se espera que siga siendo muy destacada este domingo. A las 12 del mediodía, ya ha votado el 26,63%, una cifra hasta siete puntos superior respecto a los anteriores comicios de 2022 y que se convierte, de hecho, en la más alta en cuatro décadas, desde 1981 para unos comicios de este tipo. En esta nueva jornada se elegirán los restantes 501 escaños de la Asamblea Nacional, ya que 76 ya quedaron adjudicados en la primera vuelta, conformando así las 577 circunscripciones que elegirán quién será el primer ministro del país. 13:00 07/07/2024 Macron ha pedido \\\»una unión amplia\\\» contra Le Pen El presidente francés, Emmanuel Macron, pidió el pasado domingo \\\»una unión amplia claramente democrática y republicana\\\» frente a la extrema derecha de Agrupación Nacional (RN), de cara a la segunda vuelta de las legislativas francesas. La formación de Marine Le Pen ganó con margen suficiente la primera vuelta de las elecciones legislativas francesas para estar en disposición de lograr la mayoría absoluta en la segunda. Tras ello, en un comunicado enviado a los medios de comunicación franceses, el jefe de Estado consideró que la elevada participación en primera vuelta muestra la importancia de esta votación y el deseo de los franceses de \\\»aclarar la situación política\\\». \\\»Su elección democrática nos obliga\\\», ha remarcado. 12:51 07/07/2024 La participación, siete puntos por encima de 2022 La participación en la segunda vuelta de las elecciones legislativas francesas de este domingo ha alcanzado el 26,63% a las 12.00 horas, la más alta en varias décadas, según ha informado el Ministerio del Interior. En la primera vuelta del domingo pasado, la participación había alcanzado el 25,90% a la misma hora. En los comicios de 2017 la participación en la segunda vuelta fue del 18,99%, por lo que la actual se encuentra hasta siete puntos por encima. La elevada participación hasta ahora muestra el importante interés que los franceses otorgan a esta elección, en la que por primera vez la ultraderecha de Marine Le Pen puede quedar en primer lugar y podría hacerse con el poder. Carteles de la segunda vuelta de las elecciones legislativas francesas.EFE 12:44 07/07/2024 Macron vota desde Le Touquet Como estaba previsto, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha acudido a votar junto a su esposa Brigitte Macron desde la pequeña ciudad costera de Le Touquet, donde ambos está censados. Los dos han ejercido ya su derecho al voto y han saludo al grueso de personas que se encontraban en su centro electoral. Como es habitual en el país galo, no ha hecho ninguna declaración pública. Emmanuel Macron, presidente de Francia, deposita su voto.
Hoy cierra en Francia la campaña para elecciones legislativas
París, 5 jul (Prensa Latina) Los bloques políticos en liza cerrarán hoy su campaña de cara a la segunda ronda de las elecciones legislativas de Francia, comicios señalados para el domingo en un ambiente de mucha polarización. PRENSA LATINA Al llegar la medianoche entrará en vigor el silencio electoral y todas las fuerzas inscritas y sus candidatos estarán obligados a dejar a un lado las labores proselitistas para captar votos, mientras los medios no podrán divulgar encuestas ni declaraciones sobre la cita en las urnas que definirá la composición de la Asamblea Nacional. Las miradas se centran en el partido identificado con la extrema derecha Agrupación Nacional (RN), que aspira a conseguir la mayoría absoluta en la cámara baja, al menos 289 de sus 577 diputados, para llegar por primera vez al poder por la vía del primer ministro, puesto para el que ya nominó a su presidente Jordan Bardella. El debate y la polémica dominan desde que se asumió como una posibilidad real la victoria del partido liderado por Marine Le Pen, considerado por muchos la esperanza de superar males como la pérdida de poder adquisitivo, la inseguridad y el auge de la inmigración, mientras millones ven en su programa un distanciamiento de los valores republicanos. Aupado por sus triunfos en los comicios europeos del 9 de junio y en la primera ronda de las legislativas, el domingo pasado, RN se declara listo para gobernar el país, en medio de acusaciones de que sus posturas son racistas, anti-inmigrantes, anti-europeas y sembradoras del odio. Las encuestas de los últimos días alejan de la mayoría absoluta a la organización heredera del Frente Nacional fundado por Jean-Marie Le Pen, aunque su hija, Marine, se ha distanciado de algunas de las posiciones ultraderechistas de su progenitor. Si antes los sondeos reflejaban como una posibilidad el dominio de RN en la Asamblea, los más recientes lo sitúan con un máximo de 220-240 diputados, entre ellos la pesquisa del Instituto Francés de Opinión Pública, divulgada ayer por los medios Le Figaro y Sud Radio. La explicación del declive habría que buscarla en la cruzada para impedir la llegada al poder de la extrema derecha, ejecutada por el bloque de la izquierda Nuevo Frente Popular, integrado por socialistas, insumisos, comunistas y ecologistas, y el oficialista Juntos, fuerzas que terminaron segunda y tercera en la primera vuelta de las legislativas, respectivamente. Esta semana ambas coaliciones retiraron a más de 200 de sus candidatos de la contienda, con el objetivo de favorecer al mejor situado para derrotar al aspirante a diputado de RN en sus circunscripciones. De esta manera, los duelos triangulares en el balotaje del domingo bajaron de más de 300 a unos 95, marcando el inicio de un frente republicano contra la extrema derecha, que pese a este escenario sigue insistiendo en voz de Le Pen en la meta de ascender al poder.
Dembélé y Mbappé sí hablan muy claro fuera del campo sobre la situación de Francia

El Fútbol Francés Contra el Avance de la Ultraderecha JULIO GUZMÁN ACOSTA Las grandes estrellas deportivas nos tienen acostumbrados a ser ajenos a los temas politicos de sus países de origen y frente a crisis mundiales como la de Ucrania o Palestina. Ellos viven muchas veces ajenos al mundo exterior, mas allá de sus canchas deportivas. Pero esta vez en la víspera del debut de Francia en la Eurocopa, el fútbol ha quedado eclipsado por la política. Ousmane Dembélé y Kylian Mbappé, figuras destacadas del equipo y del futbol mundial, han tomado una postura firme contra el avance de la ultraderecha en Europa y muy concretamente en su país natal, Francia y han instado al voto en las próximas elecciones legislativas en contra de los extremistas de derecha. Dembélé, oriundo de Vernon y conocido por su pasado en un barrio humilde, fue el primero en expresar su preocupación tras el triunfo de Marine Le Pen en las pasadas elecciones europeas. Con un llamado apasionado, instó a los franceses a votar en las jornadas del 30 de junio y 7 de julio para “frenar la alarma” que resuena en Francia. La rueda de prensa de Marcus Thuram y Mbappé resonó mundialmente al día siguiente, enfatizando la importancia del voto juvenil, especialmente en las ‘banlieues’ donde la abstención es alta y son frecuentemente blanco de la retórica de extrema derecha. Mbappé, símbolo de diversidad y el mayor ídolo deportivo del país y ahora del Real Madrid, criticó duramente a Le Pen: “Estoy en contra de los extremos que dividen”. Estas declaraciones representan un golpe significativo contra la ultraderecha y un llamado a los jovenes franceses para que con su voto pongan un freno al avance de la derecha francesa liderada por Le Pen. Tienen mucho valor las declaraciones de estos futbolistas franceses porque ellos son iconos que imitan millones de jovenes y menos jovenes en todo el mundo y ese posicionamiento contra el avance de la ultraderecha es una muy buena señal. ¡Esperemos que otros sigan el ejemplo! El seleccionador de Francia, Deschamps intentó desviar la atención hacia la Eurocopa, pero fue en vano. La política ha tomado el centro del escenario, reflejando lo mucho que Francia se juega en las urnas en las próximas elecciones.
El avance de la ultraderecha en Europa pone en peligro la union de los 27

La candidata del Partido Popular Europeo, la alemana Ursula von der Leyen, celebra junto al presidente de Partido Popular Europeo, Manfred Weber, los resultados de las elecciones europeas, este domingo en Bruselas.Foto: LAURA P. GUTIÉRREZ (EFE) | FOTO. EPV (REUTERS) JULIO GUZMÁN ACOSTA En un giro político que sacude los cimientos del Parlamento Europeo, la constelación ultra conformada por partidos euroescépticos y, en algunos casos, eurófobos, ha emergido con una fuerza sin precedentes. Este fenómeno no solo consolida la normalización de las formaciones de extrema derecha y ultranacionalistas, sino que también plantea una legislatura de alto riesgo para el proyecto europeo. Con un aproximado del 25% del poder en el nuevo Parlamento Europeo, según proyecciones basadas en sondeos y escrutinio parcial, estas fuerzas políticas amenazan con un bloqueo legislativo. Francia y Alemania, pilares de la Unión Europea, han visto cómo sus gobiernos se tambalean ante el empuje de la extrema derecha y los populistas, debilitando así el eje francoalemán y la alianza europeísta. A pesar de este golpe, los europeístas mantienen una mayoría con el 63% del voto, según recuentos provisionales. El Dilema del Partido Popular Europeo El Partido Popular Europeo (PPE), tras un desempeño notable, se enfrenta a un dilema histórico: inclinarse aún más hacia la derecha y aliarse con los ultras, como los Hermanos de Italia de la primera ministra Giorgia Meloni, o mantener una coalición con Socialdemócratas, Liberales y Verdes. Ursula Von der Leyen, del PPE, ha prometido construir un bastión contra los extremos, tanto de izquierda como de derecha, y Manfred Weber, presidente del grupo conservador, ha extendido una invitación a socialdemócratas y liberales para unirse a una alianza prodemocrática y proeuropea. Impacto en el Eje Francoalemán El Reagrupamiento Nacional de Marine Le Pen en Francia y Alternativa para Alemania (AfD) en Alemania han logrado grandes avances, dejando a los gobiernos de Macron y Scholz en posiciones vulnerables. En Austria, el FPÖ ha ganado terreno, mientras que, en España, Vox ha duplicado sus resultados. Sin embargo, en Finlandia y Suecia, los partidos de extrema derecha han sufrido retrocesos. El Futuro de Europa Europa se inclina hacia la derecha, afectando a sus dos grandes potencias, París y Berlín, y consolidando la extrema derecha en Italia. Las maniobras de Macron tras los comicios europeos podrían desencadenar un terremoto político en Francia. La influencia de los euroescépticos y extremistas en la Eurocámara podría complicar una legislatura clave, especialmente con la guerra de Rusia contra Ucrania y la de Israel contra Gaza y los palestinos, y ante la posibilidad de un retorno de Donald Trump a la Casa Blanca. Conclusión Los resultados de las elecciones europeas presentan una gran disyuntiva para los conservadores tradicionales y marcan el proceso de elección de los principales puestos europeos. Ursula von der Leyen aspira a continuar como jefa del Ejecutivo comunitario, pero enfrenta desafíos debido a su acercamiento a la extrema derecha durante la campaña. Los socialdemócratas y los verdes han establecido un cordón sanitario y exigen al PPE que, si desea su apoyo, debe adherirse a una agenda ambientalista. Las elecciones al Parlamento Europeo reflejan el auge de los populismos y partidos ultras en Europa, evidenciando la expansión de la extrema derecha que ya forma parte de coaliciones de gobierno en varios países. La credibilidad de la UE y su proyecto común están en juego, desafiando la visión de un club comunitario unido y solidario. En medio de ese crecimiento de la ultraderecha en gran parte de Europa, esta en juego la política del bienestar que se ha logrado en base a la lucha de los trabajadores. Sin ninguna duda los mas perjudicados de ese crecimiento serán los derechos logrados y que esa corriente de ultraderecha y populista ha venido cuestionando y que son sus principales demandas, la negación de esos. Con esos resultados Europa entra en una situación de mucha preocupación y habrá que ver la postura final de los populares si marcan distancias con la ultraderecha y los populistas o se lanzan a sus brazos.